Crowned Heads – La Imperiosa (Dukes)

La Imperiosa es el segundo producto regular de Crowned Heads (siguiendo a Jericho Hill) fabricado en las instalaciones de My Father Cigars, en Estelí, Nicaragua. También es otro ‘revival’ de una marca originalmente cubana, cuya combinación casualmente recrea idénticamente al tabaco conocido como Las Calaveras EL, originalmente lanzado en 2014 y cuya demanda se mantiene hoy en día, razón por la cual existe este tabaco.

Crowned Heads - La Imperiosa 01

Es un tabaco imponente, con múltiples venas y una apariencia semi-aceitosa, su anilla es de esas que no le gusta ser fotografiada, pero es bastante vistosa, incluso sin la cámara. También se darán cuenta que tiene un agujero de gorgojo cerca de la anilla, que afortunadamente no afectó tanto su sabor pero que igual se convirtió en una tragedia para mí. En frío le siento aromas florales, de cacao, café, madera y un tabaco muy rico. Una vez que lo pico, le doy unas caladas que tienen aromas adicionales, como el chocolate oscuro, tierra y una dulzura de fruta que realmente no puedo determinar cuál es.

Crowned Heads - La Imperiosa 02

Desde el principio se presenta como un tabaco muy sabroso, con un tiro suave y humo abundante, incluye sabores de chocolate, fruta (todavía indeterminada), tabaco rico… en realidad no hay muchos sabores que pueda definir, quizá porque no me había percatado aún del agujero que tenía. Unos minutos después de esa primera calada se comienza a definir ese sabor frutal y me doy cuenta que era difícil de identificarlo porque se trata de más de una fruta: pasas, cerezas e incluso se sienten uvas, aunque pueden ser las mismas pasas, menos secas. Su intensidad es media y la fruta se vuelve más y más fuerte, que junto con el chocolate, le da un toque muy particular.

Crowned Heads - La Imperiosa 03

Con excepción de cuando tomo las fotos, paso casi todo el tiempo con el cigarro en la mano y un dedo sobre el agujero. Mi esposa me mira como si me pasara algo, pero cuando le explico no se horroriza tanto como yo lo hice. Comenzando el segundo tercio este tabaco se ha convertido en el tan querido ‘flavor bomb’, con una orgía de sabores que salen de él, incluyendo el chocolate, que esta vez despega y se lleva el sabor de las frutas, para realmente impresionarme, y además estos sabores se vuelven cremosos. Quizá no es una cornucopia (sabía que algún día podría usar esa palabra) de sabores, pero los que hay son intensos y se dominan uno a uno. En orden de intensidad, estos son los sabores hasta ahora: chocolate, crema, frutas, caramelo, tierra, cuero y cerezas.

Crowned Heads - La Imperiosa 04

Un cigarro maravilloso, sin duda, y es como un campo de entrenamiento para las papilas gustativas. Justo cuando hago esa nota mental, el ‘flavor bomb’ se enciende de nuevo y se le siente un toque de cáscara de naranja, e incluso a licor hecho con naranja que puede ser Cointreau. No he probado el Las Calaveras, pero ahora me llena de curiosidad sobre si realmente puede ser mejor que este. La intensidad se ha hecho un poco más fuerte también.

Crowned Heads - La Imperiosa 05

La Imperiosa está lleno de sabores maravillosos, muy complejos y equilibrados, con un final que perdura y casi se puede masticar. El Jericho Hill simplemente no le puede hacer frente a este, y aunque el JD Howard Reserve que fumé hace un tiempo de ellos no es la gran cosa en comparación, el Jericho Hill sí se vendía como tal. Habiendo pasado la mitad del tabaco el caramelo está dominando el sabor… un sabor que comenzó bastante neutro y luego hizo de él no una sino dos veces un gran tabaco.

Siendo ya mayor de 40 años, he comido carne chamuscada más de una vez, sea por mi propia inexperiencia (cuando era más joven) o por la de los demás. Este tabaco tiene ese sabor, no tanto de carne chamuscada, pero sí ese sabor/aroma de la carne al fuego demasiado alto. La pimienta aparece hacia el final de este segundo tercio, junto con todos los otros sabores que mencioné antes, incluyendo ese de Cointreau, mientras que la intensidad se hace un poco más fuerte. La Imperiosa es realmente un buen tabaco y claro, si lo consiguen, adelante.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Crowned Heads
Modelo: La Imperiosa
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Dukes (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,75
Puntuación: 83

J. Fuego – Pennsylvania Broadleaf (Toro)

Probando de nuevo puros desconocidos. No fue sino hasta hace unas 3 semanas que probé mi primer J. Fuego, sin conocer prácticamente nada de la marca. En esta ocasión estoy con otro J. Fuego, el Pennsylvania Broadleaf, y aún más desconocido, puesto que ni siquiera aparece en su página web. Lo cual es una lástima, porque a partir de la anilla me interesó bastante el puro, además que se ve bastante sólido. Llegó a mí como parte de un sampler de unos $20 por 10 puros, así que cero expectativas.

J Fuego - Pennsylvania Broadleaf 01

Como dije, el puro es bastante sólido, con excepción de un par de lugares ligeramente esponjosos a lo largo del mismo. La capa madurada tiene un profundo aroma a tabaco rico y algunas especias dulces, tipo canela y clavo. A partir de la picada, en esta ocasión con doble hojilla, la calada es sumamente suelta con pocos aromas aparte de los mencionados. Quizá, se le siente un aroma ahumado, lejano. La soltura del puro sí me hizo sospechar un poco, pues si bien últimamente me he quejado de lo apretados que están muchos puros que he fumado, este era el polo opuesto… pensaba que se podría deshacer si le daba una calada muy fuerte.

J Fuego - Pennsylvania Broadleaf 02

Efectivamente, desde la primera calada el humo es abundante, pero le cuesta mantenerse encendido; al dejarlo más de un minuto solo, prácticamente se apaga. En la primera calada los sabores son mínimos, destacando algo de madera y pasas, únicamente y con muy poca intensidad. Sigo pensando que le voy a dar la oportunidad, pues aunque está bastante suelto, de momento el tiro es muy bueno y el humo abundante, aunque no muy denso.

J Fuego - Pennsylvania Broadleaf 03

Apenas unos 10 minutos de fumada y fácilmente supero el primer tercio. La ceniza no es muy firme y en lo que coloqué el puro en el cenicero, se le cayó. El sabor de madera parece desarrollarse un poco hacia la leña, con ese toque ahumado interesante, y que sin duda es parte de la hoja PBL. A partir de este primer tercio también se siente un sabor a tierra, pero no mojada, sino más como el típico ambiente de bosque tropical en el que no ha llovido.

J Fuego - Pennsylvania Broadleaf 04

En el segundo tercio la ceniza parece florecer, mientras que el puro está completamente suelto, haciendo que le cueste mantenerse encendido cuando no está siendo calado. Creo que no alcanzo los 25 minutos de fumada, algo normal para un puro más corto, pero dada la firmeza y el tamaño de este en frío, esperaba un poco más de duración. Sin embargo, los sabores tampoco están tan tenues como los estoy describiendo, es solo que tenía mayores expectativas para él.

J Fuego - Pennsylvania Broadleaf 05

Hasta ahora esos han sido los sabores: madera, pasas, leña, tierra y en este momento se le siente un sabor dulce que no puedo realmente identificar, pero afortunadamente acompaña y realza el resto de los sabores, que hasta ahora habían estado un poco irregulares. Lamentablemente, también me encuentro con uno de los puntos más esponjosos del puro y, como si de una bolsa de aire se tratara, el puro se consume casi 3 centímetros en cuestión de un minuto.

J Fuego - Pennsylvania Broadleaf 06

En el último tercio ese sabor dulce que apareció hace un rato se coloca de protagonista, aunque ya los sabores de pasas y el de tierra han desaparecido, y el resultado es una combinación interesante y equilibrada de madera dulce, pero con poca complejidad. La riqueza del sabor se ve limitada también por el rápido consumo del puro y el hecho que se calienta bastante. Al final este PBL ha sido mucho menos de lo que esperaba, pero el sabor tan característico y diferente de una capa Pennsylvania Broadleaf me gustó bastante, solo haría falta que el resto del puro se mantenga al miso nivel. El tiempo total de fumada fue de 55 minutos, para un puro de 6 x 50, me parece muy poco.

Ficha Técnica:
Fabricante: Jesus Fuego Cigars
Marca: J. Fuego
Modelo: Pennsylvania Broadleaf (PBL)
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Pennsylvania Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, USA (Pennsylvania Broadleaf)
Precio: $3,00
Puntuación: 66

Vallejuelo Cigars (Gran Toro)

Escuché sobre el puro gracias a un bloguero que sigo, quien lo colocó entre sus puros preferidos por menos de $8 y estaba disponible en la página en la que normalmente compro, aunque sin querer compré dos. Antes de fumarlo tenía esa duda de si haber comprado dos, más allá del error, fue buen augurio, pues tener dos puros buenos es definitivamente mejor que tener dos malos. Pero ciertamente antes de fumarlo me llamó la atención por dos motivos: no es un cigarro caro, y está muy bien construido. Una pequeña investigación por internet sobre él me lleva a que fue reconocido por Cigar Aficionado como el mejor cigarro de ganga (bargain) de 2010, dándole además una puntuación de 92 al Gran Toro, que es este. La marca como tal es dominicana, pero fue creada para el mercado suizo, en donde casi todos los productos son cubanos.

Vallejuelo 01

La construcción, como mencioné es excelente, muy al estilo cubano. Se le ven las costuras y varias venas, pero esto no va en detrimento del puro, sino que le da ese aspecto más artesanal. El puro tiene apenas 3-4 meses en mi humidor, pero como tengo otro preferí fumarlo para así poder decidir qué hago con el otro. En frío el puro tiene aromas interesantes, incluyendo madera y pimienta como los olores más fuertes y cuero y cacao como de fondo.

Vallejuelo 02

Los sabores no explotan en las primeras caladas, más bien se siente como si se funden bajo el paladar, fusionándose y desarrollando los matices que te permitirá sentir cuando sueltas el humo. El más prominente de estos es el sabor de madera, seguido de la pimienta, aunque el elemento de la fusión entre ambos es la crema, inesperada en este punto inicial del puro. En esos primeros momentos, aunque ya como en la cuarta o quinta calada aparece un elemento cítrico, que desplaza un poco la crema y la pimienta. Pero el equilibrio, incluso en este punto inicial, es muy interesante.

Vallejuelo 03

Mitad del primer tercio y aparece un elemento de chocolate que me hace desear haberlo maridado con coca cola, pero no importa, pues tengo agua gasificada y el sabor se hace más sutil. El carácter general del puro es como si se tratara de uno que tiene al menos 6 meses en el humidor, con su humo sedoso, línea de quemado perfecta y los sabores con textura.

Vallejuelo 04

Dejo atrás el primer tercio y aparece un sabor dulce afrutado, mientras que el cacao se funde con un sabor a café fuerte. El sabor afrutado es como de moras, mientras que la pimienta, que desapareció en los primeros centímetros del puro, regresa acompañando un componente ahumado. Estos nuevos sabores están tomando el protagonismo del puro, dejando a la madera y la crema en el fondo. Los sabores se van haciendo más complejos, haciéndome dudar realmente sobre de dónde salió este puro y quién le pone el precio tan bajo.

Vallejuelo 05

Mitad de fumada y estos son los sabores: frutas (mora, pero hay algo más que no determino), cacao, dulce, madera, ahumado, crema. El tamaño del cigarro es quizá lo único negativo que podría destacar en este momento, más que nada porque si bien la variedad y riqueza de los sabores es lo ideal, por el tamaño del puro a veces tardan mucho más en desarrollarse. Quizá un puro más pequeño (incluso al mismo precio) funcionaría mejor.

Vallejuelo 06

El último tercio es más de lo mismo, pero los sabores han logrado hacerse más intensos, haciendo que el cigarro pase de una intensidad media a una fuerte. El punto intenso de pimienta, ese mismo que es tan característico en las primeras caladas de muchos puros nicaragüenses, se está presentando al final de este puro, muy atípico, pero llama bastante la atención, y funciona como un recordatorio que este puro todavía tiene qué ofrecer en el último tercio. En 4 meses de guarda este cigarro logró ponerse en gran forma, haciéndome dudar si quiero esperar más por el otro que compré, pues ahora mismo ya está muy bien. La marca es bastante desconocida, pero investigando un poco más descubrí que son los mismos fabricantes de Spanish Galleon, cuyo Corojo me pareció bastante mediocre, pero tampoco mencionan quién es el fabricante, y su master blender es Maurice Koks.

Ficha Técnica:
Fabricante: Intercigar
Marca: Vallejuelo
Modelo: Vallejuelo
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 72

La Palina – Nicaragua Oscuro (Robusto)

La Palina es una pequeña marca cuyo vitolas Nicaragua Oscuro es fabricada por AJ Fernandez, en Nicaragua. Como su nombre sugiere, incluye en la capa una hoja Oscuro de Ecuador, mientras que el resto de las hojas usadas en capote y tripa provienen de Nicaragua.

La Palina - Nicaragua Oscuro 01

Visualmente el Nicaragua Oscuro se ve como un puro decente, no resalta en el humidor y su anilla, aunque bien decorada, no es gran cosa tampoco. Sin embargo, su construcción es prácticamente perfecta, pocas venas, textura perfecta y muy ligeramente esponjoso. El aroma es muy agradable, incluyendo leña y café tostado. La calada en frío presenta un toque de pimienta, pero en principio se muestra como una fumada sencilla y sin muchas pretensiones.

La Palina - Nicaragua Oscuro 02

Como buen cigarro nicaragüense y viniendo de AJF, el golpe de pimienta en las primeras caladas es superlativo, además que constituye esa combinación de sabor y aroma tan característicos y este acompañó el puro hasta el final. También incluye notas fuertes de canela y un cítrico dulce, que lograron cautivarme desde la primera calada. El tiro es perfecto, la cantidad de humo muy abundante, sedoso, denso y muy aromático.

La Palina - Nicaragua Oscuro 03

El maridaje del puro lo hice con coca cola, pero básicamente porque era lo que tenía a la mano. Debí haber usado agua gasificada, pero ya venía con un vaso de coca, así que fue casualidad, pero el toque dulce y pimentoso del puro combinó bastante bien con el refresco. El segundo tercio es muy parecido al primero, aunque los sabores cítricos estuvieron más presentes y la pimienta y la canela parecieron fundirse un poco.

La Palina - Nicaragua Oscuro 04

El tiro se mantuvo excepcional, el humo abundante y la línea de quemado calcada a la perfección. Mantener el humo en la boca y luego soltarlo lentamente es ideal aquí. Hace cosa de una mes un amigo me pidió que le hiciera un top 10 de puros centroamericanos, y pasé alrededor de 4 días leyendo cada una de las reseñas y viendo cuáles eran los puros que más recordaba, lo cual me llevó a considerar colocar puntuaciones a los puros, además que establece un valor a la calidad de cada puro.

La Palina - Nicaragua Oscuro 05

En el último tercio este cigarro continuó cambiando, disipando un poco la intensidad de la pimienta, pero sustituyéndola por dos sabores que no habían aparecido hasta el momento: cacao y notas florales, ambos muy sedosos y sutiles, pero haciendo que el último tercio se disfrutara aún más, pero lamentablemente también hizo que me fumara esta parte final mucho más rápido de lo que quería y se me calentó bastante.

La Palina - Nicaragua Oscuro 06

Este cigarro me gustó muchísimo, tanto su construcción, tiro, sabor y consistencia hacen este puro una gran recomendación. Sin embargo, a un poco más de $7 por puro, no voy a negar que hay puros más baratos que son mejores; pero también hay muchos puros más caros que no son mejores. Si lo que buscas es el sabor típico de pimienta de un nica, el La Palina Nicaragua Oscuro es el que debes fumar, adicional a su contraste interesante de pimienta y canela, que nunca llega a agobiar. Son sabores particulares, pero ninguno llega a dominar la fumada, y llegó un punto en que esperaba un poco más de complejidad, como algo de cuero o un toque dulce. Entre todos los sabores presentes, este es sencillamente un cigarro para quienes disfruten más de esos toques de pimienta.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: La Palina
Modelo: Nicaragua Oscuro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 85

El tabaco en Nicaragua

La historia del tabaco en Nicaragua es dramática, llena de distintas crisis, pero adornada por los logros y la resistencia de su gente. Hoy en día, el tabaco de Nicaragua se encuentra entre los mejores del mundo, pero no siempre ha sido fácil para los vegueros y productores de este pequeño país de América Central.

Como casi todas las historias relacionadas al tabaco, la industria comenzó con el éxodo cubano de 1959 hacia nuevas tierras donde cultivar y fabricar los puros. Aunque el tabaco para cigarrillos ha sido cultivado en Nicaragua desde mucho antes, el tabaco para puros no había recibido suficiente apoyo hasta que el gobierno de Somoza logró sacarle ventaja a la revolución cubana, llevándose los mejores productores y las mejores semillas de la isla, y el poder económico para financiar una nueva industria. Entre varios de los productores que jugaron un papel importante en esto estaban las familias Plasencia, Padron, Oliva y Bermejo. Otros también participarían, pero no antes de que ocurrieran varios desastres.

La dictadura de Somoza caería ante los sandinistas en 1979, e incluso esa zona del norte de Nicaragua fue la base de gran actividad de los revolucionarios, así que las fincas y fábricas de la región fueron rápidamente liquidadas y las propiedades redistribuidas bajo el nuevo gobierno socialista. La mayoría de las fincas fueron usadas para producir tabaco para cigarrillos de los mercados de Europa oriental en donde el volumen era la meta.

Hasta ese momento, en Nicaragua se producía uno de los mejores tabacos del mundo, permitiendo ser el único competidor del habano, convirtiendo a la marca principal, Joya de Nicaragua, en un estándar de la industria. Los sandinistas pusieron fin a ello, pero no para siempre, pues las raíces de las grandes familias tabaqueras se mantuvieron hasta que el desastre político fue reemplazado.

La industria tabaquera reviviría de nuevo con la elección de Violeta Chamorro, quien puso fin al reino de los socialistas. Las familias Padron, Plasencia y el resto comenzarían de nuevo con solo una crisis que afrontar: el clima. En 1998 el huracán Mitch golpeó a Nicaragua con un efecto terrible. En varias zonas del país en solo cuatro días cayó el mismo índice de pluviosidad de un año, y durante una semana no dejó de llover, Los ríos crecieron 10 veces sobre su cauce original y arrasaron con puentes, casas e incluso montañas. El país perdió más del 70% de su infraestructura incluyendo, por supuesto, con muchas fincas de tabaco. En una de las fincas de Padron, la tierra fue simplemente arrasada, quedando solo un manto de rocas.

Pero, una vez más, las fincas comenzaron de cero y, una vez más, el tabaco nicaragüense fue reconocido como uno de los mejores del mundo.

La capital productora de tabaco nicaragüense es Estelí, un pueblo al norte del país con una población cercana a los 100 mil habitantes, que ha sido fuerte en la producción de tabaco y café. En Estelí existen varias fábricas, entre las que destacan Cubanica de la familia Padron, Segovia de Plasencia, Tabacalera Perdomo, NATSA y Tabacalera Estelí. Cerca se encuentra el valle de Condega, origen de otros campos de tabaco y fábricas, incluyendo la de Felipe Gregorio. Finalmente, al este de Estelí se encuentra el valle de Jalapa, la joya de la corona nicaragüense.

Realmente, casi todas estas zonas son muy difíciles de acceder, teniendo unos de los peores sistemas de carreteras que hay, y haciendo sus ubicaciones remotas. Este difícil acceso hizo que esta zona fuese ideal como centro de operaciones de los sandinistas durante la revolución y, posteriormente, de los contras. Hoy en día el valle es conocido por su húmedo microclima, que muchos cubanos exiliados comparan con Vuelta Abajo, Cuba.

El tabaco de Estelí es considerado más fuerte que el de Jalapa, y suele usarse para tripas, mientras que la hoja de Jalapa es más dulce pero muy rica, perfecta para capas, y la hoja Condega se ubica entre las otras dos en cuanto a fuerza y textura. Las variedades de tabaco que se encuentran en el corredor del norte tienen origen cubano, pero muchas de las variedades de producción más reciente, tales como el híbrido de Corojo llamado Habana 2000, son usados para capas. Por su parte, el Criollo 98 es usado más para tripas y también es cultivado en Nicaragua.

El tabaco en Honduras

Por razones que realmente desconozco, y lejos de querer insultar a nadie, he descubierto que Honduras era el país en el que se pensaba originalmente cuando se decías «república bananera», siendo una fuente de tabaco y una región de fabricación de puros desde 1765, cuando la corona española estableció una zona de comercio cerca de Santa Rosa, en Copan. Esa zona hoy en día es pieza clave en el cultivo de café, pero el tabaco y los puros siguen siendo una industria importante en el lugar. Los españoles promovieron el crecimiento del comercio de puros aquí para incentivar que más personas llegaran a la zona. Las regiones norte y noreste de Honduras también son originarias de una especia de tabaco silvestre llamado «copaneco» y puede que haya sido esto lo que los locales, e incluso los colonizadores españoles, incluían en sus puros originalmente.

Además de la región de Copan, existen dos zonas adicionales famosas por sus cultivos y fabricación de tabacos. La primera es el área alrededor de Danli, en El Paraíso. Danli es el Estelí de Honduras, es decir la capital del comercio del tabaco en este país. Igualmente podríamos decir que el valle Jamastran en Honduras es el equivalente al valle Jalapa en Nicaragua. Jamastran y las áreas periféricas son las ubicaciones principales del cultivo de tabaco en el sur de Honduras.

Más hacia el centro del país se ubica una tercera zona importante, el valle de Talanga, en la provincia de Francisco Morazan, a unas dos horas en carro desde Danli. Aquí cultivan el tabaco utilizando la técnica de «encallado», puesto que en Talanga existe mucho viento, así que se deben colocar unas carpas sobre las plantas para protegerlas, aunque también hay mucha grama alta sembrada en los alrededores, para funcionar como barrera adicional. Precisamente, es por el viento que la mayor parte del tabaco a nivel mundial es cosechado en valles, pues la barrera natural contra el viento no tiene igual.

Al igual que en Nicaragua y la República Dominicana, los grandes cosechadores y torcedores del tabaco llegaron exiliados de Cuba. Para cuando comenzó el Embargo en el país comunista, el gobierno de Honduras estaba poniendo en práctica una iniciativa para promover e incentivar el establecimiento de la industria tabaquera. Sin embargo, en este pequeño país existía una ausencia casi total de infraestructura para promover ese crecimiento, incluyendo la existencia de carreteras y demás vías de comunicación. Pero Honduras tuvo una segunda gran oportunidad, cuando los sandinistas tomaron el poder en Nicaragua, en 1979. Así como América Central se benefició de la revolución cubana, Honduras se benefició del golpe de estado en Nicaragua,  los torcedores y agricultores de tabaco emigraron a Honduras para trabajar.

La similaridad de las regiones de Jalapa en Nicaragua, y Jamastran en Honduras permitió que esta fuera una transición sencilla, puesto que ambas han sido comparables a la región de Pinar del Rio en Cuba, y Honduras continuó el estilo de Nicaragua de hacer puros para el mercado americano, con la meta de hacer puros buenos y serios, con sabores fuertes.

Entre estos, los más exitosos han sido las familias Plasencia, los Eiroa (creadores de los puros Camacho), Frank Llaneza y Estelo Padron de HATSA (Villazon), y Rolando Reyes, de Puros Indios. Todas estas familias son importantes en el mercado hondureño, sea por su calidad de fabricación, torcido, o combinaciones que han hecho al mercado hondureño único y emblemático.

Los tipos de tabaco cultivados en Honduras son de semilla cubana, en su mayoría. De hecho, un cultivo de prueba introducido como contrabando a Honduras desde Cuba por Juan Bermejo se convirtió en la raíz de la gran mayoría del tabaco que existe en el país desde la revolución cubana. En Honduras se cultiva mayormente criollo cubano y corojo de sombra.

También se cultiva Connecticut para capas, a veces llamado Honduran Shade, pero lo más interesantes es el corojo que cultiva la familia Eiroa, tanto para sus Camacho como para los AKA.

Los puros hondureños tienden a ser densos y fuertes, y si eres novato y quieres entrarles, te recomendaría comenzar con los Connecticut, que usualmente tienen sabores de cuero, al igual que los más fuertes.