Southern Draw – Rose of Sharon (Lancero)

En febrero de 2018 decidí darle la oportunidad a un cigarro de capa Connecticut al que le tenía poca fe. Primero por su capa, pues en ese momento no era un gran fan de los Connecticut ni era algo que compraría por cuenta propia. Segundo porque la anilla era rosada, así que menos todavía. Siempre había pensado que el tabaco era algo muy masculino o al menos que el color rosado no tenía cabida en su cultura. La experiencia fue impresionante; me atrevería a decir que fue el Rose of Sharon el que me hizo cambiar de opinión frente a los Connecticut. Desde entonces he estado abierto a fumar los que he encontrado y, aunque me ha encontrado algunos que nada que ver, hoy en día los cigarros de esta capa se encuentran en mi Top 10 anual de manera muy regular. Fue por eso que cuando vi una oferta por el Rose of Sharon en lancero, me di cuenta que no podía titubear. Aproveché de inmediato.

Una de las cosas que me llama la atención, entre tantas otras, de este Rose of Sharon, es que la capa tiene pocos aromas o al menos no son los típicos de esta capa. Se sienten más herbáceos o de grama y curado al fuego. En el pie se aprecian notas de pera y más de los otros de la capa, lo cual tiene sentido porque el pie es cubierto. Finalmente lo pico y la calada en frío presenta nueces, aserrín y tierra seca. El hecho que es un box pressed me llama bastante la atención, principalmente porque son pocos los lanceros que tienen ese prensado, pero es una manera de ahorrar tabaco o al menos no llevan tanto como los cilíndricos… quizá es solo porque se fuman mejor pero sí debo decir que la calada en frío muestra un tiro bastante más suelto de lo que esperaría de un cigarro con el pie cubierto.

El Rose of Sharon comienza tan delicioso y cremoso como lo recuerdo, con notas precisamente de crema, pero también madera y tierra, notas dulces y hasta cierto punto aburridas dentro del habitual de los Connecticut. Sí tiene algunos toques interesantes, sobre todo en el retrogusto, de pimenta y es en esta parte donde hay mayores oportunidades de encontrar sabores durante este primer segmento, destacando pan tostado y más sensación de crema pastelera. El tiro es ligeramente más suelto de lo que me gusta, pero si me controlo puedo hacer que dure bien el cigarro. La ceniza se sostiene sorprendentemente bien para ser un lancero y su construcción se muestra perfecta.

Los sabores en boca se sienten mucho más terrosos en el segundo tercio y menos pimentosos. Pero también aparecen nuevos sabores muy agradables y diferentes, como manzana roja, durazno y más pan tostado, tanto en el retrogusto como en el paladar. El retrogusto en particular ofrece notas cítricas y una gran abundancia de ese sabor de pan tostado. Lo que me gusta es que la intensidad de los sabores es alta y la fortaleza es media-baja, como espero que sea un buen Connecticut.

El tiro continúa su apertura mayor a la deseada, pero esto no parece ser mayor problema pues con un pequeño control de las caladas puedo lograr que el cigarro dure lo que debe. Los sabores siguen siendo mayormente frutales y agradables, destacando además de la manzana roja y durazno, sabores a carato de piña, pistacho y tierra. Pero lo que más destaca es la ausencia de pimienta; las últimas caladas son muy cremosas y frutales, pero esa falta de pimienta se nota y hace que los últimos momentos del cigarro sean muy bienvenidos. Incluso si me tomó casi dos horas llegar hasta aquí.

La primera vez que probé el Rose of Sharon me pareció un cigarro majestuoso. Dado que siempre he sido fanático de los lanceros, para mí fue una combinación ideal cuando los vi en internet y el hecho que estaban en oferta, mucho mejor. Incluso, compré unos Desert Rose también en Lonsdale. Este es el tercero que me fumo y me parece que es un cigarro que se va poniendo mejor cada vez, incluso con un poco de guarda. No es perfecto, tiene sus problemas de un tiro muy abierto y todos los que me he fumado han sido así. Igualmente la ausencia de notas de pimienta en el último tercio hacen que se sienta demasiado suave para mi gusto, sobre todo si no había sido así antes, pero además de eso hay muy poco que le puedo encontrar negativo. En esta ocasión me ha costado mucho más encontrarle defectos, pues los típicos toques metálicos que se le pueden sentir a los cigarros de capa Connecticut no están presentes aquí, y menos mal porque siempre los he considerado un defecto. Dicho eso, creo que es difícil encontrarle defectos a este cigarro y es uno que siempre voy a buscar.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Rose of Sharon
Dimensiones: 6½ x 40
Tamaño: Lancero
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 94

Caldwell – Eastern Standard Sungrown (Toro Extra)

En la misma convención en donde Caldwell lanzó el Long Live the King Mad Mofo (originalmente llamado Mad MF) y la colaboración entre Matt Booth, AJ Fernandez y Caldwell llamada The T. pero en versión Connecticut, con menos bambalinas y pitos lanzaron la versión Sungrown del Eastern Standard. Al igual que el Eastern Standard original tiene una capa híbrida entre Connecticut ecuatoriano y Mata Fina brasileño, en su versión Sungrown se trata de una capa híbrida entre San Andrés mexicano con Habano, pero también de México. Pero el Sungrown fue lanzado en 4 vitolas, vs. el original fue lanzado en 6.

La capa de este Sungrown es más oscura que la del Eastern Standard original, y tiene sentido si esta crece al sol y una parte del híbrido del original no. Pero también es más bonita la capa, aunque también sea híbrida. Es como más brillante y menos moteada, con aromas agradables a salsa inglesa o lo que el resto del mundo conoce como salsa Worcestershire, cuero y establo. En el pie se sienten aromas dulces de chocolate, café, madera y ciruelas. En la calada en frío se aprecian notas de refresco como el Dr. Pepper, pero también notas suaves de paja y cuero. Al igual que su versión original, la perilla de este cigarro tiene un pequeño moño de señora, pero del tamaño que permite casi cualquier corte, menos punch. El hecho es que hace poco recuperé un punch que creía que tenía perdido, así que lo estoy usando bastante más a menudo de lo que lo usaba antes.

El Eastern Standard Sungrown comienza relativamente parecido al original, muy cremoso y sutil, sin pimienta pero con sabores de mediana intensidad a crema pastelera, madera y un dulce como de manzana horneada, con unas notas que me recuerdan a las cotufas (palomitas de maíz en el resto del mundo). Los sabores no tienen todos la misma intensidad, por lo que no quiero darle caladas muy seguidas a riesgo de tostarlos, pero a mediados del primer tercio aparecen notas de tierra y ciruelas también. En el retrogusto hay nueces y la salsa inglesa previa, mientras que en términos técnicos se comporta bastante bien, con un anillo de combustión que no es del todo recto pero no llega a preocupar, y una ceniza que parece ser sólida, aunque la verdad es que el cigarro se siente ligero y eso creo que puede afectar la quemada más adelante.

Los sabores principales en el segundo tercio son de tierra, el dulce de manzana del tercio anterior, semillas de girasol (pipas en España) y una nota muy sutil a pimienta, que se siente más en el paladar que en la nariz, pues aunque hay una nota picante en el retrogusto, esta se siente más como de wasabi que de pimienta. Ese retrogusto incluye galletas de soda cuando supero la mitad del cigarro y algo canela durante casi todo el segmento. Incluso, el aftertaste del cigarro tiene una nota fuerte de canela que me deja casi masticando los sabores, pero con una intensidad media y una fortaleza media-baja, tengo que procurar sentir mejor lo que haya disponible de sabores. La ceniza se sostiene pero no por mucho tiempo, alcanzando quizá un poco más de lo que se ve en la imagen.

En el último tercio la tendencia de la ceniza a no mantenerse mucho tiempo continúa, pero afortunadamente la quemada es decente y no me da problemas, salvo un par de ocasiones que pareciera haber como una acumulación de «impurezas» por así llamarlas en boca y me obliga a soplar un poco el cigarro por la cabeza, a fin de expulsarlas. Esto es algo que aprendí hace como un año y me ha resultado bastante para reavivar los sabores de un cigarro, sobre todo a partir de la mitad. Al poco tiempo de hacerlo aparecen unos sabores cítricos a cáscara de toronja (pomelo) en el paladar, tierra y caramelo. En el retrogusto la salsa inglesa se siente más picante, aunque la sensación de pimienta ya desapareció por completo. La intensidad se mantiene en media pero la fortaleza del cigarro alcanza la media también. Luego de una hora y 45 minutos, el Eastern Standard Sungrown llega a su fin.

Habiendo probado algunos Caldwell en lo que va de año, creo que casi todos me han sorprendido, aunque algunos no lo han hecho positivamente. Esperaba más de algunos y no esperaba nada de otros, y en todas las ocasiones me sorprendieron. El Eastern Standard Sungrown me llamaba poco la atención antes de encenderlo, pero ahora que lo fumé me pareció agradable, quizá no al punto de querer comprar más de cinco, pero sus sabores son más agradables que en la versión Connecticut, o al menos más variados. No obstante, la sutileza de muchos de los sabores me hizo preguntarme si el híbrido de este cigarro era Connecticut también, incluso si no son los típicos. Pero en general, una experiencia agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Caldwell
Modelo: Eastern Standard Sungrown
Dimensiones: 6¼ x 54
Tamaño: Toro Extra
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés Habano)
Capote: Ecuador
Tripa: República Dominicana, México
Precio: $11,20
Puntuación: 86

Lost and Found – Malditos Bastardos (Corona Gorda)

Este cigarro con nombre tan singular fue torcido en 2017 y desde entonces ha estado en una fábrica secreta en República Dominicana. No porque la fábrica sea oculta, sino porque Robert Caldwell, quien los encontró, no hace mención de su origen. Lo que sí dice es que su capa es Habano H2000 ecuatoriano, tiene capote y tripa dominicanos. El nombre no es el más agraciado, pero aunque en español suena terrible, creo que están apostando a que en inglés se pierda algo de esa agresividad en la traducción y suene como algo similar a la película de Tarantino, sobre todo porque en algunos mercados ese fue el nombre que le pusieron a la película. En Venezuela creo que se llamaba Bastardos Sin Gloria.

Se trata de una corona gorda con 5,5 pulgadas de largo por un cepo de 46, con una capa ligeramente accidentada y muy variable en colores de un cigarro a otro, y como compré un 5-pack, lo confirmo. Pero también es agradable y aromático en frío, destacando intensos aromas a miel, madera seca, pasas y cuero sobre esa capa, seguida de madera, melaza y azúcar en la tripa. Realmente se aprecian aromas interesantes y la calada en frío no es excepción, con notas de melaza, cuero y pasas, o lo que se podría llamar «cuero dulce», por hacer un sabor más híbrido. También hay una nota salada en los labios, que un amigo dice que es el sudor del torcedor, lo cual le quita todo indicio de algo que me llame la atención, pero si no pienso en eso es solo una nota salada.

El Malditos Bastardos enciende rápidamente, aunque su tiro no es el mejor, pero con una serie de retoques rápidos puedo asegurar una quemada uniforme y mantiene esa quemada bastante bien durante la fumada. Los sabores no se hacen esperar e incluyen paja, pasas y cáscara de naranja, con notas dulces durante estas primeras caladas. Al cabo de unos 10 minutos aparecen notas de vino y cacao en polvo, mientras que el retrogusto se siente como una combinación de cuero con canela. El anillo de combustión se comporta muy bien, incluso si la ceniza tiende a «esfloretarse» un poco. Pero el humo es denso y muy rico, así que no hay problema alguno.

El sabor seco y de fácil combustión de paja desaparece en el segundo tercio y es el sabor de pasas el que toma la iniciativa y la delantera, seguido muy de cerca por la cáscara de naranja, el cacao en polvo y un nuevo sabor a canela, que si bien se sentía en el retrogusto, para este segmento se cuela al paladar también, aunque sigue muy presente en el retrogusto, al punto que incluso desplazó la sensación de cuero en nariz. Esta tendencia se mantiene hasta la mitad del cigarro, donde la cáscara de naranja desaparece y el cacao ya se siente más como chocolate negro y toma el rol principal de los sabores, aunque es acompañado por el sabor de pasas, dándome un sabor que me recuerda al Miramar, o una golosina venezolana de frutas cubiertas de chocolate, que incluye pasas. En términos técnicos, muy buena quemada, aunque la ceniza continúa su tendencia a florecer y esos «pétalos» son bastante duros y me cuesta que se suelten del cigarro.

Lo que venía como sabores in crescendo y mejorando de un tercio a otro parecen desaparecer en el último. Se siguen sintiendo sabores de canela, madera y pasas, pero muy sutiles. No sé si es que es un sabor de pimienta que los domina o si es que los sabores simplemente se van desvaneciendo, pero en el último segmento el Malditos Bastardos demuestra todos los problemas que no demostró en los primeros dos: mala quemada, inconsistencia (he fumado tres, todos distintos en el último tercio), apagado, etc. Este en particular, más allá de los sabores simplificados, realmente no demuestra gran problema pero sí ata un poco con ese tema de la inconsistencia de un cigarro a otro. En total me toma una hora y 15 minutos fumarlo.

Habiendo fumado varios de la serie Lost and Found, me cuesta creerme eso de que son cigarros que fueron fabricados para algunas marcas y que luego no los compraron. En realidad, la gran mayoría de ellos parecen segundos o cigarros que simplemente no fueron comprados por una razón de calidad. He fumado cinco distintos, más de una vez, y en todos los casos he sentido que solamente uno se podía decir que estaba al nivel de calidad de un cigarro de producción regular. El Malditos Bastardos presenta sabores agradables y buena construcción, y si lo apagara antes del último tercio, esas serían las únicas palabras para describirlo. Pero el último tercio se siente ‘barato’. He leído historias tremenda de cigarros de Lost and Found, pero todavía espero encontrarme con uno de esos. El tema también es que los precios varían mucho y aunque estos me costaron alrededor de $5 por unidad, he visto estos mismos en otras páginas en $9 o $10 cada uno. Sin duda hay que buscar, especialmente con estos cigarros desconocidos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Lost and Found
Modelo: Malditos Bastardos
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano 2000)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $9,00
Puntuación: 83

Whiskey: Wild Turkey Kentucky Spirit

Este whiskey llamado el Espíritu de Kentucky se trata de un bourbon de una sola barrica, lo que quiere decir que en todos sus lotes existen pequeñas diferencias debido a que cada barrica difiere algo de la siguiente. Este producto fue lanzado en 1994 como el segundo bourbon de una sola barrica, siendo Blanton’s el primero. Cada barrica es seleccionada por Jimmy y Eddie Russell, y en muchos casos ofrecida como una selección privada de sus mejores barricas, aunque son elegidas previo al añejado para su inclusión en el producto de barrica seleccionada.

Wild Turkey utiliza un solo mashbill o fórmula de fermentado para todos sus bourbons y el alcohol ingresa en la barrica antes de añejar a una concentración alcohólica relativamente baja de 53,5% a 57,5%, aunque una época lo hacía a 52,5%, vs. 62% que suelen añejar las otras marcas. Esto resulta en un embotellado a una concentración menor de alcohol que otros productos de la competencia que embotellan directo de la barrica, sin dilución.

La botella de esta reseña fue envasada el 16 de enero de 2020, de la barrica número 1110 del galpón A, en el «rick» (o nivel) 20. Según la marca, este whiskey es añejado durante 8 años, pero en la botella no lo especifica, sino en su página web. El mashbill contiene 75% maíz, 13% centeno y 12% cebada malteada. Es embotellada a 50,5% de alcohol.

El color de este bourbon es cobrizo, denso, mucho más que el bourbon base, pero no tanto como el Wild Turkey 12, como habría de esperar.

En nariz se aprecian notas especiadas y dulces, con buena cantidad de centeno y canela sobre caramelo, miel y cítricos que le dan una sensación equilibrada. También hay notas más suaves de cuero, tabaco y toffee, aunque muy de fondo. Esta combinación es compleja, aunque los componentes individuales no sean muy intensos.

En boca se siente rico y abundante de sabores, aunque estos no sean muy variados, pero incluyen centeno, cuero, tabaco, nueces pecans y caramelo dulce, al punto que casi que le doy vueltas constantes al líquido en cada paso por boca, y sorprendentemente esos 50,5° de alcohol no se sienten tan intensos como me ha pasado en otras ocasiones. Entre las notas secundarias hay madera vieja, miel y pan dulce. En el retrogusto aparecen notas de clavo, miel, madera y tabaco, dándole al whiskey un final redondo, equilibrado y con tendencia dulce.

Pero habiendo probado distintos productos de la marca, el Kentucky Spirit sin duda se siente mucho más rico y variado que en su versión más básica, pero su versión 12 años es absolutamente distinta, incluso si tiene la misma concentración alcohólica. Una revisión en internet me demuestra que el Kentucky Spirit es uno de los menos queridos de la marca, no porque no sea bueno, sino porque se siente algo débil (o menos fuerte) que los otros bourbon que producen y a un precio considerablemente mayor que su competencia interna, es difícil justificar este whiskey sobre los demás.

Pero si no has probado bourbon o no lo tienes en tu rotación regular, el Kentucky Spirit puede ser una gran muestra de whiskey americano y uno que sin duda vale la pena probar y confirmar hasta cuánto se puede llegar en concentración alcohólica y todavía mantener una amplia gama de sabores.

Ficha Técnica:
Fabricante: Wild Turkey Distilling Co
Nombre del Whisky: Kentucky Spirit
Marca: Wild Turkey
Origen: USA
Edad: 8 años
Precio: $55
Densidad alcohólica: 50,5%
Puntuación: 83

Rojas – Street Tacos Barbacoa

Un consejo que le doy a todo el mundo que busca buenos precios en tabaco y está dispuesto a probar es que se suscriban a las ofertas de algunas páginas web de venta de cigarros, siempre que tengan la posibilidad. Precisamente en uno de esos correos llegó una oferta muy atractiva de Cigar Federation, y como buen sistema de ventas digitales, cuando estás a punto de salir del proceso, te ofrece otro producto a buen precio y que suena decente. En verdad no me acuerdo por qué cigarro fue el que entré a la página, pero el hecho es que salí con estos y otros más. Pero el Street Tacos Barbacoa es un producto de Noel Rojas, el mismo que hizo el Project 7 de Cigar Federation y el Statement de su marca. Barbacoa es el primero de lo que se espera que sea una serie de tres cigarros bajo el manto de Street Tacos, aunque con el tema del Covid, el lanzamiento de este primer cigarro ya fue todo un tema. Sin embargo, con el retraso que sufrió su lanzamiento, añadieron una nueva vitola y el precio bajó un poco, haciendo que fuese lo suficientemente atractivo para adquirir el pack y así puedas ver mi reseña.

El Street Tacos Barbacoa es un robusto, aunque está disponible en short corona y en toro también, con una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses. La anilla hace que sea difícil de ignorar y en el humidor destaca bastante con su calavera con sombrero y bigote, pero la capa también es lisa y brillante, con apenas algo de relieve y venas casi invisibles. El pie es cubierto y tiene notas suaves a naranja, y el resto de la capa lo incluye junto con una mezcla de pimienta y especias. Lo pico y la calada en frío me da una muestra ideal de flujo de aire, principalmente porque aunque la capa cubre el pie, no lo tapa. Sin embargo, no se sienten muchos aromas, y estos apenas sin incluyen madera, algo de pimienta y no mucho más, salvo la sensación picante en los labios y el interior de la boca.

Desde las primeras caladas el sabor de pimienta blanca es intenso, pero también incluye madera seca, granos de café y un toque suave de tierra húmeda. Ese sabor de pimienta se siente más como hojuelas de pepperoncino a mediados del primer tercio, pero nada que me recuerde a un taco, aunque no soy del tipo que come tacos en la calle, principalmente porque no he ido a México y en Venezuela lo que venden son perros calientes y no tacos. Pero también hay notas cremosas entre todas estas y a veces se sienten ligeramente como a tiza, pero ese sabor de tiza lo que hace es simplificar un poco los sabores y que destaque la sensación picante en toda la boca. La combustión y la construcción son perfectas, produciendo humo abundante y un anillo de combustión que me elimina cualquier preocupación. La intensidad es media, pese a esa abrumadora sensación picante de momentos, pero la fortaleza es media-suave.

Pero en el segundo tercio desaparece esa sensación de tiza y también la parte cremosa, dando una serie de sabores especiados que me recuerdan bastante a la carne que contienen los tacos y de donde el cigarro saca su nombre. Sigue teniendo esos sabores a madera seca, aunque ahora están de fondo, pero los sabores cárnicos de corteza de carne a la parrilla son los que destacan, así como pimienta blanca, salsa barbecue, y una sensación oleosa en el humo. Los sabores ya tienen una intensidad media alta, mientras que la fortaleza alcanza la media. El anillo de combustión aún no es recto, pero creo que nunca lo será, aunque el humo y la combustión han sido perfectos.

El sabor de madera seca se mantiene en la sección final y con esta parte llega la mayor complejidad del Street Tacos Barbacoa, con la aparición de pimienta roja por primera vez en el cigarro y una mayor sensación de esa combinación de especias y algo de tierra mojada también. Pero también hay una sensación seca en la boca, que es lo que me llevó al sabor de tiza previa, aunque en construcción y quemada continúa siendo perfecto y la intensidad es igual, con un toque mayor de fortaleza. Mantiene esta calidad y el sabor de tiza no domina tanto, tendencia que mantiene hasta el final, cuando marca una hora y 20 minutos.

Este cigarro tiene tabaco de la región de Somoto en Nicaragua, que no recuerdo si los he probado antes, pero se encuentra en la parte noreste de Nicaragua, cerca de la frontera con Honduras, a unos 80 kilómetros al sur de Danlí, 70 al noreste de Estelí y 35 al oeste de Condega. Por otro lado, en letras pequeñas en la anilla (que solo logro leer con lentes) aparece un recordatorio de la marca que solo hace cepos pequeños, por lo que no creo que veamos una edición de este cigarro en un tamaño tipo gordito, aunque creo que sería interesante. Pero para tener un cepo pequeño, que 50 para mí no lo es, sino más normal, no es un cigarro especialmente fuerte. Sin embargo, el uso de nombres de comida para nombrar cigarros no es algo me gusta mucho, porque siempre caigo en una predisposición de buscarle sabores de lo que dice en la anilla y eso a veces puede desviarme sobre la intención original del cigarro y aunque hay muy poco en el cigarro que me recuerde a un taco, su nombre está muy ligado a esa comida. Los sabores principales son de madera y pimienta, pero también hay sensaciones cárnicas y especiadas que pueden ser fácilmente comparables con comida mexicana, pero también lo puedes comparar con el sobre de una pasta Ramen, aunque no se llame así. Por otro lado, tanto la anilla como el nombre me hacen pensar que hay tabaco mexicano aquí, pero no es el caso. Pero es una fumada muy agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Flor de San Luis
Marca: Rojas Cigars
Modelo: Street Tacos Barbacoa
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 88

Whisky: Amrut Single Malt

Fueron los británicos quienes introdujeron el whisky como parte de su colonización de la India entre 1858 y 1947. Un año después de su salida y con permiso de hacer lo que quisieran, la compañía Amrut Distilleries Private Limited fue creada. Comenzaron produciendo productos a partir de melaza y otros destilados, y en 1982 produjeron su primer whisky de single malt. Los 80 en general no fueron una buena década para el whisky de single malt, llena de muchos experimentos y poco éxito.

Antes de Amrut, los whiskies indios eran poco conocidos y con sabores que no te hacían querer conocer más de ellos, siendo productos baratos y blends de esperanza y cualquier cosa que les pasar por el frente. Pero Amrut y su principal competidor, llamado Paul John, son de los pocos que hacen un single malt de calidad en India. Sin embargo, India solo consume alrededor del 1% del whisky escocés y single malts similares, incluso cuando el whisky indio se vende con relativo éxito a nivel mundial.

Obviamente el clima en la India es muy distinto al de Escocia, por lo que les toma mucho menos tiempo producir un single malt. De hecho, en India está marcado como un hecho que un año de añejamiento en su país equivale a 3 años en Escocia. Esta rapidez tiene sus desventajas y es que el impuesto a lo ángeles es mucho mayor y es la razón principal por la que rara vez se ven productos de más de 10 años en los anaqueles.

Amrut como marca tiene 21 productos distintos de whisky single malt. Este Single Malt que pruebo hoy es el más básico de ellos; no tiene edad marcada, pero leí que el promedio es de 4 a 5 años. Es 100% producto de cebada malteada y es embotellado a 46% de alcohol.

En copa el Amrut Single Malt es de un color amarillo pálido, casi como paja. Muy volátil y líquido, es decir sin densidad alguna.

En nariz tiene aromas sorprendentemente cítricos, que incluyen pulpa de naranja y cáscara de limón entre los principales, pero también hay notas de almendras, cebada o algún cereal. No hay muchos aromas más, aunque estos sí se sienten bastante invasivos.

En boca se siente muy ligero, pero con una intensidad alcohólica notable desde el primer sorbo. Se siente muy volátil en la nariz, pero incluye sabores a carne ahumada, las mismas notas cítricas de naranja de los aromas, miel dulce y madera, con retrogusto de regaliz negra.

Habiendo hecho catas de whiskies no escoceses en Rumbullion Club hace poco, me llamó la atención que entre los presentes, este se colocó de primero. Sin duda tiene un sabor muy agradable y se siente tan bueno como los escoceses buenos. Dicho eso, lo he visto en distintos precios que van desde los $35 hasta los $40, lo que lo coloca a un precio similar a muchos single malts escoceses de 10 a 12 años. Por ese precio creo que vale la pena como novedad, aunque sería difícil decirte que no te compres un Glenfiddich o algo similar en vez de este. Ciertamente creo que es más difícil recomendar que pruebes este, que recomendar que no pruebes algunos escoceses, aunque eso también es un tema común entre quienes tienen el prejuicio de que los whiskies buenos vienen de Escocia y los que no, no son buenos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Amrut Distilleries Private Limited
Nombre del Whisky: Indian Single Malt
Marca: Amrut
Origen: India
Edad: 4 a 5 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 87