Libertadores Cigars – Edición Simón Bolívar (San Andrés) (Toro)

Son pocas las veces que se puede decir que eres parte de un cigarro. Se dice que los cigarros que llegan a tu boca ya han pasado por unas 300 manos y, aunque las mías nunca tocaron este cigarro antes de probarlo, sí tuve la suerte de poder ser parte del grupo que creó la marca. Libertadores Cigars es parte del grupo Tavesa, el cual existe desde 2011 y hasta hace alrededor de un año era exclusivamente distribuidor internacional de los tabacos Don Quijote. He tenido la suerte de conocer a Marcos Morales, el dueño de Tavesa, desde hace varios años y poder ser parte de las innovaciones que crearon tabacos como el Barrel Aged Robusto y el Cumaná 505. En ambas ocasiones, parte de mis recomendaciones fueron reforzar la fumada, lo que logró que ambos cigarros fuesen bastante diferentes a lo que el mercado de cigarros venezolanos estaba acostumbrado a hacer, por lo que se convirtieron en cigarros que gustaron bastante dentro y fuera del país. Hace unos meses Marcos me contactó de nuevo para ayudarle a crear estas ligas.

Cabe destacar y, contrario a lo que puedan pensar algunos, los Libertadores Cigars son hechos en República Dominicana y no contienen tabaco venezolano. Esto responde a un tema de disponibilidad y mano de obra, pues en Venezuela no abunda el tabaco para hacer estos productos y la mano de obra dominicana es excepcional, y gracias a nuestras leyes de exportación y la (falta de) facilidad para enviar el producto, hubiese sido imposible hacer llegar un producto de calidad hasta RD. Adicionalmente, el tabaco venezolano y su combinación con tabacos de otros países es prácticamente desconocido a nivel internacional, especialmente cuando se tiene a la mano tanta cantidad y calidad de tabacos mexicanos, hondureños, nicaragüenses y, por supuesto, dominicanos. Así que es un tema de practicidad también.

Existen dos vitolas para la liga de este capa San Andrés: robusto box pressed y toro. Mi compromiso con Marcos fue de probarlos todos y destacar el que quiera de cada liga. En este caso es el toro porque el día que fumé el robusto no le hice las fotos. Como buena capa San Andrés se trata de un cigarro oscuro, con múltiples venas en la capa pero una construcción aparentemente impecable. En su capa lleva aromas a cuero, madera, tierra y algunas notas florales. En la tripa se aprecian notas igualmente florales, que bien pueden ser de la capa también, junto con madera y algunas notas sutiles de pimienta. Finalmente, lo pico con la doble hojilla y la calada en frío presenta aromas muy escasos, como si se tratara solamente de tabaco, pero también hay notas florales y madera, que se han convertido en el común de los aromas en frío.

Recuerdo que uno de los aspectos que más le recalqué a Marcos a la hora de hacer un cigarro en RD era la recomendación que tuvieran un recibimiento picante, que es una característica que no es común en los cigarros hechos en ese país, pero que puede ser interesante a la hora de fumarlos. El San Andrés me recibe precisamente con esa bomba picante, pero afortunadamente no es lo que domina los sabores y rápidamente las notas florales acompañan la fumada, seguidas de nueces y notas de durazno. Al cabo de la mitad de este tercio o unos 15 minutos también aparecen notas de miel, que le dan un aura más dulce a la fumada y hace que el resto de los sabores se sienta más pegajoso. El retrogusto es de pimienta con tierra mojada, con una intensidad general media, pero con una tendencia a aumentar. La construcción es casi perfecta, pues tiene una ligera tendencia a desviarse, aunque no lo retoco con la esperanza que se corrija solo.

Como esperaba, el Libertadores Edición Simón Bolívar (Capa San Andrés) tiende a corregirse solo durante la fumada y no requirió retoque adicional. Aunque la explosión de pimienta marcó el inicio del cigarro, la verdad es que rápidamente pasa a segundo plano hasta el inicio del segundo tercio, donde no explota como tal, pero definitivamente se hace más fuerte y al hacerlo tapa un poco el sabor de nueces, que había sido bastante sutil hasta el momento. El sabor de durazno ahora se siente más como su versión deshidratada, que llamamos ‘orejones’ y el sabor dulce de miel ahora adquiere una propiedad que me recuerda más al caramelo. A partir de la mitad del cigarro ese sabor a tierra que formaba parte muy secundaria en el tercio anterior se vuelve protagonista y esto se hace más evidente cuando el sabor en el retrogusto lo empuja bastante también, siendo la pimienta otro sabor de retrogusto, pero mucho más sutil.

Ahora me doy cuenta que todas mis fotos salieron a contraluz, así que voy a tener que buscar un mejor lugar para hacerlas, aunque son en la nueva terraza para fumar. Son varios los sabores que desaparecen en el último tercio, principalmente son los más sutiles: nueces y durazno, mientras que los más fuertes se sienten con mayor intensidad: tierra. Sin embargo, la pimienta se mantiene en la misma intensidad desde la mitad del cigarro, pero aparecen algunos sabores nuevos e interesantes que le dan un toque diferenciador al cigarro: chocolate negro (bastante suave) y anís, mientras que el retrogusto sigue teniendo pimienta, pero ahora incluye esa sensación de chocolate. Quizá el mayor reto aquí es fumarlo lentamente, pues los sabores me siguen gustando pero no quiero que acabe la experiencia, pero al cabo de una hora y 45 minutos, el Edición Simón Bolívar (Capa San Andrés) llega a su fin.

Siempre voy a ser más propenso a robustos que a toros, pero en esta ocasión el robusto era un box press y suelo tener malas experiencias de quemado con ellos, por lo que el toro de esta liga me sorprendió pero me agradó bastante. Desde el principio dije que poder tener participación en este cigarro me ha enorgullecido bastante, pero la verdad es que solo llegué a fumar las ligas de prueba y estas no tenían los 60 días de descanso de los que ha gozado este cigarro y con ese tiempo el cigarro está bastante bueno. No me impresiona del todo porque es lo esperado: buena calidad de las hojas, una liga bien escogida y una fabricación excepcional. Me quedan las ligas habano y connecticut, pero con esta muestra comenzamos bastante bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Libertadores Cigars
Modelo: Edición Simón Bolívar (San Andrés)
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana (Olor)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98, Piloto Cubano)
Precio: N/D
Puntuación: 88

Ponce Cigars – Robusto Extra

Una nueva marca de Frank Vazquez, cuyo nombre no le suena a casi nadie, quizá porque ha sido parte de Corona Cigar Co. que es una tienda con dos sucursales en Florida. Pero más allá de quién es esta persona, mejor veamos qué es este cigarro; es fabricado por MJ Frias Cigar en República Dominicana, otra vez algo que casi nadie conoce. Pero se trata de un robusto extra de 5,5 x 54 con capa mexicana San Andrés, capote Broadleaf americano y tripa de dominicana, nicaragüense y americana, que ya nos va acercando a un terreno más conocido. Es la primera producción de esta marca y el único tamaño para cuando salió, aunque para el momento de este artículo ya salió una edición en corona larga también. El cigarro formó parte del pack mensual de Cigar Hustler y tiene una de las anillas más feas que he visto, que me recuerda mucho a los ACID.

Como dije, la anilla es bastante fea, quizá por los colores y por el uso de los brillantes, pero eso es un detalle y definitivamente es subjetivo. Pero el cigarro lleva unos meses en mi humidor y la verdad es que me llamaba bastante la atención, principalmente porque el cigarro vino sin celofán, lo cual me pareció bastante raro al principio, porque Cigar Hustler casi todo lo envía con celofán. Pero eso es quizá el único defecto, si lo quisieras contar como uno, pues en la capa hay aromas abundantes y deliciosos de miel, chocolate y tierra, mientras que en la tripa se sienten aromas de miel y cuero. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me llama aún más la atención, con aromas a frutas cítricas, suave de pimienta y chocolate. Para ser honesto, hasta que le hice la calada en frío estaba pensando que se trataba de otro cigarro raro más, pero estos aromas me llevaron a probarlo lo antes posible.

El Ponce comienza como todo un nicaragüense, pero es un dominicano, claro… pimienta fuerte, contundente y abundante, pero no durante largo rato y rápidamente se siente la influencia del broadleaf con San Andrés, pues incluye notas fuertes de caramelo, cuero y vainilla que duran gran parte del primer tercio. El humo es abundante, el anillo de combustión muy recto y el cigarro se siente pesado, incluso después de encendido, ceniza blanca y muy sólida. A mediados del primer tercio aparece un sabor que me encanta y que no he sentido mucho en tabacos: helado de café. Aunque el café sí es algo común, la sensación bastante cremosa de ese café en este cigarro solamente la puedo equiparar al helado, con notas de frutos rojos hacia el final del tercio. El retrogusto es de pimienta suave, cuero y nibs de cacao.

El segundo tercio se caracteriza por un breve llamado de atención a la construcción, no porque sea mala, sino porque la ceniza aguantó casi hasta la mitad del cigarro y cuando le voy a hacer una foto en este tercio ninguna mantiene una columna llamativa y eso sucede principalmente porque ese anillo de combustión no llega a ser realmente recto y el tiro sufre un poco, lo cual requiere un retoque para asegurar la quemada uniforme. Los sabores son similares a los del tercio anterior, aunque la pimienta es mucho menos intensa, pero el caramelo sigue muy presente, le siguen nueces y madera mojada, pero el sabor a helado de café se mantiene entre los principales y sin duda me encanta y me hace fumar (o tratar de fumar) más lento.

El último tercio del Ponce se hace más simple y el primer sabor en ser sacrificado es el de helado de café, lo cual me pareció malísimo, pero es sustituido por un sabor sencillo de café que ya no es cremoso y los sabores cítricos se vuelven parte principal de esos mismos sabores, así que hay algo de compensación ahí también y para nada puedo decir que este tercio no es tan bueno como los demás, aunque haya sabores distintos. También hay nueces y pimienta en menor instancia, y son estos dos sabores los que se repiten en el retrogusto. El anillo de combustión, humo, tiro y quemada siguen estando a la altura que han estado desde el inicio y al cigarro le toman casi dos horas alcanzar el final, con estas dimensiones me parece bastante respetable.

Un poco sobre las expectativas nos enseña que no hay que juzgar un cigarro por su anilla, pero también que hay que confiar un poco en el paquete mensual. La verdad es que me suscribí por primera vez a Cigar Hustler hace como 3 años y luego de unos 8 meses me salí; cuando lo hice me preguntaron qué sugerencias tenía para ellos, lo cual me pareció muy interesante porque no es el único pack al que me he suscrito y en ningún otro me han pedido opiniones. Les dije cuáles eran mis temas en ese momento (falta de variedad/rareza) y al cabo de unos 4 meses revisaba y veía que incluían cigarros muy interesantes así que a la primera oportunidad que tuve regresé y no me he arrepentido en lo absoluto. El Ponce resultó ser una fumada bastante buena, perfecta en todos los temas técnicos y de buenos y abundantes sabores, por lo que sería imposible puntuarlo mal por una anilla «fea».

Ficha Técnica:
Fabricante: MJ Frías Cigar
Marca: Ponce
Modelo: Robusto Extra
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Robusto Extra
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: USA (Broadleaf)
Tripa: República Dominicana (Villa Gonzalez), Nicaragua (Estelí), USA (Broadleaf)
Precio: $12,00
Puntuación: 91

Ron: Diplomatico Selección de Familia

Tengo varios amigos y conocidos que trabajan con Diplomatico o en DUSA; y hay quien puede pensar que tenerlos como contacto me podría significar tener acceso a productos que no se vendan en Venezuela o que sean de producciones limitadas. Aunque en realidad nunca he tocado esa puerta y no voy a tocarla para no caer en esos temas, porque quien debería encargarse de conseguir esos productos soy yo, fue mi amigo el coleccionista quien me obsequió una parte de la botella que dejó en casa la última vez que nos reunimos. Así que así llegó a mis manos este Selección de Familia que, por los momentos, no se vende en Venezuela.

Algo que me llama la atención es que Selección de Familia no aparece en la página web de Diplomatico. Aparece Distillery Collection, aparecen los de la línea Prestigio (Ambassador y Single Vintage) y los de la línea Tradición (Mantuano, Reserva Exclusiva y Planas). Pero este no.

El ron se trata de un lanzamiento del año pasado (o quizá el anterior, dependiendo del mercado) de un blend de rones con un máximo de 12 años de añejamiento en barricas exbourbon y exjerez. Pero quizá lo más destacado es que el líquido consiste en 90% alcohol destilado por alambique de cobre y tan solo un 10% de alcohol destilado en columnas. Puesto que en columnas es mucho más fácil destilar una mayor cantidad de alcohol, el que es destilado por alambique suele ser menor cantidad y tiene un mayor costo. Sin embargo, el alcohol destilado por alambique tiende a tener más cogéneres y ésteres, que le dan mayor sabor y dimensión al ron, especialmente luego de un buen añejamiento.

Finalmente, el destilado es embotellado luego de hasta 12 años en barricas a 43% de alcohol.

La etiqueta de la botella es como una versión de apariencia mucho más antigua que la de Reserva Exclusiva, aunque también puede ser papel reciclado, pero me inclino más por la primera opción. Eso y la botella tan oscura son ciertamente distintivos y llaman bastante la atención, sobre todo en comparación con el resto de los productos de la marca.

En copa tiene un color bronce oscuro, con destellos dorados. Las lágrimas descienden muy lentamente y el líquido es bastante denso.

En nariz me recuerda bastante al Reserva Exclusiva, pero se siente más denso, como con una mayor profundidad que he de descubrir, con aromas a ciruelas, dátiles, higos, vainilla, tabaco, torta de navidad, coco y pimienta.

En boca deslumbra, pues su sabor no es tan dulce como Diplomatico nos tiene acostumbrados. Creo que es menos dulce incluso que el Mantuano, con sabores fuertes de madera, pero también banana madurada, incluso hasta podría ser plátano frito, frutos secos, coco, tabaco, charreado de madera y una nota muy suave de torta de navidad. El retrogusto incluye frutos secos, vainilla, madera tostada y té negro.

En verdad hasta me impresiona que los sabores sean tan similares a los aromas; no por este ron en específico, sino porque es muy común que los sabores no siempre concuerden con los aromas, o que tengan algunas diferencias. Pero el Selección de Familia tiene casi los mismos exactos de un sentido al otro. Se trata de un ron muy rico en carácter, poco dulce y con una dimensión gigantesca de sabores.

Creo que lo que más me gustó es su carácter seco. Hay quienes dicen que la fórmula de este ron es la que iba a adoptar Reserva Exclusiva luego de las ordenanzas del ron por parte de la Unión Europea, en donde iban a limitar la cantidad de azúcar que pudiera tener el ron, y siendo RE uno de los más dulces del mercado, se iba a convertir en esta fórmula. Sin embargo, yo soy de los que piensa que el RE sería mejor si fuera menos dulce, pero la fórmula de Selección de Familia me parece bastante diferente, e incluso mucho mejor. También cuesta más del doble, así que todo tiene su precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas SA
Nombre del Ron: Selección de Familia
Marca: Diplomático
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza y Miel de Caña
Edad: hasta 12 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 90

Blackbird – The Vince (Toro)

Quizá uno de mis cigarros más peculiares en el sentido de rareza, al menos dentro de los que fumo últimamente, que ya son más «comerciales» que los de hace un par de años que eran ediciones más limitadas. Hoy en día me encuentro más fumando AJ Fernandez, Oliva, My Father y Arturo Fuente, entre otros, y esa época de cigarros desconocidos está quedando atrás, más que nada por un tema monetario y de curiosidad; al final me llaman más la atención los más conocidos, sobre todo porque es más fácil recomendarlos. Tiene más sentido puntuar bien y hacer una lista con cigarros que puedas encontrar en casi cualquier tienda y probarlos que un cigarro que es prácticamente imposible de conseguir y que se convierte en el propio elefante blanco. Pero este The Vince es quizá una excepción, siendo una edición hecha por Blackbird Cigar para Privada Cigar Club y una pequeña red (o sindicato) de tiendas llamada LCA, que venden los cigarros de Privada. Este cigarro fue lanzado en abril de 2021, disponible en una sola vitola: toro 6×50 box pressed.

La liga utiliza una capa San Andrés mexicana bastante irregular, corrugada y áspera, sobre un capote dominicano y tripa de Nicaragua y República Dominicana, con un pie tapado, pero no solo tapado por la capa, sino que tiene un nudo como un rabo’e cochino en el pie, lo cual hace que encenderlo efectivamente sea un reto, pues en las primeras caladas el tiro siempre va a estar apretado hasta que queme ese nudo. Obviamente esto es a propósito para que puedas sentir los sabores intensos de la capa desde la primera calada. En esa capa San Andrés se sienten fuertes aromas a pimienta, durazno deshidratado y cuero viejo, y luego de picarlo con la guillotina en V, la calada en frío no presenta nada precisamente por ese tiro casi imposible.

Pero eventualmente ese nudo desaparece y el tiro se abre mucho más, mostrando sabores muy agradables que comienzan con una fuerte carga de pimienta, pero también incluyen tierra, madera seca, turba, cuero y un retrogusto casi tan intenso de pimienta como el de las primeras caladas. Incluso, me atrevo a hacer el retrogusto tan solo un par de veces porque es bastante intenso al punto de sacarme unas lágrimas. Estoy tomando una coca cola mientras disfruto de este cigarro pero el maridaje no es tan positivo como quisiera, particularmente porque el cigarro carece de las notas de chocolate o vainilla que realzan tan bien con un refresco como este y esa ausencia realza más bien los sabores de tierra que, aunque buenos para la fumada, no son los que más se disfrutan. Una vez quemé el nudo del pie, el tiro es ligeramente apretado, mientras que el cigarro quema con una lentitud increíble y produce una ceniza de bastante solidez.

En el segundo tercio hay una transición importante, pues aunque sigue siendo un cigarro fuerte de pimienta, lo más resaltante ya no es la tierra que sentía tanto gracias al refresco, sino sabores de madera vieja que me recuerdan al olor de una barrica de ron que tiene mucho tiempo sin uso. Los sabores de tierra siguen ahí, pero mucho menos fuertes y acompañados por comino y ralladura de naranja. El retrogusto sigue siendo solo de pimienta, pero no hasta ese punto tan intenso como estaba en el primer tercio. En temas técnicos el cigarro muestra una tendencia a quemar torcido, que es algo que me pasa mucho con los box pressed, incluso este que es más ancho que alto, además que el tiro se va apretando de una calada a la otra, obligándome a darle presión con los dientes cuando le doy caladas a fin de abrir bien ese tiro y poder apreciar a The Vince. Además de esto, la quemada sigue siendo muy lenta y me toma aproximadamente una hora alcanzar la mitad del cigarro.

El último tercio de The Vince no fue tan agradable, principalmente porque la nicotina apareció con una intensidad bastante alta, también porque el tiro se hizo más difícil y creo que llegué a deformar un poco el cigarro por esa presión con los dientes e incluso porque la quemada fue mucho más lenta, algo que sucedió también porque los dos puntos anteriores no me invitaban a darle muchas más caladas. Tuve que darle un retoque finalizando el segundo tercio a fin de corregir la quemada que se rehusaba a arreglarse, pero los sabores de tierra volvieron a ocupar el papel principal del cigarro, mientras que la ralladura de naranja se volvió el más destacado de los secundarios, seguida de clavo y té negro. El retrogusto mantuvo su intensidad de pimienta y su imposibilidad de incluir más sabores, al tiempo que la intensidad se colocó en alta desde la mitad del cigarro y se mantuvo ahí hasta el final. En total, dos horas y 10 minutos de fumada, que en mi opinión, luego de una hora y 40 minutos había dado todo lo que iba a dar.

He visto otras reseñas de este cigarro que destacan sabores que yo simplemente no sentí, ni siquiera porque estaban tan de fondo que no les quise dar importancia, sino que sencillamente no estaban ahí: pan, vainilla, café, maní, avellanas, vino. No quiero creer que me tocó un cigarro malo, porque la experiencia fue buena, los sabores estuvieron fuertes y el cigarro estaba bien estructurado y quemaba bien. Solo que no es el típico cigarro que quisiera fumar más, pero eso tiene más que ver con la intensidad y el disfrute. Pero no deja de ser una experiencia interesante de una marca que tenía fácilmente dos años sin probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Blackbird
Modelo: The Vince
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Ron: KUNA Cigar Cask Finish

Kuna es una marca de ron procedente de Panamá, aunque entre sus productos «básicos» se encuentran los rones de Panamá y de Belice, pero en sus productos ultra premium se encuentra únicamente este, que una parte de la maduración del destilado se lleva a cabo en barricas que añejaron tabaco de Davidoff of Geneva. La marca hace bastante énfasis en que las barricas son de Davidoff of Geneva y no simplemente Davidoff, y no sé si se trata de dos empresas distintas o de normativas de la marca.

El ron fue una compra curiosa de un amigo que colecciona rones, casi exclusivo de Europa y de cuya información he conseguido muy poco fuera de la página web de la marca. Su nombre proviene de las tribus más antiguas que habitaban Panamá y Colombia, que según su historia (del ron) fueron los primeros en producir ron y cuya máscara que aparece en la botella es un símbolo de la tribu.

Por lo que tengo entendido el ron se produjo por primera vez como tal en 1650, aunque antes de esa fecha existían fermentos de caña y en algunos casos estos eran destilados, pero estaban muy lejos de llamarse ron.

Pero hablemos del ron y de su empaque… más de su empaque en este momento, pues la botella es bastante grande, pesada, de cristal grueso y colores muy llamativos. Viene además en una caja blanca con letras negras (que no tengo fotos) que describe muy poco. Incluso, aparte del nombre y el contenido, la botella no menciona mucho más allá del valor alcohólico. Pero la botella es realmente elegante, bonita y llamativa.

El añejado de este ron ocurre en tres pasos. Durante los primeros 8 años permanece en barricas exbourbon en Panamá. Posteriormente pasa 6 meses en barricas de vino Clement en el Chateau Pape Clement, en Francia. Finalmente es terminado en barricas que fermentaron hojas de tabaco de Davidoff of Geneva, aunque no especifica cuánto tiempo pasa en estas últimas barricas. El resultado es un ron que en papel se ve impresionante, pero veamos qué tal es realmente.

En copa el Kuna es increíblemente amarillo, casi pareciera estar pintado de amarillo y su color lo puedo describir apenas como entre pajizo y amarillo. Sus lágrimas descienden con relativa rapidez por el interior de la copa, como a lo que descendería un ron joven y no necesariamente de 8 años, pero ese número no lo puedo asegurar y su densidad me hace más difícil asegurarlo.

En nariz tiene un fuerte componente de madera, de tabaco y ahumado. Pero también se aprecian notas de toffee y otras ligeramente cítricas, pero sin llegar a definirse más allá de eso. Sin embargo, luego de dejar la copa un momento y volver a ella después, ese aroma cítrico se define mejor como mermelada de naranja, aunque las notas de tabaco y las ahumadas son quizá las más fuertes en nariz.

En boca el componente de madera es aún más destacado, pero no es el único, pues le acompaña una más fuerte de tabaco y otra de nuez moscada a ese mismo nivel. Pero en segunda prueba la madera y el tabaco se sienten mucho más sutiles y es la nuez moscada la que prevalece. Al cabo de un rato se sienten notas adicionales de cardamomo y café, pero son las dos especias: cardamomo y nuez moscada, las que se sienten con mayor consistencia, haciéndome olvidar el componente de tabaco que pensaría que es el que más vale la pena destacar en este producto. Lamentablemente este tabaco desaparece en siguientes pruebas en boca y ni siquiera en el retrogusto se siente pues el final es bastante largo y contiene las dos especias. Retrogusto varía entre cardamomo o nuez moscada, dependiendo de la posición de la copa, aparentemente, pues es bastante inconsistente.

La nota alcohólica no se siente en lo absoluto y en general se siente como un almíbar muy azucarado.

Por $130 sin duda que una botella que diga Davidoff y prometa un ron ultra premium seguro parecerá un regalo para muchos. Pero cuando sabes de rones y sabes que el ron es hecho por Varela y Hermanos en Panamá, que son los mismos productores de ron Abuelo, que cuesta la cuarta parte de este, te das cuenta que ese añejamiento en barricas de Davidofff y de vino Clement funcionan más para aumentar el precio que para mejorar el producto. Es un excelente ron para brindarle a los amigos que no toman ron pero que quieren algo excepcional, y excepcional sí que lo es.

Ficha Técnica:
Fabricante: Varela y Hermanos
Nombre del Ron: Davidoff of Geneva Cigar Cask Finish
Marca: Kuna
Origen: Panamá
Materia prima: N/D
Edad: 8 años
Precio: $130
Densidad alcohólica: 42%
Puntuación: 74

Drew Estate – Natural (Toro)

El Natural de Drew Estate es uno de los productos con mayor trayectoria de la marca que, originalmente, comenzó precisamente con este tipo de cigarros saborizados/infusionados. Efectivamente, este es uno de esos cigarros, así que si no son lo tuyo o no te interesan, esta reseña la puedes pasar. Pero llegó un momento en que Jonathan Drew, el dueño de esta marca, contrató a Steve Saka como CEO y a Nicholas Melillo, quienes además de respetar esa tendencia de la marca hacia cigarros saborizados o infusionados, también se esforzaron porque crearan cigarros «de verdad». Sin embargo, precisamente porque su nombre puede ser confundido con otros cigarros que no son maduros, eventualmente la marca decidió cambiarle el nombre a este cigarro, también para sacarlo de la mira eventual del FDA por anunciar algo que posiblemente no sea cierto. El nuevo nombre del cigarro sin duda fue producto de un derroche de creatividad absoluto: Larutan (Natural al revés).

El cigarro fue un regalo de un amigo, el mismo que me obsequió los ACID, quien insiste que en este ámbito hay muchas ofertas buenas, aunque yo sigo prefiriendo los cigarros «de verdad». Este Natural está compuesto de tabacos de origen sirio, turco y de algunos países sudamericanos, combinados con hojas nicaragüenses de Drew Estate. Sin embargo, no hay una descripción del contenido del tabaco dividido por capa, capote y tripa. Pero sí puedo ver que la capa es bastante moteada, irregular y venosa, pero nada que parezca que dará problemas y a la altura de la calidad de construcción que Drew Estate demuestra en cada cigarro. En frío tiene aromas fuertes sobre la capa, que realmente dominan los aromas que puedo percibir en cualquier otro sitio, así que identifico notas herbáceas, de chocolate y la calada en frío me demuestra que la perilla está bastante azucarada, con lo que parece ser azúcar morena, al punto que no me permite apreciar mucho más.

Son pocas las críticas técnicas que se pueden hacer sobre un cigarro que quema así de bien, con una ceniza así de blanca y así de sólida. En sabores es excesivamente dulce gracias a esa perilla, pero también presenta notas de chocolate, azúcar morena y notas más suaves de frutas y vino moscatel. Ciertamente es demasiado dulce para mi gusto, pero en términos técnicos es perfecto gracias al tiro y al humo denso, pero hacen de él un cigarro que querrás (o deberás) fumar solo, pues los aromas del humo o el room note, como lo llaman, es muy intenso y podrá molestar a cualquiera que te esté acompañando.

El segundo tercio sigue siendo tan intensamente dulce como el anterior, aunque el tiro sí se aprieta un poco, pero sigue quemando muy bien y el humo es igualmente denso. La intensidad es menor que en el tercio previo, comenzando en media-alta pero ya en media-baja para cuando comienza este segundo tramo. Para este momento los sabores frutales desaparecieron, pero el cigarro se siente como el propio café que te servías a los 12 años: muy dulce, con bastante chocolate (si conseguías) y apenas una nota suave de café. Quizá por ese exceso de dulce en la perilla, tiendo a producir más saliva y eso hace que la cabeza del cigarro se sienta más pesada y en las fotos se vea peor, por lo que regularmente trato de corregir eso.

Contrario a cualquier descripción sencilla, los sabores del Natural en el último tercio incluyen más picor en la lengua, que no es pimienta, solo esa picazón, pero la intensidad del cigarro es menor y casi que lo puedo llamar un cigarro suave. El sabor frutal del primer tercio desapareció en el segundo, aunque el sabor de vino se mantuvo y ese llevaba una esencia frutal con sí mismo, pero ya en el último segmento ha desaparecido por completo, siendo apenas los sabores de chocolate, azúcar moreno y café, este último más intenso, los que se mantienen en este tercio. La construcción sigue a la altura y en ningún momento tuve que darle siquiera un retoque. Me tomó un poco más de una hora terminarlo, no porque quemara rápido, sino porque parece mucho más pequeño de lo que realmente es.

El Natural/Larutan no deja de ser un cigarro saborizado/infusionado y aunque hay variaciones de sabores y el tabaco utilizado puede bien ser premium y constituir una fumada con algo de complejidad, ciertamente no es mi estilo. La fumada fue interesante y variada, con una construcción excepcional y humo bastante denso, pero no es una experiencia que haya disfrutado de por sí, sobre todo por esas sensaciones excesivamente dulces de la fumada y la apariencia «falsa» de esos sabores. Aunque entiendo y comprendo que hay muchos fanáticos de este tipo de cigarros, no me cuento como uno de ellos y realmente creo que hasta me molestaría si alguien decide fumar uno en mi compañía, pues su aroma es tan invasivo que no podría disfrutar de una fumada por mi cuenta, poniéndolo incluso más intenso en ese room note que un ACID.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Natural
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $3,50
Puntuación: 70