Arturo Fuente – Hemingway Maduro (Work of Art)

Una vez más los amigos que Tabarena Venezuela me contactaron para que pruebe uno de sus productos. Su portafolio actual únicamente consiste en productos de Arturo Fuente, siendo los importadores oficiales de la marca, autorizados desde República Dominicana y con el ingreso legal de toda la mercancía. Aunque suena publicilandia, lo que quiero destacar aquí es que no se trata de un puerta a puerta como la gran mayoría de importadores nacionales. Los Hemingway son posiblemente los más llamativos de su portafolio, o al menos los son para quienes menos saben de tabaco, pues los Opus X sin duda que son bastante codiciados. Quizá lo más llamativo que tienen los Hemingway para un novato es que ofrecen vitolas de tamaño reducido, por lo que no obligan al fumador a comprometerse durante 90 minutos, sino algo más de 40 de ellos.

Cuenta la leyenda que cuando Ernest Hemingway vivía en Cuba, le gustaba mucho ir de pesca y fumar. En realidad le gustaba mucho fumar en cualquier lugar, pero cuando pescaba también. Al parecer le costaba mucho encender su cigarro por el viento que hacía en la mar, por lo que le pidió a su torcedor que le buscara una solución a esto y así se creó esta vitola particular que solo necesita un punto de fuego para encender. En cuanto al cigarro en sí y su liga, la capa es Connecticut Broadleaf sobre capote y tripa dominicanos. La capa presenta aromas de establo, chocolate negro y una nota destacada de café espresso, mientras que en la tripa no hay nada que apreciar por lo pequeño que es el agujero. Pero la calada en frío llama la atención porque no es tan apretada como esperaría de un cigarro de estas dimensiones y tiene aromas a chocolate, cuero, madera y establo.

Comenzamos el cigarro muy parecido a lo que en frío destacaba: chocolate negro, pero al punto de ser casi ácido, café, cedro y cuero, pero quizá lo que más llama la atención es la poca pimienta que se aprecia, pues con este color y estas dimensiones de 4,5 x 46/60, siempre iba a esperar algo de agresión al inicio. Sí hay una sensación «picosa» en la lengua, pero nada que me despierte la sensación de especiado. Más allá de la sensación que el tiro se abre y se hace mucho más denso el humo y abundante, no hay mucho más que contar sobre temas técnicos y eso definitivamente es algo positivo, porque si hay una constante en los cigarros con estos formatos es la tendencia a desviarse en la quemada, sobre todo en el primer tercio.

Superar el primer tercio toma un tiempo bastante largo, aunque durará más que los tercios siguientes mientras el cepo se va haciendo más pequeño. Los sabores son muy parecidos a los del tercio anterior, con un aumento de la cantidad de sabores a café espresso, siendo ya casi una de las notas dominantes, mientras que la madera es definitivamente menor y los sabores de cedro y chocolate se mantienen al mismo nivel. No se vuelve muy complejo ni muy variado, destacando más una sensación lineal de los sabores y no muchos cambios, mientras quema muy bien y el tiro me da un humo abundante y denso.

Aunque yo pensaba que iba a durar menos de lo que duró, el último tercio es casi eterno, mientras que quema muy lento, sigue produciendo humo abundante y mantiene sus sabores consistentes durante toda la fumada. Lo bueno es que los sabores van variando intensidades y hay caladas en donde el chocolate desaparece y la madera se hace más fuerte, pero dos caladas después es contrario, siempre haciendo malabares con esos cuatro sabores de chocolate, café, madera y cuero. La pimienta apenas si aparece en el último tercio, aunque es más como una sensación más agresiva en la garganta, aunque esta también puede ser por la gran cantidad de humo que desarrolla. Pero no lo llamaría más intenso, manteniéndose fijo en media desde la primera calada hasta la última, una hora y 25 minutos después.

La forma y el color de este cigarro pueden parecer algo intimidantes y eso me llevó a pensar que el Hemingway Maduro podía ser una experiencia agresiva y peligrosa, pero Arturo Fuente parece haberse dado cuenta que los Hemingway son cigarros introductorios tanto para su marca como para el fumador en general, y en esta vitola Work of Art, la más grande de estos salomones, consiste en el mayor reto que puedan darse los fumadores que se están graduando del Short Story y el Best Seller y buscan algo más grande, pero no necesariamente más fuerte. El Work of Art definitivamente es eso; un cigarro relativamente lineal (poco complejo), consistente, «redondo», y cero factor sorpresa, lo cual es exactamente lo que un nuevo fumador espera y en especial el que se atreve a fumar un cigarro de mayor envergadura.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Hemingway Natural
Dimensiones: 4⅞ x 46/60
Tamaño: Work of Art (Perfecto)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $9,50
Puntuación: 88

Aganorsa Leaf – Miami Reserva Aniversario (Lancero)

En 2013 Casa Fernandez Miami cumplió 35 años en el mercado y, al igual que tantas otras marcas que cumplen un aniversario importante, decidieron crear una liga para celebrarlo. Gracias al éxito de esa liga, decidieron hacerlo un producto regular, aunque limitado anualmente y en 2015 le añadieron un lancero. La vitola la llamaron Voleur y tiene unas dimensiones de 7,5 x 40, siendo un puro nicaragüense con una capa Corojo 99 con cinco años de añejamiento.

Aunque un lancero ya de por sí es una vitola que aprecio y admiro bastante, son muy pocos los lanceros en box press que recuerdo, siendo quizá el 1502 XO el que más destacado tengo en mi memoria. Esto hace de él un cigarro admirable y una razón más para seguir siendo parte del paquete mensual de Cigar Hustler, sobre todo porque se trata de una edición limitada a 3600 cigarros anuales. La capa bastante irregular pero de buen color tiene aromas a establo y cuero, pero en el pie hay aromas más llamativos, que incluyen avena, vainilla, madera y caramelo. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío tiene el apretado perfecto, permitiéndome apreciar aromas de caramelo, tierra, notas florales, chocolate negro y hasta refresco de cola.

Enciendo el cigarro con el encendedor de llama más pequeño que tengo, que apenas si calienta una resistencia y hace una llama mínima, pues nada peor que darle demasiado fuego y estar obligado a probar sabores amargos sin razón. Menos mal, porque el Voleur desprende sabores agradables desde la primera calada, incluyendo madera de cedro, paprika, cáscara de naranja y nueces, con un retrogusto de nueces, cuero y pimienta. Avanzando dentro de este tercio el cigarro lleva una marcada tendencia a simplificarse y me deja con sabores de tierra, cáscara de naranja y mantequilla de maní, aunque también tiene momentos de cítrico sin definición, caramelo y pan. Son sabores secos, con una dulzura casi nula pero sin que el cigarro me reseque la garganta, con una intensidad media y humo abundante.

En medio de mi ignorancia se me olvida que es un lancero y no hago el mínimo esfuerzo por tumbar la ceniza que sé que no se va a mantener, así que para el momento de hacerle la foto ya me ha caído encima dos veces. Sin embargo, no lo puedo marcar como algo negativo y menos con el segundo tercio tan destacado que ofrece, con sabores que son muy diferentes al tercio previo, siendo una gran mayoría de sabores de madera, nuez moscada y limón. También tiene sabores de tierra, que parecen ser los principales, pimienta y roble, al punto que me hace pensar en un bourbon bien añejado. La intensidad es media-alta, llegando a alta cuando cruzo el punto medio del cigarro y a pesar de algunas desviaciones en la quemada, no deja de quemar a buen ritmo y no necesita retoques.

En el último tercio aparece el sabor de refresco de cola que sentí en los aromas en frío, acompañando notas picantes como de jengibre y ralladura de limón; esta última se presenta con mayor intensidad en el retrogusto, aunque en este último segmento también están presentes casi todos los sabores que han acompañado al cigarro desde el inicio, ya una hora y 50 minutos después de haberlo encendido. Requiere un ligero retoque cuando le quito la anilla, pero estoy seguro que de no haberlo hecho se hubiese corregido solo.

Aunque los lanceros están entre mis vitolas preferidas y Aganorsa Leaf es una marca que aprecio bastante, creo que nunca había visto o probado un lancero hecho por ellos, siendo quizá el Guardian of the Farm Nightwatch el más cercano, aunque ese era un lonsdale 6×44. Sin embargo, Aganorsa también es una fábrica que hace para distintas marcas y he visto algunos lanceros de Illusione o Viaje que han sido hechos por ellos. En cuanto a esta experiencia, no he probado la liga en otra vitola, pero si es medianamente parecida a esta puedo decir que es un cigarrazo. Este cigarro realmente funcionó bien y quizá en 2015 habría sido una experiencia casi sin igual, pero en 2021, con tantas marcas boutique haciendo productos muy singulares, ciertamente está entre las mejores. Su precio no es bajo y quizá esa sea la mayor barrera que tienen que superar los lanceros en general, pero para quien sabe apreciar uno, está bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Aganorsa Leaf
Modelo: Casa Fernandez Miami Reserva Aniversario
Dimensiones: 7½ x 40
Tamaño: Lancero
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Corojo 99)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,50
Puntuación: 92

Ron: Foursquare Détente

La edición número 14 de la serie Exceptional Cask de Foursquare viene con un nombre que se traduce a la relajación de una tensión entre dos partes, término que entró en boca de todos cuando las tensiones entre USA y la URSS se relajaba momentáneamente en los años 80. La destilería Foursquare es liderada por Richard Seale, una persona que he mencionado varias veces en las últimas semanas y que siempre tengo que aclarar quién es. Esto después de explicar qué es Foursquare, pues en Venezuela tristemente se conoce muy poco del ron de otros países y la existencia de productos como Foursquare, tan excepcionales y diferentes es ciertamente una rareza.

El Détente es un blend de dos rones de melaza destilados en columna Coffey y en alambique de doble flujo caribeño. Los dos destilados fueron entonces combinados y añejados en barricas exbourbon durante 10 años. Pero una parte de este destilado fue transferido a barricas exoporto a los 4 años de añejamiento y mantenidos en ellas durante 6 años, para finalmente ser combinados nuevamente. Todo el añejamiento fue hecho en clima tropical, sin la adición de materiales adicionales, ni azúcar y sin filtrado al frío. El embotellado es a 51% de alcohol y fue lanzado en agosto de 2020.

Nuevamente, muy poco de lo mencionado en el párrafo anterior le importa a la mayoría de los consumidores de ron venezolano, pues aquí casi todo el destilado se hace por columnas, el añejado tiene un mínimo de 2 años y las barricas siempre son exbourbon. A la hora del embotellado, este se hace a 40% y se le añade azúcar. Aunque podemos hablar mal del consumidor en estos casos, también los fabricantes tienen su culpa y es que las distintas barricas no son informadas en el empaque o en la literatura a la gente, ni los rones que componen el blend, ni el tipo de destilado.

Fue hace muy poco que descubrí que Diplomatico utiliza barricas exjerez y expx para el Reserva Exclusiva y otros, y eso fue solo porque me lo dijeron casi a modo de chisme. Igualmente, hace un tiempo me enteré que Roble Ultra Añejo utiliza barricas expx, pero insisto, nada de eso se le informa al consumidor.

Pero sigamos hablando del Détente. Porque francamente, me encanta Foursquare, o al menos todos los rones que he probado de ellos.

En copa se trata de un líquido cobrizo, con destellos entre naranja y amarillos, realmente destacando esa ausencia de colorante, pero más porque tiene unas tonalidades más rojizas que me recuerdan al color tawny del oporto. Las lágrimas creo que nunca descienden, o al menos pasan largos momentos antes que comiencen a moverse, incluso cuando el líquido no tiene una densidad tan marcada.

En nariz me sucede lo mismo que con muchos rones de Barbados: me quedo largo rato apreciando todo, aunque con 51% de alcohol, no es que me puedo quedar demasiado, pues realmente se siente ese golpe. La madera es posiblemente uno de los aromas más destacados en nariz, al menos en primera instancia y luego del alcohol, pero también hay notas intensas de vainilla, coco, tabaco, caramelo y mantequilla, con algunas notas más suaves de manzana, sobre todo manzana amarilla, café, chocolate y frutos rojos.

En boca es mucho más sutil, aunque nuevamente ese golpe alcohólico es bastante volátil, pero el añejado también parece haber suavizado muy bien el destilado y las notas de oporto son bastante dominantes. Tiene notas destacadas de cotufas, chocolate negro, café espresso, cuero, pimienta negra, cerezas maraschino y más manzana. En el retrogusto las notas de chocolate negro y madera son casi masticables.

Pero el Détente no tiene ese mismo atractivo que el Sagacity tuvo, que puede ser por la intensidad alcohólica pero también por ser algo más seco o más agresivo en el paladar. Pero no quiero decir que no me haya gustado ni que no haya estado a la altura. Ciertamente decir que este Détente no estuvo a la altura del Sagacity es un cumplido, y ciertamente uno más en la serie de barricas excepcionales que, sin lugar a dudas, lo son. Pero también son un punto tan fácil de apreciar para un conocedor y tan difícil de explicar para quien no le hace caso a los rones de afuera.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XIV Détente
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 10 años
Precio: $62
Densidad alcohólica: 51%
Puntuación: 91

La Gloria Cubana – Serie R Maduro (No. 5)

La Gloria Cubana (dominicana) es una marca a la que confieso que nunca le he tenido mucha confianza. Cabe destacar que su producto Wavell me encanta y he comprado varios 5-packs de él, pero de igual manera siempre ha tenido algo que no me termina de convencer y que puede estar relacionado con el hecho que en su propio nombre se describe como un cigarro de un lugar, cuando en verdad es de otro. No es el único que lo hace, pues La Aroma de Cuba también pero al menos no imita a ninguna marca cubana. También puede estar relacionado con que su producto Serie N fue mi primera exposición y creo que hasta ahora ha sido la más obvia de un cigarro ‘betuneado’. Pero para ser muy honesto este gusto por La Gloria Cubana (dominicana) es uno que evalúo cigarro por cigarro y, con excepción del Wavell antes mencionado, casi todos los productos de ella que he comprado han sido porque venían como parte de un pack.

Efectivamente, este Serie R Maduro llegó como parte de un pack que me dieron por un bajo costo en Serious Cigars luego de una compra que hice. Originalmente probé su versión de capa natural Sumatra ecuatoriana en 2017 y el resultado fue menos que satisfactorio, pues le di un 71. Mis expectativas con este no están mucho más altas, especialmente porque el cigarro fue un regalo, prácticamente, pero todo tabaco pasa por al menos un par de años de preparación antes de llegar a tus labios y, por tanto, algo de respeto merecen. La capa de este Serie R es bastante oscura, muy olorosa, incluso si no tengo la nariz cerca del cigarro y puedo apreciar fácilmente aromas de establo y pasas, mientras que la calada en frío tiene notas menos intensas que las de la capa a chocolate negro y pan pumpernickel. Pero todos estos aromas son bastante habituales en cigarros de capa madura, así que hasta el momento no hay mayor sorpresa.

Las primeras caladas colocan al Serie R Maduro como un muy típico maduro, con un buen tiro, buen humo denso y abundante y sabores muy típicos de un cigarro maduro, como son chocolate negro, café y tierra, mientras que el retrogusto es una mezcla de canela y pimienta, pero es bastante suave en todos los puntos, colocando una intensidad entre suave y media, que es exactamente el tema que menos me gusta de los maduros. Sin embargo, es hacia el final del tercio cuando los sabores parecen tener un poco más de cuerpo y la intensidad aumenta un poco. En temas de construcción se comporta bastante bien, gracias a un anillo de combustión muy recto, ceniza sólida y una velocidad de combustión más hacia lo lento.

En el segundo tercio no hay mayores cambios transicionales, presentando básicamente los mismos sabores que en el tercio anterior, aunque también incluye algunos nuevos como madera (roble) y cuero, aunque ninguno se siente con mucha intensidad. Pero para mediados del cigarro es cuando las transiciones comienzan a destacarse y por ello me refiero a que los sabores prácticamente desaparecen por completo, sustituidos por la permanencia únicamente del chocolate negro y una mayor intensidad de la pimienta, mientras que en el retrogusto se muestra únicamente pimienta, aunque hay notas de canela que son inconsistentes. Una lástima perder esos sabores de café y tierra, que eran los que le daban una cierta complejidad a este cigarro. Tuve que retocar la quemada una vez, no porque estuviese dando muchos problemas, pero me pareció que si estaba quemando a la perfección, un poquito de torcido podría ser problemático, así que corregí eso.

Para el último tercio el cigarro es prácticamente una experiencia diferente aunque no necesariamente en tono positivo. La fumada es 75% tabaco puro sin sabor, pero denso y rico en esa esencia de la pureza, si es que lo quieres llamar así. El resto de los sabores mantienen esa nota de chocolate negro y cuero también, con un retrogusto que combina pimienta con canela. La intensidad finalmente supera ese punto entre suave y media y se coloca fija en media, pero no mucho más, aunque como aspecto positivo tampoco me baña en una gran cantidad de nicotina como me ha pasado en ocasiones, sobre todo con estos cigarros de menor costo.

En general no es un mal cigarro y es exactamente lo que te recomendaría si te gustan los cigarros de capa madura, especialmente porque por $4 o $5 es posiblemente una de las mejores opciones. Sin embargo, si los cigarros de capa madura no son lo tuyo o no estás seguro, La Gloria Cubana Serie R Maduro no sería una buena recomendación precisamente por lo típico que es. Personalmente, soy más del segundo estilo, en donde he perdido gran parte del gusto por estas capas, exactamente por cigarros como este, que aparentan ser de una gran intensidad y mucho sabor, pero son de intensidad media y experiencia subpar. Dicho eso, no dejes de probarlo y descubre qué tanto te pueden gustar las capas maduras, solo no esperes una recomendación.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: La Gloria Cubana
Modelo: Serie R Maduro
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: No. 5 (Robusto Extra)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $4,50
Puntuación: 80

Ron: Secret Treasures 1992 Venezuelan Rum

Encontrar y condensar la información de este ron para este artículo no ha sido tarea fácil, básicamente porque es un ron relativamente viejo pero también porque este tipo de rones que un amigo llama ‘emigrados‘ no suelen ser de producción regular y, por tanto, no se le dedica mucha información tampoco. También sucede que aparentemente este ron tuvo una doble producción, pues al buscarlo en internet me encuentro con dos etiquetas completamente distintas del mismo producto.

Pero aquí lo que sé: A principios de los años 90, Industrias Pampero estaba en una transición de dueños, habiendo sido de sus dueños originales desde 1938 y pasando a ser parte del grupo Guinness en 1991, que luego sería Diageo. Estos últimos años como empresa independiente, buscando dinero de cualquier lugar, llevaron a la empresa a vender barricas o asignarlas a otros grupos y durante esa época se firmó el contrato de este producto.

Este ron fue destilado y añejado en 1992, solo para ser embotellado 10 años después, en 2002, a 42% de alcohol. Esa es toda la información que existe del producto. Sin embargo, su valor histórico me parece excepcional, pero probemos el contenido.

En copa tiene un color cobrizo con destellos naranja, muy interesante, llamativo y denso, sobre todo esto. Las lágrimas se toman una eternidad en simplemente comenzar a moverse por dentro de la copa y una vez que determino algo de movimiento, este es lento. Pero la densidad del líquido no es tan impresionante y se mueve como cualquier otro ron, incluso como un ron más joven.

Tiene aromas interesantes, pero no inesperados en copa. Destaca caramelo, crema catalana y toffee como los más principales o frontales, pero quizá lo más impresionante es que el aroma de madera, aunque presente, es bastante ligero y superado por los que ya mencioné. También tiene una nota ahumada muy obvia y cuero menos obvio, pero consistente en cada vuelta del líquido que le doy a fin de encontrar nuevos aromas. Hacia el final hay una nota cítrica, pero sin definir.

En boca se siente bastante seco, pero cremoso también, y aunque estoy al tanto de lo contradictorio de esa descripción, no puedo dejar de sentir ambas notas. Tiene elementos salados como una salsa de soya y dulces como de caramelo y toffee, pero también café, madera, melaza e incluso una nota ligeramente herbácea que me recuerda a la yerbabuena. La permanencia es extremadamente larga, pero no del todo agradable, destacando notas amargas en el retrogusto, como de las expresiones más desagradables de la melaza, el chocolate muy amargo y poco más.

Mi buen amigo que colecciona rones tiene este en su más alta estima y como artículo de colección y producto venezolano no puedo estar en desacuerdo, pues realmente es un ron que nunca había visto y que dudo que volveré a ver. Pero en términos de sabores y el valor de cata, me parece que se queda en demasiada simpleza, y eso es algo completamente inesperado porque no hace mucho probé el Rasta Morris Venezuela 2008, de un origen similar (en el sentido que es venezolano pero la barrica fue adquirida por alguien más), pero sabores completamente distintos.

Quizá el tema esté en el embotellado, que el Rasta Morris no es diluido y este sí. Aunque sospecho más que el tema con este ron es su origen y para ello me remonto a lo que dije al principio de este artículo: este ron fue vendido a una compañía extranjera cuando Pampero era independiente, que no tenía el músculo comercial que eventualmente sería Diageo ni la capacidad de crecer al punto que lo han hecho hoy.

Es hoy en día que Pampero es parte de Diageo al igual que Cacique. La empresa ha optado por hacer los rones de Cacique más afrutados y los de Pampero más amaderados, pero en 1992 esta diferenciación no existía y quizá el ron de base no tenía la personalidad que tiene hoy en día. Sin embargo, es un ron que vale infinitamente la pena probarlo, pero su perfil de sabores es muy diferente a lo que Pampero es hoy en día. Eso puede ser bueno o puede ser malo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Industrias Pampero
Nombre del Ron: Old Venezuelan Rum 1992
Marca: Secret Treasures
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 10 años
Precio: $85
Densidad alcohólica: 42%
Puntuación: 82

ACID – Blondie

En el inmenso mundo de los fumadores de tabacos, están los que fuman saborizados/infusionados y los que no. Muchas veces son exclusivos de cada grupo, en donde los que fuman saborizados juran y perjuran por su elección y dicen que los cigarros no saborizados son malos o simplemente no les gustan, mientras que los que fuman cigarros no saborizados/infusionados tienden a ser más radicales en su elección y en el juzgar a los que sí los fumen. En algunos casos también verás personas que fuman de los dos tipos, e incluso que les gustan los saborizados/infusionados para un cierto fin. Incluso, dentro de ese renglón también verás los que gustan de saborizados y los que gustan de infusionados, porque son técnicamente diferentes. Uno de estos fue el pana que me obsequió los ACID, de los cuales este Blondie es el último. Se trata de un cigarro bastante pequeño con un pequeño rabito en la perilla.

Efectivamente, se trata de un cigarro pequeño, con una capa Connecticut llena de detalles, dobleces e imperfecciones, muy suave y se siente como plastilina, como si no tuviera suficiente tripa. La perilla casi que sale sola cuando le halo sutilmente el rabito, pero igual le doy un corte con la doble hojilla para asegurarme que no quedan restos o que la capa se me vaya a venir. Se trata de un 4×38 y la tripa es de Nicaragua y el cigarro entero tiene aromas de pot pourri con vainilla y otras notas florales, mientras que en la perilla es asombrosamente dulce y la calada en frío tiene aromas a caramelo que me recuerdan el caramelo que tienen los chocolates americanos.

Para evitar cualquier problema utilizo mi encendedor de una sola llama, que prácticamente toma un solo punto de quemada y simplemente lo muevo un poco para garantizar una quemada uniforme. Una vez encendido el humo es abundante, denso y super aromático, con notas tanto en humo como en el paladar de ese mismo caramelo, mantequilla, notas florales y un dulce de caramelo de fiesta, que casi que puedo escuchar el celofán cuando lo abres. No hay mucho más que describir del cigarro, en realidad y hacer una reseña entera para un cigarro tan pequeño y que me haya gustado tan poco no sería justo.

El Blondie enciende bien y el anillo de combustión es decente, pero esa sensación de que le faltó relleno es imperante durante la fumada y quedando pocos centímetros, pero todavía algo de fumada, lo tiré al jardín. Principalmente porque estaba lloviendo con bastante viento, pero también porque realmente no estaba disfrutando de la experiencia y los sabores no me agradaban.

Habiendo fumado varios ACID puedo decir con propiedad que no son mi tipo de cigarro. Incluso, he probado otras marcas de cigarros infusionados a los cuales no les he hecho reseña, como The Upsetters de Foundation Cigars, y tampoco me han gustado aunque su infusión es menos intensa. En lo particular le siento abundantes aromas y sabores a los cigarros que no son infusionados, así que me cuesta encontrarle propósito a estos. Pero estoy muy contento de haberlos podido probar y poder decir con seguridad que no me gustaron. Creo que tiene más valor que no haber probado ninguno o haber probado uno solo y saber que la variedad es gigante. No obstante, tengo un ACID adicional, el 20 Aniversario, que parece que es otra cosa, al igual que el Natural de Drew Estate, ambos de los cuales pronto probaré. Pero insisto, los ACID no son malos, solo que no son lo mío.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: ACID
Modelo: Blondie
Dimensiones: 4 x 38
Tamaño: Petit Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,50
Puntuación: 72