Arturo Fuente – Chateau Natural (Double Chateau)

El Chateau Fuente es un cigarro que casi todo el mundo ha probado, en capa Natural o Maduro, siendo este último el más fuerte de los dos y posiblemente la razón principal por la que mucha gente se incline hacia él. No obstante, cuando mis amigos de Tabarena me contactaron para probar uno de ellos, les pedí el Natural, que es efectivamente el que menos he probado y el que mayor curiosidad me daba. Es un cigarro de precio medio, principalmente porque hay muy poco de lo que AF hace que sea de precio bajo, pero el hecho de que por unos $8 tengas un cigarro de estas dimensiones, de esta marca y hecho por manos tan expertas también hace que suene más bajo su precio. Su capa es Connecticut, así que no hay mucho más que buscar para saber cómo será de fortaleza.

Pero aunque es una capa Connecticut y es un cigarro con esta calidad y renombre, llama la atención lo imperfecta que es su capa. Es como si no hubiesen usado los mejores materiales, pero no es la primera vez que me fumo un cigarro de esta marca con esta apariencia, pero sí estoy dispuesto a que me vuelva a sorprender. La capa tiene aromas dulces y de madera, estos últimos sin duda por el hecho que el cigarro viene envuelto en una lámina de cedro. La calada en frío tiene aromas más llamativos que me invitan a encenderlo e incluyen miel, café y durazno deshidratado. El aire pasa perfectamente por estas dimensiones, así que el deseo de encenderlo es más fuerte aún.

Lo piqué con la guillotina en V y realmente es una experiencia distinta. Los primeros sabores al encenderlo son de madera y miel, muy parecidos a la calada en frío, pero también hay pimienta y mucha más de la que esperaría de un Connecticut dominicano. También es dulce y el sabor de miel con el dulce combinan de maravilla y en las notas secundarias hay tierra y cuero, mientras que el anillo de combustión, aunque no perfecto, no me preocupa. El humo es abundante y la ceniza no se sostiene del todo, pero al menos estoy disfrutando del cigarro gratamente.

En el segundo tercio los sabores son similares, aunque la nota picante es más sutil y el retrogusto ofrece notas considerables de nueces. Cuando supero la mitad el dulce del cigarro no potencia el sabor de miel, sino más el de notas florales que aparece más o menos en ese momento también, aunque más hacia un poco antes del punto medio. También hay notas de cáscara de cítrico, quizá de limón amarillo o más bien genérico sin atarme a ninguna fruta. El anillo de combustión y demás características técnicas se comportan adecuadamente, sin sorprender mucho pero afortunadamente tampoco desilusionan. La intensidad es media baja y la fortaleza también, pero más hacia baja que hacia media; exactamente como debe comportarse.

El Chateau Natural concentra los sabores de madera en el último tercio, haciendo que se defina perfectamente como cedro e incluso presente una nota ligeramente amarga que denota la concentración de esa madera. Los sabores dulces siguen presentes y siguen apoyando las notas florales y algo de tierra y cuero, y el retrogusto es denso y complejo, que no es lo que espero de un cigarro de capa Connecticut y es definitivamente lo que está haciendo esta experiencia más interesante. Al cabo de una hora y 45 minutos, este Chateau Natural llega a su fin, sin calentarse, sin suavizarse y sin incomodar.

Lo menos que uno espera de un cigarro con esta trayectoria y esta «cercanía» es que te sorprenda. Es más, lo único que esperas de él es que no se apague. Pero que un cigarro tan terrestre y normal de Arturo Fuente logre algo más de lo que esperas por un lado sorprende gratamente, pero por el otro es casi esperado, porque si algo espero de una marca como Arturo Fuente es que me haga querer volver a fumar sus productos. El Chateau Natural es bastante mundano en sus dos primeros tercios, sin que eso sea un aspecto negativo. Pero en el último no se diluye, sino que más bien se fortalece y se hace más complejo y eso es algo que mejora la experiencia y hace que lo quieras fumar mucho más lento, incluso si no va a durar más. Es una muy buen inversión y definitivamente algo que le da valor a tu dinero.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Gran Reserva Natural
Dimensiones: 6¾ x 50
Tamaño: Double Chateau (Doble Corona)
Origen: República Dominicana
Capa: Cameroon
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,00
Puntuación: 84

E.P. Carrillo – Pledge (Sojourn)

Un obsequio extremadamente apreciado de un seguidor fue este Pledge de E.P. Carrillo, un cigarro que me había esquivado por razones de suerte y que en realidad no sabía si quería probar del todo. Mi experiencia con el La Historia fue magistral, pero con el Encore no fue tan buena, especialmente cuando este último fue mucho más premiado y vanagloriado por reseñas y revistas. Fabricado por la Tabacalera La Alianza en República Dominicana, la nueva línea incorpora una capa Connecticut Habano sobre capote ecuatoriano y tripa nicaragüense. Sin embargo, es de producción limitada, aunque no me queda claro si es por inventario del tabaco o simplemente porque la marca quiere inflar un poco la expectativa.

Visualmente el cigarro es imponente y su capa muy oscura y llena de venas hace un contraste interesante con su anilla azul intenso. También tiene una oleosidad abundante sobre todo el cigarro, incluso aunque se siente bastante rígido en inflexible. Los aromas de la capa son intensos a nibs de cacao y chocolate con leche, cuero y madera, mientras que la calada en frío presenta establo, madera, tierra húmeda, vainilla y nueces. El cigarro ciertamente se siente menos seco que el Encore, que era exactamente lo que me incomodaba con ese cigarro y este me recuerda más, al menos en frío, a la experiencia con La Historia, así que empezamos bien, o al menos mejor de lo que pensaba.

Desde las primeras caladas el Pledge se siente muy poco dominicano, tanto que tengo que revisar su composición nuevamente para estar seguro. Las notas picantes son abundantes y notorias, a tal punto que amenazan con «quemar» el resto de los sabores. Pero afortunadamente al cabo de unas cuatro o cinco caladas el cigarro se suaviza un poco y me deja apreciar notas considerables de madera y nibs de cacao, con menor intensidad de cuero, tierra, pan tostado y cáscara de maní. El retrogusto presenta una nota dulce de caramelo y notas ligeramente herbáceas. El anillo de combustión es casi recto, pero como suele suceder con esta capa, rara vez quema tan bien, pero la consistencia de cada calada denota una construcción magistral. El humo es abundante tanto en caladas como en el cigarro en sí, con una intensidad media de sabores y media-alta de fortaleza.

Las notas dulces del retrogusto casi desaparecen en el segundo tercio, aunque lo hacen paulatinamente, pero afortunadamente también lo hacen las notas picantes en el paladar. Los sabores dominantes son de madera y nibs de cacao en este tercio también, con notas más suaves de cuero, pan tostado, paja, canela y cáscara de maní. Algunas notas florales tienen presencia esporádica, pero el retrogusto de pimienta tiene la presencia permanente, parece. El humo sigue siendo abundante y denso, algo más fuerte y la intensidad se mantiene igual en media-fuerte. Quema muy bien, incluso mejor que en el tercio anterior.

El último tercio es diferente al resto del cigarro y atípico en como se suelen comportar los cigarros en el último tercio. Normalmente en el último tercio puede ocurrir que el cigarro concentra todos los sabores e incluso aparezca uno que otro adicional, pero sin mucha intensidad vs. el resto de los sabores que se están concentrando. Alternativamente, ocurre que el cigarro se simplifica y pierde la gran mayoría de los matices y solamente sobrevive uno o dos sabores que han sido los dominantes, hasta el final. El Pledge intensifica sabores secundarios en el último tercio, mientras que los principales parecen desaparecer. El final tiene notas herbáceas como sabor principal y en el retrogusto es el dulce de caramelo el que prevalece. En términos técnicos, se mantiene casi perfecto, salvo que el anillo de combustión desvaría un poco pero no lo suficiente para requerir un retoque. La intensidad y la fortaleza se colocan en media en estos últimos golpes del cigarro y cuando marco una hora y 40 minutos de fumada, lo dejo apagarse con dignidad.

Luego de un inicio intenso y no muy dominicano de este cigarro, el final es diferente, menos intenso pero también poco dominicano. El año que el Encore ganó el #1 de Cigar Aficionado (creo que fue el #1, al menos), me llamó la atención que el país que se llevó el galardón fue República Dominicana, porque fue donde se fabricó el cigarro, pero este era un puro nicaragüense. Cuando volví a ver a EPC como ganador de Cigar Aficionado me causó curiosidad de ver de qué se trataba la liga, y me contenta ver que es un cigarro con hojas de distintos orígenes. Los sabores son interesantes y abundantes, mientras que la construcción es soberbia. En algunos casos ves estas características en cigarros que hacen para concursar, pero siempre sorprende cuando un par de años después de que haya ganado te das cuenta que mantienen esa calidad y el Pledge realmente lo hace.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Alianza
Marca: E.P. Carrillo
Modelo: Pledge
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Sojourn (Toro)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Habano)
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 94

Whisky: Glenkinchie 12

Una de las marcas menos conocidas pero posiblemente más probadas de la serie de Classic Malts de Diageo y entre los que se encuentra como uno de los más conocidos el Lagavulin 16. Con el cierre de la destilería Rosebank en 1993, Glenkinchie se convirtió en una de las pocas destilerías que sobrevive en Lowlands, o la región de tierras bajas en Escocia. Es la región con menor cantidad de destilerías, quizá porque se encuentran muy cerca de los centros poblados de Edinburgo y Glasgow, y en la época que las destilerías eran ilegales o muy fiscalizadas, eran estas destilerías cercanas a la capital las más fáciles de revisar. Esa es una de las razones por las que la mayoría de las destilerías escocesas se encuentran en lugares tan inhóspitos. En efecto, la destilería de Glekinchie se encuentra a menos de 25 kilómetros de Edinburgo, en un pueblo llamado Pencaitland y por eso se le llama The Edingburgh Malt y lo lleva en la etiqueta.

Pero hasta 1989 esta era una destilería casi desconocida. Fue en ese año cuando United Distillers (hoy Diageo) comenzó a anunciarla como parte de sus Classic Malts. Muchos se preguntaron por qué Glekinchie y no Rosebank, que era mucho más reconocida en la época. Pero mientras que Glenkinchie era una destilería pequeña los alambiques más grandes de Escocia, pero solo eran dos, el potencial para producir mucho más y ser parte crucial de los blends de la empresa probablemente ayudó a tomar la decisión. Equipar y actualizar a Rosebank hubiese tomado mucho más tiempo y dinero. Sin embargo, fue un paso crucial en lo que llevaría al cierre de Rosebank en 1993.

La destilería utiliza barricas exbourbon originarias de Oregon y lo que se conoce como agua dura, o agua con alto contenido mineral. Anteriormente esta agua salía del valle de Kinchie, pero actualmente usan agua de una reserva llamada Hopes, que es alimentada de manantiales de las montañas Lammermuir.

El whisky es un single malt con 12 años de añejado y es embotellado a 43% de alcohol.

En nariz se siente ligeramente ahumado, pero no el típico humo marítimo, sino uno más de tierra o de montaña. También aromas de miel, manzana verde y luego de un rato buscando algo más, esencia de limón… mejor dicho, aceites esenciales de limón. Notas muy sutiles y esporádicas de chocolate con leche.

En boca ese 43% es más frontal de lo que esperaría y hace que el whisky se sienta especialmente líquido, nada denso como sucede con otros. Es un poco más fuerte en boca de lo que esperaría. También notas de cacao, limón, cáscara de mandarina y un toque de pimienta en el retrogusto. Hay una que otra nota dulce en el fondo, pero es un whisky de permanencia muy corta.

El Glenkinchie 12 es una excelente introducción a los single malt de Diageo y un buen comienzo si quieres aproximarte al mundo tan complejo de los single malt en general. No es un whisky sorprendente vs. otros whiskies, especialmente de Speyside o Islay, pero de por sí es mucho más sabroso de lo que pensaría en botella y en nariz.

Sí es importante saber estos detalles antes de comprarlo, especialmente con un precio que supera los $50, porque no es un whisky rico y denso y contundente como otros. Más bien es delicado y con algo de agua se diluye bastante. Combinarlo con un cigarro sería impensable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glenkinchie Distillery
Nombre del Whisky: 12
Marca: Glekinchie
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 89

Padrón – Black (Robusto Extra)

Para nadie debe ser sorpresa que Padrón sea una de las marcas más respetadas y apreciadas del mundo. Cualquier Padrón que pruebes seguramente te transporte a un paraíso de sabores y matices que no has sentido con otro cigarro, o al menos no en esa intensidad. Con excepción del Dámaso, todas mis experiencias con Padrón han sido muy positivas, aunque una breve revisión de mis publicaciones me demuestra que no han sido tantas, en realidad. En parte creo que es porque las anillas de Padrón no inspiran mucho y depende mucho del gusto de cada quien y la posibilidad de desprenderse de $10+ por ejemplar vs. cigarros más conocidos por menos precio y del mismo origen, como AJ Fernandez, por ejemplo. En mi experiencia, por seguir con el ejemplo de AJ Fernandez, sus cigarros suelen ser una amable sorpresa por el precio que pagas, mientras que Padrón espero que sea muy agradable por el precio que pago. Pero este Black no es un cigarro por el que pagué, sino un obsequio de un seguidor, así que a lo que vamos.

Pero este Padron Black es una edición bastante limitada, al punto que a la mayoría de amigos con quien compartí las imágenes me dijeron que no conocían un Padron con la anilla negra. Esto sucede porque el cigarro es parte de una línea para tiendas físicas pertenecientes al CRA, o Cigar Rights of America por sus siglas en inglés. Específicamente, este cigarro llamado Black No. 52 está incluido en la versión de 2022 y pertenece a un sampler que es lanzado dos veces al año, que incluye ediciones especiales de marcas como Alec Bradley, Arturo Fuente, Ashton, E.P. Carrillo, J.C. Newman, La Flor Dominicana, My Father, Oliva, Rocky Patel y Tatuaje. Por esa misma edición limitada, Padron no detalla los tabacos que incluye en el blend. Pero en la mano se siente ligeramente imperfecto, como si la capa no fuese tan lisa como Padrón me ha llevado a pensar que son sus capas. Es ligeramente corrugada y deja ver algunas venas, y tiene aromas interesantes ahumados y a cereza. En el pie se sienten ambos y un toque de pimienta. Luego de picarlo el aroma de la calada en frío es nuevamente diferente a lo que Padron me tiene acostumbrado, con una nota de tierra húmeda, casi del tipo que compras abonada en los viveros, notas cremosas y pimienta.

El Padrón Black comienza absolutamente distinto a lo que los aromas en frío me hubiesen hecho pensar. Principalmente porque los sabores son sutiles, incluyendo un toque de tierra mojada, madera seca y algo de pimienta para mantenerme pendiente. Pero al cabo de algunas caladas parece iniciarse realmente y me da los sabores que esperaba, con una mayor intensidad de la pimienta que me recuerda que Padrón es mucho más robusto de lo que las primeras caladas mostraban. El sabor de tierra mojada es algo más relacionado a las piedras de los malecones de la playa cuando llueve, y entiendo que este es un sabor muy específico, pero el sabor es más mineral y relacionado con humedad de lo que normalmente es el sabor de tierra. El retrogusto es fuerte de pimienta y me inclino a no probarlo mucho, pero en términos generales el primer tercio no es especialmente complejo, pero muy sabroso y precisamente la intensidad de esos sabores es alta, con una fortaleza media. La construcción es fenomenal y me permite sostener una ceniza respetable, con un buen anillo de combustión y humo abundante. «Es que es un Padrón», me recuerda un amigo con quien paso la tarde.

En esas notas minerales del tercio previo hay un sabor a tiza que no me gusta nada, pero que afortunadamente se mantiene muy poco tiempo en el cigarro. No obstante, está presente en ambos tercios y es el indicativo de la transición, lo que me hace fumar con un poco de duda. Pero, como mencioné, desaparece al poco tiempo y eso lo agradezco. También hay un sabor como de leña quemada, aunque no se aprecia regularmente gracias a que la pimienta es bastante fuerte, aunque hay momentos en que se siente más ligera y esto permite apreciar otros sabores, como ese de leña y notas cremosas. Incluso, hay un momento en que siento la lengua cubierta de esa sensación cremosa. La intensidad es media-alta al igual que la fortaleza, lo que me hace fumar distanciando un poco más las caladas. La construcción sigue perfecta, manteniendo una buena quemada siempre que las caladas sean regulares.

Como suele suceder con los tabacos nicaragüenses y creo que casi todos los Padrón, el último tercio se hace mucho más fuerte y cada calada que le doy refuerza no solo el cigarro sino esa noción de que el último tercio es el de mayor fortaleza e intensidad. Pareciera que hay una mayor concentración de hoja de ligero aquí y los sabores son más picantes y más dulces, y esta combinación crea un sabor que se asemeja a una salsa de carnes, esa que se llamaba A-1 (o se llama, supongo). Construcción y demás temas técnicos se mantienen a la altura y al cabo de una hora y 50 minutos, el Padron Black llega a su fin.

El tema con el Padron Black es que no tienes cómo saber qué es. Está claro por la capa y los sabores que se trata de un maduro, pero su procedencia y la seguridad de ello no está, y hoy en día creo que eso es esencial para cualquier cigarro. El hecho que es una edición especial podría justificar una «dificultad» de conseguirlo, pero esa falta de información realmente no ayuda a nadie. Pero sin duda es un cigarro bueno, no solo por su marca, con una intensidad notable y una complejidad relativamente baja, que lo hace un cigarro alcanzable en términos de sabores y calidad al nivel de todos, incluso si no todos lo consiguen. Más allá del CRA y sus razones para existir, este es un blend de Padrón que con gusto compraría de manera regular.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón Cigars
Marca: Padrón
Modelo: Black No. 52
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $15,00
Puntuación: 87

Whiskey: Uncle Nearest 1884 Small Batch

En esta nueva era de distinción de razas y sexos en la industria, Uncle Nearest ha sido distinguida por ser una de las marcas más nuevas, que es dirigida casi en su totalidad por mujeres de raza afro-americana. En efecto, su nombre viene de el esclavo que supuestamente le enseñó a Jack Daniel cómo se destilaba el whiskey. Posteriormente han aparecido noticias de como Daniel le «robó» la receta y lo dejó morir en el olvido. Pero más allá de la realidad o de la nueva realidad, aquí vinimos fue a probar el producto.

Cabe destacar que más allá de todo lo que puedas pensar de la marca y el significado de lo que no tiene que ver con el producto, este whiskey fue el más premiado en 2019, 2020 y 2021, con 198 galardones. Hay muchas maneras y puntos de vista para descifrar esta información y te dejo a ti hacerlo.

Pero su whiskey ha recibido mucha atención de la comunidad de premiaciones, lo cual hace a su futuro mucho más relevante que su presente. En 2022 la marca se ha visto refrescada y rediseñada en varios aspectos visuales, pero más importante es que actualmente el 100% de su whiskey es destilado, añejado y embotellado por Uncle Nearest. Este añejamiento comenzó en 2017, por lo que sus productos cuentan con al menos cinco años de edad. Este cambio puede resultar en una transformación dramática de la marca, tanto en sabor como en apariencia, pero también en sus premiaciones.

El producto en cuestión es un NAS (no marca edad, por sus siglas en inglés) y es destilado en alambique de cobre. La marca no declara el mashbill, o la receta de la fermentación. Luego de 4 a 5 años de añejamiento por lo mencionado en el párrafo anterior, es embotellado finalmente a 46,5% de alcohol.

En nariz es agradable el Uncle Nearest, con aromas intensos a caramelo, helado de vainilla (el americano, no el mantecado que sirven aquí), frutos rojos y ligero de madera.

En boca tiene sabores más dulces de lo que esperaba, destacando azúcar morena, nueces, canela y notas herbáceas como cilantro. Se siente denso en boca y tiene un fondo de avellanas. El retrogusto es de madera, cuero y más canela.

A diferencia de los Uncle Nearest que han ganado múltiples premios, este whiskey se acerca (supuestamente) a su sabor, sin serlo. En nariz y en boca se siente como un bourbon clásico, con una intensidad media. Esto quiere decir que no presenta sorpresas y que la marca decidió cortar por lo sano a la hora de hacer el blend del nuevo producto. No tiene una riqueza de sabores como otros bourbon de mayor trayectoria y es eso lo que menos me gustó, esa falta de final prolongado.

En general el whiskey es adecuado y sencillo, fácil de tomar e inofensivo, capaz de satisfacer los gustos básicos de cualquier amante del bourbon, pero con una competencia de muchísimos otros productos que cumplen con los mismos objetivos a un precio mucho menor. En la parte positiva, no se siente especialmente joven y creo que con el paso del tiempo Uncle Nearest va a tener productos mucho mejores en el mercado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Nearest Green Distillery
Nombre del Whiskey: 1884 Small Batch
Marca: Uncle Nearest
Origen: USA
Edad: NAS (4 a 5 años)
Precio: $50
Densidad alcohólica: 46,5%
Puntuación: 82

Room 101 – Teufel Hund Connecticut (Cuban)

Luego de investigar un poco sobre esta línea Teufel Hund de Room 101 y el por qué se trata de un cigarro tan barato (menos de $3, dependiendo del formato o la cantidad que compre), finalmente di con lo que sospechaba: son de tripa corta. Más específicamente, son lo que se conoce como cuban sandwich, que es un estilo que combina normalmente una hoja de tripa larga y el resto de tripa corta. Como mencionaba anteriormente, los cigarros muy baratos que son de tripa larga suelen mencionarlo como un punto de honor, mientras que los otros cigarros muy baratos que no lo mencionan caen en un limbo identificativo como este, que obliga al usuario a investigar un poco más. El hecho que sea un cuban sandwich no es indicativo de que sea un cigarro malo, solo que no evolucionan mucho durante la fumada porque la mayoría de la tripa es corta, pero sí explica bastante su precio.

Al igual que el de capa Habano que fumé hace poco, este vino en una especie de sampler de cigarros baratos que compré sin identificar; solo decía que eran cigarros baratos. La capa es Connecticut ecuatoriana y posiblemente sea una de las que está en peor estado de las que he visto, pero como he dicho: por su precio no puedes esperar mucho. La capa tiene aromas sencillos pero muy característicos, como vainilla, pan tostado y una nota muy cremosa, que sin duda es parte de esa vainilla. En el pie hay notas más suaves de esos mismos aromas de la capa y un toque de paja. Lo pico con el punch, precisamente porque sé que es de tripa corta y no quiero sorpresas luego en los dientes, y la calada en frío es de vainilla, madera, paja y grama.

De manera casi inmediata el Teufel Hund Connecticut comienza a quemar relativamente torcido, con algunos caminos dentro del anillo de combustión que obligan a tener el encendedor a la mano a fin de darle toques técnicos. Pero durante este tercio al menos la ceniza se sostiene bastante bien y esta es blanca, muy bien definida y el cigarro desprende nuevamente los sabores típicos de un Connecticut: vainilla, café con leche y pan tostado, que se mantienen en más o menos la misma intensidad durante todo el tercio. La intensidad de los sabores es media-baja, mientras que la fortaleza es baja. Quizá lo que me sorprende más del primer tercio es su duración, alcanzando apenas unos 10 minutos, que en un cigarro de cepo 55 como este, es casi nada.

En el segundo también hay esa falta de evolución que promete el estilo del cigarro, pero sí hay un sabor nuevo y es el de chocolate blanco, que tiene más o menos la misma sutileza del resto de los sabores pero se siente principalmente en el retrogusto. Los demás sabores son los mismos, con la misma intensidad y siendo vainilla, café con leche y pan tostado, aunque es el café con leche el que logra la mayor intensidad, al menos hasta la mitad del cigarro, que nuevamente los tres sabores mantienen el mismo nivel. El cigarro quema mejor o al menos es menos preocupante, pero la ceniza se sostiene menos tiempo sobre el cigarro.

En el último tercio los sabores no cambian, pero el chocolate desapareció del retrogusto, manteniendo ahora el mismo sabor a paja que ha estado ahí desde el inicio pero que su sutileza no me dejaba identificarlo. Siendo que el último tercio tiende a concentrar un poco más los sabores, el retrogusto de paja se hace más obvio. La nota cremosa no se siente tan frontal, quizá por esa misma concentración de sabores y la quemada vuelve a su tendencia problemática, que es de esperarse con estas dimensiones y un cigarro de este tipo de relleno. Por lo mismo, es muy esponjoso y caliente, sobre todo el humo en cada calada y eso no es agradable, realmente. Pero insisto, por $3 por cigarro, no le puedes exigir demasiado. Lo que sí esperaba era una mayor duración, pues 50 minutos para un cigarro de este tamaño realmente es poco.

Teufel Hund significa perro del diablo en alemán, y tengo entendido que está mal escrito. Pero la verdad es que las marcas suelen escribir mal algunos nombres en español también. Esta versión Connecticut es lo que esperaría de un cigarro con estas características; es relativamente plano y sus sabores son exactamente los que te debe dar un Connecticut igualmente plano. No obstante, estos sabores los he sentido en un cigarro que nunca reseñé y es el Camacho Connecticut. Para nada te voy a decir que es el mismo cigarro, pero ese Camacho tiene un precio de unos $7 por unidad y en este caso por $3 puedes tener una experiencia similar. ¿Es buena? No mucho. Hay muchos Connecticut mejores que este, pero por este precio te va a costar conseguir algo como él. Te diría que este es como un Camacho Connecticut Light, pero su duración es lo que más tiene en contra.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Room 101
Modelo: Teufel Hund Connecticut
Dimensiones: 6 x 55
Tamaño: Cuban Box Press (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,50
Puntuación: 83