Sin entrar en demasiados detalles sobre la marca Johnnie Walker, cosa que he hecho en reseñas anteriores, el Green Label es un blend de whiskies de aproximadamente 15 años. Al parecer este fue descontinuado entre 2012 y 2016, pero fue lanzado nuevamente en 2017, que fue más o menos en la misma época que tanto Red Label como Black Label pasaron también por algunas reformulaciones y es muy posible que el relanzamiento del Green Label haya sido con una nueva fórmula.
Green Label es un blend hecho específicamente de whiskies de malta, es decir que no contiene whisky de grano y todos con un mínimo de 15 años de añejamiento en barricas de roble americano y europeo, y provenientes de regiones como Speyside, Highland, Lowland y las Islas. El producto final es embotellado a 43% de alcohol.
En copa se trata de un líquido de un ámbar relativamente claro, con destellos dorados. En la parte interna se forman lágrimas de tamaño moderado y de bajada relativamente lenta, lo cual sostiene la teoría de los 15 años mínimos de añejamiento.
En nariz se sienten notas de madera de sándalo, vainilla, cáscara de naranja, cítricos, cuero, paja y tabaco, al igual que una nota ahumada de fondo. Me levanto a darle chance al whisky que se airee un poco, pues la imagen que aparece arriba la hice hace bastante tiempo. A mi regreso se sienten notas de banana y su cáscara, algo de jengibre, canela, guayabita y almendras. Aromas muy interesantes y con menor contenido de madera del esperado, inclinándose más hacia notas herbáceas y frutales, que suelen ser más difíciles de apreciar en un whisky de 15 años.
En boca desprende varios matices, con un sabor más característico de la madera, pero también incluyendo notas herbáceas, a tabaco, cáscara cítrica y cáscara de banana. En segunda instancia también siento notas de especias como jengibre, canela y nuez moscada, y al final notas frutales de manzana, pera, pasas y una nota distante ahumada, que apenas si acentúa los sabores típicos del whisky. En el retrogusto existen notas de caramelo y miel, que simplemente atan el resto de los sabores.
Ciertamente este Green Label de Johnnie Walker es un whisky hecho para tomar solo, apenas si con hielo si hace calor, pero para explorarlo en cada sorbo. Los sabores de madera y ahumado están bastante contenidos, destacando más sabores de Highland y lejanos de las costas, y al añadirle hielo esas notas herbáceas son mucho más destacadas, pero sin sobresalir demasiado esas notas dulces.
Ficha Técnica: Empresa madre: Diageo Fabricante: Johnnie Walker Distillery Nombre del Whisky: Green Label Marca: Johnnie Walker Origen: Escocia Edad: Promedio de 15 años Precio: $65 Densidad alcohólica: 43% Puntuación: 88
Los amigos de Tabacos y Vitolas nuevamente me obsequiaron este cigarro hecho por la gente de Famous Smoke, que normalmente se venden en bultos de 20 y que a ellos les resulta bastante bueno venderlos, incluso si la gente no los conoce del todo. La serie VSL tiene tres vertientes: Nicaragua, República Dominicana y creo que Honduras. Estos en particular son hechos en Tabacalera San Rafael, en Estelí, Nicaragua y su nombre viene de las hojas que se utilizan para hacerlos: Viso, Ligero y Seco (VSL). Además, tienen una capa Connecticut ecuatoriana.
El cigarro se trata de un robusto 5 x 50, que en la mayoría de los casos es mi vitola preferida, especialmente cuando es un cigarro que voy a fumar por primera vez, aunque muchas veces me voy por los toro 6 x 52 también. Este en particular se siente ligeramente empacado, pues tiene algunas zonas medianamente esponjosas, pero nada que preocupe al menos antes de encenderlo. La capa tiene aromas típicos de un Connecticut, incluyendo notas de paja, algo de establo y quizá algo de chocolate suave. Al picarlo me encuentro con aromas que no espero del todo de un cigarro con capa Connecticut, pero que igualmente son agradables e incluyen pimienta, nuez moscada, paja y establo. Nuevamente me pongo triste por no encontrar mi punch, pero lo pico con la doble hojilla y aquí vamos.
El VSL Nicaragua comienza interesante y mucho más fuerte de lo que esperaba, con notas de intensidad media a café, notas cremosas y tierra, mientras que en el retrogusto hay notas de café y de chocolate, con algo de pimienta. La ceniza se sostiene bastante bien pero con estos cigarros de bajo costo hay que tener mucho cuidado, así que fumar al aire libre es una buena idea, pero eso soy yo que tengo un pulso terrible. A lo largo del primer tercio hay notas adicionales de azúcar morena y no mucho más, con una intensidad media. El humo es abundante y el tiro nada mal, aunque un poco apretado para mi gusto.
Para el segundo tercio, al que llego después de 20 minutos de fumada, aparecen notas de nuez moscada, que se juntan con el café y azúcar morena, pero realmente no hay un gran cambio de sabores, y por su precio tampoco espero que los haya. El anillo de combustión no es del todo recto y afortunadamente para las fotos ha quedado bien, pero tampoco ha requerido retoques y se corrige solo. No sé si es un tema de suerte o que simplemente estos VSL Nicaragua están bien hechos, pero el tema de las quemadas y la construcción en los cigarros low cost es algo que hay que tener en cuenta.
La nuez moscada se vuelve un sabor a apreciar en el retrogusto también en el último tercio, en donde han desaparecido algunas de las notas de chocolate y la tierra, pero el sabor de café sigue siendo el más destacado del cigarro, seguido de azúcar morena, almendras y la pimienta se potencia bastante, lo cual me hace dudar por un momento de qué tan Connecticut es el cigarro. También hay unas notas ácidas que bien pueden ser causadas por falta de humidor, pero se hacen un poco más intensas a lo largo del último tercio y me hacen dejar el cigarro cuando todavía le queda un poco de fumada, pero por el hecho que es un cigarro de bajo costo, estos temas son esperados. El tiempo total de fumada fue de 55 minutos.
La verdad es que el VSL Nicaragua me sorprendió, especialmente porque esperaba una fumada barata y, en la mayoría de los casos, gran parte de los cigarros que tengo por fumar son de dos a tres veces el precio de este, por lo que siempre tengo bajas expectativas para ellos, pero este ciertamente vale mucho más de lo que cuesta. Nuevamente, gracias a Tabacos y Vitolas no solo por los cigarros, sino por abrirme los ojos ante un mercado de cigarros de bajo costo que no por ello son de baja calidad.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacalera San Rafael Marca: Famous Smoke Shop Modelo: VSL Nicaragua Dimensiones: 5 x 50 Tamaño: Robusto Origen: Nicaragua Capa: Ecuador (Connecticut) Capote: Nicaragua Tripa: Nicaragua Precio: $3,00 Puntuación: 82
Entre todos los eventos, descubrimientos, natalicios y decesos que se celebran año a año, de verdad me llama la atención que exista un cigarro que haga honor a Black Friday, especialmente cuando no se trata precisamente del famoso Viernes Negro, particularmente de la historia económica venezolana, sino del último viernes de noviembre, o el que viene después de Thanksgiving, cuando los precios de muchas tiendas son reducidos y la gente se vuelve loca para entrar y comprar. Posiblemente sea una de las imágenes más crudas y tristes del capitalismo, pero el Black Friday 2020 quizá carecía de la histeria en la que después de la cena de Acción de Gracias las familias pasaban horas revisando los descuentos que aprovecharían al día siguiente. Pero el hecho es que Black Friday es una festividad y por ello HVC decidió hacerle un cigarro que produce anualmente desde 2015, y para 2020 incluso hizo dos versiones: el cigarro principal, que es el protagonista de esta cata, es un corona gorda 5,625 x 46 y una versión llamada Firecracker que es un 3,5 x 50.
Aunque este cigarro tiene una capa Habano ecuatoriana, creo que es de las más oscuras que he visto en mucho tiempo, lo que me hace pensar en una cierta madurez en la capa, pero no especifica nada de eso, así que no voy a inventar nada. Tiene varias protuberancias y algunas venas pequeñas a lo largo, pero con aromas a establo, chocolate negro y toques de cereales, mientras que en el pie se sienten notas más dulces, que incluyen galletas, canela, pimienta y notas de bosta. Finalmente lo pico con la doble hojilla, luego de pasar una media hora buscando el cortador punch y llegar a la conclusión que lo perdí. La calada en frío da notas más frutales pero menos dulces, e incluye té y durazno.
Una vez encendido, el Black Friday 2020 tiene sabores interesantes desde la primera calada, que incluyen nueces, manzana, semillas de amapola y ese aftertaste alicorado que dejan los alcoholes blancos. El cigarro enciende perfectamente y tiene un anillo de combustión casi perfecto, aunque confieso que esa perfección la logré con un par de retoques, que son esperados puesto que estoy al aire libre y corre una ligera brisa. Al cabo de las primeras caladas el cigarro muestra pronunciadas notas de pimienta, tierra, crema láctea y pistacho, con notas más suaves de cuero y un retrogusto de pimienta únicamente, aunque hay un aftertaste de durazno. El retrogusto es intenso, por lo que no me atrevo a hacerlo muy seguido, pero a lo largo del primer tercio lo hago un par de veces más y siento notas de tierra en él también. Hacia el final del tercio aparecen notas saladas en la lengua y la intensidad del cigarro ciertamente se coloca en alta desde el primer tercio, aunque no es una intensidad continua y varía a veces en media-alta.
En el segundo tercio se mantienen los sabores de pistacho, pero también hay un fuerte sabor a madera que aparece, le acompañan notas de pimienta y esa sensación alcohólica de haber tomado un destilado fuerte en boca. Entre los sabores secundarios hay pimienta, caramelo y paja, mientras que el retrogusto se mantiene fuerte y el sabor predominante ahí es pistacho con pimienta, aunque a veces aparecen notas cremosas también. La quemada es un tanto irregular, presentando una que otra sección de la capa que se niega a quemar al mismo ritmo que el resto del cigarro, por lo que hay que retocarlo. La intensidad ahora se coloca en media-alta de manera más consistente, mientras que los sabores son intensos en todo su esplendor. Los sabores secundarios siguen siendo variados, destacando nueces, manzana, cuero, crema láctea, tierra y durazno, más o menos en ese orden.
El último tercio es igualmente complejo, negándose a llegar a este punto con dos sabores apenas, sino combinando notas de nueces, pistacho, cuero y crema, que podría sonar un poco más sencillo que los tercios previos, pero los sabores son más cremosos y afrutados, por lo que se puede decir que tiene más matices, pero también se aprecian estas notas porque tiene mucha menos pimienta, incluso en el retrogusto, lo que me permite también apreciar la extensión de los sabores. El sabor de nueces es más dulces y en el retrogusto se sienten notas más herbáceas y de pretzel. La intensidad del cigarro sigue en media-alta, mientras que los sabores son intensos. El último tercio es eterno y me toma una hora y 50 minutos en total fumar el cigarro, que para una corona gorda es un tiempo muy respetable.
Viendo un poco el historial de productos Black Friday de HVC, esta es la presentación que menos va con el sentido del Black Friday: es la más cara. En 2015 el cigarro costaba $5,40 y en 2017 llegó a costar $4,60, pero el de 2020 cuesta $7,50 pero en ninguno de los casos lo llamaría un cigarro caro. Por ese precio tienes un cigarro de buenos sabores e intensidad muy respetable, con uno que otro problema de quemado que se resuelve fácilmente, y con unos temas de tiro que no parecen tan fáciles de resolver pero no son graves, aunque sí crónicos. El retrogusto es un poco incómodo durante momentos, particularmente porque es demasiado fuerte vs. la intensidad del cigarro, pero para muchos fumadores esto no sería un problema si no hacen retrogusto regularmente o los que simplemente no lo hacen.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa Marca: HVC Modelo: Black Friday 2020 Dimensiones: 5⅝ x 46 Tamaño: Corona Gorda Origen: Nicaragua Capa: Ecuador (Habano) Capote: Nicaragua (Corojo 99, Criollo 98) Tripa: Nicaragua Precio: $7,50 Puntuación: 87
Mi tercera exposición a este ron salvadoreño relativamente joven (la marca, no el líquido), habiendo probado la expresión Gran Reserva 8 y el Reserva Especial 12, aunque con ambos he tenido un tema porque destacan un añejamiento en sistema de Solera, pero en ese sistema no puedes especificar una edad ni un número relacionado con ella, al igual que su procedimiento no es realmente de Solera. Pero también es verdad que no son el único que lo hace, por lo que sería injusto tomar la represalia contra ellos únicamente. Por otro lado, Cihuatan destaca que participa y supervisa cada parte del proceso, desde la semilla de la caña hasta el embotellado del ron.
Esta versión llamada Obsidiana es de venta únicamente en tiendas de Duty Free y por tanto lo llaman «Traveler’s Edition» o edición de viajero, y no tiene ninguna declaración de edad, aunque en su página web destaca que es un blend de tres rones con edades comprendidas entre los 11 y 14 años de edad, añejados en barricas de roble americano y ex-bourbon. El destilado es embotellado a 40% de alcohol.
La etiqueta en la botella lleva todo tipo de simbología maya, con la que no me voy a meter pero suficiente decir que es bastante llamativa. Si yo tuviera la botella y no una muestra las fotos serían más personales, pero no es el caso. Sin embargo, me llama la atención que no destaque más su edad, pues si en efecto es un ron de 11 a 14 años de edad, sería algo mucho más llamativo y valdría la pena hacerlo notar, especialmente porque son muy pocos los rones en el mundo que pueden jactarse de ello.
Obsidiana tiene un color ámbar dorado, bastante más claro de lo que un ron de 11 a 14 años suele ser, pero una vez que estudias y aprendes sobre ron te das cuenta que el color siempre puede ser alterado. Las lágrimas dentro de la copa no tanto y estas se muestran bien aglomeradas, pero de descenso más rápido del que esperaría.
Los aromas también parecen destacar un destilado más joven de lo que mencionan, o al menos una ausencia considerable de aroma de madera que serían muy esperados en un ron que hay pasado más de una década en contacto con ella. También puede ser que las barricas hayan sido de tercer o cuarto uso, pero aparte de esa ausencia de madera hay notas de vainilla, caña de azúcar, coco, banana, naranja y almendras, con notas menos aparentes de canela.
En boca el sabor principalmente dulce, incluse mucho más de lo que esperaría, pero ahí juega un poco ese tema de su juventud aparente vs. la que afirma tener. También hay sabores de cáscara de naranja, lo que hace que e destilado se sienta ligeramente picante, pero también incluye coco, vainilla y almendras, seguido de notas ligeramente ácidas y herbáceas. Ese sabor de coco es bastante obvio y, confieso, que no me gusta mucho pues me recuerda a rones muy jóvenes y «fiesteros», un carácter que no es propio de un ron de esta edad.
En el retrogusto finalmente aprecio notas más fuertes de madera y cáscara de naranja, con un aftertaste de vainilla y caramelo, pero ese sabor de coco se mantiene muy presente.
Los sabores y aromas de este ron me dan una nota más hacia un ron de coctelería, que puede ser para cócteles premium tipo Old Fashioned, pero esa nota de coco la relaciono con otros más tropicales. Esperaba que fuese un ron más complejo, sobre todo si tiene esa edad y este precio.
Ficha Técnica: Empresa madre: Licorera Cihuatan Fabricante: Licorera Cihuatan Nombre del Ron: Obsidiana Marca: Cihuatán Origen: El Salvador Edad: 11 a 14 años Precio: $45 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 79
La marca Foundry ha ido y venido de múltiples dueños prácticamente desde su creación en 2012, pero en 2016 Michael Giannini, su creador original, tenía un nuevo proyecto con la marca llamado Time Flies, que terminó siendo el último proyecto juntos, pues Giannini salió de General Cigars un par de meses después. La liga de este cigarro fue hecha por nadie más que AJ Fernandez y también es fabricado por él, marcando otro proyecto más donde Abdel tiene la mano metida y donde apenas mencionarlo en un cigarro prácticamente desconocido me hizo inclinarme por él. También pasó que por temas de precio un amigo compró una caja y le pedí uno, pues fui yo quien se la trajo.
La anilla del Time Flies tiene imágenes algo extrañas sobre ella, destacando lo que parecería ser una calavera pero en detalle son dos círculos, que bien podrían ser los ojos, y bajo ellos un corazón con una flecha pasándole, al más puro estilo del símbolo del amor. Sobre estos hay lo que parece ser un engranaje, así que no me queda claro exactamente qué es. Pero la capa del Time Flies es llamativamente lisa y oleosa pero no lo que llamaría delicada y con fuertes aromas a establo, tierra y cuero, con unas notas más suaves de frutos secos. Pero en la calada en frío es completamente distinto, destacando madera mojada, pimienta, chocolate y notas suaves de maní.
Comenzando el primer tercio me recibe una fuerte nota de pimienta que supera cualquier otro sabor que pueda existir en este momento. Me toma completamente por sorpresa porque no había nada en la calada en frío que me hiciera espera esto, incluso esperaba algo más delicado y complejo. Pero afortunadamente esa intensidad picante desaparece al cabo de unos minutos, dejando en su estela notas dulces de canela, almendras, madera y cuero. El anillo de combustión es prácticamente recto, con un humo denso y abundante, aunque la ceniza no es dada a mantenerse mucho tiempo y poco después de hacer la foto, se cayó.
Entrando al segundo tercio del Time Flies, los sabores especiados son bastante ricos, destacando la canela sobre ellos, pero también mostrando notas fuertes de almendras, madera y algo de cuero viejo en el fondo, que lo hace muy interesante. La quemada sigue siendo bastante buena y su propensión de dejar caer la ceniza antes de tiempo también, por lo que he hecho un par de desastres que luego tengo que soplar. Los sabores de fondo tienden a confundirse un poco en este tercio, como si se diluyeran y dejaran de sentirse por momentos, pero los sabores de canela y madera son los principales.
En el último tercio se sienten notas más suaves, pero el cigarro quema tan bien que no quiero dejarlo y el humo es abundante y rico. Las especias siguen siendo parte de los sabores principales, pero dejan muy poco para los sabores secundarios, por lo que el cigarro se simplifica bastante. Sin embargo, como dije, lo disfruto y siento notas significativamente picantes que aparecen y desaparecen al tiempo que las notas más dulces parecen perder su valor. Al cabo de una hora y 40 minutos, el Time Flies llega a su fin.
Pocas veces he fumado un cigarro que se sienta tan diferente entre la calada en frío y el primer tercio, pero el Time Flies, como buen producto de AJF, no dejó de sorprenderme, con una buena cantidad de pimienta y sabores llamativos que hicieron de los dos primeros tercios una experiencia sublime, incluso aunque el último tercio se haya sentido algo plano. La falta de solidez de la ceniza me llamó la atención, pero en realidad no tengo ni idea de porqué esto puede haber sucedido. Por lo demás, es un cigarro que con gusto volvería a fumar, e incluso a comprar algunos para consumo repetido.
Ficha Técnica: Fabricante: AJ Fernandez Marca: Foundry Modelo: Time Flies by AJF Dimensiones: 6 x 52 Tamaño: 526 (Toro) Origen: Nicaragua Capa: Ecuador (Habano 2000) Capote: Nicaragua Tripa: Nicaragua Precio: $7,50 Puntuación: 85
Habiendo sido habitante de las Islas Canarias durante cinco años (2004 a 2009), siento que tengo una relación más cercana con el ron canario, especialmente porque durante un par de años trabajé en un local nocturno y tuve que participar muy activamente en sacar a muchachos que habían tomado mucho de la versión menos elegante y más barata de Arehucas. Cuando el resto de los licores importados tenía un costo mínimo de 4 euros por copa, Arehucas no superaba los 2,50 así que siempre era protagonista y muchas veces de momentos no tan interesantes.
Sin embargo, esta versión de 12 años la conocí muy poco, aunque la Destilería Arehucas existe desde el 9 de agosto de 1884, cuando la azucarera de San Pedro oficialmente abrió sus puertas en Arucas, en Gran Canaria, donde yo vivía. Aunque la empresa era una azucarera principalmente, cualquier estudioso del ron sabrá que donde se hace azúcar es solo cuestión de tiempo antes que se comience a destilar melaza. En 1965 la fábrica cambió de nombre a Destilerías Arehucas y hoy en día producen una gran cantidad de destilados de caña, incluyendo rones blancos, rones oscuros, añejados y el tradicional ronmiel canario. También producen algunos licores de frutas y cremas.
Según algunas páginas que he visto, este Arehucas 12 Años Añejo Reserva es destilado en dos columnas a partir de jugo de caña y añejado durante 12 años en barricas de roble. El producto final es embotellado a 40% de alcohol.
Aunque el Arehucas 12 Años es vendido actualmente en la botella singular que tengo como portada del artículo, yo estoy más familiarizado con la botella que vemos a un lado, que es la antigua y considerablemente menos atractiva.
En copa se nota un líquido bastante oscuro y cobrizo, con destellos bronce. Las lágrimas son de tamaño mediano, aglomeradas y de descenso lento.
En nariz se aprecian notas casi picantes de madera, vainilla, guayabita, nuez moscada y notas suaves de canela y cuero. Al cabo de un rato también se sienten notas de caramelo y mazapán, así como otras más sutiles de banana y chocolate.
Me llevo la copa a los labios y el ron tiene muy bajo contenido dulce, lo cual me llama la atención, sobre todo por las notas de caramelo y chocolate, y cómo estas se combinan con cuero, vainilla, canela, clavo y pasas, dándole una complejidad interesante al Arehucas. En el retrogusto se sienten notas de turrón y tabaco, y en el final unas notas ligeramente cítricas.
El final del ron es bastante corto, destacando notas muy suaves de chocolate, caramelo y madera.
En verdad mis expectativas con el Arehucas eran bastante bajas, particularmente porque solamente había probado copiosamente su versión más barata y de este sabía poco y la verdad es que en esa época tomaba muy poco y si no era cerveza, no sabía mucho del destilado.
Me gustó que es un ron con una nota dulce muy leve, a diferencia de su versión barata y el mismo ronmiel, que ambos son bombas de azúcar. Sí se siente bastante superficial, en parte gracias a ese final tan corto, lo que me llevaría a pensar que en su expresión de 18 años podría ser mucho mejor, pero por lo pronto me quedo con el 12 pues veo difícil probar el 18 pronto. Igualmente, tiene poca complejidad y esos dos detalles son los que le restan más puntos, pero para ser un ron canario y especialmente de Gran Canaria, siento que es un producto bien destacado. Es un ron que con gusto combinaría con un buen tabaco y si este es de Canarias, mucho mejor.
Ficha Técnica: Fabricante: Destilería Arehucas Nombre del Ron: 12 Años Añejo Reserva Marca: Arehucas Origen: España – Canarias Materia prima: Jugo de caña Edad: 12 años Precio: $28 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 82