Partagas – de Luxe

Pues como lo ves. Un habano por aquí. Hace un par de meses un amigo estuvo en México por trabajo y desde allá me dijo que pasó por La Casa del Habano y que si se me ocurrían algunos habanos que comprar de regalo. Yo le dije que si quería gastar poco, Partagas, H. Upmann y Romeo y Julieta tenían buenas opciones, incluso Por Larrañaga y José L. Piedra. Pero si quería gastar un poco más, Trinidad. Unos días después vino de regreso y me trajo un Partagas, un H. Upmann y un Trinidad Vigía. Por supuesto, muy contento quedé. Este Partagas de Luxe promete la potencia que suele caracterizar a la marca en un formato de 5,5 x 40, en un tubo de aluminio y con una duración estimada (según los expertos) de 40-45 minutos.

La producción de este cigarro data desde los años 60, aunque no estoy seguro si ha sido una producción continua, aunque fue hecho a máquina hasta 2002 y desde 2010 es que viene en tubos de aluminio. Aunque puede que no sea un cigarro de gran envergadura ni de una liga extraordinaria, en realidad se siente como un cigarro cumplidor, sencillo y sin demasiadas pretensiones, más allá de ser un habano. En nariz la capa da esos aromas típicos de la marca, incluyendo notas tostadas a madera y cuero, mientras que en el pie son notas similares, aunque menos tostadas y más a tierra. Lo pico con la doble hojilla y los aromas son a tierra, madera, cuero y ligero de nueces. En apariencia es bastante rústico, pero solo porque la capa se nota áspera. No obstante, tiene un buen peso.

Siempre he considerado a la mayoría de los habanos como cigarros ‘francos’; es decir que sus aromas son muy similares a sus sabores. Pero este Partagas de Luxe, que quizá esperaba que fuese el típico habano, me sorprende con sabores distintos a los aromas que sentí en frío. Comienza con una nota dominante de chocolate, aunque más como cacao en polvo, que a lo largo del tercio se va diluyendo un poco y convirtiéndose más como en un café mocha, con notas menos intensas de miel y la madera que sí me esperaba. Incluso, es en el retrogusto donde la madera es más intensa, con notas suaves a pimienta también. No esperaría que un cigarro con cepo 40 aguante la ceniza bien, pero este lo hace, aunque no por mucho tiempo, mientras que el anillo de combustión es tan variable como estoy acostumbrado con los habanos.

Aunque sería injusto catalogar la quemada del Partagas de Luxe como mala. Para un habano que no alcanza los $8 por unidad, tampoco puedo exigirle mucho. Pero el humo ha sido abundante y no tiene una tendencia a apagarse, así que no me preocupo demasiado. El hecho que sea de tripa larga ya vale bastante. Los sabores de madera y café se mantienen en el segundo tercio, pero la sensación picante y ligeramente agresiva de los sabores se desvanece y es sustituida por el sabor de galletas danesas que he comenzado a apreciar bastante en fumadas. El retrogusto sigue siendo de madera, esta vez sin pimienta.

En el último tercio es en donde aparecen los problemas de construcción, aunque no son realmente graves: el cigarro se me apaga un par de veces, quizá porque estoy conversando y no le presto atención o porque el cigarro exige que le preste atención continua y no aguanta 30-40 segundos entre calada y calada. No obstante, los sabores no son los más atractivos, pasando de los diversos que tuvo en tercios previos a una nota más amarga en los de este segmento, de tierra, madera y nueces. Estos dos últimos en el retrogusto también, pero con las intensidades esperadas o habituales. Al final no fueron 45 minutos de fumada, pero sí 55 y eso era más o menos lo que esperaba.

En realidad creo que mi recomendación estuvo perfecta, pues resultó ser un habano de buena intensidad, buenos sabores y buena (o casi buena) duración. Una fumada interesante, si bien algo sencilla, pero para un viajero o alguien que no esté buscando grandes complejidades a la hora de fumar, creo que el Partagas de Luxe es tremenda opción. Realmente porque Partagas me parece que es una de las marcas que me gustan, siempre con buena fortaleza, intensidad llamativa y sabores esperados. Este lo combinaría con un buen café espresso o incluso con un ron joven. Algo que esté a la par del habano.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Partagas
Modelo: de Luxe
Dimensiones: 5½ x 40
Tamaño: Cremas (Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $15,00
Puntuación: 85

Ron: Papa’s Pilar Sherry Casks

El mercado de los rones «premium», sobre todo en Estados Unidos, siempre ha sido algo sospechoso. En lo personal siempre he tenido una cierta sospecha de los rones muy dulces, pues en la mayoría de los casos esa dulzura se usa para esconder sabores más fuertes y jóvenes.

Pero la dulzura no es la única tendencia preocupante en el mundo del ron premium. Mejor dicho, no es en el mercado del ron únicamente donde la dulzura se ha ido metiendo, con la máscara de un producto más premium. En las cervezas artesanales también se ve mucho con la máscara de sabores afrutados, achocolatados, lácteos, etc.

Pero se vuelve una paradoja sobre qué vino primero, si el consumidor que le gustan los rones dulces, o el fabricante que los hace dulces para el mercado. Al final, precisamente mercado hay para todos y Zacapa y Diplomático siguen vendiendo. Mi problema nunca ha sido con el añadido de azúcar, sino más bien con el protagonismo de números que hacen creer que el líquido tiene más añejado del que realmente tienen. Esto sucede también con el color del líquido, que le hace a la gente creer que se trata de un líquido con mucha guarda.

Ahí es donde entra este producto «inspirado» en Ernest Hemingway, con el nombre de Pilar, nombre de su barco y de su segunda esposa. El ron es hecho en Cayo Hueso (Key West), en una destilería que ha producido rones de difícil definición y en la periferia de lo que se conoce como «premium» desde 2013.

El contenido de la botella es un blend de ron producido en Estados Unidos y una mezcla de rones del Caribe de distintas edades producto de una solera, en la que se introducen rones envejecidos en barricas exbourbon y exoporto, que finalmente son terminados en barricas exjerez. La botella tiene el número 24 en la etiqueta, pero la marca sostiene que no significa que se trate de un ron de 24 años.

Pero los americanos no tienen una nomenclatura específica para el término «dark rum» más allá de color. No hay una edad mínima ni promedio establecido para esas palabras, por lo que la palabra no ata a ninguna calidad. Como todos los rones oscuros, hay una cierta posibilidad (y hay quienes dirían seguridad) que sea coloreado con caramelo.

Finalmente es embotellado a 43% de alcohol.

En copa ciertamente destaca ese elemento Dark de su nombre. Es bastante oscuro, pero no es turbio. Tiene una marcada densidad pero en nariz no se sienten aromas especiados y eso es algo que he aprendido a agradecer bastante, particularmente de los rones americanos más oscuros. Es más, los aromas son de caña de azúcar, de pasas, caramelo y algunas frutas rojas tipo ciruelas, pasas, e incluso moras.

En boca es bastante dulce y eso ya me lo esperaba. Lo que no me esperaba es que me agradara, y realmente lo hace. Es dulce, y eso no se puede obviar… bastante y hasta exageradamente si lo tomas muy seguido. Pero tiene sabores agradables que no empalagan. Entre ellos, galletas danesas, torta, vainilla y un sabor a helado de ron con pasas que una vez que lo identificas es muy difícil de ignorar. En el retrogusto hay notas de frutos rojos que vienen de las barricas de jerez y notas más suaves de melaza.

Si este fuera un ron de $100, te diría que no pierdas tu dinero con él, pues tiene varios temas que levantan sospechas como suele ser el caso casi siempre. Pero por su precio alrededor de $40, no está nada mal. Los rones en venezolanos en Venezuela no son referencia porque los precios son absurdos, pero $40 es un precio ligeramente sobre el promedio en Estados Unidos y ahí lo situaría, incluso lo prefiero sobre otros rones dulces de mayor aceptación en el mercado americano. Pero no soy muy partidario de los rones dulces. Papa’s Pilar no esconde sabores amargos ni jóvenes en su dulzura, o quizá la usa para ocultar notas más fuertes de alcohol. Pero con un embotellado a 43%, no puedes esperar que pase muy suave.

Ficha Técnica:
Fabricante: Hemingway Rum Company
Nombre del Ron: Sherry Casks
Marca: Papa’s Pilar
Origen: USA
Materia prima: Melaza (?)
Edad: N/D
Precio: $40
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 84

Rocky Patel – TAVICUSA (Toro)

Durante muchos años los cigarros del señor Patel eran fabricados por Plasencia Cigars en Nicaragua y a veces en Honduras también. Así que era muy común cometer el error que si hablabas de la fábrica de Rocky Patel, la gente pensara que estabas hablando de Plasencia en realidad. Incluso, a quines hacían el tour de la fábrica de Rocky Patel eran llevados a la fábrica Plasencia, a una sección dedicada a RP. Pero eso no quiere decir que Patel no tuviera una fábrica propia, y es que en 2009 se asoció con Amilcar Pérez-Castro para crear Tabacalera Villa Cuba, S.A., una pequeña fábrica en Estelí (al menos más pequeña que Plasencia). Mientras que las marcas más conocidas de Rocky siguen siendo hechas por Plasencia, STG y Drew Estate, la mayoría de las nuevas líneas desde 2019 son creadas en esta fábrica, y para celebrar los 10 años de sociedad, decidieron crear un cigarro que lleve el nombre de la fábrica: TAbacalera VIlla CUba SA.

El cigarro fue lanzado en tres vitolas, de la que esta es la central, en forma de un toro 6×52 con capa mexicana San Andrés sobre capote y tripa nicaragüenses. Esta capa tiene aromas a chocolate, nueces y establo, mientras que en el pie se aprecian aromas que me hacen pensar que esta no será una fumada suave, con notas muy fuertes de los típicos aromas de tabaco nicaragüense, que incluyen chocolate, establo, madera, canela y un toque fuerte de pimienta. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío presenta una cantidad hasta molesta de pimienta roja, chocolate y lo que solo puedo describir como coca cola sin gas. Compré un 5-pack a ciegas, pues el cigarro me lo han recomendado bastante más de una persona, así que pensé que en el peor de los casos podría regalarlo a quienes me lo recomendaron, pero como ya es el segundo o tercero que fumo, decidí hace tiempo que me iba a quedar con ellos.

Luego de sus aromas tan fuertes y abundantes, impresiona un poco que el TAVICUSA no comienza con un bombazo de pimienta. Incluso, comienza con sabores dulces de cáscara de naranja, salsa barbecue, tierra y notas herbáceas, y a partir de ahí el cigarro comienza a sentirse más complejo en cada calada, contrastando sabores dulces de cáscara de naranja, frutos rojos y vainilla, con notas tostadas. El retrogusto es de fritanga, notas minerales y más notas tostadas. A lo largo del tercio aparecen también notas a cáscara de limón y pimienta negra, sobre todo en el retrogusto. No todos los sabores aparecen a la vez, sino es como distintas variaciones en distintos momentos del tercio. La construcción sin problema alguno, humo abundante y denso, y una quemada a muy buen ritmo.

El segundo tercio del TAVICUSA se siente en cierta manera como una evolución del primero, donde las notas tostadas se sienten como más quemadas y comienza a contagiar a otros sabores de ese elemento quemado, como café quemado, pan quemado, etc. Las notas frutales se ven dominadas por las minerales, mientras que en el retrogusto aparecen notas florales que incluyen distintas flores, que de ninguna manera podría identificar. Las notas dulces también se pierden un poco en este tercio, sobre todo a partir de la mitad del cigarro, pero siguen habiendo frutos rojos, sobre todo en el retrogusto. La intensidad de los sabores es alta y la fortaleza es media-alta, así que este cigarro sin duda es la batería que esperaba y que los aromas en frío me habrían deparado. Quemada muy buena y un humo abundante, con una quemada que podría ser calificada de lenta.

Ya en el último tercio los sabores comienzan a recoger sus maletas y se preparan para irse, desapareciendo primero las notas tostadas, que volvieron a ser tostada en algún punto del final del tercio previo, y aparece una nota de mantequilla de nueces, frutos rojos y una nota más suave de pimienta y todo lo demás está de salida. La quemada sigue muy bien pero son las sensaciones de nicotina las que me hacen fumar más lento y tomar los últimos momentos del cigarro con mucha calma. Durante toda la fumada la quemada fue perfecta, tomándome exactamente dos horas y 15 minutos acabar con este cigarro, al punto que ya me estaba quemando los labios, pues se mantuvo frío y sin problemas hasta ahí.

Luego de tantas alabanzas, es difícil sacarle puntos negativos al cigarro, pero sí tengo que decir algo que me llamó la atención desde el inicio: este puede ser cualquier cigarro de Rocky Patel. Nada en la anilla o en los sabores me hizo pensar que era algo típico nicaragüense ni una imagen que me describiera lo que es TAVICUSA. Fue antes de iniciar esta reseña que revisé que es lo que significa, aunque la terminación en SA sí me hizo pensar en el nombre de una marca o compañía. Pero insisto que fue un cigarro ideal, fuerte, de sabores abundantes y una nota tostada y ligeramente amarga de principio a fin, así que si esos no son los cigarros que te gustan, este no es para ti. Para una marca a la que mucha gente le tiene idea, el TAVICUSA creo que es un cigarro que puede callarle la boca a más de uno… para que solamente lo disfrute.

Ficha Técnica:
Fabricante: TAVICUSA
Marca: Rocky Patel
Modelo: TAVICUSA
Dimensiones: 6½ x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Condega, Estelí, Jalapa)
Precio: $10,50
Puntuación: 93

AJ Fernandez – San Lotano Requiem Maduro (Robusto)

La recomendación de un amigo quien anteriormente me ha hecho recomendaciones de la calidad del Murciélago de Espinosa y el Trinidad Espiritu No. 1, así que sin pensarlo mucho decidí adquirir un 5-pack, aprovechando una buena oferta. San Lotano fue la primera marca propia de AJ Fernandez, aunque para ese momento ya era bastante conocido por hacer cigarros para terceros, con San Lotano se atrevió a hacer un cigarro para sí mismo, con el nombre de la que era su marca cuando vivía en Cuba. Esta marca originalmente comenzó con el San Lotano Oval, pero desde entonces ha creado una gran diversidad de productos, incluyendo en este blog el San Lotano The Bull y el Requiem Connecticut. De más estaría decir que las expectativas con este Requiem Maduro son altas, pero como lo compré en un 5-pack, la verdad es que este es como el tercero que pruebo y los otros dos estuvieron muy bien.

Sin embargo, mi experiencia con los robustos de AJ Fernandez no es tan extensa, pues normalmente opto por sus cigarros en vitola toro, quizá porque es lo que más encuentro, pero también porque me pareciera que es su vitola base para las ligas. El cigarro tiene una capa San Andrés mexicana, que cubre un capote nicaragüense y tripa de Honduras y Nicaragua. En la capa se aprecian aromas a madera, cuero y tierra seca, mientras que la tripa presenta aromas tostados y a madera. Finalmente, la calada en frío tiene notas de tierra seca, chocolate, nueces y madera. La construcción se ve libre de detalles, con una capa por demás lisa, teniendo en cuenta que es San Andrés, que rara vez será lisa, pero un color muy uniforme y una sensación pesada en este pequeño robusto 5 x 52.

Mi experiencia con las ligas de AJ Fernandez me ha llevado a que sea prácticamente imposible no tener altas expectativas con sus productos, así como esperar siempre un golpe de pimienta en las primeras caladas. Son pocas las ocasiones en que no las he sentido con sus ligas y esta es una de ellas. El cigarro sí comienza con pimienta y dominante de pimienta, en realidad, pero no es un golpe tan fuerte como suele tener… es más como una palmada, seguida de abundantes notas de chocolate negro seguido de notas cítricas y de pasas, que se mantienen a lo largo de todo este primer tercio, incluyendo también notas de café hacia el final. En general, una experiencia que ciertamente me parece muy valiosa, diferente, pero al mismo tiempo típica en el nivel de excelencia que AJ Fernandez me tiene acostumbrado.

Precisamente, a diferencia de la mayoría de las ligas de AJF, la de este Requiem Maduro no es principalmente picante, sino que la pimienta tiene una participación constante, pero no dominante. Lo que domina este cigarro son las notas dulces, que no son fuertes pero sí muy consistentes y junto con el chocolate y el café, le dan una complejidad muy agradable a cada calada. Precisamente lo que espero de una capa madura, pero también lo que esperaría en un segundo tercio, aunque este cigarro para expresar esa intensidad y complejidad en todos los tercios. Los sabores son exactamente los mismos: pimienta, café, chocolate, pasas y notas cítricas, pero también notas de galletas danesas en el retrogusto acompañando la pimienta.

En el último tercio el sabor principal es el de café, pero sigue acompañado del resto de los sabores, aunque son los cítricos y el chocolate los que han perdido terreno en ese sentido. El retrogusto mantiene las galletas danesas que aparecieron en el tercio anterior, pero todo con una complejidad y una riqueza que casi siento que el robusto se me va a quedar corto. No obstante, hay cigarros que funcionan muy bien en robusto y no tanto en toro, así que por lo pronto, me mantengo igualmente contento con esta experiencia y por el hecho que es un cigarro que regularmente está en oferta, así que con gusto y regularidad lo compraré. Me duró una hora y 15 minutos, que no es mucho, pero es un cigarro que dura lo que tiene que durar y nunca se hace cansón. No hablé de su construcción, quizá porque al igual que una buena banda sonora en una película, acompañó lo que fue una fumada perfecta, con humo rico, abundante y una quemada ideal.

Hace poco hablaba con un amigo que gusta fumar cigarros más o menos en los mismos niveles de intensidad y fortaleza que yo, con quien regularmente comparto experiencias, aunque él fuma muchísima más cantidad y variedad. Este amigo me decía que últimamente había notado un cambio en muchos productos de AJ Fernandez, como si algunos lotes no estuvieran tan buenos como otros, y con los niveles de producción que maneja la marca y la calidad en cada producto, hay un cierto «no puede ser para siempre» que me hace pensar que puede tener razón. Pero cuando le dije que no me había dado cuenta de eso y le mencioné este cigarro, me dijo que ese ha sido constante y consistentemente uno de los mejores. En verdad no me he dado cuenta de estos cambios en consistencia, pero también me pasa que no compro por cajas y dado que voy comprando con tanta variedad, quizá para el momento que vuelvo a comprar un AJF, ya la calidad volvió a ser la misma… una especie de ruleta rusa de la buena suerte.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: San Lotano Requiem Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $8,00
Puntuación: 93

Crowned Heads – Four Kicks Capa Especial LE 2021 (Águilas)

El Four Kicks de Crowned Heads debutó en el mercado de tabacos como el primer producto de la marca hace unos once años. El cigarro fue el resultado de la colaboración entre Jon Huber y Mike Conder, ambos de la marca, con Ernesto Perez Carrillo, de EP Carrillo, quien lo fabricó. Entre las múltiples mezclas que se hicieron para dar con el resultado final, que llevaría capa Habano ecuatoriana, hubo una liga que gustó mucho pero no fue la ganadora, y esta sería luego lanzada con el nombre de Four Kicks Capa Especial. Entró al mercado en 2020 en tres vitolas y luego apareció esta nueva llamada Águilas, por la similitud de su vitola con el Romeo y Julieta Águilas, de origen cubano, que fue descontinuado en los años 70. Como edición limitada que es, su producción alcanza los 36 mil cigarros.

El cigarro me llamó la atención desde que llegó, gracias al pack mensual de Cigar Hustler. Pero mis amigos de Gentleman Brothers también lo tienen, aunque no en esta edición limitada. La capa no es especialmente bonita, aunque el cigarro está muy bien construido, pero la variedad de tonalidades hace que la capa se vea como otro tipo, o una que no es la mejor. Tiene pequeñas venas que parten de una gigante central y aromas interesantes, que incluyen el aroma de una panadería, con distintos matices de panes, mientras que en el pie se aprecia madera como de humidor y manzana verde, con una repetición de ellos en la calada en frío, pero una sensación casi untuosa en el aire que viene de esa calada.

El cigarro lo fumé como preámbulo a una cata de rones dominicanos que disfruté en la terraza de Rumbullion Club, y comienza intenso de sabores desde la primera calada, incluyendo nueces, pimienta, madera y tierra seca, con un retrogusto de abundante pimienta. Una vez que la quemada supera el pequeño «hombro» del pie, el humo comienza a ser mucho más abundante y cremoso, con una mayor intensidad en sus sabores, particularmente el de nueces pero también, en menor escala, el de madera. El retrogusto sigue su abundancia de pimienta pero se siente como más picante, o más fresca, por así decirlo. La intensidad de los sabores es media-alta, con una fortaleza alta, construcción perfecta y un anillo de combustión torcido hasta que supero ese hombro del pie, pero luego se pone a la par del resto de los elementos de construcción.

Muy a mi pesar, no le hago fotos del segundo tercio, sobre todo porque estaba llegando gente a la cata y me quedé conversando mientras anotaba mis impresiones del cigarro. Aunque en el segundo tercio la pimienta es igual de envolvente, afortunadamente no abruma y me encuentro probando el retrogusto con bastante regularidad, mientras que el resto de los sabores parecen calmarse un poco, dejando la tierra en segundo plano y dándole mayor protagonismo a los sabores de nueces. No hay mayor cambio, salvo la sensación de que los sabores se hacen más untuosos, como si tuvieran mayor permanencia luego de cada calada y me encuentro espaciando más cada vez que me lo llevo a los labios, probando distintos matices de los sabores, pero apenas identificando los mismos.

En el último tercio me pasó que los presentes querían comenzar la cata ya y a mí aún me quedaban unos 15-20 minutos de fumada, así que me alejé un poco de todos para poder terminar mi cigarro, esperando que quizá no empezaran, pero dispuesto a disfrutar del Four Kicks Capa Especial hasta el último momento. En el último segmento siguen siendo los sabores de nueces y pimienta los principales, pero el de tierra seca se siente más «neutro» y lo aproximaría más hacia tierra húmeda, pero no mojada del todo, o al menos no al punto de ser barro. Los sabores de madera también regresan con mayor intensidad, particularmente en las últimas caladas, al nivel de los de nueces. La fortaleza se reduce un poco a media, mientras que los sabores alcanzan el medio-alto. Luego de una hora y 45 minutos, este Four Kicks llega a su final.

La espera valió la pena y demostró que este cigarro realmente era tan bueno como esperaba, aunque no es variado de sabores, los que tiene presentan varios matices y en general es una experiencia interesante, cuya oleosidad en ellos hacen que sea una fumada de final largo y eso se aprecia bastante incluso cuando dejaste el cigarro a un lado. La fortaleza del cigarro afortunadamente no se traduce en un gran golpe de nicotina, por lo que pude disfrutar de mi cata de rones dominicanos después con total lucidez, aunque sí tuve que tomarme un par de vasos de agua para limpiar bien el paladar. Pero Crowned Heads es una marca que siempre he respetado y el hecho que comencé a fumar cuando apenas estaban comenzando, me hace pensar que tenemos un tiempo similar en el mercado, aunque todavía sea considerada una marca boutique, pero que me ha acostumbrado a buenas experiencias.

Ficha Técnica:
Fabricante: EPC Cigar
Marca: Crowned Heads
Modelo: Four Kicks Capa Especial Limited Edition 2021
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Águilas (Perfecto)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,95
Puntuación: 89

Alec Bradley – Prensado (Robusto)

La marca Alec Bradley es una que, en la mayoría de las experiencias, conmigo ya no va. La marca ha sido «culpable» varias veces de eso que llaman la religa: básicamente consiste en cuando una marca crea una liga especial para un cigarro y gana premios porque es un cigarro espectacular. Al poco tiempo, cambia la liga de ese cigarro para una más barata y sigue ordeñando la fama del cigarro, aunque no tenga el mismo sabor ni la misma calidad. En realidad sucede mucho cuando al productor se le acaba la materia y tiene que tratar de seguir produciendo, así que no siempre es a propósito. Pero Alec Bradley lo hizo con varias marcas y en mi experiencia Prensado fue la principal. Pero un amigo me ofreció uno de sus cigarros el otro día y me dijo que lo habían cambiado para mejor, más acorde a lo que era antes. Con la reciente participación mayor de los hijos del dueño de la marca en el tema de mercadeo, no me impresionaría que volver a tener el gran sabor que daban antes sería parte de ese plan.

En 2011 el Prensado fue el #1 del año según Cigar Aficionado, pero para 2016 ya la calidad había cambiado muy a peor y fue aparentemente en 2020 cuando decidieron arreglarlo. Mi reseña previa con el toro fue en 2018 y la anilla ha cambiado desde entonces a una que se aproxima más al diseño del Prensado Lost Art. No coloqué que esta fuera una recata, porque técnicamente no lo es. En las otras instancias que he probado el cigarro ha sido en vitola toro y este es un robusto. Los aromas tanto de la capa como de la calada del cigarro son muy similares, destacando nueces, y especias como canela y vainilla, pero en la calada también se aprecian notas de pimienta y tierra mojada.

Este Prensado comienza con un estilo que al principio parece de un estilo nicaragüense, aunque es un cigarro hondureño, y es en estos que los estilos son más cambiantes. No obstante, hay una moderada cantidad de pimienta en el paladar, pero casi nada en el retrogusto, algo que no es nada común en la mayoría de los cigarros y que ciertamente hace de este uno interesante desde la primera calada. Pero también hay notas de madera, dulce y almendras tostadas. Estas almendras se colocan al frente de los sabores hacia el final del primer tercio, así como en el retrogusto, y una nota ligeramente floral da cierre a este segmento. La construcción, casi perfecta, lo cual ya es considerablemente distante de las experiencias con otros Prensado que he probado.

En el segundo tercio el anillo de combustión es quizá lo menos agraciado del cigarro, pero los sabores siguen dando de qué hablar y la quemada se mantiene muy bien, junto con la ceniza que, muy a mi sorpresa, se mantiene firme en el cigarro, aunque yo mismo la dejé caer al finalizar el primer tercio. Los sabores no han cambiado mucho, con almendras tostadas de principal, pero manteniendo intensidad en madera y notas florales. La intensidad de pimienta aumenta un poco, sobre todo en el retrogusto, pero nada que agobie ni domine la fumada y mucho menos algo que me lleve a no probarlo, así que en términos generales creo que va bien.

En el último tercio el Prensado parece perder un poco de la potencia que venía construyendo, por lo que me parece que fue en el segundo tercio donde realmente se destacó, pero sería tonto decir que no va bien por eso… solo no va tan bien como esperaba que evolucionara. Los sabores son más o menos los mismos del primer tercio, pero las almendras tostadas se sienten un poco más quemadas y, por ende, un poco más amargas, pero afortunadamente ya no son el sabor primario; este es el de madera y este tipo de sabores no es dado a ser dulce, así que en general el cigarro pierde esa propiedad también. En construcción, muy bien, con un humo constante y denso en cada calada, sin requerir retoques y un anillo de combustión que tiende a corregirse solo cuando se desvía, que no es muy a menudo. Una hora y 15 minutos de fumada creo que estuvieron bien para el cigarro, que es cuando lo dejo de lado.

Si pruebas el Prensado esperando una experiencia que fue la #1 de hace unos años, quizá este cigarro te defraude, pero eso es solo si eres de los que fuma solamente cigarros que hayan sido galardonados. Por otro lado, si fumaste el Prensado hace poco y te pareció que no estaba a la altura de nada, te recomiendo que pruebes esta nueva liga, pues realmente se aproxima más a lo que para mí fue la original: un cigarro de muy buenos sabores a un muy buen precio. Eso es básicamente lo que busco en un cigarro y en el caso del nuevo Prensado, volvió a ser lo que era. Esta nueva versión se reconoce por el color azul en la anilla, que el original no la tenía.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Alec Bradley
Modelo: Prensado
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Trojes)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $8,90
Puntuación: 88