Quai d’Orsay – No. 50

Una de las cosas que más me llamó la atención de los habanos en España fue su precio. Yo que pensaba que como Habanos SA es una compañía con capital español y que es el mercado más importante de Cuba (Europa en general), por eso costarían menos que los originales que consigo en República Dominicana. Pero no; los precios son prácticamente los mismos y muy por encima de los que consigo en algunas páginas de internet que sé que venden originales. No quiero decir que estos no lo sean, de eso no tengo duda, pero fue la razón principal por la que compré casi exclusivamente los habanos «baratos», pues nunca me ha gustado pagar a sobreprecio. Creo que a nadie le gusta.

Quai d’Orsay es una de esas marcas de habanos que pasó de un relativo protagonismo a un relativo olvido, y ha sido en los últimos 3 años que ha vuelto al mercado de manera más dominante, en parte gracias a una nueva anilla y sin duda que con mayor producción. Hace un poco más de un año probé el No. 54 de esta marca y terminé muy contento, sobre todo porque compré más de uno. Pero no tan contento porque son los únicos productos de la marca. Internamente este No. 50 es conocido como un Serie D, que casi siempre son robustos pequeños y este tiene una cierta esponjosidad, lo cual no me convence del todo. Pero también tiene una capa bastante lisa, con pocas venas. También tiene pocos aromas, que apenas me permiten sentir tierra y cuero, y no mucho más tanto en la capa como en la calada en frío.

El Quai d’Orsay comienza tan suave como esperaría, con una ligera nota ácida que podría considerar cítrica si no tuviera esa sensación ácida en la lengua, pero afortunadamente aparecen más sabores a lo largo del tercio, incluyendo algo de caramelo y cuero. Hay notas más suaves que se sienten minerales y le acompañan notas igualmente suaves de pasas y madera. El Quai d’Orsay tiene una propiedad que solo podría describir como aterciopelada en sus caladas, como una textura más densa en el humo, pero muy agradable. Quizá el único problema en este punto es el anillo de combustión, que se comporta tal como la mayoría de los habanos que he fumado lo hacen, que se traduce en una tendencia a desviarse al punto que todavía no requiere un retoque, pero amenaza con ello.

Para el segundo tercio del Quai d’Orsay la mayoría de los cigarros se fortalecerían un poco, o al menos marcarían una tendencia hasta ser más fuertes, pero este no. Si acaso, se hace más suave y sus sabores se simplifican un poco, haciendo que esa sensación aterciopelada se sienta más como tiza en mi boca y que hayan sensaciones extremadamente superficiales de sabores que pueden ser interesantes, pero no me deja apreciarlas del todo. Hacia la mitad del cigarro se sienten notas más notables de regaliz y sal, dos sabores que no quisiera combinar, y aquí tampoco lo están, por suerte; pero sí se sienten en momentos separados. El retrogusto es de un ligero sabor de cuero, vainilla, pero a un punto que no te deja apreciar ambos al mismo tiempo.

Para el último tercio los temas de la quemada ligeramente dispareja parecen haberse corregido solos y el único detalle fue que el tiro era irregular, como si estuviese más encendido de un lado que de otro, pero luego de inspecciones visuales, no lo parecía. Por si las dudas decidí darle un retoque en todo el centro y la producción de humo mejoró, pero los sabores siguieron suaves y sutiles. Hacia el final de este tercio aparecieron notas de merey y un ligero toque cítrico, que acompañaron los sabores de madera, cuero, caramelo y tiza que sentí durante casi toda la fumada. Ya de entrada sabía que sería una fumada corta y esa cierta esponjosidad en el cigarro en frío me reforzó la idea que no duraría mucho, por lo que al cabo de 45 minutos, el No. 50 llegó a su fin.

Siempre he tenido la teoría (que no es mía y es comprobada) que los cigarros de la misma liga te van a dar sensaciones distintas dependiendo de la liga. En los casos más extremos (lancero vs. gordo, por ejemplo) estas diferencias son más obvias, pero en casos donde las vitolas ya se parecen de por sí, esa diferencia tiende a ser más sutil. Sin embargo, este No. 50 es ligeramente más pequeño tanto en cepo como en largo que el No. 54, por lo que esperaría que los sabores fuesen más concentrados, pero fueron todo lo contrario; muy suaves, escasos y con una duración menor, siendo eso último lo único que esperaba. Por otro lado, no soy de la tendencia a irme hacia cepos mayores, pero este No. 50 realmente sí me hace buscar el cepo 54 para un mejor cigarro, e incluso seguirlo buscando, pues en precio no es tanta la diferencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Quai d’Orsay
Modelo: No. 50
Dimensiones: 4⅜ x 50
Tamaño: D No. 5 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $15,00
Puntuación: 81

Ginebra: Plymouth

La ginebra Plymouth es una de las pocas en el mundo que se puede jactar de tener una denominación de origen. Es hecha en Plymouth, Inglaterra y constituye uno de los estilos sobrevivientes que no es London Dry Gin. En efecto, Plymouth era la ginebra recomendada para el martini y otros cócteles clásicos y la ginebra preferida por Winston Churchill. Como los otros estilos de ginebra, casi desaparece en su momento, pero eventualmente fue rescatada y hoy es parte del grupo de Pernod-Ricard.

Precisamente por esa denominación de origen, la ginebra es destilada en la destilería Black Friars, la destilería más antigua de Gran Bretaña que todavía opera en el mismo lugar. Habrán otras destilerías mayores, pero las han mudado. La ginebra ha utilizado la misma combinación de 7 botánicos, alcohol de grano y agua de Dartmoor en su receta que data desde 1793. Gracias a su ubicación en un muelle que data de 1431, Plymouth ha hecho grandes ventas históricamente a la marina inglesa.

La diferencia principal con el estilo London Dry Gin es que utiliza cáscara de naranja dulce y cardamomo como principales, además del enebro típico y los botánicos de angélica, cilantro y cáscara de limón.

La ginebra la compré hace un par de años porque me la habían recomendado y quería algo que no fuese London Dry, y la Genever estaba bastante cara donde la conseguí, por lo que me fui por la Plymouth, pues su costo era inferior a $30.

En copa Plymouth es una ginebra brillante, hasta parece plateada, con una densidad baja y la apariencia de lágrimas delgadas y resplandecientes en su descenso por la copa.

En nariz se siente una nota intensa de enebro, pero no exagerada. Le acompañan notas más suaves de cardamomo, cilantro, cítrico, notas de tierra seca, naranja, limón, anís y citronela.

Finalmente, en boca se siente bastante densa, incluso hasta aceitosa en el buen sentido y como un líquido que se destaca en su paso por la boca y la garganta, por lo que hasta tomarla sola es agradable. Los sabores son intensos de enebro y cítricos, con otras especias que dejan una estela untuosa y un leve hormigueo en los labios y lengua, que incluyen notas de enebro, cítrico y cardamomo, hierbas genéricas, cáscaras de limón y naranja. La largura es lo que se llamaría apropiada, o media, con un final limpio y suave.

Recuerdo que he hecho distintos gin tonic con esta ginebra y realmente creo que no se aprecia del todo. Si bien un gin tonic difícilmente queda mal, las diferencias notables de esta ginebra no se destacan del todo, por lo que me parece que es una excelente opción para un martini o algún otro cóctel donde el sabor de la ginebra pueda destacarse.

Ciertamente Winston Churchill tenía gran razón en diversos temas y su elección de ginebra no es diferente. Esta es una ginebra suave y fácil de tomar, incluso sola o con un poco de hielo y soda. Constituye un clásico que no hace que te canses del sabor intenso de enebro, como sucede a menudo con algunas de las del estilo London Dry. Incluso, es lo suficientemente diferente y atractiva para ganar adeptos del campo de la nueva ola de ginebras y con un precio menor que muchos de sus competidores.

Ficha Técnica:
Empresa madre: N/D
Fabricante: Destilería Black Friars
Nombre de la Ginebra: Plymouth
Marca: Plymouth
Origen: Inglaterra
Precio: $29
Densidad alcohólica: 41,2%
Puntuación: 91

Manuel Alonso – Gran Selección (Conde)

Manuel Alonso es una marca pequeña nicaragüense que existe en España (al menos ahí compré el cigarro) desde hace unos años y se ha caracterizado por una buena consistencia y cigarros bien hechos. Junto con La Rosa de Sandiego, es propiedad de un cubano llamado Damián Taipanes, de quien no puedo decir que tengo las mejores referencias, solo que este Gran Selección es el tercer producto bajo esta marca.

Se trata de un cigarro de capa colorado oscuro, bastante oleosa y brillante y con venas pequeñas. La anilla es bastante grande para el tamaño del cigarro, que alcanza apenas 4,7 pulgadas de largo y con un cepo 60. Los colores de la anilla vs. los de la capa hacen que no llame demasiado la atención, o al menos carece de un contraste que lo haga destacarse en la cava. No obstante, lo vi a buen precio y pensé que valía la pena probarlo. En mis manos ya puedo apreciar los aromas de la capa que incluyen un componente cítrico que no logro determinar su origen, cuero, suave de canela y más fuerte de madera. En la tripa se aprecian aromas muy parecidos, incluyendo cuero, madera de cedro, canela (esta vez más fuerte) y algo de frutas. Finalmente lo pico con la hojilla en V y la calada en frío me presenta aromas de frutos rojos, cuero y el mismo cítrico que no logro determinar.

El Manuel Alonso se trata de un cigarro más liviano de lo que creería, pero que sin duda empaca una buena cantidad de tabaco y comienza bastante sutil, mucho más de lo que esperaría de un cigarro nicaragüense, pero habiendo probado varios de los otros productos de esta fábrica, no me impresiona del todo. Los sabores son más intensos de madera y pasas, con toques de canela y un suave de chocolate que arropa casi todo este segmento. Es más o menos para el momento que tomé la foto que comienzan a aparecer notas de pimienta, un poco en el retrogusto y más presentes en el paladar, junto con algo de vainilla que se va acrecentando hacia el final del segmento.

Dado el tamaño de la anilla, para cuando la quito siento que estoy comenzando el segundo tercio, aunque bien podría no ser. Sin embargo, cuando le quito la anilla me doy cuenta de un detalle bastante llamativo y es la diferencia en el color de la capa entre donde estaba la anilla y donde no; en la imagen se nota esa división hacia donde está mi dedo medio. Los sabores en este tercio son de madera de cedro como principal y luego el resto de los sabores van apareciendo de a momentos durante la fumada, e incluyen pimienta (mucha menos que en el tercio anterior), cítricos, vainilla y nueces. Este sabor de nueces lleva una intensidad que bien podría tener el segundo lugar del tercio, sobre todo porque se siente en el paladar y en el retrogusto, siendo incluso el único sabor que pasa por la nariz.

Para el último tercio los sabores de madera, cítrico y pimienta siguen siendo los más notables en la fumada, mientras que unos toques de cuero y un suave de café lo adornan un poco. Justo después de hacer la foto, aprovechando que el día estaba bonito y había una suave brisa, caminé un rato por el jardín mientras me terminaba el cigarro y llegué al punto de quemarme los dedos, pero más por el calor que emanaba el cigarro que porque hubiese quemado del todo; es más, el cigarro llegó a consumirse casi todo por dentro, mientras que la capa se mantuvo sin quemarse. Por ello, los sabores en el último tercio fueron escasos. Sin embargo, en temas de tiro, sabores y quemada, el cigarro se comportó a la altura que esperaba de la fábrica.

Salvo el último tercio de este Manuel Alonso, el cigarro se comportó muy bien, siendo esa quemada de túnel lo que arruinó el final. Para un cigarro de unos $6, no dejó de ser una gran experiencia y por lo general mi puntuación va más al cigarro que a su precio final, salvo algunas excepciones que el precio es algo a considerar en el cigarro. Dicho esto, por $6 tienes un cigarro de buenas dimensiones, que aporta una fumada con buenos sabores y una duración que supera una hora (y se acerca a los 45 minutos sobre esa hora), así que en realidad no hay mucho más que pedir. Pero para una fumada de Nicaragua y sin pensar en el gusto del mercado español, a mí me hubiese llamado más la atención una mejor definición de sabores y una cierta cohesión entre los aromas en frío y los sabores en caliente.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Manuel Alonso
Modelo: Gran Selección
Dimensiones: 4¾ x 60
Tamaño: Conde
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Nicaragua (Jalapa)
Precio: $6,00
Puntuación: 82

Ginebra: Poli Marconi 46

Hace como una semana mi amigo el bartender Camilo Olmos me preguntó si había probado la ginebra Marconi 46. Le dije que no, pero sí recordaba que me la habían recomendado hace poco, cuando fui a una licorería y terminé comprando dos botellas de ginebra: Nordés y L’Arbre, cuyas reseñas tengo pendientes. El hecho es que por la cuarentena y demás situaciones, son pocas las oportunidades de reunirme con amigos y conversando de un par de cosas, Camilo me preguntó si tendría un cigarro de Don Quijote a la mano, que le llama la atención probarlo. Así que quedamos que pasaría por mi casa a buscarlo al día siguiente y cuando vino me dio una muestra de esta ginebra.

Esta ginebra es fabricada por la destilería Poli, ubicada en Schiavon, en el corazón del Veneto al norte de Italia. La destilería fue fundada en 1898 por Giobatta Poli y durante más de cien años la familia Poli se ha hecho una gran reputación como productores de grappa, en el centro de la región que mejor grappa produce en todo el país.

En 2010 la destilería mostró su Crysopea, un alambique que funciona al estilo del baño de maría que se usa en la cocina y que además funciona al vacío, que es una creación de Poli, o al menos sus creadores trabajaron con Poli para crearla. El alambique fue instalado al lado de su alambique a vapor de toda la vida, expandiendo las posibilidades de su destilería y permitiendo que se produzcan nuevos estilos de grappa con características distintas.

En 2015 utilizaron el alambique Crysopea para producir la primera ginebra de la marca: Marconi 46. La ginebra (producida en pocas cantidades por Jacobo Poli) es creada a partir de una infusión de bayas de enebro, uva moscatel, pino de montaña, pino suizo, menta, cardamomo y cilantro. Estos botánicos son típicos de la meseta de Asiago, al norte de la región de Veneto, de donde la familia Poli es originaria.

El nombre de la ginebra representa un cruce entre la historia italiana y la destilería Poli. Guillermo Marconi fue el italiano que inventó el telégrafo y ganó el premio Nobel de física en 1909, mientras que el número 46 representa el volumen de alcohol en la ginebra, la cual se alcanzó con el fin de identificar más a la destilería, pues su dirección en Schiavone es 46 Calle Marconi.

La botella del Marconi 46 llama bastante la atención, sobre todo porque su tapa no es de rosca sino de corcho, y eso no es anormal. Sin embargo, tiene la bisagra que lo sostiene, en un estilo muy típico de las botellas del siglo XIX. Pero el resto de la botella es bastante moderno y el cuello es extremadamente delgado. Grabado en el vidrio y en relieve están las letras POLI1898, que son el nombre de la destilería y de su fundador (Poli) y el año de su fundación (1898).

En copa la ginebra inmediatamente comienza a emitir aromas intensos y firmes de enebro con toques de pino que lo refuerzan. También hay notas florales ligeras y una suave sensación mentolada que me hace pensar más en eucalipto. Estas dos últimas notas: floral y mentolada son las que más se aprecian mientras dejo la copa unos minutos.

Esas notas florales son lo primero que aprecio en boca, aunque es algo más como una combinación de dos de sus botánicos: uva moscatel y pino, aunque según la receta tiene pino suizo y pino genérico… y la verdad no tengo idea de cuál es. Pero también hay fuertes sensaciones de mentol en forma de eucalipto, y son estos tres sabores los más destacados en boca, junto con el típico enebro. El resultado es interesante, aunque difícil de determinar cuál es el dominante. También hay notas ligeramente ácidas que me hacen pensar en cítricos al igual que algo de pimienta.

En el aftertaste se sienten notas de pino y enebro, seguidas de notas ligeras de cilantro y cardamomo. Sin embargo, el retrogusto ofrece notas crecientes de la uva de moscatel y menta.

Entre todas las ginebras que he reseñado, mas no las que he probado pues hay un par de ellas que tengo en casa que aún no he reseñado, esta es una que con gusto tomaría sola o con un poco de hielo. Sin embargo, creo que un martini con ella sería espectacular, pues le dejaría expresar todos sus sabores y aromas, siempre que esa nota floral no te moleste.

Esta ginebra Marconi 46 de verdad me sorprendió y le agradezco mucho a mi amigo Camilo por haberme acercado a ellas. Aunque no he tenido mucha experiencia con destilados infusionados con sabores de uva (Nordés únicamente), no sabía cómo adaptarme. Pero esta infusión de moscatel le da a la ginebra una dimensión floral que va creciendo en cada sorbo, y es algo que le añade carácter a los cócteles que hagas con ella. Sin embargo, podría entender que no es una ginebra para todo el mundo, precisamente por esa infusión.

Ficha Técnica:
Empresa madre: N/D
Fabricante: Destilería Poli
Nombre de la Ginebra: Marconi 46
Marca: Poli
Origen: Italia
Precio: $38
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 90

Crowned Heads – Court Reserve XVIII Full Court Press LE 2019

Pese a su nombre tan largo, y eso que lo resumí un poco poniendo solamente las siglas del Limited Edition, este cigarro de Crowned Heads tiene exactamente la misma liga que el Court Reserve XVIII que reseñé hace poco más de un año. No obstante, es interesante regresar a fumadas anteriores y compararlas con las actuales, sobre todo cuando se trata de una vitola distinta. En este caso es un 5⅞ x 52 box pressed, que es el primer cigarro prensado de la línea. El cigarro lo tengo desde diciembre, cuando llegó como parte del paquete mensual de Small Batch Cigars.

En línea con el resto de los cigarros «nuevos» de Crowned Heads, lleva la anilla inferior que lo identifica como de la marca, algo que los cigarros previos no tenían y que se ve bastante bien. A mí me ayuda porque continuamente confundo esta marca con Caldwell. Tanto este cigarro como el Court Reserve previo son Ediciones Limitadas, pero mientras el primero estaba «limitado» a 150 mil unidades, de este tan solo se producirán 20.400. En cuanto al cigarro, efectivamente se ve exactamente igual que el anterior, incluso el box press no es tan marcado como creería que lo sería con una edición limitada. Los aromas son parecidos, como debe ser, e incluyen café en granos sobre la capa y un toque suave de chocolate, mientras que en el pie hay más chocolate, tierra y frutos secos, al igual que en la calada, con apenas una adición de pimienta.

Las primeras caladas del Court Reserve vienen fuertes, incluso más fuertes de lo que creería, como si en frío el cigarro se sentía como un dominicano y en fuego como un nicaragüense, gracias a una fuerte intensidad de pimienta. También le acompañan sabores de tierra mojada y un suave toque de café. La quemada va perfecta, igualmente apoyando mi idea que no es un box press per se, pues rara vez consigo una quemada uniforme con ese tipo de prensados.

La intensidad en el segundo tercio se siente más suave, particularmente por ese toque de pimienta tan notable en el primer tercio, que se disipa un poco entrando en este. No obstante, solo por la reducción de ese sabor no quiere decir que los demás se pierdan… todo lo contrario, hay sabores nuevos incluso, entre ellos una sensación cremosa, café, chocolate y frutos secos, con intensidades variables pero pocos matices.

En el último tercio el Court Reserve se comporta de maravilla, con un anillo de combustión y tiro ideales para una fumada larga, y eso es exactamente lo que estaba buscando con el cigarro. Se pierde en este tercio esa sensación cremosa y los sabores guardan un lejano recuerdo de lo que era la pimienta, aunque sí se siente entre calada y calada, más como un acento en los sabores que un sabor de por sí. Al cabo de una hora y 45 minutos, este Court Reserve llega a su fin.

Una vez me di cuenta que este cigarro y el Court Reserve previo son exactamente lo mismo, tomé la reseña con menor emoción, pues no se trataría de un nuevo sabor y durante gran parte de la reseña se convirtió en un tema comparativo entre uno y otro, más que de una reseña real. Sin embargo, me pasa mucho que fumo el mismo cigarro en vitolas distintas y se sienten varios cambios, aunque eso suele pasar es cuando esas vitolas son muy diferentes (gordo vs. lancero, por ejemplo). En este caso, el cigarro original que fumé era una corona gorda de 5⅝ x 46 y aquí es un box pressed 5⅞ x 52, así que la diferencia entre sí no es tan grande, por lo que no llega a sorprender del todo que la experiencia tampoco varíe tanto. Quizá la diferencia más notable sea una sensación mayor de pimienta en este.

Ficha Técnica:
Fabricante: EPC Cigar
Marca: Crowned Heads
Modelo: Court Reserve XVIII Full Court Press Limited Edition 2019
Dimensiones: 5⅞ x 52
Tamaño: Box Pressed
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,95
Puntuación: 88

Drew Estate – Pappy Van Winkle Barrel Fermented (Toro)

Si eres tomador de bourbon es muy posible que conozcas la marca Pappy Van Winkle, pues sus productos son bastante buscados en ese mercado y sus ediciones siempre son pequeñas, por lo que es muy común ver precios que triplican el costo original en el mercado de segunda mano. Para muchos, Pappy Van Winkle es una de esas marcas icónicas que se tienen como objetivos de excelencia. En 2014 Drew Estate anunció una operación junto con PVW para crear una serie de cigarros en colaboración, aunque esa colaboración y los detalles de los cigarros cambiaron constantemente hasta su eventual lanzamiento. Uno de esos cambios es la naturaleza de las hojas utilizadas, pues mientras algunos dicen que son las hojas de la capa o de la tripa o del capote que son añejadas en barricas del bourbon, otros dicen que las hojas son fermentadas en estas barricas (que es lo que dice la etiqueta), y otros simplemente dicen que son cigarros ideados para armonizar con el bourbon y rye de la marca, que es lo que dice su página web. En estos casos yo prefiero irme con los expertos del tema, que no es necesariamente la marca sino algunas páginas web confiables en estos temas, que efectivamente dicen que, a pesar de su nombre, las hojas no tienen nada de añejado ni fermentado en barricas, y que simplemente está ideado para armonizar con el producto de Pappy Van Winkle.

Como tomador de bourbon atado a un cierto presupuesto, el Pappy Van Winkle no se encuentra en mi lista de productos probados, aunque igualmente espero tomarlo en algún momento; pero a un promedio de $300 por botella, no creo que sea pronto. Aunque a simple vista no se nota casi, el cigarro tiene dos tipos de capa, cuya división se encuentra debajo de la anilla y es quizá por eso que no es tan obvio. Los aromas del cigarro son bastante llamativos, especialmente porque la capa es curada el fuego, estilo que Drew Estate ha utilizado bastante incluso para cigarros que no lo destacan. Estos aromas pueden parecer un poco exagerados al principio, pero mientras lo manipulas un poco antes de encenderlo, se pueden apreciar distintos aromas, como una nota variable de madera vieja y leña, también hay matices de cuero viejo, bosta, vainilla, canela y notas florales, y eso es solo en la parte más cercana al pie del cigarro. La otra parte, cercana a la cabeza del cigarro tiene una nota más de roble en la madera, aunque se siente más ligera. La calada en frío presenta muchos aromas similares, como roble, vainilla y cuero.

Como me sucedió con el Kentucky Fire Cured de Drew Estate, los aromas en frío son increíblemente variados vs. los que se aprecian en las primeras caladas del cigarro. Sin embargo, sí se aprecian sabores a leña, cuero viejo, vainilla y un toque de canela; la quemada es casi perfecta aunque no es exactamente recta, aunque sí deja una ceniza muy sólida y esta se cae finalizando el primer tercio. El retrogusto es de pimienta suave, más suave de lo que esperaría con estos aromas en frío.

Entrando al segundo tercio, aunque la imagen es más como de la mitad del cigarro, pero quise destacar el cambio entre las dos capas y el tamaño de la anilla. Este tercio es muy parecido al primero, aunque los sabores se sienten más ahumados y es a partir de la mitad que se siente más intenso el cigarro, pasando de media a media-alta, con una quemada bastante buena y humo abundante en cada calada. Los sabores en este tercio son fuertes de leña y cuero, y un poco más suaves de vanilla y canela.

En el último tercio del cigarro finalmente se destacan los sabores de la segunda capa y los sabores se acercan más a los de madera que de leña y la intensidad del cigarro llega a ser alta. La quemada finalmente es tan recta como hubiese querido antes, pero no hay una gran variedad de sabores, salvo la inclusión de tierra mojada, que no se había sentido antes. La fumada duró una hora y 30 minutos, lo cual pensé que fue corto porque esperaba más tiempo. Sin embargo, la fumada la acompañé con agua, aunque espero que en un corto tiempo lo pueda hacer con bourbon, como el cigarro exige.

La llegada de este cigarro fue algo completamente inesperado, siendo básicamente un regalo de alguien a quien entrevisté por Instagram Live. Antes de encenderlo investigué un poco al respecto y decidí pensar que era fermentado en barricas de bourbon, pero la verdad es que después de fumarlo me inclino más por la idea que simplemente está hecho para ser combinado con bourbon, pues no se siente ningún sabor o aroma relacionado con él. Dicho esto, aunque la capa pasa por un proceso muy similar al Kentucky Fire Cured, los sabores no se parecen tanto, pero al igual que con el KFC, las opiniones de este cigarro son muy variadas. Cabe destacar que creo que los sabores que ofrece serían un complemento ideal para un buen bourbon, con fuertes aromas y un perfil variado, que combinará muy bien con un whiskey americano. Igualmente, siendo un Drew Estate, su construcción es ideal. Quizá el precio no sea el mejor, pero eso termina siendo un detalle ante tanto que ofrece.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Pappy Van Winkle Barrel Fermented
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Kentucky Tapa Negra), México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: USA (Kentucky), Nicaragua
Precio: $15,00
Puntuación: 89