Ron: Havana Club Añejo 7 Años

Havana Club es una marca cubana propiedad de Pernod Ricard en el resto del mundo, donde es distribuida en todas partes, menos en Estados Unidos. Debido a que casi todas mis provisiones de licores vienen de ahí, fue todo un logro para mí hacerme con 4 botellas (de 50 cl) de esta marca, que me trajo un amigo como regalo de Cuba.

Havana Club existe en cuatro presentaciones: 3 Años, Especial, 7 Años y Grupo de Maestros, o al menos esos son los productos de mayor salida. Estoy seguro que hay otras versiones más limitadas, pero que no he probado aún. El tema con el ron cubano es que sus regulaciones son tan relajadas que resulta difícil determinar la edad real del ron. Además, la empresa es supervisada por la misma gente que la posee, así que no hay un órgano regulador confiable.

Recuerdo cuando era bartender en España y mucha gente pedía Havana 7 con Fanta Limón, y por un tiempo pensaba que lo pedían así por lo fuerte que es el ron, pero el hecho es que también pedían whisky 12 años con Fanta Naranja, así que igual puede ser mal gusto. Pero aquí a lo que vamos:

En copa el Havana Club 7 Años es un ron de color oscuro y tonos rojizos, que luego de moverlo en copa se le notan lágrimas largas y delgadas, con una capa muy fina dentro de la copa. Este tipo de lágrimas son consistentes con rones más jóvenes (o al menos no de 7 años), por lo que me llama la atención cómo será de aquí en adelante.

En nariz se aprecia melaza y humo de tabaco, los cuales parecen opacar el resto de los aromas. Luego de dejarlo descansar en copa el líquido comienza a mostrar aromas a melaza, especias dulces, pasas y tabaco.

A diferencia de muchos rones, en este no se aprecia una nota fuerte de madera y bourbon en los primeros sabores, sino una fuerte nota de melaza y ahumado. En el sabor de melaza se sienten pasas y dátiles, mientras que en el sabor ahumado se siente cuero, tabaco y un toque ligeramente ácido que equilibra el sabor dulce de la melaza.

Adicionalmente se van sintiendo sabores de madera y pimienta que funcionan como puente entre los dos extremos de dulce y ahumado, pero el ron no mantiene muchos de estos sabores en boca, puesto que al final se va sintiendo un sabor extraño y metálico y de sulfuro, que realmente sabe mejor de lo que suena.

El Havana Club 7 Años es un ron oscuro y rico que tiene una nota directa de sabores, sobre todo al compararlo con otros rones dentro de su categoría. También pareciera tener una influencia clara de tabaco, pero no es un ron que combinaría con Fanta, aunque tampoco sé si lo tomaría solo.

Otro tema con el ron cubano es que el resto de los países adquieren sus barricas de Estados Unidos, donde han sido originalmente utilizadas una sola vez para añejar bourbon. Dado que Cuba no puede adquirir directamente de Estados Unidos, están obligados a añejar en otros tipos de barricas, lo que le da un carácter diferente al ron. Sin embargo, también pueden adquirir barricas ex-bourbon de otros países, aunque estas serán barricas que ya han sido utilizadas un par de veces, al menos, lo cual también va a afectar el sabor. Pero así como está, funciona.

Ficha Técnica:
Fabricante: Pernod Ricard
Nombre del Ron: Añejo 7 Años
Marca: Havana Club
Origen: Cuba
Materia prima: Melaza
Edad: hasta 7 años
Precio: $22
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 75

La Galera – Habano (Chaveta)

Hace unos años en República Dominicana me recomendaron ampliamente esta marca, y desde entonces he probado unos 3 productos de ellos, comprados directamente en su país de origen. Sin embargo, este Habano fue un regalo de un amigo aquí en Venezuela, que guardé en el humidor y no me había acordado de él hasta hace unos días que estaba haciendo limpieza y orden en el humidor (gracias a la cuarentena). Eso ha hecho que el cigarro tenga 14 meses de guarda.

La Galera - Habano 01

La Galera es una marca de Jochy Blanco, quien es dueño de algunas fincas en República Dominicana y cuarta generación de tabacalero en la isla. También es dueño de la Tabacalera La Palma, lugar donde se fabrican las marcas La Galera, Sans Pareil, La Instructora y Aging Room. Con excepción de la capa, todo el tabaco en este cigarro proviene de la finca de Blanco. La anilla es bastante decorativa e impresionante, pero la capa también, con su textura bastante lisa y oleosa, con una construcción que casi parece de instructivo sobre cómo debe torcerse un cigarro. Esa capa tiene aromas de crema, cáscara de limón, melaza y lo que solo puedo describir como un asado negro venezolano, que es una carne con una salsa densa y dulce. En el pie se aprecia un aroma como de salsa teriyaki, semillas de sésamo y cítrico, y por último la calada en frío ofrece notas cítricas, madera, chocolate y más de esa salsa de asado negro.

La Galera - Habano 02

Con esa abundancia de aromas en frío, me agrada que a la hora de encenderlo estos sabores no se ocultan, aunque no son determinantes pero se mantienen presentes desde la primera calada. Estos sabores con toques de comida son los que más me llaman la atención en el cigarro, e incluyen connotaciones de salsas y marinadas, con una mezcla de especias y sabores cárnicos. La pimienta es uno de los sabores más destacados, tanto en el paladar como en el retrogusto, pero también hay notas dulces.

La Galera - Habano 03

En efecto, en el primer tercio pude apreciar chocolate, crema, pimienta y no mucho más, pero con esas notas de especias saladas y una quemada uniforme, relativamente lenta y sabrosa. Hacia el final del primer tercio es la sensación cremosa la que lleva la batuta de los sabores en el cigarro y desplaza la sensación picante del cigarro también.

La Galera - Habano 04

Para el segundo tercio el Habano se siente un poco apagado, aunque no literalmente pues el humo sigue siendo abundante y rico, pero los sabores se sienten mucho más sutiles, menos complejos y más secos, con notas de madera, pimienta y un toque muy suave de sabor cárnico, que bien podría estar confundiendo con cualquier otra cosa, pero dados los aromas en frío, me inclino por este matiz.

Lo que pasa con estos cigarros con anillas tan grandes es que cuando las quitas todavía queda gran parte de la fumada, y es en la mitad que el cigarro mantiene esta tendencia de sabores apagados y más secos, pues esa sensación cárnica que era lo que mantenía un cierto matiz en la fumada se siente más seco a partir de la mitad, aunque sigue ofreciendo notas agradables en el paladar. La construcción se mantiene excelente y el anillo de combustión es casi perfecto. En el retrogusto el sabor principal es pimienta, con una intensidad decente, pero sin aturdir.

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En el último tercio La Galera Habano cambia un poco el enfoque de los sabores y comienza a apreciarse un poco de maní salado e incluso los sabores se sienten menos secos que antes, aunque el humo se siente más áspero en la garganta. Sin embargo, el resto de los sabores se siente un poco más escueto, mostrando apenas notas suaves de los sabores sentidos desde el principio, incluyendo una intensidad mucho menor de pimienta y un toque de tierra seca. Afortunadamente el retrogusto no presenta esta tendencia pero el único sabor ahí es la pimienta. El cigarro finaliza una hora y 10 minutos después de encendido, con un tiro perfecto y sin problemas de calor.

Es el cuarto cigarro de La Galera que he probado, aunque ya van varios de la Tabacalera La Palma y la calidad de la construcción es un hilo conductor entre todos, así como la calidad de los productos que fabrican. Aunque este Habano no es el mejor de ellos que he probado y tampoco de La Galera, es un cigarro que vale la pena probar. El cigarro tiene varios sabores interesantes con una intensidad media-alta, pero sin aturdir ni molestar. En el rango de los cigarros de $7 esta es una tremenda opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Palma
Marca: La Galera
Modelo: Habano
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Chaveta (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana (Corojo)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Criollo 98, Pelo de Oro)
Precio: $6,00
Puntuación: 82

José Martí – Cuba Libre (Robusto)

Una de las cosas que he mencionado antes que es divertida de ser fumador y conocer personas fumadoras es que siempre hay una oportunidad para compartir fumadas. Es común entre fumadores regalarse cigarros de todos los tipos a fin de probar cosas nuevas. En diciembre de 2018 estaba en Miami con parte de la familia y un esposo de una prima de mi esposa, así que somos primos políticos terceros, o algo así, me regaló este cigarro. Claro, me chocó un poco porque creo que en el último intercambio yo le había regalado un Ramon Allones Specially Selected y en este él me regala este cigarro que se vende solamente en mazos de 20 y se consiguen en Costco. Creo que fue la última vez que intercambiamos cigarros.

Jose Marti - Cuba Libre 01

Pero la verdad es que el José Martí no se ve como un mal cigarro. Es la segunda vez que fumo uno, pues la primera fue pensando «qué tan malo puede ser?» y en esa ocasión descubrí lo malo que era. Pero la verdad es que este cigarro tiene más de un año de guarda y, aunque eso no es garantía que va a ser una buena fumada, al menos no creo que sea tan mala como la primera vez. La capa del Cuba Libre es bastante imperfecta, corrugada y con aromas fuertes a chocolate, que me hacen pensar que el cigarro es infusionado, pero también se aprecia un aroma a cuero y dulce. En la tripa se aprecian aromas de cuero y madera y, finalmente lo pico y aprecio un aroma de madera únicamente.

Jose Marti - Cuba Libre 02

El Cuba Libre enciende bastante bien, de manera uniforme y con un tiro muy decente. Los sabores son intensos de chocolate, que realmente me hacen pensar que es un cigarro infusionado, pero no sabe a un cigarro saborizado a chocolate. En realidad se siente medio sintético ese sabor de chocolate, y creo que es la mejor manera en que puedo describirlo. También hay un sabor ligero a canela y no mucho más.

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La ceniza se sostiene bastante bien sobre el cigarro y es muy blanca, lo cual puede significar que el tabaco es de alta calidad o que está tratado, y dado el precio del cigarro me inclino más por la segunda. A lo largo del primer tercio el sabor de chocolate desaparece casi por completo, pero mantiene el sabor de canela, con la misma sutileza que al principio y añade un sabor a madera y un fondo amargo que no hace al cigarro del todo agradable, y por este precio, no esperaría menos.

Jose Marti - Cuba Libre 04

Para el segundo tercio la ceniza del cigarro realmente impresiona, es rígida y no se cae fácilmente, mientras que los sabores son fuertes de madera principalmente, pero también con toques de cuero y suave de pimienta. El cigarro está muy alejado del sabor que sentí cuando lo fumé anteriormente, en donde apenas se sintieron sabores en el primer tercio y luego desapareció cualquier sensación. Ahora me encuentro en el segundo tercio y, aunque no voy a decir que es un cigarro extraordinario, es mejor de lo que pensaba.

Jose Marti - Cuba Libre 05

Para la mitad del Cuba Libre ya la ceniza se cayó y el sabor a chocolate vuelve a aparecer. Este sabor de chocolate es como chocolate con leche, pero solo 20% cacao (o menos); pero el sabor de chocolate también mantiene su propiedad aparentemente sintética que sentía anteriormente, sobre todo en frío. También hay un sabor a madera, que no es tan dominante como en secciones anteriores, pero sigue ahí.

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En el último tercio el Cuba Libre mantiene esa sensación dulce que le ha acompañado en mayor o menor intensidad desde el principio, aunque esa sensación siempre llevaba consigo a un sabor de chocolate, que en el último tercio no existe. Sin embargo, mantiene la sensación sintética del sabor, pero realmente no hay mucho más que reportar del cigarro. Al cabo de 55 minutos finalmente lo dejo de lado, aunque creo que le podría haber sacado unos 15 minutos más con facilidad, si no fuese porque se calentó muchísimo y ya no había necesidad de seguirlo fumando.

Pero el Cuba Libre realmente me impresionó de manera positiva, principalmente porque esperaba una fumada de mediocre a mala, pero no fue así. Vamos, no fue buena, pero tampoco fue mala. En cierta manera me recordó mucho a los Gurkha, sobre todo en esas sensaciones sintética de los sabores, pero a diferencia de los Gurkha, este cigarro no cuesta $10, sino apenas $1,50 por unidad, o menos. A ese punto es un cigarro que bien vale lo que cuesta, aunque no sea un cigarro que quiera comprar. Es el propio cigarro para darlo a quienes no saben fumar y llegan a tu casa queriendo fumar, sobre todo después de una comida. Sin duda hay mejores cigarros, pero también hay peores que cuestan más.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: José Martí
Modelo: Cuba Libre
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $1,50
Puntuación: 68

 

Ron: Abuelo Añejo 7 Años

Ron Abuelo es producido por Varela Hermanos SA en Panamá. La historia de la empresa data de 1908, cuando Don José Varela Blanco abrió la primera central azucarera en la nueva República de Panamá. En 1915 se comenzó a destilar jugo de caña para la producción de distintos tipos de licores. Hoy en día la empresa produce un a gran variedad de productos, entre los que se encuentran más de un millón de cajas de licores y, por supuesto, una buena variedad de rones. La marca de ron Abuelo es solo una de esa variedad.

Según su página web, Ron Abuelo Añejo 7 Años es producido a partir de melaza y añejado durante 7 años en barricas de roble blanco ex-bourbon, lo cual es llamativo porque el resto de sus productos son hechos a partir de miel de caña y no de melaza.

La botella es prácticamente la misma del Añejo y del 12 años, sellada con un corcho y de forma muy tradicional. La etiqueta es igualmente sencilla con los mismos colores y diseño de las demás, pero destacando un 7.

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Me sirvo una muestra de este ron de 7 años y noto que en la copa se ve un tono marrón muy maderoso, con lágrimas pequeñas y delgadas que comienzan a descender lentamente por la copa.

Los aromas iniciales que se aprecian en la copa incluyen caramelo, madera, cuero y cáscara de naranja. Pero al cabo de un rato, que dejé al ron respirar, comienzo a apreciar también azúcar morena, vainilla, nuez moscada, canela, clavo, pecans y el aroma típico cuando pasas al frente de un local de Cinnamon Rolls. Finalmente se sienten toques de mermelada de naranja, lo cual termina de llamarme la atención hacia este ron que no me había despertado ni la mínima curiosidad.

Pero es realmente cuando me lo llevo a los labios que me doy cuenta que debía confiar más en mis instintos y no irme por este ron (es una muestra, así que no hay problema), pues en boca se siente principalmente una calidad ligera del licor, acompañada por un golpe alcohólico bastante fuerte, que oculta la riqueza de los sabores. Se sienten notas muy sutiles a azúcar moreno, vainilla y clavo, pero la astringencia del licor le da a esos sabores una sensación artificial que no me deja disfrutarlos. Cada trago me lleva a reducirle la puntuación al ron.

Luego decidí añadirle una piedra del hielo a la copa y el resultado es mucho mejor, desarrollando un sabor suave de chocolate y aliviando la intensidad alcohólica y, finalmente, mostrando esos matices de pecans que sentí en nariz antes de tomarlo.

Por mucho que marque 7 años de añejamiento y sin entrar en mucho detalle sobre cuánto del licor tiene los 7 años completos pues no es mencionado por ningún lado, el ron es ligero y se siente tan joven y agresivo como en su versión Añejo, además de esas sensación ligera y artificial en boca, que exacerba la intensidad del alcohol tanto en boca como en la garganta. Con hielo mejora considerablemente, pero no es así como se cata un ron.

El ron Abuelo Añejo 7 Años es un ron decente siempre que le pongas hielo o si lo usas en un cóctel, pero para eso también puedes usar el Añejo de la marca y ahorrarte algo de dinero.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Varela Hermanos SA
Fabricante: Varela Hermanos SA
Nombre del Ron: Añejo 7 Años
Marca: Abuelo
Origen: Panamá
Edad: 7 años
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 76

Partagas – Black Label (Gigante)

Mi primer Partagas dominicano, este Black Label me lo regaló un amigo que lo compra por cajas, principalmente porque le parece un cigarro consistente y de bajo precio. Me llamó la atención desde el principio por la recomendación pero también porque habiendo probado muchos cigarros, siempre me he sentido atraído por qué tan bueno puede ser un cigarro de bajo precio, pues no es fácil tener buenas hojas y buen producto mientras controlas el precio. Creo que es un reto más grande para el master blender que hacer un cigarro caro en donde no hay límites.

Partagas - Black Label 01

El Black Label se ve bastante imperfecto, aunque es la primera vez que lo voy a fumar, sí he visto a este amigo fumándolo antes y puedo decir que no parece tener esas imperfecciones una vez encendido. Pero no es nada liso, tiene distintas tonalidades de marrón oscuro en la capa y hasta se le ven algunos pliegues. En la capa se aprecian aromas de melaza, tierra y paja, mientras que en el pie es más tierra y establo. Finalmente lo pico y el tiro se siente bastante bien, siendo un 6×60 es algo incómodo, al menos para mí, pero se aprecian aromas de tierra y paja.

Partagas - Black Label 02

En primera instancia el cigarro no se siente especialmente complejo, con varios sabores típicos pero muy pocos matices entre sí; estos sabores incluyen pimienta y tierra, tal como esperaba por los aromas en frío, aunque la pimienta en un cigarro dominicano tampoco tiende a ser dominante, y esta no es una excepción. En el fondo de los sabores se aprecia un toque dulce que puede ser melaza, pero se va desarrollando más como regaliz durante el primer tercio. A la mitad de este tercio aparecen sabores de madera y dulce, y mientras voy llegando a la frontera con el segundo tercio, los sabores predominantes son madera y pimienta, lo cual me impresiona porque esperaba sabores más propensos a la tierra.

Partagas - Black Label 03

La ceniza se aguanta bastante bien y solamente se cae cuando hago el esfuerzo de mi parte, y esta ceniza es sólida, se cae en un solo pedazo y es bastante blanca. En el segundo tercio comienza muy parecido a como terminó el primero, con pimienta y madera. También se aprecia esa sensación dulce, aunque en este tercio me cuesta más descifrar su origen. No obstante, el cigarro quema bastante lento y me ha tomado casi 40 minutos llegar al segundo tercio, así que no tengo ninguna intención de estarle forzando sabores ni de darle caladas largas, también porque en mi experiencia, estos cigarros tan grandes comienzan a afectar un poco la lengua después de un rato, o al menos a mí.

Partagas - Black Label 04

A la mitad del cigarro llego con una hora y 15 minutos de fumada, también porque le di caladas más cortas a fin de que no se caliente, cosa que estaba haciendo con relativa frecuencia. El retrogusto es principalmente de madera y pimienta con pocos matices, así que sin duda es un cigarro consistente en sus sabores. También se siente como si se está haciendo más cremoso, particularmente por la densidad y cantidad de humo, pero también en sabores gracias a un toque suave de vainilla.

Partagas - Black Label 05

En el último tercio no hay mucho que reportar, pues los sabores se mantienen con pimienta, madera, dulce cremoso y eventualmente van apareciendo toques de tierra, aunque estos realmente no son continuos. Pero el cigarro quema perfecto desde el principio hasta el final, sin indicios de que se vaya a apagar, incluso después de dejarlo tranquilo largo rato. El anillo de combustión es mayoritariamente recto, con uno que otro problema eventual que no requiere retoque. Sí me pasó igual que la sensación de ardor en la lengua fue un problema, particularmente en el último tercio, donde comenzó a calentarse más.

El Black Label de Partagas no es un cigarro cubano, obviamente. Pero tampoco pretende serlo. Se trata de una fumada intensa en calor y en sabor, aunque no muy variables, por lo que funciona bien como un segundo cigarro o algo para fumar cuando no estás buscando algo demasiado sabroso ni para apreciar, y siempre que tengas eso en cuenta podrás disfrutar este cigarro. En lo particular no lo compraría en cajas y tampoco compraría en 6×60, aunque eso lo puedo decir de casi cualquier cigarro, pues a menos que tengas dos horas para fumar con un cigarro lento, no tiene sentido apurarlo. Por su precio, te espera una buena fumada, sin pretensiones ni matices.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Partagas
Modelo: Black Label
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gigante (Gordo)
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Connecticut Medio Tiempo maduro)
Capote: República Dominicana
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $8,50
Puntuación: 81

Ginebra: The Botanist

La ginebra The Botanist es una creación del maestro destilador de Bruichladdich, Jim McEwan, quien en 2010 supervisó la instalación del último alambique auténtico Lomond, recuperado luego de la destrucción de la destilería Inverleven en Dumbarton, Escocia. Luego de ciertas modificaciones por McEwan, comenzó a producir ginebra de Islay en la destilería de Bruichladdich, en 2011.

El proceso de destilación de The Botanist en ese alambique Lomond dura 17 horas y durante el proceso final, los botánicos de base son colocados dentro de la olla del alambique en un orden específico después que alcanza una cierta temperatura. Estos botánicos de base (tengo entendido que son 9) se mantienen en esta olla durante 12 horas antes de que comience el proceso de destilación. También, además de los botánicos de base, la ginebra contiene 22 botánicos endémicos de Islay, que son recogidos a mano de las montañas y valles que rodean la destilería. Estos botánicos locales se colocan en sacos de muselina y luego en un recipiente que se coloca en el brazo del alambique, por donde los vapores de la destilación pasarán hacia el final del proceso, dándole un carácter único a The Botanist.

McEwan se retiró en 2015, pero la calidad de su producto se mantiene intacta.

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Afortunadamente sí tengo la botella de The Botanist, habiéndola recibido como regalo y recomendada por mi cuñado. La botella tiene un toque minimalista, al menos en su etiqueta, lo cual refuerza la impresión que la ginebra es medianamente artesanal y no parte de un proceso industrial. Lleva destacado el número 22 en rojo, precisamente por los 22 botánicos que se utilizan en su preparación. Además, los 22 botánicos se encuentran mencionados en relieve sobre la botella, siendo once por delante y once por detrás. Estas letras en relieve también ayudan a que la botella sea más fácil de manejar, sobre todo a la hora de servir un poco en una copa. Adicionalmente, tiene tapa de corcho.

The Botanist es una ginebra perfectamente transparente y no se ven tonalidades diferentes cuando le doy vueltas en la copa, pero sí deja una película bastante delgada en el interior de la misma, que se traduce en lágrimas pequeñas y delgadas que caen de vuelta a la copa.

El aroma del líquido representa una tradición en el perfil de una buena ginebra, destacando notas fuertes de enebro y pino que lideran impresiones suaves cítricas y ligeramente florales.

Aunque el enebro es marcado, luego de dejar la copa airearse, el aire comienza a mostrarme matices sutiles de los otros botánicos, incluyendo jengibre, cardamomo y canela. También se aprecian notas de yerbabuena y clavo, seguidos de toques de cáscara cítrica entre las que destaca el limón.

En boca se siente la fuerte nota ácida y de pino del enebro que deja una impresión seca en el paladar. También hay una sensación caliente con especias y herbáceo como jengibre, cilantro y cardamomo. Seguidamente hay una nota de cáscara cítrica, que me presenta sabores de naranja y limón. Adicionalmente se siente una influencia suave de regaliz y yerbabuena con un aftertaste de tierra, que me hace pensar en angélica y notas florales delicadas, celery y grama.

Aunque son diversos los aromas y sabores que se aprecian en el paladar con esta ginebra, el enebro es dominante y son los sabores de cilantro, cardamomo y cítrico los que lo acompañan. Se siente la influencia de otros botánicos, pero solo como acentos del sabor principal. La base del destilado sigue siendo una ginebra seca y tradicional, pero muy fácil de disfrutar tomándola sola.

Pero para la mayoría de la gente (incluyéndome) la ginebra no es para tomar sola, por lo que la he tomado como un Gin Tonic típico y funciona perfectamente siempre que la tomes con respeto y lleves una relación de 1 a 1 con el agua tónica.

Creo que mi gusto por The Botanist radica en su final seco, que comienza llenando la garganta de ese sabor típico de enebro y angélica, y luego muestra los sabores ligeros de cilantro y cardamomo. Luego de repetir esta experiencia un par de veces comienzo a sentir las notas florales, yerbabuena y regaliz.

The Botanist es una ginebra clásica pero con sabores que la mejoran radicalmente, pero la contienen en su sabor típico, sin adulterarlo. Aunque el mundo actual de la ginebra tiene diferentes vertientes, The Botanist te lleva esa tradición y la realza enormemente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bruichladdich Distillery
Nombre de la Ginebra: The Botanist Islay Dry Gin
Marca: The Botanist
Origen: Escocia
Precio: $35
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 92