Powstanie – Broadleaf (Belicoso)

Recuerdo cuando comencé a fumar, que revisaba Instagram y veía muchísimos cigarros que me llamaban bastante la atención. Entre ellos los típicos My Father, Illusione o Crowned Heads, pero también los menos conocidos como Chogüí, Warped y RoMaCraft. Pero creo que entre todos, uno de los que más me ha llamado la atención recientemente ha sido el Powstanie (que se pronuncia Po-stan-ya) Broeadleaf. En verdad no es el primero de la marca que pruebo, pues el Habano y el Wojtek los he fumado antes, con muy buenos resultados, pero este Broadleaf fue probablemente una de las razones principales por las que me inscribí en el pack mensual de Cigar Hustler, que es quien tiene la marca. Siempre tenía la idea y las ganas de comprar al menos una caja de este Broadleaf, pero no quería arriesgarme sin haberlo probado antes. Así que realmente las expectativas son altas, aunadas al hecho que el cigarro es fabricado por Nica Sueño, quienes también hacen FQ, RoMaCraft, Guaimaro, entre otros favoritos míos.

La fabricación de este Powstanie es prácticamente perfecta, con una hoja de capa muy Broadleaf, siendo imperfecta, con varias subidas y bajadas, pero un color bastante uniforme. Se ve rústico, pero bien hecho. La marca no especifica el origen de la hoja de la capa, pero debe ser de Connecticut o de Pennsylvania, pues para el momento en que se hizo este cigarro creo que la de Nicaragua no estaba entre las opciones. Tiene aromas fuertes a cuero y tierra con toques de café y chocolate, mientras que en el pie se aprecia más tierra, establo y madera. Finalmente lo pico y, siendo un belicoso, estoy un poco aprehensivo sobre cómo será la experiencia, pero el tiro parece muy bueno y me permite apreciar notas de tierra, anís y chocolate negro.

Comenzamos muy bien, con humo denso, tiro perfecto y sabores abundantes, que destacan madera, tierra y chocolate negro, con un retrogusto menos intenso del que esperaba pero igualmente fuerte a pimienta y canela. Mientras avanzo por el tercio me voy encontrando con nuevos sabores, sobre todo en el retrogusto, que comienza a incluir notas de madera, nueces y un aumento de la intensidad picante. La ceniza se comporta de maravilla y el cigarro no muestra la más mínima intención de dejarla caer, hasta que mi perro pasó jugando y con la cola me la tumbó. Pero el anillo de combustión está perfecto para ser una capa Broadleaf, que nunca es perfecta gracias a que no es lisa. La fortaleza del Powstanie se coloca en media-alta desde el inicio.

Los sabores de chocolate negro se vuelven más dominantes en el segundo tercio, pero la canela no está muy lejos, lo que hace que la experiencia sea bastante aromática e intensa, como esperaba. Sabores como madera y tierra, que tienden a ser más sutiles que los otros dos, se sienten igual. El humo es abundante y me aguanto las ganas de fumarlo más rápido, sabiendo que no tengo más pero muy atento de una nueva oferta. La capa brilla y el cigarro hace que la experiencia sea perdurable al quemar lentamente. En verdad sean caladas largas o cortas, voy disfrutando bastante de la experiencia.

En lo que llego al último tercio me dispongo a revisar un poco el precio y la disponibilidad del cigarro y veo que no es barato, pero tampoco es caro, con un costo aproximado de $11 por unidad. Claro, pasa que lo venden por cajas y cuando ves precios que se aproximan a los $200 sí intimida un poco. En el último tercio los sabores son más fuertes de madera, mientras que la canela se convierte en un sabor secundario, mientras que los sabores de tierra y chocolate se sienten más esporádicos. Esto no evitó que el cigarro lo fumara con las mismas reservas, pues no quería que se terminara. Llegando al final, le escribí a un amigo a ver si quería ir a medias en una caja conmigo y accedió, así que el final terminó llegando más rápido de lo que esperaba gracias a que de la felicidad lo fumé muy rápido. En total me duró una hora y 40 minutos, sin calentarse, sin apagarse y sin suavizarse.

Por regla general los cigarros de capa Broadleaf me llaman la atención. Puede que no siempre me gusten y estoy claro que he tenido más de una desilusión con ellos, pero los que me gustan, me encantan. En el caso de este Powstanie, es una increíble experiencia, que es igualada por el Habano de la misma marca. Ambos cigarros son ricos, densos y deliciosos y el Habano siempre me ha gustado, por lo que tenía muchísimas ganas de probar este Broadleaf, esperando que fuese mejor. Las diferencias en sabores son inmensas, pero en calidad son mínimas y eso ha hecho que sea tan difícil compararlos, pues ambos son una experiencia que hay que repetir y es posible que termine comprando una caja de cada uno, pues están a ese nivel de calidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: Powstanie
Modelo: Broadleaf
Dimensiones: 5½ x 54
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Indonesia
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 96

Ron: Tepuy

Hasta hace algunos años, este ron gozaba de ser parte de la DOC Ron de Venezuela. No estoy muy claro de por qué ya no lo es, pero tengo la sospecha que hace algún tiempo la DOC cobraba la anualidad de pertenecer a ella a cada destilería, independiente del número de productos que esta tuviese y era esa razón por la que otro ron de DUSA también, tenía DOC como era el caso de Canaima.

Sin embargo, cuando Canaima salió de la DOC, su fórmula cambió y hoy en día su contenido no alcanza los dos años de añejamiento y por ello se le llama un licor seco de ron. Pero Tepuy mantiene su añejado y su contenido alcohólico de 40°, pero ya no es parte de la DOC.

Tepuy es fabricado por DUSA en La Miel, Estado Lara y es creado por el maestro ronero Tito Cordero. En su mezcla contiene siete rones distintos, rones con edades comprendidas entre los 2 y los 4 años.

Sorprende la oscuridad de este ron en copa, siendo de un color caoba que me recuerda las tonalidades del Pampero Aniversario. En realidad, a simple vista, hay muy poco de este ron que te haga pensar que no es un ron de buena categoría. Hay quienes juzgan esa ausencia del sello de la DOC como causal de desconfianza, pero en lo particular me parece que se ve atractivo. Su densidad es media y las lágrimas descienden más lento de lo que la mayoría de los rones de esta categoría lo hacen y tienen bastante aglomerado.

En nariz tiene notas fuertes que me recuerdan al vino fortificado de jerez. Le acompañan aromas a caramelo, azúcar refinada, vainilla, miel y frutas tropicales como piña, limón, y finalmente cuero y madera.

En boca es bastante dulce, con una fuerte nota de azúcar morena, madera, frutos rojos, pero también notas amargas y tostadas como de madera quemada (o charreada, si nos ponemos más técnicos). Los aromas de frutas son dominados por una fuerte nota de cáscara de naranja, y una sutileza de nueces y no mucho más. Tiene una larga permanencia en boca, lo que lo hace muy agradable e invita a tomarlo de nuevo y un retrogusto de esa misma cáscara de naranja.

Habiendo probado otros rones que no pertenecen a la DOC pero sí son considerados rones, en la mayoría de los casos me he encontrado con productos que simplemente no deberían ser considerados más de lo que son. Pero en el caso de este Tepuy, es probablemente uno de los tres mejores rones sin sello de Ron de Venezuela que he probado y por su precio bien vale disfrutarlo, aunque su producción aparentemente es limitada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas, S.A. (DUSA)
Nombre del Ron: Extra Añejo
Marca: Tepuy
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: Blend de 2 a 4 años
Precio: $8
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Mis 5 cigarros preferidos en capa Sumatra

Originalmente plantado en la isla indonesia a partir de semillas llevadas hasta ahí por exploradores y comerciantes holandeses en el siglo XVI, las condiciones climatológicas asiáticas en Indonesia y particularmente en la isla de Sumatra crearon una hoja muy particular, que posteriormente fue definida como una especie por sí misma y exportada.

La mayoría de las hojas de tipo Sumatra actuales son cultivadas en Ecuador, a donde llegaron en la década de 1950 y cuyo origen le ha dado mayor fortaleza que la original, que tiende a ser un poco más suave. Esta hoja Sumatra ecuatoriana fue injertada con Cubano en 1967, dando como resultado esta hoja más fuerte y rica en sabores, que se ha mantenido como el estándar de Sumatra desde entonces.

Sumatra no ha sido mi capa preferida, pues tiendo a irme por capas de sabores más intensos, pero la verdad es que en los últimos meses he probado muy buenos ejemplares y, muy para mi sorpresa, han sido de capa Sumatra.

Pero sin más, aquí van mis cinco mejores experiencias con capa Sumatra, en ningún orden:

  1. Stallone – Pony

He tenido la suerte de conocer al creador de esta liga personalmente y lo cuento como un amigo. En las ocasiones que he podido probar sus cigarros, he tratado de ser lo más imparcial y no siempre he quedado bien con él por eso.

Pero antes de probar este cigarro me dijo que me iba a gustar, así que ya iba con algo de expectativa.

Pero la verdad es que el cigarro y el formato me gustaron bastante. Estos de 4 y hasta 5 pulgadas de largo, con un cepo entre 56 y 60 siempre me gustan como fumadas regulares, aunque no necesariamente para reseña. Pero este Pony me impresionó porque para reseña funciona muy bien y como cigarro regular, mucho mejor.

Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, USA (Connecticut Broadleaf)
Dimensiones: 4 x 58
Puntuación en reseña: 92

2. H. Upmann – Hispaniola by José Mendez

Con el pasar de las fumadas, uno comienza a tener expectativas de algunos cigarros y asumir que por su origen van a tener ciertos sabores y ciertas fortalezas. Pero el Hispaniola impresiona bastante por ser dominicano, pero también por tener andullo en su tripa.

El hecho que el cigarro es de Altadis siempre levanta ciertas sospechas conmigo porque si hay una marca que ha sacrificado calidad por producción históricamente, ha sido ella. No obstante, en los últimos cinco años (o más), con la ayuda de AJ Fernandez, han comenzado a crear nuevos productos muy buenos, intensos y de calidad excepcional. El Hispaniola es una de las pocas innovaciones que no es hecha por AJ Fernandez, pero no por eso deja de ser bueno.

Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: República Dominicana (Olor)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Andullo) Nicaragua
Dimensiones: 6 1/8 x 52
Puntuación en reseña: 95

3. Luciano – Fiat Lux

El primer cigarro de producción regular de Luciano Meirelles producido bajo su propio nombre. Meirelles posiblemente sea mejor conocido como el presidente y uno de los dueños de ACE Prime Cigars.

Fiat Lux me impresionó bastante en todos sus tercios, permitiéndome marcar todos los requerimientos de equilibrio y complejidad, con retrogusto consistente y más ganas de fumar vitolas de este cigarro y todo lo que quieran sacar después.

Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Ometepe, Pueblo Nuevo)
Dimensiones: 5 7/8 x 46
Puntuación en reseña: 94

4. H. Upmann – by AJ Fernandez y Finca La Lilia 2009

Son dos cigarros, pero el Finca La Lilia 2009 es una edición limitada del original, y es mejor, pero ambos son espectaculares. Sin duda no se puede hacer una lista de mejores cigarros sin AJ Fernandez y aquí hay dos. Además, forma parte de esa nueva inversión de Altadis para mejorar sus ligas. Ambos son cigarros muy complejos, que no necesitan ser un homenaje a la marca cubana para ser un buen cigarro… podría llamarse cualquier otra cosa y ser un gran cigarro de por sí.

Adicionalmente, el Finca La Lilia 2009 es una edición limitada y un cigarro ligado únicamente en vitola 6×60 y se ajusta perfecto a la fumada. Su producción estuvo limitada a 7500 cigarros, por lo que no lo colocaría en una lista de por sí, pues debe ser casi imposible de conseguir. Es la misma capa, pero proviene de una parte más alta de la planta, por lo que tiene sabores más intensos.

Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua (Corojo 99)
Tripa: Nicaragua (Criollo 98), República Dominicana (Piloto Cubano)
Dimensiones: 6 x 54 / 6 x 60 (Finca La Lilia 2009)
Puntuación en reseña: 90 / 94 (Finca La Lilia 2009)

5. Dapper – Siempre

En términos generales, si bien la combinación de sabores de este Siempre no es algo extraordinario, sí debo destacar que la intensidad, densidad y matices de ellos sorprende, pero más aún las transiciones que están todas dentro de una misma escala pero muy respetable del fumador.

Si no has fumado un Dapper antes, ciertamente puedo recomendar este como excelente introducción a la marca. Es un excelente ejemplar de sabores de madera en el tabaco y del que con mucho gusto compraría más.

Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra oscuro)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua, Honduras
Dimensiones: 6 1/8 x 50
Puntuación en reseña: 93

Ciertamente hay muchos más cigarros con capa Sumatra y es una capa que siempre despertará mi curiosidad, pues entre los cinco cigarros presentados, hay intensidades y fortalezas bien distintas. Quizá sea una de las capas menos usadas, pero principalmente porque no es de las más baratas y son más los fabricantes que tienden a irse por capas más conocidas, como Connecticut, Habano o San Andrés. Pero siempre habrán buenos recuerdos con esta capa.

Ron: Carupano 21 Solera Centenaria

Un ron nacido en la tierra que le da nombre a la marca: Carúpano, en el estado Sucre. Este Carupano 21 fue lanzado en 1993 como un ron de 45% alcohol, una marcada diferencia con la mayoría de los rones venezolanos que se limitan a 40%. Es un ron con una base de 6 años y un máximo de 21 años.

Para muchos es conocido hoy en día como «la vieja» de Carupano 21, pues hace un par de años (o menos) fue reemplazada por una botella transparente y de diseño más cercano al resto de los productos de la marca. Sin embargo, en este cambio también sufrió una reformulación y se redujo su valor alcohólico hasta 40%

La marca sostiene que esta reformulación se limita únicamente a añadirle más agua a la mezcla, lo que hace que baje de 45% a 40%, pero eso es algo que podemos revisar en la reseña de ese ron, que pronto viene. Pero esta reseña es de «la vieja» que, inevitablemente, se ha convertido en un producto muy buscado y con razón.

Un par de errores o detalles de esta botella están en que es hecho por Destilería Carúpano, que no es una destilería sino que compran alcoholes. También se llama Solera Centenaria, pero no es hecho por el proceso de solera. Se trata de un alcohol destilado en columnas y añejado entre 6 y 21 años. Más allá de eso, a lo que vamos:

El ron contenido en esta botella es de color amarillo claro, con destellos que van hacia el naranja. Tiene una alta densidad y lágrimas muy aglomeradas que se toman un buen tiempo en descender por la copa.

Los aromas no se hacen esperar, en parte gracias a que el golpe alcohólico, aunque muy presente, no es agresivo. Se siente cáscara de naranja, azúcar morena, coco tostado, fresa, avellanas, tabaco, vainilla y caramelo tostado. También un toque que podría describir como lácteo, o más bien cremoso en su aroma, como el de un quesillo.

En boca tiene un golpe alcohólico medio y un toque amargo pronunciado. Pero los sabores a chocolate negro, vainilla, quesillo, torta de navidad, madera tostada y caramelo no se hacen esperar pero perduran durante largo rato después de pasar por garganta. En el retrogusto destacan el café, el tabaco y la cáscara de toronja (pomelo).

Tengo un amigo sommelier que dice que la eliminación de este ron del mercado venezolano es una de sus decepciones más grandes de la industria ronera nacional. Me cuesta contradecirlo, pero sus razones tendrán. Más me gustaría que la producción de este ron continuara, aunque fuese en una edición limitada, pero manteniendo su sabor y su calidad.

El Carupano 21 «viejo» es un ron espectacular para fumar, sobre todo con cigarros de fortaleza media-alta y buena intensidad de sabores, pues difícilmente son superados por el ron, con quien armoniza muy bien. Todavía se consiguen varios y se vuelve algo para compartir con amigos, tanto las pocas botellas que hay como la información de donde se consigue.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Carupano
Nombre del Ron: 21 Solera Centenaria
Marca: Carupano
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 6 a 21 años
Precio: $20
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 96




Camaleón – Huevo de Oro (Robusto)

Técnicamente no es una recata, pues el Huevo de Oro que fumé en 2020 fue religado a este, no por falta de material o por alguna trampilla como la que hacen otras marcas, sino más bien en un intento de reforzar la experiencia un poco más y hacerlo más persistente. Hace unos meses comenzó a estar disponible en Venezuela gracias a San Luis Cigars, así que decidí adquirir un par de ellos. Esta marca fue creada por dos amigos: Gabriel Beco y Pedro Betances, quienes de la mano de Francisco “Chico” Rivas se adentraron en el mundo del tabaco, que los cautivó para siempre. Con respecto a la liga, es básicamente la misma del cigarro original, pero con mayor potencia en la tripa y más maduración en la capa, además de una anilla nueva.

Esta nueva capa es más brillante, pero mucho menos lisa, con más venas y protuberancias, lo cual es de esperarse. Sigue siendo el mismo tipo: Habano. La capa tiene aromas intensos, aunque escasos, o al menos no es una gran variedad. Hay notas fuertes de tabaco dulce, tierra y fruta fermentada, que se repite en el pie, pero es en la calada en frío donde se aprecian notas más variadas, incluyendo tierra, pimienta, madera y notas dulces, y una vez que le comienzo a dar fuego aparecen aromas más picantes en nariz. El cigarro se siente bastante sólido y pesado en la mano, por lo que ansiosamente le doy fuego.

El Huevo de Oro comienza cremoso, abundante de humo denso y en quemando sumamente lento desde la primera calada. También comienza muy nicaragüense y creo que ese era el objetivo con esta nueva liga: hacerlo más fuerte, como los nicas. Los sabores son así como la fumada: densos, ricos y abundantes, a chocolate, cuero, madera y con notas de pimienta y cítricas en el retrogusto. El anillo de combustión es el único punto en contra de la fumada, pero con un poco de atención y resistiendo la tentación de fumarlo rápidamente, puedo evitar darle retoques.

No hay una gran transición hacia el segundo tercio, que es más como una suavización de los sabores del primer tercio, pero destacando su carácter dominicano al mostrar nuevos sabores, esta vez a café, cáscara de maní y tierra mojada, aunque esta apareció realmente a finales del primer segmento. En cuanto a quemada también mejora un poco, todavía sin requerir retoques, pero esta vez también parecería que puedo guardar el encendedor. Los sabores de cuero, chocolate y pimienta siguen bastante presentes y con esta variedad no puedo evitar fumar más lento para apreciar la complejidad. El humo es denso y la fortaleza de media a alta.

Último tercio y los sabores no se simplifican del todo, pero sí se reducen en matices, con notas predominantes de chocolate, madera, pimienta y esas notas cítricas del retrogusto que aparecieron en el primer tercio. Hay algunas notas de té también, pero no son constantes, así que no las considero como un sabor del tercio sino de ‘a veces’. El cigarro mantiene una quemada bastante buena y una densidad del humo increíble, además que quema mucho más lento, llevando el tiempo total de fumada hasta que me quemo los dedos, a una hora y 40 minutos, en un robusto esto es increíble. Si tenemos en cuenta que no necesitó un retoque y que se trata de un cigarro algo desconocido, pues mejor aún.

El que lea esta reseña y esté en Venezuela posiblemente piense que este cigarro en realidad es bastante conocido, pero esto sucede también porque San Luis Cigars, su distribuidor en nuestro país, lo ha incluido en casi todas sus imágenes de redes sociales. En cuanto a la experiencia, a veces pienso que lo que diferencia un cigarro bueno de uno excelente no son los sabores, sino la construcción. No siempre puedo confirmar esta teoría, pero por lo general se cumple, pues los sabores son subjetivos, dicen también. El hecho es que cuando vi que habían modificado la liga del Huevo de Oro pensé «¿por qué?» pues al original le di 93 puntos porque me pareció muy bueno. Realmente estaba escéptico si podían lograr la misma calidad con una nueva liga, que en esencia es casi un nuevo cigarro, sobre todo porque sus sabores son muy distintos a los de la fumada original, así que no es solo que le dieron más fuerza, es prácticamente una nueva experiencia. Igual de buena, pero diferente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Top Secret Nest
Marca: Camaleón
Modelo: Huevo de Oro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Habano 92 maduro)
Capote: República Dominicana (Criollo 98)
Tripa: República Dominicana (Corojo 2020)
Precio: $8,00
Puntuación: 92

Caldwell – Eastern Standard (Cakewalk)

Las anillas de Caldwell, más allá de algunas tener personajes históricos o ilustraciones brutales, o ambas, tienen un cierto aspecto que hace que griten Boutique! Debe ser precisamente esa imagen ilustrada y diferente, pero adentrarse en este mundillo de cigarros boutique siempre puede ser complicado. Para empezar, este Eastern Standard lo reseñé hace un poco más de 3 años y el resultado no fue de los mejores. Pero hace un poco más de seis meses reseñé el Dos Firmas, que tiene la misma anilla, pero no dice Eastern Standard, claro. No solo eso, hay un Eastern Standard Sungrown, que tiene la misma anilla (próxima reseña) y el Midnight Express tiene la misma anilla pero en colores diferentes. Como si fuera poco, existe uno llamado Pacific Standard que tiene la misma anilla también (y que pronto reseñaré también). Así que ciertamente, aunque es posible que hayas visto un cigarro con esta misma anilla y que en los próximos meses veas otros con la misma anilla, lo más posible es que no sea el mismo cigarro.

Pero aunque este en particular ya lo reseñé, no fue en esta vitola llamada Cakewalk (que es un pirámide) sino en una llamada Euro Express (que es una corona). La liga por supuesto que es la misma, con una capa que es un híbrido entre Connecticut Shade con Mata Fina de Brasil, capote nicaragüense y una combinación de hojas nicaragüenses y dominicanas en la tripa. El cigarro no se ve nada bonito, con múltiples venas, imperfecciones, colores y dobleces sobre la capa, pero aromas agradables a nueces y cuero en la capa, cuero más como tostado en la tripa y una calada en frío de buen tiro que destaca nueces tostadas, madera, cuero y café.

El cigarro encendió rápidamente, pero en gran parte es porque el tiro es ligeramente suelto y esto, junto con la apariencia tan rústica, no pinta bien. Sin embargo, los sabores comienzan muy agradables y haciendo algo de presión con los labios puedo regular mejor el paso de aire y humo. Los sabores son de café tostado, madera mojada, notas poco picantes pero destacadas y algo de tierra en el retrogusto. A lo largo del tercio ese retrogusto va cambiando y mostrando notas como de caramelo, mientras que en el paladar son los sabores antes mencionados los dominantes y algo de vainilla, particularmente hacia el final de este primer segmento. La ceniza es realmente desagradable, pues no solo se «esfloreta», también es como escamosa, o se cae muy a menudo en pequeñas secciones que llamaríamos escamas y por es «escamosa» es como la describo. Pero quema a buena velocidad y va progresando y evolucionando.

En el segundo tercio los sabores son similares a los del primero, salvo que se sienten algunas notas cítricas adicionales, pero manteniendo las notas tostadas, de madera y tierra, pero los sabores de caramelo desaparecieron. Algo que destacar aquí es que el Eastern Standard requirió un retoque doble, pues tuve que picarlo de nuevo… es algo que me pasa a menudo con los cigarros de cabeza puntiaguda y es que se trancan un poco en el tiro, sea porque se acumula el alquitrán (o al menos a eso sabe cuando se trancan) o porque simplemente requieren otro corte. También tuve que reencenderlo, pues este problema de tiro resulto en que se apagase y cuando lo reencendí me encontré con una bola de ceniza que no podía soltar ni podía encender el cigarro a través de ella. Eventualmente pude tostar la capa un poco hasta que se soltara esta ceniza, pero no fue agradable. Al menos fui cuidadoso y no quemé de más, y el cigarro siguió dando sabores relacionados a los que tenía antes de reencenderlo, incluyendo una nota suave de café en el retrogusto.

En el último tercio hay notas de madera, pimienta, café y tierra, que han caracterizado más o menos la fumada desde el inicio. También mantuvo sus problemas de quemada, que simplemente requerían atención regular, pero que al final pude fumar sin demasiados problemas. El retrogusto suave de caramelo y de pimienta, pero no muy evolucionado más allá de eso. Luego de una hora y 25 minutos, este Eastern Standard llegó a su fin, que pudieron haber sido como 10 o 15 minutos más, pero se me apagó y volverlo a encender implicaría quemarme las cejas.

La evaluación del Eastern Standard es un pequeño reto por el tipo de cigarro que consideres que es. Técnicamente es un capa Connecticut, pero un poco más oscuro tanto en color como por su híbrido con Mata Fina de Brasil, así que los sabores no son exactamente Connecticut. Por eso, podría considerarlo un Mata Fina también, aunque esta hoja tiende a tener sabores muy diferentes. Otro tema en particular es que los cigarros de capa Connecticut tienden a quemar bastante bien y este quemó terrible. Así que no sé si considerarlo un Connecticut con defectos o un Mata Fina con menos defectos. En cualquier caso, el problema de la quemada afectó la experiencia, aunque no tanto los sabores. Pero nunca es agradable tener un cigarro que se apague fácilmente ni uno que tengas que tener en revisión constante y caladas regulares solo para mantener encendido. Cuando vi la puntuación de 82 que le di en 2018, me impresionó porque los Caldwell suelen ser buenos y realmente no me acordaba 100% de la experiencia. Pero sin duda que una mala quemada va a reducirle puntos finales y eso realmente fue lo que afectó la calidad de la fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Caldwell
Modelo: Eastern Standard
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Cakewalk (Pirámide)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut) / Brasil (Mata Fina)
Capote: República Dominicana (Habano)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98, Corojo), Nicaragua (Habano)
Precio: $12,00
Puntuación: 84