Punch – Pita (Toro)

A este Punch lo he visto durante años en ofertas y bundles y la verdad es que nunca me he atrevido a comprarlo, principalmente porque tiene muy poco que me llame al atención o me incite a probarlo, pero también porque he terminado comprando otros cigarros que me han llamado más la atención, con resultados variados. Pero el hecho es que hace unos meses hice una pequeña compra en Serious Cigars y por el monto que gasté me ofrecían un sampler de 5 cigarros distintos por $1 más, así que lo compré y este era uno de los que venía en él. El Pita es un cigarro que viene en una sola vitola de 6,1 x 50, aunque estoy pensando que Pita es realmente la vitola, pues los otros que he visto con esta misma anilla tienen otro nombre. Se trata de un cigarro hecho en Honduras, como casi todos los Punch, con capa Sumatra ecuatoriana, capote Connecticut Broadleaf americano y tripa de República Dominicana, Honduras y Nicaragua.

Como pueden ver, no es un cigarro distintivo ni llamativo, con una construcción que deja mucho que desear al menos en la apariencia de la capa, pero buen tamaño y algo que promete al menos una hora y un poco más de fumada. Mi experiencia con los Punch hondureños nunca ha sido mala, así que esta no tiene porqué serlo. La capa tiene aromas a madera, distintos tipos de ella, pero no mucho más. Mientras que la calada en frío se siente bastante cremosa, que no es algo habitual en un cigarro apagado, pero aquí vamos; incluye crema dulce y nueces.

La perilla del Pita es quizá el elemento más representativo de una construcción bajo par, aunque no llega a despegarse, al menos en el primer tercio, pero las imperfecciones se notan bastante y no es algo que realmente esté mojando demasiado con saliva, pero así se ve en las imágenes. El cigarro desprende bastante humo en cada calada, así que eso es algo positivo y la verdad es que el anillo de combustión se comporta muy bien, habiendo tenido un par de desviaciones al inicio de la fumada, pero que afortunadamente se corrigieron solas. Los sabores son tan sencillos como esperaba, incluyendo cedro y pimienta, pero también se siente bastante cremoso, así que realmente lo disfruto.

El anillo de combustión es incluso mejor en el segundo tercio, en donde la pimienta se siente como el sabor dominante de la fumada, pero mantiene las notas cremosas y la madera, aunque no ofrece mucho más. Revisando un poco en internet me doy cuenta que, incluso con estas dimensiones, es un cigarro con un costo de alrededor de $5, por lo que tampoco hay mucho que esperar de él. Es más, por $5 es una fumada bastante agradable, así que teniendo eso en cuenta, no hay mayor sorpresa ante la poca cantidad de sabores. Dicho eso, los sabores que sí se aprecian se mantienen durante toda la fumada.

Aunque la perilla posiblemente sea el más evidente problema del cigarro, la verdad es que es solamente algo negativo a nivel visual, pues en ningún momento se despega del cigarro ni me resta calidad de la fumada. Los sabores son prácticamente los mismos, aunque se sienten notas de cuero también y la quemada es realmente lo que más sufre en este punto, sin duda llegando al final y ya no dando lo que podía dar antes, por lo que el cigarro se calienta bastante y la experiencia no es del todo agradable. Pero luego de una hora y 20 minutos de fumada, el cigarro llega a su fin.

El Punch Pita no tiene mucho que lo engrandezca, pues es un cigarro de bajo costo, pocos sabores y un tanto aburrido en esas dimensiones, pero también pasa que por ese precio es difícil conseguir una fumada de este calibre, por lo que el Punch Pita es ciertamente un cigarro que recomendaría, sobre todo si estás bajo algún presupuesto justo y quieres una fumada consistente, con una construcción casi impecable… aunque esta se nota más con la fumada y no en la parte visual. No es un cigarro que no requiera retoques, pues un par sí tuve que darle, pero esos retoques fueron mínimos. En general es una fumada agradable a un super precio, siempre que no esperes una fumada excepcional.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Punch
Modelo: Pita
Dimensiones: 6⅛ x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Honduras, República Dominicana, Nicaragua
Precio: $5,50
Puntuación: 83

Ron: The Equiano

Nueva prueba de esa gran gama de rones que significó la visita de un amigo coleccionista de ellos, casualmente sobre este Equiano conversamos hace unos meses y lo compró a raíz de esa conversación, o porque simplemente era uno que le faltaba en la colección y nuestro tema fue solo una parte de esa compra.

Equiano Rum es un ron creado por Ian Burrell, quien se autodenomina embajador mundial del ron, en colaboración con Richard Seale, la cara de Foursquare. Pero el contenido de la botella consiste en una mezcla de rones de dos orígenes muy distintos. Uno es un ron de la destilería Gray en Mauricio, un país ubicado en el suroeste del océano Índico, de esos que solamente encuentras si buscas y que gracias a su superficie total de poco más de 2 mil kilómetros cuadrados, tienes que buscar con mucho detenimiento.

Esta destilería Gray produce rones para exportación desde 2003 y para el Equiano se trata de un ron a base de melaza, destilado en un sistema francés de columnas. Este líquido es añejado en barricas de limusín francés excognac durante 10 años, para luego ser enviado a Barbados, en donde es añejado con ron de Foursquare que ha sido añejado un mínimo de 8 años en barricas exbourbon. Esta combinación es depositada en una tina (un vat) brevemente para favorecer la mezcla y consumir el matrimonio y luego diluido hasta 43% alcohol antes de ser embotellado. Algo que destacar del ron, además de todo esto, es que no contiene azúcar adicional.

El nombre del ron proviene de Olaudah Equiano, un hombre esclavizado en África y llevado a Barbados, y que eventualmente se estableció en el Reino Unido luego de ser liberado. Fue uno de los mayores activistas para la liberación de los esclavos y el 5% de la ganancia del ron es donado a fundaciones anti-esclavitud, siempre una diferente cada año.

En copa el Equiano desprende un color muy llamativo, entre bronce y amarillo, con destellos más oscuros, pero unas lágrimas que realmente llaman la atención, pues se toman un tiempo casi exagerado en comenzar a descender por la copa. Sin embargo, al agitarlo y darle vueltas en esta copa, no se detiene muy rápidamente, así que quedo con varias dudas a la hora de la apreciación visual, pero sin duda con muchas ansias de la apreciación olfativa y gustativa.

Precisamente, en nariz tiene aromas interesantes, aunque una nota alcohólica destacada y aromas de coco tostado, chocolate negro, cerezas y un toque de café recién tostado, algo que pude aprender a apreciar hace poco, pues había una empresa que tostaba su café a pocas cuadras de mi casa. Algunos de estos aromas se combinan para darme algo que me recuerda a la torta de navidad, aunque más empalagosa. Hacia el final se sienten notas adicionales de mermelada de frutas sin descripción, gracias a un aroma consistente de frutas.

Curiosamente, esos aromas de frutas que se colocan al final de la apreciación olfativa son los primeros que se sienten en el paladar, presentando durazno y coco, pero también frutos rojos, unas notas florales persistentes y chocolate, junto con notas más suaves de guayabita y nuez moscada, pero solo un toque muy suave de canela. En el retrogusto aparecen más de esas especias, madera y un toque de tabaco verde, como el de la planta que no ha sido secada. A destacar es la ausencia de sabores dulces, tal como promete.

Sin embargo, el ron tiene sus cosas buenas y no tan buenas, como una nota casi demasiado seca, como si se tratara de un ron muy joven y no de un 10+8, sino más como un 3+2. Pero las notas florales y su persistencia en todos los ámbitos lo hacen un ron muy interesante también. Sin embargo, en el estudio y apreciación del ron tienden a haber consistencias que el Equiano no tiene. Por ejemplo, un ron con buen y largo añejamiento tiende a tener una «largura» corta, es decir esa sensación de que el líquido baja por la garganta hasta el estómago; mientras más arriba lo sientes, mejor es el ron… ergo, mientras más sientes su descenso, peor es. De igual manera, la permanencia del ron también es determinante, aunque no tanto un símbolo de calidad, pero muchas veces un ron con una largura corta te permite apreciar sus sabores durante largo rato en boca y se dice que tiene una permanencia larga. En casi todos los casos estos dos factores están relacionados: mientras más largo es, menos permanente y mientras más corto, es más permanente.

El Equiano es un ron corto en su largura y de poca permanencia, lo cual es una contradicción, pero no deja de ser real… toda una paradoja. En cuanto a sabores, la inclusión de ron añejado en barricas de cognac definitivamente aporta sabores afrutados muy interesantes, que son controlados por las notas de chocolate, café y coco de la barrica de bourbon, y en ese equilibrio mantiene un buen cuerpo, aunque no algo que quisiera seguir tomando pues, insisto, ese carácter seco y la poca permanencia no son la mejor combinación. Pero para ser un ron con parte de su base de Foursquare, realmente sabe diferente a la mayoría de rones con esa base.

No obstante, es uno de esos rones que me enorgullezco enormemente de haber probado. Además, de haber tenido la oportunidad de combinar con un buen tabaco, incluso si esta combinación no fue la más favorable, pero debido a esas muestras que me llegan, son pocas las oportunidades para extender la prueba.

Ficha Técnica:
Fabricante: Gray Distillery / Foursquare Distillery
Nombre del Ron: The Equiano
Marca: Equiano
Origen: Mauricio / Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 10+8 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 85

Montecristo – Crafted by AJ Fernandez (Gordo)

Una pequeña confusión fue la que me generó este cigarro a la hora de buscarlo en internet, pues no es el primero que fumo de Montecristo en el que AJ Fernandez ha metido la mano, siendo el Monte by AJ Fernandez el otro y siempre dando con ese en mis búsquedas, sobre todo porque este tiene la palabra Nicaragua en la anilla y eso añadía a la confusión. Pero el hecho es que no es el primero y espero no sea el último cigarro de Altadis en el que AJF ha estado involucrado y la combinación de ambos ciertamente ha producido muy buenos cigarros. Sobre todo porque Montecristo es una de las marcas en las que Altadis más invierte. Este cigarro tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote San Andrés mexicano y tripas de Honduras y Nicaragua, y llegó a mí producto de una compra que hice en Serious Cigars, en la que al gastar una cierta cantidad incluían un 5-pack variado que incluyó este cigarro.

El cigarro es bastante masivo, con dimensiones de 6×58 y un formato que es una especie de box pressed con los lados redondos. La capa una vez que le quité la anilla inferior y la grande central, es bastante corrugada, con múltiples venas pequeñas, pero una suavidad que me llama la atención porque el cigarro se siente «flojo», como muy acolchado. La capa tiene aromas muy agradables como a chocolate negro y especiado con bastante pimienta, mientras que en el pie se aprecia más pimienta, más chocolate (o al menos más denso) y madera natural. La calada en frío, a la cual llego después de una serie de cortes bastante superficiales gracias a que las dimensiones del cigarro no me permitían usar bien la guillotina, tiene chocolate como de brownie y más pimienta.

Las primeras impresiones del Montecristo Crafted by AJ Fernandez son abundantes de pimienta, tanto que no aprecio mucho el chocolate, pero también porque el chocolate es menos intenso de lo que en frío me había hecho esperar. También hay una nota cítrica de limón bastante notable, aunque esta no está presente durante todo el tercio y más o menos al momento de la imagen aparecen notas cárnicas como de la corteza de una carne al fuego que lo hacen más que atractivo, aunque confieso que con las notas suaves de chocolate no hacen la mejor combinación. Pese a su tamaño, el humo no es tan abundante como pensaría, pero quema bastante bien y la ceniza se siente bastante sólida.

En el segundo tercio hay más pimienta, aunque esta se encuentra más en el retrogusto que en el paladar y eso lo aprecio porque trato de dosificar bastante mis pruebas por la nariz y es esta pimienta la que lleva la intensidad del cigarro al punto más alto, así que si no le doy pruebas de retrogusto el cigarro se siente más como de intensidad media a media-alta. Los sabores son similares a los del tercio previo, excluyendo el cítrico de limón, pero incluyendo notas de café molido. Hacia el final del primer tercio apareció una nota dulce que le dio una dimensión más agradable a esos sabores de chocolate, pero en este tercio no se hace presente, así que es una experiencia de sabores más sutiles. La ceniza y la quemada siguen bastante bien y el humo sigue siendo menos abundante de lo que pensaría en estas dimensiones.

Para el último tercio la intensidad vuelve a aumentar y el cigarro se coloca nuevamente en intensidad media-alta a nivel de paladar. También aparecen sabores ahumados/tostados, aunque el resto de los sabores se mantienen casi iguales, siendo ese aumento de la intensidad uno que afecta directamente a los demás sabores, pero no marcando un punto determinante en la fumada, aunque la nicotina sí se siente un poco. En términos técnicos, se mantiene la misma tendencia de humo más o menos bajo pero con buen tiro y buena quemada, produciendo una buena ceniza. En total, una hora y media, que fue como 20 minutos menos de lo que pensé que me duraría esta experiencia, pero bastante agradable en términos generales y algo que buscaría más en una vitola de menor tamaño.

Aunque soy bastante fan de los productos de AJ Fernandez, confieso que este, aunque lo había visto antes, no lo había registrado como uno que debía fumar; en realidad, pensaba que era una nueva o vieja anilla de uno que ya había fumado y el hecho que AJF tenga creo que son tres colaboraciones distintas solamente con Montecristo no ayuda. Pero sí puedo decir que los tres cigarros son diferentes, por lo que al menos en el gusto no hay confusión. Pero este Crafted by AJ Fernandez realmente le da un toque adicional a una marca muy importante de Altadis y quizá una de las más reconocidas en el mercado de tabacos, y con su intensidad hacia media estoy seguro que puede ser una gran experiencia para casi todos, siempre que puedas diferenciarlo a la hora de hacer la compra. No es un cigarro muy complejo, pero sí tiene buenos sabores y en buena cantidad, por lo que no es necesariamente para un cierto tipo de público únicamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Montecristo
Modelo: Crafted by AJ Fernandez
Dimensiones: 6 x 58
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $12,50
Puntuación: 84

Ron: Appleton Estate 15 Year Black River Casks

Quienes lean regularmente este blog sabrán que hace cosa de unos 3 meses me reuní con un amigo que es coleccionista de rones para probar algunas delicias de su arsenal. Pues la semana pasada nos reunimos de nuevo, esta vez con una nueva selección, diferente, más nueva pero no menos interesante. Al igual que con las otras botellas, estas las iré dosificando por reseñas, siendo este Appleton Estate la primera.

Confieso que como fanático del ron soy muy poco curioso y rara vez reviso las noticias del ron, salvo el correo semanal de Rum Lab, pero curiosamente con respecto a este Appleton Estate, me he encontrado varias noticias al respecto, pero quizá lo más destacado fue que la crítica no era nada buena; en el abanico de productos de la marca existe el Appleton Estate 12 (también conocido como el Extra) como el estándar del buen ron jamaiquino y el 21 com el super premium de esta marca, aunque hay uno de 30 años que cuesta como $500 por botella. Por tanto, pensaría que este nuevo 15 Year se trata de un ron que se ubica entre el 12 y el 21 y los precios respectivos de cada uno lo confirmarían.

Este 15 Year fue lanzado en 2020, pero el mismo año la marca también lanzó un 8 años, que tuvo muy buena aceptación en el mercado y rápidamente se convirtió en un nuevo estándar del buen ron jamaiquino. Luego de la mención de los 15 años está el tema de Black River Casks, y esto no quiere decir que haya una versión del ron que no sea del Black River, sino que simplemente es el río que proporciona y filtra las aguas utilizadas en la creación de los rones por la destilería.

Al igual que todos los productos nuevos de Appleton Estate, este ron es creado por Joy Spence, la master blender de la marca quien este año celebra 40 años con la empresa y quien también creó el Appleton Estate 8.

En copa el Appleton Estate 15 se trata de un líquido más claro de lo que esperaría de un ron de 15 años, especialmente porque la botella misma destaca que el blend tiene un mínimo de 15 años. Pero si algo he aprendido de coloración de rones y otros destilados, es que precisamente el color tiene muy poco que ver con su maduración, pero igualmente el ron es algo más claro de lo que estoy acostumbrado. Las lágrimas se toman minutos interminables en comenzar a descender por la copa y una vez que lo hacen el descenso es igualmente lento y aglutinado, por lo que ya me llena de ganas de probarlo.

Pero primero lo pruebo en nariz y realmente impresiona las distintas notas de banana que caracterizan al ron jamaiquino. Para empezar hay una nota a banana madura, bastante madura y casi al punto de fermentación, pero también hay aromas de pan de banana, de banana caramelizada y frita, conserva de banana y en compota, pero no es solo banana y también hay fuertes notas especiadas, jengibre, guayabita, pero la nota de madera es tenue, apenas notable bajo todos estos distintos aromas de frutas.

En boca la banana sigue siendo central, pero se sienten más los otros sabores, comenzando por una nota dulce de canela, clavo, guayabita, banana negra, que no es una variedad de banana, sino que simplemente está ya para la basura. También hay una nota muy destacada de piña azucarada a la parrilla, cáscara de naranja (en mucha menor instancia) y finalmente notas de mazapán. Nuevamente las notas de madera se encuentran muy tenues y finalmente, en el retrogusto, una nota ligeramente amarga de caramelo, acompañada por más banana madura. El ron es relativamente seco, especialmente cuando tienes en cuenta esta gran variedad de sabores de perfil dulce, que no tienen esa propiedad.

Antes de probarlo sin duda esperaba lo que su precio prometía: un ron mejor que el 12 pero no tan bueno como el 21 y en cierto modo podríamos decir que eso es exactamente lo que es. Sin duda es más sofisticado y elegante que el menor, pero más seco y no tan ostentoso como su hermano mayor. Pero de verdad me impresiona más que el promedio de noticias y reseñas que leí de este ron lo ponían muy mal, sobre todo porque mi experiencia es que es el mejor Appleton Estate que he probado, quizá porque apela al conocedor y al geek del ron, con esta gran cantidad de notas, matices y toques deliciosos, que con gusto pasaría largos ratos degustando.

Cuando vi su precio de $65 pensé que no es nada barato, pero habiendo probado y catado los tres, estoy infinitamente seguro que por el precio del 21 ($130 a $150), sin pensarlo dos veces me compraría dos de esta.

Ficha Técnica:
Fabricante: J. Wray & Nephew Ltd.
Nombre del Ron: 15 Year Black River Casks
Marca: Appleton Estate
Origen: Jamaica
Materia prima: Melaza
Edad: Mínimo 15 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 93

Room 101 – Doomsayer Aggressive (Super Toro)

Durante el IPCPR de 2019, la exposición de comerciantes y marcas que se realiza cada año en Las Vegas y que desde 2020, año en el que no se realizó, se llama PCA, Room 101 anunció la creación de una línea de productos llamada Doomsayer, con un precio ubicado entre The Big Payback, que son sus cigarros «baratos» y la línea Farce, que son los de mayor precio. Esta línea estaría formada por dos tipos de productos, unos llamados Passive con capa Habano, y unos llamados Aggressive con capa madura. Este Doomsayer Aggressive en formato Super Toro (6×55) llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler y es fabricado por la Tabacalera William Ventura en República Dominicana, con una capa madura sin origen especificado, capote de Indonesia y tripa de Nicaragua, Honduras y un Pennsylvania Broadleaf americano. Cabe destacar que esta vitola es la única en que este cigarro está disponible, al menos hasta el momento de esta reseña.

Visualmente este Doomsayer es un cigarro bastante llamativo y la anilla es espectacular, muy bien hecha y destacando la flor (de loto?) en ella y los colores que contrastan muy bien con el color de la capa, casi haciéndome temer lo que me pueda esperar. Sin embargo los aromas en frío tampoco son de temer, desprendiendo apenas una nota suave de chocolate y nueces en la capa, mientras que en el pie se siente una fruta como ciruela y la calada en frío presenta más chocolate, en el sentido que es más intenso que en la capa, cuero y nueces, así que en términos generales tengo aromas muy similares.

Las primeras caladas y durante gran parte del primer tercio el Doomsayer Aggressive es muy poco agresivo (por lo del nombre lo digo), el humo es escaso, casi que me pregunto varias veces si está bien encendido, pues es luego de varias caladas seguidas que comienza a producir una cantidad decente de humo, pero al mismo tiempo no quiero abusar y quemarlo demasiado así que trato de tomarlo con calma. También pasa que tiene poca pimienta, así que los entre eso, el humo escaso y el hecho que los sabores son muy sutiles, el cigarro no pinta muy bien. Los sabores son de madera y chocolate negro, pero siendo suaves no deslumbran y el retrogusto tiene una leve nota de pimienta pero no mucho más. En verdad cuesta dar descriptores adicionales para este tercio y el hecho que lo fumé de noche me hace pensar que no fue la mejor decisión.

Cuando doy clases de apreciación al tabaco siempre trato de dejar clara la importancia de mantener algo de ceniza sobre el cigarro, principalmente porque ayuda a regular mejor la temperatura de la fumada y hasta filtra un poco el aire que pasa, pero con este Doomsayer Aggressive creo que voy a tener que hacer un inciso adicional en esa explicación, pues bastó que dejara caer la ceniza del primer tercio para que la fumada mejorara exponencialmente. Los sabores no son tan agradecidos, o al menos la apertura del tiro y mejora de la fumada no ha sido tan equivalente en términos de sabores, permitiendo apreciar cuero, chocolate y una nota ligeramente afrutada como la que sentí en frío, pero esta no es abundante. Solamente la pimienta se ha hecho más abundante en el retrogusto, pero no por ello más fuerte sino simplemente que se siente en todas las caladas.

Tampoco son increíbles los cambios en el último tercio, con notas de madera, pimienta, frutos secos y chocolate en el paladar y la misma abundancia de pimienta en el retrogusto, pero la intensidad no pasa de media en este punto ni en los anteriores, incluso siendo suave en el primero. Pero sí debo destacar que con la caída de la ceniza en el primer tercio, el resto de la fumada ha sido bastante agradable en términos de tiro vs. humo y experiencia, aunque esta no ha rendido muchos frutos en términos de sabores, al menos cada calada tiene una muy decente cantidad de humo y tampoco es que no estoy fumando nada… es solo que no es nada fuerte. Pero luego de dos horas y 20 minutos de una fumada tan «normal» y hasta menos que eso, no es una que quisiera repetir.

El Doomsayer tiene mucho que intimida, comenzando por su nombre, pero también por el cepo 55, que tanto ese como el 56 se han convertido en mis preferidos para fumar de manera relativamente regular (3 veces a la semana), aunque sigo prefiriendo mis robustos pero cuando me reúno con amigos y estoy conversando y acompañando con un buen destilado, este cepo o el de 56 junto con un largo de 4,5 o 5 pulgadas me parece ideal. Pero el Doomsayer promete una agresividad (vamos, que lo dice en el nombre) y una intensidad que no está ahí. Con ese nombre intimida bastante, pero no dudaría en recomendarlo a principiantes, casi exclusivamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Room 101
Modelo: Doomsayer Aggressive
Dimensiones: 6 x 55
Tamaño: Super Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Maduro)
Capote: Indonesia
Tripa: Nicaragua, Honduras, USA (Pennsylvania Broadleaf)
Precio: $7,00
Puntuación: 81

Perdomo – ESV Maduro (Robusto)

Hay dos cosas que pocas veces (por no decir nunca) verás a Perdomo acortar: las anillas de sus cigarros, siempre optando por ocupar la mayor cantidad de espacio; y los nombres de sus cigarros. Aunque resumí este a ESV Maduro, el nombre completo del cigarro es Estate Selección Vintage Limited Edition Box-Pressed Maduro, y eso sin entrar en la vitola, que no es simplemente robusto, sino Regente. Sin embargo, no se trata de otro cigarro de la marca, sino que primero fue un obsequio de parte de la gente de San Luis Cigars, con quienes mantengo una estrecha relación profesional y de amistad con algunos de sus integrantes. Pero este Perdomo también se trata de uno de los más recientes lanzamientos de la marca en el IPCPR de 2019 en versión Connecticut, Sun Grown y Maduro. Los dos primeros recibieron 92 puntos de Cigar Journal, mientras que este recibió 94 puntos.

Pero desde hace un tiempo estoy «peleado» con los maduros, porque muchas marcas han optado por suavizar mucho las ligas, aprovechándose de los sabores intensos y achocolatados de las capas, pero descuidando la parte de la intensidad del cigarro, por lo que en varias ocasiones me encuentro con un cigarro de buenos sabores, pero muy tenues, porque carece de intensidad y parece incluso más suave que un Connecticut. Pero este Perdomo está descrito como uno de los productos mejor seleccionados de la marca y la verdad es que, últimamente, he tenido muy pocos problemas con ellos, al punto que los coloco como parte de mi wishlist permanente. El cigarro es un puro a toda ley, pues no solo todas las hojas provienen de Nicaragua, sino que provienen de una sola finca en Nicaragua propiedad de Perdomo y constituyen Top 5% de la cosecha y dado ese poco porcentaje, la producción es limitada. La capa es muy oscura, casi negra, con innumerables protuberancias y aromas muy típicos de un maduro: regaliz negra, tierra y cáscara de naranja. En el pie se siente establo, cuero, tierra y una nota dulce de pasas, mientras que la calada en frío, con un tiro bastante bueno, presenta tierra, pimienta y, nuevamente, pasas.

Este Perdomo ESV Maduro comienza con fuertes notas de tres ingredientes básicos y muy llamativos en un buen tabaco: café, chocolate y pimienta. Los tres están en el mismo orden de intensidad, que es posiblemente la más alta que había y están acompañados por notas más suaves pero igualmente abundantes de frutos secos y pasas. Estos sabores principales son exactamente eso durante la mitad del primer tercio, pero se colocan al mismo nivel que los de frutos secos hacia la segunda mitad de este primer segmento, con una nota más dulce también, mientras que hay notas más suaves de cuero y crema durante el tercio y un retrogusto de pimienta abundante durante todo este punto, aunque es una pimienta roja vs. la pimienta negra que se siente en el paladar. El anillo de combustión no ha sido 100% recto, pero no ha requerido retoques y el humo es abundante, así que no veo problema con la fumada por los momentos.

En el segundo tercio las notas de chocolate y café vuelven a tomar la delantera de los sabores, mientras que el cuero y la crema prácticamente desaparecen, reemplazadas por notas ahumadas de leña y en el paladar se sienten las dos notas de pimienta que había sentido en el conjunto de la fumada: negra y roja. El café sobresale como el sabor más destacado en este tercio, sobre todo superada la mitad del cigarro, mientras que también a partir de la mitad aparece una nota dulce algo más fuerte que antes, que le da una dimensión muy agradable a la fumada. El humo sigue siendo abundante y la pimienta también, dejando a un lado esa idea que este sería un cigarro suave, pues su intensidad ya se coloca en alta, con una quemada bastante lenta, sin duda una gran experiencia.

Esa combinación de café con chocolate nuevamente se destaca en el último tercio y al mismo nivel, mientras que los sabores de fondo siguen siendo el dulce general, pimienta y madera ahumada, tendencia que mantiene hasta el último momento de fumada, al cumplir una hora y 45 minutos, lo cual considero bastante respetable para un robusto, pero con una intensidad alta, y esto lo considero aún más respetable para un maduro, sobre todo uno de los más nuevos del mercado que no se ha adherido a esa tendencia de ser sutil.

Insisto, hay muchos cigarros de capa madura que me han alejado de este tipo de fumadas, pero e ESV Maduro de Perdomo ciertamente me acerca más a ellos y esta tendencia de la marca que sacar todos sus productos en Connecticut, Sun Grown y Maduro siempre me ha gustado porque no se limitan a una liga con un sabor específico, sino que permiten que el consumidor final lo pruebe en distintos formatos y sabores principales, lo cual me parece notable. Curiosamente, la marca recomienda que este cigarro se combine con vino tinto, lo cual es algo que pocas veces he probado y menos veces he visto a una marca comprometerse hacia esa bebida. Sin duda me quedará apuntar a hacerlo en una próxima fumada, que sé que sucederá pronto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Estate Selection Vintage Limited Edition Maduro
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 90