Whisky: Tomatin 12

En mi constante tomadera de fotos, especialmente cuando estoy fumando, este Tomatin 12 se ha convertido en parte esencial de muchas imágenes. Precisamente por eso, me llamó la atención que no lo hubiese reseñado antes y como ya voy como por la mitad de la botella, pensaba que para luego sería tarde. Aunque afortunadamente está a buen precio, así que reponerla no debe ser complicado, espero.

Pero con el auge y furor que recibió el Tomatin Legacy, tanto en este blog como en cualquier tienda, conseguir el Tomatin 12 se me hizo mucho más fácil y una vez que lo probé en realidad quedé prendado.

Se trata de un producto de la destilería Tomatin, lanzado en 2015 y hecho de whiskies de 12 años añejados en barricas exbourbon y exjerez, para luego ser embotellado a 43% de alcohol. Cualquiera que vea todas estas características y sepa que se trata de una destilería que ha recibido diversos premios, estaría listo para leer un gran precio en la botella, pero el hecho que se puede encontrar por menos de $45 lo hace mucho más interesante. Creo que la mezcla es realmente finalizada en barricas exjerez, por lo que el blend de todos los productos de 12 años es envasado en esta última barrica y se deja reposar ahí por un tiempo no establecido, aunque suele ser menor a un año.

En nariz es muy llamativo, incluso siendo un Highland, que tienden a tener aromas y sabores más sutiles. Esa nota de jerez es muy marcada, con toques de frutos rojos como cereza y frambuesa, pero también regaliz roja, almendras, toques de vainilla y algo de madera tostada o charreada.

En boca es igualmente marcado su sabor, destacando más frutos rojos, manzanas horneadas, nueces y sabores al estilo del bourbon o incluso un dejo de chocolate. Este chocolate se aprecia más en el retrogusto, que también incluye vainilla, coco y pera.

El precio de este Tomatin 12 es muy variado en todo el mundo. Lo he visto desde $35 hasta $65, pero creo que por menos de $50 es una buena opción. Ya por encima de eso, debe haber mejores. Pero para tomarlo solo o incluso para fumar es un gran acompañante, que produce un maridaje con cigarros de intensidad media, muy singular.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tomatin Distillery
Nombre del Whisky: Aged 12 Years
Marca: Tomatin
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $38
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 91

Joya de Nicaragua – Cinco Décadas (El General)

Cincuenta años no son algo fácil de lograr. Aunque no lo parezca, yo todavía no alcanzo esa edad, pero lograrlo con una empresa a la que le has dedicado una gran parte de tu vida es incluso otro nivel. Pero en 2018, cuando Joya de Nicaragua alcanzó ese número, creó una nueva línea llamada Cinco Décadas. Tuve la oportunidad de probarlo en vitola toro hace casi tres años, en abril de 2020 y en ese momento me pareció una tremenda experiencia, llegando a tener 90 puntos. En esta ocasión lo pruebo en Churchill, o la vitola que la marca llama El General, con medidas de 7×50 y es una de las dos vitolas en que fue creado originalmente el cigarro. Al igual que en toro, la marca no describe el tabaco utilizado, limitándose a decir que es de los mejores tabacos disponibles en Nicaragua.

Aunque es un 7×50, en mis manos se siente ligeramente más delgado, casi hasta el punto de decir que es un Churchill real de 7×48 pero en verdad no saqué mi tabla de cepos para asegurarme. En la capa tiene aromas de frutos secos y viendo el largo del cigarro quisiera poder tener más detalles, pero la verdad es que no son aromas muy intensos. En el pie se siente una nota frutal dulce que acompaña esas mismas notas de frutos secos y, finalmente, en la calada en frío puedo apreciar jengibre, caramelo y frutos rojos.

El estilo del Cinco Décadas en Churchill no se pierde ni tampoco es muy distinto a su versión en toro, aunque es el Churchill el previo y el toro el que salió después, pero a lo que voy con esto es que el master blender realmente hizo su trabajo a cabalidad y las impresiones de sabores son muy similares, con notas de tierra y nueces en las primeras caladas, seguidas de frutos rojos y pimienta luego de un rato. Esta pimienta se siente mucho más concentrada y aunque no puedo hacer una comparación fidedigna de ambas experiencias con tres años de diferencia, sí puedo decir que la pimienta en esa ocasión y según la reseña, no estaba tan concentrada como puedo definir esta. Pero los frutos rojos no son tan prominentes aquí o al menos no son solo rojos, sino que hay una nota cítrica leve pero presente en todas las caladas y que existe también en el retrogusto. En tiro y quemada el cigarro va muy bien y eso no es de extrañar.

El Cinco Décadas quema lento y el toro creo que quemaba un poco más rápido, pero al igual que me da algo de pena y temor comprometerme tanto como para fumar un 6×60, este 7×50 aunque promete una fumada más concentrada, apunta a durar más o menos lo mismo o al menos su quemada lenta me hace pensar que será una fumada larga. No por larga quiere decir aburrida, pero hasta el momento no aprecio un momento que me haga pensar que quiero extender esta fumada más, o al menos no hasta la mitad del cigarro. Precisamente en ese punto medio el Cinco Décadas destaca sabores de mayor intensidad, pero igualmente manteniendo esas notas de pimienta, fruta cítrica, frutos rojos y nueces. El tiro es perfecto, produciendo humo abundante pero sin aturdir la fumada, con un anillo de combustión que no es del todo recto, pero que tiende a corregirse solo. La intensidad es media alta, con una fortaleza media.

En el último tercio no hay grandes cambios en el sabor, aunque sí hay una sensación más cremosa en ellos y la adición de un sabor a madera que no creo que estaba ahí antes, o al menos puede que esté presente desde el punto medio. El retrogusto es ligeramente más dulce y creo que es ahí de donde parte esa nota cremosa pero lleva la intensidad del sabor a media-alta y la fortaleza a alta, pero el hecho es que me toma tres horas acabar con el Cinco Décadas y después de tanto tiempo con el mismo cigarro, es inevitable sentir los efectos de la nicotina y una cierta molestia con que el cigarro no se quiera terminar. No me malinterpretes, pues el cigarro está fenomenal e incluso mejor que en vitola toro, pero simplemente requiere mucho tiempo que no siento que le quiero dedicar. Definitivamente existen cigarros para cada persona y cada tiempo y fumadas tan largas no van conmigo, pero eso no es defecto del cigarro.

Para sus 50 años, Joya de Nicaragua diseñó y creó un cigarro que no es diferente a lo que Joya de Nicaragua suele producir, pero que a la vez es único en su portafolio. Esta marca realmente se ha destacado, sobre todo en la última década, pero cada producto que sacan tiende a ser predecible en el sentido que va a ser un gran cigarro, pero al mismo tiempo algo oculto, pues no es una de esas marcas con intensa participación en redes sociales. Creo que como lo están haciendo ha sido lo mejor, y en el Cinco Décadas es una fumada compleja, larga y detallada, y quizá demasiado larga, pero prefiero que dure mucho a que dure poco.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos Joya de Nicaragua
Marca: Joya de Nicaragua
Modelo: Cinco Décadas
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: El General (Churchill)
Origen: Nicaragua
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $19,00
Puntuación: 91

Ron: Valinch & Mallet Venezuela CADCA 18 Years

Una joya absolutamente desconocida para mí, pero en realidad eso es algo que podemos decir de casi todos los rones venezolanos embotellados fuera de aquí. Pero en lo particular, Valinch & Mallet es una marca aún más desconocida para mí. Hubiese pensado que era una marca de herramientas o de martillos. Pero realmente se trata de una empresa comercializadora de whisky, que simplemente adquieren whisky o ron y en algunos casos lo almacenan ellos, en otros los añejan in situ, para luego embotellarlo.

En este caso se trata de un ron venezolano de Corporación de Alcoholes del Caribe (CADC), destilado por columnas en 2004 y embotellado en 2022, por lo que tiene 18 años y es el segundo ron venezolano más antiguo que he probado, siendo el Carupano Legendario el mayor, con 25 años. Por supuesto, hay diferencias y este Valinch & Mallet añejó durante 4 años en Venezuela y 14 años adicionales en Inglaterra. No solo eso, el embotellado de este ron es a 56,3% de alcohol, es decir directo de la barrica. Para cerrar, la producción está limitada a lo que da esa barrica, que son 269 botellas.

Es curioso que con una producción tan limitada, pero una concentración alcohólica directa de la barrica y una botella decorada con una reproducción del artista Giacomo Modolo, la botella sigue siendo estando $350 por debajo de la de Legendario.

En nariz el Valinch & Mallet tiene aromas mucho más sutiles de los que esperaría, incluso con 56,3% de alcohol y debe ser porque es de columnas, pero también porque todo ese tiempo en barricas inevitablemente suavizará el alcohol. Los aromas más intensos son de madera, vainilla y caramelo tostado, pero también hay notas más sutiles pero igualmente presentes a chocolate, pimienta y notas cítricas de naranja.

En boca es muy franco y muchos de esos aromas se repiten en sabores, en orden de intensidad: madera, pimienta, cáscara de naranja y vainilla, pero sorprende también porque hay muy poco caramelo, lo que me lleva a pensar que este aroma tan típico en el ron no es tan general como pensaba. También hay notas a madera tostada, o más como toffee, que técnicamente tiene una parte de caramelo, pero muy agradable. Finalmente el retrogusto incluye vainilla, chocolate y madera.

No debería sorprender que un ron con este añejamiento contenga tanta madera en su sabor. Lo que sí llega a sorprender más es esa variedad de matices de vainilla y esa aparente escasez de matices de caramelo. Es casi como si estos dos sabores no solo fuesen parte del añejado en barricas (que sí lo son) sino también de la ubicación de esas barricas (que también lo es). Solamente 4 años de añejado en Venezuela no son suficientes para desarrollar todos los sabores que suelen haber en rones más antiguos, como de 8 a 10 años. Pero ciertamente el añejado continental en Inglaterra evita que desarrolle algunos de los sabores más típicos.

Como suele suceder, estos rones venezolanos embotellados en otros países funcionan como una clase y una muestra de lo que sucede cuando se añeja tropicalmente. Aunque también funcionan como un ejemplo delicioso que probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Corporación de Alcoholes del Caribe
Nombre del Ron: Venezuela CADC 2004 18 Years
Marca: Valinch & Mallet
Origen: Venezuela / Inglaterra
Materia prima: Melaza
Edad: 18 años
Precio: $160
Densidad alcohólica: 56,3%
Puntuación: 89

H. Upmann – No. 2

Esta es una de esas instancias en que estoy seguro de haber reseñado un cigarro porque lo he probado varias veces, lo he disfrutado e incluso me han regalado algunos y luego me doy cuenta que no lo tengo publicado. Este H. Upmann No. 2 fue el cigarro elegido por Cigar Aficionado como el #1 del año 2022, pero también fue elegido por mis amigos de Kukenan Tobacco para acompañar una cata que hicimos en Rumbullion Club. También fue el elegido por Kukenan para servir de introducción a los habanos en el curso de Habanos Sr. Así que ha sido un habano muy utilizado en catas y para reuniones con amigos, precisamente por lo bueno que ha demostrado ser y lo consistente.

Pero dado que prácticamente todo el tabaco cubano tiene el mismo origen y es tratado igualmente, la diferencia entre los sabores, intensidades y fortalezas no es muy grande dentro de marcas, sino más bien entre ellas. Bolivar es más fuerte que Partagas, que es más fuerte que Hoyo de Monterrey, etc. H. Upmann tiende a ser una marca de fortaleza e intensidad media, pero muchas personas que fuman centroamericanos también tienden a decir que se trata de un cigarro muy suave, especialmente si lo comparas con tabacos nicaragüenses más picantes. Pero una de las cosas que más me llamó la atención de este No. 2 es la consistencia entre un producto y el siguiente, precisamente porque he fumado varios de distintas cajas y lo que más ruido me causó junto con la gente de Kukenan es que sea un tabaco tan consistente y bueno con menos de un año de guarda, pues casi todas las cajas marcan estar hechas en mayo de 2022. La capa es bastante seca, al punto que parece cuero seco y tiene aromas a establo que se repiten en el pie junto con una nota de canela. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se siente ligeramente apretada, con aromas a establo, madera, cuero y almendras.

El No. 2 comienza como han comenzado los demás, rico y tostado y con notas dulces muy agradables, porque son acarameladas pero no es una dulzura que domina la fumada, sino más bien un toque consistente, pero también con un tiro apretado que no ha sido algo que he encontrado con los otros habanos de este que he fumado. Pero ese tiro va mejorando con la fumada y hacia el final del primer tercio se comporta mucho mejor, pero dentro de este hay notas de tierra que son un tanto amargas y ese sería el aspecto negativo que le he encontrado, además de un anillo de combustión variable que no parece ser fácil de controlar o al menos no con los toques técnicos que le he dado hasta el momento. La fortaleza es media-baja y la intensidad es media en este primer tercio.

En el segundo tercio la quemada se hace más uniforme y no sé si tiene que ver que le haya dejado caer la ceniza o si ha sido por los retoques, o simplemente una combinación de los dos. El tiro no ha mejorado muchísimo pero el humo es más abundante y los sabores son más ricos, muy al estilo de los buenos habanos que van evolucionando y mejorando durante la fumada. Aparecen nuevos sabores en este tercio, que incluyen nuez moscada y maní, pero con esa nota de caramelo se hace muy agradable. En el retrogusto esas notas dulces tienen un matiz más parecido a un croissant o uno de esos panecillos franceses que ni siquiera voy a tratar de definir. La intensidad se mantiene en media, mientras que la fortaleza llega a media una vez superada la mitad del cigarro.

El último tercio es todo lo que quisiera de un habano, especialmente uno que logró tan alta puntuación en Cigar Aficionado, sobre todo porque cada año quedo más desilusionado con su ranking y porque cada año pruebo más y más productos que me impresionan y que no terminan en ese ranking. Pero el último tercio de este No. 2 es rico, es abundante y mantiene más o menos los mismos sabores pero con una fortaleza mayor y un toque más picante. Tenemos nuez moscada, canela, caramelo, madera tostada, cuero y vainilla, con un retrogusto de maní y madera vieja. Me dura una hora y 45 minutos, principalmente porque el tiro nunca dejó de ser algo apretado y eso ralentizó la fumada pero nunca se apagó, con un buen anillo de combustión y humo no abundante pero tampoco escaso.

En septiembre de 2022 hice los cursos de Habanos Jr. y Habanos Sr. gracias a los amigos de Kukenan. Durante el curso, dictado por Javier Velasco, hablamos de muchas cosas pero una que me chocó fue el hecho que según él, los habanos para el consumo (no para la guarda a largo plazo) se pueden mantener a 55% de humedad. Por supuesto que el número me hizo muchísimo ruido porque siempre hemos hablado de un mínimo de 64% y un máximo de 72%, que se ha extrapolado a la regla del 65-75%, pero ciertamente nunca por debajo de 60%. Pero viendo un poco mi experiencia especialmente con este H. Upmann No. 2, todos los que he fumado hasta el momento me los ha dado Kukenan de una caja almacenada y abierta por ellos, y han fumado perfecto. Este tenía unos 3 meses en mi humidor que mantengo a 67% y el tiro fue apretado durante toda la fumada. Si bien hay mucho que hablar sobre consistencia en los habanos, creo que con menos humedad este habano habría estado mucho mejor y en este momento casi que certifico lo que dijo Javier. En efecto, menor humedad para los habanos y ciertamente tienen razón quienes los mantienen separados de los centroamericanos. Pero ya cuando tenga más habanos puedo hacer esa distinción. Por el momento tengo unos 10 que no justifican un nuevo humidor. En cuanto a esta experiencia, no me cabe duda que ha sido de las mejores que he tenido con un habano, especialmente por la consistencia entre casi todos los ejemplares que he fumado y eso es un punto a favor de Habanos SA como marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: H. Upmann
Modelo: No. 2
Dimensiones: 6⅛ x 52
Tamaño: Pirámides
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $22,00
Puntuación: 94

CAO – Bones (Maltese)

Para una marca que ha mencionado tantas cosas en sus líneas, desde países, motores, motos, obras literarias y hasta superhéroes, Bones no debe ser un nombre tan rebuscado. No obstante, aunque la palabra significa Huesos en inglés, en verdad hay un mayor trasfondo pues su nombre está relacionado con dados y piedras de dominó, que originalmente se hacían de huesos o de marfil y es la manera en que muchas culturas afroamericanas se refieren a estas piezas. Play the Bones normalmente quiere decir jugar con dados o dominó. En Venezuela creo que somos ignorantes a la mayoría de los juegos de dominó, optando por el que creo que es el tradicional, pero las cuatro vitolas en que está disponible el Bones se refieren a estilos distintos del dominó: Chicken Foot, Blind Hughie, Matador y Maltese. La vitola que voy a probar se llama Maltese y es un 6×60.

Los cigarros son fabricados en Nicaragua con una liga que capa Connecticut Broadleaf, con capote Connecticut Shade y tripa nicaragüense que no especifica su estilo junto con Piloto Cubano de República Dominicana y tabaco hondureño de las regiones de Jamastran y La Entrada. Su capa está llena de venas y hendiduras, con apariencia opaca y áspera y si no supiera que se trata de juego de dados o dominó, no sabría a qué se refieren los puntos que se notan en contraluz sobre la anilla. Pero este Broadleaf en la capa es frágil y esas hendiduras tienen pequeños quiebres que espero no sean gran problema, aunque hay aromas interesantes a madera y notas perfumadas. En el pie se sienten notas de madera recién cortada, como de aserradero y notas de pimienta. La calada en frío tiene poca cantidad de madera y más notas dulces de frutos rojos y pimienta.

Con la gran cantidad de países y tipos de tabaco contenido en el Bones, me impresiona un poco que su inicio es sobrio y sin mayor intensidad, con una combinación suave de madera, tierra y pimienta, con un tiro considerablemente abierto y no mucho que aportar en el retrogusto. Hay humo abundante en cada calada, en gran parte gracias a ese tiro tan abierto y luego del punto de medio de este primer segmento aparece una sensación cremosa en ese humo que hace más deleitable cada calada, siempre que no sea muy intensa, pues el tiro tan abierto no le ayuda. Quizá lo más significativo en la fumada es que en el paladar se siente pimienta blanca y en el retrogusto es pimienta negra, y la tierra de esa capa Broadleaf tiende a sobresalir dentro de todos los sabores.

En el segundo tercio el CAO Bones pierde esa propiedad cremosa y comienza a quemar más rápido de lo que debería, con un anillo de combustión con más imperfecciones y una progresión casi lineal a una fumada menos agradable. Los sabores de tierra siguen siendo los más notables, con un matiz de tierra seca que precisamente elimina esa cremosidad que había sentido hasta el momento. También la pimienta es más negra y comienzo a sentir la boca progresivamente seca, también porque se pierden las notas dulces. Afortunadamente no se apaga y no pareciera haber problemas de ello más allá de lo rápido que se consume, con una intensidad media-baja y una fortaleza media.

En el último tercio el Bones se vuelve más agresivo en sus sabores, manteniendo sabores de madera y tierra, pero la intensidad aumenta, quizá porque es algo más esponjoso y caliente y esto contribuye a que cada calada mantenga esta tendencia de secar la boca. No obstante hay notas cremosas, pero estas se ven dominadas y eclipsadas por los aspectos más negativos de la fumada y aunque hay sabores con intensidad media-alta, la fortaleza del cigarro en términos de nicotina y calor no hacen que esta fumada sea del todo agradable. Cuando marco una hora y 20 minutos, este 6×60 me sorprende al llegar a su fin.

Aunque regularmente digo que los 6×60 no son los cigarros que me gustan y en muchos casos simplemente no compro un cigarro cuando es la única vitola disponible, la verdad es que el cepo 60 no me desagrada en absoluto. Es el largo de 6 pulgadas con un cepo de ese tamaño, pues hace de la fumada algo interminable. Pero existen cigarros hechos exclusivamente en estas vitolas y la liga está hecha para que dure bastante y siempre evolucione, y se aprecia que el fabricante se tome el tiempo y la dedicación para producir algo así. Igualmente, hay cigarros de cepo 60 con largos de 4 o 5 pulgadas que disfruto muchísimo. En ese mismo orden de ideas, aunque el CAO Bones está disponible en 4 vitolas, las otras tres son de cepo 54, cambiando solamente el largo, por lo que pienso que es un cigarro hecho para vitolas anchas y la diferencia entre todos no debe ser tan grande. No se trata de un cigarro complejo y realmente el último tercio se torna desagradable, pero quisiera pensar que en vitolas más pequeñas será mejor, aunque creo que el mayor problema de este Bones fue el tiro tan suelto.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: CAO
Modelo: Bones
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Maltese (Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: USA (Connecticut Shade)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), Honduras (Jamastran, La Entrada), Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 81

Ron: Caballo Viejo

Caballo Viejo es uno de esos rones venezolanos que apareció de la nada y ya estaba en la DOC y con un pocotón de premios asignados. Esto ha pasado con otros productos e instantáneamente genera un cierto rechazo o sospecha en el consumidor que está reacio a desembolsillar $60 por un producto que nadie conoce. Al menos esa fue mi impresión.

La marca existía desde 1985 y registrada por Industrias Bravo (que producen el ron Bucare) y se comercializó en el oriente venezolano como un producto de dos años de edad. Con la compra por los nuevos dueños de la marca y en conjunción con Celiveca, decidieron crear un blend para un nuevo producto, cuidadosamente afinado por su maestra ronera, Rosamy Belmonte. Su proceso de envejecimiento comenzó en 2006.

El producto es un blend de rones de entre 6 y 12 años de edad, envasado artesanalmente en una exclusiva botella, numerada y etiquetada a mano, que viene resguardada en una caja de madera que imita un establo. El producto es embotellado a 40% de alcohol.

Foto cortesía de Rones de Venezuela

En nariz el Caballo Viejo afortunadamente no tiene aromas que lo relacionen con su nombre. De hecho, destacan las notas sumamente tostadas, que me hacen pensar en que la madera de las barricas pasa por un charreado extra, aunque la marca no menciona eso. La marca no menciona nada de las barricas, en realidad. También hay aromas muy llamativos a uvas verdes, madera, café en granos, chocolate en polvo y aserrín. Me impresiona como todo parece tostado y eso le da un matiz distinto a los aromas.

En boca el sabor principal es el de madera quemada, pero muy de cerca y con intensidad similar, hay notas de nueces, avellanas, manzana verde, aceitunas (aunque a veces se siente como aceite de oliva) y una nota jabonosa también. El retrogusto es de manzana y miel.

Recuerdo cuando apenas salió este Caballo Viejo, que me dejé llevar por la opinión de conocidos sobre el ron, quienes decían que no valía su precio. Ciertamente, el Caballo Viejo fue uno de los primeros rones cuyo precio superó los $60 y ni siquiera hubo una oferta de lanzamiento, como sucede con otros. Entre su precio por encima de lo normal y la referencia que no era gran cosa, nunca lo probé. Pero en una reciente reunión en casa de un amigo lo pude probar y constatar que realmente se trata de un ron excepcional y muy bueno. No sé si digno de $74, pero ciertamente es un ron de una calidad muy alta.

Ficha Técnica:
Fabricante: Central de Licores Unidos de Venezuela (Celiveca) + Industrias Bravo
Nombre del Ron: N/D
Marca: Caballo Viejo
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 6 a 12 años
Precio: $74
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85