FQ – Phenom No. 1 (Toro)

La reseña que casi no fue. Me explico: este cigarro lo recibí hace varios meses, pero había estado sentado en el fondo del humidor, básicamente porque pensaba que ya lo había fumado. En realidad había fumado el Phenom No. 3 en 2018, pero en mi mente el número se refería a la vitola y no al cigarro en sí. Pero ordenando el humidor hace unas semanas me di cuenta que este era distinto al que había fumado antes, especialmente porque este tiene una capa Connecticut y el otro que había fumado lo recordaba mucho más oscuro y en realidad tiene una capa Habano. Investigué y en su página descubrí que en efecto, el No. 1 y el No. 3 son dos cigarros distintos y que el No. 2 no existe. El No. 1 combina una capa Connecticut ecuatoriana sobre capote nicaragüense y tripa dominicana. No especifica dónde está hecho, pero el No. 3 es de Nicaragua, así que asumiría que este también.

La capa es realmente brillante y llamativa, con una imperfección que se ve en la imagen, pero luego de revisarla no parece ser profunda ni grave. Tiene aromas muy tenues en la capa, destacando apenas algo que parece té verde y paja, con aromas muy similares en el pie y la calada en frío, casi al punto que no logro determinar más allá de eso y quizá algunas notas más «cremosas», y lo pongo entre comillas porque estos aromas de crema normalmente se sienten es con el cigarro encendido, pero estos aromas son como de vainilla, que sí es algo que podría identificar como cremoso. Sin mucho más que apuntar en esta sección, enciendo el cigarro, lo cual ocurre rápidamente y muy uniforme.

Las caladas iniciales carecen de mucho humo, lo cual me hace revisarlo varias veces en el pie para confirmar que está bien encendido, lo cual es así. Pero el humo sigue siendo escaso y los sabores son igualmente tenues, permitiéndome apreciar notas características de pimienta en el paladar y el retrogusto, pero es a mediados del primer tercio que aparecen notas muy agradables de café espresso, más como de la crema que se hace sobre un buen café sin leche e incluye toques de nueces para realmente darle ese sentido de un buen Connecticut. A lo largo de esta sección también aparecen sensaciones de cáscara de fruta cítrica, más como naranja que otra cosa. La intensidad de los sabores es baja, con una fortaleza media-baja, gracias a esa escasez de humo.

En el segundo tercio el humo se hace más abundante y aunque la quemada se nota recta, tiene alguno que otro «cacho» que desvía esa rectitud y al que le doy un toque técnico con el encendedor a fin de que no se convierta en un problema después. El sabor de nueces sigue estando muy presente, mientras que el de café se siente más tenue y menos en el paladar. Las nueces están acompañadas del sabor cítrico y es cuando supero la mitad que la pimienta de las primeras caladas regresa con esa intensidad que hace que el cigarro se sienta un toque más fuerte y pueda calificarlo de medio-bajo, mientras que la fortaleza sigue en media-baja. El retrogusto incluye la pimienta y el café que estaba en el paladar durante el tercio previo, pero esta vez es más como un café suave, y no el espresso tan presente en la primera sección.

El último tercio se parece más al primero que al segundo, con un protagonismo del sabor de café espresso, casi con su nota amarga al final, así como nueces y cítricos en segundo plano. Pero también tiene un toque dulce que hace que estas últimas caladas sean especialmente lentas y extienda el placer de fumarlo lo más posible. Así, luego de una hora y 40 minutos, el Phenom No. 1, que para mi sorpresa fue lanzado después del No. 3, llega a su fin.

Llevaba unos cinco días sin fumar, pues entre las consecuencias de Covid ha estado la aparente imposibilidad de batallar contra pequeñas gripes o al menos algo que me tuvo con una tos considerable y una congestión muy fastidiosa. Finalmente el día anterior a esta fumada disfruté de un cigarro de capa Connecticut y el de hoy fue Connecticut también, pero era exactamente lo que sentí que debía disfrutar y realmente lo hice. El haber sentido una cantidad respetable de sabores y aromas en un cigarro que fue bastante sutil lo confirma y el Phenom No. 1 realmente fue una experiencia agradable, aunque no algo que disfrutaría si quiero fumar algo con más fuerza.

Ficha Técnica:
Fabricante: Nicaraguan American Cigars
Marca: FQ
Modelo: Phenom No. 1
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana
Precio: $9,50
Puntuación: 86

HVC – Edición Especial 2015 (Toro)

En mayo de 2015 la gente de Havana City, o HVC, decidió crear un producto que suena a una edición limitada pero realmente es de producción regular, disponible en tres vitolas y con una liga de tripa y capote nicaragüenses bajo una capa San Andrés mexicana. Curiosamente, el lugar que escogió la marca para el lanzamiento de este producto fue un pequeño lounge en Milwaukee, aunque en la convención anual de IPCPR (hoy en día PCA) le añadieron dos vitolas adicionales. Por otro lado, el cigarro marcaba una diferencia frente a los nombres que la marca tiende a colocarle a los cigarros, que siempre estaban relacionados con La Habana. En 2018 lo volvieron a hacer con el Edición Especial 2018 y ya desde ahí han creado un par de cigarros con el nombre Anniversary en su anilla.

Se trata de un cigarro imponente, de un peso considerable y corpulencia intimidatoria. Firme y uniforme, con aromas en la capa a chocolate y tierra, pero aromas diferentes en el pie, incluyendo dulce, tierra, madera, cerezas, durazno y mantequilla… diferentes a los de la capa, no diferentes per se. La calada en frío es ligeramente apretada, pero siento que se trata de un tema de cantidad de tabaco en el empaque más que problema e incluye notas de café con chocolate, cuero y pimienta, envolventes y abundantes. La capa es irregular, moteada y corrugada, pero es una típica de mexicana de San Andrés.

Para la variedad y delicia de los aromas en frío, me sorprende un poco que el inicio del Edición Especial 2015 tenga notas ácidas, aunque no en un nivel agresivo pero uno que le da una dimensión no del todo agradable a los sabores de frutas que se aprecian, incluyendo cerezas y durazno. También hay sabores más típicos y esperados, como pimienta, madera y hacia mediados del tercio parece dejar de lado esa sensación ácida y ser más típicos, aunque vale destacar que no son los sabores tan típicos de la capa San Andrés. El anillo de combustión no es exactamente recto, pero se comporta bastante bien y no requiere retoques por el momento, mientras que la ceniza se sostiene muy bien y el humo es abundante en cada calada, con un tiro que definitivamente mejoró entrado en calor.

Siendo una capa San Andrés, me encuentro buscando regularmente las notas dulces y los sabores a tierra que suelen estar asociados a ella, pero no doy con ellos en forma dominante de la fumada. Tampoco es tan intenso en sus sabores como un cigarro con esta capa y estas dimensiones me llevarían a pensar, pero nada de eso es un aspecto negativo; por el contrario, estoy disfrutando bastante de la fumada. Los sabores son básicamente los mismos del tercio anterior y es mediante el retrogusto donde se siente una gran parte de estos sabores y sus matices, en donde sobresale la pimienta y donde el sabor a tierra es tenue. El anillo de combustión continúa siendo variable, pero mantiene una buena ceniza, aunque esta no es muy firme. Hay momentos en que se cae sola, sin previo aviso o causa.

En el último tercio los sabores de madera se colocan entre los principales, aunque no por mucho tiempo y al momento de quitar la anilla vuelve a sus andanzas de pimienta como protagonista y tierra como secundario. También regresa esa nota ácida del inicio, más o menos cuando le queda el mismo tiempo de fumada y prácticamente garantizando el mismo tiempo de presencia para cuando deje al cigarro apagarse. Le acompaña una nota dulce como lo que en Venezuela llamamos jarabe de goma, que no es más que la combinación de azúcar y agua usada para coctelería. Al cabo de una hora y 50 minutos, el Edición Especial 2015 llega a su fin.

En general mis experiencias con los cigarros de HVC han sido todas positivas, pero no me encuentro adquiriendo sus cigarros de manera regular. No es un tema de costo, pues este cigarro con sus buenas dimensiones y su experiencia agradable no supera los $10, por lo que podría fácilmente estar en mi humidor. Quizá sea un tema de disponibilidad y coincidencia, pero en cualquier caso creo que debería cambiar eso. El Edición Especial 2015 no es el típico cigarro de capa San Andrés en términos de sabores, ni su combinación con hojas nicaragüenses es típica, sino un poco más suave. Con todas estas diferencias de los típicos sabores, me sorprende que la experiencia haya sido tan agradable y definitivamente sea un cigarro que quiero repetir, varias veces.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: HVC
Modelo: Edición Especial 2015
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 91

Ron: Havana Club Cuban Smoky

Precisamente por la imposibilidad de Cuba para adquirir barricas exbourbon directamente de su país de origen, es asombroso cómo la industria ha optado por reinventarse constantemente y hacer nuevas combinaciones de barricas usadas. En esta ocasión, la marca Havana Club finaliza su producto en barricas exwhisky escocés, lo cual no es un gran paso, salvo que utiliza específicamente barricas de Islay, que han contenido esos whiskies salados, yodados y extremadamente ahumados que tanto me gustan.

No es todo el ron de su blend, pero sí una parte la que ha sido añejada. Sin embargo, el ron es un NAS, es decir que no marca edad, por sus siglas en inglés: No Age Statement. No obstante, según su maestro ronero, la mezcla es de rones entre 7 y 10 años, y las barricas de Islay utilizadas añejaron whisky entre 10 y 15 años. Una nota a destacar aquí es que las barricas no fueron lavadas ni charreadas ni alteradas entre su uso en Islay y su uso en Cuba. El ron es embotellado a 40% de alcohol.

Según Havana Club, el Cuban Smoky se trata de una versión ahumada de su ron tradicional de 7 años, que ellos dicen tiene esa mezcla de rones que mencioné entre 7 y 10 años.

La botella dice que se trata de un Cuban Dark Rum y por un momento temo que se trate de un ron especiado, pues muchos de ellos tienden a colocar palabras como Dark o Black rum en su etiqueta. En primera instancia me doy cuenta que no es especiado, afortunadamente. Pero por un momento también pienso que quizá le haría falta, porque en nariz apenas si siento notas de frutos secos y un ahumado muy leve. Al cabo de un rato se perciben los típicos aromas de rones más baratos, como vainilla, caramelo y leve de madera.

En boca es relativamente dulce, más ahumado y afrutado, y una nota lejana achocolatada. Tiene una permanencia relativamente corta y realmente no tiene mucho más que ofrecer. El retrogusto es muy ligero, con notas de chocolate negro y ahumado.

Decepcionante es la palabra que utilizaría para describir este ron. Es como si hubiesen tomado un ron que de por sí no tenía mucha complejidad y lo hubiesen depositado en estas barricas exwhisky de Islay y esperado que ocurriera un milagro. El resultado es un ron bastante plano y sin sorpresas, pero con una nota ahumada que simplemente le aporta eso: ahumado. El ron no parece haber mejorado con esa inclusión de barrica proveniente de Islay.

No esperaba mucho de este ron, viniendo de Havana Club y pareciendo un gimmick, y con todo eso logró decepcionarme.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: Cuban Smoky
Marca: Havana Club
Origen: Cba
Edad: NAS
Precio: $40
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 72

Espinosa – Knuckle Sandwich Maduro (Corona Gorda)

A principios de este 2022, Erik Espinosa anunció una colaboración de su marca con Guy Fieri, que es un reconocido chef de televisión y una de las personas cuya imagen sería la que menos te imaginas cuando alguien menciona la palabra ‘chef’. Pero Fieri es un tipo muy activo en redes y realiza eventos benéficos muy regularmente, siempre pendiente de las comunidades más necesitadas y pese a su apariencia estrafalaria, se destaca tanto dentro como fuera de la cocina. El producto es llamado Knuckle Sandwich y está disponible en dos blends, uno con capa Habano y el otro con capa Maduro. El blend es producto del trabajo entre Espinosa, Fieri y Héctor Alfonso, Jr. quien forma parte de la marca, y les tomó 18 meses llegar a la receta final. Ambos blends están disponibles en las mismas 3 vitolas, a precios ligeramente distintos y son hechos en la fábrica San Lotano de AJ Fernandez, en Ocotal, Nicaragua.

La capa es bastante oscura y uniforme, tratándose de una Sumatra madura originaria de Ecuador, brillante y corrugada. Tiene un box press bastante notable, con dos esquinas casi rectas y dos más curvas, pero más importante: sin secciones esponjosas. La capa tiene aromas de chocolate, madera y melaza, mientras que después de quitarle la anilla de tela del pie, aprecio aromas a más chocolate y ligeramente florales. La calada en frío me da notas de pasas, melaza y suave de chocolate. La anilla es predecible pero original, con un esqueleto con sombrero de chef, que si has visto una imagen de Guy Fieri, lo único que le faltaría serían unas llamas.

Sería tonto pensar que este va a ser un cigarro suave, incluso si su capa es madurada. Se trata de un corona gorda y con un cepo de 46 y todos los integrantes en su fórmula, es tan fuerte como esperaba e incluso un poco más. Los sabores de pimienta roja son intensos e inmediatos desde la primera calada, pero afortunadamente hay otros sabores interesantes al cabo de unas 3 o 4 caladas, que incluyen cuero, chocolate y durazno, con una buena dosis de pimienta en el retrogusto, que no es lo único, pero es tan fuerte que abruma un poco. A lo largo del primer tercio aparecen notas florales más sutiles y el retrogusto se suaviza un poco para darme unas notas de nueces tostadas, pero de nueces sin tostar en el paladar. Quema perfecto e incluso lleva una tendencia a dejarme una ceniza larga, pero siendo un cepo de 46, no quiero tentar al destino y lo dejo caer al poco tiempo. La fortaleza es alta y la intensidad de los sabores también.

El Knuckle Sandwich sigue presentando toda la potencia de sabores que esperaba e incluso supera un poco mi expectativa, que es uno de los detalles de estos cepos reducidos, pero con fumar un poco más lento tengo. Los sabores de chocolate son quizá los que mayor relevancia tienen, pero también hay notas que calificaría de adobo, o al menos hay notas de hierbas como estragón y especias como canela, que le dan un toque entre dulce y salado al cigarro que es bastante complejo. Incluso, el retrogusto tiene esa nota fuerte picante, pero también entre dulce y ahumada de un chipotle. Quizá lo que más me impresiona es que el cigarro es picante pero no de pimienta sino más de chile picante. Quema muy bien y mantiene una ceniza decente, con abundante humo en cada calada.

Los sabores en el último tercio son similares a los del segundo, pero con un toque de los del primero, aunque todos se sienten más ricos, más envolventes y abundantes en cada calada. Cuero, canela, ahumado, pimienta y chocolate son los que siento, aunque no necesariamente en ese orden y la combinación me recuerda al mole, aunque el cigarro no tiene el sabor del mole, solo los sabores individuales que lo componen. Incluso algunas notas de madera también se sienten, aunque van atadas con esa nota ahumada de los sabores. Sigue quemando muy bien y produciendo humo abundante, incluso en los últimos milímetros de fumada, no se calienta ni se deforma. Una hora y 40 minutos de fumada de un cigarro con estas dimensiones, que simplemente me obligó a fumarlo más lento por su fortaleza.

En mi experiencia, los tiros de Espinosa tienden a ser bastante sueltos y eso se traduce a que algunos cigarros no quemen del todo bien. Eso cuando los cigarros eran fabricados exclusivamente por la fábrica llamada La Zona. Pero en los últimos meses he probado algunos hechos por AJ Fernandez en su fábrica San Lotano y el tiro ha sido perfecto y me ha permitido apreciar casi todos los sabores a cabalidad. Me parece increíble cuánto puede influir la fábrica en la experiencia del cigarro y hace de este Knuckle Sandwich un cigarro muy versátil, que perfectamente puede combinar con un café, un trago de bourbon o como sobremesa de una gran comida. Sabores intensos, alta fortaleza y una complejidad que me invita a seguir fumando e incluso querer que no se termine. Ciertamente una gran cantidad de los Espinosa que he probado últimamente me están gustando muchísimo más que los Espinosa que probé hace unos años.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Lotano
Marca: Espinosa
Modelo: Knuckle Sandwich Maduro
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 94

Crowned Heads – La Coalición (Robusto Extra)

En los últimos 3 años, Crowned Heads se ha dirigido al menos cuatro veces a Drew Estate para la construcción de sus cigarros. Tres de estos han sido de producciones limitadas, pero con este llamado La Coalición, lo han hecho de manera regular. Más en detalle, La Coalición destaca no solo la colaboración entre Drew Estate y Crowned Heads, sino también la participación de Willy Herrera como artífice de esta unión. El cigarro está cubierto por una capa Connecticut Broadleaf, que si eres seguidor de este blog sabrás que es una de mis preferidas, sobre un capote Sumatra que no especifica origen, y tripa dominicana y nicaragüense. El producto está disponible en 4 vitolas, de las cuales tengo el Siglo con dimensiones de 6×54, aunque se siente un tanto más reducido pero el que le sigue se llama Gordito y es 5,5×50 y la verdad es que el cepo no se siente tan pequeño, así que estoy en esta pequeña disyuntiva visual.

Hoy fumo en un sitio nuevo, antes de hacer una cata de rones de Guatemala y recién llegado a un local que queda a una media hora de mi casa, lo cual en Caracas es lejísimos. Las venas sobre la capa se notan bastante más horizontales de lo que estoy acostumbrado, lo cual me llama bastante la atención y me invita a encender esto más rápidamente. Tiene aromas a tierra y establo sobre la capa, así como notas muy sutiles de azúcar morena y tierra en el pie. En frío la calada presenta nueces, canela y notas florales. En altura estoy algo más alto de lo que suelo estar en mi casa, como unos 200 metros más, pero el cigarro se siente bien.

La Coalición comienza sublime, con notas casi masticables de tierra y pasas a intensidad media, pero va perdiendo la dulzura a lo largo de este primer segmento y a mediados del tercio me mantengo con sabores a tierra, mostaza y madera, mientras que el retrogusto es de tierra y chocolate quemado. La intensidad de los sabores se coloca en alta, mientras que la fortaleza es media, lo que hace que sea muy disfrutable el cigarro. La ceniza quema muy bien, pese a que estoy en constante movimiento, preparando la cata. El anillo de combustión es bastante variable, pero siendo Broadleaf, no sorprende del todo.

Ese sabor de chocolate quemado en el retrogusto se convierte en uno de los sabores determinantes del cigarro, sobre todo en esa parte quemada. La mayoría de los sabores que siento en el segundo tercio tienen una propiedad quemada que no me gusta en lo absoluto, y aunque algunos de ellos se sienten ligeramente tostados, hay un sabor de café quemado que me desagrada. Sí quiero destacar que hay veces que un cigarro puede tener sabores a algo quemado y ese sabor puede ser agradable, pero no es el caso en La Coalición, básicamente porque se manifiesta con una sensación seca en la garganta. El retrogusto es ligeramente herbáceo y muy pimientoso, lo cual colabora a secar más la garganta y a restarle gusto a la experiencia.

Precisamente por ese corre-corre de la cata, no le hice la última foto al cigarro, pero en realidad no ameritaba una. Concluyo la experiencia en este párrafo: en el último tercio el sabor de quemado sobre todos los otros se desvaneció un poco, pero todavía estuvo presente. Habían sabores de nueces y de café, pero como cuando se te quema algo en la comida, que es imposible deshacerse del olor, lo mismo pasó aquí. Estas combinaciones no hicieron que la experiencia fuese del todo agradable, así que cuando el cigarro se me apagó en una ocasión que me distraje ordenando algo, no lo volví a encender. Aunque en temas de construcción se comportó bien y el apagado fue simplemente porque lo dejé mucho rato solo, la quemada nunca fue del todo buena. La Coalición comienza muy prometedor, pero para el momento que lo terminas, no quieres saber mucho de esa unión. Esperaba más de la experiencia y no lo fue. Una lástima.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Crowned Heads
Modelo: La Coalición
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: N/D (Sumatra)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $12,50
Puntuación: 80

Ron: Cubay 10

Es fácil sospechar del ron cubano de no ser lo que dice ser. La denominación de origen protegida de Cuba tiene una salvedad que en lo particular, siempre me ha levantado sospechas. Se trata de que si bien el tiempo mínimo que puede permanecer el alcohol en barricas para poder ser llamado ron es de dos años, y que toda mezcla que se haga debe ser envasada en barricas y pasar por un añejamiento adicional de dos años antes de ser embotellada, el reglamento también permite la inclusión de aguardiente de caña (menor a 2 años) en la mezcla final con el objetivo de «afinar» el sabor y color del producto.

Es decir, pueden tomar un alcohol y añejarlo dos años para que este sea llamado ron. Luego pueden tomar rones de distintas edades, en las cantidades que quieran, y combinarlos para producir un ron que ellos marquen de 10 años (como es el caso de este), siempre que dicha mezcla contenga algo de ron de 10 años, y esa mezcla añejarla dos años más. Pero antes de embotellarla, pueden tomar esa mezcla y extraer una cantidad estipulada por ellos y reemplazarla por aguardiente menor a 2 años (6 meses, por ejemplo), y no declararlo en la botella y seguir vendiéndolo como un producto de 10 años.

Lo que mayor sospecha produce es que quien hace el ron y quien lo supervisa es el mismo gobierno. Así que muchos tratan de confiar ciegamente en ellos, y otros desconfían ciegamente… así que caemos en lo mismo.

Pero en cuanto a este Cubay, se trata de una empresa fundada por el gobierno cubano en 1964, en Santo Domingo, en la provincia de Villa Clara, ubicada en la región central de la isla. Cubay solamente estaba disponible internamente hasta 2010, cuando comenzó a ser exportado a Europa. Actualmente la marca cuenta con 5 productos: Carta Blanca (ron blanco de 3 años), Carta Dorada (de 4 años y no exportado), Añejo Suave (5 años y no exportado), Añejo (7 años) y Añejo Reserva Especial (este, de 10 años).

Este ron comparte destilería con Havana Club para algunos productos, y tiene precios similares, alcanzando un precio de unos $55 por botella. Su embotellado se realiza a 40% de alcohol.

Su color es más oscuro que muchos otros rones cubanos que he probado, marcando colores entre caramelo y ámbar.

Tiene aromas mucho más interesantes y menos frutales que otros rones cubanos, más relacionados a añejado y barrica que a notas florales o frutales. Siento notas de tabaco y chocolate, pero también a vainilla y durazno, y unas más suaves de madera y caramelo.

En boca es sorprendentemente complejo, con notas que comienzan en chocolate y un dulce de frutas, seguido de vainilla, pimienta y madera. El final es largo y tiene una perdurabilidad de excelente duración en boca y un retrogusto de notas muy similares, en las que prevalece la madera y el caramelo.

Pero en términos generales tiene sabores y aromas que caracterizaría con la edad que marca y eso es algo muy positivo y que vale la pena destacar. No es el mejor ron y ciertamente no se siente como un ron en el que el 100% del contenido tiene 10 años de edad, pero se siente como un producto bien añejado por procesos naturales y ciertamente el ron que quisiera volver a probar, aunque no a $55 por botella.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: Añejo Reserva Especial 10
Marca: Cubay
Origen: Cuba
Edad: hasta 10 años
Precio: $55
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83