Ponce Cigars – Sumatra (Toro Corto)

En octubre del año pasado tuve mi primera experiencia con un cigarro de esta marca Ponce. Recuerdo que el cigarro me pareció muy bueno y le terminé dando un 91. Entre los comentarios que hice del cigarro, mencioné que era muy bueno, sabores agradables, intensidad pronunciada y demás, y entre los aspectos negativos mencioné que la anilla me parecía realmente fea, pues los colores me recordaban más a un ACID que cualquier otra cosa. Para mi sorpresa, la marca me respondió y reconoció que querían cambiar la anilla. Por eso me sorprendió un poco toparme con esta anilla aparentemente nueva de Ponce, aunque bien puede ser usada solo para este blend, pero cuyos cambios son mínimos y solo lidian con los colores. Me impresionó porque con un cambio tan básico parece un producto nuevo y se ve muchísimo mejor. Este Ponce Sumatra va vestido con una capa Sumatra ecuatoriana y fue lanzado este año 2022.

En realidad si este cigarro no llevara el nombre de la capa que lo viste, nunca se me hubiese ocurrido que su capa es Sumatra, pues esta es considerablemente más oscura y menos lisa de lo que estoy acostumbrado. También me llama la atención que su superficie es más áspera de lo normal para esta capa, aunque sus aromas sí son los habituales, incluyendo madera, tierra, cuero y café, y más me llama la atención lo diferentes que son estos aromas con respecto al pie, en donde aprecio chocolate, cereales dulces, paja y un toque cítrico. Luego de cortarlo con la doble hojilla, la calada en frío tiene notas de grama, nibs de cacao, tierra y caramelo.

Así como el que no ve trailers de películas antes de sentarse a verlo, yo trato de no investigar mucho sobre el cigarro que me voy a fumar para así tomar mis notas más libremente. Es luego cuando me siento a hacer la reseña que investigo un poco sobre cada cigarro y así como me impresionó que este llevara capa Sumatra (aunque su nombre ya me lo había develado), también me impresionó que no fuese nicaragüense, pues la pimienta se hace notar desde la primera calada. No es excesiva, pero está muy presente y no es el sabor principal; eso corresponde a las notas de café y caramelo, que para el momento de la imagen son acompañados de nibs de cacao, tierra y madera. En el retrogusto hay una abundancia de sabores dulces de marshmallow y pimienta que empujan a que la intensidad de sabores en este tercio alcance la media, con una fortaleza ligeramente por debajo de media-alta. En términos técnicos, pareciera que una sección de la capa no está perfectamente pegada al cigarro pero no es algo que me dé problemas ni que afecte las caladas, al menos por los momentos. La ceniza, tiro, humo y quemada se encuentran en los rangos de lo correcto y voy disfrutando mucho la fumada.

En el segundo tercio los sabores principales se convierten en los nibs de cacao, mientras que el sabor de café ha sido reemplazado por merey, pero el café se convierte en parte de las sensaciones secundarias, junto con canela, cuero y tierra, mientras que el marshmallow del retrogusto sigue muy presente junto con la pimienta, que esa sí que no se ha movido de su posición. En este tercio la intensidad de sabores llega a media-alta, lo que hace al cigarro más sabroso y el humo rico y abundante realmente alimenta la experiencia, con una quemada y un tiro perfectos. Ese levantado de la capa no presenta problema alguno, aunque todavía no lo he quemado, pero afortunadamente el aire no escapa.

Siguiendo el ciclo de sabores que van tomando la delantera, ese de merey (anacardo para el resto del mundo) es el que domina el último tercio, con los nibs de cacao muy cerca y luego notas secundarias de tierra, madera, cáscara cítrica, café y canela. El retrogusto es el que no ha cambiado desde el inicio, pero ha sido tan bueno que tampoco quisiera que cambie. La intensidad y fortaleza se reducen un poco, llegando a media para ambos y la construcción ha sido fenomenal desde el inicio. Contando una hora y 45 minutos, este gran cigarro llega a su fin.

Hay muy poco que destacar en términos negativos de este Ponce Sumatra, y leyendo un poco lo que ha sido la reseña hasta ahora, veo que no mencioné ni un aspecto que no fuera positivo sobre mi experiencia. No fue perfecta y creo que ninguna experiencia con ningún cigarro ha logrado la puntuación máxima y el Sumatra tampoco está entre los mejores. No es que hubo aspectos negativos, pero los positivos no fueron superlativos, si es que eso tiene sentido. La capa Sumatra es una que para mí tiene sus bemoles, como todas, he fumado cigarros muy buenos de una capa y digo que es mi preferida, solo para que luego tenga una de mis peores experiencias y sea con esa capa que tanto glorifiqué, y también ha sucedido al contrario. Los sabores de este Ponce Sumatra fueron muy agradables, pero hubo ocasiones en que parecían diluirse y aunque no fue una dilución permanente y su vuelta al sabor habitual sin duda fue muy bienvenida. Quizá lo que le puedo reclamar es que si bien hay una gran variedad de sabores, no parece haber relación entre ellas, como si todos fuesen muy separados y no hay matices entre ellos, lo que le reduce un poco la complejidad a la experiencia. Pero como segundo cigarro de una marca y como una experiencia nueva con una marca que ya me había impresionado y esta vez con una anilla muy bonita, este Ponce Sumatra realmente impresiona.

Ficha Técnica:
Fabricante: MJ Frías Cigar
Marca: Ponce
Modelo: Sumatra
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Toro Corto (Robusto Extra)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Ecuador (Corojo)
Tripa: República Dominicana (Negrito Piloto Cubano, Olor), Nicaragua (Híbrido HVA)
Precio: $12,00
Puntuación: 92

René Cigars – Julio IV (Toro)

Durante la pandemia, mientras estaba encerrado en casa, hice algo que no pensaba hacer. Entrevisté a través de Instagram Live a diversas personalidades del mundo del tabaco. Nunca lo pensé hacer porque siempre he pensado que no tengo ese carisma, pero la pandemia nos llevó a tantas personas a hacer cosas distintas, que pensé por qué no. Entre estas personas que entrevisté, en junio de 2020 fue con Julio Fuentes, quien además de no tener relación alguna con la gente de Arturo Fuente, es el dueño de René Cigars, una marca que llamó por el nombre de su padre. Julio es de origen salvadoreño pero vive en República Dominicana desde hace muchos años, dedicado principalmente a la industria del turismo. En esa ocasión hablamos de que me enviaría un sampler de la marca, pero no hemos coincidido más, así que no nos hemos puesto de acuerdo. Pero hace unos meses en el Exclusive Festival me encontré con mi amigo D’Caché Cigars, que los vende en Venezuela y le compré varios ejemplares que quería probar, entre ellos este Julio IV.

El Julio IV es fabricado por Villa González en la República Dominicana y viene en vitola toro 6×50 con una capa San Andrés mexicana, bastante tosca y con múltiples venas y protuberancias. Tiene alrededor de 3 meses en mi humidor, por lo que ya debe estar listo para fumar. Aprovecho que la humedad está alta y cae una ligera lluvia para probarlo como debe ser y descubro en la capa aromas a naranja vieja, como cuando las dejas mucho tiempo esperando en la cesta de la cocina, pero también tiene pan tostado y un aroma lácteo medio ácido que me recuerda al yogur. En el pie tiene aromas de madera vieja y una nota herbácea húmeda que identifico como musgo. Finalmente lo pico y la calada en frío repite la naranja, pero esta vez es su cáscara además de madera y salsa Worcestershire (inglesa, en Venezuela). En frío se siente muy apretado, por lo que le doy un segundo corte, pero la verdad es que sigue apretado. Espero que el encendido lo mejore.

El encendido parece no tener mucho efecto en el tiro y sigue siendo considerablemente apretado. La intensidad de los sabores está entre suave y medio, con notas muy presentes a regaliz negra, frutas cítricas y manzana acaramelada. La pimienta es inexistente, por lo que promete (hasta el momento) ser una fumada suave, En el retrogusto aprecio notas de aserrín, algo ligeramente cítrico como cáscara de naranja pero también una nota dulce interesante y pegajosa en todos los sabores, que identifico como gomitas (gominolas en España). El anillo de combustión tiende a ser bueno, pero como la capa es tan imperfecta, no quema del todo recto. La fortaleza es baja y la intensidad, como mencioné antes, entre suave y media.

En el segundo tercio continúan los problemas con el tiro apretado, al punto que me toma alrededor de 40 minutos llegar a la mitad del Julio IV y no es que el cigarro se me haya apagado, pues ni un retoque he tenido que hacerle, pero sí le he dado candela un par de veces a ver si el tiro mejora, sin resultados favorables. El sabor a regaliz negra es el dominante en la fumada, pero es seguido de cerca por las notas cítricas y cuando supero la mitad del cigarro aparece un sabor herbáceo muy singular que me recuerda al enebro, o al sabor de la ginebra. El retrogusto es de regaliz únicamente. La intensidad y fortaleza del cigarro siguen igual, siendo media-suave y baja, respectivamente.

En el último tercio se simplifican los sabores, algo que no esperaba para este cigarro pero que me pareció inevitable por como se venía comportando. Las notas de regaliz prácticamente desaparecen y las cítricas aumentan y realmente no hay mucho más que agregar. El tiro siguió siendo un problema y hay veces que el cigarro supera lo que está haciendo que el tiro se sienta apretado, que a veces puede ser un «nudo» en el torcido o alguna imperfección, pero hasta la última calada que le di, el tiro fue difícil. El tiempo total de fumada fue de una hora y 40 minutos.

Tanta expectativa para finalmente probar el cigarro y al final quedé defraudado. En realidad estoy seguro que es un problema de torcido y si bien podríamos argumentar que se trata de un exceso de humedad en mi humidor, el hecho que lo tenía a 67% de humedad durante tres meses y que ningún otro cigarro del humidor parece sufrir de esto lo desmiente. No obstante, estoy claro que este cigarro no está hecho para fumar así por lo que felizmente le daría otra oportunidad. Por otro lado, lo suave que es hizo que la fumada no fuese placentera, pues darle caladas más largas con el fin de sacar más humo y así más sabor resultó fortuito.

Ficha Técnica:
Fabricante: Villa González
Marca: René Cigars
Modelo: Julio IV
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Olor, Criollo 98)
Precio: $10,00
Puntuación: 76

Ron: That Boutique-y Rum Company CACD Venezuela

Para nadie debería ser un secreto que la información que comparto por este blog no es del todo mía. Es decir, la información sobre de dónde viene un cigarro, la capa, capote y tripa, o el proceso de añejamiento de un ron, la concentración alcohólica y demás es información que saco de otras páginas. En muchos, las páginas oficiales de la marca son un chiste y la información que incluyen en más un tema de esoterismo y mercadeo que algo realmente interesante, así que parte de esa información la tomo de blogs como este, por quienes realmente se interesan y consiguen esta información. Lo leo, asimilo y transfiero en texto algo digerible y en mi propio estilo. Todo este preámbulo para indicar que sí, leo otros blogs. Eso no es secreto ni lo debería ser. Por el mismo algoritmo de Google, primero vas a ver lo que se ha actualizado más recientemente y como las marcas crean el contenido y lo dejan ahí para siempre, los bloggers como yo estamos creando y actualizando nuestro contenido de manera regular. Precisamente buscando información de este ron tan poco conocido me topé con un blog en inglés que no voy a mencionar, pero sí lo que dice. Al hablar de este ron y su origen, dice que le llama la atención esta versión porque Venezuela no es el primer país suramericano que se le ocurriría cuando hablamos de ron.

Por favor, yo quisiera saber, solo para satisfacer mi curiosidad, cuál es el primer país de Suramérica en el que pensarías a la hora de hablar de ron.

Pero hablemos del ron y de lo que está contenido dentro de la botella antes de que me dé un ACV o algo por el estilo. That Boutique-y Rum Company CACD Venezuela es un ron producido por Corporación de Alcoholes del Caribe y es de donde sale el CACD del nombre, aunque debería ser CADC. Es una destilería de cinco columnas, ubicada en San Felipe, en el estado Yaracuy y destila el alcohol de caña que eventualmente será usado por marcas como Roble Viejo, Ocumare, Estelar y Barrica.

El producto está marcado como el segundo batch de embotellado de esta marca. Lleva una línea en la etiqueta que lo identifica como la marca MVCD, lo cual no tengo ni idea de qué significa, pero sí pone que es añejado durante 13 años y embotellado a 60,1% de alcohol. Según su página web, fue destilado en febrero de 2008 y añejado durante 56 meses en este país. Posteriormente fue enviado a República Dominicana, donde añejó durante 40 meses adicionales y luego fue enviado al Reino Unido en 2016 a ser envasado en barricas recicladas durante un tiempo indeterminado, hasta el momento de embotellado. La producción estuvo limitada a 411 botellas, que corresponde más o menos a una barrica y la marca insiste en que sus productos no tienen colorante ni endulzante.

La botella es de medio litro, así que los presentes tomamos poco. En su etiqueta también destaca el tepuy Roraima, una meseta ubicada en el estado Bolivar y que viene siendo una de las maravillas naturales que más representan al país.

El color oscuro del líquido es consistente con rones de edades similares en Venezuela, los pocos que hay al menos y es más o menos la misma tonalidad del Roble Ultra, que pasa 12 años en barrica. Este pasa un año más, aunque no menciona en dónde es añejado.

En aromas es intenso, llamativo y con una intensidad alcohólica mucho menor a la esperada. Los aromas que destacan son de vainilla, caramelo, mazapán, coco y una nota más suave pero mucho más reconocible en el ron venezolano como es el dátil o las pasas.

En boca el sabor que más destaca, al menos al inicio es el toffee, pero también pasas, caramelo y madera tostada. El retrogusto incluye esas pasas y la parte más cremosa del toffee.

Es muy normal probar estos rones venezolanos embotellados en otros países y buscar mucho de lo que pareciera ser características de rones embotellados aquí. Me ha pasado con algunos que identifican a la destilería como SOFA y otros que colocan nombres irreconocibles o simplemente no lo incluyen y hacen que uno adivine. El hecho que este ron viene de CADC, que es quien destila el alcohol que envejecen en Roble Viejo ya es un indicativo, pero también destilan para otras marcas que no tienen el sabor característico de Roble Viejo. La diferencia primordial de Roble es con respecto a su uso de barricas de PX para el Ultra Añejo. Este no incluye añejamiento en PX, pero su añejado de 13 años es muy consistente en sabores y aromas con Roble Viejo.

Por supuesto, me gustó mucho. El hecho que está embotellado a 60,1% lo hace incluso más delicioso aún porque sus sabores no están diluidos, sino que tienes toda la potencia del sabor original en boca. Una gran adición a esta colección y un gran ejemplo de lo que puede ser (y quisiera que fuese regularmente) el ron venezolano.

Ficha Técnica:
Fabricante: Corporación de Alcoholes del Caribe
Nombre del Ron: CACD Venezuela
Marca: That Boutique-y Rum Company
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 13 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 60,1%
Puntuación: 92

Fortaleza y Libre – Midnight Bender (Gordo)

Hace casi 20 años, durante 2005 y 2006, trabajé como DJ en una discoteca de góticos. Ahí estaba yo, que mi gusto musical más extraño era Tool, «pinchando» en una discoteca donde las solicitudes musicales eran bandas como The Birthday Massacre, VNV Nation, Neuroticfish, Theatre des Vampires y demás bandas que en mi vida había oído. Cuando me pedían que pusiera «algo» de estas bandas, no sabía qué poner. El dueño de la discoteca me dio una lección importante ahí, diciéndome que no importa tus gustos, tienes que poner lo que la gente te pide. Precisamente, tengo un amigo con una marca de tabacos que no voy a mencionar su nombre, y este amigo no es gran fanático de los cigarros de cepo grande. Algo con un cepo 54 ya es demasiado para él. Pero cuando el mercado americano le exigió un cigarro de cepo grande, al principio no supo qué hacer, precisamente porque esos cepos tienden a diluir los sabores y él no quería hacer un cigarro de sabor diluido. Algo parecido le ocurrió a la gente de Fortaleza y Libre con el cigarro llamado Midnight Bender, que originalmente existía en una sola vitola y que luego de estudiar su mercado, se dieron cuenta que les podía ir mucho mejor con una vitola de mayor tamaño que no sacrifique los sabores ni la intensidad del original: el 6×60 de Midnight Bender.

Hecho en República Dominicana, el Midnight Bender incluye hojas dominicanas extensamente añejadas en la tripa y capote, cubiertos por una capa San Andrés mexicana de larga maduración. La liga de tripa y capote corresponde a su cigarro conocido como Bushwacker, siendo con esta capa algo distinto, pero ambos tienen dos hojas de ligero en su tripa, lo que promete que precisamente no será suave. Precisamente, esta capa tiene aromas intensos a tierra mojada y chocolate negro, con las mismas notas en la tripa, aunque una sensación más picante. Para mi sorpresa, la calada en frío no desprende esas notas picantes, sino más bien algo dulce, meloso y denso.

El Midnight Bender ciertamente no comienza con la nota agresiva y picante que esperaba de un cigarro anunciado como un doble ligero y con la misma fortaleza de cigarros más pequeños, pero con esta vitola es más difícil. Lo que sí tiene es aire frío y fresco que pasa por él y transmite notas suaves de sabores a café y tierra húmeda, con notas más suaves de pimienta y algo entre vegetal y herbáceo que me recuerda a alguna especia dulce. La tierra se va acomodando como líder entre los sabores, mientras que el sabor de café se funde con chocolate negro y le da al Midnight Bender una sensación interesante, y aunque la fortaleza es media-baja y la intensidad apenas es media, se convierte en una experiencia agradable. La ceniza es blanca y bien situada, mientras que el anillo de combustión se comporta a la perfección.

Con pocos cambios en sabores, el Midnight Bender utiliza el segundo tercio para fortalecer su presencia y llegar precisamente esa fortaleza a media y quizá un poco más, sin llegar al siguiente paso. Los sabores siguen iguales en variedad, pero el chocolate se despega un poco del café y van demostrando intensidades distintas, haciendo que se sientan en este orden: tierra húmeda, chocolate negro, café americano. También hay notas de vainilla, herbáceo, pimienta y paja, pero ninguna al nivel de los otros tres sabores. Intensidad es media y la quemada es perfecta y considerablemente lenta, lo que me lleva a dejar de darle caladas para sentir sabores y más relajarme a disfrutar de lo que posiblemente sea una fumada bastante larga, o al menos lo ha sido hasta el momento.

En el último tercio no hay mayores sorpresas más allá de la separación y fortalecimiento de algunos sabores que habían venido más juntos hasta este punto. Tierra, chocolate y café siguen estando muy presentes, pero el café comienza a diluirse mucho en este tercio y más o menos al punto de quitarle la anilla desaparece también ese sabor. Afortunadamente la vainilla y la pimienta se fortalecen un poco y rápidamente toman su lugar. La quemada comienza a desvariar un poco en este tercio y tomo eso como indicador de que pronto va a ser hora de dejarlo, como si el calor que genera y lo esponjoso que se siente no fuesen suficiente. Pero al menos me alegraron dos horas y 10 minutos de fumada.

Si hay algo que puedo apreciar de cigarros con estas dimensiones es que su fortaleza, especialmente después de la mitad, no es tan suave como su intensidad. Esto hace que se vuelva un buen acompañante de un destilado de fortaleza media, como puede ser un whisky de blend escocés o irlandés, o incluso alguno que otro bourbon o ron con poca agresividad. Precisamente, tanto los cigarros de cepo grande como los destilados suaves no son mis preferidos, pero cuando los combinas, el resultado puede ser excelente y creo que eso es a lo que apunta el mercado americano cuando exige cigarros de mayor tamaño. Eso y que se ve cool, según me han dicho. En lo personal, reitero que no es mi vitola y en este caso, no se equipara a esa vitola que tuvo que hacer la marca que no mencioné al inicio. Pero para ser parte de un abanico de productos dirigidos a un target como es el americano, es muy exigente y el cigarro ciertamente cubre esa exigencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Hoyito
Marca: Fortaleza y Libre
Modelo: Midnight Bender
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana (Piloto Cubano)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $12,00
Puntuación: 84

Ron: Abuelo XV Tawny Oporto Finish

El tercero de la serie XV de Abuelo lleva el finalizado luego de 14 años en barrica exbourbon, dentro de una barrica de Oporto, aunque no especifica el tiempo que permanece en ella, pero sí menciona que se aproxima a un año. Igualmente, los 14 años consisten en un promedio de edades del ron y no necesariamente el ron de mayor edad, o el de menor, como debería indicar la ley. Pero la botella la pude probar mediante un amigo que adquirió el empaque de tres botellas, que incluye una de cada una de los tres XV en botellas de 200ml.

No obstante, Abuelo lo vende como un ron de 15 años, hecho en Panamá, por Varela Hermanos. El nombre de cada producto: Napoleón, Oloroso y Tawny está relacionado con el origen de la barrica (Coñac, Jerez y Oporto, respectivamente). Los rones son destilados mediante columnas, como es el caso de casi todos los destilados de la caña de estilo español. Contienen una adición de azúcar considerable, pero la mayoría de los productos de Abuelo tienden a tenerla. Finalmente, el embotellado se realiza a 40% de alcohol.

La foto es de Rones de Venezuela

El color es más cobrizo que los demás de la serie, con destellos más claros. Los aromas son igualmente más hacia el dulce, quizá porque el Oporto tiende a ser una bebida más dulce, e incluyen caramelo, cítrico, nueces, coco y una nota frutal generalizada, sin especificar mucho más allá de lo que los españoles llamarían una macedonia.

En boca se siente dulce y denso, con un toque leve de pimienta blanca y miel, junto con frutos rojos y pasas. Pero también hay notas importantes de madera de roble y frutas tropicales, igual que en el aroma que incluía la macedonia, esta vez es una pero solo de frutas tropicales. El retrogusto es considerablemente seco y con notas de pimienta.

Aunque entre las tres variedades el Oporto tiende a ser el más dulce y que de acuerdo al índice del hidrómetro, es el de barrica de jerez el que mayor azúcar añadida tiene, siendo este de barrica de Oporto el segundo y el de barrica de coñac el de menor añadido, es este de barrica de Oporto el que se sintió más seco de los tres. Era del que más esperaba aromas y sabores, sobre todo porque el coñac y el jerez tienden a ser sabores más aromáticos y secos, pero es el de la barrica de Oporto el más seco de los tres y el de barrica de coñac el más complejo.

No obstante, este finishing de las botellas me parece espectacular. Desde hace un buen tiempo le he comentado a algunos maestros roneros en Venezuela sobre hacer esto con los rones nacionales y el veredicto siempre es que eso es muy caro. Pero el resultado final es asombroso. Solo quedará esperar que alguno lo haga.

Ficha Técnica:
Fabricante: Industrias Varela SA
Nombre del Ron: XV Tawny Oporto Finish
Marca: Abuelo
Origen: Panamá
Materia prima: Miel de caña
Edad: Promedio de 14 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Toraño – Dominico (Robusto)

Toraño es una marca que tengo mucho tiempo sin probar. Más específicamente, mi última reseña de un Toraño fue en septiembre de 2016. Ahora que revisé bien, todas mis reseñas de Toraño fueron en 2016. Tiene sentido pues cuando comencé a fumar, probabab distintos samplers de marcas y fue así como logré llegar a varios productos y Toraño fue una de esas marcas de las que probé varios productos y pocos me gustaron al punto de querer comprar más y con los cambios de dueños que ha tenido, los precios han variado al igual que la disponibilidad y eso me ha llevado a buscar otras opciones. Sin duda el que más me gustó fue el Exodus 1959 50 Years, pero como suele suceder con tantos cambios en las marcas, las ligas no se mantienen y constantemente tratan de innovar, haciendo productos nuevos y a veces saliendo de productos existentes. Uno de esos cambios llevó a la marca a cambiar de nombre, de Carlos Toraño a simplemente Toraño. Pero cuál sería mi sorpresa cuando vi un sampler de Toraño hace poco, que incluía el Exodus 1959 50 Years, así que me hice con él. El resto de los cigarros que trae, los reseñaré.

El Dominico es un robusto de capa Connecticut ecuatoriana, bastante oscura e imperfecta, pero buenos aromas. Siguiendo esa tendencia de la marca de sacar mayor provecho a lo que hacen, quizá no sea la mejor hoja pero su construcción se ve decente. Su nombre Dominico va muy relacionado con su origen, pues si bien es hecho en la República Dominicana y eso era fácil de deducir, con excepción de la capa, todas las hojas del cigarro también son de este país. La capa tiene aromas cremosos, a vainilla, paja e incluso una nota suave de madera. En el pie se aprecia una nota fuerte a tierra seca y paja, pero cuando lo pico, la calada en frío tiene notas de tierra pero más vegetal, crema y un toque suave de pimienta.

Siguiendo con las notas en frío, una vez encendido el cigarro se siente cremoso, terroso y ligeramente picante, sin sorprender pero también sin molestar. Estas notas de tierra son quizá las más densas, pero en términos generales se siente suave el cigarro. No obstante, a lo largo del tercio las notas picantes se van fortaleciendo y hacen que el cigarro se sienta más fuerte de lo que esperaba, alcanzando una fortaleza media, mientras que los sabores llegan a medio-suaves. Otros sabores incluyen notas de nueces y distintos matices de crema, pero en términos generales el cigarro se ha comportado bien, aunque su ceniza tiende a caerse rápido.

En su segundo tercio, el Dominico tiene una nota ligeramente más dulce, pero en términos generales la fumada es exactamente igual que en el tercio anterior. Hay una que otra sensación picante, sobre todo en los labios, pero nada que afecte mucho los sabores. El retrogusto tiene notas suaves de nueces que lo hacen un poco más interesante, pero no hay mucho que pedir del cigarro así que no está dando mucho tampoco. El anillo de combustión es quizá lo más preocupante pero es una consecuencia directa de la ceniza que se cae regularmente. Cuando supero la mitad del cigarro, la intensidad se coloca en media, equiparada con la fortaleza, pero la permanencia de sus sabores no es muy larga. No sé cómo se evalúa eso, pero en destilados es importante.

En su fase final, el Dominico concluye sin mucha pena ni gloria, manteniendo los sabores que ha tenido desde el inicio e incluye, en orden de intensidad, tierra, madera, pimienta y nueces, siendo estos dos últimos los que se sienten más en el retrogusto. El anillo de combustión mejoró, pero a fuerza de la consistencia del cigarro y, en consecuencia, esta se hizo un poco más esponjosa y le costaba más mantenerse encendido. No obstante, esto llevó a que cuando finalmente se apagó solo, aunque en teoría le quedaba un poco de fumada si lo reencendía, no me molesté en hacerlo.

El Dominico promete poco y entrega poco. Sería tonto esperar más de él, pero si no esperas nada, no te defraudará. Cuando comencé esta reseña mencioné que de todos los Toraño que he probado, solo uno me ha parecido bueno. Es quizá algo radical, pero la verdad es que los demás no han sido trascendentales. Desde 2016 no probaba un Toraño que no fuese el 1959 Exodus 50 Years, y probar este Dominico me demostró que no me he perdido de nada. Es una buena opción para echar humo y tener algunos sabores agradables, por lo que recomiendo comprarlo en robusto si de verdad te causa curiosidad. En esta época, es muy común comprar cigarros de corta duración en los países donde el invierno hace de las suyas, y el Dominico creo que sería buena opción para quienes no tienen mucho tiempo para disfrutar de un cigarro pero aún pueden dedicarle alrededor de una hora. Buen tiro, pocas transiciones y no mucho que extrañar de él si tienes que apagarlo rápido. Pero al mismo tiempo, ¿qué puedes esperar por este precio?

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Toraño
Modelo: Dominico
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $2,50
Puntuación: 77