Ron: Tanduay Gold

Tanduay es uno de los mayores productores de ron en el mundo. La razón por la que son relativamente desconocidos en nuestro continente es porque su ron asiático es producido en Filipinas y se vende casi exclusivamente en Asia.

Pero su llegada a Norteamérica ha sido con dos productos: un ron blanco llamado Silver y otro dorado llamado Gold. El Silver es un blend de rones añejados hasta 5 años, que luego es filtrado hasta llegar a su color amarillo pálido y está apuntado al mercado de coctelería. El Gold es un blend de rones añejados hasta 7 años y está apuntado a ser disfrutado seco o en las rocas, aunque sus creadores también dicen que puede ser utilizado en coctelería.

La empresa como tal fue creada en 1937 bajo el nombre de Manila Wine Merchants, que en sí era una fusión de distintos intereses de negocios, incluyendo Manila Steamship Company, quienes tenían una gran cantidad de intereses agrarios en las Visayas occidentales y han producido ron (entre otros destilados) en Filipinas al menos desde 1893. En 1999 Manila Wine Merchants cambió de nombre a Tanduay Holdings.

Aunque a mí no me llega la botella sino más bien muestras, por lo que he visto se trata de una botella sencilla pero atractiva con ciertos relieves asiáticos y una paleta de colores hacia el minimalismo.

El líquido es de un color dorado claro, más consistente con rones más jóvenes, pero como la colorización es un aspecto común en los destilados, no podemos asegurar nada. Pero al agitar el líquido se nota una cresta de tarda un buen tiempo en soltar las primeras lágrimas. Cuando finalmente comienzan a salir, estas descienden bastante lento.

En nariz se aprecian notas de azúcar morena y toffee. También hay una nota especiada que incluye jengibre, cardamomo, vainilla, madera y cáscara de naranja. En segunda instancia se aprecian aromas de coco, cambur al horno y toques de tabaco verde.

En boca el Tanduay Gold tiene un perfil muy similar al de cualquier otro ron, pero también tiene notas afrutadas más exóticas que lo hacen único. La entrada está cargada de notas de madera de sándalo con caramelo, miel, frutas tropicales y coco. Debajo de esa capa afrutada se siente un amargo de melaza y notas de chocolate y té. Aunque hay un golpe alcohólico notable, este no me ha impedido seguir probando sabores y el equilibrio entre los sabores dulces de la miel y el caramelo, y los toques especiados se siente bastante balanceado.

El final es seco, con notas de caramelo y especias, pero no se aprecia mucho en el retrogusto más allá de los aromas típicos de madera, caramelo y vainilla.

Luego probé ponerle hielo y el ron se siente más interesante aunque no se aprecian mayores sabores o aromas. Con un poco de cola tiene un cambio interesante por la abundancia de sabores dulces y de todas las combinaciones que probé creo que es la mejor. No obstante, es un ron que podría tomar solo o en las rocas sin problema. Aunque es un tanto diferente del típico ron caribeño, no deja de ser una experiencia agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tanduay Holdings Inc.
Nombre del Ron: Gold Asian Rum
Marca: Tanduay
Origen: Filipinas
Materia prima: Melaza
Edad: hasta 7 años
Precio: $19
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 78

Southern Draw – Desert Rose (Belicoso Fino)

Aunque la marca Southern Draw fue lanzada en 2014, podríamos argumentar que no fue sino hasta 2017 que comenzaron a ser reconocidos y marcar algo de tendencia. En parte esto fue por un rediseño de su anilla, en otra porque el Jacobs Ladder apareció en el Top 25 de Cigar Aficionado y en una tercera parte, porque además de ese cigarro comenzaron a hacer otros de excelente calidad. Uno de ellos fue el Rose of Sharon, cigarro que en lo particular me pareció increíble y ocupó, hasta hace una semana, la primera posición en mi Top de cigarros con capa Connecticut. Para celebrar el 5to aniversario de la marca, Robert Holt, su dueño y master blender, decidió mejorar sus dos productos más famosos, que son los antes mencionados.

Hay algo que me llama la atención aquí, y es que la nueva versión del Jacobs Ladder se llama Jacobs Ladder Brimstone (que reseñé hace un par de semanas), mientras que la nueva versión de este no menciona por ningún lado a su predecesor, quizá para evitar la palabra Rose dos veces. Este retoque de la liga tiene una versión más alta (en la planta) o más fuerte del Corojo 99 y el ligero utilizado esta vez es dominicano en vez de nicaragüense. También dicen que la capa es un tanto más fuerte también, pero esencialmente es la misma Connecticut ecuatoriana. Pero al igual que en el Rose of Sharon, se trata de un cigarro bastante brillante, oleoso y aparentemente perfecto. Esa capa tiene aromas florales, pimienta, caramelo y un ligero cítrico, mientras que la calada en frío presenta chocolate, pimienta, caramelo, cáscara de limón y un toque dulce ahumado que me recuerda al marshmallow.

El Desert Rose cuenta con casi 8 meses de guarda, así que no es de extrañar que comience muy bien. Es instantáneamente cremoso, con chocolate blanco, marshmallow, melaza y limón como el de un pie de limón. Al cabo de dos minutos se vuelve más complejo y se siente que la crema es lo más resaltante, punto que me recuerda al queso crema Philadelphia y cítrico, manteniendo esa sensación de chocolate blanco y un retrogusto de pimienta apenas perceptible que me hace dejar salir más y más humo por la nariz y lo sigo disfrutando bastante.

El equilibrio de sabores es casi perfecto en este Desert Rose y por un momento pienso que es incluso mejor que el Rose of Sharon original, quizá porque los sabores son igualmente increíbles, pero quema más lento y eso hace que alargue más la experiencia. No hay muchos sabores nuevos en el segundo tercio, pero dada la experiencia no hacen falta tampoco. Mantiene un sabor cremoso de primero, seguido de cítrico, chocolate blanco, caramelo, y a veces siento un sabor como de banana, aunque el marshmallow sí parece haber desaparecido. Como si se tratara de un milagro, logro quitarle la primera anilla y la ceniza se mantiene.

¡Mira esa ceniza! Las cenizas largas suelen ser incompatibles conmigo, así que creo que está en el top 3 de más largas que he logrado. Pero no hay mayor cambio en este punto medio tampoco, por lo que el segundo tercio es prácticamente una continuación del primero, con la crema como sabor principal. Esta uniformidad del segundo tercio me hace nuevamente compararlo con su versión original y, aunque están más o menos al mismo nivel, este es más complejo, así que va ganando por un pelo.

La ceniza finalmente se cayó sola, aunque internamente ya tenía como una pequeña presión y nerviosismo por el tamaño alcanzado. Nuevamente se siente más complejo pero con los mismos sabores, y realmente puedes estar leyendo esta reseña y pensar que efectivamente, son los mismos sabores de principio a fin, aunque son variados. Pero el cigarro va presentando una complejidad que aumenta de un tercio al siguiente, esto significa que se van sintiendo más y más matices de cada sabor. Aunque podríamos decir que se ha sentido chocolate blanco desde el inicio, durante la fumada también se han sentido notas de chocolate genérico, chocolate con leche, chocolate en polvo, chocolate negro, y así sucesivamente con cada sabor; sabores de una misma raíz pero con tantos otros matices. Quedando apenas un centímetro o dos, el cigarro aumenta su intensidad de pimienta y tomo eso como la señal de que es hora de dejarlo, una hora y 35 minutos después de haberlo encendido.

El Rose of Sharon es un cigarro del que felizmente compraría 5-packs, incluso no siendo tan dado a cigarros de capa Connecticut. Pero de este Desert Rose compraría 10-packs o más, en grupos, una y otra vez. Particularmente suelo ser algo escéptico con los Conneticut antes de encenderlos, pues en ese amplísimo mercado hay cigarros muy planos, así que nunca sé a qué atenerme. Sin embargo, ya habiendo probado el Rose of Sharon, lo primero que pensé fue que no podrían mejorarlo y, como mucho, estará igual. Pero no; lo mejoraron. Está increíble.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Desert Rose
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Belicoso Fino
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua (Habano)
Tripa: Honduras, República Dominicana
Precio: $12,00
Puntuación: 94

La Gloria Cubana – Medaille d’Or No. 4

La Gloria Cubana es una marca que, como tantas otras en Cuba, también existe en República Dominicana. En mi caso, ya he probado tres cigarros de la marca hechos en RD, pero esta es mi primera experiencia con un LGC de su tierra natal. Sin embargo, aunque en Dominicana se podría decir que es una marca en auge, o al menos con un buen vitolario, en Cuba es otra historia. Actualmente la marca tiene solamente una vitola en producción regular (esta) y dos versiones exclusivas de La Casa del Habano. Es una lástima para una marca con un gran historial, siendo creada en 1885, aunque descontinuada a principios del siglo 20 y vuelta a crear en 1965 en la fábrica Partagás, donde se sigue haciendo hoy en día.

También cabe destacar que sin contar las versiones especiales de la marca, no hay un solo cigarro con un cepo mayor de 50 en la marca. Este es de cepo 32 y los han hecho hasta de cepo 28. Pero hablemos más de este 6 x 32 cubano, que me regalaron en Madrid cuando estuve de visita y quien me lo obsequió me dijo que es de 2001. La capa es bastante suave, sin notas oleosas pero tampoco es algo que llamaría áspera, y su color bastante claro me haría pensar que el cigarro puede ser suave. Tiene poco o ningún aroma en la capa, pero cuando lo pico, la calada en frío me presenta aromas de paja, dulce, grama y un toque suave de madera.

El Medaille d’Or enciende rápidamente y lo hago con un encendedor de butano de una sola turbina que siempre me ha dado problemas, pues no importa lo alto que ponga la llama, siempre sale al mínimo, pero es perfecto para cigarros como estos. Las primeras caladas son ligeramente amargas, quizá porque incluso con lo pequeña de la llama, el cigarro también es mínimo de ancho y seguramente quemé de más. Afortunadamente esa sensación amarga desaparecer rápidamente y comienzan a salir notas florales como sabor principal, con almendras y madera en el fondo. El humo es denso y abundante, y quema con una velocidad bastante más lenta de lo que esperaría. También me llama la atención que mantiene una buena ceniza, incluso con este tamaño. Llegando al final del primer tercio aparecen notas de avellanas que toman el liderato del cigarro junto con las notas florales y en el fondo se mantienen los sabores de madera.

El segundo tercio comienza y por precaución dejo caer la ceniza; el humo es abundante y denso, cosa que me sigue sorprendiendo. Las notas florales siguen siendo el sabor predominante del cigarro, pero luego aparecen notas herbáceas también, que se funden con el sabor de madera. El tiro va de lo mejor y si no fuese porque el cigarro es bastante delgado, pensaría que tengo al menos 90 minutos más de fumada, porque quema bastante lento. Sin duda 19 años de guarda tienen su efecto.

El Medaille d’Or muestra sabores de cuero y galletas hacia la mitad, mientras sigue manteniendo una ceniza muy decente. Estaba haciendo revisión de humidor el otro día y descubrí que, aunque este es mi primer LGC cubano, no es el único, pues tengo una Edición Regional de España que compré cuando estuve allá y que pronto le tocará fumada, así que muy bien por mí.

Para el último tercio el cigarro quema aún más lento, aunque también se siente un poco caliente, por lo que yo también hago el esfuerzo de fumarlo más lento. Incluso con estos problemas se sienten notas agradables de frutos secos y cuero en el fondo, bajo las mismas notas florales que se han mantenido desde el inicio. Cuando ya me estoy quemando los dedos, y mi esposa se me queda mirando con cara de misterio hasta que se da cuenta de lo minúsculo que estoy fumando, dejo el cigarro ir. En total la fumada duró una hora y 15 minutos.

Como dije al principio, me llama la atención lo pequeño que es este cigarro, pero también cuánto se ha mantenido, especialmente dado que las empresas cubanas están siguiendo la inevitable tendencia del mercado hacia los cepos más grandes. Es quizá por ello que solamente exista un producto de producción regular de la marca, pero sería una lástima que ese también desaparezca o que no hagan más vitolas. En lo personal me gustan bastante los cigarros delgados y en este LGC se sintió un poco más fuerte de lo que pensaba que sería, con una excelente construcción y humo abundante. Los sabores durante los dos primeros tercios también me impresionaron, aunque en el último tercio no fue tan llamativo. Sin duda sus 19 años de guarda le hicieron maravillas pero esos números de años de guarda no son lo mío. Sin embargo, estoy super agradecido de ese regalo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Gloria Cubana
Modelo: Medaille d’Or No. 4
Dimensiones: 6 x 32
Tamaño: Palmitas (Slim Panetela)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $23,00
Puntuación: 86

Ginebra: Bulldog

La marca Bulldog de ginebra fue creada en Estados Unidos por Anshuman Vohra en 2007, año en el que también fue lanzada en Europa. Hoy en día es parte del grupo Campari y distribuida en 55 países.

Esta ginebra de estilo London Dry Gin es producida a partir de un alcohol de grano neutro a 96% que es infusionado con sabores y aromas naturales de 12 botánicos distintos dentro de un alambique de cobre. Los botánicos utilizados son limón, almendra, lavanda, cilantro, angélica, amapola blanca, oris, algo llamado ojo de dragón, hojas de loto, casia, regaliz y, por supuesto, enebro.

Estos botánicos son macerados en el alcohol neutro antes de la destilación, lo que permite que se desprendan sus aceites esenciales. Seguidamente el proceso de destilación crea vapores aromáticos que pasan por un condensador y son convertidos nuevamente en líquido para producir la esencia de los botánicos combinados. Esta esencia es combinada con un alcohol neutro de trigo y embotellado a 40% de alcohol, diluido con agua destilada.

La botella siempre me ha gustado y es lo que me llamó la atención inicialmente, pues tiene la forma de una coctelera, lo que da un claro mensaje del objetivo del producto: es para mixólogos y bartenders. Además, la botella es negra con letras blancas. Esto no siempre me gusta porque tengo que hacer magia para saber cuánto líquido queda en ella.

Cuando la sirvo en copa el líquido es completamente transparente y libre de impurezas ni partículas en suspensión. Al mover la copa y girar el líquido se nota una película muy ligera en las caras interiores, que desaparece sin dejar mayor rastro de lágrimas. Esto es algo típico del London Dry Gin, así que se comporta perfectamente.

En nariz tiene aromas de cáscara de limón, fusionados perfectamente con un toque suave de enebro. Tiene toques de tierra mojada con regaliz y angélica, que mantienen un buen equilibrio. Al poco rato también se aprecian notas de cilantro y otros botánicos muy leves. Aunque la ginebra tiene algunos botánicos bastante exóticos, como esto llamado ojo de dragón (que descubrí está emparentado con la fruta llamada lychee) y hojas de loto, la verdad es que el aroma es bastante tradicional.

En boca se siente ligeramente agresivo, recordándome a la ginebra Gordons, con un aspecto seco del enebro como sabor principal, seguido de sabores de cilantro y cáscara de limón, pero con una cierta astringencia que confirma la naturaleza coctelera del destilado. Podría ser una ginebra para martinis, pero me la imagino mejor como una con jugos de frutas.

En general diría que esta ginebra tiene un sabor más sutil que la mayoría, aunque de salida no se siente tan sutil, recordándome bastante al sabor puro de alcohol pero con retrogusto de cilantro y cáscara de limón. También tiene un toque perfumado ligero, que podría ser de la raíz de oris.

Bulldog ha sido una de mis ginebras preferidas para el gin tonic, particularmente porque el aguakina (agua tónica) en Venezuela tiende a ser bastante dulce y combina bastante bien con ella. Sin embargo, la he probado en Tom Collins y solamente funciona si la limonada está bastante dulce. La he probado con aguakinas importadas de menor contenido dulce y la verdad es que se siente bastante agresivo, por lo que no la recomendaría así, a menos que le pongas jarabe de goma.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Campari Group
Fabricante: N/D
Nombre de la Ginebra: Bulldog
Marca: Bulldog
Origen: USA
Precio: $22
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

Casa Cuevas – La Mandarria EL

Justo antes del IPCPR de 2019 las instalaciones de Casa Cuevas fueron robadas. Los ladrones entraron a la fábrica en Miami tumbando una puerta con una mandarria. A raíz de ese incidente, Casa Cuevas creó un cigarro con el nombre del instrumento usado para robarlos a fin de rendir homenaje a lo que les cambió un poco sus expectativas para el año. Por supuesto, en el momento del robo se hicieron eco en varios portales y el cigarro sirvió como un perfecto ejemplo de cómo sacarle provecho incluso a los peores sucesos.

Otro aspecto interesante que tiene La Mandarria es que la capa termina un poco antes del cigarro, dejando ver la parte inferior del capote, en el estilo que se llama Shaggy foot. La capa se trata de un habano colorado claro, con una buena cantidad de aceites, pocas venas y una sensación ligeramente esponjosa a todo lo largo del cañón. Los aromas de la capa son de establo encerrado, como con una sensación húmeda y aromas adicionales a madera vieja. En el pie se siente un rico aroma a nueces y pimienta de esa que te hace estornudar luego de olerla. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de madera, paja y notas sutiles de pimienta.

Esa sensación esponjosa en el cigarro tiene sus consecuencias y desde el primer contacto con el fuego comienza a quemar bastante discordante; esta tendencia se mantiene hasta que el fuego alcanza la parte que ya tiene capa y el cigarro quema más parejo. También cabe destacar que hasta que la quemada llega a la capa, prácticamente no se sienten sabores en el cigarro, pero una vez que empieza a quemar la capa, sin duda que todo mejora. Los sabores entonces son de madera y pimienta, con una mayor cantidad de esta última en el retrogusto. No hay muchos más sabores y la intensidad del cigarro está fija en media.

En el segundo tercio los sabores se hacen más ricos, con matices que lo hacen más agradable en cada calada; el sabor a nueces que comenzó a inicios de este tercio se siente más cremoso y la madera más prominente y con un toque mineral general en el cigarro que me recuerda a la tierra mojada, pero no termina de definirse. La intensidad del cigarro se mantiene en media, así que son solo los sabores los que cambian.

Llegando a la mitad de La Mandarria, el cigarro se ha fumado bastante rápido, pues apenas marco 40 minutos. Sin embargo estoy algo dudoso sobre este cigarro en su calidad de edición limitada, pues aunque entiendo que lo sea por vitola, es el tercer Casa Cuevas que fumo y los tres me han sabido muy parecido. Los tres han sido capa habano y seguramente eso sea la razón principal. Este tiene en el humidor desde principios de noviembre de 2019, así que son casi 8 meses, que es tiempo suficiente para desarrollar sus sabores.

En el último tercio el cigarro se vuelve bastante más mineral, siendo este el sabor predominante y con él esa sensación de tierra pero también una de arcilla. Las notas de nueces ahora se sienten tostadas y la madera sigue presente. La intensidad sigue en media y no se mueve de ahí, con algo de nicotina ya en este tercio pero sin mayor cambio. Al cabo de una hora y 35 minutos La Mandarria llega a su final.

La verdad es que el Casa Cuevas Habano me gustó y en su edición limitada El Flaco me gustó más. Este no es excepción, aunque quizá tenga menos sabores por esa calidad esponjosa que tenía, entre la multitud de cigarros con capa habano que hay en el mercado Casa Cuevas ofrece una excelente liga, cosa que no es fácil. La Mandarria tiene una liga parecida, pero no es igual, pues cuenta con tabacos de Colombia en la tripa. Sin embargo, tampoco me sorprendió mucho más que los otros productos de la marca. Ello me llevaría a irme por el Habano tradicional.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Las Lavas
Marca: Casa Cuevas
Modelo: La Mandarria Edición Limitada
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, República Dominicana, Colombia
Precio: $12,00
Puntuación: 81

Ron: Tanduay Silver

En el año 2013 Tanduay Holdings comenzó a vender sus productos de este lado… del Pacífico. Uno siempre dice de este lado del charco refiriéndose al Océano Atlántico, pero viniendo de Filipinas creo que sería más correcto referirse al Pacífico. El hecho es que su participación ha sido más en el mercado de Norteamérica y para el año que decidieron comenzar ya Tanduay era uno de los mayores productores de ron en el mundo, pero su producción es vendida casi exclusivamente en el mercado asiático, razón por la cual aquí nunca habíamos oído de ellos.

Esta participación comenzó con dos rones, uno blanco llamado Silver y uno ámbar llamado Gold. Aunque el comienzo ha sido lento, Tanduay sigue siendo un gran participante en el mercado asiático y en 2017 superó a Bacardí como el ron más vendido en el mundo. Este título de #1 siempre ha sido disputado e intercambiado entre Tanduay, Bacardí y McDowell’s, este último de India.

El Tanduay Silver es un blend de rones añejados hasta 5 años, luego filtrados hasta lograr un color amarillo pálido y está dirigido a la producción de cócteles.

La botella de Tanduay Silver es alta y transparente, con una etiqueta negra, sencilla y con letras blancas. Se encuentra embotellado a 40% de alcohol y no tiene declaración de edad, aunque se anuncia como un ron hasta 5 años, no me sorprendería que en promedio sean mucho menores.

En copa se trata de un líquido amarillo pálido, casi del color de la paja seca e incluso se aprecia un toque verdoso también. Parece más un tequila reposado en términos de color y me lleva a pensar que posiblemente el ron no haya pasado por un filtro de carbón para dejarle sabores residuales del añejado.

En nariz se aprecia una firme nota de toffee, seguida de una nota más suave de madera, banana y cáscara de naranja.

Permitiendo que la copa y el destilado respiren un poco, comienzo a apreciar notas de especias dulces como vainilla, canela y jengibre, así como una sensación muy agradable de azúcar morena. También se sienten notas astringentes producto del golpe alcohólico que me voy a dar en breve.

En boca el sabor general me recuerda más a un ron joven amarillento que a un ron blanco. Tiene una fuerte nota de caramelo dulce, madera, notas más suaves de coco, banana y cáscara de naranja, así como toques sutiles de vainilla y cardamomo. Definitivamente no diría que pasa suave por el paladar, pero sí es menos agresivo que el típico ron blanco, y con más sabor. A su paso por la garganta se siente una considerable intensidad calórica y un retrogusto de cítricos y caramelo.

Explorando un poco sus posibilidades, hice una Cuba Libre con él y ese aspecto más dulce de lo normal con él lo hace un contendiente menor para ser una buena opción. Pero en un Daiquirí Hemingway funciona muy bien gracias a la sensación que da el limón con los sabores.

En efecto, el Tanduay Silver es una gran opción para coctelería, siempre que esta tenga una buena cantidad de limón en la preparación. Pienso que con un mojito también debe funcionar, pero las muestras que me envían no dejan suficiente para hacer una gran cantidad de opciones. Sin embargo, como ron blanco o ligero, el Tanduay Silver es una buena opción. Pero no como mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tanduay Holdings Inc.
Nombre del Ron: Silver Asian Rum
Marca: Tanduay
Origen: Filipinas
Materia prima: Melaza
Edad: hasta 5 años
Precio: $16
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 73