Ron: Mount Gay Black Barrel

Seguramente lo he dicho antes, pero soy una persona bastante desordenada. Esto me obliga a ser extra ordenado con mis cosas, hacer listas y tachar o borrar lo que voy haciendo. Pero muchas veces me pasa que pienso que lo voy a anotar después y, por supuesto se me olvida. Algo así me pasó con este ron, cuya botella tuve hace un tiempo, probé, anoté mis impresiones y nunca hice la reseña. La botella ya está vacía y me doy cuenta que no hay reseña publicada, ergo no hay fotos.

Incluso con un nombre tan particular como Mount Gay, que suele levantar sospechas y risas de los más inmaduros, esta es la destilería de ron más antigua del mundo. Pocos sabrán que Gay realmente es un apellido y que la destilería recibe su nombre de uno de sus primeros dueños, llamado Sir John Gay Alleyne, quien la adquirió en 1747 y quien la manejó hasta su muerte en 1801. Durante su vida, Gay Alleyne sirvió en el parlamento barbadense y fue uno de los mayores críticos de la esclavitud en ese país.

Como destilería y producto, Mount Gay tiene fuertes lazos con la navegación y el comercio. Siendo uno de los países al mayor extremo este del Caribe, Barbados fue uno de los primeros puertos de barcos que venían de Europa y la puerta de entrada al Caribe. Esto hizo que Barbados fuese un punto clave para el abastecimiento de los navíos en temas de agua, comida y, por supuesto que ron.

La destilería se mantuvo en manos privadas hasta 1989, cuando fue adquirida por la empresa francesa Remy Cointreau.

En cuanto a este ron, es destilado en columnas y alambique y añejado en barrica ex-bourbon durante un tiempo no estipulado más allá de cuando «esté bien». Una vez seleccionado y combinado en el blend, es envasado en otra barrica con un charreado intenso, por lo que se llama Black Barrel o barrica negra, antes del embotellado, el cual se hace a 43% de alcohol.

El Black Barrel es un ron que no es necesariamente caro y por ello cuando lo compré y posteriormente me dispuse a probarlo, lo hice pensando que sería algo para pasar el rato. No obstante, cuando sentí los aromas por primera vez estuve muy contento con mi decisión de adquirirlo, pues se desprenden fácilmente aromas de toffee, caramelo tostado, melaza, piña, madera tostada e incluso un toque de ron jamaiquino en su estado más neutro.

En boca es nuevamente agradable, con frutas variadas como mango, piña, banana y coco, pero también vainilla y caramelo. Se siente fresco pero con una larga permanencia y mucho de lo que hace tropical al ron, sin realmente poder describirlo más allá de eso. Sabe a un atardecer en una playa sin estructuras y muchas expectativas de una noche en la misma orilla. En el retrogusto tiene notas a la mayoría de esas frutas pero también un toque de madera carbonizada.

En mis comienzos como amante del ron y avidez por descubrir rones de otros orígenes, fue esta una de mis primeras adquisiciones y la verdad es que mantuve la botella durante mucho tiempo en mi bar, porque dejé de viajar tan seguido y era una de las botellas que siempre veía en aeropuertos. La guardé celosamente hasta que se terminó. Desde entonces he probado una gran variedad de rones de distintas calidades, pero todavía guardo buenos recuerdos del Black Barrel.

Ficha Técnica:
Fabricante: Mount Gay Distillery
Nombre del Ron: Black Barrel
Marca: Mount Gay
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: NAS
Precio: $35
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 88

Rocky Patel – Number 6 (Robusto)

El proceso para darle nombre a un tabaco muchas veces es complicado, no solo por llegar al nombre que sea aprobado por todos, sino porque también hay que registrarlo y, por lo tanto, este no puede estar en uso. Al parecer Rocky Patel quería llamar a este cigarro Legacy, que es un nombre con muchísimo peso y connotaciones de prestigio y durabilidad en el tiempo, pero también es un nombre requeteusado no solo en la industria del tabaco, sino casi en todos los rubros. Ante la negativa de poder usar ese nombre, la marca decidió inclinarse por el número asignado a la liga mientras se estaban haciendo las pruebas para su creación; efectivamente, la liga número seis.

No obstante, la marca igual hizo gran alarde de la tradición y legado de sus creadores y le puso una anilla bien grande y además, más de una. Además, la liga es singular al ser un casi-puro hondureño, con capa Corojo de Honduras, capote hondureño y tripa de la zona de Jamastran en Honduras y de Jalapa en Nicaragua. El cigarro llegó a mí como parte de un sampler introductorio de Vitolas Cigar Shop en Venezuela. Aunque está disponible en seis vitolas distintas, la que tengo en mis manos es el robusto 5 1/2 x 50. Me sorprende que la capa es bastante clara, sobre todo porque investigué un poco sobre el cigarro y no es uno de esos que se tratan de una línea nueva con distintas capas bajo el mismo nombre, sino que es la que es y no hay otra. Pero sus aromas definitivamente no son de cigarros más claros, por lo que simplemente es un tema de colorido y pude apreciar notas de roble intenso y algo más suave de frutas sin descripción adicional. En el pie aprecié algo de batata tostada (como un puré de batata) y en la calada en frío notas más variadas como pimienta, nueces y un toque de tierra.

El Number 6 comienza con pimienta abundante desde la primera calada y es a mediados de este primer tercio que aparecen notas de madera, aunque no de roble sino de cedro. A lo largo de este tercio aparecen notas herbáceas, como de grama recién cortada e incluso un dulce como de caramelo, aunque esa intensidad de pimienta blanca, de esa que pica sin mucho sabor a la especia como tal, es dominante y hace que la mayoría de los sabores se sienta en su sombra. El Number 6 quema bien, produciendo una ceniza de tamaño respetable para un primer tercio y un anillo de combustión muy decente, con un tiro bueno y fortaleza media-alta con intensidad media.

Dado el tamaño de la anilla, tuve que quitarla apenas terminando el primer tercio para revelar que la capa realmente se siente pálida. Los sabores son dominados por cedro y la pimienta, aunque ya no tiene la intensidad del tercio anterior, sigue muy presente en el cigarro y esa reducción permite apreciar notas de tierra que, aunque todavía algo sutiles, afortunadamente no son esporádicas. El retrogusto es de cedro y galletas danesas y, afortunadamente, no de pimienta, por lo que la experiencia permite ser más enriquecedora que un simple cigarro con alta carga de pimienta. La intensidad se coloca en media-alta con una fortaleza que ahora es media. Sigue quemando bien y produciendo una ceniza decente, con un buen anillo de combustión.

En el último tercio los sabores del Number 6 son dominados por las sensaciones de cedro y tierra, con una mayor participación de la madera en el retrogusto, lo que lleva la intensidad nuevamente a media y la aparición de matices dulces en ese sabor de madera, que ciertamente le aportan un nota agradable al final de este cigarro. Con una fortaleza media también y luego de una hora y 40 minutos de fumada, este Rocky Patel finaliza, quemando bien y con humo abundante luego de cada calada.

Con distintos matices de madera y el hecho que los sabores del cigarro, aunque no son solo madera, parecen estar dominados por la madera, el Number 6 de Rocky Patel es un cigarro que te puede gustar o lo puedes odiar, pero en mi caso el gusto no es superlativo, sino que simplemente me parece un cigarro bueno. Esta parece ser la tendencia con los cigarros que tienen tantas hojas de Honduras y no lo digo como algo malo, pero sí a que tienden a ser cigarros de uno o dos sabores dominantes y la participación continua de ese sabor en casi toda la fumada y casi siempre de primero. El Number 6 comenzó muy prometedor, pero luego se hizo muy normal, pero para alguien que quiera comenzar a fumar productos más complejos, viniendo de productos más suaves y planos, esta es una buena opción. Sí hay que tener cuidado con esa intensidad de pimienta que ataca durante el primer tercio, pero superado eso, el Number 6 se vuelve una fumada buena, aunque muy predecible.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Paraíso
Marca: Rocky Patel
Modelo: Number 6
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto (Robusto Extra)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras
Tripa: Nicaragua (Jalapa), Honduras (Jamastran)
Precio: $10,00
Puntuación: 83

Howard G – Magic Stick Connecticut (Toro)

Todos los años publico un Top 10 de mis mejores experiencias en el año. No lo hago porque esta sea una publicación famosa ni pagada, sino porque me gusta darle crédito a quien lo merece. Entre los comentarios que hago en esas publicaciones está la cantidad de marcas nuevas que pruebo ese año y se trata de marcas de las que no había fumado algo antes. Algunos amigos me comentan que les impresiona que después de tantos años fumado (no son tantos) y tantas marcas probadas, aún haya marcas que no he probado. A mí también me impresiona, sobre todo porque no es una meta que me pongo, sino algo que voy probando lo que llega y así fue como llegó esta marca llamada Howard G, propiedad de Howard Gumbs, residente de Orlando, Florida y quien debutó en el mercado en 2021, con una línea de tabacos que conmemoraban a jugadores de la NFL. La línea Magic Stick fue lanzada en 2022 con capas Habano, Cameroon y Connecticut. Hoy pruebo ese producto.

El blend de este Magic Stick Connecticut es bien lineal y típico, con una capa Connecticut proveniente de Ecuador sobre capote y tripa nicaragüenses. No especifica quien los fabrica ni en qué país es, pero dado el extenso uso de tabaco nicaragüense en todas sus líneas y el hecho que las otras sí mencionan ser fabricadas en Nicaragua, me inclino a pensar que es ese país. La capa del cigarro es amarillenta y brillante, muy llamativa aunque también muy venosa. Esa capa tiene sus típicos aromas a paja y notas perfumadas, que no calificaría como florales per se y una nota de cereal que me recuerda al olor de una cajita de Corn Flakes. En la tripa hay aromas a herbáceos a musgo, nueces y una nota de pimienta que me hace estornudar. En la calada en frío noto aromas a nueces, madera y pimienta, que nuevamente son bastante típicos de la liga.

El Magic Stick Connecticut comienza sutil, suave y con baja intensidad, con sabores que al principio apenas si se perciben, pero que rápidamente incluye notas de vainilla, crema y nueces con un retrogusto de vainilla. Esto se mantiene hasta mediados del tercio, cuando aparecen sabores similares en estilo, pero distintos en raíz, con una abundancia de mazapán y marshmallow tostado, pero en sí no mucho que me haga impresionarme de la liga. La intensidad alcanza el punto medio para el final del tercio, mientras que la fortaleza se mantiene en baja. El cigarro quema muy bien y la ceniza se mantiene bastante sólida, con un anillo de combustión decente y humo abundante.

Una vez que la columna de ceniza del primer tercio cae, es difícil crear una nueva y cada vez que tengo una decente sobre el cigarro y me dispongo a hacerle una foto, la ceniza se cae sola. La intensidad aumenta un poco en este tercio y los sabores varían un poco, pero nuevamente dentro del mismo estilo, con notas de nueces y crema además de las existentes en el tercio anterior, como vainilla y mazapán, aunque este último se siente que va de salida. Sí hay una nota de pimienta más participante en las sensaciones en boca, pero no es algo que califique como trascendental en la fumada, sino simplemente que la intensidad aumenta un tanto y la fortaleza otro tanto, pero consistentemente por debajo de media. Más allá del tema con la ceniza, el anillo de combustión se mantiene recto y el cigarro lleva un buen ritmo de fumada.

En efecto, fue el segundo tercio donde los sabores se sintieron algo más fuertes y más variados, pues para cuando llego al último tercio los sabores son más parecidos a los del primero. Los sabores son de vainilla, nueces tostadas y miel, que si bien son sabores ligeramente distintos a los del tercio anterior, no son sorpresivos tampoco. Quizá lo más relevante es la aparición de un sabor a cuero en el retrogusto, aunque la intensidad y fortaleza han sido tan bajos que no sé si es un sabor que siempre estuvo ahí y el hecho que me acerco al final y la fortaleza aumenta un poco me ha hecho darme cuenta del sabor. Luego de una hora y 20 minutos, el Magic Stick Connecticut llega a su fin.

La verdad es que tenía grandes expectativas por este cigarro y no porque haya leído algo sobre él, sino más bien porque suelo tener altas expectativas por cigarros de capa Connecticut. Esto se debe principalmente a que creo que son varias las marcas que han invertido en ligas Connecticut más cremosas y más fuertes en los últimos años, junto con el hecho que me han gustado casi todas. Lo que sí hice antes de la reseña fue leer un poco sobre la empresa que lo hace, porque me salió en las noticias como una empresa destacada, pero la razón de ese destaque es porque sus dueños son negros, cosa que ni me va ni me viene. Es decir, en los últimos años he leído sobre distintas opciones y noticias con titulares estilo «estas son 5 marcas con dueños negros» y en lo personal el color de piel del dueño de una empresa me importa bien poco. Si sus cigarros son buenos, los compraré de nuevo. Si no me gustan, puedes ser multicolor y multicultural, pero no los voy a seguir comprando por eso. En lo particular este Magic Stick Connecticut no es mi estilo, precisamente por suave, cosa que es consistente con mis otras pruebas con cigarros de esta capa que son suaves. No es un mal cigarro, pero no es mi estilo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Howard G
Modelo: Magic Stick Connecticut
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: N/D
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 84

Ron: Foursquare Redoutable

Mi prueba más reciente de la línea Exceptional Cask de Foursquare no es el producto más reciente de la marca, pero de una serie que ya va por la botella número 21 o 22 y de las que he probado menos de 10, quiere decir que hay un gran número de botellas de la serie que no he probado.

Específicamente, Redoutable es la número 15 de la serie. Su nombre se traduce a «temible» y «formidable». Pero en cuanto a lo que hay contenido en la botella, como todos los de la serie se trata de un Single Blended Rum, o lo que se conoce como un blend de un solo lote. El ron es destilado en alambique y columnas, y es añejado durante 14 años en barricas ex-Madeira y ron que anteriormente fue añejado en barricas ex-bourbon. Es finalmente embotellado a 61% de alcohol.

Por tonto que suene, la emoción que me da abrir estas botellas es casi infantil y eso se lo debo a la amistad que he desarrollado con Rones de Venezuela, quien suple casi todas estas experiencias.

En nariz el Redoutable tiene casi todas las propiedades que me encantan de la marca, incluyendo notas muy sutiles que se van acrecentando con tan solo girar un poco el líquido en la copa y van dando notas de coco, vino tinto (sobre todo uno que se ha pasado), helado de mantecado y chocolate con leche. Luego de unos minutos en copa aparecen también notas de citronela, aceites esenciales cítricos e incluso una nota especiada que me recuerda al comino.

En boca es rico, envolvente y explosivo, en gran parte por ese 61% de alcohol. Pero los sabores son de roble, regaliz, conserva de ciruela (casi como mermelada) y donut glaseado con frutos rojos. También hay un retrogusto de cerezas maraschino, tabaco y caramelo.

Sin duda que Foursquare hace maravillas y Redoutable es una más de una larga lista de productos que uno es mejor que el otro y ninguno es mejor que todos. Cada vez que pruebo uno quedo maravillado y asombrado de la cantidad y variedad y deliciosidad que puede llegar a ser el ron. También me pica un poco que estos rones sean tan limitados y, por tanto, caros, pero es el precio de esa calidad.

La influencia de barricas ex-Madeira es impresionante y construye sobre la base deliciosa e intensa del ex-bourbon, pero manteniendo el carácter del ron barbadense. Esta mezcla es distinta, pero a tono con esa variedad tan típica del ron de Foursquare.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XV Redoutable
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $100
Densidad alcohólica: 61%
Puntuación: 92

La Alianza – Habano (Únicos)

Normalmente cuando compras un Segundo en tabacos, estás adquiriendo un cigarro que fue originalmente hecho para otra línea, pero que por alguna razón no pasó el control de calidad. Esto se debe, en la mayoría de los casos, a un tema de color o imperfecciones visuales en la capa. Pero a fin de la mayoría de las percepciones a la hora de fumarlo, tiene poco significado. No obstante, estás comprando algo «sin garantía»… estamos claros que los cigarros rara vez tienen garantía, pero si te fumas un cigarro equis y este te sale tapado, quema mal o se apaga constantemente, es normal que lo pienses dos veces antes de comprarlo de nuevo. Con los Segundos no hay garantías pero tampoco pueden haber quejas, pues lo estás comprando como un Segundo. Dicho eso, muchas marcas que venden Segundos suelen decir de qué se tratan o te dan algún indicio por medio de un código del cigarro que iba a ser. Oliva lo hace poniendo códigos tipo Lot NH, Lot CD o Lot SV y ahí uno tiene que conocer un poco y descubres que NH es Nub Habano, CD es Cain Daytona y SV es Serie V. Pero E.P. Carrillo no solo no le pone código, sino que los vende como otra marca.

Al venderlo como otra marca es imposible determinar qué iba a ser originalmente, a menos que tengas un paladar perfectamente afinado para los productos de E.P. Carrillo. Yo estoy claro que no lo tengo, pero el Maduro se me pareció algo al Pledge, pero bien puede no haber sido. Este Habano tengo menos idea porque no es una capa habitual en la marca y además son muchísimas las opciones de sabores que hay con ella en distintas marcas. Por lo pronto, en la capa tiene aromas que no son típicos de una capa Habano, y en este caso son pasas y ciruelas, con un toque perfumado dulce. En la tripa siento aromas más relacionados a los de un cigarro con esta capa, como madera y canela. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas a ciruelas, bosta, canela y un toque suave de madera.

El Habano de La Alianza enciende muy bien, incluso sin tener un tiro ideal. Destacan desde la primera calada sabores a nueces como los principales, pero también hay dátiles y ciruelas, que van más acorde con los que aprecié en frío. Hay notas a madera que aparecen a mediados del primer tercio también y una sensación extraña en la nota picante, porque aunque es suave, también es muy invasiva. Es como si comienza sutil y va creciendo su dominación de los sabores. El retrogusto es de madera quemada, incluso con esa nota sutil y misteriosa de caramelo que puede tener una madera ligeramente quemada, mientras que la fortaleza es media con una intensidad media-baja. Quema muy bien y el tiro parece mejorar a medida que lo voy fumando.

Aunque el tiro sigue bien, el anillo de combustión no mantiene esa preferencia a ser recto, aunque tampoco ha requerido toques técnicos. La ceniza sí se nota un toque más oscura, sobre todo cuando paso la mitad del cigarro y aunque una ceniza blanca no es necesariamente indicativo de la calidad del cigarro, una ceniza negra o gris oscuro normalmente sí demuestra temas del tabaco. Pero es el único lugar donde se demuestra algún problema, pues los sabores siguen siendo dominados por las nueces y en esta segunda sección la madera toma más intensidad y se coloca casi a la par. Esta intensidad en la madera ha desplazado los sabores de ciruelas y dátiles, por lo que el cigarro se siente menos frutal y menos dulce, pero más cremoso. El retrogusto sigue siendo de madera, pero más neutro, mientras que la intensidad asciende a media, al mismo nivel que la fortaleza.

Como si el punto más intenso de sabores del La Alianza Habano hubiese sido el segundo tercio, en el último la madera tiene una intensidad mucho menor pero también el sabor de nueces parece desplazarse al retrogusto, que es en donde se siente más. Pero en el paladar siguen habiendo sabores de frutos secos, pero esta vez son como una descripción genérica de «frutos secos» sin definirse por ninguno. Las sensaciones de pimienta en el segundo tercio fueron también algo más fuertes que en este tercio, pero en líneas generales nunca fueron muy intensas. Fortaleza e intensidad se mantienen en media y al cabo de una hora y 15 minutos, termino con el cigarro, demostrando una construcción más que aceptable.

Dado que estos Segundos no los puedes comprar unitarios, adquirí en realidad un 5-pack de cada capa (Habano, Connecticut y Maduro), y este no es el primer Habano que fumo. Pero sí me ha parecido que han sido distintas experiencias, no porque hayan sido fabricados originalmente como cigarros distintos, porque todos han tenido los mismos sabores, pero hay algunos que han sido considerablemente más picantes, incluso desde el inicio de la fumada. Pero por lo general todos se han portado bien y aunque ninguno ha sido una experiencia increíble, al punto de hacerme creer que me estaba fumando un cigarro Top, ninguna fumada me ha dejado pensando que perdí mi dinero. En efecto, si los vuelvo a ver, creo que me compraría otros cinco.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Alianza
Marca: La Alianza
Modelo: Habano
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Únicos (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $6,50
Puntuación: 86

Ron: Appleton Estate 12 Year Rare Casks

Luego de vanagloriar y declarar dentro y fuera de este blog que el Appleton Estate 15 es uno de los mejores rones de Jamaica y que está entre los mejores que he probado en el mundo dentro de su categoría, me dispuse a probar la versión inmediatamente inferior a este ron de la marca, llamado Rare Casks, aunque no es porque sean rare o escasos, sino porque va acorde al aire de exclusividad que la marca ha querido imponer desde su más reciente cambio de imagen y su atadura en algunos productos a un mínimo de años de envejecimiento, que en realidad es un factor muy diferenciador vs. rones de origen español.

Pero el hecho es que los jamaiquinos han explorado y colocado mucho peso en lo que ellos llaman su terroir, lo cual es completamente válido pero no es toda la información. Quizá uno de los factores diferenciadores del ron de Jamaica, es el famoso dunder, aunque esta técnica de fermentación no es utilizada por todas las destilerías de la isla, y Appleton Estate es una de las que no lo hace, esta adición le da un aroma y sabor muy característico a los productos, que solamente se puede explicar si los has probado.

Pero para este Appleton Estate 12, la maestra ronera Joy Spence escoge una variedad de barricas que han añejado un mínimo de 12 años y prepara el blend, lo cual suena sencillo y al menos no incluye complicaciones. Por $30 y una tarjeta de garantía que lo que está dentro de la botella tiene al menos 12 años de edad, me parece un buen trato. Además, es embotellado a 43% de alcohol.

No es sorpresa que los primeros aromas que emanan de la copa sean de frutas, pero mientras que el de 15 años tiene una predominancia de banana en distintas formas y algo de piña, el de 12 años incluye estas dos frutas pero también tiene notas abundantes de coco y mango. Le siguen azúcar morena y toffee, pero no mucha madera.

En boca la mayoría de los sabores de frutas parece quedarse atrás y son los sabores propios del añejamiento en barricas los que toman el protagonismo, incluyendo vainilla, azúcar morena, caramelo y chocolate negro. Hay algunas notas de piña y banana, pero no son dominantes y aunque están presentes en cada sorbo, los sabores propios de la barrica son los que llevan el liderato. En el retrogusto llega ese sabor típico de distintas variaciones de banana y algo de piña, siendo como el último recuerdo que siento antes de un siguiente sorbo y una manera de la marca recordarte por qué es tan famosa.

Es asombroso lo distintos que pueden ser dos rones a los cuales apenas los separan 3 años de añejado, pero estoy seguro hay mucho más detrás de ello que la señora Spence guarda. No obstante, para un ron que cuesta la mitad de su versión un poco mayor, el Appleton Estate 12 es una tremenda opción. Para lo «funky» y diferente que suele ser el ron de Jamaica, este se siente mucho más equilibrado, manteniendo ese funk pero sin sobrepasarse. Hay dos versiones por debajo de este, pero creo que el 12 es para cuando ya quieres tomarte algo específico de Jamaica, vs. el 8 años que simplemente puede ser un ron de relleno.

En ese sentido, creo que el Appleton Estate 12 es como una introducción a este estilo y el 15 es para cuando ya te lo quieres tomar más en serio. Coincidentemente, en el mismo rango de precio de este se encuentra el Smith & Cross y son dos rones muy distintos, aunque guardan muchas similitudes en sabor, pero casi ninguna en edad ni grado alcohólico. Esto lleva a la pregunta si $30 es mucho por un ron de 3 años y 57° de alcohol (como el Smith & Cross), o si $30 es muy poco por un ron de 12 años y 43° de alcohol.

Me parece que ambos justifican muy bien su precio y con gusto tendría ambas botellas en mi bar. Quizá me inclinaría más por el Smith & Cross debido a su concentración de sabores y alcohol, pero es porque a mí me encanta el sabor del ron jamaiquino.

Ficha Técnica:
Fabricante: Appleton Estate
Nombre del Ron: 12 Year Rare Casks
Marca: Appleton Estate
Origen: Jamaica
Materia prima: Melaza
Edad: mínimo 12 años
Precio: $30
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 88