ACID – Nefasto

Podría decir que pocas veces un nombre le ha quedado tan bien a un cigarro, pero en vez voy a preguntarme por qué una marca le pondría a su producto un nombre así. Me recuerda al comediante americano Dennis Leary, que decía que podrías hacer una marca de cigarrillos llamada Muerte Negra y la gente igual los fumaría. Pero la verdad es que el hecho que se llame Nefasto no ha evitado que esta marca, creada en 1999 por Drew Estate, sea una de las más vendidas en USA. Los ACID en realidad no son tabacos saborizados y la manera más efectiva de darse cuenta de eso es que los saborizados normalmente tienen un solo sabor y ese sabor se aprecia durante toda la fumada. Los ACID, por otro lado, son infusionados y de eso te das cuenta cuando los estás fumando y ves que el sabor no es tan invasivo como en un cigarro saborizado y no es igual durante toda la fumada ni es un solo sabor. Esto se logra porque las hojas reciben el vapor de una cocción de distintos ingredientes que se colocan debajo. La receta de esos ingredientes es variable de un producto al otro pero también es secreta. Dicho eso, Drew Estate tiene otras líneas de cigarros saborizados que son exactamente eso y no infusionados, como los Java, los Larutan, Tatiana y otros similares.

El Nefasto tiene la misma liga que el Nasty que fumé hace unos días, pero mientras que el Nasty es un 4×52, el Nefasto es un 6×62, aunque igualmente en pirámide y con la misma capa Connecticut Broadleaf. Pero visualmente sin duda que el nombre le queda muy bien, la capa es bastante imperfecta, con trozos que faltan, muy frágil y de distintos colores en general y con aromas similares a los del Nasty, que incluyen incienso, flores (rosas?) y madera de sándalo, pero en el pie se sienten notas de bosta intensas y más de ese incienso. Precisamente porque la capa se encuentra tan frágil no me atrevo a «pelar» la perilla como recomiendan a veces hacerlo con los rabos de cochino como el que tiene este cigarro. La calada en frío me revela algo agradable a lo que hice una mención muy ligera en la reseña del Nasty y es que la perilla no es endulzada como esperaría que lo fuera en un ACID, simplemente porque se vende como saborizado (o infusionado). En realidad la perilla no tiene sabor más allá de los normales de un tabaco y la calada en frío me presenta… tabaco. Solamente tabaco, nada de aromas y nada de incienso ni nada de lo normal de un tabaco habitual.

Desde las primeras caladas me doy cuenta que el Nasty y el Nefasto son cigarros completamente diferentes. Si bien en un 4×52 vas a tener sabores más concentrados y fuertes, en el Nefasto 6×62 apenas si tienes sabores aunque la cantidad de humo que suelta es absurda. Me costó un poco que quemara de manera uniforme, o al menos que encendiera de manera uniforme, pero eso es normal con un calibre como este. Pero en el primer tercio puedo determinar que no es un cigarro malo, aunque tampoco lo llamaría un cigarro bueno, sino que es más como bastante neutral. Casi como si no sintiera los sabores de la infusión, porque son muy suaves y apenas si siento ese incienso pero creo que es la capa emanando olores solamente. En general sabe a un cigarro que no es infusionado o endulzado o saborizado, pero que tampoco aporta sabor alguno, pues ni siquiera es tabaco lo que se siente. La intensidad, como si no fuera obvio, es bastante baja y en cada calada me encuentro soltando más humo del que pensaba que había tomado gracias a la inmensa cantidad de humo que suelta. Menos mal que estoy en una terraza y hay algo de brisa.

En el segundo tercio los sabores son exactamente iguales que en el anterior, o quizá la falta de sabores es exactamente la misma. La ceniza es ligeramente más sólida que en el tercio previo, pero también eso es gracias a que es menos ancho y puede sostenerse mejor, pero también se siente menos «escamosa» por decirlo de alguna manera; se le salen menos pedazos. El humo sigue siendo casi absurdo, pero por la falta de sabores me encuentro no buscando más del cigarro o no esperando mucho de él, sino que leo mi libro y tengo el cigarro a la mano. Siguiendo el consejo de la persona que me los regaló, pruebo combinar el cigarro con una cerveza y el resultado es prácticamente el mismo. Aunque mi amigo me recomendó una cerveza stout, a la mano solamente tenía una rubia, pero incluso los sabores sutiles de la rubia superaron al cigarro y en ningún momento pude combinarlo satisfactoriamente; así que me terminé mi cerveza rápidamente, tomé agua y seguí con el Nefasto.

No hay ningún cambio en el último tercio, salvo que el humo es más abundante en caladas y menor en el cigarro como tal, pero no hay más sabor ni mayor intensidad del cigarro, sino solo algo que suelta humo y que le das caladas, e incluso hay ocasiones en que prácticamente se me olvida que tengo el cigarro. Me sucedió que alguien tocó el timbre de la casa y antes de ir a abrir le di como cuatro caladas rápidas y ahí sentí algo de sabores, aunque desagradables porque lo que hice fue calentar el cigarro, pero en la fumada normal, no hubo más nada. Al cabo de una hora y 20 minutos, el ACID Nefasto llegó a su fin.

Insisto, este es mi segundo ACID y en verdad es una variación del Nasty que fumé hace poco pero en una vitola más grande, pero el Nasty es considerablemente mejor que el Nefasto, particularmente porque en el Nasty hay varios sabores y se siente algo de infusión, mientras que en el Nefasto se perciben aromas en la capa a esa infusión pero a la hora de fumarlo apenas si se siente algo. Hay un gran componente de aromas que vienen de la capa pero eso no lo estás sintiendo en la fumada, sino más como el ‘room note’ que llaman. Mi ignorancia de los ACID me haría pensar que no son tan fuertes ni tan invasivos, pero evaluándolo como un cigarro normal diría que es decente, porque no es bueno ni es malo, no tiene malos sabores, quema bien y uniforme, pero no tiene nada que me invite a darle una siguiente calada o que me llame la atención para probarlo nuevamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: ACID
Modelo: Nefasto
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Pirámide
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 72

Cocuy: Bicuye Blanco

Dicen que todo lo bueno viene de a tres, ¿o es todo lo malo? No sé. Pero el hecho es que en los últimos meses son tres las empresas fabricantes de Cocuy que me han contactado para que pruebe sus productos y son tres las que me han obsequiado sus productos para probarlos. También fueron tres los productos que Bicuye me obsequió para que los probara, así que no hay nada que me indique que lo bueno no viene de a tres también.

Para el que no sepa mucho de cocuy, la botella de Bicuye Blanco puede ser algo confusa, pues en su etiqueta menciona que tiene 8 años de maduración y que es 100% agave cocui trelease. Pero efectivamente, el líquido contenido en la botella es un destilado cuyo 100% proviene de agave cocui trelease, autóctono de Venezuela y el 100% del líquido es lo que dice. Sin embargo, la maduración de 8 años es de la planta y no del líquido. Aunque estoy seguro que tanto la marca como las personas que sepan de cocuy querrán patearme por apuntar a algo tan obvio, sí me ha sucedido que un par de personas que han visto la botella me han preguntado si en realidad tiene 8 años de añejamiento.

NOTA: Casualmente al momento de esta publicación (el mismo día) me llegó la notificación que el Cocuy larense ya tiene Indicación Geográfica. Sin duda es un adelanto que, además, le dará mayor valor al Cocuy.

Este Bicuye Blanco es doblemente destilado, previa cocción lenta bajo leña de las piñas de cocui, lo que ocurre durante seis días continuos. La botella también menciona que es un producto artesanal y que la marca se enorgullece de crear una botella a la vez y que existe una denominación de origen controlada en proceso. Efectivamente, dado su proceso artesanal, la botella está marcada como la número 80 del lote 004, y mencionan que por ese proceso el producto final de este lote puede ser ligeramente distinto al de otro lote.

La botella en sí parece de vino y, efectivamente, lleva un corcho y debe sacarse con un tirabuzón, al igual que con las botellas de vino. Dada mi experiencia con estas botellas y estos corchos y el hecho que suelo guardar los corchos de botellas que voy acabando, rápidamente le conseguí un sustituto con tapa para evitar el escape del alcohol.

El líquido contenido en esta botella es casi que excesivamente transparente y es que el doble destilado y menos de 8 meses de reposo, no es para menos que sea como el agua, o incluso más claro. Pero esto también afecta la densidad del líquido y al darle vueltas en la copa, este se mantiene en movimiento durante un buen rato y las lágrimas descienden rápidamente, aunque insisto, las lágrimas en el cocuy no son necesariamente sinónimas de calidad, sino de añejamiento, y al tener poco añejamiento, pues descienden más rápidamente. Sin embargo, este descenso es aglutinado y masivo, casi que parece una sola pared de líquido que desciende.

En nariz se siente una nota fuerte mineral y salada, como si se tratara de agua de mar, casi. También hay notas vegetales, grama recién cortada, sabia y en esa nota mineral destaca el hierro sobre todo, con notas más suaves cítricas de piña que redondean el aroma.

En boca la sensación alcohólica de 46% se siente bastante suave, lo cual ya de por sí impresiona bastante. Aunque estos destilados tan volátiles tienden a perder esa propiedad y no sé si sea por eso, pero lo que hago es que me vuelvo a servir en copa y luego de confirmar los aromas, lo pruebo y efectivamente, esa sensación alcohólica en boca es bastante baja. Los sabores son herbáceos, ahumados y perfumados, con notas florales destacadas, tierra seca y cítrico de limón. De hecho, hay una nota amarga al fondo que me recuerda a la cáscara del limón. En el retrogusto hay una nota fuerte ahumada y muy metálica.

Recuerdo cuando probé el Bicuye Blanco por primera vez y destacar que su sabor era completamente distinto al de otros cocuyes blancos que había probado y eso es algo bastante común con los cocuyes: casi todos saben muy diferente. Pero el Bicuye tenía una propiedad metálica, ahumada y salada que no solo no había probado antes, sino que no pensaba que iba a probar.

Muchas veces me pasa que pienso cómo funcionaría un destilado en coctelería, pero al mismo tiempo pienso que los destilados hay que tomarlos puros para apreciarlos bien. No estoy seguro que uno o el otro sea más fiel al producto, pero sí estoy seguro que hay que probar de todo. Esta botella fueron obsequio de la marca, manejado gracias a mi amigo Camilo Olmos, quien como experto bartender se ha dedicado a crear confecciones de este destilado y que espero poder probar pronto. Pero sin duda que es un gran producto que merece ser probado y apreciado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bodegas Bicuye
Nombre del Cocuy: Blanco
Marca: Bicuye
Origen: Venezuela
Edad: 6 meses
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 79

Perdomo – Small Batch Series 2005 Connecticut (Toro Especial)

La línea Small Batch Series de Perdomo consiste en tres ligas distintas, una con capa Sun Grown (que creo es Habano), otra Maduro y esta Connecticut. Todas las líneas tienen las hojas de las capas reposando en barricas de bourbon y tripa con 10 años de añejamiento. Según la marca, la hojas utilizadas en la tripa suelen ser más pequeñas que las normales, por lo que los sabores están más concentrados. La línea también es limitada, aunque en verdad no sé qué tanto pues tiene más de cinco años en producción. El 2005 que aparece en la anilla se refiere al año en que se comenzaron a añejar las hojas utilizadas en su primera producción, que fue en 2015, por lo que si este cigarro lo compré en 2021, las hojas comenzaron a añejarlas en 2011. Las capas no pasan 10 años en barricas de bourbon, solo una parte del añejamiento final, que no creo que supere los 6 meses.

Inequívocamente es un Connecticut, con ese color casi naranja pálido de la capa y con dos bandas de colores dorados y oscuros, destaca bastante más pero no se ve tan abrumado como puede ser en el belicoso que fumé hace poco (capa maduro) o incluso en el Rothschild en el que también está disponible. Esta capa ecuatoriana tiene aromas muy llamativos, que incluyen paja, cuero y establo, mientras que en el pie se aprecian galletas y tierra húmeda. La calada en frío presenta aromas de establo y tierra junto con algunos toques menos predecibles como uvas y chocolate. El cigarro llegó como parte de un paquete de un seguidor, que creo que lo he mencionado antes… el paquete, no al seguidor. Normalmente no menciono a los seguidores en público, a fin que no les caigan a solicitudes, pero sí les agradezco enormemente por mensajes.

El Perdomo Small Batch Series 2005 Connecticut comienza también con sabores diferentes, destacando una nota salada bien curiosa, pero también con sabores a madera, tierra, nueces y una nota quizá más fuerte de la que esperaba de un cigarro de capa clara. El retrogusto es de nueces en su casi totalidad, pero también aparecen esas notas de uva verde y frutos rojos. Para mediados del primer tercio los sabores son más habituales, incluyendo paja, pimienta y una sensación muy cremosa junto con bastante pimienta en el retrogusto. Mientras adelanto en el tercio las notas de galletas que siento en el paladar van aumentando y la intensidad del cigarro es media-alta, con una construcción casi perfecta y un tiro fenomenal.

Casi se me pasa hacerle fotos por lo que lo estoy disfrutando, conversando en el jardín con un amigo y regularmente observando la cantidad de humo y lo bien que se siente el cigarro. En el segundo tercio sigue la sensación cremosa con sabores a paja, establo, cuero, galletas y nueces, y aunque la pimienta es menor en su intensidad, en el retrogusto sigue teniendo un rol muy importante y destacado, mientras que la intensidad general del cigarro sigue siendo media-alta. Hay un punto en el que le debo hacer un retoque al cigarro, pero más preventivo que reactivo al tiempo que el humo sigue siendo abundante y la velocidad de quemado considerablemente lenta.

Acompañando a mi hija (de año y medio) en sus momentos de juego, ella también me acompaña en mis fumadas, aunque a una distancia prudencial y evitando que le llegue el humo. Pero las huellas de su juego siempre están y la dan un fondo divertido a las fotos mientras que la intensidad del cigarro aumenta aún más en el último tercio, aunque no lo colocaría como Full, sino aún en media-alta. El cigarro se vuelve un poco menos variable, destacando menos sabores pero con buena intensidad, entre los que el cuero se vuelve el más imponente pero también incluye madera y nueces. Al cabo de dos horas y 10 minutos este Perdomo llega a su fin, el cual alcanzó sin molestar en momento alguno.

Hoy en día es habitual que las marcas estén haciendo cigarros de capa Connecticut que sean algo diferentes a los tradicionales suaves y lineales. Pero si tenemos en cuenta que este cigarro realmente fue lanzado en 2015 (hace 6 años), llama la atención esa capacidad y esa visión de Perdomo, una marca que de por sí es tradicional. Otra de las tendencias del mercado es hacer cigarros cada vez más grandes, incluso si son de capa Connecticut y aunque este Perdomo es el más grande de la línea, en ningún momento sentí que sus sabores estuviesen diluidos ni que se suavizara. Incluso, este Small Batch Series 2005 Connecticut se encuentra entre los Connecticut más intensos que he probado últimamente y aunque he probado muchos cigarros de esa capa muy buenos, creo que este en particular no se compararía justamente con ellos, pues tiene sabores muy diferentes a los de un Connecticut tradicional. Pero dicho eso, este es un cigarro que va a formar parte regular de mi rotación y eso es algo que hago muy poco con los capa Connecticut.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Small Batch Series 2005 Connecticut
Dimensiones: 6¼ x 54
Tamaño: Toro Especial
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 91

Ron: Foursquare Sagacity

Foursquare una vez más crea un ron excepcional, o al menos así lo llama, pues viene de la serie que llama Exceptional Cask. En una reunión sostenida hace unas semanas con amigos entusiastas del ron, un amigo trajo una de estas botellas que con mucho gusto y expectativa probé. También trajo la de Foursquare Premise que reseñé hace poco, el Diplomatico Distillery Collection, entre otros que todavía me quedan por reseñar. Curiosamente, el lanzamiento del Sagacity es justamente el siguiente al Premise, que fue el último ron de esta marca que reseñé, aunque esto no quiere decir que vaya a probar todos los otros de la lista, o al menos no en orden, aunque sí que quisiera.

Sagacity está embotellado a 48°, siendo una combinación de destilados de alambique tradicional y alambique Coffey, añejados durante 12 años. Una parte del ron es añejado en barricas exbourbon y la otra en exMadeira, que es un vino fortificado de origen portugués, pero que no es Oporto, sino que es añejado en las islas de Madeira, en la costa africana. Se tratan de islas volcánicas con sus suelos son bastante fértiles, aunque su vegetación es variable gracias a una enorme cantidad de viento que hace durante todo el año y el hecho que están muy cerca del desierto del Sahara.

La botella del Sagacity es igual a las demás de Foursquare, que es bastante bonita y destaca muy bien el líquido, además de llevar bastante información en la etiqueta. El corcho es sintético, lo cual en cierta manera aprecio porque son menos propensos a romperse, cosa que me ha pasado bastante con rones y whiskies, y pocas cosas desagradan más cuando te compras una botella cuyo precio supera los $50 que contaminar el líquido con restos de corcho que se rompió por cualquier causa en la que no tuviste nada que ver, lo cual no es un tema de Foursquare sino de la industria en general.

En copa el Sagacity se nota bastante oscuro, con una nota cobriza y destellos naranja. Las lágrimas son de esas que uno piensa que nunca van a bajar por la copa, pues después de agitar el líquido y conversar con el amigo que me dejó probarlo vuelvo a la copa y me doy cuenta que no ha bajado nada y, como es de esperar, lo primero que pienso es que ya bajaron. No es así y es un buen rato después que comienzan a separarse del borde, muy aglutinadas y descienden lentamente.

Los aromas en nariz son tan variados como espero y como ya Foursquare me tiene acostumbrado. Siendo tan solo el tercero de la marca que voy a probar, la expectativa es casi tan variada como la realidad y los aromas son muy de frutos rojos que incluyen moras, frambuesas y fresas, también hay notas de vainilla, jengibre, banana, coco, chocolate, uvas pasas y la mermelada que venden en Ikea, que se llama Sylt Lingon, y que técnicamente es «lingonberry», fruta que nunca había oído antes pero tuve que buscarla en Google (la mermelada, no la fruta).

En boca el porcentaje alcohólico de 48% se destaca desde el primer sorbo. También hay una sensación aceitosa en boca que hace que el líquido sea más pegajoso en el paladar y hace que esos sabores de frutos rojos y particularmente el de la mermelada de Ikea (que para mí siempre será de eso y no de lingonberry o de Sylt Lingon) sean los que se destaquen de primero. Le siguen notas de chocolate negro, coco y madera con una nota secundaria de jengibre, pimienta, madera y mineral, como de tierra mojada. Al final del sabor se sienten notas de cáscara de naranja donde se sentían las de jengibre y hay toques de sal y tabaco que acompañan una sensación de vainilla en la lengua largo rato después de haber pasado el líquido por la garganta.

No me cabe la menor duda que esta serie de Exceptional Cask de Forsquare es realmente excepcional, no solo por la variedad y complejidad de sabores que se pueden apreciar en cada botella, sino porque son realmente equilibrados también. Ese equilibrio es el que realza un buen master blender, pues teniendo a su merced tantos rones con tanta calidad como es lo que sale de la destilería Foursquare, sería muy fácil hacerlo mal. La influencia de la barrica Madeira, aunque no se nota específicamente como un sabor de vino fortificado, sí se sienten las notas que componen esos vinos y en el este ron estallan deliciosamente. Haber probado solo tres productos de Foursquare me llena de mayores expectativas para lo que los siguientes serán.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XI Sagacity
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $75
Densidad alcohólica: 48%
Puntuación: 94

Montecristo – Afrique (Jambo)

El Afrique de Montecristo es un cigarro «raro», aunque mejor dicho rare en inglés. En español raro es diferente y extraño, pero en inglés «rare» además de crudo para la carne, también se refiere a que es difícil de encontrar, escaso, algo que no ocurre muy a menudo, excepcional y casi sin igual. En el Montecristo Afrique se puede definir así porque en la mayoría de los casos de la multitud de cigarros disponibles en el mercado, los master blender siempre se las arreglan para crear unas ligas increíbles, pero realmente casi todos trabajan con el mismo tabaco. Pero el Montecristo Afrique tiene un ingrediente diferente y realmente rare: tabaco de Tanzania. Claro, también tiene tabacos dominicanos, nicaragüenses, peruanos y ecuatorianos, pero sigue siendo un cigarro con un tabaco difícil de encontrar.

El Afrique llegó a mis manos por medio de un seguidor de mi cuenta en Instagram, quien me escribió para ver si le recibía unos cigarros de obsequio. Por supuesto que le dije que sí y aquí están. Junto con este vino un Tatuaje, un My Father, un Crowned Heads y en total unos seis cigarros que me llaman la atención en su totalidad y de los cuales solo hay uno que ya he probado. Pero este Afrique realmente me impresionó porque no es algo que haya visto antes. Tiene una capa Cameroon de ese país africano, porque por supuesto que no podía ser otra, y es bastante venosa y el cigarro se siente con algunos puntos esponjosos, lo cual no me termina de convencer. Pero la capa tiene aromas de chocolate blanco, madera y notas cremosas, mientras que la calada en frío ofrece notas de madera, café y crema.

El Afrique no es fácil de encender de manera uniforme, pues luego de un rato dándole fuego preciso en donde debe ser noté que había una parte que no cogía candela bien, así que tuve que darle toques adicionales hasta que finalmente fue uniforme. No obstante, no se mantuvo encendido con regularidad y tuve que darle un par de retoques durante el primer tercio, lo que logró una quemada irregular en el anillo de combustión. Los sabores principales en la fumada son de madera, notas dulces, pimienta… no, picante sin la sensación de especia de la pimienta, pero sí como si fuese un aderezo picante. Hacia el final del primer tercio aparecen notas de chocolate negro que le dan una mayor complejidad a la fumada, pero los temas de combustión hacen que el humo no siempre tenga la misma densidad.

En el segundo tercio se define un sabor bastante prominente a café, que se vuelve el dominante a principios de este tercio y es el principal durante el resto de la fumada. La quemada sigue siendo irregular, lo que produce no solo un anillo de combustión extraño, sino también humo inconstante y la necesidad de tener el encendedor a la mano siempre para corregir cualquier problema. Sin embargo, en temas de sabores el Afrique no solo es agradable, también es diferente y el sabor de café dulce toma una nota como de café torrefacto que me recuerda los años que viví en España. La nota picante se sigue sintiendo como aderezo más que como especia, pero siguen habiendo notas de madera y ahora nueces entre los secundarios.

Para el último tercio los problemas de quemada se vuelven también problemas de construcción y la perilla comienza a deshilarse mientras que el cigarro requiere en la segunda mitad unos 3 retoques para mantenerse medianamente uniforme la quemada y se apaga una vez. Llega un punto luego de quitarle la segunda anilla que se apagó y dudé si dejarlo así o tratar de encenderlo; lo encendí pero duró como tres minutos antes que lo dejara. Los sabores son muy parecidos a los del tercio previo, aunque hay una menor sensación picante y una mayor dominación del sabor a café. No mucho más que contar, salvo que me tomó una hora y 35 minutos fumarlo y al final la intensidad se reduce de media a baja.

Dicen que a caballo regalado no se le puede mirar el diente, pero en este caso el seguidor que me los regaló esperaba que los reseñara, no porque tiene intereses en las marcas, sino más porque quiere saber mi opinión, supongo. Precisamente por eso, a este caballo sí hay que mirarle el diente y aunque es muy llamativo, tiene problemas desde el principio. No diría que hay que sacarlo de su miseria con un tiro de gracia, pero con él no vas a ganar competencias así que mejor no lo inscribas. Se trata de una buena fumada, medianamente compleja y con grandes diferencias con respecto a otros cigarros, pero su construcción es el mayor de los problemas y estos pueden ser causados porque no hay una experticia con este tabaco de Tanzania y quizá quema de manera diferente. Aunque creería que una marca como Montecristo, que tiene detrás el músculo de Altadis habría resuelto estos problemas antes de llevarlo a producción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Montecristo
Modelo: Afrique
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Jambo (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: Camerún (Cameroon)
Capote: Ecuador (Sumatra)
Tripa: Perú, Tanzania, Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 82

Cusano – Nicaragua (Robusto)

Un obsequio de mis amigos de Tabacos y Vitolas, a quienes siempre los tengo presentes en Venezuela cuando se trata de buscar cigarros low-cost que tengan sabores interesantes, lo cual no siempre es fácil. En cuanto a la marca, en 1995 el empresario Michael Chiusano viajó por negocios a República Dominicana a comprar tabaco para sus clientes, cuando de repente se dio cuenta que tenía órdenes por más de 10 mil unidades de su liga. Pensando que Cusano sería mucho más fácil de decir y recordar que Chiusano, le puso su nombre a la marca. Los cigarros fueron hechos, y la mayoría sigue siendo fabricada por Davidoff, que eventualmente adquirió a Cusano en 2009. Chiusano continuó con la marca hasta 2011, pero siempre fue una marca pequeña y no fue sino hasta hace 2015 que decidieron darle un movimiento mayor, como producto de bajo costo, que desde 2016 incluye el producto Nicaragua, con capa mexicana de San Andrés, capote Connecticut ecuatoriano y tripas de República Dominicana y Nicaragua.

A un precio que difícilmente supera los $3 por unidad, el Cusano Nicaragua, pese a no estar fabricado en Nicaragua y apenas tener una hoja de ese país llama la atención desde el primer momento por lo que parece ser una fabricación muy buena, una capa bastante lisa, con aromas a cuero y vainilla, sobre una tripa que desprende aromas a pimienta y más cuero, con algo de madera. Finalmente, la calada en frío presenta un tiro algo apretado, pero incluye notas a pimienta, vainilla y madera.

Aunque la imagen exprese algo más, el Cusano Nicaragua enciende bien, con un tiro menos que perfecto, humo abundante y sabores interesantes a nueces, algo de pimienta y notas suaves a tierra. A mediados del primer tercio aparecen notas de cuero y los sabores de tierra se colocan entre los primeros. Pero la razón de la ceniza es que durante las primeras caladas la quemada no era uniforme y eso me llevó a pensar que tenía que darle más caladas para emparejarla. Sin embargo, esto hizo que el anillo de combustión se fuese por un lado solamente, así que en vez de darle retoques y tratarlo como una emergencia preferí esperar a que el cigarro se enfriara un poco. Mientras se enfriaba la quemada comenzó a emparejarse y a producir un anillo de combustión más decente, así que tomé eso como una indicación de que debía tomarlo con calma con este cigarro.

En el segundo tercio este Cusano Nicaragua quema mucho mejor, aunque igual no lo puedo apurar porque empieza a desviarse. El humo es abundante, afortunadamente, pero la intensidad es baja-media, como ha sido más o menos desde el inicio y sin duda que no se puede fumar muy rápido, pues el sabor también se hace más amargo, fuerte y, junto con la mala quemada, es un cigarro para tomarlo con calma. Dicho eso, las sensaciones amargas se mantienen en la fumada, incluso dándole lentamente y eso no es del todo agradable.

En el último tercio no hay mucho que salve al cigarro, salvo algunos sabores como de anís, pero no son suficientes para destacar al Cusano Nicaragua como un cigarro que quisiera probar de nuevo. El tiro sigue siendo sensible al abuso, pero siempre que no esperes mucho de este tercio, no te decepcionará. Me hubiesen gustado muchas más cosas con él, pero simplemente no era en este cigarro. Al cabo de apenas una hora, el Cusano Nicaragua llega a su fin.

No es un mal cigarro, pero es un cigarro con el que tienes que hacer muchos compromisos: fumar lento, no buscar sabores, estar dispuesto a sacrificar y la verdad es que por ese precio se pueden conseguir mejores experiencias. Por otro lado, el cigarro se llama Cusano Nicaragua, pero solo una hoja de la tripa es de Nicaragua. Podría llamarse el Cusano México y tener incluso más méritos para ello; por lo que creo que el nombre del cigarro es una burla a sus clientes que buscan un cigarro con hojas nicaragüenses por aquello de las notas más picantes y la intensidad mayor en la fumada. Es una lástima que esta sea mi primera experiencia con un Cusano, porque la verdad es que me han recomendado otros cigarros de la marca abiertamente, y aunque este fue un obsequio, no es una experiencia que quiero repetir.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff
Marca: Cusano
Modelo: Nicaragua
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador (Connecticut)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $3,00
Puntuación: 69