Ron: Black Tot Master Blender’s Reserve 2021

Un ron creado para celebrar algo que en el trópico, o al menos en Venezuela, no teníamos ni idea que ocurría. El hecho es que los ingleses, en su infinito afán por hacer un mundo mejor, le entregaban al personal de su marina una ración diaria de ron, llamada Tot. Esta ración fue entregada entre 1850 y 1970 y correspondía a aproximadamente 71ml de ron diario, entregado a mediodía y con una concentración de 54,6% de alcohol. De acuerdo al rango, esta ración era entregada pura o diluida.

El hecho es que esta ración diaria fue abolida el 31 de julio de 1970 y es por eso que cada año, el último día de julio se le llama Black Tot Day, al igual que aquel viernes fatídico se le llama Viernes Negro. Efectivamente, el día negro es identificado como un día terrible.

En agosto del año pasado tuve la oportunidad de probar el ron creado para celebrar los 50 años de ese terrible día llamado Black Tot day. Una botella de edición limitada que solo se vendería ese año. Pero dado el éxito del producto y el seguimiento de tantos fanáticos, la empresa que lo hace decidió crear una versión de producción más regular, inspirada en el producto original.

El ron comienza su vida, en efecto, a partir de esa mezcla que probé el año pasado. Al igual que el original, el resto del producto consiste en distintos rones de cuatro países: Guyana, Jamaica, Trinidad y Barbados. Por supuesto, cuatro países que eran colonias británicas. La mezcla final tiene un 14,1% del Black Tot 50th Anniversary y 0,3% del Original Navy Blend, que es ese ron que se le entregaba al personal de la marina. La particularidad es que este además tiene 6,7% de un ron de Australia hecho en la destilería Beenleigh, que también fue colonia británica.

Guyana y Trinidad hacen casi el 56% del blend, mientras que Jamaica y Barbados el 23%. Australia solo tiene el 6,7% que mencioné anteriormente, mientras que el Black Tot original y la mezcla de la ración forman el 14,4% restante. Finalmente es embotellado a 54,5% de alcohol, al igual que su antecesor.

Esta imagen y la de portada son cortesía de Rones de Venezuela

Al igual que su versión 50th Anniversary, se trata de un líquido considerablemente oscuro, aunque con un tono rojizo que me recuerda a la cerveza Guinness. Los aromas, por supuesto, no tienen nada que ver con la cerveza.

Los aromas contienen notas ahumadas y me atrevería a decir asfálticas… al menos es ese aroma típico de cuando están echando asfalto en la calle. ¿Alquitrán? Tiene más sentido. También tiene notas frutales de pasas, dátiles, ciruelas, mermelada de naranja amarga y chocolate negro. Tiene notas más suaves pero notables de mora o de casis.

En boca sorprenden notas dulces de entrada, pero no son muy perdurables, al menos porque hay mucho más que probar. Hay notas fuertes de vainilla y banana muy madura (y casi demasiado madura), pasas, alquitrán, regaliz negra, canela y chocolate negro, con unas notas en el retrogusto efectivamente de chocolate pero también de café espresso. Al cabo de un rato, se sienten notas más afrutadas en boca, como pera, pasas, cáscara de naranja y banana.

Asombroso ron, al igual que su predecesor y sumamente complejo, para disfrutar solo, sin tabaco, sin hielo y sin distracciones. Es uno de esos productos que siempre guardaría, celosamente y se lo daría a probar solo a quien sé que lo va a apreciar. Seguramente solo yo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Elixir Heaven
Nombre del Ron: Master Blender’s Reserve 2021
Marca: Black Tot
Origen: Guyana, Trinidad, Barbados, Jamaica, Australia. Embotellado en Escocia
Materia prima: Melaza
Edad: 2 a ♾ (reserva perpetua)
Precio: $140
Densidad alcohólica: 54,5%
Puntuación: 94

Asylum – Friday The 13th 2021 (Robusto)

Hace unos meses un seguidor me envió algunos cigarros, y mientras la mayoría estaba perfectamente identificado o al menos lo reconocía, este Asylum realmente no sabía qué era. Me llamó bastante la atención que la anilla era la misma que la del Pandemonium, pero obviamente no era. Le pregunté a quien me lo envió y realmente no tenía idea; le pregunté a la marca a través de su Instagram y todavía estoy esperando que me respondan. Al final fue la comunidad de fumadores de Reddit quien dio con el cigarro. Es una versión limitada a 10.500 cigarros, divididos en 3.500 cigarros por cada una de las tres vitolas en las que está disponible, llamada Friday the 13th cuyos cigarros son puros hondureños. La coincidencia de la anilla con el Pandemonium aparentemente viene porque ambos son ediciones limitadas y esa es la anilla de estas ediciones, aunque he visto al Pandemonium como producción regular, por lo que no me queda del todo claro.

En cuanto a dimensiones es bastante básico, siendo un 5×50, pero se siente bien empacado y las hojas hondureñas parecen ser de venas bastante prominentes, lo cual indicaría bastante sabor y eso no es lo más típico del tabaco de este país, por lo que desde el principio me llama mucho la atención. Para ahondar en ese llamado de atención, la capa desprende aromas a notas florales, tierra, madera, pasas y algo de establo, así que lo corto con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas muy llamativos a chocolate, pasas, pimienta y notas ligeramente florales. Siendo un robusto, creo que no va a ser una fumada larga, pero se siente tan bien empacado que posiblemente me sorprenda.

Comenzamos este cigarro llamado por una película de terror o un día de mala suerte en USA con sabores notables de chocolate, seguido de notas cremosas, mantequilla de maní, caramelo y canela, con un retrogusto de caramelo ligeramente amargo y bastante pimienta, al punto que se siente nicaragüense en el retrogusto, pero la sutileza de los sabores en el paladar son indiscutiblemente hondureños, o al menos no son nicaragüenses. También se desarrolla una nota ligeramente ácida luego de la mitad del primer tercio, pero esta se convierte rápidamente en una sensación cítrica, lo cual es muy bueno porque en algunos casos (en otros cigarros) no se convierte en nada y se queda como indicador de mala fermentación. No es el caso con el Friday The 13th, aunque la quemada no es del todo recta. No obstante, el humo abunda, tiene un tiro muy decente y quizá un toque más abierto de lo que me gusta y la intensidad es media-alta con una fortaleza media.

En el segundo tercio los sabores de canela destacan bastante fuertes, al nivel del chocolate, mientras que el sabor de mantequilla de maní ya es más como cáscara de maní y en general el cigarro se siente ligeramente más seco. Lo interesante es que muchas sensaciones que percibí como aromas en frío comienzan a aparecer como sabores cuando supero la mitad del cigarro, incluyendo pasas y tierra, mientras que el retrogusto solo es de pimienta, pero mucho más tenue que en el tercio anterior. Intensidad es media y fortaleza también, pues ese índice cremoso del tercio anterior parecía potenciar los sabores también y esta vez no está sucediendo. La ceniza se sostiene bastante y el anillo de combustión es más recto.

Algo particular de este Friday The Thirteenth es que en el último tercio siguen apareciendo nuevos sabores y no necesariamente concentra lo que ha sido hasta este momento la experiencia, sino que es una misma fumada fluida y que no se acorta ni se calienta, ni se hace esponjosa ni aburre. El sabor de tierra ha evolucionado un poco hasta presentar una nota mineral que no es del todo agradable porque es más vitamínica que otra cosa, pero no es lo más fuerte y son los sabores de canela y chocolate los que llevan la delantera. Pasas y maní cierran las sensaciones en boca, con una nota de pimienta dulzona en el retrogusto. La quemada es muy buena y en general la fumada lo ha sido también, marcando una hora y 25 minutos desde el principio hasta que lo dejo descansar (o morir), con una intensidad media-alta y una fortaleza media.

No sabía qué esperar de este cigarro antes de encenderlo, pues solo por el nombre parecía que iba a ser fuerte, y el hecho que tiene la misma anilla del Pandemonium tampoco me tranquilizó mucho. Pero al ver que la liga nada tiene que ver con él, mi incertidumbre fue mayor. Precisamente por eso me llamó la atención que, si bien a fumada nada tiene que ver con el Pandemonium, es una cigarro interesante, variado y de sabores agradables y una intensidad de ellos más que notable. Esto siempre me gusta con los cigarros y en la mayoría de los casos trato de saber lo menos posible de ellos antes de encenderlos, pues en cierto modo es como ver los trailers de una película antes de verla… en lo particular soy así. No me gusta ver los trailers para que no me develen nada de la película y no me gusta predisponerme con un cigarro si no lo he probado, aunque es inevitable fumar un AJ Fernandez sin expectativas o un Gurkha esperando que sea majestuoso. Pero entre esos dos extremos hay bastante que probar y esperar.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Aladino
Marca: Asylum
Modelo: Friday the 13th 2021
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $7,50
Puntuación: 86

Room 101 – Teufel Hund Maduro (Cuban)

Para esta reseña vamos a hacer algo ligeramente diferente. Nótese que muchas veces se menciona que las cosas serán ligeramente distintas y lo que se propone es diametralmente opuesto a lo que existe. No es el caso de hoy, sino que simplemente las imágenes de esta reseña vienen en dos tantas: las primeras durante el día, hace como una semana cuando fumé el cigarro y por circunstancias olvidé hacerle fotos. Las otras fotos las hice en otro lugar y de noche, porque fue mi segunda prueba con el cigarro. Hasta ahí este cambio «radical», pero aprovechando que lo probaba por segunda vez también confirmé algunos sabores.

Al igual que en su versión Habano y Connecticut, el Teufel Hund es un cigarro de tripa corta hecho por Room 101. Su precio ronda los $3 y en las versiones anteriores ha demostrado ser un cigarro decente, aunque barato. Lo del precio no es algo en contra, sino que simplemente pertenece a un segmento de mercado que busca precios más bajos por necesidad o porque simplemente quieren echar humo y si esa echada de humo puede ser ligeramente más compleja, pues mucho mejor. Por lo mismo y por su material, es raro que los Teufel Hund en general varíen considerablemente sus sabores de principio a fin. Pero al menos en frío esta capa Pennsylvania Broadleaf tiene sus toques agradables de chocolate, pasas y frutos rojos, que se repiten un poco en la tripa, aunque omite los frutos rojos. La calada en frío me da notas de frutas en general y notas más fuertes de chocolate.

El Teufel Hund Maduro comienza con notas aparentemente dulces, pero son superadas en la mayoría de los casos por una sensación picante que cubre la lengua entera. Hay también notas de chocolate, paja y un dejo final de tierra, aunque con una intensidad muy suave. La quemada no es especialmente buena, pero tengo un encendedor a la mano y estoy pendiente. El humo es abundante, denso y gracias a que esta noche en la playa hay muy poca brisa, se queda cerca de mí y me siento inmerso en una nube. Precisamente, esa nube me permite apreciar lo que se llama el room note o la nota de aromas que se sienten en la «habitación» mientras fumas y el olor es ligeramente ácido. El cigarro quema rápidamente, al igual que me pasa con casi todos los Teufel Hund que he fumado y en cuestión de 15 minutos supero el primer tercio.

Para ser un cigarro de tripa corta, con un costo menor a $3 por unidad, el Teufel Hund Maduro sostiene una ceniza respetable y teniendo un cepo de 55, es más o menos lo que esperaba. Insisto, con poca brisa y poco movimiento, es natural que una ceniza se sostenga un buen tiempo, aunque hay cigarros que simplemente se niegan a ello. Los sabores son los mismos de chocolate, paja, pimienta y tierra, pero ya la lengua no pica tanto y la tierra se siente como un sabor más existente y presente, versus una nota ligera y casi perdida en la sección previa. La quemada mejora marginalmente, pues sigo pendiente de ella con el encendedor a la mano, pero el tercio parece durar más y llegar a la mitad del cigarro me toma 40 minutos.

No buscaba muchos cambios para el último tercio y el Teufel Hund Maduro no los entrega, salvo la aparente concentración de las sensaciones y una ligera subida en la intensidad de la fumada, todo normal y esperado en esta sección. La quemada se mantiene bajo control por un corto rato pero para cuando comienza a desviarse ya estoy en los últimos centímetros del cigarro y creo que darle un retoque sería peligroso para mi nariz, así que lo dejo así y luego de unos minutos ya es hora de dejar el cigarro. En total fumé durante una hora y 15 minutos, que es poco para un cigarro con dimensiones de 6 x 55, pero siendo tripa corta no esperaba que durara mucho más y el último tercio es considerablemente esponjoso el cigarro, así que no fue lo más agradable tampoco.

Pero más allá de la comparación de fumar este cigarro vs. un cigarro de mayor calidad, siempre va a ser un tema de presupuesto o de ganas de disfrutar. El Teufel Hund Maduro (y Habano y Connecticut) son cigarros que resuelven. Tengo un amigo que estuvo un poco mal de finanzas un par de meses y fumó varios de estos sin ningún problema. También tengo un amigo que los compra para regalarle a quienes no saben de tabaco pero siempre quieren fumarse algo, con los mismos resultados positivos. Si eres un fumador experimentado y acostumbrado a fumar bien, quizá los Teufel Hund no sean para ti, pero como ejercicio gustativo de un cigarro sencillo o simplemente para fumar algo sin hacerle demasiado caso, el Teufel Hund solo requerirá atención de la quemada, pero como cigarro playero, con amigos, en una parrilla y con destilados, es una excelente opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Room 101
Modelo: Teufel Hund Maduro
Dimensiones: 6 x 55
Tamaño: Cuban Box Press (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Pennsylvania Broadleaf)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,50
Puntuación: 82

Whisky: GlenGrant 12

Como redactor, tengo serios conflictos sobre la manera en que se debe escribir GlenGrant. No solo por la mayúscula intercalada, sino porque he visto distintas imágenes y páginas en donde aparece separado: Glen Grant. Pero la botella pone GlenGrant. Estoy 100% que no es Glengrant al menos. Pero seguiré el ejemplo de la botella. No será la primera vez que escriba algo mal ni será la primera penalización que tenga tanto en este blog como en general.

Como puede pensar cualquiera que sea asiduo de este blog y haya leído artículos anteriores, el párrafo anterior es un intento de hacer conversación, pues en realidad no tengo nada interesante que decir de Glen Grant que no haya dicho en artículos anteriores. GlenGrant es una de esas destilerías que existe desde hace más de un siglo pero que solo fue «descubierta» hace unos años. Siempre ha sido la destilería que produce la base de los whiskies de Chivas Regal y fue desde su adquisición por el grupo Campari en 2005 que comenzaron a crear productos propios, aunque estos solo salieron al mercado en 2016, o por ahí.

No. Salieron antes de 2016, pero no mucha gente los conocía y en 2016 cambiaron su imagen e hicieron una gran campaña de eso y fue entonces cuando comenzaron a ser más reconocidos.

El GlenGrant 12 es añejado durante precisamente 12 años en barricas exbourbon y embotellado a 48% de alcohol. Me llama la atención que al buscarlo en internet, el que más encuentro con el mismo nombre es uno embotellado a 43% de alcohol y que es filtrado en frío. Este destaca en la etiqueta que no es filtrado en frío, así que definitivamente es otro producto.

Una rápida búsqueda en Whiskybase me da a entender que efectivamente existen dos versiones. Una de 43% y filtrado en frío, que es de libre venta en todo el mundo y una de 48% sin filtrado en frío que está disponible únicamente en tiendas de duty free en aeropuertos. Incluso, dicen quienes han probado ambas versiones que la diferencia es inmensa.

Mientras el resto del mundo se lamenta de no poder acceder a esta versión de duty free, aquí será imposible acceder a la versión de 43% puesto que los importadores que traen este producto solo tienen acceso a esta botella. Estoy seguro que los 5° de diferencia son notables, pero creo que lo más determinante es la ausencia del filtrado en frío. Este filtrado consiste en reducir la temperatura del líquido entre -10°C y 4°C para que ciertos elementos del líquido se congelen y se puedan filtrar. Pero en muchos casos, estas reducciones tan drásticas y violentas del whisky (o cualquier otro destilado) pueden tener un impacto negativo en su sabor una vez alcance temperaturas de consumo.

Aunque el filtrado elimina cualquier sedimento o opacidad del líquido, son muchas las marcas que han optado por no hacerlo.

Como es prácticamente obvio, el gusto por este whisky es inmenso, al menos en mi casa. Me llamó la atención que no había reseñado este whisky, pues la botella tiene un par de meses conmigo. En realidad es un whisky que ha estado disponible en mi distribuidor desde hace un tiempo, pero no lo había comprado porque su color amarillo mantequilla derretida no me había llamado del todo la atención. Fue cuando vi el 48% que pensé que podría estar interesante y cuando lo probé en una cata de Rumbullion Club me tuve que hacer con una botella.

En nariz es muy afrutado, no tan Speyside como suelen ser otros, sino más hacia el cítrico y los frutos rojos como cereza y frambuesa, con toques de vainilla y canela.

En boca es impactante, es oleoso y abundante, con muchísimas frutas que incluyen piña, banana y toronja (pomelo), pero también madera, miel, vainilla, caramelo y canela. No le pongas agua porque se diluye, sino seco para apreciarlo bien. Ni siquiera hielo, diría yo. El retrogusto es de nueces y vainilla, con una nota especiada ligera.

Como mencioné, no he probado ni creo que pueda acceder a la versión 43% a menos que viaje. Pero por lo que he podido leer, el 48% le da tres patadas al 43% y esa es quizá una de las mejores razones para poder acceder a este. La versión especial de duty free no aplica a las expresiones de 10 o 15 años, pero con este es suficiente.

Ficha Técnica:
Fabricante: GlenGrant Distillery
Nombre del Whisky: 12 years Non Chill-Filtered
Marca: GlenGrant
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $52
Densidad alcohólica: 48%
Puntuación: 92

JC Newman – Perla del Mar Shade (Corona Gorda)

Otra sorpresa más de JC Newman, a través de Tabarena Venezuela, quien me permitió hacer una reseña de este cigarro. Originalmente habíamos hablado para hacer algunas reseñas de sus productos y me entregaron este Perla del Mar. Al principio no sabía qué esperar, porque este fue uno de los primeros cigarros que reseñé en este blog, en abril de 2016. Pero esta marca fue relanzada en 2020 por JC Newman como una nueva línea que incluiría distintas capas en su portafolio, incluyendo un Corojo y un Maduro, mientras que este original se llamaría Shade. Cuando yo lo fumé originalmente solamente existía un modelo. Pero en este relanzamiento también hubo una reformulación del blend, por lo que había una mayor expectativa de mi parte. El cigarro es torcido en la misma fábrica nicaragüense que el Brick House Double Connecticut que reseñé hace poco.

Como marca, Perla del Mar existe desde Cuba en 1905, cuando 4 hermanos comenzaron a torcer cigarros en la finca de su propiedad. En ese momento la empresa se llamaba Perfecto Garcia Hermanos y sus cigarros eran Perla del Mar. Mientras la popularidad creció, los hermanos construyeron una fábrica ubicada al lado de la fábrica El Reloj de JC Newman en Ybor City, en el estado americano de Florida. Esto logró que Perla del Mar fuese una de las marcas más importantes de principios del siglo 20. Eventualmente fue adquirida por JC Newman y hoy en día la empresa rinde tributo a sus creadores y a su legado. Pero esta vez es más prominente en su marca, pues recuerdo que el original no mencionaba a JC Newman por ningún lado y me tomó un tiempo de investigación descubrir quién lo hacía. Esta nueva presentación destaca a la marca en la anilla.

La vitola que tengo en mis manos es la corona gorda, con medidas de 5½ x 46, con un box press ligero y colores muy uniformes sobre la capa. Esta capa no es especialmente oleosa, sino más como mate. El cigarro se siente considerablemente liviano y eso no siempre es un buen augurio, pero luego de apretarlo un poco no hay secciones especialmente apretadas ni esponjosas, así que es simplemente un tema de la vitola. Los aromas de la capa son llamativos, desprendiendo vainilla, paja, cuero y miel, mientras que luego de picarlo con la doble hojilla, la calada en frío presenta dátiles, cuero, canela y nuez moscada. Hora de darle fuego.

Quizá es mi falta de experiencia previa con un cigarro de cepo menor a 50, pero el Perla del Mar Shade se siente asombrosamente delgado en boca. Comienza con sabores muy típicos de la capa, como galletas de vainilla (pensando en Sorbeticos, si estás en Venezuela), maní y pan tostado, con una fuerte carga de pimienta, sobre todo en los labios. El tiro es ligeramente más abierto a lo que esperaba, pero nuevamente es un tema del cepo. Afortunadamente el anillo de combustión es recto y la apertura del tiro no parece afectar la velocidad de quemada. A lo largo del resto del tercio hay notas sutiles de establo y tierra seca, pero la pimienta es lo que más se mantiene en la fumada. La ceniza no se mantiene mucho sobre el cigarro, pero eso es relativamente normal con este cepo. Fortaleza e intensidad se mantienen en media, no habiendo aumentado, incluso cuando la capa me haría pensar que es suave.

En el segundo tercio sí se suaviza un poco la intensidad de los sabores, principalmente porque ese sabor de pimienta ya no es tan prominente como lo fue en la sección anterior. El resto de los sabores siguen siendo muy agradables, incluyendo pan tostado, miel, nuez moscada y un final más cítrico que siento principalmente en el retrogusto pero que igual tiene una participación, aunque mucho menos intensa, en el paladar. Una vez supero la mitad del cigarro regresan las notas picantes, pero esta vez no se sienten como de pimienta, sino más bien de un chile o lo que los españoles llaman un pimiento. El anillo de combustión no parece que será recto en momento alguno, pero nunca requiere retoques, sino que se corrige solo. La ceniza no se sostiene, sino que hay que estarla vigilando, pues tiene la tendencia a caerme encima pero al menos no es mucha.

El último tercio es una continuación del segundo, con notas muy similares y quizá una propiedad más cremosa en el humo, al igual que una sensación ligeramente más dulce en la fumada. La intensidad se mantiene igual pero la fortaleza se coloca en media-baja, mantenida principalmente por ese pimiento picante, pero esas notas herbáceas del pimiento mantienen al cigarro interesante, aunque no necesariamente complejo. Me sucede que lo dejé solo alrededor de un minuto y se apagó, así que el reencendido fue medianamente accidentado pero ya para ese momento le había quitado la anilla y no parece haber dado grandes problemas. Al cabo de una hora y 10 minutos, este cigarro que parecía más grande finalmente acaba por apagarse solo por segunda vez.

Voy a ser bien honesto y admitir que la anilla original del Perla del Mar, la que mencioné al principio de esta reseña, me gustaba mucho más. La actual me parece muy estandarizada, mientras que la original era… pues original. No obstante, el cigarro que fumé la primera vez era en extremo cremoso, lo cual es muy bueno, pero también en extremo suave. Este nuevo tiene más garra y en la vitola que lo probé esa garra se siente mucho más presente. Es un cigarro que recomendaría, pero creo que en un cepo mayor se pueden disfrutar mejor esas diferencias y lograr que la fumada presente matices más separados y mucho más agradables. El cepo de 46 parece concentrar mucho y en esta liga creo que hay mucho más por ofrecer y este cepo puede hacerte sentir que es un cigarro mucho más fuerte y mucho menos complejo. Pero definitivamente pruébalo.

Ficha Técnica:
Fabricante: JC Newman
Marca: JC Newman
Modelo: Perla del Mar Shade
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Ron: Plantation Fiji 2009 Single Cask

Voy a ser muy honesto: mi experiencia con rones de Fiji es muy limitada. Creo que hablo por muchos al decir esto. ¿Qué tanto ron puede hacer Fiji para que el común reseñador de ron los conozca? Mi experiencia se limita al Ratu 5 Year que probé hace un par de años y eso era una muestra. Mi experiencia con Plantation tampoco es tan extensa, aunque alcanza un producto más que los rones de Fiji y son dos.

Te puedo decir que Plantation es una empresa de Maison Ferrand, que es una compañía francesa, fundada por Alexandre Gabriel en 1989. Ferrand son productores de cognac principalmente, pero también destilan ginebra y embotellan ron, y crearon Plantation Rums en 1999. Aunque hace unos 3 años adquirieron una destilería en Barbados, la mayoría de sus rones vienen de otras destilerías en países tropicales, en donde los dejan añejar y finalmente los importan al Chateau de Bonbonnet en Francia, donde los dejan reposar en barricas de roble blanco francés de Ferrand. Este proceso de finalizado es parte de lo que hace a los rones de Plantation únicos.

Precisamente por esa experiencia haciendo cognac, los productos de Plantation no carecen de estar «dosificados», es decir que le añaden endulzante a los rones. Aunque no lo niegan y en algunas instancias lo dicen claramente en su página web, hay muchas personas que piensan que eso no es correcto. Sin embargo, esa dosificación que usan es considerablemente más complicado que el simple hecho de añadir azúcar. Ese endulzante en realidad es jarabe de azúcar tostado, fortificado con el mismo ron al que es añadido y finalmente añejado en barricas el mismo tiempo que el producto para el cual es destinado.

Pero también tienen productos que no son dosificados, como el Fiji 2009. Este es parte de su colección Vintage, que es limitada. En su página web detallan mucha información sobre lo que está contenido en esta botella, pero igual lo voy a mencionar aquí. Es un ron hecho a partir de melaza que se deja fermentar de 4 a 5 días. Luego fue destilado en alambique y columnas en la destilería South Pacific en 2009, donde se dejó añejar durante 8,5 años en barricas exbourbon. Luego de ese tiempo el líquido es transportado a Francia, en donde añejó durante 2 años más en barricas de cognac Ferrand. En la fase final pasa por un proceso adicional de madurado en el que descansa durante 6 meses en barricas de 200 litros de Kilchoman. Finalmente es embotellado a 49,6% de alcohol.

Esta imagen y la de la portada son cortesía de Rones de Venezuela

El hecho que este ron pase por 4 a 5 días de fermentación realmente se demuestra en nariz. La inmensa variedad de aromas me hacen pensar inmediatamente en el dunder y los rones de Jamaica. En este caso no hay dunder, pero hay casi 120 horas de ese mosto fermentando. Los aromas son de madera intensa pero mohosa, banana en distintas formas, durazno, frutos rojos, tierra mojada, chocolate en polvo y algo de nuez moscada.

En boca lo primero que sorprende, al igual que en nariz, solo que no lo puse, es que los casi 50° de alcohol no son lo primero que se aprecia. Lo primero que siento son distintos sabores de frutas, casi como una macedonia. Hay banana, fresa, piña, manzana roja y pasas. Este último me hace recordar bastante al hecho de ese finalizado (o uno de los finalizados) en cognac, pero también hay una nota seria de madera y yodo, como de ese otro finalizado en Kilchoman. Hay notas adicionales de nueces, sal, caramelo y más notas ahumadas, sobre todo en el retrogusto, en donde hay aroma de café y chocolate negro.

En ocasiones leo los procesos y distintas barricas por donde pasa un ron o un whisky y me impresiona porque pienso que sentir los distintos aromas que cada barrica imparte no debe ser fácil. Pero este Plantation Fiji 2009 realmente deja apreciar aromas y sabores típicos de cada barrica en donde se añejó, incluyendo la nota de frutos rojos y negros del cognac con las notas saladas y yodadas de whisky escocés. Fiji 2009 es un ron bastante singular. A un costo de $55 en promedio, es una oportunidad de oro para probar un producto espectacular.

Ficha Técnica:
Fabricante: South Pacific Distillery
Nombre del Ron: Fiji 2009 Single Cask
Marca: Plantation
Origen: Fiji
Edad: 8,5 años + 2 años + 6 meses
Precio: $55
Densidad alcohólica: 49,7%
Puntuación: 93