Famous – 365 (Robusto)

Yo supongo que este cigarro se llama 365 porque podrías fumarlo los 365 días del año, lo cual tiene sentido gracias a su precio, aunque fumar el mismo cigarro todos los días no debe ser tan chévere. Además, hay que fumar cigarros de todas las clases y precios, pero ciertamente este por su precio es muy amigable. En Venezuela los vende Tabacos y Vitolas, quienes me obsequiaron uno para que lo probara. El cigarro es fabricado en Honduras por una de las mayores fábricas del país, aunque Famous no indica cuál. Se trata de un cigarro relativamente rústico en su apariencia, pero si algo me ha demostrado esta muestra de cigarros de bajo precio que me ha dado Tabacos y Vitolas ha sido que si le das la oportunidad a que un cigarro te sorprenda, muchas veces lo hará.

El Famous 365 ciertamente no es un cigarro que quisiera fumar todos los días, pero sí es un cigarro que se ve bastante bien, destaca buena construcción y no tiene demasiadas imperfecciones para hacerme creer que sea de desecho. Menciona que es de tripa larga y nuevamente no hay nada que me haga dudarlo, aunque Famous sí hace mención que se trata de un cigarro rechazado por control de calidad, o lo que llamaríamos un segundo. Tiene aromas a paja y grama en la capa, muy sutiles que me hacen dudar si en realidad es una capa habano como menciona la página, o si es Connecticut. La calada en frío destaca aromas similares, incluyendo paja, establo y notas cremosas y ligeras.

El 365 comienza igual de sutil que las caladas en frío, con notas cremosas y de cereales, cuya combinación me hace pensar en granola con leche. También hay una nota de café, cremosa también y eso es lo que define principalmente el primer tercio: cremoso. Quema bien y produce humo abundante, y en el retrogusto tiene notas suaves de pimienta y algo de menta, pero ninguno de los sabores son abundantes, y quizá el mayor tema con el cigarro es lo rápido que quema, tomándome apenas 15 minutos superar el primer tercio. Dicho o anterior, el cigarro realmente destaca una buena calidad tanto técnica como visual, lo que me hace pensar que si es un segundo y aunque Famous no diga de donde es, los aprobados deben ser de una calidad excepcional.

En el segundo tercio el 365 comienza a desviar un poco su quemada, aunque nada que me preocupe y a la velocidad que está quemando tampoco creo que tenga tiempo de preocuparme. El humo sigue siendo abundante y los sabores muy decentes, manteniendo ese de granola/cereales del tercio anterior, pero ahora con toques cítricos y sus notas cremosas, pero en este tercio están más relacionadas con café que con el resto de los sabores y en general la intensidad es entre baja y media. Muy poco más que decir del cigarro más allá de lo impresionante que es su quemada, pero por su precio se comporta bastante bien.

Para el último tercio la quemada sigue bastante buena, los sabores son un tanto planos y esa suavidad e intensidad media-baja que dominaba la fumada desaparece, sustituida por una intensidad entre media y alta, pero no por ello quiere decir que sea agradable; de hecho, se hace muy picante y muy áspero en la garganta, por lo que lo dejo a un lado cuando todavía quedaban unos 10 minutos de fumada, pero que simplemente ya no estoy disfrutando. Sin embargo, para una fumada de una hora, que fue lo que duró, resultó ser una excelente opción.

Viendo un poco hacia atrás lo que he probado por cortesía de Tabacos y Vitolas, hay pocos que están de acuerdo a mi estándar, pero mi estándar va cambiando de acuerdo a la cantidad de cigarros que he fumado un día y mis finanzas. Lo que quiero decir con esto es que el Famous 365 y otros de Tabacos y Vitolas pueden no ser mi primera elección, pero a la hora de estar una tarde con unos amigos o en una parrilla, un cigarro como este funciona bastante bien como segunda o tercera opción del día o cuando simplemente quieres echar humo y conversar sin tener que prestarle atención a la fumada. Igualmente si estás aprendiendo a fumar y no quieres dejar tus ahorros en la primera compra, esta sería una excelente opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Famous Smoke Shop
Marca: Famous
Modelo: 365
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 82

Cachaça: Abelha Silver

Pe… pe… per… pero la cachaça no es ron. Sí, estoy al tanto de eso. Sin embargo, ambos son destilados de caña y siendo que es el destilado más consumido en Brasil, en donde solamente el 30% de lo producido es exportado, y que marcas trasnacionales como Diageo y Campari están reconociendo como un mercado de importancia, pues tenía que probar algo, especialmente porque esta llegó a mis manos por pura casualidad y luego de una pequeña revisión en el bar de la casa encontré una y posiblemente dos botellas diferentes adicionales.

La cachaça es el destilado nacional de Brasil, en donde se producen aproximadamente 2 mil millones de litros anualmente y se estima que cada habitante de este inmenso país consume 10 litros de cachaça al año, lo cual es un número brutal. En lo últimos años la cachaça ha pasado de ser un destilado barato y sencillo a la creación de productos con mayor añejamiento y menos calidad artesanal, lo cual puede ser bueno y malo para la industria.

Pero las diferencias básicas entre la cachaça y el ron crean un producto que también se mercadea diferente. Por ejemplo:

  • Durante la fermentación se permite colocar una base de maíz o arroz para acelerar ese proceso y darle sabor, mientras que el ron únicamente puede ser hecho a partir de derivados de la caña de azúcar y levadura.
  • La cachaça se destila a un grado alcohólico menor, saliendo de la destiladora entre 38% y 54% alcohol, mientras que el ron sale entre 68% y 85%.
  • Al igual que el whisky escocés solo puede ser de Escocia, la cachaça solo puede ser de Brasil.

Pero Abelha es una marca relativamente reciente y trata de presentar un método más artesanal a la hora de la creación de su destilado. Parte de la caña de azúcar utilizada para su producción es de cultivo orgánico de pequeños productores en el parque nacional Chapada Diamantina. Parte de lo que hace a este proceso «orgánico» es que las técnicas de cultivo que utilizan son menos dañinas para la planta y para el ambiente.

Por ejemplo, dado que la caña de azúcar es propensa a atraer insectos y plagas, justo antes de la cosecha las cañas de azúcar son incendiadas a fin de eliminar la mayor parte de estas pagas. El proceso de Abelha no quema la planta a fin de ahorrar el agua utilizada para apagar ese fuego y aumenta la biodiversidad en los cultivos. En menos de 24 horas posteriores a la cosecha la caña es lavada, triturada y el jugo de caña ha comenzado a fermentar, y a diferencia de los grandes productores, Abelha utiliza levaduras que crecen a partir de la misma caña de azúcar o que se encuentran en el ambiente y no le añade agentes aceleradores de ese proceso.

Luego de la fermentación, el mosto es destilado en un alambique de cobre de 400 litros de capacidad, lo cual suena como bastante pero en realidad es pequeño, como puedes ver en la imagen, por lo que se podría decir que Abelha es un productor «small batch». Adicionalmente, solamente utilizan el cuerpo de cada destilación, desechando lo que se llama la cabeza y la cola.

Una vez destilado, el líquido se deja reposar durante 6 meses en tanques abiertos de acero inoxidable, a fin de permitir que los alcoholes más volátiles escapen y se evaporen, y finalmente es embotellado a 39% alcohol.

Se trata de un líquido completamente transparente, sin partículas en suspensión ni película aceitosa, aunque se desarrollan lágrimas delgadas que descienden con relativa rapidez por dentro de la copa, normal en un destilado que no ha visto el interior de una barrica.

En nariz se sienten notas de miel, fruta fermentada y una frescura de grama recién cortada, como esperaría de un destilado de jugo de caña.

En boca se siente una mayor participación de ese sabor de miel, con notas dulces, y se repiten los sabores de grama y fruta fermentada, pero para un destilado de solo seis meses de añejamiento, se siente bastante suave y poco agresivo, al punto que podría considerar tomarlo solo o con algo de hielo.

No deja de ser un destilado de solo seis meses, así que la largura es bastante profunda y siento el líquido como llega hasta el estómago y una sensación de calor.

La marca también tiene otro producto llamado Gold que es envejecido 3 años en barricas, y espero poder probarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron (cachaça): Silver
Marca: Abelha
Origen: Bahia, Brasil
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 6 meses
Precio: $30
Densidad alcohólica: 39%
Puntuación: 84

Aladino – Corojo (Toro)

Prácticamente cualquier aficionado a los humos, esté consciente de ello o no, ha probado el producto o la influencia de la familia Eiroa. Aunque no sea un nombre que se coloque en primera plana de los productos, la familia Eiroa ha sido parte de la industria tabacalera durante al menos dos décadas. Cigarros y marcas como Baccarat The Game, Camacho, Asylum, Edgar Hoil y CLE han sido influenciados directamente por la familia. Una de las marcas más recientes es conocida como JRE Tobacco Company, que nace como resultado de la separación dentro de las operaciones familiares que marca el regreso de Julio Eiroa al lado de producción, quien sale de CLE Cigar, y asociándose con su hijo Justo para producir tres marcas: Aladino, Rancho Luna y Tatascan. Esta es mi primera aproximación a este grupo de marcas, gracias a un obsequio de Gentleman Brothers, pero no será la última pues tengo otros dos y espero que mis amigos de Gentleman Brothers puedan acercarme más a sus otros productos.

Este cigarro se llama Aladino porque es el nombre de la fábrica, pero esa fábrica recibió el nombre en honor al abuelo de los Eiroa, quien en los años 70 tenía un cine con el mismo nombre en Danlí, Honduras y la fábrica se encuentra en el mismo sitio donde estaba el cine. Aladino es 100% puro hondureño que promete sabor e intensidad propios del tabaco de la «época dorada», que corresponde a los años entre 1947 y 1961, al menos según ellos; para mí la época dorada del tabaco es la actual, pero eso depende de cada quien. No solo es un puro hondureño, está hecho 100% de hojas Corojo, una planta que es bastante susceptible a hongos y plagas y por eso tiene mucha menor ganancia, aunque se han logrado algunos híbridos que mitigan esta propensión a la plaga, conocidos como Corojo 99. La variedad que produce Julio Eiroa es una de las que mejor son consideradas en el mercado.

Aladino existe en 12 vitolas distintas, con una mayor propensión hacia cigarros de cepos pequeños, siendo 11 de ellos con un cepo de 50 o menos. El cigarro parece muy bien construido y, aunque apenas tiene un mes y medio en mi humidor, estoy bastante claro que originalmente tuvo buena guarda en la tienda de Gentleman Brothers. La capa tiene muy pocas venas y el cigarro se siente bastante liso, con aromas a canela y maple, que son acompañados por una nota llamativa a cerezas en la tripa y un aroma que me recuerda mucho a la tocineta en la calada en frío, pero también incluye especias varias sin necesariamente destacar alguna más allá de canela.

El Aladino comienza con notas frontales y bastante claras de café y pimienta, esta última más como pimienta de guayabita, que no llega a entorpecer la apreciación de otros aromas, mientras que el tiro es perfecto y el humo abundante. A lo largo de este primer tercio también se sienten notas de paja y la pimienta comienza a destacarse más en el retrogusto, haciendo que posiblemente sea mucho para un fumador no experimentado, al menos en términos de apreciar estos cambios continuos de intensidad. Los sabores de café se hacen más notables a mediados del primer tercio, con notas que me recuerdan al café recién molido y unas notas de masa de pan que son más secundarias. La pimienta se va intensificando en el paladar mientras me acerco al final del primer tercio, pero también va tomando una nota como de pepperoncino, mientras que la ceniza se sostiene perfectamente sobre el cigarro, incluso con mi pulso patético.

La ceniza, bastante blanca y sólida, la dejo caer luego de algunos movimientos intensos a propósito, pues le cuesta despegarse pero a mí me cuesta más tener confianza en ella, así que la alejo lo más posible. Al caer el tiro comienza a abrirse un poco más, no porque se hubiese cerrado, pero sin duda el cigarro comienza a quemar con mayor tesón. Con esta mayor quemada aparecen sabores más cremosos en el cigarro, que incluyen notas de crema pastelera, nueces, merey y un final que me recuerda al sabor de la mantequilla sin sal. La intensidad se mantiene en media, como ha sido desde el inicio, pero con una menor interacción con los sabores picantes.

Hacia el final aparecen notas adicionales de caramelo y pan tostado, con sensaciones cítricas en el retrogusto, acompañadas de vainilla. Sin embargo, todas estas notas adicionales son bastante suaves, al igual que el resto del cigarro, que va perdiendo una cierta intensidad no solo por la ausencia de sabores picante, sino por la reducción general de los sabores en sí del resto de la fumada. Al cabo de una hora y 25 minutos el Aladino llega a su fin, el cual fue logrado bastante bien, con una intensidad respetable pero no alta, haciendo que sea un cigarro que con gusto volvería a fumar.

Desde la primera calada el Aladino se nota como un cigarro que tiene todo lo necesario para ser una gran fumada. Esto no debería sorprender cuando revisas toda la historia y personajes que tiene por detrás; esta historia y músculo no es nada aparente a la hora de adquirir el cigarro y eso es bastante determinante a la hora de crear expectativas para la fumada, pues es difícil tenerlas con lo sobria que es la anilla. Es uno de esos cigarros que sacarías con cierta pena en una reunión de amigos porque hay muy poco en la anilla que lo destaque como una gran fumada y tiene más elementos de cigarro muy barato. Pero es todo lo contrario, un cigarro que no recomendaría a fumadores novatos, a quienes les costará más identificar las sutilezas del cigarro y quienes pueden encontrar el retrogusto un poco más agresivo de lo que estarían dispuestos a probar al principio. El cigarro requirió un par de retoques a partir de la mitad, pero en general se comportó de manera espectacular y con gusto lo repetiría. Nuevamente, gracias a Getleman Brothers por este.

Ficha Técnica:
Fabricante: Las Lomas
Marca: Aladino
Modelo: Corojo
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras (Corojo)
Tripa: Honduras (Corojo)
Precio: $10,00
Puntuación: 90

Gran Habano – GH2 (Robusto)

Gran Habano es una marca que comenzó como productora de cigarros de bajo costo. Sus dueños son padre e hijo Guillermo y George Rico, respectivamente, quienes la establecieron como tributo a su abuelo (el de Guillermo) quien era veguero en la década de 1920. La marca como tal fue creada en 2003 y sus productos son hechos en Danlí, Honduras. Hoy en día es George la cara de la marca y su estilo poco convencional de llevar la marca le ha merecido recibir galardones en los últimos años y destacarse por los diseños de sus cajas y su segunda marca: G.A.R. También han sido sus bajos precios y excelente construcción. El GH2 es quizá uno de sus productos de menor costo, siendo parte del portafolio de cigarros low cost de Famous Smoke, además de uno de los productos vendidos por Tabacos y Vitolas en Venezuela, quienes me lo dieron para probarlo.

Este robusto 5 x 50 se siente bastante bien empacado y muestra bastantes imperfecciones en su capa, manteniendo ese estilo de cigarro de bajo costo. Tiene múltiples manchas y venas a todo lo largo, pero afortunadamente se siente rígido y carente de secciones esponjosas. Por alguna tonta razón la página de Famous Smoke está caída en este momento (no es un tema de VPN, pues ya probé) y no puedo acceder a la información del cigarro, pero tampoco aparece en su página web. La capa da toques herbáceos muy marcados, con algunas notas más suaves de tierra mojada y té, mientras que en la tripa aprecio más tierra mojada, madera y ese aroma de musgo que ya comienzo a detestar, pues me recuerda demasiado a los cigarros de bajo precio; pero afortunadamente no es un aroma abundante. Lo pico con la guillotina en V y los aromas de la calada en frío incluyen una fuerte nota de jabón y notas más suaves de caramelo.

El GH2 enciende rápida y uniformemente, con un tiro muy bueno que produce abundante humo en cada calada. El sabor de jabón persiste en la fumada, lo cual no es del todo agradable, pero afortunadamente luego de unos 10 minutos desaparece, sustituido por aromas de madera con matices que van desde la madera verde hasta la madera quemada (leña). La intensidad del cigarro está entre suave y media, con muy poca riqueza de los sabores, por lo que lo disfruto solo en el placer de fumar y echar humo, pero las caladas no tienen un gran aporte de sabor. No obstante, quema muy bien y tanto el anillo de combustión como la ceniza quedan muy bien para la foto.

Para el segundo tercio el GH2 comienza a destacar mejor sus aromas y sabores, con una nota de chocolate que está entre negro y simplemente seco, pues no se siente mucho en el paladar, sino principalmente en el retrogusto y luego se siente más en el final, pero sí hace al cigarro más interesante que en el tercio anterior. El anillo de combustión varía un poco y en la imagen puedes notar una cierta desviación que luego tuve que corregir con el encendedor, pero también comienza a mostrar notas suaves de caramelo y canela, sobre todo una vez superada la mitad. Más allá de eso el tiro se mantiene muy bien y la intensidad entre suave y media.

No hay una gran cambio en el último tercio, salvo la aparición de pimienta, que aumenta la intensidad del cigarro a media pero también comienza a dominar el resto de los sabores, por lo que el chocolate y el caramelo prácticamente desaparecen y el sabor adicional es de notas de madera, esta vez sin matices sino más bien como madera genérica. Al cabo de una hora el GH2 llega a su fin, con una quemada bastante buena pero una intensidad que varía entre suave y media.

El Gran Habano GH2 es un cigarro fácil de olvidar, pero afortunadamente su bajo precio permite que no te sientas mal por ello. Lo recomendaría ampliamente para alguien que está comenzando a fumar y que quiere un cigarro para pasar un rato. Si eres un fumador experimentado puede que este cigarro te aburra, pero todo depende de para qué lo quieras; si es pasar un rato, tomar un café o una cerveza mientras fumas y estar con los amigos, este cigarro te va a ir de maravilla. Un destilado lo va a dominar demasiado, así que no vale la pena. Pero para estar un rato con amigos y fumar tranquilamente, este es uno de los que te va a servir.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Gran Habano
Modelo: GH2
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 78

Whiskey: Heaven’s Door Bourbon

Cualquiera que tenga un conocimiento aunque sea básico de música reconocería la canción Knockin’ on Heaven’s Door, que en mi caso fue gracias a que Guns n’ Roses la incluyó en su disco Use Your Illusion de 1992, creo. Pero esta canción fue escrita por Bob Dylan y es quizá una de sus canciones más famosas. Por ello este whiskey Heaven’s Door es producido por el mismo Dylan y ganador ya de varias medallas, entre las que destacan Oro y Doble Oro en el San Francisco World Spirits Competition de 2018, así como 96 puntos en el Ultimate Spirits Challenge.

Sin embargo, Heaven’s Door, aunque el nombre es sinónimo con este gran clásico musical, se me parece mucho a Heaven’s Gate, una secta religiosa suicida que fue muy famosa en los años 90. Al principio cuando lo vi me causó confusión, hasta que leí que Bob Dylan estaba relacionado con él y caí en cuenta. Supongo que no soy el primero al que le sucede esto. El destilado es un blend añejado entre 6 y 8 años, que finalmente es embotellado a 45% de alcohol.

Un amigo recibió esta botella como obsequio y la última vez que nos reunimos a fumar la trajo, ya abierta, y procedimos a tomarnos lo que quedaba, salvando una pequeña porción justamente para hacer esta cata.

En copa este whiskey destaca un color cobrizo bastante denso y oscuro, con destellos naranja y lágrimas que descienden muy lentamente por la cara interna de la copa, aglutinadas y gruesas.

En nariz se sienten aromas de mermelada de naranja, caramelo, turrón, miel, vainilla y madera, con una intensidad alcohólica bastante significativa, pero no una que me desagrade. Su densidad hace que luego de cada giro del líquido se aprecien aromas nuevos, por lo que me pasa algo que es común con muchos bourbon: podría pasar horas apreciando sus aromas.

Pero no paso horas, porque también tengo muchas ganas de probarlo y el sabor principal es un intenso de caramelo, galletas de mantequilla, cerezas y vainilla, muy dulce pero muy agradable, como el bourbon bien añejado puede serlo. El retrogusto destaca vainilla y caramelo, ambos tostados y pimienta, ligeramente más seco y menos dulce, pero igualmente agradable.

El Heaven’s Door Bourbon es un whiskey que difícilmente combinaría, ni tan siquiera en un old fashioned, aunque no lo descartaría. Sus sabores comienzan considerablemente dulces y luego se sienten más tostados, lo cual presenta un contraste muy atractivo. Adicionalmente, aunque tiene solamente 45% de alcohol, se siente bastante volátil pero con una larga persistencia en boca, lo que justifica su precio de $50.

Sin embargo, el whiskey tiene sus puntos en contra también, principalmente en el nombre donde dice Tennessee Bourbon y esto es porque el alcohol es comprado en Tennessee (en George Dickel), pero es añejado en otro lugar y siempre le daré menor consideración a alguien que no destila su whiskey, no porque no lo merezca, sino porque las destiladoras que envejecen hacen todo el trabajo, mientras que los otros solamente compran el líquido, lo envejecen y le ponen su nombre. Por un lado podríamos argumentar que esto se presta a que el origen sea más misterioso, pero soy de los que piensa que mientras menos misterio, mejor, especialmente en destilados.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Whisky: Tennessee Bourbon
Marca: Heaven’s Door
Origen: USA
Edad: 6 a 8 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 85

AJ Fernandez – Last Call Maduro (Geniales)

En 2016 AJ Fernandez introdujo el cigarro Last Call en una capa Habano, que ofrece una fumada corta y a buen precio, siendo el cigarro más grande es un 6×46 y el resto son 5×46, 4½x48, 4×52 y 3½x50, supuestamente hechos a esa medida para garantizar el máximo sabor pero también porque la promesa básica de la línea es que sea una fumada para finalizar el día y varía bastante con la mayoría de los productos de AJ Fernandez que apuntan a vitolas considerablemente más grandes. Pero el concepto funcionó y rápidamente se hizo un nombre entre fumadores habituales. Poco tiempo después crearon un nuevo cigarro con capa madura, en las mismas vitolas pero cubierto por una hoja Pennsylvania Broadleaf, y que ambos entrarían a ser parte del Portfolio Series de AJF, en donde Abdel puede incluir blends experimentales y más «divertidos» en los que ha trabajado durante años previos. Originalmente estaban destinados a tiendas físicas, pero con el pasar del tiempo han estado disponibles on line también. En esta ocasión, el cigarro formó parte del paquete mensual de Rumbullion Club, una iniciativa local de la cual he podido formar parte, así que con mucho gusto he hecho esta reseña.

Todas as vitolas de la serie Last Call tratan de mantener ese punto de brevedad, al no tener más de 6 pulgadas de largo ni más de 52 de cepo. En el caso de este Geniales, es el del medio y tiene medidas de 4,5×48, lo que hace de él un pequeño Rothschild. La capa es bastante oscura y hace un buen contraste con la anilla, es irregular y nada lisa, con aromas minerales y a almizcle, mientras que en el pie (que es cubierto) ofrece notas de refresco de cereza (como el Dr. Pepper) y la calada en frío presenta notas de madera, no muy intensas.

A la hora de encender un cigarro con el pie cubierto uno queda un poco descuadrado porque tratas de hacer lo correcto de tostar un poco el pie antes de darle fuego en serio, pero como es la capa lo que estás quemando es más fácil darle caladas para asegurar una quemada uniforme mientras le das fuego. Para la mayoría de los expertos, esto del pie cubierto, e incluso los que tienen una parte de la capa «faltante», que se conoce como Shaggy Foot, es un tema de estética más de sabor, pero en mi caso no pierdo mucho tiempo y le doy caladas mientras lo enciendo, lo que me da una serie de sabores a pimienta y madera como bienvenida y una sensación ligeramente seca en boca. El pie cubierto también hace que las primeras caladas se sientan ligeramente apretadas pero esto se elimina en cuanto el cigarro empieza a quemar bien y el Last Call Maduro suelta bastante humo en cada calada y desprendiendo sabores adicionales a vainilla, mientras que la quemada es perfecta y el tiro bastante bueno, aunque sigue siendo ligeramente apretado.

En un cigarro de estas dimensiones es difícil marcar los tercios y hay quienes prefieren dividirlos en dos mitades, pero si sigo siendo fiel a mis tres partes de cada cigarro, el segundo tercio es muy parecido al primero, con la adición de notas más abundantes de madera y una sensación efervescente de la vainilla, pero no mucho más. Superada la mitad del cigarro aparecen notas cítricas, más como de cáscara de limón que de otra cosa pero el cigarro sigue quemando muy bien y de manera uniforme.

En el último tercio aparecen notas adicionales de madera, como si las primeras fuesen de madera genérica y estas fuesen de otro tipo de madera, que en este punto solo puedo definir si es o no cedro, y no lo es. Aparecen también notas de melaza, muy típicas en cigarros de capa madurada, junto con carbones a la parrilla y una sensación herbácea como de eucalipto. Me hace pensar que combinaría bien con café o con una cerveza oscura, y para lo que dura el cigarro en general, combinaría muy bien, pues uno de mis temas de fumar con café es que el cigarro me dura muchísimo más que el café, pero en esta ocasión unos dos o tres cafés quedarían perfectos.

El Last Call Habano fue un cigarro que no me encantó, pero sí disfruté ese tema de fumada corta con buenos sabores y en esa ocasión lo combiné con una cerveza rubia, y aunque no fue la mejor combinación, sí creo que estaba acertado al pensarla previamente. En su versión Maduro tendría una certeza similar previamente y creo que no estaría mal tampoco, aunque para eso es lo que queda un cigarro de tan corta duración si estás acostumbrado a fumar más tiempo; un cigarro para acompañar. No obstante, no descartaría comprar más de ellos, precisamente con eso en mente o para una fumada rápida, exactamente lo que dice la marca que debería hacer, así que es una buena opción para quienes buscan exactamente eso, y viniendo de AJ Fernandez, es difícil que te salga mal.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: Last Call Maduro
Dimensiones: 4½ x 48
Tamaño: Geniales (Rothschild)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Pennsylvania Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 85