Asylum – 8 (11/18)

En 2019 la marca Asylum, propiedad de Christian Eiroa, cumplió siete años en el mercado, ocasión propicia para el lanzamiento de un cigarro llamado Asylum 7. Para 2020 lanzaron este Asylum Eight, que es como aparece en las cajas pero que es vendido con el nombre 8 en número en cualquier otro lugar. El Eight, que lo llamaré así para no referirme a él como un número es un lanzamiento anual que siempre llevará el número del año que celebra, o al menos ese es el plan y en las mismas vitolas que el 7: un 7×70 y un 6×48/54/48 que es llamado 11/18. La liga para esta versión de 2020 es diferente a la original, siendo el 7 con capa nicaragüense y capote y tripa hondureño, para el Eight se trata de un puro hondureño. El cigarro tiene un costo de $20 en su vitola 11/18 y $25 en el 7×70.

El cigarro vino en una cajita individual para cada cigarro, lo que se llama un coffin, o un ataúd. Sin embargo, yo lo saqué de él apenas lo compré en la tienda de Gentleman Brothers en Caracas y ha estado en mi humidor desde el primer día, que fue hace unos 3 meses. Pero para ser un cigarro que celebra un aniversario la capa es bastante rústica y poco atractiva, con aromas dulces pero sin mucha descripción, lo cual es a veces común en estas capas tan carentes de oleosidad. En el pie se sienten notas más acertadas de canela y notas florales, mientras que la calada en frío presenta canela, pimienta y una nota dulce que está entre azúcar y jengibre.

El Asylum Eight comienza con sabores bastante ricos y abundantes, no por la variedad, sino por los matices; estos incluyen notas florales, sensaciones dulces, madera y pimienta. Estos sabores tan diferentes dan una variedad de matices interesantes y a lo largo del primer tercio se sienten también sabores de mantequilla, cotufas (palomitas de maíz en el resto del mundo), pimienta y sal, mientras que en el retrogusto hay notas de pan, cuero y pimienta. El cigarro es fuerte en su retrogusto y en sabor, así como su intensidad, pero los sabores son tan llamativos que me encuentro dándole caladas constantes, hasta que comienza a calentarse y hago el esfuerzo consciente de dejarlo descansar un poco. En términos técnicos el humo es abundante, el tiro muy bueno y la ceniza parece sólida, aunque se cayó con relativa facilidad y afortunadamente en el suelo. Esta es blanca y sin decoloraciones.

En el segundo tercio aparecen notas ligeramente frutales, como de frutos rojos, pero estas sobreviven poco tiempo, dominadas por un sabor más contundentes a tierra, cuero y beef jerky, un sabor que tenía mucho tiempo sin sentir en un cigarro. En el fondo de los sabores se siente una variación de ese sabor de pan que tenía antes, como si estuviera más especiado y le acompaña una nota cítrica también. En la mitad del cigarro este se siente un poco más seco, sobre todo en la garganta, al mismo tiempo que los sabores se diluyen un poco, siendo la parte más gruesa del calibre. El retrogusto incluye cuero y azúcar, con una mejor definición de ese sabor a pan que identifico como masa de pizza. La intensidad es media-alta y la construcción sigue siendo muy buena, aunque ha requerido un par de retoques simplemente para emparejar la quemada.

Para el último tercio el Eight se siente menos especial y más terrenal, con sabores de tierra y pimienta predominante y muy poco de los otros sabores que he sentido durante los tercios previos. Sin embargo, la pimienta es más fuerte y el retrogusto sigue incluyendo pan, pero sin las especias que me daban masa de pizza previamente y la intensidad baja a media. A lo largo del tercio aparecen notas herbáceas y cremosas, pero no hay mucho más en términos de sabor hasta el final, al que llego luego de una hora y 45 minutos de encendido.

El Asylum Eight es un muy buen producto que sabe exactamente a lo que un cigarro de $20 debería saber, o quizá uno de $15. El cigarro es una edición limitada a 500 cajas y de esas solamente dos llegaron a Venezuela, y tengo entendido que a Latinoamérica también, pero en un portafolio en donde la gran mayoría de los productos difícilmente supera los $12, es curioso que exista este producto en el haber de Asylum… me lo creería más en Eiroa o en alguna colaboración, pero los Asylum no suelen ser cigarros caros. Incluso, por ese precio y esta marca hubiese esperado un último tercio a la misma altura de los dos previos, pero todo sea por probar un producto diferente y ciertamente espero con ansias el Nine (9).

Ficha Técnica:
Fabricante: CLE Cigar Company
Marca: Asylum
Modelo: 8
Dimensiones: 6 x 48/54/48
Tamaño: 11/18 (Perfecto)
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $20,00
Puntuación: 91

K by Karen Berger – Maduro (Salomon)

La marca Don Kiki es una de las que ha desaparecido en los últimos años, aunque no porque haya quebrado o porque la gente no los compre más, sino que Enrique «Kiki» Berger murió en 2014 y ha sido su esposa, Karen, quien ha tomado las riendas del negocio; un negocio que poco a poco se ha asociado más a su nombre que al de su marido. En lo personal, creo que he reconocido más a la marca por ser llevada por una mujer que por los cigarros que hacían cuando Don Kiki seguía vivo, lo cual también es comprensible porque yo no fumaba en esa época. Pero más allá de quién y porqué, la verdad es que he tenido la oportunidad de conversar un par de veces con Karen Berger y es una mujer impresionante, muy atractiva y con una cabeza para el negocio impresionante. Karen se ha asociado en los últimos meses con varias personas relacionadas al tabaco, aunque principalmente a nivel de fumadores, todas mujeres, y han creado un grupo muy llamativo en Miami. Creo que se llama Social Smokers o algo así. Creo que lo que más me llama la atención es que es de los pocos grupos que no realza que son mujeres a fin de no llamar la atención por serlo, sino por ser fumadores solamente.

Pero hablemos del cigarro. Curiosamente este cigarro llegó a mis manos producto de un intercambio. Hace unos meses invité a los socios de Gentleman Brothers a mi casa, pues han tenido tantas atenciones conmigo, que les ofrecí una cata de ron y la aceptaron. Habíamos quedado en que la cata duraría aproximadamente dos horas y que, por temas de mi bebé y los horarios que ella impone, no podríamos quedarnos hasta muy tarde, por lo que comenzaríamos a las 3:00pm y no podríamos quedarnos hasta más de las 7:00. Me habían preguntado si podíamos fumar después y les dije que sí, teniendo en cuenta los horarios. El hecho es que uno de ellos se apareció con este cigarro, que de tan solo verlo pienso que debe tardar alrededor de dos horas en fumarse. Yo le dije que no valía la pena fumar ese cigarro apurado, así que se lo cambié por un Powstanie Habano, el cual creo que le encantó. El cigarro es un salomon 6×58, que además es box pressed, bastante firme y bien empacado, con aromas escasos en la capa y la calada en frío, que apenas denotan paja y madera, con un toque ahumado.

El K by Karen Berger Maduro comienza con notas cremosas a café, que casi podría describir como un cappuccino y tan solo una nota muy suave de madera, que no es la misma que aprecié en la calada en frío. El tiro es ligeramente apretado, que tiene sentido en un salomón porque el comienzo es en un pie más pequeño que el resto del cigarro, pero su intensidad es media y al cabo de las primeras caladas comienzan a aparecer notas de tierra y chocolate pero más del tipo repostero, que no tiene azúcar. El retrogusto incluye café y pimienta, bastante suave en esta última, pero sí debo destacar que se siente como un cigarro muy denso, como que efectivamente voy a tardar más de dos horas en fumarlo, pero también es algo que siento porque las caladas no producen mucho humo, y eso no se debe solo a ese pie más pequeño, pues ya llegando al final del primer tercio estoy en todo el esplendor del cigarro y el anillo de combustión no es muy recto, y eso junto con la abundancia de sabores (o la falta de esa abundancia) es lo único que no me convence del todo de la fumada.

En el segundo tercio los sabores no presentan un gran cambio, destacando madera, café y tierra, con notas a chocolate que esta vez es ligeramente dulce, pero como no hay una gran cantidad de él (ni de ninguno de los otros sabores), no es tan fácil definir su origen o clase. El retrogusto sigue siendo más intenso de café que de pimienta, pero ambos siguen participando, mientras que el anillo de combustión sigue sin ser completamente recto. El humo sigue siendo escaso, pero me aseguro que no sea un tema de encendido al darle un par de retoques con una llama suave. Una vez superada la mitad del cigarro, algo que me toma un poco más de una hora, aparecen notas que principalmente defino como frutos secos por ser muy genéricos, pero podría inclinarme hacia nueces.

Para el último tercio, aunque en la imagen diría que sigue siendo el segundo, y en sabores es prácticamente el anterior también, no hay ningún cambio en ellos ni en la intensidad del cigarro, que sigue siendo media y los sabores siguen siendo de tierra, madera y café como los principales, con notas suaves de chocolate entre los secundarios y algo de nueces, siendo estos dos bastante sutiles, que no se llegan a definir. Quizá la única diferencia aquí es que el cigarro se siente un poco más caliente y que el anillo de combustión es más recto, pero tanto el tiro como la producción de humo siguen siendo los mismos. Al cabo de dos horas y cuarto, el K by Karen Berger Maduro llega a su fin.

A riesgo de sonar repetitivo, las capas maduras son las que menos me gustan, principalmente porque su color y el hecho que son añejadas me hacen pensar que se trata de un cigarro más intenso y cundido de sabores, y normalmente no son ni lo uno ni lo otro. El K by Karen Berger en su versión Maduro es un claro ejemplo de esto, pues no es de muchos sabores ni de mucha intensidad. Sin embargo, es un cigarro bastante bueno, pero con esos detalles de pocos sabores y relativamente baja intensidad, aunque en lo personal hubiese preferido que durara una hora menos, pero también lo habría comprado en una vitola más pequeña. Mi experiencia con el de capa habano fue exponencialmente mejor, pero se debe a la capa y a la vitola. Creo que un cigarro con una vitola como esta debe evolucionar mucho más y tener mayor variedad/intensidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Estelí
Marca: K by Karen Berger
Modelo: Maduro
Dimensiones: 6 x 58
Tamaño: Salomón
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 84

Ron: Inmortal

En el casco histórico de Barranquilla, en Colombia, entre el río Magdalena y el mar Caribe, tres generaciones de la familia Riascos han producido rones en Casa Santana desde hace más de 20 años. Adquieren el alcohol de caña de diversos productores en el Caribe para producir un ron diferente e independiente. Entre otros rones que producen se encuentran La Hechicera y Juan Santos.

Inmortal es producido en Casa Santana para Yotomo Imports, una compañía americana basada en Texas. El destilado está apuntado al mercado de ron premium de Norte América. Por su parte, el destilado es hecho a partir de melaza, añejado por 12 años (dicen ellos) en barricas de roble blanco americano de segundo uso y embotellado a 40% de alcohol.

Es curioso que Colombia permite la producción de ron a partir de alcohol extranjero, aunque esto puede ser únicamente para exportación. Sin embargo, me llama la atención lo destacado que está el texto de Colombian Rum en la botella, especialmente si el alcohol no es de ese país.

Más curioso es que en las redes sociales de la marca no destacan en lo absoluto la producción del ron, por lo que no me queda claro si es realmente un single vintage de 12 años, o si es un blend, o cual es el contenido de la botella. En este punto, poco me impresionaría que dijera Solera también.

En copa se trata de un líquido de color cobrizo con destellos de bronce, con lágrimas gruesas y bastante aglomeradas que descienden de manera relativamente rápida para ser un ron de 12 años, pero siempre puede ser por ausencia de azúcar en el líquido.

En nariz tiene una intensidad más seca que los rones colombianos y sudamericanos en general, con notas de toffee y madera junto con vainilla, canela y cáscara de naranja. También hay algunas notas de melaza y chocolate negro, y en el final algunas notas de nueces. La verdad es que tiene aromas muy interesantes.

El ron Inmortal es bastante franco, pues los sabores reflejan muy bien los aromas, con una intensidad principal de toffee, caramelo y dulce de canela con azúcar. Le siguen notas con sugerencia más cítrica de cáscara de naranja, chocolate negro y nueces.

En el retrogusto se sienten notas de café y chocolate, junto con una nota esporádica de madera y canela.

Para ser bien honesto, Inmortal 12 es un muy buen ron, seco pero con mucho carácter. No lo llamaría ron colombiano, aunque sea lo que dice en la etiqueta, pues es un ron de un país no descrito, que simplemente es añejado en Colombia. Luego es vendido únicamente en Estados Unidos y le he preguntado a varios amigos que viven en distintas ciudades de ese país y ninguno lo ha visto antes. No puedo garantizar que sea un ron que el 100% de su contenido tenga 12 años de añejamiento, pero tampoco puedo asegurar que no lo sea.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: 12 Años
Marca: Inmortal
Origen: Colombia (donde es añejado)
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85

El Biyuyo – Money Series Habano (Robusto Extra)

Desde hace como un año he estado viendo en mis redes sociales la aparición de un cigarro muy llamativo llamado El Biyuyo, que en su anilla destaca una composición similar a la del billete de $100 americano, pero que no se queda solo ahí. Es parte de una serie llamada Money Series de Don Humberto Cigars, un pequeño proyecto de Luis Monsanto en República Dominicana, quien es uno de los «directivos» por así llamarlo de @smokersrd una página de fumadores dominicanos. El Biyuyo es el segundo cigarro de la serie, siendo el primero «El Efe» (por el efectivo), y ambos son jerga de dinero. Hace cosa de un mes la gente de Rumbullion Club me contactó para que pruebe este cigarro que están vendiendo, a ver qué tal me parece, así que aquí vamos.

El Biyuyo tiene capa Habano 2000, capote Criollo 98 y tripa dominicana piloto cubano y Criollo, esta capa es opaca y carente de brillo, pero la verdad es que el rabo’e cochino en la perilla creo que es uno de sus mayores atractivos, al menos antes de tenerlo entre las manos para esta reseña. La anilla es muy curiosa pero aún más son los aromas de esa capa: cuero, madera, una nota perfumada floral y una nota cremosa de café. En el pue los aromas son similares a los de la capa, incluyendo cuero, café cremoso y dulce, por lo que pienso que en realidad se trata de los aromas de la capa que son más intensos de lo que pensé originalmente. Finalmente lo pico y la calada en frío presenta una ausencia total de esos sabores de café, pero hay mantequilla, madera y una nota mentolada.

El Money Series Habano comienza bastante sutil, encendiendo perfectamente y mostrando un sabor general de pimienta que envuelve la fumada, pero rápidamente se destaca una nota suave de café americano y una sensación dulce de miel. El cigarro no mantiene un anillo de combustión perfecto, pero sí se va corrigiendo solo y al menos durante el primer tercio no requiere retoques. Al pasar la mitad de este primer tramo aparece una nota cremosa que envuelve sobre todo al café y una nota especiada de canela que se amalgama muy bien con la miel, pero es esa nota cremosa la que lleva la batuta de la fumada y la que caracteriza al cigarro principalmente. El tiro está perfecto, pero no produce un humo abundante.

El anillo de combustión y la quemada se arreglan solos y para el segundo tercio el Money Series Habano está quemando espectacular, con una intensidad que comenzó en baja pero ya está en media y quizá el aspecto negativo es una tendencia a no aguantar mucho tiempo la ceniza. La pimienta sigue envolviendo los sabores en este tercio, tanto en el paladar como en el retrogusto, pero es la nota de café cremoso la que lleva el liderato de sabores. También aparecen notas que no me terminan de convencer, como una ligera nota metálica y el sabor dulce de miel se pierde, por lo que quedo con sabores que carecen de dulzura y por lo tanto me cuesta conseguir matices. Pasada la mitad del cigarro aparece un sabor de madera y un sabor de chocolate con leche que forma parte de esta nota cremosa del cigarro pero al no estar muy dulce se pierde un tanto. No obstante, es el mejor tercio del cigarro.

Para cuando llego al último tercio sí tuve que darle un par de retoques, ninguno de gravedad ni para reencender, pero sí para corregir o prevenir. El último tercio es considerablemente más sencillo que los anteriores, con notas de madera, café americano, la misma nota cremosa de los tercios anteriores pero esta vez separada del café, la ausencia del chocolate y de la pimienta. También aparece una nota de galletas de mantequilla, como las danesas que vienen en lata. El retrogusto es donde se siente el sabor de chocolate del tercio anterior, pero es genérico esta vez y no necesariamente con leche. Al cabo de una hora y 25 minutos El Biyuyo Money Series Habano llega a su fin.

Lo bueno de fumar cigarros de los que no tienes referencia es que es difícil generar expectativa, aunque la única que tenía eran las publicaciones que había visto en Instagram, que ha sido como me he enterado de una gran parte de los productos de marcas emergentes en República Dominicana, como Chogüí, Edolara (que nunca llegué a probar), Camaleón Cigars, Caminos Cigars, entre muchos otros en donde incluyo precisamente estos. Sin embargo, creo que es una de las instancias en que el cigarro no sabe a «cigarro dominicano», por lo que puedo decir que El Biyuyo no es ni mejor ni peor, pero ciertamente es diferente. Espero poder probar más y sin duda es una de las mejores partes de poder asesorar a gente.

Ficha Técnica:
Fabricante: MPQ de Villa González
Marca: El Biyuyo Cigars
Modelo: Money Series Habano
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Robusto Extra
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Habano 2000)
Capote: República Dominicana (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Criollo)
Precio: $8,00
Puntuación: 85

Whisky: Johnnie Walker Green Label

Sin entrar en demasiados detalles sobre la marca Johnnie Walker, cosa que he hecho en reseñas anteriores, el Green Label es un blend de whiskies de aproximadamente 15 años. Al parecer este fue descontinuado entre 2012 y 2016, pero fue lanzado nuevamente en 2017, que fue más o menos en la misma época que tanto Red Label como Black Label pasaron también por algunas reformulaciones y es muy posible que el relanzamiento del Green Label haya sido con una nueva fórmula.

Green Label es un blend hecho específicamente de whiskies de malta, es decir que no contiene whisky de grano y todos con un mínimo de 15 años de añejamiento en barricas de roble americano y europeo, y provenientes de regiones como Speyside, Highland, Lowland y las Islas. El producto final es embotellado a 43% de alcohol.

En copa se trata de un líquido de un ámbar relativamente claro, con destellos dorados. En la parte interna se forman lágrimas de tamaño moderado y de bajada relativamente lenta, lo cual sostiene la teoría de los 15 años mínimos de añejamiento.

En nariz se sienten notas de madera de sándalo, vainilla, cáscara de naranja, cítricos, cuero, paja y tabaco, al igual que una nota ahumada de fondo. Me levanto a darle chance al whisky que se airee un poco, pues la imagen que aparece arriba la hice hace bastante tiempo. A mi regreso se sienten notas de banana y su cáscara, algo de jengibre, canela, guayabita y almendras. Aromas muy interesantes y con menor contenido de madera del esperado, inclinándose más hacia notas herbáceas y frutales, que suelen ser más difíciles de apreciar en un whisky de 15 años.

En boca desprende varios matices, con un sabor más característico de la madera, pero también incluyendo notas herbáceas, a tabaco, cáscara cítrica y cáscara de banana. En segunda instancia también siento notas de especias como jengibre, canela y nuez moscada, y al final notas frutales de manzana, pera, pasas y una nota distante ahumada, que apenas si acentúa los sabores típicos del whisky. En el retrogusto existen notas de caramelo y miel, que simplemente atan el resto de los sabores.

Ciertamente este Green Label de Johnnie Walker es un whisky hecho para tomar solo, apenas si con hielo si hace calor, pero para explorarlo en cada sorbo. Los sabores de madera y ahumado están bastante contenidos, destacando más sabores de Highland y lejanos de las costas, y al añadirle hielo esas notas herbáceas son mucho más destacadas, pero sin sobresalir demasiado esas notas dulces.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Johnnie Walker Distillery
Nombre del Whisky: Green Label
Marca: Johnnie Walker
Origen: Escocia
Edad: Promedio de 15 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 88

Famous – VSL Nicaragua (Robusto)

Los amigos de Tabacos y Vitolas nuevamente me obsequiaron este cigarro hecho por la gente de Famous Smoke, que normalmente se venden en bultos de 20 y que a ellos les resulta bastante bueno venderlos, incluso si la gente no los conoce del todo. La serie VSL tiene tres vertientes: Nicaragua, República Dominicana y creo que Honduras. Estos en particular son hechos en Tabacalera San Rafael, en Estelí, Nicaragua y su nombre viene de las hojas que se utilizan para hacerlos: Viso, Ligero y Seco (VSL). Además, tienen una capa Connecticut ecuatoriana.

El cigarro se trata de un robusto 5 x 50, que en la mayoría de los casos es mi vitola preferida, especialmente cuando es un cigarro que voy a fumar por primera vez, aunque muchas veces me voy por los toro 6 x 52 también. Este en particular se siente ligeramente empacado, pues tiene algunas zonas medianamente esponjosas, pero nada que preocupe al menos antes de encenderlo. La capa tiene aromas típicos de un Connecticut, incluyendo notas de paja, algo de establo y quizá algo de chocolate suave. Al picarlo me encuentro con aromas que no espero del todo de un cigarro con capa Connecticut, pero que igualmente son agradables e incluyen pimienta, nuez moscada, paja y establo. Nuevamente me pongo triste por no encontrar mi punch, pero lo pico con la doble hojilla y aquí vamos.

El VSL Nicaragua comienza interesante y mucho más fuerte de lo que esperaba, con notas de intensidad media a café, notas cremosas y tierra, mientras que en el retrogusto hay notas de café y de chocolate, con algo de pimienta. La ceniza se sostiene bastante bien pero con estos cigarros de bajo costo hay que tener mucho cuidado, así que fumar al aire libre es una buena idea, pero eso soy yo que tengo un pulso terrible. A lo largo del primer tercio hay notas adicionales de azúcar morena y no mucho más, con una intensidad media. El humo es abundante y el tiro nada mal, aunque un poco apretado para mi gusto.

Para el segundo tercio, al que llego después de 20 minutos de fumada, aparecen notas de nuez moscada, que se juntan con el café y azúcar morena, pero realmente no hay un gran cambio de sabores, y por su precio tampoco espero que los haya. El anillo de combustión no es del todo recto y afortunadamente para las fotos ha quedado bien, pero tampoco ha requerido retoques y se corrige solo. No sé si es un tema de suerte o que simplemente estos VSL Nicaragua están bien hechos, pero el tema de las quemadas y la construcción en los cigarros low cost es algo que hay que tener en cuenta.

La nuez moscada se vuelve un sabor a apreciar en el retrogusto también en el último tercio, en donde han desaparecido algunas de las notas de chocolate y la tierra, pero el sabor de café sigue siendo el más destacado del cigarro, seguido de azúcar morena, almendras y la pimienta se potencia bastante, lo cual me hace dudar por un momento de qué tan Connecticut es el cigarro. También hay unas notas ácidas que bien pueden ser causadas por falta de humidor, pero se hacen un poco más intensas a lo largo del último tercio y me hacen dejar el cigarro cuando todavía le queda un poco de fumada, pero por el hecho que es un cigarro de bajo costo, estos temas son esperados. El tiempo total de fumada fue de 55 minutos.

La verdad es que el VSL Nicaragua me sorprendió, especialmente porque esperaba una fumada barata y, en la mayoría de los casos, gran parte de los cigarros que tengo por fumar son de dos a tres veces el precio de este, por lo que siempre tengo bajas expectativas para ellos, pero este ciertamente vale mucho más de lo que cuesta. Nuevamente, gracias a Tabacos y Vitolas no solo por los cigarros, sino por abrirme los ojos ante un mercado de cigarros de bajo costo que no por ello son de baja calidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera San Rafael
Marca: Famous Smoke Shop
Modelo: VSL Nicaragua
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $3,00
Puntuación: 82