Viaje – Skull and Bones Johnny Blaze

Viaje es una de esas marcas que hace un cigarro (o varios) para cualquier fecha memorable. Desde hace varios años tienen esta línea llamada Skull & Bones con la anilla que representa esas dos cosas (calaveras y huesos), que siempre son bastante fuertes, y en diciembre de 2019 crearon tres ligas conmemorativas, aunque no sé de qué. Una se llama Johnny Blaze, otra Ghost Rider y una última Mephisto. Los tres tienen un cepo de 56, mientras que Johnny Blaze y Ghost Rider llevan una capa Criollo, y Mephisto capa San Andrés.

El cigarro se siente realmente imponente, quizá porque tiene el límite superior de cepo que me gusta (56), pero también porque sin duda que la anilla juega un papel determinante en la apreciación del cigarro. Los aromas en la capa son cítricos con un toque ligeramente dulce y algo de pimienta, mientras que en la tripa se sienten notas dulce y de pimienta, y en la calada en frío, a la que llego luego de picarlo en V, básicamente porque extrañaba el corte, se sienten notas más fuertes de café y pimienta.

Pero el cigarro no empieza con la intensidad que sus anilla o sus aromas te harían pensar, con una mayor intensidad de los sabores de madera de cedro, con toques más suaves de nuez moscada, caramelo, cuero, azúcar morena y canela. Hacia la mitad de este primer tramo también se sienten notas de café y tierra, mientras que el resto de los sabores adquieren matices más profundos, que incluyen una propiedad más vieja en el cuero y un amalgamado de los sabores de pimienta y caramelo. Sin duda el cigarro es bastante interesante desde el principio, con una intensidad media a media-alta pero una carencia de toques dulces que esperaba luego de los aromas en frío. El resto de los aspectos técnicos son muy buenos.

Para el segundo tercio el cigarro sigue en su onda cambiante, con sabores más cítricos que se combinan con el sabor de madera, casi hasta el mismo punto de intensidad, aunque mantiene su nota de intensidad media-alta, pero aparte de esos sabores cítricos, no hay mucho más en términos de novedad. Un tema interesante del cigarro es que no parece estar disponible en casi ningún sitio (por no decir ninguno), así que aunque este cigarro sea un unicornio, al menos deja ver la posibilidad y calidad de estas versiones limitadas Skull & Bones de Viaje. Sin embargo, tengo el Mephisto en el humidor.

Aunque los cambios entre el primero y segundo tercio no fueron realmente marcados, en el último tercio el cigarro vuelve a lo que fue básicamente el primer tercio, que es s sin sabores cítricos, pero con una combinación de nuez moscada, caramelo cuero, azúcar morena y canela, con pimienta en el retrogusto y un protagonismo en el paladar de madera. Ahora que estoy llegando al final de la reseña la leo desde el principio y me doy cuenta que la experiencia ha sido mucho mejor de lo que la escribí, quizá porque no hay tantas variaciones entre sabores per se entre un tercio y el otro, pero el gancho de este cigarro no es necesariamente eso sino los matices, y creo que la reseña sería demasiado descriptiva si me pongo a decir la combinación que aprecio entre todos los sabores del cigarro. Suficiente con decir que al cabo de 1 hora y 50 minutos, este Skull & Bones Johnny Blaze llega a su fin.

La marca Viaje me impresiona siempre de un cigarro al siguiente. Aunque tienen una larga lista de cigarros de producción regular, la lista de ediciones limitadas es posiblemente más larga. Eso es algo bueno si eres una persona con acceso a estas ediciones o a diferentes cigarros mes a mes, pero no tan bueno si no, básicamente porque si este cigarro gustó mucho, no es algo que puedo volver a comprar o, al menos, no al mismo precio. Sin embargo, lo mismo podría decir de las ligas limitadas de Cigar Federation. El hecho es que Viaje siempre está haciendo estos cigarros muy limitados y muy diferentes entre sí, por lo que no me queda duda que pronto habrá otro igual o mejor. En lo particular Viaje para mí ha sido una marca de extremos… el cigarro es muy bueno, o muy cualquier cosa. Este es de los primeros.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Viaje
Modelo: Skull and Bones Johnny Blaze
Dimensiones: 6 x 56
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Criollo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,50
Puntuación: 89

Cavalier Genève – Black Series II (Lancero)

Habiendo probado el pasado abril la versión White Series de est misma marca, con el mismo rombo de oro 24 kilates impreso sobre la capa, pues la verdad es que esta liga no me llamaba del todo la atención. En el WHite sentí que tenía mucho más que ofrecer, pero que los sabores se sentían medio «apagados», pero este siendo un lancero, debería ser distinto. Pero la verdad es que el cigarro se ve muy distintivo y es algo que siempre llama la atención. Incluso, todos los cigarros de esta serie de Cavalier Genève son box press, menos este lancero que es el único redondo.

Quizá esa falta de box press ha hecho que el cigarro se sienta bastante esponjoso, como si le hizo falta la presión o lo torcieron a fin de prensarlo, pero no lo hicieron. Sin embargo, el rombo de oro es lo único que identifica a este cigarro y la verdad es que se ve muy bien en el humidor gracias a su capa bastante oscura. Esta capa es relativamente corrugada, con una buena cantidad de imperfecciones pero de un color uniforme y el cigarro es muy esponjoso. La capa San Andrés tiene aromas intensos a tierra mojada, chocolate oscuro y café en granos, y notas más suaves a madera, bosta y un dulce genérico. La calada en frío presenta el mismo chocolate oscuro, cítrico de naranja, cuero, madera, tierra y cáscara de maní con un toque suave de pimienta.

Este Black Series II comienza con dos sabores fuertes y dominantes, que son el chocolate oscuro y la madera de cedro, y estos dos se mantienen cómodamente en la delantera de sabores del cigarro, aunque detrás se encuentran notas de tierra, cuero, canela, pan tostado y una nota bastante suave de café. En el retrogusto se siente pimienta, pero bastante más suave de lo que esperaría y hacia los toques finales del primer tercio también hay un dulce de pasas en el retrogusto, que es quizá el único de los sabores que no sentí en frío. El tiro es excelente gracias a un corte perfecto que hice con la doble hojilla, pero en intensidad es mucho menor de lo que esperaba, marcando apenas media a media-suave, al menos durante este tercio.

Los niveles de pimienta y pasas del retrogusto no parecen cambiar en el segundo tercio, pero en el paladar hay un sabor a canela que supera el de madera mientras que el de chocolate se mantiene. Siguen habiendo otras notas secundarias, como cuero, nueces, madera, pan tostado y la mayoría de estos secundarios se sienten también en los labios durante ciertos momentos de la fumada, mientras que todos los temas técnicos del cigarro se comportan de maravilla, incluyendo el tiro, anillo de combustión y cantidad de humo, aunque esta ha aumentado un poco a partir de la mitad del cigarro, pero la experiencia sigue siendo de suave a media.

Justo cuando iba entrando al último tercio comenzó a caer un aguacero de proporciones bíblicas y aunque eso no me impidió seguir fumando, sí dejé de tomarle fotos al cigarro, aunque igual lo fumé hasta quemarme los dedos y perfectamente pasó por el oro. Los sabores cambian muy poco con respecto al tercio anterior, con la misma predominancia de sabores de chocolate y canela en el paladar, seguidos de madera, paja, clavo, cuero y maní, mientras que el retrogusto es controlado por las pasas y la pimienta. El tiro y temas técnicos perfectos, y la intensidad entre suave y media, sin el más mínimo indicio de hacerse más fuerte, sin embargo si le daba caladas muy seguidas su sabor se hacía desagradable. Al cabo de una hora y 15 minutos, el cigarro llegó a su fin.

Confieso que me desilusionó un poco que el cigarro no tuviera la intensidad por la que los lanceros son conocidos, pero el Black Series II no es un cigarro que carece de sabores, en lo absoluto. Carece de intensidad, pero no de sabores. La variedad de chocolate, canela, madera y demás se hace bastante agradable y el hecho que tiene ese rombo de oro puede engañarte hacia su precio, especialmente porque he visto otros cigarros que tienen una parte o todo de oro y por eso se vuelven locos con el precio. Pero todo lo contrario con este, pues incluso su precio no supera los $10 y por ello tienes una gran variedad de sabores, aunque insisto, me hubiese gustado mayor intensidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Judas Tadeo
Marca: Cavalier Genève
Modelo: Black Series
Dimensiones: 7 x 38
Tamaño: Lancero
Origen: Honduras
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 86

Ron: Barrica 80

Ron Barrica, desde sus orígenes, fue pensado para marcar pauta. El producto está compuesto por mezclas que datan de diversas fechas de envejecimiento, que van desde los 2 años que estipula la ley venezolana, que equivalen a 24 meses, hasta 80 meses.

La marca decidió expresarlos en meses porque para ellos ese tiempo de envejecimiento es importante y quizá porque esta expresión en meses genera mayor impacto en el público, valoración del producto, y además es algo que va en consonancia con la labor que conlleva su producción.

La botella va protegida por un cánister y un troquelado con la forma de la barrica, ese actor primordial en el envecimiento de producto y que muchas veces dejamos de lado, y que la marca quiso enaltecer.

En cuanto a la proporción de las mezclas, debe saber que es el secreto mejor guardado de todo maestro ronero revelarlos es quitarle la magia. Sin embargo, anuncian que el ron de mayor envejecimiento es el de mayor proporción.

En copa el Barrica 80 se trata de un ron con un color bastante oscuro que puedo describir como ocre, gracias a sus destellos ámbar. También se ve como un ron de alta densidad, pues el líquido se detiene rápidamente después de moverlo por la copa y de ella se desprenden lágrimas aglutinadas de bajada media lenta.

Recién servido los aromas son abundantes e incluyen melaza pura, canela, vainilla, nuez moscada y jugo de manzana, de ese Mott’s. De inmediato me levanto y voy a tomarle las fotos a la botella y a mi regreso, luego de un par de minutos, me encuentro con aromas de avellanas, azúcar morena, suave de madera, más fuerte de cítrico de naranja (como pulpa de naranja), cáscara de naranja y una cierta propiedad ahumada.

Me lo llevo a los labios y la sensación dulce es bastante dominante, casi absurda, pues viene acompañada de un sabor igualmente intenso de amaretto. La intensidad alcohólica es media y le acompañan sabores suaves de pasas, chocolate amargo y algo de regaliz. Sin embargo, ese sabor de amaretto constituye fácilmente el 85% de los sabores. Aunque el retrogusto lo salva con sensaciones de cáscara de naranja y anís.

La verdad es que este ron lo probé hace unas tres semanas, cuando compré la botella, y estaba casi listo para no tomarlo más. Incluso, lo comenté con algunos amigos que les gusta el ron (en general) y el consenso de todos fue que es un ron para cocinar… más específicamente para hacer postres, pues sus propiedades de amaretto son casi como su fuese un aditivo.

Pero yo quise persistir, sobre todo porque en los últimos meses he probado combinar los rones con hielo o agua, en las ocasiones en que me dan suficiente en las muestras para poder justificarlo. En este caso, como tengo la botella entera, pues porqué no.

El resultado me sorprendió bastante. Con una combinación 1 a 1 de agua, el ron cambia casi completamente. Al parecer el agua le diluye esa intensidad de amaretto, e incluso permite apreciar otros sabores que no sentí antes, incluyendo cáscara de limón, guayaba y el chocolate se siente mucho más intenso. Con hielo (con el ron solamente, sin agua) los sabores son parecidos, pero la experiencia se alarga más conforme se va derritiendo el hielo.

Yo agradezco enormemente lo aprendido en el Diplomado de Ron, pero también me ha servido de base y no como experiencia única para experimentar el ron. A partir de ella he aprendido que con ponerle agua o hielo al ron este cambia, y si no lo hubiese hecho a este Barrica 80 fácilmente lo habría descartado como un ron de calidad y más bien hubiese asumido que tenía un aditivo, pues realmente ese sabor de amaretto es fuerte.

Pero al incluirle agua la experiencia es completamente distinta y ya lo veo como un ron que será parte de buenos cócteles. Incluso solo, con una gran piedra de hielo, puede ser una tremenda experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Celiveca
Nombre del Ron: 80
Marca: Barrica
Origen: Venezuela
Edad: 24 a 80 meses
Precio: $16 (en Venezuela)
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 80

Jas Sum Kral – Tyrannical Buc Connecticut (Golem Buc)

Jas Sum Kral es una marca que, para bien o no, ha generado gran parte de su reconocimiento gracias al lanzamiento de su Nuggs el año pasado (o el anterior?). Afortunadamente para mí, ya los conocía antes de eso y es una marca que siempre me ha gustado, aunque sean una de las menos ortodoxas del mercado. Con respecto al Tyrannical Buc, se trata de un producto que es ofrecido en capa Maduro y Connecticut, y una edición bastante limitada de Habano que también probé y me gustó bastante. Pero el Connecticut me había eludido desde hace un tiempo, aunque lo compré en la misma compra del Nuggs. Por ello, ya cuenta con más de un año en mi humidor.

Para el Connecticut, la marca promete la misma alta intensidad de las otras capas, y con un cepo como este, estoy curioso de qué tanta intensidad pueda ser. Sin embargo, la capa es un poco más oscura de lo que esperaría para un Connecticut, al punto que si me dijeran que era Habano, no lo hubiera dudado. Casualmente, si me dijeran que el Habano era Connecticut, tampoco lo hubiese dudado, pues los colores son muy parecidos. Los aromas ya lo descubren como lo que es, e incluyen clásicos como cítrico, establo y cáscara de naranja, mientras que la calada en frío muestra grama, pimienta y galletas

El Tyrannical Buc Connecticut, cuya vitola se llama internamente Golem Buc, comienza inmediatamente a mostrar sabores interesantes que incluyen mantequilla casi oleosa y pegajosa, caramelo y pimienta, en buena cantidad pero sin llegar a ser intenso, como esperaría en un cepo 60. El tiro no es el mejor, con un toque más apretado de lo que me gusta, pero al menos la densidad del humo es muy aceptable así que no tengo mayor problema con el tiro, en consecuencia. El cigarro quema lentamente y eso quiere decir que me toma más de media hora superar el primer tercio, con la intensidad media del cigarro, es un rato que disfruto bastante.

En el segundo tercio el Tyrannical Buc se comporta muy al estilo Connecticut, sobre todo en la ausencia de una intensidad sobre media, pero con sabores que son más de Habano. Los sabores ahora incluyen canela, caramelo, pimienta, mantequilla y nueces, con un retrogusto de notas florales y caramelo. El anillo de combustión va muy bien y no ha requerido retoques ni ha dado problemas, salvo uno que otro momento que el cigarro deja de estar completamente encendido, pero al agarrarla y darle unas 3 o 4 caladas, este vuelve a producir buen humo.

El último tercio es casi igual al segundo, aunque los sabores son ligeramente más densos pero eso no hace al cigarro más intenso. Hacia la mitad del tercio sí aparecen sabores de merey y banana que me llaman bastante la atención, pero estos son de corta duración. En temas técnicos se sigue comportando de maravilla y la verdad es que ha sido una muy buena experiencia que con gusto repetiría, especialmente al haber alcanzado una hora y 45 minutos, de los cuales nunca fue algo aburrido.

El Tyrannical Buc Connecticut pertenece a ese grupo de cigarros Connecticut que son un poco más intensos que los habituales, aunque sus sabores no sean precisamente relacionados con cigarros intensos. Los sabores relacionados con mantequilla son algo que realmente sorprende en el paladar y lo cremoso que esto se siente hace que quiera seguirlos fumando cada vez que tenga la oportunidad. Pero aún más es el hecho que la cantidad de sabor aumenta sin que ello lleve mayor intensidad del cigarro en sí; algo como el full flavor que he mencionado antes. El hecho que logre eso sin desequilibrarse es sinónimo de una excelente liga, una con sabores oleosos y perteneciente a esta nueva tendencia de Connecticut con carácter que me gustan mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de Aragón
Marca: Jas Sum Kral
Modelo: Tyrannical Buc Connecticut
Dimensiones: 5½ x 60
Tamaño: Golem Buc (Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Condega, Estelí), USA (Pennsylvania)
Precio: $11,50
Puntuación: 78

Ron: Cacique Leyenda

Ron Cacique «Leyenda». Dos maestros roneros unieron sus sueños para crear un ron diferente hecho a partir de las mejores mezclas, utilizando 70 rones con edades comprendidas entre 2 y 12 años, envejecidos en barricas de roble que anteriormente fueron usadas para el añejamiento de bourbon, whisky de grano o malta (llamadas barricas de tercer uso) de allí su peculiar sabor.

Este ron tardo 4 años en desarrollarse ya que buscaban un perfecto equilibrio entre el ron tradicional y los nuevos consumidores acostumbrados a mezclar, especialmente con el surgir de las mezclas de rones más premium. El blend es el resultado de la experiencia de los maestros roneros Luis Figueroa y Oswaldo Baéz además del esfuerzo de los trabajadores de la casa Cacique. Leyenda es producido en La Miel, Estado Lara lugar donde se cosecha el 80 % del volumen nacional de caña de azúcar; se embotella en Ocumare del Tuy lugar donde está ubicada la empresa encargada del proceso de envasado. La elección de la botella fue a través de un maravilloso trabajo con la Agencia Landor de Nueva York. La botella tiene forma de flecha, pero a su vez se le añadió un toque de elegancia para así convertirla en una botella sofisticada digno de un ron super premium; posee tapa de corcho que garantiza la conservación de aromas y sabores en un bonito estuche de carton negro texturizado para darle más elegancia a su presentación.

El texto anterior es de Carlos García, conocido en Instagram como @embajadordelron.

Recuerdo haber probado el Leyenda en una de las clases del Diplomado de Rones, en donde no le di muy buena puntuación, quizá por lo nuevo que estaba en el mundo de las catas, pero también porque no era especialmente dulce y, ante la ausencia de ese dulce característico del ron venezolano, no le encontré mayor cantidad de sabores o aromas adicionales. Ahora veamos de nuevo, que ya tengo más experiencia en el tema.

En copa el Leyenda se destaca por su color naranja brillante con destellos amarillos. Al agitarlo dentro de la copa se detiene rápidamente, por lo que concluyo que es un ron de alta densidad. Las lágrimas descienden lentamente, muy cercanas y aglutinadas.

En nariz destacan varios aromas de frutas, muy llamativo precisamente porque los rones de Cacique se destacan precisamente en esos aromas frutales. En primera instancia percibo naranja, níspero, canela, ahumado y frutos rojos, más específicamente un aroma de fresas. Inmediatamente me levanto a tomar las fotos de rigor y al cabo de unos minutos regreso y llego a percibir también banana, naranja, miel, suave de madera, y más fuerte de chocolate, higos y un cierto aroma láctico que me recuerda a la mantequilla.

En boca el nivel alcohólico es medio-alto, quizá fue eso lo que me hizo darle puntuación baja originalmente al considerarlo por ello un ron joven. No obstante, esa sensación alcohólica sigue siendo fuerte, lo que me da un alto nivel de astringencia y acidez. Pero luego salen a relucir distintos sabores que incluyen pasas, higos, piña, manzana verde, toffee, tabaco joven y un cítrico generalizado que pareciera más como toronja, precisamente por un toque amargo.

En el retrogusto destaca la conserva de banana y dulce de leche, nuevamente por esa sensación láctica. La largura del ron es extensa, sintiendo como baja hasta la boca del estómago, y en el aftertaste se siente un aroma que me recuerda al tequila, que también es una de las razones por las que los Cacique no siempre me terminan de gustar. Sin embargo, ya he aprendido a descubrir ese sabor y saber que, efectivamente, no es tequila.

Le añado un poco de agua y aparecen varios sabores interesantes, entre los que destaca el chocolate, que no lo había sentido antes en boca, aunque estaba presente en aroma, pero también los sabores se hacen más cremosos, por lo que ese sabor de chocolate precisamente se siente más denso.

No sabía qué esperar del Cacique Leyenda y lo compré porque estaba a buen precio, aunque el precio en Venezuela siempre va a ser una grosería para nuestros amigos fuera del país (alrededor de $10). Pero desde que lo compré lo he tomado muy poco, esperando esta cata y posteriormente hacerme un Old Fashioned con él, pues creo que va a combinar muy bien. Igualmente, se siente todavía como un ron con poco contenido dulce, lo cual para mi gusto actual, es algo muy bueno.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Licorerías Unidas
Nombre del Ron: Leyenda
Marca: Cacique
Origen: Venezuela
Edad: 2 a 12 años
Precio: $31
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Rodrigo – Habano (Lancero)

Esta es la primera vez que pruebo un cigarro de Rodrigo, aunque hace un tiempo tuve la oportunidad de publicar una entrevista que le hicieron en Reddit. Según tengo entendido, el Habano es el producto estrella de la marca, aunque en verdad no sé qué tanta trascendencia pueda tener si su página web ya no existe. El cigarro lo tengo en mi humidor desde diciembre de 2019 y por sus dimensiones decidí colocarlo donde tengo todos mis lanceros, que no es el humidor de próxima fumada sino en un lugar donde no lo manipule mucho. Ya cuenta con más de 9 meses de guarda.

Según George Rodriguez de Rodrigo Cigars, utilizan las mejores hojas para sus cigarros, lo cual es algo que básicamente dicen todos los fabricantes y es difícil de refutar. Sin embargo, este Habano tiene una serie de «pecas» por toda la capa que no acabo de entender, pero quizá se deba a que la hoja es un híbrido entre Habano y Sumatra. La construcción no parece tener problemas, afortunadamente, y tiene un moño de señora muy pequeño en la perilla. Los aromas de la capa incluyen notas de nueces, café y un toque de pimienta, mientras que en la calada en frío se aprecian aromas similares con la inclusión de un toque cítrico.

No hay mucha opción a la hora del corte, así que opto por la guillotina doble y lo enciendo con una sola turbina de baja intensidad, que le da pie a comenzar bastante suave, con humo abundante y comportándose como un lancero elegante debe. Los sabores no se hacen esperar e incluyen almendras, café y un toque suave de pimienta que duran un buen rato sin adulterar ni combinar con más nada. Incluso, durante el primer tercio no hay sabores adicionales, pero la intensidad del cigarro es suficiente para no buscar más, sino simplemente disfrutar su intensidad y los matices que ofrece.

Creo que una cosa que me gusta de los lanceros (además de su intensidad y variedad de sabores) es que mucha gente tiende a evaluar la calidad de un cigarro con respecto a qué tanta ceniza pueden aguantar sobre él. Como mi pulso es bastante malo, rara vez me dura una ceniza y no puedo hacer esa demostración en mis imágenes. Pero como los lanceros no pueden aguantar mucha ceniza por cepo tan delgado, no paso tiempo tratando de mantenerla. Para el segundo tercio el Rodrigo Habano mantiene los sabores de almendras, café y pimienta, pero esta vez le añade notas cítricas y florales, junto con un poco de madera en el retrogusto, para acompañar la pimienta. La intensidad del cigarro está fija en media, sin dar muchos indicios de que será mayor más adelante, aunque el hecho que ninguno de los sabores parece destacarse tampoco me lleva a pensar que habrá más intensidad despupes.

En el último tercio no hay mayores cambios, al menos no en la adición de sabores, aunque el de café sí parece hacerse más intenso. Almendras, café y pimienta siguen siendo los sabores principales y esta vez el resto de los sabores se mantiene en un segundo plano pero muy cercanos al protagonismo, y estos incluyen notas cítricas, florales y madera, esta vez más presente en el paladar que en el retorgusto. A cabo de una hora y 15 minutos, este Habano llega a su fin.

Las vitolas de Lancero siempre tienen mucho que ofrecer y son todo un reto de ligar bien y de construir sin problemas. Este Habano de Rodrigo Cigars es un clásico ejemplo de un lancero bien hecho, pues la fumada no es muy intensa, lo cual es algo que suele suceder con lanceros. Sin embargo, confieso que es lo que espero de un lancero y cuando este no lo es, me siento algo defraudado. Es precisamente ese el problema que le conseguí a este cigarro: no se comporta como un lancero, sino como un buen cigarro, con una cierta intensidad, pero sin la complejidad que sueles encontrar en un cigarro de cepo menor a 40. No obstante, como primera aproximación a la marca, estoy muy complacido y su precio me gustó bastante, así que quiero probar más de ellos; solo espero que sigan activos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Rodrigo Cigars
Modelo: Habano
Dimensiones: 7 x 38
Tamaño: Lancero
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano/Sumatra)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 80