Crowned Heads – Four Kicks (Robusto)

Uno de los grandes clásicos, sino el más clásico de los productos de Crowned Heads y, hasta donde tengo entendido, el primero. El cigarro fue creado luego que, en abril de 2010, el gerente de «Lifestyle Marketing» de CAO (John Huber) dejó la empresa gracias a que Scandinavian Tobacco (quien había adquirido a CAO en 2007) decidiera mudar sus operaciones de Nashville en Tennessee a Richmond en Virginia, en donde se encuentra la base de General Cigars. Posterior a ello fue anunciado que Huber, junto con otros tres empleados de CAO estaría creando una nueva marca en Nashville, en las que eran las oficinas de CAO. El plan era que para finales de 2011 la marca crearía un producto nuevo, llamado Four Kicks por la canción de Kings of Leon.

Quizá lo más destacado del Four Kicks antes de su lanzamiento era el hecho que la fabricación sería hecha por EP Carrillo, lo cual marcaba la primera vez que EPC fabricaría un cigarro para otra marca. El cigarro estaba disponible en 4 vitolas y tiene una liga que, desde entonces, se ha vuelto bastante clásica, que consiste en capa Habano ecuatoriana sobre hojas nicaragüenses, con varias imperfecciones en esa capa que carece de superficie lisa y aromas a café, nuez moscada y canela, que se repiten en la calada en frío.

Más fiel a sus hojas nicaragüenses que a su fabricación dominicana, el Four Kicks, que se traduce a Cuatro Patadas, se siente exactamente como cuatro patadas de pimienta pegajosa que se adhiere a la lengua y la garganta. Más o menos hasta el punto de la imagen es la pimienta el único sabor que percibo, aunque al cabo de ese tiempo se suaviza un poco y me permite apreciar sabores de roble, cuero y tierra, mientras que en el retrogusto se mantiene la pimienta, pero no a esa intensidad del principio. El anillo de combustión no es el mejor y definitivamente este no es un cigarro de los primeros sino la producción más reciente, lo que puede significar la razón de esos cambios.

Precisamente, en sus temas técnicos el Four Kicks no es el más destacado, con una poca tolerancia a la ceniza grande aunque eso signifique una quemada uniforme, así que no hay razón para quejarse. La pimienta en el paladar sigue teniendo su participación en este tercio, aunque es bastante más suave que antes, aunque a mediados de fumada parece desaparecer y en su lugar aparece una nota floral bastante extraña pero bienvenida, que acompaña al chocolate negro que se siente como sabor más destacado del tercio medio. La intensidad es media alta, pero pareciera llevar una tendencia hacia abajo.

El último tercio combina las notas del primero y segundo, con la pimienta en el fondo y una quemada mucho mejor y mayor tendencia a mantener la ceniza. Los sabores son de tierra, cuero, madera, notas florales y chocolate, pero mucho menos intenso que en el anterior, pero perfectamente marcado como medio y sólido en esa marca. El humo siempre fue abundante pero la nicotina no se mostró muy dominante tampoco, así que al menos disfruté hasta la última calada, una hora y 15 minutos después de haberlo encendido.

Teniendo en cuenta que este fue el primer cigarro que EP Carrillo hizo fuera de su marca y que Perez Carrillo, al igual que tantos como AJ Fernandez por decir uno, tienen el don de transformar productos «normales» en super productos, el Four Kicks retiene algo de esa magia de EPC junto con la nota dominante de tabacos nicaragüenses en la liga. Los sabores dulces y picantes se destacan bastante en este cigarro, con una complejidad no tan notable, aunque sí me llama la atención que ninguno de los aromas en frío trasciende la quemada y se sienten en el paladar, pero sin duda que siendo el primer producto de Crowned Heads y el hecho que 10 años después lo sigan haciendo es bastante importante para la marca y para el mercado, que una década después lo sigue apreciando o, en mi caso, lo siguen descubriendo.

Ficha Técnica:
Fabricante: EPC Cigar
Marca: Crowned Heads
Modelo: Four Kicks
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 87

Ron: Bucare

Para sorpresa de nadie, cuando los sumiller se reúnen es a disfrutar de los mismos placeres con los que trabajan diariamente, aunque lo hacen con un punto de vista más analítico y no como tú o yo nos reuniríamos a tomarnos algo, fumar algo o comer algo. Hace un par de meses estaba a punto de dar un taller de apreciación al tabaco a un grupo de sumiller y uno de los integrantes estaba bastante retrasado. Cuando marcamos alrededor de media hora de retraso, este integrante llamó y dijo que estaba comprando ron, ¿que cuál lleva? Luego de listar todo lo que estaba disponible coincidimos en este Bucare, básicamente porque nadie lo ha probado y porque tiene DOC.

Ron Bucare apareció de la nada con el reconocimiento de la DOC Ron de Venezuela, o al menos entre los conocedores de ron en Venezuela, muchos fuimos sorprendidos cuando tanto Bucare como Caballo Viejo aparecieron en el mercado hechos por una empresa de la que poca gente había oído hasta el momento (aunque tienen más de 30 años existiendo) y con el sello de la DOC Ron de Venezuela, que realmente tiene un costo (especialmente elevado si estás comenzando) y la gran mayoría de las empresas que producen ron apuntarían primero a crear su producto, lanzarlo, que este genere atención y gusto en el consumidor y luego apuntar al sello de la DOC; pero ellos lo hicieron al revés.

Bucare y Caballo Viejo son hechos por Industrias Bravo y Cia. S.A., una empresa dedicada a la producción y comercialización de bebidas alcohólicas en Venezuela, ubicada en la ciudad de Maturín, estado Monagas, donde elaboran bebidas tanto propias como para terceros. Cuentan con instalaciones industriales de producción y tres bodegas de añejamiento de ron que contiene actualmente 10.500 barricas de roble blanco americano.

No cuentan con instalaciones de destilación en su planta industrial, así que adquieren los alcoholes para sus productos en diferentes destilerías del país, lo que requiere un estricto control de la formulación y supervisión en la elaboración de sus destilados por parte de terceros. Industrias Bravo utiliza dos sistemas de envejecimiento, el método piramidal de hasta seis hileras de barricas y el método de envejecimiento en pallets de 4 barricas y hasta 5 estivas de altura. Sus métodos de envejecimiento contienen mezclas desde rones jóvenes hasta mezclas de 16 años. Sus productos son desarrollados por la maestra ronera Rosamy Belmonte, por lo que son la tercera empresa ronera con una maestra ronera, incluyendo a Carupano y Santa Teresa.

Bucare es un ron estándar, aunque la marca se jacta que tiene más de dos años de añejamiento, pero no dicen cuánto tiempo más de dos años. En otra página leí que su añejamiento es de 3 a 4 años, pero no es nada oficial, y como se trata de un blend, es de esperar que el más joven de la mezcla sea de 2 años. Pude contactarlos un día por Instagram luego de publicar una imagen de su ron y un tabaco que me estaba fumando, pero al día siguiente les escribí pidiendo más información del tiempo de añejado y una semana después no me han respondido, por lo que pareciera que su cobertura no es prioridad.

El ron Bucare tiene un color amarillo paja con destellos de color ocre, una densidad media que se detiene con relativa rapidez luego de ser agitado y lágrimas que se juntan bastante. Su descenso por el interior de la copa tarda bastante en comenzar, pero una vez bajan bien podría ser un tobogán.

En nariz se aprecia inicialmente un aroma de miel aguada, como muy sutil, pero le acompañan notas de cáscara de limón amarillo, notas florales, uvas, cáscara de naranja y plástico nuevo. La intensidad alcohólica es baja.

En boca se siente precisamente como un ron joven, pero como un buen ron joven; una nota dulce prolongada, con sabores a banana verde (lo cual aporta también la astringencia), madera, miel o papelón líquido y un toque amargo que identifico con toronja (pomelo), cerrado por azúcar morena. El retrogusto es de limón recién arrancado y siento mucho ponerme tan específico con esto, pero en casa tenemos un árbol de limón y el retrogusto me recuerda a cuando arrancas un limón del árbol y te queda un aura herbácea de limón alrededor.

El Bucare es un ron joven de sabores agradables que, lamentablemente se van a perder en un público objetivo que no compra el ron para probarlo sino para mezclarlo y cuyo propósito es comprar por precio, pero también por conocimiento, y si Bucare no es conocido, no les va a ser fácil introducirse en el mercado. Quizá en un nicho de ron semi-premium les iría mejor con un producto más añejado, pues su juventud y su crudeza no lo hacen un ron que podría tomar solo, como sí sucede con otros rones de su nivel.

Ficha Técnica:
Fabricante: Industrias Bravo
Nombre del Ron: N/D
Marca: Bucare
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 2 años
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 75

Viaje – Circa ’45 Reserva (No. 1)

En el año 2016 Viaje Cigars lanzó una nueva línea llamada Circa ’45 exclusivamente para Europa, pero disponible para algunas tiendas en USA en 2017 y que tuve la oportunidad de reseñar en enero de este año. En diciembre de ese 2017 crearon un nuevo producto de la línea llamado Circa ’45 Maduro y en marzo de 2020 actualizaron el diseño de la anilla. En enero de 2021 anunciaron la creación de una nueva línea basada en el Circa ’45, que incluye la palabra Reserva al final, incluye una capa San Andrés mexicana en vez de la capa nicaragüense del original y se encuentra limitado a 300 cajas de 25 cigarros por cada una de las 3 vitolas en que está disponible. Al momento de su lanzamiento, Viaje incluyó una cuarta vitola de Edición Limitada, pero hoy reseñaré el robusto, que llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler en marzo de 2021.

Como buena capa San Andrés, la de este Circa ’45 Reserva es bastante irregular, corrugada y oscura, casi negra, pero no tan mate como he visto otras, aunque no es una capa que llamaría especialmente brillante. También tiene una numerosa cantidad de venas por todo lo largo y una buena presencia de aromas a nibs de cacao, tierra, establo, madera, cuero y nueces, mientras que la calada en frío muestra unas notas más hacia el chocolate, cáscara de maní, nuez moscada, madera y algo de vainilla. El tiro se siente bien, así que me dispongo a encender mi cigarro rápidamente.

El Circa ’45 Reserva comienza bastante oscuro, sin duda en parte gracias a esa capa San Andrés, que destaca sabores a chocolate negro y cedro, pero casi nada de pimienta, apenas en el retrogusto un toque lejano. Sin embargo, mantiene esas notas oscuras durante gran parte de este primer segmento, incluyendo tierra mojada, café en granos, establo, nueces y nuez moscada, con apariciones esporádicas de sabores a cáscara de naranja, principalmente en el retrogusto. El anillo de combustión no es del todo recto y me llama la atención que parece corregirse solo y gracias a que el humo es denso y abundante, en ningún momento me preocupo por darle un retoque ya que tiende a corregir la quemada solo. La intensidad es media, con una marcada tendencia a ir a mayor, pero sin hacerlo de momento.

En el segundo tercio no hay grandes cambios, manteniendo esos sabores dominantes a chocolate negro y cedro, también manteniendo una baja presencia de pimienta y las mismas notas secundarias a tierra, café en granos, establo, nueces, nuez moscada y cítrico, este último sobre todo en el retrogusto. Pero también hay dos diferencias marcadas y es que una vez superada la mitad del cigarro el sabor se siente mucho más cremoso y untuoso, y también pasa que en el retrogusto se siente una mayor presencia de vainilla igualmente al superar el ecuador del cigarro. En aspectos técnicos sigue igual y la intensidad no ha cambiado mucho tampoco.

Aunque el último tercio no es exactamente igual a los previos del Circa ’45 Reserva, tampoco hay cambios muy radicales. Los sabores dominantes siguen siendo de chocolate negro y cedro, mientras que la amalgama de sabores secundarios sigue siendo la misma, incluyendo tierra mojada, café en granos, maní, establo y una nota cítrica en el retrogusto, junto con esas mismas notas que aprecié en el segundo tercio de vainilla. La quemada es quizá el mayor cambio, pero no para mejor, pues tiende a apagarse antes de lo que quiero dejar de fumarlo y me encuentro dejando de fumarlo un tiempo antes de lo que esperaba por esta tendencia. Al final, pasó una hora y 20 minutos de fumada.

Siendo un cigarro de Nicaragua, en verdad esperaba una mayor presencia de la pimienta y, aunque no voy a restarle puntos por ello, sí quedé algo a la expectativa a lo largo de toda la fumada, sobre todo porque insisto, es una tendencia del tabaco hecho en Nicaragua y también es una tendencia de los cigarros de esta marca. Principalmente por eso, este Viaje Circa ’45 Reserva no es un cigarro tan tradicional como su anilla me llevaría a pensar, pero tampoco es tan diferente a la tradición, siendo bastante lineal desde el inicio. No es un cigarro que va a desilusionar, pero por $12 sí esperaría más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Viaje
Modelo: Circa ’45 Reserva
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: No. 1 (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 84

Ron: Calazan Special

Hace un par de años, cuando publiqué las reseñas originales de Calazan, mencioné que la marca hacía mención a una botella alta que aparentemente no estaba en el mercado. El hecho es que se trata de este Special, pero cuyas existencias estaban muy limitadas. Gracias a un aparente aumento de producción, pude encontrar con relativa facilidad este producto y gracias a su bajo precio, hacerme con una de ellas.

Aunque en su página web apenas tienen información del ron, limitándose a decir que tiene 2 años de añejamiento en barricas de roble blanco americano pero no mucho más. Dado que Calazan no destila sino solamente añeja, nos lleva a pensar que tiene el mismo origen de sus otros alcoholes.

Sin embargo, conociéndolo como un ron estándar, no hay demasiado que esperar de este producto, pues en la mayoría de los casos está formulado para ser combinado y muchos lo asumen directamente como un ron de coctelería.

Pero sin intención de seguir haciéndole remembranza a un producto tan básico, aquí está como me fue con él:

En copa se trata de un líquido amarillo claro, con destellos algo más oscuros, que calificaría como marrón o bronce más bien. La densidad es media-alta, lo que me hace pensar en que es bastante dulce, porque una densidad como esta en un ron tan joven no puede tener otro origen. Las lágrimas confirman esa edad y descienden con relativa rapidez también.

En nariz tiene aromas sumamente cítricos, destacando cáscara de limón amarillo, azúcar morena, nuez moscada, cáscara de mandarina, sarrapia e incluso un aroma repostero, como de donut.

En boca la sensación alcohólica es lo más relevante, aunque el índice de dulce también es primordial. Pero le acompañan otros sabores agradables e incluso sorprendentes para un ron de esta categoría, pues incluye vainilla, sal, caramelo (el que viene envuelto en celofán y no es caramelo crudo), miel y un sabor lejano a toffee que me recuerda a un caramelo que se vendía en Venezuela, llamado Vaca Vieja. También hay un sabor de maple caramelizado y sabores más neutros de un ron ligero. El retrogusto es de caramelo ahumando, muy similar a ese Vaca Vieja que mencioné.

Pero pese a esta gran cantidad de sabores que le pude encontrar al ron, la verdad es que la inmesa mayoría los sentí luego de estudiarlo y analizarlo bien, pero dudo que la mayoría de quienes lo tomen podrán apreciar eso y mucho menos si lo combinan con algo más. Es una lástima porque esto hace que Calazan Special no sea diferente al resto del mercado y meramente compita en un tema de precios. Pero así es el mercado, especialmente a este nivel.

Bien podría destacarlo por haber ganado una medalla de oro en el festival de Londres, pero en lo personal confío poco en estos festivales y competencias, y en este blog le doy más mérito a mi gusto que a las medallas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Alcoholes Añejos de Monagas
Nombre del Ron: Special
Marca: Calazan
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 2 años
Precio: $12 (fuera de Venezuela)
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 73

Rocky Patel – Twentieth Anniversary Natural (Toro)

En 1995, un abogado americano de origen indio, basado en la ciudad de Los Angeles, decidió embarcarse en un nuevo mundo y trabajar directamente con tabaco. Su marca fue una de muchas en ese momento y es impresionante que hoy, 26 años después, esa empresa haya logrado todo lo que ha hecho. La compañía se llamaba Indian Tabac, y no sería sino hasta 2002 que cambiase de nombre a Rocky Patel Premium Cigars. Hoy en día hay mucho más que la marca, pues incluye una fábrica en Estelí, Nicaragua, campos en Nicaragua, un bar en Florida llamado Burn junto a un restaurante que también es de Patel, muy cerca. En 2015 se cumplieron 20 años de su creación y, al igual que ha sido tradición con los aniversarios de cinco en cinco como con el Decade o el 15th Anniversary, decidieron crear una línea para celebrar el aniversario, llamada Twentieth Anniversary (bien creativo), con una capa hondureña y tripa del valle Jamastra en Honduras y de Estelí y Jalapa en Nicaragua.

Muchos se preguntarán que si estamos en el año 2021, por qué estoy probando por primera vez un cigarro hecho en 2015 y los más incrédulos pensarán que este cigarro tiene seis años en mi humidor, pero no es así. Como todo producto de Rocky Patel, y hay bastantes productos de esa marca, este se sigue haciendo al igual que el Decade que fue lanzado en 2005 y el Fifteenth Anniversary de 2010, y hace un tiempo lo vi a buen precio y decidí comprar un 5-pack. Cuando salió costaba alrededor de $11, pero ya está por debajo… pero su precio sugerido sigue siendo ese. En cuanto al cigarro en mis manos, no son muchos los cigarros de capa hondureña que he probado, a menos que estemos hablando de alguna variación de los Eiroa, pero en este se nota un buen brillo y oleosidad sobre el cigarro, con aromas a chocolate, cuero y un fruto seco que puede ser pistacho. En el pie se sienten notas más dulces de chocolate, madera y notas tostadas. En la calada en frío siento notas de cáscara de naranja, chocolate y un poquito de lo mismo que he sentido en otras partes.

Ese aroma de cáscara de naranja era algo inesperado para mi experiencia en frío, pero es uno de los primeros sabores que se sienten una vez encendido, acompañado de notas de maní y pimienta. Ese sabor de pimienta y el de naranja se mantienen durante gran parte de este primer tercio y más adelante le aparecen sabores de cotufas (palomitas de maíz, o como se le llamen en tu país de origen) y un sabor que me recuerda a un consomé y… por favor, paciencia. En ocasiones he mencionado el sabor cárnico en cigarros y casi siempre lo relaciono con carne a la parrilla, pero en este caso es ese mismo sabor cárnico pero no a la parrilla sino más como en sopa o consomé. También le acompañan notas de nueces y no mucho más. Los sabores se sienten bastante balanceados y la intensidad es media, aunque el tiro es bastante más suelto de lo que me gusta.

En el segundo tercio aparecen notas más terrosas, como de tierra mojada, y es quizá el sabor más destacado en este punto de la fumada, con una quemada un poco más cambiante y torcida, pero con la tendencia a corregirse. La cáscara de naranja y ese consomé cárnico se mantienen en este tercio, y es en el retrogusto que ese sabor a naranja se siente más, por lo que el Twentieth, aparte de diferente, está interesante también. Superada la mitad del cigarro también se hacen más presentes notas de vainilla, que acompañan a esas nueces que sentía en el tercio previo, mientras que la intensidad sigue en media, con una ligera tendencia a aumentar, pero más por ese tiro que me entrega una gran cantidad de humo en cada calada, por lo abierto que está. Esto me está llevando a dosificar cada calada pero, inevitablemente, también hace que el cigarro queme más rápido de lo que quisiera.

En el último tercio aparecen notas de madera tostada, sobre todo como del charreado de una barrica, y en el retrogusto aparece una nota herbácea, siendo estos dos los sabores nuevos que acompañan las notas cárnicas y de cotufas, con notas más suaves de pimienta y al cabo de una hora y 15 minutos este Twentieth Anniversary llega a su fin, quemando bien, con muchísimo humo en cada calada y, sigo pensando, mucho más rápido de lo que hubiera querido. Afortunadamente me quedan tres en el humidor, que espero poder dosificar y darles más tiempo de guarda, aunque este ya tenía unos 3 meses.

En verdad no puedo decir que esperaba much de este cigarro, y tampoco puedo decir muy bien porqué. En lo personal, casi siempre me ha ido muy bien con la marca Rocky Patel, incluso su línea The Edge es de las que siempre, siempre tengo en el humidor, sean en capa Corojo, Habano o Sumatra. Pero en medidas bastante generales muchas veces considero a Rocky Patel parecido a Alec Bradley, en el sentido que ambas son marcas que fumaba mucho en mis inicios y luego, habiendo fumado más cigarros de marcas boutique, menos conocidos y más difíciles de conseguir, he dejado de lado muchos de estos cigarros de marcas conocidas y masivas. Con Alec Bradley estoy en un punto en que difícilmente consideraría comprar uno nuevo, pero con Rocky creo que radica más en un tema de altísima producción y la idea que el que mucho abarca poco aprieta, o que cuando haces tantos productos no pueden todos ser buenos. Pero hasta ahora no me ha fallado, así que es bien tonto de mi parte (lo admito) pensar que me fallará por ser tan masivo. Un aplauso a Rocky por hacer tantos productos y que sean todos buenos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Segovia Cigars
Marca: Rocky Patel
Modelo: Twentieth Century
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Honduras
Tripa: Honduras (Jamastran), Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $11,50
Puntuación: 86

Prisco Cigars – Triple X (Gordo)

Un nuevo obsequio de mis amigos de Tabacos y Vitolas, este es un producto de Prisco Cigars, una empresa bastante desconocida que tampoco parece hacer mucho por destacarse, gracias a que su página está caída desde hace un tiempo. Pero por lo que puedo ver se trata también de una tienda ubicada en Florida, por lo que este parece ser un cigarro privado o de venta directa en dicha tienda. Pero, insisto, es básicamente buscando e indagando que he llegado a esto, sin saber realmente de qué se tratan los cigarros. Lo que puedo decir es que la capa consta de varias hojas, incluyendo maduro, Connecticut y lo que asumo es Habano, pero tampoco existe esa información que me permita asegurarlo ni el origen de cada una.

Quizá lo que más vale la pena destacar de este original diseño del tabaco es que la perilla es de hoja madura, cuando en la mayoría de los casos son de hojas Connecticut, pero ya veremos qué tanto aporta a la fumada. Definir un solo aroma en la capa sería casi imposible o, mejor dicho, atribuir que un aroma pertenece a una capa específica, aunque en general se sienten aromas achocolatados en ella, con alguna que otra nota especiada que no puedo definir perfectamente y tampoco me voy a atrever. Se siente muy bien armado y en medio de mi ignorancia voy a decir que este es un cigarro armado con una sola capa y luego se le añaden trazos de otras capas, sobre todo porque no me puedo imaginar estar armando todo eso con el cigarro a medio hacer. La calada en frío presenta más o menos esa misma nota achocolatada, pero sorprendentemente suave y escasa, pero no sustituida por más nada, salvo alguno que otro aroma ligero a paja.

Aunque tiene distintos elementos sobre la capa, el cigarro sorprende porque quema muy bien. La ceniza es ligeramente escamosa, pero no amenaza con romperse ni caerse y el humo es abundante en cada calada. En cuanto a sabores, ha sido mi experiencia con otros cigarros que tienen más de una capa, sobre todo los barber pole, que el cigarro tiende a adoptar las propiedades de la capa más clara, lo cual suena bastante raro porque las capas claras tienden a tener sabores más sutiles que las oscuras, pero insisto, es mi experiencia y este Triple X no es excepción, con sabores sutiles, ligeramente picantes, notas de chocolate, pero abundancia en sabores verdes como grama recién cortada o vegetales y una nota dulce esporádica. La intensidad es media a media baja, muy a la par de la intensidad de los sabores.

En el segundo tercio los sabores cambian bastante, pero es solamente a partir de la mitad del cigarro, siendo los mismos precisamente hasta ese punto. Los sabores herbáceos y vegetales desaparecen por completo, pero no son sustituidos por ningún otro sabor, salvo la sensación bastante suave de un chocolate con leche. Lo que sí tiene es que esos sabores picantes se hacen más dominantes de la fumada y un sabor a nueces en el retrogusto. La quemada nunca ha sido perfectamente recta, pero tampoco ha requerido retoques y se termina controlando sola y el humo es abundante. La intensidad ya es media baja, habiendo perdido gran parte de su fuerza, aunque en términos de sabores se sienten un tanto más definidos.

En el último tercio los sabores tienden a tomar un aspecto ligeramente más cremoso, sin presencia alguna de la pimienta, muy suave de chocolate y la intensidad fija en baja. Sin embargo, también suceden un par de cosas que no ayudan a la fumada. La primera es que a principios del último tercio aparece un sabor suave de caramelo que rápidamente se hace más y más tostado, hasta el punto que adquiere un sabor amargo el cigarro y al cabo de un rato ese sabor tan tostado y amargo se convierte en algo que solo puedo describir como plástico quemado. Este sabor desagradable y el hecho que el cigarro se va haciendo más suave da como resultado inmediato que no lo quiera fumar más, pero también que me quede con las ganas de fumar otro cigarro. No lo hice inmediatamente pues al final me tomó una hora y media para fumar el cigarro, pero en la noche sí me fumé uno, aunque pequeño.

El Prisco Cigars Triple X es un cigarro llamativo y ciertamente uno que puedes usar para romper el hielo y comenzar una conversación. Pero es precisamente en ese ambiente que lo vas a disfrutar, pues su intensidad es bastante baja y no hay momento en el que debas detener la conversación para apreciar el cigarro, porque en verdad hay muy poco que apreciar. Siendo un cigarro con un cepo tan grande, ya de entrada sabía que no había mucho que ofrecer, pero a lo largo de la fumada el cigarro no sorprende en ningún momento, salvo por lo desagradable que se vuelve en el último tercio, especialmente porque esa sensación de plástico quemado se queda en boca durante largo tiempo después de dejar el cigarro. Pero si lo que quieres es aparentar y pasar un rato echando humo y conversando, pocos cigarros serán tan singulares como el Triple X.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Prisco
Modelo: Triple X
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: USA
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $4,00
Puntuación: 74