Whisky: The Glenlivet – 12 Year Old

La destilería Glenlivet se encuentra ubicada cerca de un pueblo con un nombre tan pegajoso como Ballindalloch en Escocia. Entre todos los sucesos del siglo 20, solamente a Segunda Guerra Mundial causó su cierre temporal. Hoy en día es parte del conglomerado de Pernod Ricard, y hoy en día es el whisky de single malt más vendido en Norteamérica y el segundo del mundo.

El Glenlivet 12 Year Old es el whisky más vendido de sus productos básicos. Según la marca, representa el estilo original de la marca, en donde el malteado clásico es madurado primero en barricas de roble y posteriormente en barricas de roble americano, que le dan notas de vainilla y una suavidad muy característica. El agua rica en minerales que viene de los manantiales cercanos a la destilería le da forma a los sabores que se producen durante el destilado y fermentado, mientras que la altura de la destilería y el tamaño de los alambiques de cobre le aportan una personalidad delicada pero compleja.

El whisky es embotellado a 40% de alcohol.

En copa el Glenlivet 12 tiene un color dorado pálido, que me indica que una baja cantidad de esas barricas tradicionales de roble eran de jerez, aunque no sé cuál es la otra opción, a menos que hayan sido de segundo uso. Luego de darle algunas vueltas en la copa, noto lágrimas pequeñas que descienden lentamente por la copa.

Los aromas iniciales del whisky son de un malteado suave, frutos secos, pasas, caramelo, vainilla, almendras y cáscara de naranja. Pero luego de un rato en copa se aprecia pimienta, mermelada, pasas y regaliz rojo. La almendra persiste con respecto a la apreciación anterior, pero también se siente un adicional de durazno enlatado y una sensación como de grama adicional.

Pero los aromas se sienten muy balanceados, que es la razón por la que afortunadamente no siento una gran agresividad de alcohol cuando pruebo el whisky, aunque sí se siente una fuerte nota de madera y una amalgama de sabores que es difícil separar, entre la que se siente madera, vainilla, almendras, caramelo y creo que pasas. En el segundo trago se sienten más fuertes las notas de menta y grama, pero siguen estando bien fusionados. Esto demuestra que el (o los) blender ha hecho un trabajo increíble en crear un whisky excelente.

El retrogusto del whisky incluye toffee, madera, grama y menta.

Cuando le coloco una piedra de hielo aparecen sabores suaves de chocolate y a la hora de un cóctel, que en mi caso fue el clásico old fashioned, la combinación de naranja y chocolate combina muy bien.

El Glenlivet 12 es un excelente, que puede ser un poco caro, pero vale la pena. En lo particular me gustan más los single malt de Islay, por su carácter ahumado, y este no es de esos. Pero no deja de ser una excelente opción entre los single malt, sobre todo si te gusta este estilo de whiskies sobre los blend y si buscas un sabor que sea menos agresivo.

Ficha Técnica:
Empresa madre: Pernod Ricard
Fabricante: Glenlivet Distillery
Nombre del Whiskey: 12 Year Old
Marca: The Glenlivet
Origen: Escocia
Edad: 12 años.
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Southern Draw – Jacobs Ladder Brimstone (Perfecto)

WordPress me recordó que mi publicación anterior fue la número 1000 de este blog. Mil publicaciones. Ese número realmente me impresiona. Estoy claro que el 70% de esas mil son reseñas, pero después de mil publicaciones y unas 700 reseñas, cómo evito caer en un formato. Creo que todas las reseñas tienen el mismo formato, o al menos las que he hecho en los últimos dos años, pero siempre trato de comenzar con una historia del tabaco o de cómo llegó a mis manos. Pero me pareció prudencial que esta sea la primera publicación después de superar las mil.

Aunque el Jacobs Ladder es un cigarro de Southern Draw que reseñé previamente, me llama la atención que incluso con el mismo nombre, este sea un cigarro con liga distinta, pues incluye un tipo adicional de ligero, haciéndolo un «triple ligero», pero también incluye capa y capote Broadleaf y es de una producción «limitada» a 150 mil cigarros anuales. La capa es bastante oscura, o al menos lo es hasta que le quitas la cubierta de madera en la que viene y que yo no fotografié. Pero tiene aromas a chocolate, bosta, cuero y un aroma que me recuerda al tabaco curado al fuego de Drew Estate. Dado que el cigarro es un perfecto, en el pie se siente una gran cantidad de aromas similares, aunque la bosta se siente más pronunciada. Cuando lo pico los sabores son de chocolate de distintos tipos, sal y un toque de bosta.

Es curioso como siendo una vitola perfecto, el tiro no es apretado en frío, pero recién encendido sí se siente un tiro ligeramente apretado. Este tiro hace que sea difícil sacar mucho humo del cigarro y, por ende, muchos sabores. Sin embargo, hay un fuerte componente de tierra, pan tostado y sal en las primeras caladas. Sin embargo, también me pasa como con muchos otros perfectos, que lograr una quemada pareja desde el principio es todo un reto. Pero en lo que pruebo el retrogusto del cigarro se me olvida cualquier imperfección, pues incluye fresas, chocolate, tierra y pan. Al final se siente un toque bastante salado, con un sabor full y una intensidad media.

La ceniza se comporta de maravilla y en el segundo tercio se aprecian sabores más intensos del pan tostado, con madera, crema y un toque dulce. El retrogusto es más detallado, con aromas nuevos a cardamomo, pimienta y cuero joven. Pero quizá el mayor cambio es que el final no se siente tan salado, sino más de nueces, crema y algo de pimienta. La quemada sigue siendo diagonal y ha sufrido un par de retoques, pero espero que no requiera mucho más. La intensidad de los sabores y del cigarro se han mantenido igual y el tiro mejoró, produciendo mayor cantidad de humo.

Un tema que ha caracterizado al cigarro es que las transiciones normalmente no ocurren en el tercio, sino un poco antes o un poco después, por lo que a veces le tomo fotos cuando siento la transición y estas imágenes no se corresponden con lo que estoy diciendo. Pero también funciona para cambiar esa estructura que siempre pensé que tenía. Pero cuando estoy en el último tercio los sabores cambian nuevamente, y cuando el cigarro mide apenas unos centímetros me encuentro con un cigarro con sabores diferentes y muy agradables, que incluyen crema de leche, limón, toques de pimienta y algunos sabores de pan del primer tercio. En el retrogusto la crema es mayor, pero también regresa la sal y un toque de maní. Los sabores se mantienen full y el cigarro en intensidad media-alta hasta que cumple una hora y 40 minutos y lo dejo apagarse solo.

Si la experiencia con el Jacobs Ladder original serviría de preámbulo para esta, la verdad es que esperaba un cigarro fuerte y eso fue lo que me fumé. Lo que no esperaba eran cambios de sabores tan radicales, especialmente llegando al final del cigarro. Los primeros dos tercios son consistentes con exactamente lo que esperaría de la fábrica de AJ Fernandez en intensidad y sabores, pero al final se vuelve un cigarro bastante complejo, cuyo sabor y matices no responde a ningún indicio que haya sentido en los tercios anteriores. Aunque es algo muy sabroso y apreciable, también confunde un poco, porque quizá los hubiese apreciado mucho más antes. Southern Draw es una marca que me ha presentado varios sabores distintos y me ha hecho apreciar distintas capas, así que el Brimstone es una adición más.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Southern Draw
Modelo: Jacobs Ladder Brimstone
Dimensiones: 6 x 56
Tamaño: Perfecto
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Pennsylvania Broadleaf)
Capote: USA
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 89

Ron: Zacapa Ámbar 12

El Ron Zacapa es hecho a partir de caña de azúcar cosechada al sur de Guatemala, que es triturada hasta obtener jugo de caña, el cual es reducido a miel y luego fermentado. Esta fermentación, que toma aproximadamente 5 días, utiliza una cepa de levadura obtenida de la piña, y transforma los azúcares de la miel de caña en alcohol. Luego de ser fermentado, este «vino» de poca concentración alcohólica (no más de 15%) es destilado mediante el proceso de columnas. El residuo de este proceso se conoce como vinasa y contiene el mosto fermentado, levadura y otros elementos no fermentables ricos en azúcar y minerales, es posteriormente reciclado y utilizado como abono e irrigación en los campos de caña de azúcar.

Luego de la destilación el ron es transportado a lo que la marca llama «la casa por encima de ls nubes» en las montañas de Guatemala, donde será madurado en galpones especiales a una altitud superior a los 2000 metros sobre el nivel del mar, donde la temperatura del aire es más estable y los niveles de oxígeno menores. Este ambiente estable permite que el añejado sufra menos en términos de presión de aire y temperaturas dentro y fuera de la barrica. Supuestamente esto permite que los sabores se desarrollen mejor y más lentamente.

El Ron Zacapa Ambar 12 es producido mediante el mismo sistema de Solera de los rones de la marca, pero con un rango entre 4 y 12 años de edad… lo cual no me queda muy claro cómo pueden asegurar la relación en un sistema de solera. Pero la combinación de altura y la variedad de barricas reusadas crea un ron complejo en aromas y sabores, lo cual dice la marca, pero en verdad lo puede decir cualquier marca.

El ron es embotellado a 40% de alcohol y es parte del grupo Diageo.

Dados los últimos cambios de WordPress, parece que por el momento no podré colocar la imagen a un lado y el texto en el otro, o al menos no sé cómo por el momento.

El ron tiene un color que hace honor a su nombre, con tonos más brillantes, pero que no se desvían mucho en el abanico de colores. Al girar el líquido por la copa se nota una capa destacada dentro de sí, de la que se desprenden lágrimas de tamaño medio que descienden relativamente rápido al líquido nuevamente.

Los aromas iniciales del ron son los típicos de caramelo, vainilla, cáscara de naranja, almendras y madera. Pero también tiene toques ligeros de coco con el caramelo. Al cabo de un par de minutos también se aprecian notas de canela y jengibre como adheridas a la madera, mientras que también se llegan a apreciar aromas de albaricoques enlatados y tabaco verde.

En boca tiene una sensación ligera, de ron joven, con sabores a caramelo, vainilla, madera, cáscara de naranja, almendras y canela, los cuales confirman en gran parte lo apreciado en nariz. Dejándolo un rato en la copa y permitiendo que se airee pude apreciar notas más profundas y ricas de los mismos sabores, con la adición de una propiedad más afrutada, que incluye los albaricoques enlatados mencionados anteriormente y pasas.

En retrogusto se sienten las típicas notas también de caramelo y vainilla, pero también incluye notas de madera y una sensación más suave de la esperaría en el aftertaste.

Al añadirle hielo el ron se puede apreciar e, incluso, disfrutar sin convertirlo en un cóctel. Sin embargo, este Zacapa es un intento de la marca por acercar su producto a la coctelería, habiendo colocado su producto 23 en un nicho más de beberlo solo. Sin duda quedaría muy bien como parte de un old fashioned, aunque en el daiquirí original también sea exitoso.

Este Zacapa Ámbar en verdad muestra una complejidad interesante que hace de él un ron atractivo para cócteles, aunque yo soy del gusto de cócteles sencillos, tipo old fashioned. Para esos, este es un buen ron. Pero no es mejor que muchos. Por otro lado, tengo mis reservas con su descripción de los rones participantes en el blend, pero eso siempre lo he tenido con Zacapa por ser un ron hecho por el método de solera.

Ficha Técnica:
Fabricante: Diageo
Nombre del Ron: Ámbar 12
Marca: Zacapa
Origen: Guatemala
Materia prima: Miel de Caña
Edad: 4 a 12 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 72

Matos Cigar – Bad Cat (Toro)

Hace casi un año, visitando la tienda de Cornelio Cigars en La Romana, República Dominicana y luego de probar distintos cigarros con él y que me dejara apreciar los aromas de las distintas hojas de capas, capotes y tripas por sí solas, nos sentamos en el sofá a conversar. Después de unos minutos nos pusimos a hablar de los productos que vende en la tienda que no son fabricados por él y caímos en este cigarro llamado Bad Cat. Me comentó que el dueño es un político de la isla y que le pareció interesante la fumada, así que por supuesto terminé comprando uno.

Uno tema importante aquí es que no tengo información alguna sobre este cigarro y mucho menos de su liga. Por los sabores que probé me parecería que es un Connecticut, pero la capa se ve bastante oscura, así que será un Habano claro? No lo sé. La empresa no tiene página web y la última vez que actualizaron su Instagram fue hace casi un año. Igualmente, nunca han hablado de la liga, así que esta es una cata a ciegas, en cierto modo. Pero en la capa se sienten aromas de cuero viejo, musgo, establo y madera, mientras que la tripa permite apreciar cuero, madera y tierra. Cuando lo pico la calada en frío muestra aromas de cuero, madera, tierra y cítrico.

Pero este Bad Cat, cuyo nombre me parece infame, comienza con sabores que me refuerzan esa sensación de cigarro de capa clara, gracias a sabores de madera, canela, miel y una sensación sumamente suave pero bastante participativa de pimienta, que podría definir como pimienta blanca. A lo largo del primer tercio también le acompaña un sabor a vainilla, que no es muy intenso, pero igualmente se siente presente durante casi toda la fumada, siempre como acompañamiento.

Para el segundo tercio la construcción realmente destaca, con una ceniza sólida, un anillo de combustión casi perfecto y humo denso y abundante en cada calada. Los sabores principales son de madera, canela, pimienta suave y vainilla, mientras que durante algunos momentos aparecen sabores cítricos, más como de cáscara de toronja (pomelo), quizá por un toque amargo que se siente en él también. Hacia la frontera con la mitad del cigarro también comienza a aparecer un sabor a regaliz negra.

La mitad del cigarro es muy parecida al resto del segundo tercio, aunque claro, está contenido en él. Pero normalmente a la mitad hay un cambio adicional, que en este caso es la aparición del sabor de clavo, pero este puede ser una derivación del sabor de regaliz también. Pero hay otro sabor, que siento más en el retrogusto pero tiene su participación menor en el paladar: maní. El anillo de combustión está ligeramente desviado, pero no es algo preocupante, gracias a que el resto de los temas técnicos están bastante bien.

El último tercio es prácticamente igual que la mitad, que era prácticamente igual al segundo tercio y ligeramente parecido al primero. Quizá lo más relevante es la desaparición del sabor de maní en este punto, pero no hay mucho más que reportar. El anillo de combustión también se desvió en este tercio, e incluso el cigarro se apagó un par de veces. La primera vez lo pude encender fácilmente, pero a la segunda no quedaba mucho que fumar y preferí dejarlo así. Ese final llegó luego de una hora y 20 minutos de fumada.

Este Bad Cat, a pesar de su nombre, no es bad. En verdad no sabía qué esperar de él y no me decepcionó, gracias a que comienza con una buena cantidad de sabores agradables, pero durante toda la fumada los mantiene en la misma intensidad, llevándome a pensar que es un cigarro muy básico por esa falta de transiciones. No obstante, es una fumada agradable, de buen tiempo y con una intensidad de media a media-baja durante los 80 minutos que duró. No creo que sea un cigarro que busque encarecidamente de nuevo, pero no lo rechazaría si me lo ofrecen. También, con la poca cobertura y diligencia de sus redes, me impresionaría que sigan funcionando.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Matos Cigar
Modelo: Bad Cat
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $7,50
Puntuación: 82

Aging Room – Maduro Rondo (Robusto)

Pareciera que las empresas de tabaco están constantemente creando productos nuevos, a pesar que regularmente dicen que son años difíciles. Sin embargo, también se les ve con pocas ganas de descontinuar productos, no importa lo bajas que sean las ventas. Aunque no me gusta dejar de ver productos, cuando los retiran del mercado es una señal que la marca entiende que los cigarros no son sus hijos y que, a veces, deben dejarlos morir. Esto fue algo que me llamó la atención hace un par de años cuando Aging Room pasó por una gran transformación, que dividió a la marca en cuatro pilares, cada uno con sus propias líneas. Incluso, lanzó cinco productos nuevos. Entre una de esas líneas está este Maduro Rondo, cuya línea lleva el nombre de «by Rafael Nodal».

Pese a su tamaño y su producción regular, y el hecho que es de Altadis, el Maduro Rondo no es un cigarro necesariamente barato. Tampoco es un cigarro particularmente atractivo, pues la impresión de la palabra Maduro en su anilla pareciera ser vieja, borrosa y la capa es irregular. Tampoco tiene una gran cantidad de aromas, destacando establo y madera de lápiz (huele un lápiz y es ese tipo de madera). En el pie se siente más dulce y fuerte, mostrando pimienta, chocolate, caramelo y unas notas afrutadas, aunque la pimienta es el 80% del aroma. La calada en frío es de tierra, pan pita, chocolate y pimienta.

Sin embargo, este Maduro Rondo comienza muy bien, con notas florales, tierra, madera y algo de vainilla, destacando una intensidad media-alta desde el inicio. A mediados de este tercio aparece una mezcla de nueces con cítrico mientras mantiene esa intensidad media-alta y mostrando una ceniza de buen tamaño y solidez, aunque su anillo de combustión no es realmente recto, sino que muestra una que otra desviación momentánea que, afortunadamente, no requiere de retoques.

Aunque los sabores dulces no eran parte esencial en el primer tercio, en el segundo desaparecen por completo. En vez, los sabores se hacen más terrosos y de cuero, con pimienta y nueces. La ceniza se sigue comportando bastante bien, algo que es relativamente inesperado en un robusto 5 x 50, pero al poco tiempo de la imagen se terminó cayendo finalmente. El tiro es un poco más suelto de lo que quisiera, y precisamente por eso me llama la atención lo bien que la ceniza se está comportando al igual que el anillo de combustión, pero la velocidad de quemado es la mayor falla, contando unos 15 minutos para cuando entro en este segundo tercio.

El sabor de nueces se vuelve un poco dominante en la mitad del cigarro, incluso cubriendo sabores de café que se sentían en el fondo. El anillo de combustión comienza a variar nuevamente y quedo a la expectativa de qué deparará el cigarro en unos momentos. Si bien los cigarros con sabores inesperados son llamativos, las quemadas inesperadas no lo son realmente. Pero sí puedo destacar que los sabores no me han dejado mal, incluso si algunos de ellos opacan al resto.

Incluso, el último tercio es quizá el más agradable, con sabores a tierra y carbón, semillas de girasol y un sabor a pan tostado diferente. En el retrogusto se siente frambuesa sintética, como la que sentirías en un chicle o una bebida de frambuesa, y el anillo de combustión se corrige afortunadamente. Sin embargo, un momento después de quitarle la última anilla el cigarro se apaga solo y me costó una buena dedicación volver a encenderlo y, aunque no puedo decir que fue inesperado, pues la quemada había estado rara durante toda la fumada, cuando lo volví a encender no tenía los mismos sabores, por lo que me parece que ese tiro tan suelto tuvo sus consecuencias y lamentablemente fue en el tercio que más estaba disfrutando del cigarro.

Aunque este Maduro Rondo no es mi Aging Room preferido, no puedo decir que sea un mal cigarro. Tiene sabores interesantes y abundantes, pero al mismo tiempo tiene un tema en la construcción que no pude determinar específicamente cual era el problema, pero sin duda que estuvo ahí durante toda la fumada. No es un cigarro suave, pero la mayoría de los sabores se sintieron muy sutiles para ser un robusto, incluso con una intensidad media-alta. Solo no me veo comprándolo de nuevo pronto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: Aging Room
Modelo: Maduro Rondo
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $10,00
Puntuación: 83

Black Rhino – Maduro (Robusto)

Quedando dos cigarros Black Rhino en mi ‘maratón’ de la marca, caigo con el único puro nicaragüense de la marca, con un nombre y diseño que, nuevamente, parece de la primera generación de Black Rhino. El cigarro llegó como parte de ese sampler que me envió la marca gracias a la entrevista que les hice, que al final siempre creo que resulta beneficiosa para ambos y por ello hago estas reseñas con gusto, pero con la salvedad que serán honestas y justas, alejadas de las típicas de «es el mejor cigarro que me he fumado en mi vida». Pero la actitud de Germán Nuñez, el dueño de la marca, me ha demostrado que si tienes un buen producto y lo sabes, las opiniones de los demás simplemente van a alimentarlo.

Precisamente, este Maduro tiene una capa bastante oscura, o al menos más oscura de lo que son el resto de las capas de la marca. Incluso, tiene un cierto índice de oleosidad atractivo. Sin embargo, en la capa se siente un aroma que solamente puedo describir como ‘perro mojado’, y estoy claro que no es la descripción más amable, pero es lo primero que me viene a la mente. Cabe destacar que ese término es bastante común con las capas maduras, así que tampoco es algo negativo, pero afortunadamente le acompañan también aromas a madera, chocolate y un cierto toque suave de notas florales. En la tripa se aprecia cuero, madera y muy suave de pimienta y, finalmente, en la calada en frío se aprecia madera, pimienta y tierra seca.

El Maduro comienza con una fuerte nota predominante de pimienta, que es acompañada de madera al cabo de unas 3 o 4 caladas, pero que se mantiene intensa de pimienta durante buena parte del primer tercio. A lo largo de este primer segmento se aprecian también notas suaves de canela, vainilla y chocolate, mientras que en el retrogusto predomina la pimienta. Hasta los momentos el cigarro se describe técnicamente como uno de alta intensidad y sabor medio. Aunque la tendencia con la marca es que comienzan con una intensidad media-alta y finalizan acercándose a media, así que ahora apunto al segundo tercio a ver como van las cosas.

Como pensaba, el cigarro efectivamente pierde algo de sabores e intensidad cuando llego al segundo tercio, siendo más simplista, por decirlo de alguna manera y menos matizados los sabores. En general los sabores son de chocolate, madera y una nota corta de café que apenas dura un rato en el paladar luego de soltar el humo. Afortunadamente el anillo de combustión, tiro y velocidad de quemado se comportan de maravilla, pero realmente no hay una transición relevante en la mitad del puro, por lo que no marqué ese punto en la reseña.

Sin embargo, gratamente puedo marcar un punto justo al final del segundo tercio o comenzando el último, en donde sí ocurre una transición interesante, pues los sabores principales de madera y chocolate se mantienen presentes y duran, francamente, hasta el final del cigarro. Pero también hay un sabor a café suave… no porque el sabor sea suave, sino que es como café americano, que se siente suave. Igualmente, le acompaña un sabor herbáceo y húmedo, que creo es el que me dio la nota de perro mojado en frío. Esta nota herbácea se repite en el retrogusto, aunque sí debo mencionar que ninguna de ellas es ‘perro mojado’ como tal. El cigarro se mantiene en una escala de sabores cada vez más suaves hasta el final, a donde llega luego de 50 minutos de encendido.

Conversando un poco con Germán cuando me preguntó qué me habían parecido los cigarros que había fumado hasta el momento, y decirle que si bien me parecían buenos, algunos más que otros, me parecían similares. Germán me dijo que él trató de conseguir una intensidad predecible en los cigarros de una liga a la siguiente y ofrecerlos con distintas capas, a fin que el consumidor pueda discernir entre las distintas opciones, y esa es la razón principal por la que cada uno de sus productos lleva el nombre de la capa que lo cubre. Esto no es algo que hagan muchas marcas y me parece digno de aplaudirlo, porque ciertamente está evitando caer en el tema de «mi cigarro es el mejor del mundo» y permitiendo que sea el mismo gusto del consumidor el que permita descubrir el mejor, pero al mismo tiempo destaca que todos tenemos gustos diferentes. Cuando comencé esta travesía de probar sus productos, creía que cada uno era más diferente entre ellos, pero son esas pequeñas diferencias las que más me han gustado y es la razón por la que hay que probarlos todos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Black Rhino
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: N/D
Puntuación: 83