JFR – Lunatic Maduro (El Loquito)

Hace casi dos años publiqué la reseña de un Lunatic Maduro también, este llamado El Chiquito, que realmente me llamó la atención por su forma y tamaño, pero para ser muy honesto no me impresionó mucho su sabor. Sin embargo, JFR ha creado distintos tamaños y exageraciones para muchos de sus cigarros bajo el paraguas de Lunatic, de los que El Chiquito es quizá uno de los más destacados gracias a sus dimensiones de 4,75×70. Pero en el paquete mensual de Cigar Hustler me incluyeron este llamado El Loquito, que posiblemente no sea tan estrafalario en su forma, pero realmente creo que me llama más la atención porque creo que podré apreciar mejor sus sabores.

JFR es una línea de Aganorsa que existe desde 2005 como productos exclusivos de tiendas físicas, por lo que sus siglas quieren decir Just For Retailers. En 2014 lanzaron la serie Lunatic en ligas Habano y Maduro y disponible también en línea. De hecho, ha sido esta línea la que ha impulsado las ventas del resto de los productos de la marca en línea también. La capa «Shade Grown Corojo Maduro» tiene aromas a madera y bosta, aunque ambos son bastante sutiles. En el pie es imposible sentir aromas y no confundirlos con los de la capa, pero lo que llama la atención es la calada en frío, precisamente porque las dimensiones de este cigarro hacen que el pie sea muy pequeño y en frío el tiro se siente terrible, aunque siempre sucede con estas vitolas y al ir quemando se va abriendo. La calada en frío presenta aromas a cuero, anís y chocolate oscuro. Aprovecho la ocasión de encender este cigarro mientras visito a mis amigos de Gentleman Brothers, quienes están en el proceso de construir una sala de fumadores en sus instalaciones.

Aunque visualmente parece muy distinto a El Chiquito, la diferencia es básicamente en que el cepo de este alcanza los 60 y la forma es de Perfecto, aunque el largo es el mismo. Antes de encenderlo me di cuenta que había cometido un error al llevarme el encendedor triple turbina y dado que el pie del cigarro es mínimo, encenderlo fue complicado porque no quería quemar de más. Sin embargo, eventualmente lo encendí bien y el cigarro mantuvo ese tiro terrible durante las primeras caladas, al punto que parecía a veces que se había apagado por el poco humo que podía soltar en boca. Pero cuando finalmente comenzó a abrirse la fumada los sabores a cuero y tierra fueron abundantes, acompañados por madera y pimienta, y un aura dulce que acompañó todo el tercio. El retrogusto es principalmente de pimienta y la intensidad media-alta. El anillo de combustión se corrige solo en la mayoría de los casos y la ceniza se sostiene bastante bien gracias a este gran cepo.

En el segundo tercio los sabores de cuero y pimienta son los más prevalentes, mientras que esa misma propiedad dulce que invade toda la fumada también se siente más dominante y ayuda a que los sabores de chocolate se sientan más en la fumada, pues aunque estaban muy presentes en frío, una vez encendido pareció desaparecer esa nota. Es la intensificación de la nota dulce la que ha ayudado a relucir los sabores de chocolate, precisamente porque es amargo y no tan notable. En términos técnicos el Lunatic Maduro se sigue comportando bastante bien, con una buena ceniza que, por protección propia decidí dejar caer, humo abundante y una velocidad de quemada muy respetable.

El Loquito se siente bastante más suave en el último tercio, lo que me ayuda a prolongar la experiencia algo más, pero también me deja con las ganas de otro cigarro, cosa que no hago porque ya Gentleman Brothers había cerrado y porque ya era tarde. Pero esa sensación es más por el hecho que el cigarro tiene cepo 60, pues normalmente los que fumo con ese cepo tienden a ser un poco más largo y el hecho que ambas puntas del cigarro son pequeñas y difíciles de fumar, o al menos al final, hace que la fumada no sea tan larga. Los sabores predominantes son de cuero y chocolate, pero la pimienta se mantiene como parte de la mezcla, sobre todo en el retrogusto. Al cabo de una hora y 15 minutos El Loquito llegó a su fin.

El JFR Lunatic Maduro El Loquito muestra los mismos sabores que en El Chiquito, porque obviamente son la misma liga, pero El Loquito concentra muy bien los sabores gracias a su cepo «menos grande» y su forma que tiende a cerrarse hacia la perilla. Es un cigarro dulce y picante, si nos vamos a la generalización, pero tiene sabores a chocolate, cuero y tierra que mantienen la fumada interesante. Entre los dos que he fumado me quedaría con este, pero tampoco es una vitola que me guste mucho y si bien es divertido y llama la atención un cigarro así, sigo prefiriendo los más tradicionales y parejos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: JFR
Modelo: Lunatic Maduro
Dimensiones: 4¾ x 60
Tamaño: El Loquito
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Shade Grown Corojo Maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 86

Ron: El Pasador de Oro XO

Conversando el otro día con un amigo que sabe mucho más de licores que yo, hablábamos de lo difícil (por no decir imposible) que es tener la DOC Ron de Guatemala sin ser parte del conglomerado de Diageo/Zacapa. Es que es una realidad; para estar en esa DOC el ron tiene que ser destilado y añejado en un área que pertenece a Zacapa. Pero por lo mismo, la marca Zaya se fue de Guatemala cuando vieron que les sería muy difícil competir contra Zacapa y hoy en día es producida en Trinidad.

Así que conversamos sobre qué otra marca existe en Guatemala además de Botrán y Zacapa, y la respuesta tardó en llegar. Sin embargo, ninguno de los dos dio con El Pasador de Oro, quizá porque no es completamente de Guatemala, aunque se vende como ron guatemalteco. Se trata de una marca creada por Les Bienheureux S.A.S. en París y es un blend de rones XO de Guatemala, con edades comprendidas entre 6 y 15 años, añejados en destilerías selectas de Guatemala. Sin embargo, no tiene edad marcada más allá del XO pero una vez mezclado lleva un añejado adicional en Francia en barricas de cognac.

El Pasador de Oro se muestra de un color entre cobre y bronce, con destellos de esos mismos tonos y lágrimas de gran grosor que descienden lentamente por la copa.

En nariz se aprecian aromas bastante ricos y abundantes a madera, tabaco, canela, nuez moscada, vainilla, regaliz y pasas, con notas más suaves de chocolate. Pero también se aprecian notas de mermeladas de frutas y nueces.

En boca se siente bastante cremoso, destacando diferentes tonalidades de madera, mermelada de naranja, toffee, vainilla, canela, chocolate amargo y con leche, nueces y una sensación suave de té. Pero también tiene un sabor que me recuerda a la coca cola y que también he sentido en el Diplomatico RE al igual que en algunas pruebas de El Dorado 12, que no es lo que más me agrada pero puede ser un efecto secundario del hecho que el ron es bastante dulce.

El retrogusto destaca sabores que ya aprecié en boca y ninguno nuevo, incluyendo té, chocolate y nueces, con algunas notas como de mermelada o caramelo. La permanencia es más corta de lo esperado y se siente un cierto aftertaste que incluye caramelo y menta, con notas de cáscara de naranja.

El Pasador de Oro XO es un muy buen ron, que demuestra que en Guatemala hay algo más que Zacapa y Botran, incluso si no es 100% de ese país, pues su terminado en Francia le añade calidad al destilado final. Sin embargo, se trata de un ron bastante dulce, por lo que para los fanáticos de Diplomatico y El Dorado puede ser un ron muy interesante, pero si eres más de rones como Foursquare o Flor de Caña, te puede empalagar fácil y rápidamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Les Bienheureux S.A.S.
Nombre del Ron: XO
Marca: El Pasador de Oro
Origen: Guatemala
Materia prima: Melaza
Edad: 6 a 15 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 71

ACID – Roam (Churchill)

Antes que me levantes las cejas y se pongan a elucubrar sobre mi aparente predilección por los cigarros saborizados o cigarros que, aparentemente, tienen una horda de haters detrás. Incluso, voy a ser el primero en admitir que yo era un hater también, aunque principalmente porque no los conocía. En mi publicación anterior del ACID especifiqué que no se trata de un cigarro saborizado, sino infusionado, y aunque eso puede no dejar a todo el mundo completamente claro, permíteme explicar con detalles de qué se trata ACID Cigars. Los ACID no son cigarros de tripa corta, sino larga y se encuentran entre los más vendidos en USA, con hojas nicaragüenses seleccionadas para tripa y capote, enrollados en capas de la más alta calidad, de diversos orígenes, y además son hechos en una de las mayores fábricas a nivel mundial. Pero lo que hace a la larga lista de cigarros de ACID únicos es que cada uno tiene una receta particular y única de infusión que incluye más de 140 esencias botánicas y herbáceas. Adicionalmente, las anillas tienen un color particular que va de acuerdo al tipo de esencia del cigarro; las hay azules (sabores suaves), rojas (alta intensidad), doradas (infusión en frío) y moradas (aromas más complejos). En lo personal, no son mis cigarros preferidos y realmente los estoy probando porque un amigo me regaló varios y me comprometí en darles una oportunidad. Las anillas me parecen horribles y les da una apariencia más plástica. Pero definitivamente no son cigarros saborizados, más allá de un sweet tip (punta dulce) en la perilla en algunos de ellos.

El Roam es un cigarro disponible únicamente en esta vitola Churchill 7×48, con capa Connecticut y tripa y capote nicaragüenses. Antes de ser torcido, el tabaco es añejado durante 150 días en una barrica de roble. La capa se nota bastante imperfecta, incluso con un pequeño nudo en la parte superior, justo por debajo de la anilla, al igual que múltiples venas a todo lo largo. El cigarro se siente ligero y la capa bastante infusionada con aromas a chocolate y vainilla, mientras que la calada en frío me da notas intensas de té, pero más como el típico Nestea frío que te tomas de nevera, al igual que la nota dulce en la lengua gracias al sweet tip. En lo particular pienso que no comenzamos muy bien pues no es un sabor que quiera sentir en un cigarro, pero aquí vamos.

El Roam comienza bastante neutro, en realidad. Me cuesta definir muchos aromas porque la mayoría se sienten excesivamente neutrales y suaves, como si simplemente se tratara de un Connecticut sorprendentemente suave que tiene una nota dulce, en este caso dada por la perilla endulzada. El humo no es abundante y el anillo de combustión es bastante variable, lo cual me obliga a darle algunos retoques de control a fin de no desviarme demasiado, pero en sabores durante el primer tercio es casi exclusivamente dulce y no mucho más. Hay algunas notas florales, pero estas solo se aprecian en el retrogusto y ahí son bastante sutiles. Esperemos que mejore en el segundo tercio.

El anillo de combustión definitivamente mejora en este tercio, al igual que las otras características técnicas como la quemada, densidad del humo, e incluso sabores. No son muchos, pero hay algo más allá de la nota dulce solamente, incluye té y nuez moscada, pero en términos generales el cigarro se siente como una fumada dulce solamente, pero cuando trato de darle caladas continuas o más fuertes el resultado es una fumada más amarga. Superando la mitad del cigarro las notas cremosas son posiblemente lo único nuevo. La descripción del cigarro en la página de Drew Estate es de un aromas ligeros y una nota cremosa, pero es poco de eso lo que he podido apreciar y no mucho de nada más.

En el último tercio no hay mayores cambios, aunque quizá se siente menos dulce y eso es porque me he acostumbrado a la nota de la perilla o que simplemente ya no le queda azúcar. Pero al cabo de una hora y 40 minutos llego al final de este largo cigarro, que realmente no me aportó una gran experiencia, principalmente por lo extremadamente sencillo de su liga. La colocación del tabaco en barricas de roble supuestamente le aporta un sabor más ahumado, pero la verdad es que no sentí nada de eso, más allá de una nota floral. Podría recomendar este cigarro con una café mañanero, sobre todo uno bastante cremoso, o incluso con una cerveza ligera y rubia. Más allá de eso no inventaría mucho.

Luego del gran párrafo que escribí defendiendo el honor de los ACID al inicio de la reseña es posible que te sientas un poco defraudado con el cigarro, aunque está claro que primero lo fumé y después lo reseñé, así que ya yo sabía cómo iba a terminar todo. Pero en lo particular pienso que los ACID que he fumado son más para descubrir sabores y experiencias y ver cómo puedo convertirlas en algo más y con estos cigarros infusionados en particular, esa experiencia va de la mano con la aventura de descubrir los sabores, pues ninguno está definido. Pero el Roam es más como un misterio, una experiencia que poco aporta y en la que pasé mucho más tiempo pensando y buscando sabores que realmente saboreándolos. No es un cigarro que volvería a comprar y eso aplica en mayor o menor escala con muchos de los ACID que he probado, aunque con gusto los seguiré probando.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: ACID
Modelo: Roam
Dimensiones: 7 x 48
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 67

Whisky: Talisker 18

Completamente fuera de mi presupuesto regular, pero una muestra que no podría dejar de probar, especialmente cuando el Talisker 10 se encuentra entre mis whiskies preferidos. Talisker tuvo hasta hace poco tiempo el honor de ser la única destilería en la isla de Skye en Escocia, aunque hoy en día puede decir que es la más antigua de la isla. Siendo parte de Diageo, es casi seguro que se mantendrá durante muchos años más, independiente de las dificultades financieras por las que pasan muchas otras destilerías más pequeñas. En Google Earth han permitido hacer un tour interno de la destilería.

El Talisker 18 ha pasado precisamente esa cantidad de tiempo (en años) en barricas que una vez contuvieron bourbon o jerez y llevó el título del mejor single malt del mundo en 2007. Al igual que con el 10, este es embotellado a 45,8% alcohol.

Hasta donde tengo entendido, Talisker no se caracteriza por destacar algunos atributos que otros whiskies sí, particularmente porque no los tiene. Los dos ejemplos más clásicos son que el color del whisky es corregido artificialmente y que el filtrado se hace en frío, que tantas otras marcas aprovechan para destacar cuando una o ninguna de esas es aplicada. En Talisker sí lo hacen y si no te gusta, no dan mayor explicación de porqué sí se hace ni si es mejor. En lo particular, no tengo problema con eso pues el producto final lo vale. Además, a Diageo no le importa, pues una buena parte del producto final termina en distintos productos centrales de Johnnie Walker.

Aunque Talisker ha estado produciendo varios NAS (sin edad marcada) como el Storm, Skye or Dark Storm, el Talisker 18 sigue siendo producido como el siguiente paso al 10.

En copa se nota un amarillo bastante claro, o al menos más claro de lo que imaginaría de un whisky de 18 años. Las lágrimas descienden lentamente y se ve bastante denso.

En nariz la nota de turba se siente bastante ligera, incluso menos que en el 10 y por eso es quizá más atractivo, particularmente si no eres de los amantes de ese estilo. También hay notas fuertes de limón, caramelo, torta (estilo pound cake) y cardamomo, lo cual es raro para un destilado que ha sido añejado en barricas de bourbon y lo atribuiría más a la de jerez.

En boca es donde se siente bastante la turba y en donde realmente se sienten esas notas ahumadas, aunque no son muy intensas, sin duda suavizadas por el tiempo extenso en barricas. Los sabores son similares a los aromas, destacando una combinación del pound cake con limón (como una torta de limón), madera y caramelo, pero sin mayor golpe alcohólico, incluso con casi 46% de él. El retrogusto incluye una nota cremosa muy agradable, caramelo, galletas y más ahumado. El retrogusto es incluso más complejo que en boca, destacando precisamente esa nota de madera de roble, aunque no se siente tan tanino, o tan amaderado como 18 años en barrica me llevaría a pensar.

En conclusión el Talisker 18 es muy bueno y me gusta posiblemente a la par del 10, pero con un precio que es más del doble, ya sé con cual me quedaría. Quizá una mayor concentración alcohólica o la carencia de filtrado en frío le darían un aspecto más diferente de su hermano menor, pero como está no deja de ser un muy buen whisky.

Ficha Técnica:
Empresa Madre: Diageo
Fabricante: Talisker Distillery
Nombre del Whisky: 18
Marca: Talisker
Origen: Escocia
Edad: 18 años
Precio: $140
Densidad alcohólica: 45,8%
Puntuación: 87

Drew Estate – Undercrown Shade Suprema (Perfecto)

En junio de 2019 Drew Estate anunció que crearía una nueva vitola del Undercrown Shade como el que fumé hace casi cinco años, en formato perfecto de medidas 6×50/54 y con una liga similar a la del producto original, pero que promete ser un tanto más fuerte, aunque en papel son las mismas hojas, aunque pueden ser «primings» distintos o un tema que simplemente se da por la forma del cigarro que, aunque es técnicamente un perfecto, se comporta más como un salomón. El cigarro me lo regaló el mismo amigo que me regaló los ACID que he estado reseñando últimamente, pero en este caso incluyó un cigarro que sabía que me gustaría, en comparación con otros que cree que me gustarían.

Al igual que el Shade original, la capa del cigarro es ligeramente más oscura que las Connecticut tradicionales, o quizá es un efecto de la luz por el blanco de las anillas, aunque es un poquito más oscura que el dorado incluido en ellas también. Los aromas de la capa son de paja mojada y dulce, mientras que es imposible sentir los aromas del pie gracias a lo pequeña que es la abertura y lo que siento son los mismos aromas de la capa. La calada en frío es de paja también, con notas ligeramente herbáceas y de madera. El tiro en frío se siente extremadamente apretado, pero eso es directamente gracias a esa pequeña abertura del pie; una vez comience a quemar bien el tiro tiende a abrirse más y es cuando realmente sientes el sabor del cigarro.

Efectivamente, las primeras caladas son terribles, muy apretadas pero el truco siempre está en tener la paciencia y saber que en lo que la quemada sea mayor, igual será el sabor y mejor será el tiro. En su forma me recuerda mucho al Caleta de ZR Cigars. Una vez quema bien, los sabores son de leña y mosto, con notas más ligeras de pimienta y paja, mientras que para el momento de la imagen son de madera húmeda y pimienta negra, con paja mojada en sabor secundario y retrogusto de pimienta únicamente. La intensidad es media, con una quemada extraordinaria, anillo de combustión perfecto y la ceniza muy bien formada.

Durante el segundo tercio los sabores de paja mojada y madera mojada están en el mismo punto de intensidad máxima, mientras que la pimienta se mantiene como secundario, y al punto medio del cigarro desaparece, seguido de los sabores de paja y dejándome con sabores de madera entre los principales y prácticamente únicos, pero acompañado de notas dulces que le dan una complejidad muy interesante al cigarro y me invitan a fumarlo más lento. En el retrogusto las notas son cremosas y de vainilla, por lo que es un placer fumarlo. La intensidad se reduce un poco a baja-media, pero eso no reduce la calidad de la experiencia, gracias a que el humo es abundante y denso y en el resto de los temas técnicos se comporta a la altura. Quizá el aspecto negativo en este punto es que la hoja Connecticut suele ser un poco más suave o delgada que las más maduradas, por lo que la perilla del cigarro tiende a verse más afectada por la saliva y toma una imagen bastante fea, pero trato de remediarlo con la fumada lenta, precisamente.

El último tercio es bastante parecido al previo, con una nota más dominante de madera, dulce y la pimienta se mantiene en el retrogusto. Las notas de madera incluyen matices de madera mojada y seca, en momentos distintos, mientras que la intensidad aumenta pero no mucho, colocándose como un grado por debajo de media. Pero se mantiene a la perfección en temas técnicos, con humo abundante y una quemada constante, sin apagados y sin calenturas. Me tomó casi dos horas terminarlo y fue una tarde/noche de amigos en casa. Antes de encenderlo pensé que sería el primero y ya tenía el segundo a la vista, pero después de este no me quedaron ganas de fumar inmediatamente. Eventualmente lo hice, pero fue uno corto.

Hace mucho tiempo probé este cigarro por primera vez y en esa época no era gran fanático de los Connecticut y por ello no me pareció gran cosa (le di 80 puntos). Pero en esta ocasión me gustó más, quizá en parte porque los Connecticut ya me gustan bastante pero también porque he afinado el paladar para estos cigarros más suaves y en 2016 me pareció muy suave. Los sabores y la intensidad del cigarro rara vez superan el punto medio, pero la sensación cremosa y el humo abundante son puntos a su favor que solo ayudan a sentir mejor los sabores. Me llamó la atención no querer fumar algo después (me aguanté casi una hora sin fumar al final de este), pues por lo general con amigos lo normal es que me fume dos. Pero realmente consideraría volverlo a comprar porque lo disfruté bastante.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Undercrown Shade Suprema
Dimensiones: 6 x 50/54
Tamaño: Perfecto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Indonesia (Sumatra)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98), Nicaragua (Corojo, Criollo)
Precio: $9,60
Puntuación: 90

Luis de Torres – 1492 (Toro)

El último de los cigarros que la marca me pidió que probara y lo que, inevitablemente significará una pequeña sinopsis de mis impresiones al final de esta reseña. El 1492 es un cigarro de esta pequeña marca de propiedad francesa y fabricación en la República Dominicana, siendo este en particular uno con capa San Andrés mexicana sobre un capote nicaragüense y tripa de USA (Pennsylvania Broadleaf), Colombia, Nicaragua y República Dominicana. Visualmente, el 1492 es prácticamente igual a los demás, salvo que el color de la anilla es de fondo blanco y la capa se nota bastante irregular y más moteada que en el 1498, que comparte el mismo origen mexicano.

Igualmente, la capa es bastante irregular, con distintos tonos de colores y venas mucho más prominentes. La capa San Andrés no es una que se destaque por ser especialmente bonita y en el 1492 queda bastante claro. Incluso, en su capa tiene un aroma como de tabaco húmedo, cuero viejo, madera de cedro y una cierta nota de pimienta que me hace arrugar la nariz. En tripa se sienten aromas muy similares, que me hacen pensar que esa capa es bastante aromática, porque en la tripa no hay San Andrés, pero son esos aromas a cedro y cuero los que más se siente, con un adicional de paja. Lo pico y la calada en frío presenta aromas a madera y una nota especiada, pero no mucho más.

El 1492 enciende rápida y uniformemente, dejando atrás todas esas impresiones de cigarro fuerte que había sentido en frío y destacando una nota muy suave de pimienta, apenas para potenciar los sabores a madera mojada, anís, ciruelas y notas cítricas en la calada, con un anillo de combustión muy bueno, recto y sin indicios de problemas, ceniza blanca uniforme y humo que no es realmente abundante pero tampoco llega a hacerme pensar que pueda haber un problema. Hacia el final de este primer tercio aparecen sabores a nibs de cacao que espero sean un preámbulo a un segundo tercio más intenso en sabores, pues el cigarro va de medio a suave.

El segundo tercio es muy parecido al primero, aunque con sabores distintos, pero caracterizando una intensidad media, sobre todo porque la pimienta tiene la misma nota suave y destaca los sabores a madera, anís y cítricos, mientras que este tercio saca a relucir sabores adicionales como los de chocolate del tercio previo pero que se definen más como nibs de cacao y una nota de cebada que le da un perfil como de cereales a este segmento, haciéndolo ligeramente más complejo pero con la misma intensidad de media a suave. El humo sigue siendo ligeramente escaso y sigo teniendo la esperanza que se haga más fuerte en el último tercio sobre todo porque un cigarro suave con capa San Andrés no es lo más común y en todas las instancias que los he probado tengo una mayor intensidad y eso destaca sabores más ricos.

En el último tercio el 1492 comienza a sufrir un poco en la capa y aparecen pequeñas «ampollas» que la quiebran, aunque esto también puede ser porque le he dado más caladas de lo normal buscando mejorar la intensidad, pero en el último tercio pasa de media-suave a puramente suave. Los sabores se simplifican un poco, desapareciendo la pimienta y los nibs de cacao, y dejando los de cebada, madera y una nota irrisoria a nueces que se siente principalmente por el retrogusto, zona en la que durante el resto de la fumada no se sentía mucho más allá de una nota dulce. El total de la fumada fue de una hora y 20 minutos, aunque esperaba algo más de tiempo porque el cigarros se siente bastante grande en mis manos.

En general mi experiencia con Luis de Torres ha sido realmente positiva, aunque quizá fue el 1492 el que menos impacto me causó y por eso lamento haberlo dejado para el final. Fumé dos cigarros para hacer esta reseña porque la primera me pareció que fue una experiencia muy suave y quise esperar que hubiese sido un tema de irregularidad del cigarro, pero al mismo tiempo el hecho que los dos cigarros hayan sido prácticamente iguales habla maravillas de su fabricación, cosa que no siempre es fácil cuando tienes una marca muy pequeña como esta. No obstante, el 1492 es un cigarro que se ve muy bien a la hora de fumarlo y su columna de ceniza es espectacular, solo que para el que lo fuma no es el mejor ejemplar de la marca y yo me iría por el 1498 o el 1493, o incluso el 1502. Dicho eso, en general los nombres (o números) de cada cigarro no me dicen mucho y no denotan ni la intensidad ni la complejidad… que podríamos decir lo mismo de casi todos los otros cigarros que existen, pues quizá nombres como Signature o Anniversary Edition tampoco denotan su calidad o intensidad. Pero usar los años de los viajes que Colon realizó a América no es algo que me llene de gozo o expectativa a la hora de encender un cigarro. Además que no sé cómo funciona en el mercado mundial contra una marca que se llama 1502, pero eso es un tema legal en el que no planeo meterme.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Artista
Marca: Luis de Torres
Modelo: 1492
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, USA (Pennsylvania Broadleaf), Colombia
Precio: N/D
Puntuación: 80