Lost and Found – Instant Classic 2018 (Robusto)

Los cigarros de Lost and Found ya son conocidos en este blog y si lo has visitado antes, es muy posible que ya sepas de qué hablo. Si esta es tu primera vez por aquí, déjame darte la bienvenida y esperar que lo visites regularmente. Sin entrar en demasiado detalle, Lost and Found es una marca en la que participan tres personas: Robert Caldwell identifica, rescata o encuentra cigarros perdidos u olvidados en distintas fábricas de Latinoamérica. Jaclyn Sears diseña las anillas y Tony Belatto se encarga de la distribución. Por lo mismo, las producciones son muy limitadas y la marca hace un esfuerzo por no identificar la fábrica que los hizo a fin de darle el protagonismo al producto y lo limitado que es. Por ello es medianamente común ver los nombres de los cigarros seguidos de un año, que identifica cuando fueron producidos. Últimamente he probado varios y casi todos han sido producidos en República Dominicana, incluyendo este, que tiene una capa Habano Vuelta Abajo (dominicana) sobre capote de Indonesia y tripa dominicana. El Instant Classic regresó en 2022 con tres ligas distintas, que no son esta.

Muy poco llamativa la capa, con múltiples imperfecciones, nada lisa e incluso una que otra sección que amenaza con ser un punto de quiebre más adelante. No obstante, es un cigarro que se siente bien, con buen peso y bien empacado, a diferencia de otros de la marca. La capa tiene aromas de madera de cedro, paja y notas dulces, que podría atribuir a pasas, aunque no me atrevo a identificar con seguridad. En el pie se sienten notas de tierra, paja y establo. Una cosa de la que me he quejado en muchos de los Lost and Found es que son muy sencillos, como que ninguno de ellos tiene complejidad y aunque puedo hablar bastante bien del Malditos Bastardos, es un cigarro que destaca más por su fortaleza que la variedad de sabores. El Instant Classic mantiene esa tendencia de simpleza en la calada en frío, con notas de madera y aserrín y realmente distintas variedades de madera y no mucho más.

El día que hice esta cata era bastante lluvioso y aunque se puede notar un poco en las imágenes que las nubes estaban muy bajas, es difícil notar que estaba lloviendo con fuerza. Normalmente siempre voy a preferir tomar las fotos en exteriores, que es la razón por la que las imágenes de los tres tercios tienen poca diferencia entre sí. Dicho eso, los sabores tienen algo similar a aquellos en frío, incluyendo una abundancia de madera, pero también hay notas de cotufas (palomitas de maíz en el resto del mundo), cuero y tierra. El retrogusto es suave de pimienta y más fuerte de una especia tipo nuez moscada, aunque no del todo definida, pero el tema es que es más fuerte que la pimienta, pero no es constante. En construcción tiende a mantener la ceniza muy poco, pero quema con buena velocidad y uniformidad, aunque el humo no es abundante.

Ciertamente, el segundo tercio lleva esa tendencia de no ser tan complejo o de no mantener la complejidad que sentí en el primer tercio y que pensé que se mantendría. Los sabores son mucho más secos en el segundo tercio, con las mismas notas de madera pero ahora se siente como aserrín, notas de cacao en polvo, canela, nuez moscada y almendras, pero como si todo esto estuviese en polvo. El retrogusto es de pura pimienta, no muy fuerte, pero ya no tiene las notas de nuez moscada, pues esas parecen haberse ido al paladar. El humo sigue siendo relativamente escaso, pero no porque el cigarro se quiera apagar, sino porque simplemente no hay mucho humo en cada calada y el anillo de combustión se desvía de cuando en cuando, requiriendo retoques pequeños. La intensidad de los sabores la colocaría en media con una fortaleza media-baja.

En el último tercio, y podríamos argumentar que la imagen no es del último tercio, pero luego empezó a llover más y simplemente no salí, los sabores siguen secos lo cual combina muy mal con el ambiente húmedo pero sin duda me permite identificar mejor sabores como madera (que ya no es aserrín), chocolate en polvo, almendras y tierra, pero sorprende que los sabores de especias como canela y nuez moscada ya no se encuentran. La intensidad es media y la fortaleza es media, habiendo estado en este punto en el primer tercio también, aunque no lo haya indicado. Es decir que el cigarro redujo su fortaleza en el segundo tercio y creo que eso afectó la calidad de los sabores y fue lo que hizo que los sintiera más secos. El Instant Classic se apagó una vez, cuando le quité la anilla, pero por lo demás mantuvo un calor constante que le permitió quemar a buen ritmo y durar una hora y 25 minutos en total.

Teniendo en cuenta todos los Lost and Found que he fumado hasta el momento, el Instant Classic 2018 mantiene la misma tendencia de no ser un cigarro complejo ni algo que posiblemente recuerde dentro de un año como un cigarro que quiero repetir, pero sí lo recordaré como uno de los buenos de Lost and Found, sobre todo de esta abundancia que he fumado últimamente. También mantiene su «normalidad» de tener un anillo de combustión muy variable, pero al mismo tiempo me impresionó un poco en la ausencia de algunos sabores que me hubiesen parecido muy obvios en frío, que simplemente no sentí encendido, como el cuero. Pero al mismo tiempo, en frío no sentí chocolate y durante el segundo y último tercio este estuvo muy presente. Hasta el momento Lost and Found no me ha presentado un cigarro que quiera adquirir nuevamente, aunque el Chance me pareció lo más cercano a ello, especialmente porque lo fumé hace más de un año y aún lo recuerdo. Pero el Instant Classic 2018 es uno de los mejores hasta el momento.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Lost and Found
Modelo: Instant Classic 2018
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (HVA)
Capote: Indonesia
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,50
Puntuación: 85

Ron: Foursquare Sovereignty

El 30 de noviembre de 2021 Barbados se despidió de la monarquía británica y se convirtió en República. A tan solo 396 años desde que un barco inglés reclamara el pequeño archipiélago para el rey de Inglaterra en 1625, la monarquía británica reinó sobre la pequeña república caribeña. En 2021, mediante una ceremonia de entrega, nació la república más joven del mundo y el fin del mandato de la Reina Isabel II como jefa de estado de la isla.

Este nuevo lanzamiento de la serie Exceptional Cask Selections de Foursquare ocurre el mismo mes de Noviembre de 2021 y debe su nombre, Sovereignty (Soberanía) a este acontecimiento.

Sovereignty una mezcla de rones de alambique y de columna añejados en Barbados un total de 14 años. De esos, una parte de los rones de la mezcla fue añejada 14 años en barricas exbourbon y la otra envejecida 3 años en barricas ex-bourbon y luego transferida a barricas exjerez Oloroso por 11 años adicionales. Uno de los puntos que la marca menciona regularmente es que todo ese tiempo de añejamiento es en la destilería en Barbados, lo cual yo asumiría que es así, pero la marca lo dice con mucho orgullo. Con más orgullo dicen que no tiene colorantes, ni azúcar, ni filtrado, ni aditivos. El blend finalmente es embotellado al 62% de alcohol.

Ciertamente no es el primer producto de Foursquare que pasa por barricas exjerez ni es el primer ron de cualquier marca que lo hace. De hecho, las barricas exjerez son probablemente las segundas más utilizadas en segunda instancia, luego de las que contuvieron bourbon previamente.

A diferencia del Foursquare 2009, que contenía 60% de alcohol y en nariz no se sentía tan intenso, el Sovereignty estalla en nariz con su intensidad alcohólica. Obviamente hay mucho más en juego a la hora de crear un ron que simplemente alterar porcentajes del contenido alcohólico, pero aquí se siente mucho más el alcohol. Luego de superar ese golpe, se siente una gran cantidad de aromas de frutos rojos, incluyendo mora, frambuesa, cereza, todas estas provenientes de esa barrica de jerez. También hay notas de avellanas y almendras, cuero y chocolate negro al final de los aromas.

En boca el golpe alcohólico también es notable pero igualmente es muy frutal, con notas de frutos rojos, aunque menos fáciles de diferenciar, quizá precisamente por ese golpe alcohólico que se siente realmente agresivo. Hay notas de chocolate también, y curiosamente hay una marcada nota de café, mientras que en el retrogusto hay más chocolate negro, cáscara de mandarina y un final extenso que me mantiene apreciando aromas y sabores durante largo rato.

Debo admitir que estoy impactado con este ron, pues destaca y muestra una cantidad notable de sabores relacionados con las barricas de jerez, pero no son los sabores más fuertes que contiene. Aunque es un ron frutal de los sabores típicos de los rones contenidos en barricas exjerez y con 11 años de guarda en ellos, es de esperarlo, carece de las notas dulces que también caracterizan a estos rones. En cambio, las expresiones son de chocolate, café y ligeros especiados que hacen una gran diferencia con respecto a muchos de los productos de la serie de Exceptional Cask.

No voy a entrar en discusiones sobre cuál producto del Exceptional Cask es mejor, pues creo que todos son muy diferentes y todos son excelentes. Más bien lo que voy es a agradecer la oportunidad de poder probar rones de esta calidad y compartir esas experiencias con amigos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XIX Sovereignty
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $140
Densidad alcohólica: 62%
Puntuación: 93

Fuerte y Libre – Bodacious (Toro)

En 2013, con un tabaco y un trago en la mano, los dueños de la marca decidieron crear un concepto de tabacalera que envolviera todos los atributos que hacen de Estados Unidos una tierra fuerte y libre. Luego decidieron ponerle el nombre en español, porque es un idioma que representa a su país… bueno, eso me lo inventé yo, pero en su página web hablan de todos los elementos de la libertad y la fortaleza que caracterizan a su país y me da mucha risa que le hayan puesto el nombre en español. Sin embargo, siendo fieles a su nombre, prometen que la fumada es fuerte y que te hará sentir libre. Tienen cinco líneas distintas y el Bodacious es hecho en la fábrica El Hoyito en Tamboril, República Dominicana, y fue la primera liga de la marca, que recibe su nombre por un toro que era imposible de domar, conocido como el toro más peligroso del mundo, y por ello está en todas sus anillas. El cigarro lleva capote y tripa dominicanos y capa Habano ecuatoriana.

La capa del Bodacious tiene una llamativa variedad de colores, que hay quienes podrían llamarla irregular o con defectos, y otros la llamarían «marmoleada»… es cuestión subjetiva y el estar claro que ninguna capa debe ser perfecta para impartir sabores agradables es clave. Los aromas de la capa son sencillos, con notas suaves especiadas y algo de tierra en el pie. Luego de picarlo la calada en frío presenta notas de tierra y pimienta, que me alejan un poco de mi concepto del típico tabaco dominicano, algo que ya de por sí llevaba dudando, pues su nombre destacando fortaleza no me parecía característico de un tabaco dominicano.

Desde las primeras caladas realmente no sabe al típico dominicano, destacando una fuerte intensidad de pimienta, que al poco tiempo disminuye un poco y acompaña notas de café y canela, dejando pasar también algunas notas florales hacia finales del tercio. En construcción se comporta bastante decente, con una quemada ligeramente torcida, que solo espero que se corrija sola. El humo no es muy abundante aunque el tiro se comporta muy decente y la ceniza es blanca, con una que otra variación de color, y hasta el momento no ha requerido retoques.

En el segundo tercio los sabores son más o menos los mismos, con notas de café, tierra y menor intensidad de pimienta. También se siente más cremoso y eso es algo que le hacía falta y que acompaña al café con unas notas de vainilla muy agradables, que también dependen de quien las prueba para decir que puede tener un sabor similar a la coca cola de vainilla o a un café cremoso con vainilla. En mi caso es el segundo, pero principalmente por una ausencia de sensaciones dulces, que sin duda le quedarían de maravilla. El tiro sigue bien, la fortaleza tal como era prometida por su nombre y descripción, aunque no es algo como un toro indomable. La intensidad de los sabores está en media, la fortaleza media-alta y el anillo de combustión es lo único que requiere atención y un par de retoques mínimos.

En el último tercio no hay una gran variación de sabores, aunque debo destacar que la persistencia de los mismos sabores desde el principio no han hecho que sea una fumada aburrida. Por el contrario, los matices han variado constantemente y han mantenido la fumada interesante, con sabores que han variado dentro de su misma definición. La pimienta se hace más fuerte en el retrogusto en esta última sección y es quizá lo más destacado. En construcción no hay nada de qué quejarse, pues después de un par de retoques en el segundo tercio el Bodacious no dio mayores problemas de quemado, e incluso se corrigió un poco y se hizo más uniforme. Al cabo de una hora y 50 minutos, el Bodacious llegó a su fin.

El Bodacious no me inspiró mucha confianza antes de encenderlo, por varias razones. La primera es que es una marca nueva con un nombre que no me llamaba mucho la atención y me recordó a una marca de productos baratos que se llama Grande y Gordo, que me inspira cero confianza. Fuerte y Libre me inspira un poco más, pero no es un nombre que veo con trascendencia. Luego está el hecho que prometen una fumada fuerte pero son hechos en República Dominicana y eso rara vez va junto, a menos que seas La Flor Dominicana. Pero luego de encendido y fumado puedo confirmar que es una fumada con una fortaleza decente, que no es LFD pero es interesante, no muy variado pero no le hizo falta ser variado para ser interesante. No es la pimienta lo más destacado, pero no deja de ser una fumada fuerte y una que con gusto repetiría. No es un cigarro barato, pero su precio se ubica en un término medio muy atractivo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Hoyito
Marca: Fortaleza y Libre
Modelo: Bodacious
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana (Piloto Cubano)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $9,50
Puntuación: 87

Mis 5 cigarros preferidos en capa Criollo

El Criollo es posiblemente la hoja original del tabaco. A veces llamada también la semilla de La Habana, pero el nombre no le pega mucho porque puede ser confundido con la hoja Habano. Originalmente se llamó Criollo a la hoja cubana cultivada en suelo cubano.

Pero la semilla de la hoja Criollo ya ha sido cultivada en otros países y aunque sigue siendo relacionada con el tabaco cubano y su sabor va muy de la mano, en realidad ya es de otro origen.

Sin embargo, algunos países tienden a llamar Criollo a la variedad de tabaco nativa de ese país, pero no es el caso de los grandes cultivos de Honduras, Nicaragua o República Dominicana, que son los que más nos interesan. En Nicaragua, por ejemplo, existen dos regiones principales en donde crece el Criollo: Estelí y Jalapa. El de Jalapa tiende a tener un gusto mucho más dulce, mientras que el de Estelí tiene sabores más a tierra y nueces. Esta diferencia de sabores se debe al terroir y no a que sean distintas hojas.

La variante de Criollo más común es conocida como Criollo ’98, que se cultiva en distintos países y al igual que esas diferencias entre las dos variantes nicaragüenses, tienden a tener variables notables entre sí. Aquí los cigarros de capa Criollo que más he disfrutado:

1. Tatuaje – Black Label

Una sorpresa reciente que fue un regalo de un seguidor, el Black Label de Tatuaje es uno de esos cigarros que tienes que probar por retrogusto para apreciarlo realmente. No es un cigarro especialmente caro (alrededor de $9), pero la atención que le prestas te la compensa con creces.

2. Viaje – Ten Plus Two and a Half Silver

Un cigarro creado por Viaje para celebrar 12,5 años en el mercado. Más allá de esa celebración tan singular, el cigarro nuevamente invita a la atención constante y con ello da una complejidad a la que no hay que perder de vista. La experiencia fue muy placentera y una que merece que el cigarro tenga una producción más regular.

3. Plasencia – Cosecha 146

Yo pensaba que era un cigarro limitado, pero cuando me di cuenta que estuvo en distintas listas de mejores cigarros del año, no pensé en descartarlo. Hoy en día no sé qué tanto se consiga, pues creo que la producción del Cosecha 149 lo sustituyó, pero la variedad de matices y lo singular de la fumada hizo que valiera la pena cada calada.

4. Curivari – Gloria de Leon

Curivari ha sido llamada el secreto mejor guardado de Nicaragua y es que los productos que tienen esencialmente no llaman mucho la atención ni en composición, ni en anillas. El Gloria de León es quizá uno de los menos conocidos de Curivari, pero precisamente por eso y por lo delicioso que es el cigarro, vale más la pena buscarlo.

5. Cornelio – Flor de Bayahibe

Un cigarro de marca emergente que no teme usar ligas distintas para hacerse notar. A Martín Cornelio lo conocí hace varios años y desde el inicio me llamó la atención cuánto le dedica a cada producto. Quizá todos los productores lo haga también, pero Cornelio me permitió ser parte de ese proceso y verlo de cerca. El Flor de Bayahibe puede que no sea su producto estrella, pero realmente fue un interesante escalón para llegar a él.

Mención especial:

En esta edición solo hay una mención especial, que la ubico aquí porque fue una edición muy limitada, que solo pude fumar por una suscripción pero que me gustó mucho. Por supuesto, no lo pude conseguir más después.

Viaje – Skull & Bones Johnny Blaze: Viaje es una marca que me parece impresionante y de un cigarro al otro, casi todos son buenos y muy diferentes entre sí. Su lista de cigarros de producción regular es impresionante, pero los de producción limitada son innumerables. El Johnny Blaze de su serie Skull & Bones es el que más me impresionó, aunque confieso que no he fumado tantos de la serie (cuatro o cinco).

Esta lista, al igual que todas las demás, no es definitiva. Simplemente define mis gustos hasta la fecha y es muy posible que en unos 6 meses sea algo distinta, pero así es el tabaco y es lo que nos encanta de ello.

Oliva – Gilberto Reserva (Toro)

Casi cuatro años después de haber probado mi primer Gilberto, tuve la fortuna de que un amigo me regalara este Gilberto Reserva. Los Gilberto de Oliva tienen una historia interesante, pues es la primera marca lanzada desde que Oliva vendió sus operaciones en 2016 y recibe su nombre por el patriarca Gilberto Sr., quien murió en 2017. También fue el primer producto nuevo de Oliva desde 2012 y la primera marca nueva de Oliva desde 2008. Originalmente este cigarro se llamaría Facundo, siendo el hijo de Melanio Oliva y el padre de Gilberto, pero se saltaron una generación y lo llamaron por el patriarca más reciente. Esto también se debe a que Facundo se ha convertido en una marca de Bacardí y para evitar temas legales, decidieron no usarlo. Sin embargo, la venta de la marca se limita a la marca per se, pues la familia sigue manteniendo los sembradíos de tabaco que comenzaron en el año 1969 en Nicaragua y que luego plantaron en Honduras, México, Panamá y las Filipinas.

La composición de este cigarro es exactamente la misma del Reserva Blanc, con excepción de la capa, que en este caso es una Sumatra de Indonesia. Pero la capa deja bastante que desear, pues se ve muy imperfecta e incluso hasta fea, pero por $6 por unidad, no es mucho más lo que puedes esperar. Los aromas de la capa tampoco son los más agradables, incluyendo cartón mojado, galletas de soda y cuero, mientras que en el pie son mucho más llamativos, pues incluyen café, madera, frutos rojos y caramelo. La calada en frío también compensa bastante, incluyendo café mocha y paja.

Los aromas en frío no siempre garantizan su presencia luego del encendido y el Gilberto Reserva es una prueba de ello, comenzando con sabores a paja, cedro y aserrín, pero también aparecen notas dulces y afrutadas, como cáscara y pulpa de naranja, y a mediados del segmento aparecen también notas de café, tierra mojada, cáscara de limón amarillo y pimienta, esta última bastante suave. En el retrogusto aparecen más notas de pimienta, aunque con la misma intensidad, cartón mojado y aserrín también. Pero esta combinación no tiene problemas y aunque hay algunos sabores y aromas que no calificaría como agradables, la experiencia total sí lo es. La construcción se comporta muy bien, pero sí hay algunas demostraciones que no se mantendrá tan bien y esto solo lo noté mientras lo fumaba, pues hay imperfecciones mínimas que luego se convirtieron en mayores, pero que por lo general podría ignorar en un cigarro que no las desarrolle en tercios siguientes.

Mientras que los sabores en el primer tercio parecían competir entre ellos y dar una demostración de distintos matices, el segundo tercio destaca la dominancia del sabor de tierra mojada, acompañado de sabores más sutiles de café, cartón mojado, madera y una nota frutal distinta y más parecida a uvas o pasas en este punto. Estos sabores secundarios mantienen la tendencia entremezclada del primer tercio, pero el 50% de los sabores son de tierra mojada. La intensidad de los sabores es media y la fortaleza es suave-media, mientras que en su construcción, si no lo demuestra la imagen les cuento que la capa se ha quebrado en un par de sitios y el anillo de combustión ha requerido retoques continuos. Menos mal que tengo un encendedor de una sola turbina para apuntar a esos problemas sin quemar de más.

El último tercio lo extiendo lo más posible porque realmente es delicioso y porque estuve unos 10 días sin fumar y un cigarro de estas dimensiones me pega más de lo que quisiera luego de esta ausencia. El sabor de tierra sigue dominando, pero le acompaña un sabor de café casi al mismo punto de intensidad y por detrás le siguen notas de madera de roble y frutos rojos. La pimienta sigue presente, pero pareciera tener un delay, en el sentido que la siento en la lengua pero cuando ya estoy probando el retrogusto del cigarro. Mi ausencia de fumada también llevó una ausencia de alcohol, por lo que estoy fumando con agua gasificada y el chispeo en boca posterior a la fumada es increíble. No obstante, los problemas de quemada se mantienen aunque en menor regularidad y al cabo de una hora y 40 minutos finalmente lo dejé descansar en paz.

En el gran universo de los Oliva y los múltiples productos que tienen, que incluso en 2017 cuando este fue lanzado ya eran bastantes y hoy son muchos más, el Gilberto Reserva no destaca mucho más allá en términos de sabor ni de calidad, pero en 2017 seguramente destacaba por precio. No sé si todos los Oliva han sido de precios amigables siempre, pero el hecho es que a $6 por cigarro son pocos los Oliva o los cigarros de buena calidad hoy en día, pero no inexistentes. Por un toque más se pueden conseguir muy buenas ofertas en línea, en las que estoy seguro que el Gilberto Reserva también se encuentra. Pero el Gilberto Reserva tiene una característica que es relativamente rara entre los tabacos nicaragüenses y es que no es fuerte ni agresivo, y eso era exactamente lo que estaba buscando. En términos generales es muy parecido al Reserva Blanc, pero con sabores diferentes y mis impresiones del Reserva Blanc no fueron las mejores, pues lo noté eclipsado por el Connecticut Reserve de la misma marca. No recuerdo otro Oliva con características similares a este, pero si lo comparo con su versión Connecticut, creo que este sale mejor parado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Gilberto Reserva
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Indonesia (Sumatra)
Capote: Ecuador
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 84

Lost and Found – Holy Braille (Robusto)

Parecen interminables los Lost and Found que tengo, y en cierta manera debo admitir que estoy un poco sub-impresionado con ellos, si es que el término existe. Siempre he sido defensor de los cigarros fabricados en República Dominicana, pero estos Lost and Found más recientes no me han hecho fácil esa defensa. No obstante, queda claro que todos somos diferentes y que los gustos son muy particulares, pues tengo algunos amigos que les han parecido extraordinarios. Este Holy Braille, que toma su nombre de nada en particular salvo que la palabra Braille y la palabra Grail (grial) en inglés suenan parecido, por lo que asumo que están agarrando esa rima como gimmick. Sin embargo, al parecer no se agarra de la figura santa del grial, sino de una canción de Jay Z y Justin Timberlake llamada Holy Grail.

Sobre su composición, solo identifican la capa, que es Habano ecuatoriana, pero tampoco identifican en qué país fue fabricado pero debajo del nombre en la anilla dice By Chico Rivas, quien hace sus cigarros en República Dominicana, así que eso discierne el origen. La capa es bonita, sin imperfecciones muy notables, sin cambios de color y de un tipo que podría ser fácilmente confundible con un cigarro de buena calidad o de producción regular. En la capa tiene aromas a fruta fermentada, cebada, paja y levadura, mientras que en la tripa se aprecian paja y madera. Lo pico y la calada en frío me presenta aromas de madera únicamente.

El Holy Braille comienza con algunos puntos a favor y otros en contra, destacando sabores hacia lo dulce que me hacen pensar en una capa Connecticut, incluyendo galletas danesas, madera y canela. Tiene un toque picante, pero este no es por pimienta, sino que se siente más aromático, como de jengibre. A lo largo de la fumada tengo la oportunidad de confirmar este aroma, especialmente porque en el retrogusto vuelve a mostrar precisamente ese aroma de jengibre picante, con un toque de tierra mojada. Quema bien, uniforme y con una ceniza de buen tamaño, que dejo caer al poco rato de tomar la foto, por precaución.

El segundo tercio se pone más «sabroso» o al menos lo defino así porque es donde salen más sabores, pero ninguno prevalece ni domina, y aunque son similares al tercio anterior, no son los mismos. Incluye una derivación de ese sabor de galletas danesas pero ahora se siente más como de algún dulce de repostería o lo que los españoles llamarían bollería, con masa de hojaldre. También están los sabores de canela que vienen desde el tercio anterior, madera y nueces quemadas, pero como si esas nueces estuviesen verdes, que lo identifico como un sabor ligeramente ácido y no del todo agradable. El retrogusto es de jengibre únicamente, mientras que la quemada, anillo de combustión y demás temas técnicos se comportan bastante bien, así que no diría que es un cigarro problemático.

El último tercio del Holy Braille es prácticamente igual al segundo, con la excepción que los sabores son más secos, menos cremosos y la sensación de nicotina es mayor. Ninguno de estos tres elementos lo hace más agradable y es por eso que luego de una hora y 10 minutos de encendido y poco después de quitarle la anilla, lo dejé de lado. Quemó muy bien en este último tercio y el humo se mantuvo abundante en cada calada, por lo que los únicos defectos que le conseguí al cigarro fueron de sabores y calidad de ellos, pero técnicamente fue un cigarro ejemplar.

La verdad es que Holy Braille se ha comportado casi igual que la mayoría de los otros cigarros de la marca: buena construcción con no tan buenos sabores. El Malditos Bastardos es quizá la excepción, pues sus sabores realmente destacaron. Pero gracias a la construcción y quemada del Holy Braille, podría considerarlo como una nueva compra, en parte porque no es el primero que pruebo y en otras ocasiones creo que lo he disfrutado más. En otras ocasiones he visto producciones de este cigarro más bajas y creo que en Halfwheel hay una reseña del cigarro, pero comparando ambas estoy seguro que se trata de cigarros distintos, especialmente porque el cigarro de HW es de una producción limitada a menos de mil cigarros y es imposible que de 2015 hasta 2022 sobrevivan los mismos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Lost and Found
Modelo: Holy Braille
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: N/D
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $9,00
Puntuación: 80