Hoyo de Monterrey – Epicure No. 2 (recatado)

Revisitando a los grandes clásicos con los que aprendí a fumar hace unos cinco años, esta vez pruebo de nuevo este clásico habano, que llegó a mí como parte de un sampler de robustos que me compró mi hermana en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Haciendo un poco de memoria, esto lo compró cuando iba de Madrid a Punta Cana, un año que nos encontramos ahí con mi papá. Este sampler está formado por cigarros típicos cubanos, lo que podríamos llamar los grandes clásicos: Montecristo Petit Edmundo, Cohiba Robusto, Partagas Serie D No. 4, Romeo y Julieta Petit Churchills y creo que un H. Upmann Magnum 54. Dado que fue un regalo, me parece muy propicio fumarlo hoy, día de navidad.

Revisando entre mis próximas fumadas y las que ya he hecho, estoy casi seguro que este es el último de esa colección, contando con un poco más de dos años en mi humidor. El cigarro se siente bastante suave, casi esponjoso, y la capa tiene algunas venas de tamaño y relieve considerables que corren por todo el cigarro. Esta capa tiene aromas de establo, paja y un toque suave de cuero. En la tripa se aprecian nota de canela y cuero, mientras que la calada en frío tiene galletas de mantequilla, paja y algo de madera vieja. Me llama la atención como las anillas bailan sobre el cigarro, aunque tengo entendido que es relativamente normal que un habano cambie sus dimensiones ligeramente cuando se encuentra en el humidor durante un par de años.

El cigarro enciende fácilmente, aunque con esa misma facilidad tiende a desviarse un poco la quemada, al menos hasta la mitad del primer tercio, por lo que en esta sección tengo que tener el encendedor a la mano. Esto lo podría tener en cuenta con un encendedor grande, de varias turbinas, pero el que utilizo para los habanos es uno de una sola turbina, especialmente para prevenir problemas de quemada. Durante este primer tercio el cigarro comienza con notas suaves y hasta raras, cuyos sabores incluyen notas florales bastante fuertes, talco, vainilla y nueces, estas últimas a partir de la mitad del primer tercio. Hacia el resto del tercio se sienten notas más abundantes de vainilla, nueces, notas herbáceas y un toque suave de pimienta. La ceniza es quizá lo menos atractivo del cigarro, siendo de un color gris oscuro y permite ver distintos agujeros internos, lo que hace que apenas hago la foto decida tumbarla en el cenicero, punto al que ni siquiera llega.

En el segundo tercio son inexistentes esos sabores «diferentes» del primer tercio, destacando frutos secos, vainilla, avellanas, grama y suave de pimienta, y afortunadamente también puedo dejar el encendedor de lado y no preocuparme por la quemada. Además de estos sabores al inicio, no hay un gran cambio en este tercio ni después de la mitad del cigarro, aunque en términos técnicos ese punto medio si indica un cambio y la ceniza simplemente no se aguanta nada sobre el cigarro.

En la frontera entre segundo y último tercio los sabores cambian un poco y ya para el último se definen perfectamente como avellanas, galletas, vainilla, grama y pimienta, los cuales son prácticamente los mismos del tercio anterior pero, curiosamente, sí se siente un cambio momentáneo en esa frontera, pero quizá lo más destacado es que la pimienta se coloca entre los primeros sabores. La quemada se mantiene decente, aunque muestra claras tendencias de querer desviarse y al poco tiempo que quitarle la anilla decide apagarse por completo. Me toma un par de intentos y logro darle fuego de nuevo, solo para durar unos 3 minutos más, punto en el cual decido abandonarlo. En total me dio una hora y 15 minutos de fumada.

Hace aproximadamente dos años que me fumé el último Epicure No. 2 y puedo decir sin lugar a dudas que esta experiencia fue notablemente diferente en calidad del cigarro y con ligeras diferencias con respecto a los sabores. Igualmente, la experiencia con este no fue la misma que en la fumada anterior y aunque en 2018 me gustó bastante, quería que este cigarro me gustara tanto o igual, lo cual siento mucho decir que no fue posible. Quizá el cigarro sufre de los mismos problemas de inconsistencia que sufren tantos otros habanos, o que los habanos destinados a estos samplers no son los mismos de las cajas.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Hoyo de Monterrey
Modelo: Epicure No. 2
Dimensiones: 4⅞ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $25,00
Puntuación: 83

Byron – Serie Siglo XX (Reserva 5 Años) (Londinenses)

Byron es una marca de Nelson Alfonso, quien es diseñador gráfico y en su currículo está el haber creado los diseños de casi todas las anillas cubanas, incluyendo Behike. El cigarro en sí es fabricado en Costa Rica, en una vitola de 5½ x 5 y la composición del cigarro no es mencionada, algo muy típico de los cigarros de Alfonso. La marca Byron existió originalmente a mediados del siglo 19, en Cuba, cuando dos primos llamados José y Eusebio, hijos de canarios, tenían una pequeña fábrica de tabacos con unas 12 personas empleadas en la calle Macías de Santiago de Las Vegas, una provincia de La Habana. Sin embargo, en la anilla aparece es un Lord Byron, quien era famoso por ser poeta y fumador de tabaco.

A partir de su construcción, el Siglo XX descansa en el cuarto de añejamiento de la fábrica durante cinco años, y de ahí el nombre. La marca tiene tres productos principales, llamados Siglo XIX, Siglo XX y Siglo XXI, cada uno representando un siglo de producción en Cuba. Aunque la composición del cigarro no es mencionada, la gente de Halfwheel hace un inciso diciendo que probablemente tenga una capa ecuatoriana y tripa de Perú y Nicaragua. Independiente de su origen, la verdad es que tiene una cantidad mínima de venas, con aromas a té y madera, mientras que en el pie se aprecia establo y canela. Finalmente, lo pico con la doble hojilla y aprecio notas cremosas y cítricas en la calada en frío.

Las primeras caladas del Byron son llamativas, pero principalmente por su sencillez, en el buen sentido. Comienza con sensaciones de nueces y levadura de pan, combinando también con una nota cremosa que me hace fumarlo más rápido de lo que debería pero también lo dejo tranquilo en cuanto me doy cuenta. Tiene también notas de pimienta, pero solamente se sienten de fondo, como empujando el resto de los sabores. Más adelante en el tercio se siete más fuerte la nota de pimienta al igual que la sensación cremosa, mientras que en el retrogusto destacan notas cítricas. El tiro se comporta muy bien, con una sensación ligeramente apretada, pero justo lo que quisiera en este tipo de cigarros tan premium. El humo no es muy abundante, pero al cabo de las primeras caladas ya se hace copioso.

En el segundo tercio desaparece la pimienta, casi por completo, mientras que se comienzan a sentir notas cítricas en el paladar y no solo en el retrogusto. Ese sabor de levadura de principios del cigarro vuelve a destacarse y el resto de los sabores adquieren un matiz de pan aún más llamativo. A partir de la mitad se sienten notas de corteza de pastel, madera y cerezas, mientras que el retrogusto mantiene su nota cítrica, pero también aparecen sabores de pimienta, aparentemente desplazándose a este punto ahora. En temas técnicos sigue siendo una fumada ejemplar y el humo es abundante.

Como si el cigarro no se hubiese comportado ejemplarmente, el último tercio desprende sabores y matices que realmente me deja impresionado, y creo que si me detuviera a analizarlos y anotarlos todos, seguramente se me apagaría el cigarro. Los sabores dominantes son una combinación de yodo de whisky y carne a la parrilla, pero de un modo muy agradable, acompañado por chocolate en modo de brownie y el regreso de la pimienta en el paladar y la garganta. Me voy a concentrar en esos sabores solamente a fin de no entrar en demasiados detalles sobre los matices, pues las notas de crema, chocolate, vainilla y canela también están presentes. En términos técnicos se comportó de maravilla, aunque creo que solamente me hubiese durado más si la fumada no hubiese estado tan buena. No requirió retoques ni hubo momentos de preocupación, una ceniza sólida y humo abundante. Una hora y 45 minutos de fumada que quisiera haber podido extender.

Si me concentrara solamente en sabores, aromas, matices y temas técnicos, el Byron sería fácilmente mi cigarro del año, o al menos en el Top 5. Pero el Byron tiene un costo que supera los $30 y aunque la fumada fácilmente los ha valido, siguen siendo $30. Obviamente el cigarro no va a ser tres veces un cigarro de $10, sino que simplemente es un target distinto al que yo estoy acostumbrado y creo que siempre hay que probar de todo. Con certeza puedo decir que ha sido mejor que los Opus X que he fumado, mejor que varios Davidoff y que muchos habanos. Ciertamente, dentro de ese nicho, creo que el Byron es lo mejor. El Byron es un cigarro elegante, que incluso al fumador más experimentado seguramente atraerá, y su precio hace que sea lo que muchos catalogan de cigarro de celebraciones y el Byron ciertamente está a la altura de ellas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos de Costa Rica
Marca: Byron
Modelo: Serie Siglo XX Reserva 5 Años
Dimensiones: 5½ x 55
Tamaño: Londinenses (Robusto Extra)
Origen: Costa Rica
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $32,00
Puntuación: 94

CFT – Risqué Maduro

No es muy común que publique una reseña de un cigarro de Cigar Federation, en parte porque hay algunos que no me han parecido extraordinarios, pero también porque su producción tan limitada hace que sea casi una maldad celebrar un cigarro que no consigas. No obstante, el Risqué Maduro al día de hoy está disponible en la página y la verdad es que no es por eso que lo publico, sino porque realmente me gustó bastante. Como si no fuera obvio, el cigarro es de Cigar Federation y, quizá menos obvio, formó parte del paquete mensual de marzo 2020.

Un par de temas curiosos de este Risqué es son que la capa no ocupa todo el cigarro, sino que llega hasta unos centímetros antes del final. Esto puede parecer una tontería o un gimmick, pero fue una vez encendido que noté la importancia de ello. También tiene la anilla hacia abajo, sin duda para llamar la atención de ese pie, pero también por ser algo diferente nuevamente. La capa es San Andrés mexicana con nada menos que ocho años de maduración, lo cual le da unos aromas intensos incluso en frío a chocolate, azúcar morena, madera y cuero. Precisamente por la intensidad de estos aromas, es posible que no pudiera sentir los del pie si estuviera más cubierto, aunque no es esa la causa de quedarse corto. En el pie se aprecian notas más especiadas, que incluyen clavo, pimienta y nuez moscada, mientras que la calada en frío presenta aromas muy similares a los del pie, pero incluye vainilla también.

Con esa cornucopia de aromas en frío (llevo tiempo queriendo usar esa palabra), una vez encendido es bastante sutil, apenas destacando notas de caramelo y canela en el primer tercio, con algo de vainilla y pimienta en el retrogusto. Estos son sabores principalmente de la tripa y capote, y siendo la capa una tan conocida por sus sabores intensos, es aquí donde el futuro protagonismo de la capa resaltará, pues a mediados del primer tercio ya aparecen notas de madera, clavo, azúcar morena y nuez moscada.

Ya para el segundo tercio los sabores de la capa están perfectamente combinados con el resto del cigarro y destacan azúcar (genérica), madera, clavo, nuez moscada y una buena dosis de crema para amalgamarlos todos, mientras que incluye también notas más suaves de vainilla y merey, que se sienten más en el retrogusto, pero también van apareciendo en el paladar a lo largo de todo el tercio. Quizá lo más destacado es que quema con relativa lentitud, pero también que cada uno de los sabores va tomando la delantera constantemente, y con la intensidad media-alta del cigarro, me lleva a apreciar esa lentitud en el quemado.

Con la quemada lenta, me doy cuenta que pasé al siguiente tercio solamente gracias al sabor, pues hay una transición muy interesante y llamativa, sobre todo en sabores que tienden hacia la amargura, pero en el buen sentido, incluyendo caramelo quemado, té, chocolate amargo e incluso notas de whiskey americano, junto con la pimienta, madera y vainilla en el retrogusto para completar la experiencia. La intensidad del cigarro y riqueza de los sabores es muy sobresaliente, incluso en el último tercio, al punto que a pesar de su precio, fácilmente considero un 5-pack. Con una fumada de una hora y 40 minutos a estos sabores, es dinero bien invertido.

Leyendo bien en la página de Cigar Federation, acabo de ver que los cigarros se acabaron. Una lástima que no esté más destacado ese detalle, sobre todo porque me tomó un par de horas escribir esta reseña y no la voy a borrar ahora. Pero es algo para suponer, pues su producción estuvo limitada a tan solo 280 unidades. Sin embargo, la página va sacando nuevas reediciones de manera regular y, aunque algunas tardan más que otras en repetir, eventualmente lo hacen. Pero creo que se puede marcar para que te avise cuando llegan. No obstante, el Risqué Maduro es posiblemente uno de los mejores de Cigar Federation que he probado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cigar Federation
Modelo: Risqué Maduro Limited Edition
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega)
Precio: $10,00
Puntuación: 94

Viaje – Skull and Bones Mephisto

Durante la última década Viaje ha creado este producto de variación regular en la liga llamado Skull & Bones. Hasta la creación de este cigarro, los nombres de todos los otros productos de la línea llevaban nombres como Little Boy, Fat Man, Big Ivan, Cloudmaker y demás, que suelen ser los nombres que llevaban las bombas de los bombarderos y otras más letales durante las guerras mundiales. Sin embargo, este lleva nombres de personajes del cómic Ghost Rider, de Marvel, que incluye el Ghost Rider, el Johnny Blaze (que probé hace poco) y este Mephisto. Tal parece que los siguientes cigarros llevarán nombres de personajes de Marvel, pues los siguientes se llaman The Hulk y Bruce Banner.

Los detalles de las ligas no se han mencionado, pero podría asumir que la capa es San Andrés mexicana y el hecho que es hecho por Aganorsa Leaf en Nicaragua me llevaría a pensar que tripa y capote son de ese país. Las tres ligas de esta línea tienen un cepo 56 pero este cigarro tiene 6,5 pulgadas de largo, vs. las 6 pulgadas de los otros dos. El pie del cigarro está cubierto por la capa, por lo que no es posible percibir aromas en el pie, pero esta capa presenta notas de canela, tierra y suave de chocolate, mientras que la calada en frío presenta madera seca, azúcar morena, chocolate líquido y una nota de café con nuez moscada.

El cigarro comienza menos potente de lo que pensaría que un cigarro con una capa tan oscura, anillas con calaveras y un nombre como Mephisto sería, pero los sabores más predominantes son de nuez moscada y madera, en donde esa nuez moscada se siente hasta herbácea. También hay notas fuertes de café, siendo este el sabor más predominante en el primer tercio, pero sin duda que las sensaciones son las típicas de un cigarro maduro, cambiante pero de sabores densos. El retrogusto incluye distintos sabores que van entre chocolate, nuez moscada y notas más suaves de pimienta, haciendo que al final del tercio el cigarro lleve una intensidad media.

Aunque los sabores han sido interesantes, la quemada no ha sido realmente buena y, aunque hasta los momentos no ha requerido retoques, pronto sí le van a hacer falta. La quemada es bastante lenta y me toma casi 40 minutos entrar en el segundo tercio, en donde los sabores principales son una fusión de chocolate, café y nuez moscada, con notas más suaves de azúcar morena y pimienta, lo que hace que el cigarro tenga muy poco componente dulce. Esto hace que el cigarro sea interesante, pero también apoya el hecho que lo esté fumando lento a fin de apreciar cada sabor.

En el último tercio la quemada es bastante variable y ya para este punto se me había medio apagado un par de veces. Los sabores son más básicos, habiendo perdido las notas de azúcar morena, nuez moscada y madera, y dejándome solo con el chocolate y el café, con pimienta en el retrogusto. La intensidad llega a alta en este último tercio, pero precisamente por esa ausencia de notas dulces, la mayoría de los matices no se sienten del todo, incluso fumando lento. Quizá de haberlo combinado con un destilado hubiese podido apreciar mejor otros sabores, pero como siempre pasa, no podría asegurar que son absolutamente parte de la fumada, y es la razón por la que las reseñas se hacen con agua.

Como buena edición limitada de Viaje, esperaba que este Skull & Bones fuese algo muy diferente, y efectivamente lo fue durante gran parte de la fumada. Pero, con un nombre como Mephisto, la capa tan oscura y las calaveras en la anilla, esperaría una fumada intensa y esta no lo fue. En su lugar no hubo tantos matices como hubiese esperado y quizá es que yo me hice demasiadas ilusiones por su origen. Pero no deja de ser un buen cigarro, aunque quizá incomprendido. Para haberme durado dos horas, creo que lo entendí bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Viaje
Modelo: Skull and Bones Mephisto
Dimensiones: 6½ x 56
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Criollo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $14,50
Puntuación: 86

Tarazona – Caraballo 828 Silverback EL (Benjamins)

Pese a lo que muchos lectores de este blog y seguidores en general puedan pensar, esto de reseñar cigarros de manera regular no se traduce en que me sean suministrados estos cigarros, sino que la mayoría los compró yo. No es una queja, sino que hace un par de semanas alguien me preguntó cómo había hecho para que Davidoff me contratara. Ojalá, pero no. Sin embargo, este Tarazona sí fue un obsequio de su creador, con quien acordé su nombre quedara en el anonimato a fin que no le escriban directamente para pedirle algo similar. Pero en respuesta a la pregunta que mencioné anteriormente, creo que llega a unas seis el número de marcas que me han suministrado producto para que lo reseñe.

Según la anilla en el pie del cigarro esta es una edición limitada, aunque en su página web aparece como un producto más, con el nombre que, efectivamente, incluye Edición Limitada. Se trata de una capa San Andrés mexicana sobre capote y tripa nicaragüenses. El nombre de la vitola es Benjamins, aunque no entra en detalle de porqué se llaman así, pero es un 6 x 52 torpedo. Como buena capa San Andrés los aromas a dulce, cuero y pasas no se hacen esperar, pero también hay notas adicionales de manzana roja y canela que ya me despiertan la curiosidad. En el pie, luego de quitarle la anilla inferior, hay notas de madera y cuero, así como una nota más fuerte de canela, que bien puede ser la que sentí en la capa y hacia el final una nota de miel. Lo pico con la doble hojilla y aprecio notas de durazno seco (orejones), madera de roble y una nota cítrica leve.

El Silverback no enciende de manera uniforme, al menos no al principio, pero eso seguro es por inexperiencia o porque tengo un encendedor de una sola turbina y el encendido es más lento de lo que esperaba, pero eventualmente logro una quemada uniforme sin sacrificar mucho tiempo ni cigarro. Los sabores desde el inicio me llaman la atención, con notas de frutos rojos bastante leves, pero el hecho que puedo sentirlas en un cigarro con tripa nicaragüense describe bastante sobre su intensidad. Le acompañan notas de madera y miel también, aunque a mediados del primer tercio los frutos rojos desaparecen, sustituidos por chocolate negro y la pimienta que está ahí desde el principio pero se potencia un poco. El retrogusto es de pimienta con chocolate y la intensidad es media.

Bien adelantado en el segundo tercio para cuando tomo la foto, la pimienta se coloca entre los sabores más destacados del cigarro, acompañada pero en menos intensidad, de madera y chocolate, mientras que hay una nota suave de miel y el retrogusto sigue incluyendo el chocolate, que sigue siendo oscuro, y pimienta. Sin embargo, estos sabores son casi una continuación del primer tercio y es hacia la mitad del cigarro que aparecen notas nuevas, estas de almendras y té, junto con esa canela que sentí en frío.

Para el último tercio el Silverback tiene una continuación de los sabores del segundo tercio que incluyen pimienta, madera, té y almendras, habiendo desaparecido el chocolate una vez superada la mitad del cigarro. La intensidad no aumenta, habiendo sido media durante toda la fumada, pero jugando bastante dentro de los límites de ella y manteniendo toques aquí y allá hacia arriba. En total me significó casi dos horas de fumada, que se hizo más lenta a partir de la mitad, pero también el tiro sufrió un poco a partir de ese punto, lo que me llevó a darle un corte adicional.

El Silverback realmente me pareció un cigarro interesante, con una buena cantidad de sabores y muy diferentes entre sí, lo que garantizó que pudiera apreciarlos bien, pero también significó que se sintiera un poco más lineal de lo que esperaba, dada la ausencia de matices y variaciones entre cada sabor; a diferencia de un cigarro con más matices y variaciones entre cada intensidad de sabor, que lleva a una experiencia diversa. No obstante, es un cigarro del que me agrada saber que tengo otro en el humidor y que los más de 5 meses que tiene de guarda lo han puesto en su mejor momento. Nuevamente agradezco a la gente de Tarazona por el envío y la oportunidad de probarlos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tarazona Cigars
Marca: Tarazona
Modelo: Caraballo 828 Silverback Edición Limitada
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Benjamins (Torpedo)
Origen: USA
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Condega, Jalapa)
Precio: N/D
Puntuación: 86

Paul Garmirian – Gourmet Series 25th Anniversary (Toro)

En 1990 Paul Garmirian era un fanático del tabaco como tú y como yo, aunque entonces decidió crear su propia marca, que no sé si es como tú, pero no es como yo (al menos de momento). También lanzó un libro: The Gourmet Guide to Cigars, que no trata mucho de comida sino de experiencias fumando y entre conocedores es bastante destacado. Como se ha hecho costumbre en este negocio, todos los aniversarios se celebran con una edición limitada, por lo que en 2005 Garmirian creó el 15th Anniversary, en 2010 el 20th Anniversary y así es como llegamos a 2015, con el 25th Anniversary… aunque estoy claro que el 30th Anniversary debe estar por llegar también, con o sin pandemia. Sin embargo, la crisis nos afecta a todos y en años previos el aniversario era celebrado con líneas enteras de vitolas y para 2015 solamente fue con una vitola.

Como pasa con muchas ediciones limitadas y especialmente de marcas boutique, la composición del cigarro no fue anunciada, por lo que en la ficha técnica va a quedar escueta esa parte. Es mi primera exposición a Paul Garmirian, aunque siempre he visto su Gourmet Series entre los Top 25 de muchas marcas que no consideran únicamente a los que más invierten. La capa es bastante oscura, por lo que se notan pocas venas, con aromas de madera y no mucho más. En el pie hay notas fuertes de chocolate, suaves de madera y algo de pimienta, mientras que la calada en frío tiene una nota similar de chocolate, cáscara de naranja y café.

El 25th Anniversary comienza al más puro estilo de los cigarros boutique menos conocidos, con sabores diferentes y llamativos, que incluyen notas de limón, madera de cedro y trigo; notas que parecen más relacionadas a una cerveza que a un cigarro. Tiene notas de nueces también, aunque bastante suaves en las primeras caladas. El retrogusto regaña y no por el golpe de pimienta (porque prácticamente no lo hay), sino por notas más ásperas aunque sí se siente algo de vainilla. El tiro es ligeramente apretado, pero pareciera abrirse un poco y la ceniza es blanca y bastante bien puesta sobre el cigarro. Anillo de combustión y densidad del humo casi ideales, y una quemada bastante lenta.

Para el segundo tercio el sabor de madera se vuelve el más dominante, aunque el retrogusto se puede disfrutar más. En el paladar se sienten en segundo plano notas más interesantes y menos ásperas, que incluyen una un toque salado, limón, café y salsa Worcestershire. Estos sabores también llevan una nota cremosa y son bastante variables, en donde no todas las caladas muestran todos estos sabores. El anillo de combustión es un poco variable, pero tiende a corregirse solo y mientras sigue quemando bastante lento, la intensidad ha aumentado un poco a media-alta. El resto de los temas técnicos son iguales al principio.

Para el último tercio el cigarro me ha dejado un poco cansado, no porque haya sido desagradable, porque para nada lo ha sido. Pero sí pasa que viéndolo desde apagado pensé que se trataría de una fumada de 80-90 minutos y cuando marco las 2 horas y 10 minutos es que puedo pensar en terminarlo, y eso junto con los sabores intensos que ha tenido, me dejó sin ganas de siquiera pensar en fumar un segundo cigarro, cosa que estaba considerando porque llegó un amigo a visitar. Este último tercio tiene sabores de nueces, crema, sal, pimienta y cítrico, con notas tostadas apareciendo hacia el final, y una quemada perfecta al igual que los temas técnicos.

Mi primera experiencia con Paul Garmirian ha sido muy buena y con mucho orgullo marco una nueva marca que no había probado antes en mi calendario de 2020. Los sabores son bastante variados y contrastantes, con notas cítricas, saladas y dulces, y aunque he leído que es un cigarro que difiere de los tradicionales de la marca, la verdad es que me gustaría probar más de ellos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Occidental Cigar Factory
Marca: Paul Garmirian
Modelo: Gourmet Series: 25th Anniversary
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $19,00
Puntuación: 89