Villiger – Cuellar Connecticut Kreme (Toro Gordo)

No es la primera vez que lo digo, pero soy una persona bastante desordenada. En un afán de conseguir algo de orden, trato de hacer listas para todo y, en la medida de lo estrictamente posible, no me salgo de ellas. Precisamente eso tengo con los cigarros y los fumo en el orden en que los voy recibiendo, salvo algunas excepciones. Esas excepciones dependen de si los cigarros me los regalaron y me pidieron reseña lo antes posible, o si he fumado mucho de un cierto tipo de cigarros y quiero variar o, como es el caso de este cigarro, porque soy un tarado. El hecho es que el cigarro se me cayó cuando lo estaba moviendo de un humidor al otro y en consecuencia, la capa se rajó un poco. Con el movimiento regular dentro del humidor (porque les hago rotación) esa capa simplemente se va a romper más y el cigarro estará en peores condiciones cada vez, así que decidí darle fuego hoy a fin de evitar males mayores.

Villiger - Cuellar Connecticut Kreme 01

Sí me gustaría decir que es primera vez que me pasa esto y que es el único cigarro en mi humidor con ese problema, pero ninguna de esas afirmaciones sería verdad. Tampoco tengo tantos así, son en total unos tres, contando este. Tiene solamente 2 meses en mi humidor, pero en mi experiencia la mayoría de los cigarros están bien después de un par de semanas, y algunos pueden llegar a necesitar hasta 4 meses. Pero después de eso el que no ha mejorado no lo va a hacer tampoco. Pero también era propicio fumarme un Connecticut, pues hace un tiempo que no los tengo en la lista y ya me hacía falta. La línea Cuellar de Villiger fue ligada por Jochy Blanco en República Dominicana y recibe su nombre por Diego Velazquez de Cuellar, un explorador español que viajó con Colón en su segundo viaje, en 1493. Cuellar se estableción en La Española (hoy República Dominicana/Haití) y fue una persona clave en la conquista de Cuba, siendo nombrado su gobernador en 1515. Pero en cuanto al cigarro, la capa es Connecticut, pero bastante más corrugada de lo que esperaría, algo oleosa y con algunas imperfecciones, no solo por mi negligencia sino también en sus colores. Pero no tiene muchos aromas en la capa, más allá de los típicos de paja y ligeramente herbáceos. En la calada en frío se aprecia madera y crema.

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El Cuella Connecticut Krēmē comienza con notas de pimienta desde el inicio, lo cual ya es inesperado de por sí, sobre todo porque no es que son unos toques de pimienta, sino que es un ardor en la lengua y garganta seguido de ese sabor, al igual que en el retrogusto y durante los primeros centímetros es el único sabor, prácticamente.

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La ceniza se mantiene muy bien, aunque la rotura de la capa alcanza casi hasta la perilla. Sin embargo, y aunque suene feo, la saliva lo cura casi todo y como no es un cigarro para compartir, sí cometo el atrevimiento. Durante el resto del primero tercio también se sienten sabores de crema y madera, y un ligero sabor de frutas en el fondo.

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En el segundo tercio las notas de pimienta se suavizan un poco y se colocan en el fondo de los sabores, junto con los de frutas que mencioné antes. El protagonismo lo ocupan la crema y la madera, dos notas que alternan su intensidad durante gran parte de la fumada y comienzan haciéndolo en este tercio. Sin embargo, no hay ningún otro sabor que reportar, aunque sí debo destacar que pese a las imperfecciones de la capa el cigarro quema muy bien y mantiene su (baja) intensidad sin problemas. El anillo de combustión se comporta de maravilla y el humo es abundante.

Villiger - Cuellar Connecticut Kreme 05

Un poco después de superar la mitad del cigarro realmente se destaca la calidad del tabaco gracias a lo blanco de la ceniza y su consistencia. Este lo compré en una tienda en Miami llamada The Cigar Store, lo cual es bastante redundante, pero que son realmente importadores directos de tabacos poco conocidos en USA; su Instagram es @utc.store y la verdad es que me atendieron muy, pero que muy bien. Me regalaron unos cigarros y me recomendaron otros muy bien, sobre todo conociendo mis gustos y mejor aún, sin decirles que tengo un blog o que reseño casi todo lo que fumo… aunque posiblemente si les decía me hubiesen respondido algo como «ah» y luego seguir con el tema.

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Pero la verdad es que casi todo lo que adquirí con ellos aún espera con paciencia en el humidor, así que pasará un tiempo antes que hable de ellos con mayor regularidad. En el último tercio del Cuellar los sabores de pimienta pasan a ser nuevamente protagonistas, aunque la crema todavía parecía tener qué demostrar y seguía teniendo «empujones» para el primer lugar, tendencia que mantuvo hasta que finalmente lo dejé apagar, con el último toque manteniendo una temperatura agradable, sin quemar y firme. El tiempo total de fumada alcanzó los 70 minutos, y afortunadamente esas roturas de la capa en ningún momento se convirtieron en un problema mayor.

En términos generales el Cuellar Connecticut Krēmē resultó ser un buen cigarro, siempre que no esperara mucho. Aunque no es un cigarro que reescribe el capítulo de los Connecticut ni uno cuyas características hacen temblar los cimientos de la tradición, es exactamente lo que un Connecticut es para muchas personas: un preámbulo a un buen cigarro o un rato agradable con un cigarro que sabes que no te va a aturdir ni desagradar. Sin duda es un cigarro perfecto para un novato o alguien que no está buscando muchos sabores, pero ciertamente ese no soy yo. Sin embargo, si fuera de las personas que disfruta fumar en la mañana (y a veces quisiera serlo), este es un cigarro con el que podría pasar un muy buen rato.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: Villiger
Modelo: Cuellar Connecticut Kreme
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro Gordo
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana (Piloto)
Tripa: República Dominicana (Criollo)
Precio: $6,50
Puntuación: 83

 

Jeremy Jack – Libélula (Robusto Extra)

En Cigar Market vi este cigarro que me llamó mucho la atención, particularmente porque pensé que su anilla era una máscara de lucha, al estilo del Leccia Luchador. Pero revisándolo bien en casa me di cuenta que era una libélula, aunque no por ello iba a despreciar el cigarro, sino que me puse a investigar un poco más sobre ella. Jeremy Jack es una marca lanzada en 2017 con 5 productos diferentes, de los cuales tengo este y otro diferente llamado El Chapo. Sin embargo, son los únicos dos productos de la marca que tienen un nombre per se; los otros tres tienen números. El Libelula se encuentra únicamente disponible en vitola robusto extra de 5,25×54 con capa mexicana San Andrés maduro sobre tabacos nicaragüenses en tripa y capote.

Jeremy Jack - Libelula 01

Más allá del motivo real en la anilla del cigarro, que sí, obviamente es una libélula, el cigarro tiene una capa con diversidad de colores en tonos de marrón oscuro, con su anilla plateada y ningún texto. Se trata de un cigarro bastante firme y aromas en la capa que combinan establo intenso con bourbon, madera y paja, mientras que la calada en frío presenta madera, paja, almendras, chocolate y cuero. Honestamente, mucho más de lo que esperaba. Pero también este cigarro ha sido un redescubrimiento para mí, pues la gran mayoría de tiendas en República Dominicana tienden a vender más cigarros dominicanos que de otro país, pero casi todo lo que compré en Cigar Market era nicaragüense, incluyendo este Libelula.

Jeremy Jack - Libelula 02

Comenzando el Libelula siento un fuerte sabor de tierra mojada como protagonista, al punto que casi se le siente el polvo, también incluye notas más suaves de madera vieja, grama dulce y almendras. En el retrogusto hay una sensación muy sabrosa de bourbon, aunque este es casi dominado por la intensidad de la pimienta. Antes de encenderlo y de saber su origen, pensé que este cigarro sería de la misma marca que el JJ Cigars que probé hace un tiempo. Obviamente siendo de Nicaragua no es la misma marca, pero las primeras caladas sirven de recordatorio de exactamente eso: nada que ver.

Jeremy Jack - Libelula 03

Durante el primer tercio el retrogusto de pimienta es algo que casi domina hasta los sabores del paladar, aunque en en la lengua se siente un toque picante también que no es la pimienta. El tiro es excelente y el anillo de combustión se comporta de maravilla, al punto que ni siquiera he considerado darle retoques. El humo es abundante, tanto por la perilla como por el pie, pero la intensidad está fija en media, con una ligera tendencia a ir hacia más suave mientras cubro la distancia hasta el segundo tercio.

Jeremy Jack - Libelula 04

En el segundo tercio esta tendencia de la pimienta se mantiene tanto en retrogusto como en el paladar y es solo a momentos que logro apreciar esos sabores de bourbon en el retrogusto, lo cual es una lástima porque de verdad que el bourbon me gusta bastante. También es lamentable porque no me deja apreciar muchos otros sabores que no son bourbon, que de repente siento entre caladas y que me gustaría que la intensidad de la pimienta me dejara apreciar. Pero el cigarro sigue quemando bien y las caladas cortas que le voy dando lo van consumiendo lentamente gracias a que el tiro es excelente.

Jeremy Jack - Libelula 05

Cuando supero la mitad del cigarro la pimienta se suaviza bastante, casi como si desapareciera, pero dudo que esto sea algo que se mantenga. El sabor de bourbon en el retrogusto se aprecia mucho más y caigo en el problema de seguir dando caladas cortas para extender el sabor que voy sintiendo suave, o le doy una larga a riesgo de que la pimienta regrese. Le doy un par de caladas cortas seguidas de una larga a ver qué pasa y puedo sentir sabores cremosos de café espresso, madera, salsa barbecue, almendras e incluso notas florales. Aunque la pimienta no ha desaparecido el todo, la intensidad del cigarro sí y llega a ser media a media-fuerte hacia el final del segundo tercio.

Jeremy Jack - Libelula 06

Afortunadamente la pimienta desaparece casi por completo en el último tercio y el retrogusto de bourbon es casi lo único que se siente, aunque en el paladar puedo apreciar perfectamente el café espresso, salsa barbecue, establo, cuero, nibs de cacao y madera. El tiro sigue siendo perfecto al igual que la construcción y el cigarro se fuma muy cómodamente al tiempo que la intensidad llega a full durante los últimos toques del cigarro en que finalmente lo dejo apagarse al cabo de una hora y 35 minutos de haberlo encendido.

Siempre me interesa probar nuevas marcas y nuevos productos pues, como dijo un amigo, es la mejor manera de generar un buen paladar. Dicho esto, el nombre, el logo y la anilla del Libelula me encantaron, y el cigarro como tal fue una experiencia bastante agradable aunque sí me dejó con las ganas de que fuera algo más uniforme. Aunque tiene algunos sabores dulces importantes viniendo básicamente del bourbon y de la madera, estos son bastante sutiles y las ocasiones en que pude sentir sabores intensos gracias a ella fueron muy pocas. Adicionalmente sucedió también que la intensidad de la pimienta domina gran parte de la fumada, al punto que no se pueden apreciar otros sabores, principalmente en la primera mitad. Menos mal que en la segunda mitad esto cambia y en consecuencia el perfil es mucho más complejo, balanceado y lo disfruté más. Pero normalmente no me gustan los cigarros que cambian tan radicalmente de una sección a la siguiente, pero resolviendo eso este puede ser un gran cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Jeremy Jack
Modelo: Libélula
Dimensiones: 5¼ x 54
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 84

Whiskey: Bulleit 95 Rye

El rye whiskey es quizá mi preferido de estos destilados, siendo un whiskey de centeno principalmente, y no de maíz como el bourbon, sus sabores tienden a ser más ácidos/especiados. Pero también se trata de una bebida mucho más antigua que el bourbon dentro de Estados Unidos, aunque ha tenido un resurgir en los últimos años.

Tiene sentido que mi primera reseña de un Rye sea del mismo rye whiskey que me llevó al gusto por él. Sin embargo, el rye es un nuevo producto para Bulleit, que es más conocida por su producción de bourbon, y cuya reseña debería subir pronto también. En efecto, el bourbon de Bulleit tiene uno de los porcentajes más altos de centeno en la industria, llegando a un 28%.

Pero este rye whiskey es producido en la destilería Bulleit ubicada en Lawrenceburg, Kentucky, en donde también se hace el rye y el bourbon de Wild Turkey. La compañía fue recientemente adquirida por Diageo y están manteniendo a la personalidad de Tom Bulleit, descendiente del dueño original, como embajador de marca.

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El color de este rye está entre ámbar y dorado, con una gran claridad y brillo en el líquido, y lágrimas que se notan a distancia por su tamaño y lo lento que bajan por la copa.

Su aroma es de centeno puro, con aromas adicionales a guayabita, anís, frutas especiadas y con una riqueza que realmente me hace pensar que quiero seguir apreciando aromas antes de probarlo.

En sabor es igualmente sabroso, rico y abundante con sabores especiados, toques de vainilla, canela, guayabita, nuez moscada, pero también un sabor perfumado que me recuerda al potpourri, cuero y toques ligeros de tabaco. Igualmente se siente suave, aunque tenga 45% de alcohol, dulce y no tan complejo aunque tenga tantos sabores.

En términos generales, tanto el rye como el bourbon tienen la misma forma de la botella, lo único que cambia son las letras presionadas en ella y la etiqueta, siendo verde en el rye y entre roja y naranja en el bourbon, pero la forma es muy llamativa. La etiqueta está ligeramente torcida y esta es una tendencia en todas las botellas, por lo que pensaría que es a propósito, para que se vea más artesanal y realmente funciona.

La primera vez que probé este quedé enamorado del rye whiskey, pero ya habiendo probado otros me doy cuenta que este es quizá más suave, menos complejo que los demás, y por tanto le falta un cierto golpe que te lleve de lleno al sabor, pero es muy recomendable como una versión más ligera y menos especiada del rye whiskey, ideal para principiantes.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Diageo
Fabricante: Bulleit Distilling
Nombre del Whiskey: 95 Rye
Marca: Bulleit
Origen: USA
Edad: 4 años (mínimo)
Precio: $29
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 90

Viaje – Super Shot (12 Gauge)

Pues sin querer y apenas dándome cuenta ahora, como que los cigarros sin anilla se acomodaron todos juntos y las últimas reseñas han sido de esos. Aunque prometo que el siguiente no lo será. Pero este cigarro es uno que me llamó la atención cuando lo vi, pareciéndome una curiosidad desde que lo vi en Cigar Market en República Dominicana. El cigarro se trata de un cigarro con forma (mas no diseño) de un cartucho de escopeta. Investigando un poco en línea descubrí que en realidad es un cartucho de escopetas de práctica, algo que el dueño de la empresa hacía en 2012 y diseñó este cigarro como una fumada corta entre sesiones.

Viaje - Super Shot 01

No sé si se nota en el cover del artículo, pero el cigarro es completamente plano en el pie, que está cubierto además por la capa. El hecho es que desde 2012 han habido 14 relanzamientos de la línea, no sé si porque las hojas son limitadas o porque es difícil de hacer, pero desde el principio ha existido en dos vitolas, una 3,5×54 y una 3,25×52, ambos puros nicaragüenses. Sin embargo, aunque la caja del cigarro sí recuerda a cartuchos de municiones, la verdad es que el cigarro solo podría ser llamado cualquier cosa y no estar relacionado con escopetas y la gente lo creería. Pero la capa se nota oleosa y eso es suficiente para llamarme la atención, con pocas venas y relativamente lisa. Esta capa tiene aromas de chocolate, café y algo de madera vieja. En el pie lo que se aprecia es más capa, pero la calada en frío, algo apretada por ese mismo cubierto de capa, pero ofrece pasas y café.

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Precisamente ese pie cubierto hace que encender el cigarro tarde un poco más de lo normal, pero una vez encendido los sabores comienzan a todo cañón, con una intensidad media-alta que incluye sabores dulces, madera mojada y café espresso con su nota amarga. También se siente pimienta, pero la siento más en la nariz y los ojos que en el paladar. Pero sin duda que el cigarro encendido recuerda más a un cartucho de escopeta que su forma.

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El tiro mejora en lo que se cubre el primer centímetro y la capa ya no obstruye las caladas, pero el humo se reduce un poco pero los sabores se sienten más ásperos, pero también más complejos. Durante el centímetro y medio que dura el primer tercio (quizá es algo más) el sabor de madera se interrumpe durante unos momentos y es sustituido por un sabor que me recuerda a la corteza de carne a la parrilla, pero cuando te pusiste a hablar tonterías con la gente y se te olvidó lo alto que estaba el fuego, así que tiene una nota más como carbonizada. También incluye café y, muy a mi impresión, una quemada bastante lenta, con un anillo de combustión ligeramente diagonal, y con un sabor de pimienta que va diluyéndose hacia el final de este primer tercio.

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Con algo de duda entro en lo que es el segundo tercio, aunque con estas dimensiones podría ser la mitad del cigarro y yo ni enterado, aunque en términos de tiempo el cigarro ha durado casi lo mismo que cualquier otro de mayor tamaño. El tiro ha mejorado ya a niveles de cigarro normal, pero el sabor de pimienta vuelve a entrar con fuerza en el abanico, haciendo que las caladas sean cortas, así que no importa en verdad la calidad del tiro. También aparece un sabor perfumado dulce que acompaña la madera en intensidad y el cigarro se mantiene en esas latitudes, con un buen tiro, anillo de combustión aparentemente compuesto y una ceniza bastante blanca que no se cae, aunque tampoco busco tumbarla.

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Para la mitad del cigarro me pregunto cómo es que lo voy a seguir fumando, pues aunque no llega al punto de quemarme los dedos, siento que el final está cerca y que en cualquier calada voy a tener un accidente. Sin embargo la ceniza se mantiene perfectamente colocada y mi tiempo de fumada alcanza 45 minutos, que es como 15 minutos más de lo que esperaba pasar con el cigarro entero. Pero a partir de la mitad el sabor de pimienta sí se hace más seco e irritante y, aunque no afecta la intensidad del cigarro, sí lo hace con la sensación en boca.

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Pero también a partir de la mitad el cigarro quema aún más lento, pero ya en el último tercio (y sin dudar que estoy en esa sección) el cigarro desprende sabores de pimienta y madera únicamente, mientras que el humo se hace más denso y en cada calada se siente una intensidad destacada, el Super Shot cierra con una nota ligeramente amarga que lleva lo que ha sido un cigarro interesante y divertido a un cierre no tan ideal, luego de hora y media de fumada. Aunque sí me sorprendió una falta de nicotina para un cigarro tan pequeño que pareciera concentrar tanto tabaco, pues se siente realmente pesado antes de encenderlo.

El Viaje Super Shot es mi segunda exposición a la marca y, aunque el cigarro me gustó, el tamaño no es del todo de mi agrado, pero quejarse de eso es como quejarse que un Mini Cooper es pequeño… es así y eso no va a cambiar. El cigarro se comportó bastante bien desde el principio hasta el final y tiene la ventaja que sus aspectos positivos son buenos y sus aspectos negativos no son malos, así que es un cigarro que va bien en cualquier ocasión, siempre que estés dispuesto a fumar con cuidado, pues ciertamente no es un cigarro libre mantenimiento y, gracias a su tamaño, requiere atención constante. Pero te paga con una fumada gratificante y es todo un reto visual para fumar y darte cuenta que dura y dura y dura.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Viaje
Modelo: Super Shot
Dimensiones: 3¼ x 52
Tamaño: 12 Gauge (Petit Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Criollo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 82

Cigar Market – Liga de la Casa

Durante mi visita a la tienda Cigar Market en Santo Domingo, luego de escoger mis cigarros y conversar un rato con el dueño, este decidió regalarme algunos cigarros y, entre ellos estaba esta liga privada de la tienda que ya no se construye. Manuel Herrera (el dueño de Cigar Market) no me dijo quién se lo hacía, pero sí me retó a probarlo y ver si lo podía determinar. Lamentablemente desde entonces no he hablado con Manuel, pues su Instagram (@cigarmarket) parece llevarlo alguien más y cada vez que trato de ingresar a su página web (http://www.cigarmarket.com.do/) se me activan varias alarmas del antivirus y no me deja siquiera entrar. Pero ya hablaré de a qué fábrica sabe el cigarro, o al menos lo que creo.

Cigar Market - Liga de la Casa 01

Quizá uno de los temas que más me llamó la atención del cigarro es su formato 5½ x 46, bastante inusual para los que suelo ver en el mercado y adquirir. Lo segundo que me llamó la atención es que aunque la tienda está en República Dominicana y por más que sea, una tienda no puede estar buscando ser demasiado ostentosa con sus productos privados, principalmente porque van a ser cigarros relativamente baratos, pero la verdad es que este cigarro me parece nicaragüense. Una vez me acerco el cigarro a la nariz esa sospecha se hace más intensa, gracias a aromas frutales (como de melón) y madera en la capa, seguidos por pasas, cuero y suave de pimienta en la tripa. Finalmente, lo pico y aprecio nuevamente los mismos aromas frutales de la capa en la calada en frío, acompañados de cuero y dátiles.

Cigar Market - Liga de la Casa 02

El tiro es ligeramente más apretado de lo que me gusta, pero el cigarro enciende rápidamente y sin mayor problema. Los sabores iniciales son de madera, pimienta suave, pan tostado y dátiles, con una sensación densa y rica de estos sabores y un humo que apenas si se mueve después de soltarlo. Estos sabores me hacen pensar que puede ser un cigarro dominicano ahora, pero sigo fumando con la intención de determinar eso más adelante, si es que puedo.

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El primer tercio se consume con relativa lentitud, contando unos 25 minutos desde que lo encendí. A lo largo del tercio los sabores cambiaron ligeramente, con la pérdida del sabor de dátiles, pero la inclusión de sabores a cuero, avellanas, y frutos rojos… de hecho, ese sabor de frutos rojos se sintió muy ligado al pan tostado, casi como si fuese un pan tostado con mermelada de frutos rojos, para ser bien específico. En el retrogusto la pimienta se mantiene como sabor principal, aunque incluye cuero también, pero en menor intensidad. Hablando de intensidad, la del cigarro ha sido de media a fuerte.

Cigar Market - Liga de la Casa 04

La transición hacia el segundo tercio incluso viene con sus propios sabores, y la aparición de lo que en Venezuela llamamos pimienta de guayabita y los americanos llaman allspice, que eventualmente se convierte en pura pimienta, habiendo disminuido bastante en el primer tercio y ahora regresa con la misma intensidad de antes. Los sabores de madera y cuero se mantienen y el cigarro se siente más sencillo, con menos sabores de frutas y destacando apenas el sabor de avellanas verdes como nueva inclusión.

Cigar Market - Liga de la Casa 05

Para la mitad regresa el sabor de melón y el cigarro demuestra lo que ya he probado, que es una montaña rusa de sabores que aparecen y desaparecen, suben y bajan y que siento que es un Roma Craft, o al menos fabricado por NicaSueño. A la mitad también aparecen en mayor o menor escala los sabores a pimienta, madera, cuero, dulce y el único cambio es que las avellanas son intercambiadas por nueces.

Cigar Market - Liga de la Casa 06

En el último tercio el cigarro se ha simplificado bastante, en parte por la aparición de nicotina, con tal intensidad que realmente opaca a muchos de los sabores, pero también porque pareciera que simplemente hay muchos sabores que no existen ya y apenas si se siente la pimienta, cuero y madera, que se mantienen hasta el final del cigarro, el cual llega una hora y 45 minutos después de encenderlo.

Para este cigarro confieso que sí tenía expectativas, principalmente porque Manuel me dijo que, aunque ya no se hace la liga, me iba a gustar y así fue. La ceniza fue blanca durante toda la fumada y solamente fue en el último tercio cuando esta comenzó a florearse. Pero de resto se mantuvo como un cigarro de calidad, con buena intensidad y perfecto en todos los términos técnicos de ritmo de quemada, anillo de combustión, tiro y cantidad de humo. Sin embargo, no es un cigarro al que le colocaré puntuación ni ficha técnica, pues para cualquier efecto es uno que no vas a poder conseguir, así que por eso no lo recomiendo. Si tuviera que darle puntuación calculo que estaría entre 85 y 88.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cigar Market
Modelo: Liga de la Casa
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona
Origen: N/D
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 85

Ron: Dictador 20 Years Solera

Dictador es un ron producido en Cartagena de Indias, en Colombia. A diferencia de la gran mayoría de rones de esta región, el Dictador no es hecho a partir de melaza sino de miel de caña destilada en un alambique de acero inoxidable y añejado mediante el método único de solera de Dictador. Aunque este alambique es de acero inoxidable, en su interior hay suficiente cobre para que funcione como un alambique de cobre tradicional.

El ron recibe su nombre por Severo Arango y Ferro, a quien apodaban «El Dictador» y quien supervisó el comercio entre España y las colonias en el siglo 18. La empresa fue fundada por uno de sus descendientes: Don Julio Arango y Parra, en 1913.

La decisión de la marca para usar miel de caña en vez de melaza está basada en una peculiaridad de las políticas del gobierno colombiano. Al parecer el gobierno ha asignado que un cierto porcentaje de los los automóviles en Colombia deben ser híbridos de algún biocombustible además de gasolina. Siendo la melaza el material más disponible, casi toda la que se produce en el vecino país es asignado a la industria automotriz. Esto permite que marcas como Dictador tengan poco de dónde elegir y así deban producir su propia miel de caña para la producción del ron. Sin embargo, es común que las marcas de mayor renombre (o con mayor inversión) en Colombia, adquieran el alcohol o el ron ya añejado de Panamá. La marca no confirma el origen del ron.

El proceso único de solera de Dictador es muy parecido al método tradicional, pero el líquido a ser embotellado no solo es tomado de la barrica que está al nivel del suelo, sino que la gran mayoría se toma del punto en que la edad está marcada como de 20 años, pues es la torre de barricas tienen rones mucho más viejos. También sucede que mantienen las barricas lo más llenas posibles a fin de evitar una mayor evaporación dentro de las barricas.

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En la fase visual del Dictador 20 Años se aprecia un líquido oscuro, casi marrón con destellos rojos. Al agitarlo un poco dentro de la copa se observan lágrimas moderadamente gruesas que bajan lentamente por el interior de la copa.

El aroma principal que se siente es de madera y especias, aunque también se siente azúcar moreno y toffee. Girando un poco el líquido se aprecia maple, canela, nuez moscada y vainilla al mismo nivel de intensidad de la madera.  También hay un elemento ahumado en el aroma, muy ligero pero que me recuerda a grosellas y pasas.

En general tiene un aroma increíble y sin querer paso quizá demasiado tiempo apreciándolo.

La entrada en boca es suave y sin mayor tropiezo, pero casi todos los aromas que aprecié en nariz se sienten mucho menos en boca. Incluso, la mayoría de ellos parecen haberse fundido y balanceado entre ellos, lo cual hace que el resultado sea difícil de diseccionar, pero muy armonios en el paladar.

En principio me parece que la madera y el caramelo dominan el ron, pero aunque se venda como un ron de 20 años, no se siente una inyección de madera tan grande en el sabor. Es más, se siente como si los sabores de madera formaran parte del caramelo y hasta son estos los que se sienten dulces, que contienen otros sabores dentro de sí. Si tratas de inhalar cuando tomas el ron, con cuidado de no ahogarte, es más fácil distinguir aromas y sabores de frutos secos como pasas y dátiles, algo de vainilla, maple y canela.

El final es largo y perdura durante un buen tiempo en el paladar, con retrogusto de madera y caramelo, tal como empezaba, pero también se siente un aftertaste que incluye café y chocolate.

Ciertamente un gran ron, y una buena muestra de lo que se puede hacer con un proceso de solera bien llevado, incluso si no es el tradicional. Igualmente, un ron para disfrutar solo, en las rocas (si acaso para diferenciar mejor los sabores) y con un buen cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Colombiana
Nombre del Ron: 20 Year Solera
Marca: Dictador
Origen: Colombia
Materia prima: Miel de caña
Edad: hasta 20 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86