La Barba – Ricochet Crü Oscuro (Toro)

Si hay algo interesante del mundo del tabaco es la oportunidad de siempre aprender un poco más sobre la industria y sus productos. Yo venía dispuesto a hacer una recata de este Ricochet que había probado originalmente en 2019 y comparar ambas experiencias, pero mientras lo fumaba me di cuenta que no tenía nada que ver una experiencia con la otra. Así que investigué un poco y descubrí que si bien en 2019 existía solamente un Ricochet y ese era el que había fumado, hoy en día existen al menos dos variedades distintas del cigarro. Una es el Crü Mexi-Sol que probé el mes pasado y luego está este Crü Oscuro. Por un momento pensé que este cigarro sería el mismo que el original, pero hay diferencias. En capa y capote los tres son iguales, pero el original tiene Connecticut Broadleaf en la tripa, mientras que el Mexi-Sol tiene Pennsylvania Broadleaf en la tripa. Este Crü Oscuro simplemente no tiene ningún tipo de Broadleaf en la tripa, pero mantiene las hojas de República Dominicana y Nicaragua que tienen los otros. También, es media pulgada más grande que el Crü Mexi-Sol que fumé el mes pasado.

Visualmente todos los Ricochet son muy parecidos, y aunque la anilla de este es igual a la del Ricochet original, todos tienen la misma capa mexicana, el Mexi-Sol no la identifica como San Andrés (aunque posiblemente lo sea). Tiene aromas a chocolate, nueces y tierra en ella, mientras que la tripa presenta aromas cítricos que no alcanzo a determinar. En la calada en frío hay notas cítricas que son más fáciles de identificar como de naranja, con abundante tierra mojada y unas notas más sutiles a pasas y madera. El cigarro se nota bien construido, pero se notan ciertas zonas más esponjosas que otras, pero al menos el tiro se siente bien en frío.

El Ricochet Crü Oscuro comienza con una fortaleza inesperada, alcanzando puntos de media-alta desde las primeras caladas, pero afortunadamente no es todo fortaleza y hay una buena cantidad e intensidad de sabores agradables, que incluyen café espresso y almendras tostadas, pero con sensaciones dulces que permiten que esos sabores se sientan más agradables y menos agresivos. El retrogusto es de pimienta negra, pero es más especiado que picante. Los sabores se van desarrollando a lo largo del tercio y aparecen notas de chocolate, pero ese Hershey’s líquido que le ponen a la leche en Estados Unidos, que es como un chocolate con leche que es más lácteo que chocolatoso. Este sabor de chocolate se suma a los otros que había sentido hasta el momento y es solamente la pimienta del retrogusto la que parece haberse disminuido un poco. El anillo de combustión no es del todo recto, pero espero que se acomode solo, mientras que la ceniza es intensamente blanca y algo escamosa, pero en general se mantiene bien.

Los sabores se mantienen consistentes en el segundo tercio, lo cual es algo bueno, pero en realidad no han habido transiciones que destacar en la experiencia, sino que ha sido algo como mantener las mismas impresiones del primer tercio, lo cual no es del todo bueno, pero al menos es consistente y los sabores son variados. El anillo de combustión está muy bien mantenido y no requirió retoques, o al menos no ha requerido hasta el momento. La intensidad bajó a medía, mientras que la fortaleza está en media-baja, lo que lo hace uno de esos cigarros que aparenta ser fuerte, pero realmente no lo es. Digo aparenta por el color de la capa, pero si algo he aprendido en mis años fumando es que el color de la capa no tiene tanto que ver con la fortaleza, pero el efecto visual se mantiene.

En el último tercio del Ricochet Crü Oscuro todo parece dar un paso hacia atrás, aunque esto no se traduce en que la experiencia sea negativa, solo que es menos compleja. Si tenemos en cuenta que no ha sido muy compleja hasta el momento, pues eso solo significa que se siente simplificado y las únicas transiciones han sido que el sabor de almendras tostadas se siente mucho más tenue, mientras que los de café y chocolate siguen siendo los líderes de la intensidad y gracias a las notas dulces, la experiencia sigue siendo agradable. En términos de tiro, anillo de combustión y quemada, se ha comportado a la altura, y no ha dado mucho más de qué preocuparse. Fortaleza media-baja e intensidad igual, por lo que al cabo de una hora y 20 minutos, lo dejé de lado.

Aunque la experiencia del Ricochet Crü Oscuro carece de aristas que destacar y no hay una larga lista de sabores que me hagan enamorarme de la liga ni de la experiencia, sí debo dejar claro que el cigarro se comportó muy bien durante la fumada; no requirió retoques y siempre produjo un humo de buena temperatura, lo que me permitió apreciar los sabores que tenía que ofrecer hasta la última calada. Pero al final de la fumada me quedé un poco con las ganas de que hubiese más transiciones y posiblemente más sabores durante la fumada y este cigarro simplemente no aportó eso. Aquí entra esa subjetividad de las experiencias al fumar y mientras hay quienes piden que un cigarro simplemente queme bien y produzca humo consistente, estamos quienes queremos más sabor en una fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: La Barba
Modelo: Ricochet Crü Oscuro
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Indonesia
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 84

Quintero – Toro

Aunque mucha gente puede conocer a Quintero como una marca cubana y una de las pocas que no existe en lo que conocemos como Nuevo Mundo de tabaco (en esa nomenclatura, Cuba es Viejo Mundo), el hecho es que Quintero también ha sido producida en este Nuevo Mundo. Quintero es una marca que se remonta a 1924 en Cuba, pero con la llegada del castrismo la marca fue reposicionada con una producción hecha a máquina. En 2002, para favorecer el renombre de Habanos, se descontinuaron muchas de las líneas hechas a máquina y aparecieron más cigarros con el hecho a mano en la anilla. Para acercar la marca al mercado americano, en 2006 Altadis creó un Quintero hecho en Honduras, que combinaba tabaco nicaragüense y hondureño, pero fue rápidamente descontinuado. No fue sino hasta 2016 que volvieron a lanzarla, esta vez hecha en República Dominicana y con un blend de capa ecuatoriana y tripa y capote dominicanos.

Este Quintero que carece de nombre adicional y que apenas si puedo describir con el nombre de la vitola creo que salió de Cigar Hustler, pero no estoy 100% seguro de eso pues no lo encuentro en su página. La anilla es suficiente para ahuyentar a cualquier purista del habano, pues copia precisamente a la imagen que aparece en la caja de cartón de los Quintero cubanos. No es lo que llamaría un cigarro bonito, aunque se nota bien construido. Particularmente lo que tiene que no lo hace atractivo es lo marmoleado que se nota la capa, que es Habano ecuatoriana, pero parece hasta escarchada. Tiene aromas escasos, pero no inexistentes a cuero, madera y algo de dulce, que se repiten en la tripa, pero que presentan algo más hacia las notas especiadas y de anís en la calada en frío.

El Quintero comienza suave, con notas picantes muy leves, pero una predominancia de tierra mojada, sobre todo en este primer tercio. Esta tierra mojada es prácticamente el único sabor, o al menos el único en esta intensidad durante todo el tercio. Hay sensaciones más suaves de nueces, maní, café y cuero, pero estas no tienen una permanencia durante todo el tercio. Pero al menos se mantiene bien encendido y salvo alguna que otra desviación en la quemada, que afortunadamente no requiere toque alguno, produce un humo abundante en cada calada, con intensidad media y fortaleza media-baja.

En el segundo tercio los sabores a tierra siguen siendo dominantes, pero afortunadamente le acompañan nueces en este mismo índice, mientras que entre los secundarios se encuentran nuez moscada, cuero y café, pero pierde ese sabor de maní que me había acompañado en el tercio previo… quizá sustituido por esa nuez moscada. La verdad es que el maní no se sentía relacionado con los otros sabores, así que no puedo decir que lo extrañé. Pero sí puedo destacar que la intensidad de los sabores nunca pasa de media, por lo que se siente que el cigarro no es especialmente fuerte, pero tampoco especialmente de intensidad media, sino algo a lo que va ascendiendo y en algún punto antes de la mitad del cigarro comienza a descender nuevamente, por lo que el final de este tercio es de intensidad media-baja y sigue diluyéndose. La fortaleza fue media-baja todo el tercio, pero sigue quemando decente, aunque la ceniza se vea como un desastre.

Nueces y tierra son los dos sabores predominantes en este último tercio, pero el hecho que van diluyendo su intensidad se traduce en que los sabores de menor intensidad son casi imperceptibles en el último tercio, con una tendencia a ser cada vez más suaves conforme voy consumiendo el cigarro. Llegando al final queda en una sensación que apenas se trata de echar humo y no aportar mucho al paladar. Pero el Quintero afortunadamente sigue quemando bien y no se apaga solo ni da indicaciones de que la experiencia se vaya a acortar por detalles tontos como esos. Luego de una hora y 35 minutos, este Quintero llega a su fin.

El Quintero no es el mejor ejemplo de un tabaco de buen sabor o de intensidad media, pero el hecho que cuesta menos de $6 por unidad y que nunca se haya apagado o tenido problemas lo hace una buena oportunidad para probar un cigarro aparentemente sin mayores problemas. El humo es abundante y tiene un volumen interesante, que sin duda sale muy bien en la foto… no necesariamente en las mías, pero si quieres sacar una imagen de una buena bocanada, este funciona para eso. En términos de disfrute, sería interesante como una fumada tempranera o dominical, sin grandes intensidades ni problemas de regañada, pero suficiente para no soltar el humo por la nariz muy regularmente. Dicho eso, durante la primera mitad se siente menos dominicano y más nicaragüense de lo que aparenta ser, y esas variaciones sin duda le aportan una mejor consideración en el todo de la fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Quintero
Modelo: Toro
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $5,50
Puntuación: 83

Whisky: The Dalmore 12 Year

Esta marca escocesa de single malt se mercadea como un producto de alto lujo, aunque eso responde a una estrategia relativamente reciente. Durante años no fue así, e incluso estuvo a punto de cerrar en una época. Aquí un poco de su variada historia:

La destilería fue fundada en 1839 por Alexander Matheson, mientras que la parte del negocio era manejada por Donald Sutherland, hasta su muerte en 1854. Cuando Sutherland murió, su esposa decidió mantener la destilería en su posesión y delegando su gerencia a su hermano, Charles. Luego de varios contratiempos, estafas, chanchullos y diferentes problemas financieros, la destilería terminó cerrando en 1860. En 1861 fue adquirida por Andrew Mackenzie.

Mackenzie fue el primero en usar el ciervo de cinco puntas en su etiqueta, que era parte del escudo familiar y mantuvo la destilería hasta 1960, cuando fue adquirida por Whyte & Mackay, quien aún la tiene.

Los productos de The Dalmore tienden a destacar mucho por las barricas que usan, más que por el destilado o el origen. La mayoría de las barricas de jerez que usan provienen de Gonzalez Byass en España.

The Dalmore 12 es un whisky de Highland y el 50% del contenido de la botella es añejado 9 años en barricas ex-bourbon y luego 3 años en barricas ex-jerez. El 50% restante añeja 12 años en barricas ex-bourbon. Es embotellado a 40% de alcohol.

En nariz el Dalmore tiene fuertes notas de pasas proveniente de la barrica de jerez. Para que solo una parte del whisky pase tres años en esa barrica, la influencia es marcada. También hay chocolate negro, jengibre, pimienta en granos, canela, madera, caramelo, vainilla y un toque lejano y difuso de madera carbonizada.

En boca también predominan las notas de jerez, pero estas evolucionan en el paladar y se sienten también notas de vainilla e incluso maíz, como de la barrica del bourbon. Conforme lo paseo por el paladar también voy recogiendo notas de caramelo, toffee y cítrico. En el retrogusto abundan las notas de café en granos y chocolate negro.

Desde que leí que este whisky se mercadea como un producto de lujo, estaba listo para descoserlo en la reseña, pero me impresiona mucho que está a la altura de ese lujo que trata de vender. Con una concentración alcohólica de 40% también esperaba algo diluido, pero realmente no le hace falta más alcohol, pero sí evitaría colocarle agua o siquiera hielo, pues ahí sí se diluye considerablemente.

El precio ciertamente está en ese nivel de lujo, aunque una búsqueda rápida en internet me da precios muy variados, que van desde los $55 hasta los $90. En lo particular, creo que $60 es un buen precio y más de ello es porque lo has probado y te gustó mucho. Mis impresiones son que se trata de un whisky bien balanceado y ciertamente algo que combinaría muy bien con un tabaco de fortaleza media.

Ficha Técnica:
Fabricante: Dalmore Distillery
Nombre del Whisky: 12 Year Old
Marca: The Dalmore
Origen: Highland, Escocia
Edad: 12 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 90

Villiger – La Capitana (Toro)

El último de un sampler de Villiger que adquirí con los amigos de Cuban Cigars Venezuela, una tienda de tabacos centroamericanos y cubanos en el Centro San Ignacio, la cual he visitado desde que empecé a fumar y a la que, sin saberlo, conocía al dueño por otros medios (también relacionados al tabaco). Sin darme cuenta, la gran mayoría (por no decir que todos) de los amigos que he hecho en los últimos cinco años han sido por relación al tabaco. Sin embargo, me pica un poco admitir que ninguno de los Villiger de este sampler ha sido especialmente bueno, o que me haya animado a comprar siquiera un 5-pack de alguno de ellos. En general, mi experiencia con la marca ha sido de un cigarro aburrido y aunque este La Capitana asegura ser una experiencia cundida de sabores, no son muchas las expectativas que tengo.

La Capitana es un puro nicaragüense con capa Habano y medidas de 6 x 50 en su vitola toro, con una apariencia respetable, colores uniformes y al menos me da la sensación que la fumada será agradable. Tiene algunas venas y aunque mucha gente pensará que mientras más venas tenga, menor será la calidad de la hoja, en realidad las venas aportan sabor, así que son sinónimas con una mayor intensidad de sabores. No obstante, las venas le quitan sutileza a la capa, así que escoger las hojas ideales es un equilibrio entre lo que se ve y lo que se siente, pero la capa también tiene un brillo notable y eso es un aspecto positivo del cigarro. Los aromas en esta capa son de chocolate negro y bosta, con notas muy similares en el pie. La calada en frío presenta bosta, tierra mojada y algo de aserrín, y aunque estos pueden ser aromas agradables (y lo son), tampoco son muy diferentes a una gran mayoría de cigarros que existen en el mercado.

Nuevamente el La Capitana destaca la gran diferencia entre lo que se ve y lo que se siente, como dije en el párrafo anterior. Porque por un lado el cigarro se ve muy bien, brillante, con un anillo de combustión decente (aunque no muy recto) y una ceniza bien formada. Pero los sabores son realmente neutros, aunque hay indicativos de sabores que llegan a ser agradables, como notas suaves de pimienta y otras herbáceas y vegetales más fuertes, pero también lo que puedo describir solamente como papel. En cierto modo me molesta un poco que los aromas en frío prometían algo que una vez encendido no está ahí, pero también pasa que es el primer tercio y vamos a ver cómo va evolucionando. Pero por lo pronto, no promete mucho.

Debo admitir que La Capitana mejoró en el segundo tercio, con notas más dulces y sabores a nueces, pero las notas vegetales siguen siendo las dominantes y aunque ello suene agradable, en verdad se trata más como de tabaco verde y joven, menos de lo que un sabor herbáceo agradable en un tabaco pudiese significar. El retrogusto no ha sido gran cosa, repitiendo esas notas herbáceas que no son del todo agradables desde el inicio y no siendo muy diferente en este tercio. Al menos quema bien y la ceniza tiende a mantenerse durante un tiempo decente sobre el cigarro, con un anillo de combustión recto y una ceniza blanquecina, así como humo abundante. La fortaleza ha sido baja desde el inicio y se hizo algo más fuerte en este segundo tercio, pero no trajo consigo más sabores, por lo que la intensidad es baja y así se ha mantenido en ambos tercios.

Nada nuevo para el último tercio, donde lo mejor fue llegar al final del cigarro. La experiencia fue exacta a la del tercio anterior, con la excepción que la fortaleza aumentó un poco y aunque nunca se hizo más agradable, sí llegó un punto en que la nicotina era tanta que debí dejar el cigarro a un lado. Afortunadamente eso no le restó nada a la experiencia, sino que fue más como una bienvenida a finalmente dejar el cigarro de lado, 50 minutos después de encenderlo.

Lamentablemente para la marca, los cinco cigarros que formaron parte del sampler pueden ser descritos con una sola palabra: aburridos. Sería injusto decir que todos fueron iguales, porque no lo fueron, pero ninguno me sorprendió del todo. La experiencia con el Selecto Maduro fue la mejor, pero no por mucho. Pero la exposición a la marca me hizo recordar mi primer experiencia con ella antes de este sampler, con un cigarro llamado Flor de Ynclan, que diría que es mi Villiger preferido y el único del que he comprado más de un cigarro. Podemos argumentar que no se puede esperar mucho más de un cigarro que cuesta menos de $2, pero sí, esperaría algo más.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Villiger
Modelo: La Capitana
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $1,50
Puntuación: 68

Ron: Foursquare 2010

No por denigrar a nadie, porque a eso no vine, pero haciendo un poco de memoria, este es el primer ron de Foursquare que pruebo cuya botella no fue adquirida por mi amigo Rones de Venezuela desde la primera que probé, que también llevaba el año como nombre. Esa sería la Foursquare 2004, y por un momento pensé que era incluso más casual que los Foursquare que van por año los había probado por medio de alguien más, pero luego recordé que hace poco probé el 2009 y ese fue adquirido por Rones de Venezuela.

Pero hasta ahí las coincidencias, porque desde hace unos meses he estado trabajando en un local nuevo, que me permitió hacer la asesoría completa de la compra de destilados y este Foursquare 2010 estaba de primero en la lista. Afortunadamente pareciera que la destilería ha hecho una producción mayor a la de ECS previos y esta llegó a las 30 mil unidades. Al menos en la licorería online en donde la compré tenían una buena existencia.

Este Exceptional Cask Series es el número 21 de la serie y se trata de un blend de rones de rones de alambique y columnas, que son añejados todos en barricas ex-bourbon y en ninguna otra barrica durante 12 años. Es embotellado a 60% de alcohol, sin la adición de colorantes ni aditivos.

Los 12 años de añejamiento en una sola barrica (o un solo tipo de barrica) siempre se van a traducir en una gran cantidad de sabores de madera, pero al igual que me pasa con el 2009, este no se siente fuerte de alcohol en nariz y eso invita a seguir apreciando aromas. Entre ellos destacan manzana horneada, cereza, maple, madera nueva (como la de un mueble nuevo), guayabita, cuero, tabaco, mermelada de fresa y barniz. Luego de un rato, pero también el fondo de copa una vez lo tomé presenta aromas de caramelo, madera tostada, durazno y melón.

En boca es fuerte de alcohol, por supuesto. Ya habiendo aprendido de mi experiencia con el 2009, supe que no le podía dar un trago tan grande como la última vez. Tiene sabores a maple, higos secos, manzana roja y ciruelas, pero también notas de caramelo y vino, como un oporto, en realidad. En el retrogusto hay jengibre, ceniza, pimienta y nuez moscada, pero al cabo de un rato también se sienten notas de caramelo salado y nibs de cacao.

Si algo han tenido los ECS de Foursquare es su carácter aparentemente inalcanzable, aunque muy aspiracional también. Contra todo pronóstico, este 2010 y su 60% de alcohol es algo más accesible, alcanzando los $80 o incluso $90 en algunos mercados. No es un ron barato, pero nunca lo ha sido. Aunque por este precio, es una buena inversión y, como siempre, limitada. No es el mejor, pero ninguno aspira a serlo, solo nuevas y distintas muestras de lo que se puede lograr con el añejamiento y el control estricto y un objetivo que va más allá del ámbito comercial de vender más, sino compartir lo bueno que puede ser todo lo anterior.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XXI 2010
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $85
Densidad alcohólica: 60%
Puntuación: 90

Fortaleza y Libre – Sun Country (Corona)

No hace mucho tiempo, aunque eso es cualquier momento que haya sido hace menos de 3 años, al menos en mi mente, probé por primera vez la marca Fortaleza y Libre. El nombre de esta marca siempre ha sonado curioso, porque en inglés viene de palabras que forman parte del léxico patriota americano, pero en español me sonaban raras porque no sabía si se refieren al cigarro o a la personalidad del producto. Luego de conversar un poco con la gente de la marca, o al menos con quien lleva sus redes sociales, descubrí que ambas opciones son válidas. Son cigarros hechos con ese espíritu de libertad y fortaleza, pero también son considerablemente fuertes. Este Sun Country, por ejemplo, aunque es un cigarro de capa Connecticut ecuatoriana, tiene hoja dominicana en el capote y doble ligero de Piloto Cubano dominicano junto con San Andrés mexicana en la tripa. Es fabricado en la tabacalera El Hoyito, en República Dominicana.

El consenso entre varios amigos con los que compartí esta fumada (las imágenes al menos) fue que las anillas amarillas no son del gusto de todos, y aunque en lo particular no me molestó, sí puedo admitir que no es la mejor combinación de colores con esta capa tan clara. Pero esa capa precisamente clara también es marcadamente imperfecta, con varios detalles no tanto en juntas, sino más bien a lo largo con valles y secciones algo más arrugadas y una apariencia que no es tan lisa como suelen ser los cigarros de esta capa, como si la capa que se usó no fuese la mejor. No obstante, los aromas a paja, tierra y miel que salen de la capa me hacen olvidar cualquier detalle, los cuales son justificados con una confirmación de esos aromas en el pie y la adición de madera. La calada en frío es sorprendentemente menos compleja, apenas con notas de paja y madera.

Las primeras caladas del Sun Country revelan de inmediato las tendencias fuertes y hasta agresivas del cigarro, con notas fuertes a pimienta y especias secas, paja y madera, pero también una sensación cremosa envolvente. Se trata de una fumada que evoluciona constantemente y al cabo de las primeras 10 caladas hay sensaciones de chocolate en el retrogusto. La quemada se comporta de maravilla, produciendo una ceniza considerable, pero como el cigarro realmente es una corona con cepo 44, tampoco tiento la suerte demasiado y rápidamente la dejo caer. Cuando me voy acercando al final del tercio, aunque lejos de la división entre éste y el siguiente, aparecen sabores a cáscara de naranja y pan tostado.

Las especias son el sabor dominante en el segundo tercio, al menos al inicio, pero también aprecio notas de madera tostada y una sensación dulce en boca. Esta tendencia continúa y hay también una dominancia hacia el ecuador del cigarro de pimienta, establo y tierra. El retrogusto se mantiene igual al del tercio previo hasta que llego al punto medio del cigarro, en donde aparecen notas de canela que toman la delantera en nariz, mientras que la intensidad se coloca en media-alta al inicio de este tercio y la fortaleza alcanza ese mismo nivel desde el tercio anterior y en esta sección ambas sensaciones se colocan en el mismo punto. Seguimos con una buena quemada, sin necesidad de retoques ni momento que hayan amenazado con la necesidad de sacar el encendedor.

El sabor de pan tostado se vuelve más dominante en esta última sección, junto con las especias, madera y notas más suaves de café. No obstante, al poco tiempo aparecen notas de cuero que son considerablemente intensas y estas cortan un poco esa sensación dulce que venía acompañando la fumada hasta el momento. Pero tomo eso como el indicativo de que el cigarro ya está llegando a sus últimos momentos y que es hora de dejarlo a un lado. Pero como soy terco, lo sigo fumando hasta quemarme los dedos, porque la verdad es que ha sido una fumada agradable y no es que se ha vuelto infumable; la quemada fue perfecta en toda la fumada y mantuvo su consistencia sin problemas. Me toma una hora y 10 minutos fumarlo hasta el final.

El Sun Country realmente se trata de un cigarro fuerte, o al menos más fuerte de lo que su capa me haría pensar y es uno de estos cigarros de capa Connecticut que tiene fortaleza, lo cual es algo que va muy acorde con mis gustos. No solo por eso lo calificaría bien, sino también porque los sabores se complementan bien y no es una fumada dominada por un solo sabor. Incluso, hay evoluciones y transiciones interesantes de un tercio al siguiente. El color de la anilla no me molesta, pero creo que un contraste entre ella y la capa iría mejor que un intento de armonía, pero eso es algo muy particular. Los rangos e intensidades de sabores a los que llega el cigarro no dejan de ser interesantes y sin duda agradezco mucho a la marca por haberme obsequiado el producto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Hoyito
Marca: Fortaleza y Libre
Modelo: Sun Country
Dimensiones: 5½ x 44
Tamaño: Corona
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana (Piloto Cubano)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano), México (San Andrés)
Precio: $10,00
Puntuación: 90