Casi todos los whiskeys irlandeses pasan por una triple destilación. Si nos vamos a los que son de blend y «básicos», ese casi se elimina y son prácticamente todos. Esto elimina gran parte de los congéneres y los sabores del producto base, lo cual los hace más amigables para el paladar irlandés, pero también para el americano que es su mayor mercado.
A sabiendas de dónde viene uno de los Triple del nombre de este whiskey, el segundo se refiere a tres tipos de barricas que se utilizan para añejar este producto. En el caso de este whiskey son ex-bourbon, ex-jerez y ex-Malaga, que es un vino español, producido en la misma zona de donde es originario el Moscatel y el Pedro Ximénez, pero de un varietal más seco y suave.
El whiskey es un NAS, por lo que no declara edad, pero el mínimo del whiskey irlandés es de tres años y el tiempo que pasa en las otras barricas debe estar alrededor de los 6 meses. No menciona si al cabo de tres años es introducido 6 meses en cada una o si es mezclado con whiskeys que han pasado tiempo en esas barricas, pero al menos 3 años tiene. Es embotellado a 40% de alcohol.
Las notas más dominantes en nariz son frutales y dulces, con algunas notas sutiles de fenoles típicos de la destilación de granos, pero también se sienten aromas de caramelo, canela y orejones de durazno. Esos aromas frutales incluyen fresas fermentadas, jarabe de pera, algodón de azúcar y la canela es como mezclada con mantequilla y tostada.
Los sabores son muy típicos del whiskey Jameson, como debe ser. Es sutil y acaramelado, con notas de madera y granos tostados, pero con esa suavidad que caracteriza al whiskey irlandés. La adición de las barricas de jerez y málaga le dan un perfil más afrutado que incluye arándanos y fresas, pero también toffee, canela y pimienta. Esos fenoles se hacen presentes en boca con una tonalidad metálica y de granos en el retrogusto.
En muchos casos me siento algo ausente de gusto cuando pruebo un destilado con apenas 40% de alcohol, pero la verdad es que en este Triple Triple no me parece que le haga falta más. Las notas frutales son un adicional muy agradable y sin duda producto del jerez y el vino málaga, y habrá a quienes no les parezca que va con el carácter del whiskey irlandés. Este whiskey no es para esas personas, sino algo para quienes disfrutan de un toque distinto en el whiskey irlandés.
Ficha Técnica: Fabricante: Midleton Distillery Nombre del Whiskey: Triple Triple Marca: Jameson Origen: Irlanda Edad: NAS Precio: $30 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 87
Uno de los beneficios de estar trabajando tan de cerca con gente que importa y comercializa habanos de manera oficial es la posibilidad de ver y probar productos nuevos. Según Habanos SA, La Flor de Cano es una marca que se caracteriza por ofrecer un equilibrio entre sabores y aromas, a un precio medio. El vitolario de Flor de Cano, está conformado por Habanos elaborados «Totalmente a Mano con Tripa Corta» originaria de la zona de Vuelta Abajo de la región de Pinar del Río, Cuba. Este Elegidos se trata de un robusto con medidas 5 x 50 y, hasta donde tengo entendido, no son fáciles de conseguir o al menos no en cantidades grandes. Pero la gente con quien trabajo consiguió una caja y nos dispusimos a probarlo en conjunto, siendo unas 4 o 5 personas y comparando la experiencia.
Visualmente el Elegidos parece un habano muy bien construido, con una capa muy uniforme en colores y con imperfecciones mínimas, de esas que pueden ser ignoradas porque no parece que presentarán un problema. Tiene múltiples venas a todo lo largo y para ser un habano de tripa corta, se presenta muy bien. Incluso, previo a la fumada hizo falta revisar el sitio web de Habanos SA para confirmar que son, en efecto, de tripa corta. Los aromas a todo lo largo de la capa son escasos, destacando apenas madera, mientras que la calada en frío presenta nuevamente ese aroma de madera, específicamente madera balsa y una nota muy suave de tierra seca, y no mucho más. Sí me pareció que el tiro estaba un poco apretado, pero solo espero que no sea un problema a todo lo largo de la fumada.
Los sabores del Elegidos son ricos en madera, como la calada en frío ya los presentaba, pero tienen una propiedad tostada y caramelizada que encuentro muy agradable, especialmente en un cigarro que es relativamente joven o al menos la caja que teníamos no era especialmente antigua; en realidad no recuerdo la fecha, pero no era algo que consideraría vintage o de edad especial. El retrogusto es ligeramente picante, pero presenta básicamente el mismo sabor de madera que en el paladar. La quemada no es la mejor, pero viendo muchas quemadas que he tenido últimamente, considero que esta está bien. Los sabores no son fuertes, apenas con algunas notas que describiría como de intensidad media, con una fortaleza media-baja. Lo que más me sorprende es la increíble cantidad de humo que desprende el cigarro y no necesariamente de cada calada, aunque también es respetable, sino el cigarro en sí cuando lo coloco en el cenicero desprende mucho humo. Siendo que somos cinco personas fumando el mismo cigarro, estoy obligado a levantarme y dar una vuelta con él.
La experiencia no ha sido la mejor, aunque visualmente el Elegidos parece comportarse muy bien. En efecto, la quemada, aunque ligeramente desviada no ha requerido retoques y la humareda del cigarro cuando está descansando es increíble, y aunque es también una cantidad considerable de humo la que pasa por boca en cada calada, curiosamente los sabores no son tan abundantes. En un tabaco de tripa corta no puedes esperar evolución de los sabores, pues hay de todo en cada tercio y es exactamente eso lo que estoy sintiendo. Los sabores son los mismos de madera, con esos toques acaramelados que tiene en ocasiones, pero por lo general es un habano con sabores medios y una fortaleza media-baja, bien construido pero sin mucho más que aportar. Lo que no hace la experiencia tan buena es que hay momentos que se siente que el cigarro podría dar mucho más por la gran cantidad de humo, pero simplemente no lo hace.
La quemada y los sabores siguen siendo adecuados y no me han dado problemas, salvo que la gran cantidad de humo lo que hace es que se me seque un poco la garganta y esa no es una propiedad agradable de la experiencia. La madera sigue siendo tostada y acaramelada, mientras que el retrogusto sigue siendo ligeramente picante, pero hay muy poco en el Elegidos que me haga pensar que es una fumada que pueda mejorar con el tiempo, pues siendo de tripa corta no lo consideraría un habano para conservar largo tiempo. Me toma un poco más de una hora fumar el Elegidos hasta el final, que llegó un poco después de quitarle la anilla, pues me di cuenta que no estaba disfrutando de la experiencia y el habano no iba a mejorar, así que mejor dejarlo hasta ahí.
Pero sí debo decir que el Elegidos comenzó bien y generó buenas expectativas, principalmente porque esperaba algo de evolución o de cambios, que si bien es irrealista que los haya en un cigarro de tripa corta, muchas veces los sabores son agradables y no me importa seguirlo fumando sin cambios, si lo estoy disfrutando. Pero la gran cantidad de humo que produce el Elegidos junto con la poca cantidad de sabores hacen que la fumada sea más un concurso de soltar humo y que sea ese el tema de conversación. Dicho eso, hay otros habanos de tripa corta que he disfrutado más y este no es uno que compraría, sobre todo porque su precio es ligeramente mayor que esos otros. También pasa que por su suavidad, no es algo que puedes combinar con un destilado y encontrar matices distintos.
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: La Flor de Cano Modelo: Elegidos Dimensiones: 5 x 50 Tamaño: Lirios (Robusto) Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: Cuba Tripa: Cuba Precio: $8,00 Puntuación: 77
En el año 1986, 10 años antes de que la hacienda Santa Teresa cumpliera 200 años, la marca decidió lanzar al mercado un ron que celebrara una década antes ese bicentenario que venía en camino. Lo hicieron con un ron que, aunque compartía botella con el Selecto de esa época, tenía etiquetas y un contenido completamente distinto.
A diferencia del Bicentenario Ultra Añejo que fue lanzado hace unos meses en Venezuela, esta edición original del Bicentenario asegura tener en su mezcla rones que alcanzan los 80 años de edad en barricas de roble blanco americano. El actual asegura tener esa misma edad pero en otro tipo de barricas. Pero este Bicentenario AJ Vollmer sí asegura tener mezclas de hasta 80 años junto con un ron base de 15 años, aunque no menciona nada de reposo y mezclado.
Más allá de eso, la verdad es que la marca en ese momento era todavía más oculta que hoy en día para compartir información sobre el contenido de la botella. Lo que sé es que tiene 40% de alcohol y que hoy en día alcanza los $300 en subastas nacionales y mucho más en las de afuera. No obstante, fue producido continuamente hasta hace unos 8 años, por lo que no todas las botellas son de 1986.
Un punto importante aquí es que muchas personas asumen que se trata de un ron de solera, pero en ningún lugar de la botella dice que lo sea. El primer ron de solera de la marca fue el 1796 y hasta el momento de esta publicación es el único en Venezuela que lo es.
En nariz es muy interesante y llamativo. Esta es como la tercera vez que lo pruebo y en ocasiones anteriores no le había prestado mucha atención, quizá porque pensaba que era Selecto con una pegatina nueva. Tiene aromas cítricos, de madera, cáscara de naranja y piña, y unos toques más suaves de pasas y ciruelas. Me llama la atención que no se siente como un ron muy complejo y quizá por eso no me había llamado la atención anteriormente.
Sorprende por lo franco que es; no es agresivo y con tanto tiempo en barricas no debería serlo, pero los sabores son precisamente suaves y secos. Tiene sabores de vainilla, cáscara de naranja, arándanos, pulpa de naranja, algo de piña y en general sabores bastante suaves, aunque muy agradables. El retrogusto es de azúcar morena, pasas y roble.
Pero en medio de todo, el Bicentenario «viejo» me gusta más que el nuevo, aunque el nuevo es más «redondo». La diferencia principal es que lo que hace «redondo» al nuevo es que es más dulce y eso lo hace más agradable al paladar, mientras que el viejo es más seco y menos apacible, como que el nuevo es para todo el que lo quiera probar y el viejo es para tomadores de ron experimentados.
En ambas instancias me parece que al ron le falta alcohol, como si estuviera muy apacible y le falta esa chispa y ese carácter vivaz que le podría aportar una mayor concentración alcohólica. Dicho eso, no me parece que ninguno de los dos sean rones de más de $300, pero eso ya es un tema de qué representa para ti ese dinero.
Ficha Técnica: Fabricante: Hacienda Santa Teresa Nombre del Ron: Bicentenario AJ Vollmer Marca: Santa Teresa Origen: Venezuela Materia prima: Melaza Edad: 15 a 80 años* Precio: $350 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 88
Este Fool’s Errand de nombre tan curioso, incluso con vitola curiosa llamada Simple Fool, que se vende como el segundo cigarro de una trilogía de ediciones limitadas creadas por Justin Andrews de Diesel, junto con AJ Fernandez. El blend de este cigarro lleva una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote y tripa de Habano nicaragüense. Se trata de un perfecto con medidas 5 x 58 y un nombre inspirado en un jugo de computadora de los años 80. Llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler, aunque realmente no recuerdo en qué mes fue. Pero con este parece una serie más de ediciones limitadas, de las cuales la marca está haciendo muy a menudo y en el caso de los Sunday Gravy creo que funcionó bastante bien, así que ahora me quedará probar con este.
El Simple Fool tiene una capa realmente oscura, que confieso que me sorprendió un poco cuando leí que era Sumatra, porque más bien parece Habano oscuro o algo en ese estilo, especialmente porque últimamente parece una de las preferidas de AJ Fernandez. Los aromas en la capa son sumamente especiados, muy hacia notas dulces y especias como anís, canela y nuez moscada, pero en el pie hay notas de chocolate blanco y madera mojada. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se siente algo apretada, pero con notas abundantes de chocolate, de ese que es mezclado y tiene pimienta y vainilla, con algo de canela también. El tiro apretado puede ser por la forma del cigarro, pero espero encenderlo para ver si mejora.
En cuanto al tamaño, confieso que no soy un gran fan de las dimensiones el Simple Fool. Me gustan los cigarros de 5 pulgadas y me gustan los cepos de 58 cuando van con un cigarro de 4 o 5 pulgadas, pero en perfecto/figurado no es lo que más me convence. Por lo mismo, este Diesel comienza muy apretado y es muy difícil mantener una quemada uniforme, así que hay que tenerlo muy vigilado, pero una vez que enciende bien y de manera total, la quemada se va abriendo y el tiro mejora. No mejora mucho, en realidad, pero permite apreciar sabores muy agradables a chocolate con leche, pero combinado con pimienta y canela, con un retrogusto que incluye pimienta dulce y café. Esos son los sabores durante la primera mitad, que es como dividí el cigarro porque entre las puntas figuradas y lo apretado del cigarro, lo dividí en dos y no en tres. La ceniza está muy bien compactada y se ve muy bonita y muy blanca, con un humo que es de una densidad respetable, pero no abundante gracias al tiro medio apretado que tiene. Fortaleza media, con una intensidad media-baja.
En la segunda mitad del Simple Fool los sabores son sorprendentemente menos intensos y la fortaleza es menos notable, también porque los sabores de café y pimienta del retrogusto se sienten mucho menos, o quizá es porque los sabores de chocolate que estaban presentes en el paladar únicamente, ahora se desplazan también hacia el retrogusto. Cabe destacar que es solamente el chocolate el que se siente en el retrogusto, pero en el paladar hay pimienta y especias como canela, vainilla y una sensación dulce. Sí se hace un poco más fuerte, pero no es más intenso sino más suave, lo cual no esperaba en lo absoluto, especialmente porque la gran mayoría de productos de Diesel tienden a ser fuertes hacia el final. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Simple Fool hasta el final, al que llegue de manera casi inesperada, pues durante gran parte de la fumada esperaba que fuesen 3 tercios, pero en realidad hubo pocos cambios y eso me llevó a pensar en él como dos mitades.
Al final el mayor problema para mí con el Fool’s Errand / Simple Fool, más allá de la dificultad de identificarlo, es un tema de consistencia. Tiene sabores agradables, tiene una fortaleza baja y atípica para la marca, pero todas sus diferencias y sus similitudes con la marca no lo hacen un cigarro que me llame la atención probar nuevamente o buscar con mayor ímpetu. No se trata de un tema de que es limitado o que sea caro, aunque el costo siempre es importante, pero experiencias como las del Sunday Gravy me gustaron mucho y son igualmente limitadas. Sin duda una gran parte de lo bueno y malo de esta experiencia es el tiro y ese estuvo deficiente toda la fumada, pero en términos generales fue una fumada buena, pero no extraordinaria.
Hace aproximadamente una década que Caldwell decidió crear este cigarro llamado Yellow Cake (torta amarilla), pero siempre fue un cigarro para eventos especiales de la marca. Desde hace unos meses está disponible en versiones muy limitadas, en algunas páginas, porque sin duda el secretismo y la expectativa le ganó a la necesidad de mantenerlo tan exclusivo. Pero siempre ha sido un producto limitado, aunque las hojas que contiene puedan parecer «sobrantes. El hecho es que la capa del Yellow Cake es Corojo dominicana, proveniente del Long Live the King, mientras que la tripa es hecha con las mismas hojas Corojo del Eastern Standard y el The King is Dead. La marca promete que el resultado es una fumada de fortaleza baja, pero de intensidad media-alta. Llegué a ellos después de hacer una pequeña compra en Cigar Federation, en donde me los ofrecieron por un buen precio por el 5-pack.
El hecho que la capa es la misma usada por otro producto de la marca que se vende a un precio mayor, me hace pensar que esta hoja fue rechazada por control de calidad, aunque no se ve especialmente accidentada, imperfecta ni problemática, pero sí tiene varias venas. No debería sorprender que los aromas son como de ingredientes de torta, incluyendo mantequilla, vainilla, canela y azúcar morena. La calada en frío tiene aromas que van hacia el ácido y no necesariamente de cítrico, sino más como una sensación agria, con algo de vainilla y no mucho más. El tiro se siente ligeramente apretado, pero espero que durante la fumada mejore. Es el tercero del 5-pack que me voy a fumar.
Esas notas agrias que sentí en la calada en frío definitivamente son parte esencial del Yellow Cake una vez encendido. No es realmente agradable, pero solo espero que a lo largo del cigarro evolucionen a algo mejor. Los sabores son herbáceos y de pan tostado, con algunas notas suaves de pimienta y dulce. Esa nota agria se termina de definir como masa de pan, lo que los americanos llaman sourdough y que, efectivamente, se trata de un pan con una nota alta de la acidez, que resulta muy bueno cuando comes un sandwich de pastrami, por ejemplo, pero en sí no se siente tan bien solo. Hay también sabores de madera, principalmente en el retrogusto junto con la pimienta, pero no diría que son de alta intensidad, o al menos ninguno puede contra la imponencia de la sensación agria. La intensidad general de los sabores es media, con una fortaleza media-baja, una quemada perfecta y un humo decente.
La quemada en el segundo tercio sigue siendo ejemplar, y para ser honesto es lo que más me ha gustado del Yellow Cake. Los sabores agrios siguen llevando la delantera y esto hace que el hecho que el humo esté denso no sea lo mejor, pues efectivamente, a mayor densidad del humo, más intensidad en los sabores y éstos no son agradables. Hay notas adicionales que salvan la experiencia, incluyendo canela, pan, grama y madera, con un retrogusto de pimienta y madera. Intensidad media, con fortaleza media esta vez, humo abundante y realmente muy bien construido, aunque el tiro es algo más apretado de lo que me gusta.
Si alguna vez han probado mantequilla rancia, que tiene unas notas ácidas producto del vencimiento de la parte láctea, ese es exactamente el sabor que tiene el Yellow Cake en el último tercio, donde esos sabores agrios adquieren la propiedad cremosa de la vainilla y sigue siendo éste el sabor principal. La quemada no me da muchos problemas en términos de cuán recta es, aunque sí hay momentos en que tengo que avivarla con un retoque del encendedor, pero en términos generales se comporta bien. Me toma una hora y 10 minutos fumar el Yellow Cake, pero la verdad es que cuando lo dejé aún le quedaban unos 10 minutos más, pero los sabores se habían hecho más agrios y la experiencia no me hizo querer sacar esas últimas caladas del cigarro.
Aunque en la anilla del Yellow Cake aparece un cupcake, en mi mente una torta amarilla es simplemente torta y amarilla, sin crema por encima ni nada adicional. Algo como esto. Pero la experiencia fumando era más como si fumara el color amarillo que como si fumara algo con sabores de torta y creo que eso fue solo parte de lo que hizo que esta experiencia no fuese tan positiva. Me quedan uno o dos de este cigarro en el humidor, pero la verdad es que los otros dos que he fumado han sido muy similares, que si bien tienen una construcción soberbia, los sabores no son tan agradables como quisiera y eso realmente no ayuda a la experiencia.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacalera William Ventura Marca: Caldwell Modelo: Yellow Cake Dimensiones: 5 x 50 Tamaño: Robusto Origen: República Dominicana Capa: República Dominicana (Corojo) Capote: N/D Tripa: República Dominicana (Corojo) Precio: $5,00 Puntuación: 73
Hace unos meses me escribió un amigo que comercializa licores, mencionando que tenía un ron que no sabía cómo vender ni a quién venderlo, y si yo sabía de alguien a quien le pudiera interesar. Seguidamente me envió una foto de la botella y me dijo lo que sabía del ron y lo que quería por ella. El precio me pareció bastante bueno, pues al final se trata de un litro de ron agrícola y eso no se consigue fácilmente, al menos no en Venezuela.
Efectivamente, se trata de un ron Clément, de Martinica. Dado que mi experiencia con la marca ha sido bastante positiva, eso lo puse como un punto adicional que justificara su adquisición. En realidad no estaba cara en $35, especialmente si tenemos en cuenta que hace unos años conseguía la de Clément Select Barrel en $33.
Luego de investigar un poco descubrí que este VO tiene hasta 3 años de añejamiento, mientras que el Select Barrel (que me gusta mucho) tiene de 18 a 24 meses. El añejado de los rones agrícolas es distinto al de los rones de melaza, por lo que un tiempo de 3 años es extenso, aunque alcanzan más edad, a un precio mucho mayor, claro.
El Clément Rhum Vieux Agricole VO se trata de un ron de jugo de caña, destilado por columnas y añejado en una combinación de barricas ex-bourbon y de limusín francés, que suele ser ex-cognac, pero no siempre es el caso y la marca no lo especifica. Este añejamiento es de al menos 3 años, según la marca, pero dudo que alcance mucho más, y finalmente es embotellado a 40% de alcohol, sin aditivos.
Los aromas en nariz son abundantes de manzana, especialmente esa manzana que está entre roja y amarilla, pero también incluye otras frutas como pera, higos, cerezas, mango, mamón y notas de jengibre y banana verde.
En boca es sumamente frutal, al igual que en nariz, con sabores que incluyen manzana roja, mermelada de durazno, jugo de mango piña. El retrogusto es especiado, con notas de nuez moscada y pimienta de guayabita. Sin embargo, la permanencia es muy corta y eso le quita algo a la habilidad de sentir sabores luego de pasarlo por boca.
El Clément VO es un ron muy sabroso, que efectivamente no debe ser fácil de vender, especialmente a un público que no conozca el ron agrícola. Dicho eso, como ron agrícola funciona muy bien, pero si no lo conoces, puede que este ron no te guste. El Select Barrel es más amigable y amplio, a mi parecer. Quizá el problema del VO es que no es muy complejo y ante los sabores de tantas frutas y tan poca influencia de madera, puede no sentirse como un ron.
Ficha Técnica: Fabricante: Rhum Clément Nombre del Ron: VO Marca: Clément Origen: Martinica Materia prima: Jugo de caña Edad: hasta 3 años Precio: $35 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 87