Vallejuelo Cigars (Gran Toro)

Escuché sobre el puro gracias a un bloguero que sigo, quien lo colocó entre sus puros preferidos por menos de $8 y estaba disponible en la página en la que normalmente compro, aunque sin querer compré dos. Antes de fumarlo tenía esa duda de si haber comprado dos, más allá del error, fue buen augurio, pues tener dos puros buenos es definitivamente mejor que tener dos malos. Pero ciertamente antes de fumarlo me llamó la atención por dos motivos: no es un cigarro caro, y está muy bien construido. Una pequeña investigación por internet sobre él me lleva a que fue reconocido por Cigar Aficionado como el mejor cigarro de ganga (bargain) de 2010, dándole además una puntuación de 92 al Gran Toro, que es este. La marca como tal es dominicana, pero fue creada para el mercado suizo, en donde casi todos los productos son cubanos.

Vallejuelo 01

La construcción, como mencioné es excelente, muy al estilo cubano. Se le ven las costuras y varias venas, pero esto no va en detrimento del puro, sino que le da ese aspecto más artesanal. El puro tiene apenas 3-4 meses en mi humidor, pero como tengo otro preferí fumarlo para así poder decidir qué hago con el otro. En frío el puro tiene aromas interesantes, incluyendo madera y pimienta como los olores más fuertes y cuero y cacao como de fondo.

Vallejuelo 02

Los sabores no explotan en las primeras caladas, más bien se siente como si se funden bajo el paladar, fusionándose y desarrollando los matices que te permitirá sentir cuando sueltas el humo. El más prominente de estos es el sabor de madera, seguido de la pimienta, aunque el elemento de la fusión entre ambos es la crema, inesperada en este punto inicial del puro. En esos primeros momentos, aunque ya como en la cuarta o quinta calada aparece un elemento cítrico, que desplaza un poco la crema y la pimienta. Pero el equilibrio, incluso en este punto inicial, es muy interesante.

Vallejuelo 03

Mitad del primer tercio y aparece un elemento de chocolate que me hace desear haberlo maridado con coca cola, pero no importa, pues tengo agua gasificada y el sabor se hace más sutil. El carácter general del puro es como si se tratara de uno que tiene al menos 6 meses en el humidor, con su humo sedoso, línea de quemado perfecta y los sabores con textura.

Vallejuelo 04

Dejo atrás el primer tercio y aparece un sabor dulce afrutado, mientras que el cacao se funde con un sabor a café fuerte. El sabor afrutado es como de moras, mientras que la pimienta, que desapareció en los primeros centímetros del puro, regresa acompañando un componente ahumado. Estos nuevos sabores están tomando el protagonismo del puro, dejando a la madera y la crema en el fondo. Los sabores se van haciendo más complejos, haciéndome dudar realmente sobre de dónde salió este puro y quién le pone el precio tan bajo.

Vallejuelo 05

Mitad de fumada y estos son los sabores: frutas (mora, pero hay algo más que no determino), cacao, dulce, madera, ahumado, crema. El tamaño del cigarro es quizá lo único negativo que podría destacar en este momento, más que nada porque si bien la variedad y riqueza de los sabores es lo ideal, por el tamaño del puro a veces tardan mucho más en desarrollarse. Quizá un puro más pequeño (incluso al mismo precio) funcionaría mejor.

Vallejuelo 06

El último tercio es más de lo mismo, pero los sabores han logrado hacerse más intensos, haciendo que el cigarro pase de una intensidad media a una fuerte. El punto intenso de pimienta, ese mismo que es tan característico en las primeras caladas de muchos puros nicaragüenses, se está presentando al final de este puro, muy atípico, pero llama bastante la atención, y funciona como un recordatorio que este puro todavía tiene qué ofrecer en el último tercio. En 4 meses de guarda este cigarro logró ponerse en gran forma, haciéndome dudar si quiero esperar más por el otro que compré, pues ahora mismo ya está muy bien. La marca es bastante desconocida, pero investigando un poco más descubrí que son los mismos fabricantes de Spanish Galleon, cuyo Corojo me pareció bastante mediocre, pero tampoco mencionan quién es el fabricante, y su master blender es Maurice Koks.

Ficha Técnica:
Fabricante: Intercigar
Marca: Vallejuelo
Modelo: Vallejuelo
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 72

La Palina – Nicaragua Oscuro (Robusto)

La Palina es una pequeña marca cuyo vitolas Nicaragua Oscuro es fabricada por AJ Fernandez, en Nicaragua. Como su nombre sugiere, incluye en la capa una hoja Oscuro de Ecuador, mientras que el resto de las hojas usadas en capote y tripa provienen de Nicaragua.

La Palina - Nicaragua Oscuro 01

Visualmente el Nicaragua Oscuro se ve como un puro decente, no resalta en el humidor y su anilla, aunque bien decorada, no es gran cosa tampoco. Sin embargo, su construcción es prácticamente perfecta, pocas venas, textura perfecta y muy ligeramente esponjoso. El aroma es muy agradable, incluyendo leña y café tostado. La calada en frío presenta un toque de pimienta, pero en principio se muestra como una fumada sencilla y sin muchas pretensiones.

La Palina - Nicaragua Oscuro 02

Como buen cigarro nicaragüense y viniendo de AJF, el golpe de pimienta en las primeras caladas es superlativo, además que constituye esa combinación de sabor y aroma tan característicos y este acompañó el puro hasta el final. También incluye notas fuertes de canela y un cítrico dulce, que lograron cautivarme desde la primera calada. El tiro es perfecto, la cantidad de humo muy abundante, sedoso, denso y muy aromático.

La Palina - Nicaragua Oscuro 03

El maridaje del puro lo hice con coca cola, pero básicamente porque era lo que tenía a la mano. Debí haber usado agua gasificada, pero ya venía con un vaso de coca, así que fue casualidad, pero el toque dulce y pimentoso del puro combinó bastante bien con el refresco. El segundo tercio es muy parecido al primero, aunque los sabores cítricos estuvieron más presentes y la pimienta y la canela parecieron fundirse un poco.

La Palina - Nicaragua Oscuro 04

El tiro se mantuvo excepcional, el humo abundante y la línea de quemado calcada a la perfección. Mantener el humo en la boca y luego soltarlo lentamente es ideal aquí. Hace cosa de una mes un amigo me pidió que le hiciera un top 10 de puros centroamericanos, y pasé alrededor de 4 días leyendo cada una de las reseñas y viendo cuáles eran los puros que más recordaba, lo cual me llevó a considerar colocar puntuaciones a los puros, además que establece un valor a la calidad de cada puro.

La Palina - Nicaragua Oscuro 05

En el último tercio este cigarro continuó cambiando, disipando un poco la intensidad de la pimienta, pero sustituyéndola por dos sabores que no habían aparecido hasta el momento: cacao y notas florales, ambos muy sedosos y sutiles, pero haciendo que el último tercio se disfrutara aún más, pero lamentablemente también hizo que me fumara esta parte final mucho más rápido de lo que quería y se me calentó bastante.

La Palina - Nicaragua Oscuro 06

Este cigarro me gustó muchísimo, tanto su construcción, tiro, sabor y consistencia hacen este puro una gran recomendación. Sin embargo, a un poco más de $7 por puro, no voy a negar que hay puros más baratos que son mejores; pero también hay muchos puros más caros que no son mejores. Si lo que buscas es el sabor típico de pimienta de un nica, el La Palina Nicaragua Oscuro es el que debes fumar, adicional a su contraste interesante de pimienta y canela, que nunca llega a agobiar. Son sabores particulares, pero ninguno llega a dominar la fumada, y llegó un punto en que esperaba un poco más de complejidad, como algo de cuero o un toque dulce. Entre todos los sabores presentes, este es sencillamente un cigarro para quienes disfruten más de esos toques de pimienta.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: La Palina
Modelo: Nicaragua Oscuro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 85

El tabaco en Nicaragua

La historia del tabaco en Nicaragua es dramática, llena de distintas crisis, pero adornada por los logros y la resistencia de su gente. Hoy en día, el tabaco de Nicaragua se encuentra entre los mejores del mundo, pero no siempre ha sido fácil para los vegueros y productores de este pequeño país de América Central.

Como casi todas las historias relacionadas al tabaco, la industria comenzó con el éxodo cubano de 1959 hacia nuevas tierras donde cultivar y fabricar los puros. Aunque el tabaco para cigarrillos ha sido cultivado en Nicaragua desde mucho antes, el tabaco para puros no había recibido suficiente apoyo hasta que el gobierno de Somoza logró sacarle ventaja a la revolución cubana, llevándose los mejores productores y las mejores semillas de la isla, y el poder económico para financiar una nueva industria. Entre varios de los productores que jugaron un papel importante en esto estaban las familias Plasencia, Padron, Oliva y Bermejo. Otros también participarían, pero no antes de que ocurrieran varios desastres.

La dictadura de Somoza caería ante los sandinistas en 1979, e incluso esa zona del norte de Nicaragua fue la base de gran actividad de los revolucionarios, así que las fincas y fábricas de la región fueron rápidamente liquidadas y las propiedades redistribuidas bajo el nuevo gobierno socialista. La mayoría de las fincas fueron usadas para producir tabaco para cigarrillos de los mercados de Europa oriental en donde el volumen era la meta.

Hasta ese momento, en Nicaragua se producía uno de los mejores tabacos del mundo, permitiendo ser el único competidor del habano, convirtiendo a la marca principal, Joya de Nicaragua, en un estándar de la industria. Los sandinistas pusieron fin a ello, pero no para siempre, pues las raíces de las grandes familias tabaqueras se mantuvieron hasta que el desastre político fue reemplazado.

La industria tabaquera reviviría de nuevo con la elección de Violeta Chamorro, quien puso fin al reino de los socialistas. Las familias Padron, Plasencia y el resto comenzarían de nuevo con solo una crisis que afrontar: el clima. En 1998 el huracán Mitch golpeó a Nicaragua con un efecto terrible. En varias zonas del país en solo cuatro días cayó el mismo índice de pluviosidad de un año, y durante una semana no dejó de llover, Los ríos crecieron 10 veces sobre su cauce original y arrasaron con puentes, casas e incluso montañas. El país perdió más del 70% de su infraestructura incluyendo, por supuesto, con muchas fincas de tabaco. En una de las fincas de Padron, la tierra fue simplemente arrasada, quedando solo un manto de rocas.

Pero, una vez más, las fincas comenzaron de cero y, una vez más, el tabaco nicaragüense fue reconocido como uno de los mejores del mundo.

La capital productora de tabaco nicaragüense es Estelí, un pueblo al norte del país con una población cercana a los 100 mil habitantes, que ha sido fuerte en la producción de tabaco y café. En Estelí existen varias fábricas, entre las que destacan Cubanica de la familia Padron, Segovia de Plasencia, Tabacalera Perdomo, NATSA y Tabacalera Estelí. Cerca se encuentra el valle de Condega, origen de otros campos de tabaco y fábricas, incluyendo la de Felipe Gregorio. Finalmente, al este de Estelí se encuentra el valle de Jalapa, la joya de la corona nicaragüense.

Realmente, casi todas estas zonas son muy difíciles de acceder, teniendo unos de los peores sistemas de carreteras que hay, y haciendo sus ubicaciones remotas. Este difícil acceso hizo que esta zona fuese ideal como centro de operaciones de los sandinistas durante la revolución y, posteriormente, de los contras. Hoy en día el valle es conocido por su húmedo microclima, que muchos cubanos exiliados comparan con Vuelta Abajo, Cuba.

El tabaco de Estelí es considerado más fuerte que el de Jalapa, y suele usarse para tripas, mientras que la hoja de Jalapa es más dulce pero muy rica, perfecta para capas, y la hoja Condega se ubica entre las otras dos en cuanto a fuerza y textura. Las variedades de tabaco que se encuentran en el corredor del norte tienen origen cubano, pero muchas de las variedades de producción más reciente, tales como el híbrido de Corojo llamado Habana 2000, son usados para capas. Por su parte, el Criollo 98 es usado más para tripas y también es cultivado en Nicaragua.

El tabaco en Honduras

Por razones que realmente desconozco, y lejos de querer insultar a nadie, he descubierto que Honduras era el país en el que se pensaba originalmente cuando se decías «república bananera», siendo una fuente de tabaco y una región de fabricación de puros desde 1765, cuando la corona española estableció una zona de comercio cerca de Santa Rosa, en Copan. Esa zona hoy en día es pieza clave en el cultivo de café, pero el tabaco y los puros siguen siendo una industria importante en el lugar. Los españoles promovieron el crecimiento del comercio de puros aquí para incentivar que más personas llegaran a la zona. Las regiones norte y noreste de Honduras también son originarias de una especia de tabaco silvestre llamado «copaneco» y puede que haya sido esto lo que los locales, e incluso los colonizadores españoles, incluían en sus puros originalmente.

Además de la región de Copan, existen dos zonas adicionales famosas por sus cultivos y fabricación de tabacos. La primera es el área alrededor de Danli, en El Paraíso. Danli es el Estelí de Honduras, es decir la capital del comercio del tabaco en este país. Igualmente podríamos decir que el valle Jamastran en Honduras es el equivalente al valle Jalapa en Nicaragua. Jamastran y las áreas periféricas son las ubicaciones principales del cultivo de tabaco en el sur de Honduras.

Más hacia el centro del país se ubica una tercera zona importante, el valle de Talanga, en la provincia de Francisco Morazan, a unas dos horas en carro desde Danli. Aquí cultivan el tabaco utilizando la técnica de «encallado», puesto que en Talanga existe mucho viento, así que se deben colocar unas carpas sobre las plantas para protegerlas, aunque también hay mucha grama alta sembrada en los alrededores, para funcionar como barrera adicional. Precisamente, es por el viento que la mayor parte del tabaco a nivel mundial es cosechado en valles, pues la barrera natural contra el viento no tiene igual.

Al igual que en Nicaragua y la República Dominicana, los grandes cosechadores y torcedores del tabaco llegaron exiliados de Cuba. Para cuando comenzó el Embargo en el país comunista, el gobierno de Honduras estaba poniendo en práctica una iniciativa para promover e incentivar el establecimiento de la industria tabaquera. Sin embargo, en este pequeño país existía una ausencia casi total de infraestructura para promover ese crecimiento, incluyendo la existencia de carreteras y demás vías de comunicación. Pero Honduras tuvo una segunda gran oportunidad, cuando los sandinistas tomaron el poder en Nicaragua, en 1979. Así como América Central se benefició de la revolución cubana, Honduras se benefició del golpe de estado en Nicaragua,  los torcedores y agricultores de tabaco emigraron a Honduras para trabajar.

La similaridad de las regiones de Jalapa en Nicaragua, y Jamastran en Honduras permitió que esta fuera una transición sencilla, puesto que ambas han sido comparables a la región de Pinar del Rio en Cuba, y Honduras continuó el estilo de Nicaragua de hacer puros para el mercado americano, con la meta de hacer puros buenos y serios, con sabores fuertes.

Entre estos, los más exitosos han sido las familias Plasencia, los Eiroa (creadores de los puros Camacho), Frank Llaneza y Estelo Padron de HATSA (Villazon), y Rolando Reyes, de Puros Indios. Todas estas familias son importantes en el mercado hondureño, sea por su calidad de fabricación, torcido, o combinaciones que han hecho al mercado hondureño único y emblemático.

Los tipos de tabaco cultivados en Honduras son de semilla cubana, en su mayoría. De hecho, un cultivo de prueba introducido como contrabando a Honduras desde Cuba por Juan Bermejo se convirtió en la raíz de la gran mayoría del tabaco que existe en el país desde la revolución cubana. En Honduras se cultiva mayormente criollo cubano y corojo de sombra.

También se cultiva Connecticut para capas, a veces llamado Honduran Shade, pero lo más interesantes es el corojo que cultiva la familia Eiroa, tanto para sus Camacho como para los AKA.

Los puros hondureños tienden a ser densos y fuertes, y si eres novato y quieres entrarles, te recomendaría comenzar con los Connecticut, que usualmente tienen sabores de cuero, al igual que los más fuertes.

Alec Bradley – Black Market (Toro)

Voy a comenzar esta reseña con algo de sinceridad absoluta: Alec Bradley me da mala espina. Por el nombre, nunca pensaría que es una marca de puros. Por la gran variedad de puros que tienen SIEMPRE disponibles, pensaría que no todos son buenos. Es que simplemente no puede ser. Pero es la marca que más tengo en mi humidor en casi cualquier momento, y haciendo memoria, creo que es la marca que más he fumado… y todos han sido excelentes puros! A ver, he probado el American Classic Blend (para ser un Connecticut, no estuvo nada mal); el American Sun Grown (excelente), el Coyol (ja! he fumado como 4 de esos, son buenísimos), el Tempus Nicaragua (el día que lo probé compré 3 más), el Nica Puro (que tenía un sabor excelente pero serios problemas de combustión, pero estoy dispuesto a probarlo de nuevo), el Connecticut (sinceramente, el mejor Connecticut que me he fumado), y así todavía tengo muchos por fumar. Por lo mismo, suelo irme por otra marca para no fumar solo eso, pero la verdad es que nunca los dejo de comprar porque nunca me han quedado mal, por lo que decidí darle fuego al Black Market. 

Alec Bradley - Black Market 01

La construcción es excelente, apenas se ven las uniones entre hojas, aunque sí hay una vena gigante que cubre toda la capa, solo espero que no constituya un problema a la hora de fumar. El puro brilla y es bastante liso, untuoso, ligeramente esponjoso y se siente que voy a volver a disfrutar un Alec Bradley. Luego de quitarle el súper empaque y que quede la anilla casi en el centro del puro, lo pico con la doble hojilla, los aromas son diversos, incluyen madera, tierra, pimienta y menta como aromas primarios, y rastros de cacao, café y clavo. Estoy fumando en otra zona de la casa, una terraza muy sabrosa, perfecta para leer, siempre que no llueva.

Alec Bradley - Black Market 02

Las primeras caladas están untadas del dulce natural del tabaco, un toque de pimienta que no pasa de la lengua y muchísimo humo denso. Al cabo de 3 o 4 caladas el sabor y aroma de tierra mojada constituye el 80% del puro, tanto que hasta pensé que estaba lloviendo. El puro tiene unos 4 meses en el humidor, pero está perfecto.

Alec Bradley - Black Market 03

Entrando de lleno en el primer tercio, el cacao comienza a generar más fuerza, la combinación de sabores casi hacen que parezca un puro completamente nicaragüense. En este punto el humo es denso, casi que tiene textura y se siente como un aroma de mantequilla derretida en el paladar. La tierra es el elemento primario en este puro, que está rica y abundante, en un puro bastante sencillo. Si bien son impresionantes los puros que logran empacar una gran cantidad de sabores, también aprecio los que se concentran en pocos sabores pero con una inmensa riqueza.

Alec Bradley - Black Market 04

El primer tercio y, ahora entrando al segundo, han sido sencillos, pero muy sabrosos. A partir de la imagen los sabores de pimienta y canela ganan un poco más de fuerza y se le siente un componente de miel que emerge, desplazando a la crema. Pero la tierra se mantiene como el constante. En este punto también me pregunto si el cigarro tiene más que ofrecer, pues carece de complejidad y parece ser un puro de un solo sabor, muy bueno, pero nada para merecer un gran elogio, así que me siento y continúo mi lectura.

Alec Bradley - Black Market 05

Esa sencillez en el sabor me hace pensar que, si bien es un sabor muy rico, también es un sabor muy simple, por lo que quizá su precio debería ser menor. No obstante, está en mi rango de precios decentes, y mientras me aproximo al último tercio los sabores no han cambiado mucho. Pero podría pensar en varios puros que compraría antes de inclinarme por este. El último tercio comienza con un toque amargo, pero no va atado a una mayor fortaleza del sabor, es solo un cambio y no muy agradable. Puros como este son los que me hacen inclinarme más hacia fumar robustos hoy en día, pues si el sabor se pone aburrido, al menos los cambios tienden a ser más rápidos.

Alec Bradley - Black Market 06

En el último tercio muchos de los sabores han desaparecido, solamente quedan la pimienta, un poco de dulce y la tierra mojada. El cigarro en realidad fue de mayor a menor durante toda la fumada, siendo bastante limitado siempre. Hacia el final, incluso esos sabores desaparecen. Me llamó la atención que ante toda la expectativa que la marca me había generado, justo cuando lo menciono es que ese producto no se coloca a la altura de los demás, pero era algo que eventualmente tenía que suceder. No podía ser que toooodos los productos de la marca fueran excelentes, pero incluso esto «tropiezo» me genera más fe en ellos. Sin embargo, el sabor rico y fuerte de tierra en este puro fue extraordinario, así que no me oirán diciendo que este puro no estaba bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Alec Bradley
Modelo: Black Market
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Jalapa Colorado maduro)
Capote: Ecuador (Sumatra)
Tripa: Honduras (Jamastran), Panamá
Precio: $7,00
Puntuación: 79

J. Fuego – Sangre de Toro (Rothschild)

La familia Fuego aparentemente ha estado en el negocio del tabaco, sea cultivando, combinando o torciendo este producto durante cinco generaciones (desde 1876, cuando la empresa fue fundada) en la finca El Corojo, en Cuba. No fue sino hasta 1995 que emigraron a Centroamérica y en 2006 produjeron su primer puro, luego de haber trabajado durante años para otras empresas. Desde entonces han lanzado el Delirium, el 777, el Origen, entre otros. Si es la primera vez que escuchan alguna de esas vitolas, no hay problema, pues yo tampoco las había oído.

J Fuego - Sangre de Toro 01

Lo primero que pensé cuando vi este puro fue «¿Por qué le pusieron el nombre de un vino?», pero al parecer ambos productos existen desde hace más o menos el mismo tiempo, por lo que no nos vamos a poner a debatir quien vino primero. Es más, no voy a debatir mucho sobre lo buena o mala que pueda ser la empresa de J. Fuego, porque realmente no la había oído antes, así que me voy directamente con el puro. Es bastante oleoso, ‘toothy’ o irregular, con una capa rojiza, que luego determino que es, efectivamente, una capa Colorado. Las venas son realmente grandes en este puro, lo cual denota que no es un producto muy premium, pero tampoco espero que lo sea. Desde el simple manejo y las caladas en frío puedo notar aromas de especias, madera, cacao y menta. Ahora a darle fuego.

J Fuego - Sangre de Toro 02

Realmente me llama la atención desde las primeras caladas, porque no se trata simplemente de un ‘puro barato’, aquí hay sustancia y sabores deliciosos, incluyendo un aspecto dulce, cacao, madera y pimienta, con un toque de cuero. El tiro también es muy bueno, aunque el puro tenga una consistencia bastante apretada. Al cabo de las primeras caladas se siente como los sabores comienzan a reordenarse, algo que no esperaba tan temprano. El cacao y el sabor dulce se colocan de primeros, acompañados con un toque de crema, mientras que el sabor de pimienta comienza a colocarse como en el asiento trasero, pero regularmente sale a anunciar que todavía está ahí.

J Fuego - Sangre de Toro 03

La línea de quemado es perfecta y el cigarro quema como si estuviera dibujado. Ya en este punto la pimienta se coloca en el asiento delantero también, haciendo que parezca que no va nadie más en el viaje. Ya estoy en un punto de aprendizaje (porque esto es un aprendizaje continuo) en el que regularmente aplico la búsqueda del retrogusto, y se le sienten mucho mejor los aromas de pimienta con este método.

J Fuego - Sangre de Toro 04

Al entrar en el segundo tercio, estos son los sabores en orden de intensidad: dulce, pimienta, cacao, crema, café, nueces, vainilla, madera y cuero. En este segundo tercio el puro pasa de intensidad media a fuerte, con los sabores bombeando potencia continua y la lengua se comienza a sentir como un pimiento habanero. Pero el puro se siente muy bien balanceado, muy lejos de lo que esperaba con este producto. Regularmente se sienten matices que lo potencian, pero ninguno de ellos llega a aturdir ni dominar, sino simplemente son grados de intensidad que enriquecen la experiencia.

J Fuego - Sangre de Toro 05

Un poco más de la mitad del puro, con todos los mismos sabores que especifiqué antes, y quizá en el mismo orden también, con la excepción de la pimienta que parece tomar el protagonismo ahora. Como mencioné antes, esta es mi primera experiencia con un J. Fuego, que adquirí mediante un sampler en el que se incluyen, obviamente, otros puros. Entre esos hay otro J. Fuego, llamado el 777, lo cual agradezco pues no quisiera que este fuera el último J. Fuego que pruebe.

J Fuego - Sangre de Toro 06

Comienza el último tercio y realmente el cigarro se coloca en un lugar que me gusta mucho, un punto de comodidad que siento con algunos puros. Hacia el final se nota un chute considerable de nicotina, pero nada demasiado intenso. Últimamente me molesta un poco fumar los puros hasta el final, sobre todo cuando comienzan a calentarse mucho, pero afortunadamente el Sangre de Toro se mantiene con una temperatura normal hasta el final. No voy a decir que es el mejor puro que he fumado, aunque me llama la atención que por su calidad, es un puro con el 100% de su producto originario de Nicaragua, pero es Hondureño. Su precio garantiza que sea un puro a considerar cada vez que esté haciendo una compra, aunque su contenido de Corojo tampoco lo coloca de primero en el wishlist.

Ficha Técnica:
Fabricante: Jesus Fuego Cigars
Marca: J. Fuego
Modelo: Sangre de Toro
Dimensiones: 4¼ x 49
Tamaño: Rothschild
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Corojo)
Capote: Nicaragua (Criollo)
Tripa: Nicaragua (Corojo, Criollo)
Precio: $5,50
Puntuación: 71