Joya de Nicaragua – Clásico Medio Siglo (Toro)

Muy para mi sorpresa, Joya de Nicaragua creó este Clásico Medio Siglo después de haber cumplido medio siglo. Más sorpresa aún es que el cigarro ha sido muy publicitado y anunciado en España como parte de ese lanzamiento, aunque en verdad es un relanzamiento y siempre se ha llamado Clásico solamente. Para esta versión Medio Siglo se ha hecho una nueva liga y en realidad es un cigarro nuevo, con el mismo nombre de uno anterior. Pero es que el Clásico, más allá de ser tan clásico, es un cigarro importante porque fue el primer cigarro que Joya de Nicaragua exportó hacia Estados Unidos, pero este celebra 50 años de fabricación por la marca y no el medio siglo de disponibilidad en Estados Unidos. Esta nueva versión tiene una capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüense y rinde tributo a todos los que han sido parte de la marca y quienes han participado en su crecimiento que la ha convertido en una de las más destacadas a nivel mundial.

Creo que una de las cosas que me llama la atención es la aparente ignorancia del producto en Estados Unidos, especialmente porque es el mercado de mayor tamaño e importancia para muchas marcas y es muy común ver que haya productos exclusivos para ese mercado, pero que haya un producto exclusivo para el resto del mundo y no exista en USA es casi imposible. No obstante, aquí estamos y este cigarro me lo regaló un buen amigo, pero lo he visto por muy buen precio en varios establecimientos. Se trata precisamente de una capa Habano ecuatoriana, muy lisa y diría que perfecta, sin problemas y con aromas muy agradables a cuero y madera, pero también un toque picante. Estos aromas se repiten en el pie y la calada en frío no es muy distinta, destacando apenas algo de tierra mojada y más pimienta. Por ello no siento que sea un cigarro muy distinto a lo que ya existe y a los miles de productos del mercado americano, por lo que podría ser una aproximación de la marca para que el resto del mundo pruebe los sabores que su mayor mercado disfruta. O mejor me concentro en el cigarro y digo mis impresiones y no lo que creo que será.

El Clásico Medio Siglo comienza lleno de detalles, buenos y malos. Comenzamos con un intensidad picante muy al estilo del tabaco nicaragüense, concentrado y lo que sería un pequeño bombazo, acompañado de sabores a cuero, madera tostada y caramelizada, frutas melosas como ciruelas y un nota muy picante. El retrogusto incluye pimienta en su mayoría, pero también un toque de canela, que lo hace muy agradable y me quita por momentos la atención de esas notas intensas de pimienta. Sin embargo, el cigarro quema medio torcido y no es uniforme en su fogosidad, es decir que aunque se mantiene encendido, también requiere retoques para mantener esa uniformidad. Afortunadamente hacia el final del primer tercio pierde la necesidad de mantener el encendedor cerca, con una intensidad media y una fortaleza media-alta.

El Clásico Medio Siglo quema considerablemente lento y me toma unos 50 minutos llegar a la mitad, pero en este segundo tercio, aunque hay pocos cambios, es una fumada interesante. Sabores como el cuero y la madera se mantienen y con la intensidad que se presentaron en el primer tercio, no esperaría menos. Pero los sabores de fruta desaparecen y son sustituidos por unos más secos y menos melosos, como pueden ser los de avena o como cuando hueles una bolsita de granola. Como la imagen lo demuestra, la quemada es más uniforme y el humo ha sido abundante desde la primera calada, acompañando una intensidad media y fortaleza igualmente media. Esta quemada lenta, más que obligarme a fumar más, me lleva a tomarme mi tiempo entre cada calada y hay ocasiones en las que dejo el cigarro descansar más de lo que debería y al regresar a él sigue perfectamente encendido.

Madera y cuero siguen siendo esos sabores más destacados en el último tercio del Clásico Medio Siglo y hay ocasiones en que se sienten como los únicos que tiene que mostrar, pues aunque hay sabores secundarios, se sienten muy, muy sutiles en esta sección, apenas con notas de chocolate en polvo y los cereales del tercio anterior. Pero aunque los sabores tan sencillos en esta sección se puedan sentir como un defecto, la verdad es que denotan una fumada muy clásica, como su nombre lo destaca y fuerte. Me toma dos horas fumar este cigarro y en las últimas caladas me estaba quemando los dedos, pero no lo quería soltar. La intensidad y fortaleza se mantienen en media hasta la última calada.

El Clásico clásico es un cigarro que está en el mercado desde hace casi 50 años y aunque al principio y en los años 70 y 80 el objetivo de los tabacos centroamericanos era imitar a los cubanos hasta un punto que permitiera a los americanos preferirlos porque eran el mismo sabor sin la prohibición, en los últimos 15 o 20 años el tabaco nicaragüense ha superado a quien imitaba originalmente, con un mercadeo distinto y un estilo diferente. Eso es quizá lo que Joya de Nicaragua quiere destacar con esta nueva versión del Clásico, que siempre se ha caracterizado por ser un cigarro suave, pero que en la nueva moda de cigarros más fuertes, pareciera tener poca participación. El Clásico Medio Siglo es una celebración de ese cambio que ha generado el tabaco nicaragüense en el mercado, sobre todo el americano. Además, a $6 por unidad, es algo que todos podemos celebrar y además es un cigarro apto para todos los paladares.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos Joya de Nicaragua
Marca: Joya de Nicaragua
Modelo: Clásico Medio Siglo
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 88

Oscar Valladares – Super Fly (Super Gordo)

Durante un tiempo bastante largo, Oscar Valladares era conocido casi exclusivamente como la persona que hacía los cigarros llamados Leaf by Oscar, que casualmente no eran productos para su propia empresa sino para una tienda en Pittsburgh en la que trabajó inicialmente. Eventualmente los hizo parte de su portafolio, pero los otros productos que hacía bajo su nombre no llegaban a ser tan conocidos, como es el caso de la línea 2012. No obstante, en 2019 creó algunos productos nuevos con diseños muy innovadores dentro del mercado. Uno de ellos fue el Wild Hunter, del que tengo uno en el humidor para una próxima reseña. También estaba el McFly y el Super Fly, y es este último el que tengo para reseña, que según la marca se trata de su producto de mayor fortaleza, aunque este es en vitola Super Gordo, de 6,5 x 60, por lo que no creo que pueda ser tan fuerte.

Sin duda alguna tanto el nombre del cigarro como sus colores y tipografía van en la misma línea que la película Super Fly de 1972. La capa es muy oscura y el contraste con la anilla negra es muy escaso, pero la anilla realmente es muy bonita. La capa San Andrés mexicana tiene aromas a chocolate y crema de chocolate, como una mousse. Estos aromas y matices de chocolate se repiten en el pie, aunque también incluyen paja, y no debería ser sorpresa que los aromas de la calada en frío también sean similares, pero con un adicional esta vez de mermelada de frutos rojos. El tiro se siente ligeramente apretado y siendo un cigarro de estas dimensiones, eso me choca un poco y temo que sea una fumada excesivamente larga por eso mismo.

Dos cosas me sorprenden cuando enciendo el Super Fly. La primera es que la fortaleza que prometía realmente está ahí y la siento en parte porque el tiro se pone como debería, haciendo que la fumada sea fluida y buena, pero la segunda es que todos esos sabores de chocolate que sentí en frío no aparecen, o al menos no en las primeras caladas. Los sabores son de tierra mojada, mantequilla de maní y una sensación de maíz tostado que no son cotufas (palomitas de maíz) sino más como cereal. Aparecen también notas de cáscara de naranja, avena, cuero y un retrogusto de pimienta y avena, que no abruma pero ciertamente es de una intensidad media-alta. Tiro, quemada, ritmo y ceniza son bastante buenos y la fortaleza media-alta me hace tomarme mi tiempo fumando el Super Fly.

En verdad llevaba un tiempo queriendo probar el cigarro pero había leído la promesa que se trata de una fumada muy fuerte y no tenía el tiempo para dedicarle, pero antes de proceder a encenderlo tuve un grato y abundante almuerzo que no consistió en carnes, por lo que estaba en situación óptima para disfrutar de una buena fumada. En el segundo tercio esa propiedad cítrica de cáscara de naranja es más como cáscara de limón y el sabor de avena se convierte en un sabor de nueces, mientras que la mayoría de los otros sabores se sienten casi iguales, siendo en el retrogusto donde más cambios ocurren e incluye galletas de soda, notas minerales y salsa de carnes. Cuando supero la mitad los sabores principales se concentran en pimienta, mantequilla de maní y cáscara de limón, con una fortaleza alta y una intensidad fuerte. Sigue quemando bien y la ceniza se mantiene largo tiempo, y contando que me ha tomado 75 minutos llegar a la mitad, ciertamente el Super Fly promete una fumada larga.

En el último tercio no parecen haber grandes cambios en términos de sabores nuevos, pero sí hay un cambio de orden en su intensidad, siendo más de nueces y notas de frutos rojos, y son los de tierra y pimienta los secundarios. El de cáscara de limón sigue ahí, pero nuevamente parece a veces más de naranja. El retrogusto es de nueces y pimienta, y mientras que la fortaleza es media-alta, la intensidad sigue siendo fuerte y eso hace que el tiempo pase lentamente mientras disfruto del Super Fly hasta el final, quemando bastante bien y necesitando dos horas y 40 minutos para fumarlo completo.

El Super Fly es un buen cigarro con pocos problemas, y releyendo lo que puse sobre él, no destaqué ninguno. El primero es el más obvio y el que siempre tendré con cigarros de estas dimensiones y es que son demasiado cigarro, pero por tonto que suene, es demasiado cigarro para mí. Pasar casi 3 horas fumando no es lo que más me gusta, pero como pasa con las películas muy buenas, no me di cuenta que estuve todo ese tiempo fumando. Estaba en la terraza, mi hija estaba en el jardín y mi esposa estaba haciendo algo y disfruté mucho de este rato. Hacia el último tercio comenzó a soltar mucha más nicotina y eso hizo que el final del cigarro fuese más «eléctrico» que otra cosa, pero nuevamente no era algo raro en un cigarro con estas dimensiones y esta fortaleza. Viendo un poco, son las mismas medidas que el Clydesdale de Stallone, aunque ese lo disfruté más. Pero pensando en el resto de los productos de Valladares, creo que este ha sido de los mejores, sin menospreciar al The Oscar Habano, claro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oscar Valladares
Marca: Oscar Valladares
Modelo: Super Fly
Dimensiones: 6½ x 60
Tamaño: Super Gordo (Gordo)
Origen: Honduras
Capa: México (San Andrés)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua, República Dominicana
Precio: $11,50
Puntuación: 89

Ron: R.L. Seale’s 12 Year Old

Barbados es fácilmente considerable como el hogar del ron, o al menos el primer país que tiene un registro del ron como un destilado de la melaza de caña. Puede que haya sido hecho primero en otro lugar, pero Barbados tiene la primera palabra escrita y muchas veces hemos oído que la historia no es de quien la hace sino de quien la escribe. Este es uno de los mejores ejemplos.

En 1906 Barbados emitió una serie de leyes alrededor del ron que le dieron forma a la industria que es hoy en día. El reglamento permitía a las destilerías vender ron solamente a granel y no al detal, por lo que muchas empresas de comercio se convirtieron en embotelladoras y mezcladoras, haciendo de ellas un intermediario necesario entre productor y comprador. Nombres como Martin Doorly, Alleyne Arthur, John D Taylor y R.L. Seale se destacaron en la industria y se hicieron sinónimos con el producto. Estas personas eran comerciantes y se especializaron en el blend de rones de las destilerías para crear sus propios productos.

La empresa de R.L Seale fue oficialmente fundada en 1926 y fue 70 años después, en 1996, cuando creó su propia destilería: Foursquare. La marca lleva el nombre del bisabuelo de Richard Seale, llamado Reginald Leon Seale y hoy en día es donde habitan distintas marcas, adquiridas por la empresa con el fin de mantener sus nombres y tradiciones, todas producidas por Foursquare.

Por ejemplo, Doorly’s para los productos de exportación, Old Brigand como uno de sus productos de consumo local, Foursquare como los productos de alta gama, y así. Pero hay un ron que lleva el nombre de la empresa y ese es el R.L. Seale’s Finest Barbados Rum.

Comenzando con su diseño, la botella del R.L. Seale’s ganó varios premios por su forma inusual, hecha para asemejarse a una bota de cuero. El líquido es un ron a partir de melaza que solamente está disponible en USA. Existe una versión de 10 años que está disponible en todos los mercados. Es una mezcla de destilados de columna y alambique, añejado durante 12 años en barricas de roble blanco americano exbourbon en Barbados. Embotellado a 46% de alcohol, sin aditivos ni azúcar.

Es sumamente complejo en nariz, con una infinidad de aromas muy agradables pero al mismo tiempo sin sorpresas. Son los aromas que esperaría de un ron con esta edad, e incluyen chocolate, madera, cereza, menta, canela y pimienta. También hay aromas menos comunes en rones, pero nuevamente esperados en un ron de este origen y con este añejamiento e incluyen jengibre, cartón mojado, nibs de cacao, tabaco y cáscara de naranja.

En boca es muy amigable y ese 46% de alcohol no se siente fuerte ni dominante. Lo que sí es dominante es el sabor de madera, pero está acompañado de chocolate negro, cereza, frutos deshidratados y galletas de jengibre. También tiene durazno, pasas, vainilla, notas de frutos rojos, tabaco, pimienta, café y cáscara de naranja pasada por fuego. Muy balanceado y sobre todo muy franco, que no es una cualidad común en rones de Barbados. El retrogusto es de tabaco, madera y fruta deshidratada, pero es final perdura durante mucho tiempo.

El R.L. Seale es uno de esos rones de Barbados junto con The Real McCoy, que siempre he querido probar y no había tenido la oportunidad. Esa oportunidad había sido un tema de suerte y coincidencia, pues tengo un amigo que los colecciona y siempre me ofrece. En esta ocasión estábamos probando distintos productos de Foursquare y caímos en este. Ciertamente uno de los buenos de esta destilería. Aunque honestamente, creo que todos son de los buenos de ella. No he probado uno malo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: 12 Year Old
Marca: R.L. Seale’s Finest Barbados Rum
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $52
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 90

La Aroma de Cuba – Edición Especial (No. 5)

La Aroma de Cuba es una marca de la cual se ve muy poco, al menos en este blog. He reseñado solo dos productos de ellos desde que abrí este blog hace casi 7 años y la última reseña de ellos fue en 2020, con un cigarro que estaba repitiendo. Pero sí ha sido un cigarro que he consumido con una cierta regularidad, pues no es realmente barato aunque a veces se consiguen buenas ofertas y tienden a ser fumadas complejas y muy sabrosas. Por ello, cuando vi un sampler de My Father Cigars que incluía este ejemplar, no dudé en adquirirlo. Pero este no es un producto de My Father, sino de Ashton Cigars, pero que es fabricado por My Father desde 2008, cuando Ashton pasó su fabricación de Honduras, en donde estaba desde que adquirieron la marca en 2002. Fue precisamente en 2008, conmemorando ese cambio de fábrica, que Ashton decidió crear un cigarro de la marca llamado Edición Especial. Este producto se mantuvo de producción regular hasta principios de 2020, cuando anunciaron un cambio en la liga. Aunque el tabaco sigue siendo el mismo en papel: capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses, esta vez promete ser algo con mayor fortaleza. Este nuevo producto sigue siendo fabricado por My Father Cigars y está disponible en 6 vitolas, que son dos menos que la producción original.

La capa Habano ecuatoriana es bastante clara, aunque no da para confundirla con alguna otra, pero sí sorprende que no es un cigarro oscuro como otros de la marca. Esta capa carece de oleosidad y es considerablemente lisa, con una que otra imperfección y, luego de mayor escrutinio, pequeños dobleces que parecen haber resquebrajado un poco la capa. Los aromas son intensos a madera de cedro, canela y manzana horneada, mientras que en el pie se aprecian los mismos con la adición de merey. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío se siente bastante suelta, con aromas a chocolate, tierra mojada, cuero, paja y almendras.

Es nicaragüense y es e My Father, es decir que tiene que empezar picante y, efectivamente, lo hace. Es una bomba de pimienta, pero esta parece desaparecer por completo al cabo de unas 5 o 7 caladas y es sustituida por roble y chocolate, pero no tan intensos como los de la pimienta y en verdad se viene sintiendo muy sutil este sabor. En el retrogusto hay notas de paja y pasas, pero lo que más me sorprende del cigarro es lo suelto del tiro y no es solo porque sea un tiro suelto, sino porque además se siente como cuando un cigarro está viejo y no ha sido bien conservado, lo cual no es el caso pues tiene 4 meses en mi humidor, bien mantenido a 67% de humedad al igual que todos los demás. Si hubiesen problemas en el humidor, todos los cigarros los sufrirían en mayor o menor escala y aunque no es el primer cigarro que fumo recientemente con estos temas de tiro, el previo se sentía ligero incluso antes de encenderlo y también he tenido fumadas muy apretadas o algunas perfectas. El hecho es que me toma alrededor de 15 minutos superar el primer tercio, con sabores de intensidad media-baja y una fortaleza media.

El segundo tercio presenta sabores de chocolate, paja y pimienta, pero al igual que sucedió en el tercio previo, la intensidad es media-baja. Superada la mitad del cigarro también hay notas de canela, tierra y merey, pero el tema es que para apreciar cada uno de estos sabores me obligo a fumar más lento, pero eso no le importa al cigarro y se sigue consumiendo rápidamente. Me impresiona que el anillo de combustión es casi perfecto y la ceniza se sostiene muy bien, lo que me llevaría a pensar que está quemando bien pero estoy seguro que el objetivo de este 5,5 x 52 no es durar menos de una hora.

Me encantaría decir que hubo un cambio significativo en el último tercio, pero no es así. Un cambio sí lo hay, pero es que los sabores finalmente se diluyen por completo y el cigarro no sabe a nada. Hay una sensación picante y hay una nota muy suave de tierra y chocolate, pero la rapidez del consumo del cigarro ha hecho que se sientan notas amargas también, las cuales superan las notas sutiles que ha desprendido esta fumada. Sin sorprender mucho, luego de 40 minutos de fumada el cigarro no da más.

Estoy completamente seguro que la fumada de este cigarro no fue la correcta, aunque ignoro por completo a qué se debió. El humidor estaba perfecto de humedad y temperatura y lo único diferente que hice con respecto a otras fumadas es que el tiempo que pasó desde que lo saqué del humidor hasta que lo encendí fue de unos 15 minutos, cuando normalmente es menos. Pero muchas veces saco un cigarro del humidor y me lo llevo en un cigar caddy de cuero, por lo que no está tan humedecido a la hora de encender y funciona perfecto. Por otro lado, nunca fumé la edición original del cigarro, pero viniendo de quien viene y con el estándar de la marca La Aroma de Cuba y de la fábrica My Father Cigars, estoy seguro que hay una mejor fumada de este Edición Especial y pronto podré repetirla.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: La Aroma de Cuba
Modelo: Edición Especial
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: No. 5 (Robusto Extra)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 74

Ron: Doorly’s 12

Hace varios años probé mi primer ron de Barbados, el Doorly’s XO. Recuerdo que en ese momento me pareció cualquier cosa y un engaño, porque dice XO y el blend es de 4 a 6 años, o algo por el estilo. También me pareció un ron raro, quizá porque no estaba tan instruido en los estilos del ron y porque siempre lo habría comparado con un ron venezolano. También pasa que habían muchos temas alrededor de esa probada, el primero siendo que quien me lo dio a probar cree que sabe mucho de ron y me dijo que era mejor que cualquier venezolano. También pasaba que, precisamente con esa introducción, estaba listo para que no me gustara. Por último, no es mejor que cualquier ron venezolano y mucho menos mejor que cualquier ron barbadense. El Doorly’s XO es simplemente un buen ron.

Pero el Doorly’s 12 es un ron que había querido probar desde hace tiempo, pues no «engaña» con una nomenclatura de producto más antiguo, o al menos no me lo creo tanto esta vez. Creo que el Doorly’s 12 fue lanzado en 2015, y su botella es poco inspiradora. No porque sea fea, sino porque es exactamente la misma botella de los Exceptional Cask de Foursquare. Es la misma destilería, pero igual me llama la atención que no haya gran cambio con el diseño. Es también la misma del XO.

El contenido en la botella es un blend de rones destilados en columnas y alambique, de los cuales el alambique aporta la parte de complejidad y profundidad al blend, mientras que los de columnas equilibran sabores y aromas. El 90% de ese blend es añejado 12 años en barricas exbourbon de Kentucky, mientras que el 10% restante pasa 12 años en barricas exMadeira. Finalmente se mezclan los dos productos por un corto tiempo (no especificado) para que se combine y es embotellado a 43% de alcohol, aunque hay versiones a 40%.

Confieso que me sorprende que no lo siento muy complejo en nariz. Es interesante y llamativo, pero creo que mi costumbre a los Exceptional Cask me ha nublado un poco y si bien siento aromas ricos a banana, nuez moscada, nueces, tabaco y tierra seca, no es tan variado como esperaría de un ron de Barbados. Claro, es un tema de haber apreciado lo mejor vs. lo normal.

En boca es nuevamente interesante, aunque no tan duradero. Hay sabores a banana, piña, tabaco y madera, ricos y envolventes. Pero no perduran durante largo rato. Es como una sensación menos fenólica, si es que esa palabra existe y con ella quiero decir que no se aprecian tantos matices distintos como en otras muestras de ron barbadense, sino más bien una apreciación más seca y directa de sabores y aromas.

Ojo, es exponencialmente más sabroso, rico y envolvente que el XO y es un buen ron, y por $25 (en USA) creo que es tremenda inversión. Incluso, por sus 12 años de añejado, creo que en USA son pocos los que puedes conseguir con esta calidad. Pero siendo de Barbados y viniendo de Foursquare, siempre esperaría más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: 12
Marca: Doorly’s
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $25
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 84

Ramon Allones – Small Club Coronas

El pasado mes de septiembre tuve la oportunidad de cursar el Habanos Jr. y el Habanos Sr. Entre los cigarros incluidos como parte del adiestramiento estuvo el H. Upmann No. 2, que hace unos días vi que quedó como el cigarro del año de Cigar Aficionado. Afortunadamente he tenido la oportunidad de fumar varios de esos y todavía está en mi lista de cigarros por fumar, pero mientras que el Upmann estuvo entre los cigarros para fumar en el Habanos Sr., en el Habanos Jr. tuvimos este Small Club Coronas de Ramon Allones para disfrutar. Este cigarro ha sido parte central de lo ofrecido por Kukenan Tobacco en Venezuela como cigarro introductorio, precisamente por su tamaño, que hace de él algo que puede disfrutar cualquier fumador pero que tiene la fortaleza de un buen habano y la intensidad de sabores que transmiten los mejores. Por tanto, aunque habían algunas personas que no habían fumado en el curso, este cigarro cayó de maravilla a fin de no abrumar a nadie.

El Small Club Coronas tiene la vitola de salida llamada Minutos, con dimensiones de 4 3/8 x 42 y suelen ser cigarros de corta duración, alcanzando rara vez por encima de 30 minutos de fumada. Esta vitola existe desde antes de la llegada de Castro al gobierno cubano y su producción se mantiene. Su construcción es soberbia y es uno de esos habanos que he fumado varias veces y nunca me ha dado problemas. En su capa tiene aromas muy interesantes y típicos, incluyendo mucha madera, tierra seca, pimienta y frutos secos. Estos aromas se repiten en el pie, pero la calada en frío tiene una sensación de pimienta mayor y madera que supera el resto de los aromas.

El Small Club Coronas comienza intenso y picante, pero también esas mismas notas que tenía en frío a madera intensa, concentrada y explosiva desde la primera calada, frutos secos como merey (anacardo) y una sensación de café torrefacto, especialmente después de superar la sensación tan picante de las primeras caladas. Para el momento que esa explosión picante se desvanece y el café se presenta como sabor con importante participación, la pimienta se siente más como especia y menos como aporte de ardor en la lengua. El cigarro va quemando muy parejo, con una buena ceniza que no se sostiene mucho dado su pequeño cepo. La intensidad es media-alta y la fortaleza media.

Pero dadas estas dimensiones tan reducidas, sería tonto ponerse a pensar en tercios. Con dividirlo en dos tenemos suficiente, aunque los sabores en ambas mitades son muy similares y eso ya lo esperaba, aunque las notas a café en esta mitad son algo más amargas y con ello con quiero decir que más fuertes, solo se sienten más hacia el fondo de la lengua. Pero mantiene sus sabores a merey y a pimienta en menor escala. Me toma 25 minutos fumar el Small Club Coronas, final que llega con una intensidad media-alta y una fortaleza media-baja; precisamente, la reducción de la fortaleza es el segundo cambio en materia de las mitades del cigarro.

Pero mientras que para el fumador habitual el Ramon Allones Small Club Coronas puede parecer demasiado corto o un cigarro que te deja con las ganas de fumar más, el gran atractivo de este cigarro más allá de ser una fumada corta es que tiene sus sabores tan característicos bien concentrados, con una intensidad picante que se va aligerando a lo largo de la fumada. Aunque en Venezuela y en muchos sitios que no «sufrimos» las cuatro estaciones, fumar al aire libre es algo normal, o incluso en lugares acondicionados para ello cuando hace mucho frío afuera puede parecer lo más sensato. Pero la realidad es que hay mucha gente que no tiene oportunidad u ocasión de fumar un cigarro grande o incluso solamente puede fumar al aire libre y el prospecto de tener que pasar una hora y media afuera suena poco alentador. Para esas personas, que son muchas más de las que muchos pensamos, un Small Club Coronas es el cigarro ideal, que guarda los sabores característicos y los concentra en un corto período de tiempo. Salud por esas personas que aguantan y por este primer cigarro de 2023.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Ramon Allones
Modelo: Small Club Coronas
Dimensiones: 4⅜ x 42
Tamaño: Minutos (Petit Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $7,00
Puntuación: 87