AJ Fernandez – Shadow King (Churchill)

En la larga lista de cigarros que AJ Fernandez ha hecho, sea bajo su propio nombre o incluso con otros nombres y otras marcas, pero creo que salvo los Man O’War o el Relic, no estaba listo para uno con un nombre tan misterioso como Shadow King. En realidad me lo esperaría si es, efectivamente, como el Relic o incluso el Fallen Angel, que son cigarros solos, sin mayor nombre por sí mismos y que simplemente funcionan como una liga que casualmente es hecha por AJF y no tiene mucha más publicidad. Pero aquí está el Shadow King, que me lo regaló un amigo por mi cumpleaños y por tanto tiene unos 10 meses de humidor, así como muchísima curiosidad de mi parte pues con este amigo en particular es con quien converso y disfruto mucho los capa Connecticut… este no lo es, pero sé que a este amigo le gusta la complejidad que puede presentar un cigarro relativamente suave.

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Gracias a que las imágenes las tomé de noche y que la anilla del Shadow King está cargada de detalles, hay varias que salieron terribles y solo me di cuenta después de fumar el cigarro. El Shadow King es un cigarro de relativo bajo costo, que cumple con esa visión de AJ Fernandez de hacer cigarros buenos que no cuesten tanto, incluso si este es un Churchill, aunque está disponible también en robusto y toro. El cigarro viene en vuelto en una capa Sumatra ecuatoriana de relativa oleosidad y algo de marmoleado, con venas pequeñas y un ligero corrugado. Tiene aromas de tierra y vinagre, mientras que en el pie se aprecia madera y pimienta. Una vez lo pico y le doy un par de caladas en frío puedo apreciar frutos rojos, madera y algo de canela.

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El Shadow King comienza bastante suave, al punto que hasta me preocupa un poco, no por la suavidad pues esa la tenía más o menos en cuenta dados los gustos de quien me los regaló, pero tiene sabores como de madera de lápiz y un toque ácido, pero también se aprecia cuero y pimienta, sobre todo en el retrogusto, pero no muy fuerte y suficiente para dejarme probarlo un par de veces sin mayor problema.

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Pero la suavidad se hace perenne en este primer tercio, apenas presentando algo de fortaleza en el retrogusto y en la garganta, donde hace que me pique un poco. Pero el cigarro quema perfectamente y con un tiro decente para el largo que tiene. Hay también sabores a tierra mojada y al llegar al final del primer tercio, más por protección que otra cosa, tengo que dejar caer la ceniza manualmente (en vez de sorpresivamente).

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En el segundo tercio el Shadow King sigue quemando muy bien y muy parejo, pero el tiro mejora bastante… no porque estuviera mal antes, pero ahora hay mucho más humo para demostrar lo bueno que está y la intensidad aumenta un poco, aunque con sabores similares, quizá más ricos precisamente por esa cantidad de humo. Cuando paso el humo por la nariz la reacción es más fuerte e intensa, pero aún nada que me haga dudar si lo pruebo de nuevo.

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En la mitad del cigarro, con unos 45 minutos de fumada, el cigarro se mantiene perfecto en todos los aspectos técnicos, pero un poco sub-par en términos de sabor e intensidad. Hasta los momentos me ha parecido un cigarro bueno, pero no un cigarro extraordinario, muy al mismo estilo de esos otros que mencioné al principio. Viendo un poco la anilla, veo que no sale AJF mencionado por ningún lado, así que inevitablemente el cigarro creo que cae en ese mismo grupo de marcas alternativas, aunque la gran mayoría de esas son vendidas exclusivamente por Cigars International, mientras que Shadow King creo que tiene otros distribuidores, así que quizá sea esa la diferencia.

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Esa falta de complejidad me distrae un poco y olvido tomarle más fotos al cigarro, por lo que esta será la que valga como de último tercio, que tampoco fue muy destacado gracias a que el sabor ácido se destacó como uno de los principales en este segmento y, aunque la intensidad aumentó un tanto más, nunca pasó de media, y el cigarro termina más o menos como empieza, con sabores de cuero y pimienta también. Pero también se siente un tanto más cremoso y con esa sensación llega un sabor a chocolate que realmente salva al cigarro, también porque el chocolate se siente dulce y desplaza al sabor ácido, permitiendo que, 2 horas después de encendido, el cigarro termine con una nota dulce que me hacía no querer dejarlo.

El Shadow King de AJ Fernandez fue un cigarro bastante lineal y con poca evolución, pero tiene un perfil consistente, lo cual hace que no lo pueda considerar un cigarro mediocre, aunque en una vitola Churchill me llegó a aburrir y a dejarme con las ganas de probar algo más fuerte. Si el cigarro hubiese terminado antes del último tercio sin duda le daría una puntuación mucho menor, pero esos sabores dulces de chocolate del último tercio realmente lo salvaron y me hicieron pensar que en un robusto este cigarro realmente podría ser un ganador. En la categoría técnica el cigarro fue perfecto, con una ceniza sólida que solo se caía cuando yo insistía y un tiro bastante bueno. Por su precio realmente lo recomiendo, pero definitivamente en una vitola menor.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: Shadow King
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: México
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, Honduras
Precio: $6,50
Puntuación: 79

 

 

Whisky: The Macallan Sherry Oak 12 Year

Aquí voy con otro whisky, que afortunadamente mi suscripción me envía productos buenos. En un principio pensé que me enviaría cualquier cosa de $10, pero casi todos los que he revisado superan los $50, así que no puedo estar más que agradecido.

Esta es mi primera exposición a un Macallan y este whisky en particular ha pasado todos sus 12 años de maduración en barricas de roble ex-jerez y luego embotellado a 43% de alcohol.

Con casi 200 años de experiencia en el destilado, The Macallan es una de las destilerías más premiadas y reconocidas en el mundo. Tienen seis líneas de productos en casi todas las materias, pero es The Macallan 12 el que protagoniza la mayoría de los premios y reconocimientos, quizá porque es el más económico, pero también porque muchos dicen que es el mejor whisky 12 años del mercado. Sus sabores no son tan ahumados como muchos pensarían que los whiskies buenos deben ser, pero The Macallan 12 tiene un sabor suave y casi dulce que es ideal para conocedores pero también lo suficientemente «civilizado» para atraer a principiantes.

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Sirviendo este Macallan Sherry Oak los aromas complejos del whisky se sienten arropados sobre un manto de jerez, fuerte de madera y un toque afrutado en el aire.

Después de servido me paso la copa cerca de la nariz y nuevamente siento aromas de jerez ahumado, con aromas de frutos rojos, principalmente cerezas. Posteriormente se siente un toque de cuero y hojas de té.

El color del whisky es un marrón tirando a bronce con destellos rojizos.

En cuanto a su sabor, este se siente bastante estructurado pero en varios niveles. Es como que en el primer trago se sienten unos sabores, en el segundo se pueden aislar esos y sentir otros, y así sucesivamente. Por lo mismo, el primer trago es intenso de jerez y tiene todos esos matices un tanto ahumados, pero en el segundo trago se siente un sabor firme de frutas, aunque este varía de ciruelas a cerezas, pero también se siente algo de uva.

Pero en todos los tragos se aprecian matices de madera, chocolate, cuero y frutos secos, con un toque suave de hojas de té.

Al añadirle una piedra de hielo estos sabores parecen atenuarse un poco y desaparece el aspecto ahumado, pero los sabores dulces parecen ganar protagonismo y se podría decir que se hace más complejo.

Después de consumido se siente un final bastante largo que deja trazas de ahumado y chocolate puro (sin azúcar) en la garganta, junto con toques de nueces y madera en el retrogusto. Este final no es tan dulce como en boca, pero se disfruta bastante.

Aunque particularmente le he comenzado a agarrar el gusto al whisky más ahumado, y he pensado que los whiskies dulces son para gustos menos refinados, el Macallan Sherry Oak 12 Year me ha hecho cambiar de opinión y pensar con un poco más de humildad, pues ciertamente menos de cinco reseñas no me hacen un experto y luego de darle un par de pruebas al whisky comencé a apreciar su complejidad y los matices del final del sabor.

Sin duda debo probar más, pero al menos tengo muchas ganas de hacerlo, así que solo espero tener más oportunidades de hacerlo.

Ficha Técnica:
Fabricante:  Edrington Group
Nombre del Whisky: Sherry Oak 12 Year
Marca: The Macallan
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 85

Ron: Zafra Master Reserve 21 Years

Aunque estoy seguro que comenzar una reseña de ron hablando de tabaco no sea lo más indicado, en este caso tengo que contar un poco de mi historia con estos dos elementos que tanto me gustan para hacerme entender un poco.

En el mundo del tabaco Cuba es vista como la meca, como el lugar en donde todos aprendieron y el origen que todas (o la gran mayoría de) las marcas quieren llegar. Por eso verán que el mundo del tabaco, sobre todo el centroamericano y del Caribe, tiene muchas marcas con alusiones a Cuba, «cuban style», «cuban classic», «el sabor más parecido al de un habano» y demás comparativos aspiracionales que, para ser muy honesto, no terminan de gustarme.

Esta aversión a Cuba es algo personal y, siendo venezolano, creo que tengo motivos más allá del sabor. Pero también me pasa que, si bien me gustan los habanos y creo que muchos tienen buenos sabores, creo que el tabaco centroamericano y caribeño puede tener un carácter diferente en sabores, intensidad y calidad, y por diversas razones el sabor «cubano» es más clásico y constante, pero también falto de evolución en el tiempo.

Sin embargo, en el mundo del tabaco se ve mucho precisamente eso: marcas que tratan de subir estatus porque tienen a alguien entrenado en Cuba, o alguien que trabajó en la fábrica equis en Cuba, o casi que cualquier antecedente cubano es suficiente para que una marca pueda ser considerada mejor. Nuevamente, no comparto esa idea, pero sí la respeto pues sin duda una gran parte de la cultura cubana está relacionada con el tabaco, y también he aprendido a convivir con estos temas en tantas marcas que he fumado. No me parece que le aporte, pero tampoco le quita, y he aprendido a no asumir que porque tenga cualquier tipo de relación con Cuba significa que será bueno.

En el tema del ron, y ya entrando un poco en materia, siempre he pensado que Venezuela tiene de los mejores, y aunque hay muchos rones buenos en el mundo, rara vez he relacionado a Cuba con una calidad alta de ron. Por un lado porque sus legislaciones en relación al ron son bastante relajadas y difíciles de comprobar, pero también porque con ejemplos como Havana Club, Bacardí (que ya no es cubana pero sí se menciona bastante) y otras marcas, no me parece que le hagan muy buena propaganda al aparato destilador cubano.

Es por esta razón y esta gran explicación que me sentí un poco defraudado cuando investigué sobre este ron, pues no es barato y su Master Blender es un señor llamado Francisco «Pancho» Fernandez, cubano y quien comenzó su carrera profesional en Cuba. Aunque estoy seguro que Pancho sabe bastante de rones y su currículum demuestra que sabe bastante también de varias cosas, habiendo llegado a ser Master Blender de Varela Hermanos en Panamá (creadores del ron Abuelo), muchas páginas que he visto sobre este ron destacan mucho más el hecho que Pancho es cubano que el hecho que sea un ron panameño.

Aunque mi experiencia de ron no es tan variada o grande, honestamente me ha impresionado muchísimo más el ron Abuelo panameño que cualquier ron cubano, por lo que personalmente me parece más destacable este ron Zafra como un producto de Panamá que por el hecho que su master blender sea de Cuba.

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Un tema que me ha llamado la atención desde la primera vez que vi este ron en Miami fue el hecho que Zafra es el nombre de un ron venezolano… o al menos era mi referencia. Al final la palabra «zafra» es universal para el ron y una zafra para el ron es lo que es la vendimia para el vino, o la época de recolección de la cosecha.

Quizá lo otro que me llamó la atención es lo «normal» que se ve la botella. Para ser un ron con 21 años de añejamiento, me esperaría un diseño mucho más llamativo y no algo tan sencillo. He visto botellas con 3 años de añejamiento mucho más ostentosas.

Pero cuando me serví el Zafra Master Reserve 21 en la copa, cualquier indicio de molestia, incomodidad o semántica incómoda desapareció. Apenas sirviéndolo me invaden aromas de madera y, más al detalle, de las barricas de bourbon utilizadas en su añejamiento. Esos aromas de maíz fermentado y bourbon puro dominan los aromas del ron en primera instancia. Moviendo un poco el líquido pude apreciar también notas ricas de madera, frutos rojos, uvas y azúcar moreno y toffee.

Al agitarlo un poco se nota un gran grupo de lágrimas que se acumulan y se toman todo el tiempo del mundo en bajar por la copa, dejando que este líquido ámbar oscuro con destellos rojos corra por el interior de la copa, demostrando un ron consistente y bien añejado.

En boca el ron nuevamente me recuerda mucho al bourbon, aunque seguidamente le acompañan sabores taninos, y al cabo de un momento se aprecian aromas más intensos a frutos rojos, que incluyen cerezas, moras y uvas, que me hacen recordar el sabor de un Oporto. Estos sabores son envueltos en un dulce de maíz, vainilla y bourbon muy distinto a lo que he probado antes. Sin embargo, el ron también tiene sabores más típicos de ron, como toffee y melaza, que le dan una estructura para que se sientan el resto de los sabores, y que mantienen el ron «anclado» en una plataforma básica de ron, pero con otros sabores que llegan en oleadas.

El retrogusto ofrece distintas tonalidades de madera y especias, aunque envuelve con esa madera elementos más frutales de los frutos rojos que mencionaba antes y que siguen apreciándose aquí.

Aunque soy, y creo que siempre seré fiel defensor y hasta embajador del ron venezolano, suscripciones como la que tengo y la disposición de probar distintos rones siempre me hace darme cuenta que el ron en el resto del mundo puede ser muy, muy bueno, y este Zafra es uno de esos ejemplos. Precisamente, el Zafra es el ron ideal para compartir con amigos, sobre todo esos que tenemos en Panamá y que siempre nos piden ron venezolano cuando vamos. Ahora les tocará a ellos comprar una botella de Zafra para cuando los visite: el Zafra Master Reserve 21 Year.

Ficha Técnica:
Fabricante: PILSA Rums
Nombre del Ron: Master Reserve 21 Years
Marca: Zafra
Origen: Panamá
Materia prima: Melaza
Edad: 21 años*
Precio: $55
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 91

*la compañía no habla de blend ni de single vintage

Aging Room – Bin No. 1 (Toro)

Otro de esos regalos de cumpleaños que me hicieron este año y de los que estoy sumamente agradecido. Ese es el tema que diferencia a fumadores de no fumadores y la razón #1 por la que le pido a los no fumadores que no me regalen cigarros. Básicamente porque el fumador te va a regalar algo que conoce, que sabe que es bueno, y que sabe que vale la pena regalar. Mientras que quien no fuma pues no sabrá mucho de lo que está dando y puede que no sea gran cosa. Por eso pido accesorios, que siempre caen bien. Pero en este particular, quien me lo regaló de verdad sabe y el cigarro de entrada ya me llamaba mucho la atención.

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Más de la mitad del Aging Room Bin No. 1 está cubierta de una anilla que no es la anilla oficial sino más bien en donde viene para el transporte, pero que forma parte de la decoración y no deja de llamarme la atención… de hecho, así lo tenía guardado. Pero le quito la anilla y encuentro una capa oleosa, brillante, con aromas a tierra y madera. En el pie se aprecia un toque más fuerte de tierra mojada y algo de café, mientras que luego de picarlo se sienten aromas de tierra, chocolate y galletas en la calada en frío.

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Apenas enciendo el Bin No. 1 me encuentro con sabores de madera y tierra mojada, como lo sentía en la calada en frío, por lo que podría decir que es un cigarro franco, aunque todavía me queda bastante por fumar y apreciar. También hay un toque suave de pimienta, pero más fuerte en el retrogusto, con un humo impresionante, tiro y anillo de combustión muy buenos. En verdad el cigarro se comporta como esperaba que lo hiciera y me impresiona tanto encendido como antes de encenderlo.

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A lo largo del primer tercio el anillo de combustión es como de revista, al igual que el humo. Los sabores continúan un baile de diversos participantes en donde se aprecia lo mismo que recién encendido, con la posible adición de nueces en el retrogusto y un sabor suave de pan tostado hacia el final del primer tercio. La intensidad, que comenzó en media, parece ubicarse en media-fuerte hacia el límite con el segundo tercio. La ceniza, por su parte, está negada a mantenerse sobre el cigarro.

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En el segundo tercio el sabor de pan tostado, que comenzaba a sentirse en el tercio anterior, es casi uno de los protagonistas, junto con un sabor de galletas como esas galletas danesas que las abuelas siempre tienen en latas… y luego guardan las latas para guardar artículos de coser y desilusionar a los nietos. La pimienta disminuye bastante, tanto en el retrogusto como lo poco que se sentía en el paladar, pero las nueces se mantienen e incluso la madera, que no mostró mucho más allá del inicio, vuelve a tener una mejor presencia.

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Cumpliendo 50 minutos de fumada y llego a la mitad del cigarro, aunque en este punto varios de los sabores parecen desaparecer, sustituidos todos por un suave sabor a vainilla, que sin duda no compensa la pérdida de los demás, pero es lo que puedo reportar. Los que han desaparecido son el de madera, las galletas, el pan tostado y la pimienta, al menos del paladar esta última. Pero todos los aspectos técnicos están perfectos y el cigarro sigue quemando muy bien.

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Afortunadamente en el último tercio regresan varios sabores que creía desaparecidos, trayendo de nuevo las galletas, un poco de tierra mojada y el café, que solamente había sentido en el aroma en frío. La pimienta también regresa al retrogusto, aunque más hacia la mitad del último tercio en adelante. También vale la pena destacar que este cigarro se vende como uno de intensidad fuerte, pero rara vez llegó a media-fuerte y cuando lo hacía no mantenía la fortaleza mucho tiempo. Sin embargo, también es importante destacar que no sentí nicotina, así que si la intensidad hubiese sido por ahí, menos mal que no llegó.

Una buena fumada, compleja y agradable, con pocos sabores, pero ricos y abundantes, tanto de calidad como de cantidad. Si tan solo se pudiera conseguir hoy en día y no fuese algo tan esporádico, creo que podría recomendarlo, pues decirte que debes comprar un cigarro que no se consigue es como cuando alguien dice que un Ferrari costaba $5000… pero ya no se consigue. Quedará esperar otro regalo similar o una reedición.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: Aging Room
Modelo: Bin No. 1
Dimensiones: 6⅛ x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $12,50
Puntuación: 86

Ron: Bermudez Viejo Blanco

Con un nombre que parece más un descriptivo de alguien indeseable, la compañía de ron Bermudez es posiblemente la más antigua de República Dominicana. Aunque su historia creo haberla mencionado en otra publicación de esta marca, cabe destacar que República Dominicana se independizó de Haití en 1844 y en 1852 se fundó esta empresa, por lo que podríamos decir que es parte de la libertad de RD, o al menos así se identifican también.

Aunque Bermudez Ron Viejo Blanco se ve en las tiendas y comercios dominicanos como otro ron más para cócteles, el hecho que se llame Viejo Blanco me hacen pensar que no es simplemente un ron aclarado por filtro de carbón, sino que más bien pareciera ser un ron muy joven que simplemente no necesita pasar por el filtro, por lo que podría asumir que tiene entre 3 meses y un año de añejamiento, aunque en ningún lado de la botella lo especifica.

Una búsqueda rápida en internet me muestra distintos diseños de la botella y distintas ediciones y, aunque la marca de la edad no es aparente en ninguna, el ron pareciera que no ha sido cambiado. Quizá lo que me llama más la atención es que su grado alcohólico sea 40%, cuando dentro de República Dominicana suelen tenerlos a 37,5%. Pero nada me dice que este sea un ron de consumo interno, precisamente porque no tengo la botella.

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En copa se aprecia un ron no del todo transparente, sino más como amarillo claro, e incluso con un tono ligeramente verde que me recuerda al tequila reposado que no ha sido coloreado con caramelina.

Pero esa juventud es aparente al agitarlo en la copa y ver que las lágrimas bajan rápidamente y muy delgadas.

Los aromas son de melaza y tofee muy ligero, seguido de un suave toque de madera, banana y cáscara de naranja. Luego de dejar la copa unos dos minutos y volver a ella puedo sentir aromas de azúcar morena y canela. El aroma es mucho mejor de lo que esperaba, e incluso siento las notas vegetales de un ron joven, pero estos aromas también me hacen pensar que el líquido puede ser más de un ron de 3 años que mi estimación original de menos de un año. Aunque el golpe alcohólico me hace dudar nuevamente de esos 3 años.

En boca se aclaran la mayoría de las dudas de edad porque el ron carece de ese sabor suave y fluido de un ron con más edad, aunque sí es ligeramente más suave que la mayoría de los rones blancos jóvenes, así que está entre ambos. La mayoría de los sabores son firmes y definidos, aunque hay algunos matices más suaves de madera, caramelo, un toque de cáscara de naranja, toques de canela e incluso hasta un aftertaste de brandy, aunque este último puede ser mi imaginación.

En el retrogusto se aprecian sabores de toffee y cítricos, aunque es un ron cuyo calor se siente casi hasta la boca del estómago, pero sin llegar a ser incómodo. También carece de ese final amargo, por lo que el Bermudez Ron Viejo Blanco es un buen contendiente para una cubalibre o incluso un mojito, ambos más secos y por lo tanto menos empalagosos, que es el caso por el que no suelo tomar cócteles de estos. 

Sin duda este ron viejo blanco fue una sorpresa. En principio pensé que se trataría de otra muestra de ron blanco de esas que hacen simplemente para incluir algo barato, como a veces han hecho, pero dado mi gusto por los rones dominicanos y el hecho que muchos me parece que tienen sabores parecidos, este marcó una nota distinta y mucho más similar en carácter y cuerpo al de un ron tinto.

Esta experiencia fortalece mi opinión que no hay que ignorar un ron solo porque sea blanco. Ya la prueba principal la tenía con el Diplomático Planas, pero este ron más barato y más joven lo confirma.

Ficha Técnica:
Fabricante: Ron Bermudez
Nombre del Ron: Viejo Blanco
Marca: Bermudez
Origen: República Dominicana
Materia prima: Melaza
Edad: N/D
Precio: $15
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 73

Partagas – Serie D No. 3 EL 2006

Dentro del Caracas Cigar Club, como dentro de cualquier organización de personas con un gusto particular, hay todo tipo de personas. Hay algunos con los que tienes más tema de conversación que con otros, pero el tema en común siempre es el tabaco. Al final, no somos simples fumadores, sino que estamos apasionados por el tabaco, y aunque hay veces que me pregunto porqué sigo siendo socio, esto pasa normalmente cuando por equis razones tengo tiempo sin ir. Luego, finalmente, regreso y me doy cuenta porqué sigo con estos hermanos de la hoja.

Uno de ellos en particular es una persona con la que disfruto mucho hablando de tabaco porque a ambos nos gustan los cigarros difíciles de conseguir. No nos quedamos con los típicos Oliva, Alec Bradley o Padron, sino que nos regalamos e intercambiamos Chogüí, Black Works, Warfighter y ediciones especiales. Este amigo fue quien me regaló este Partagas como regalo de cumpleaños, precisamente diciendo que es un cigarro que no cree que pueda conseguir, mucho menos como regalo. Luego le compensé con un My Father solamente disponible en una cadena de tiendas en Florida, así que medianamente a mano quedamos.

Partagas - Serie D No. 3 EL 2006 01

En principio el cigarro me pareció bastante sospechoso, en parte por mis experiencias previas con habanos pero también porque los dígitos de Edición Limitada 2006 se ven bastante raros, muy separados y las anillas estaban sueltas en el cigarro. Es decir, estaban bien pegadas, pero como si el cigarro fuese de un cepo menor. Estudiando y revisando con otro amigo, que es experto en habanos, nos dimos cuenta que el diseño de las EL cambió aproximadamente en 2008, y esta obviamente es del diseño viejo así que, aclaradas las dudas y con unas buenas ganas de fumar, procedí con el cigarro. Siempre me llamó la atención lo oscuro de la capa, precisamente porque ha sido madurada y porque fue añejada un mínimo de 2 años antes de ser torcido. Aunque se ve rústica, no hay gran cantidad de venas en ella. Los aromas son escasos, pero incluyen melaza, cuero y toques de establo. Lo pico con mi guillotina en V y los aromas son más o menos los mismos de la capa, que incluyen melaza, miel, cuero y chocolate.

Partagas - Serie D No. 3 EL 2006 02

Efectivamente, en las primeras caladas desaparece cualquier duda sobre el cigarro. El tiro se siente un tanto apretado, pero dado que el cigarro tiene unos 13 años de torcido, no esperaría menos. Los sabores comienzan dulces, con grandes dosis de melaza y té, con un trasfondo de cuero y chocolate que realmente cubren el paladar y me dan matices muy agradables. El tiro no me da ni un problema y, salvo la ceniza negada a aguantarse mucho, el cigarro se comporta de maravilla. En la mano se siente como un cepo 50, pero viendo sus especificaciones, es de cepo 46.

Partagas - Serie D No. 3 EL 2006 03

Quizá estos años de guarda hayan «secado» un poco este cigarro, o al menos eso se siente en los sabores, como si el retrogusto me secara la garganta, o como cuando tomas un vino seco y sientes como los taninos te dejan una sensación áspera en la garganta. Pero los sabores principales son melaza, té, chocolate y cuero, siendo estos dos parte del retrogusto también.

Partagas - Serie D No. 3 EL 2006 04

En el segundo tercio se siente mucho menos dulce, quizá porque también esa sensación áspera pareciera aumentar, aunque con un poco de agua gasificada logro combatirla y eso siempre ayuda a disfrutar mucho más un cigarro. Con la desaparición del sabor dulce, se aprecia un sabor a tierra mojada que es acompañado por el té y el cuero, mientras que el chocolate se ha colocado como un sabor del retrogusto. La intensidad del cigarro estuvo en media-baja en el primer tercio y se coloca en media durante el segundo, con la misma tendencia de quemado, tiro y anillo de combustión perfectos.

Partagas - Serie D No. 3 EL 2006 05

Precisamente la astringencia se mantiene durante el segundo tercio e incluso hasta la mitad, mientras que el sabor de chocolate, que pensé que desaparecería al pasar de un sabor principal hasta toques suaves en el retrogusto, se mantiene ahí, incluso dando toques hacia el paladar, mientras que el cuero, tierra mojada y té parecen desaparecer a partir del ecuador del cigarro, por lo que da la impresión que viene un cambio, aunque siendo un habano no sé si sea muy positivo o muy obvio.

Partagas - Serie D No. 3 EL 2006 06

Efectivamente, el chocolate regresa en el último tercio y se combina con los retazos finales que quedan de cuero y tierra mojada, mientras que el té definitivamente se fue de este cigarro y la intensidad se mantiene en media durante casi toda la fumada. En el último tercio es menos astringente, aunque nada más cambia en términos técnicos, con un tiro, humo y anillo de combustión a la perfección.

El Partagas Serie D No. 3 EL 2006 mantiene una riqueza muy típica de los habanos buenos y me impresiona de principio a fin. Una vez que comprobé que se trataba de un habano original no tenía mayor duda de si sería bueno, pero sí tenía curiosidad de qué tal estaría un EL con 13 años de creado. El único aspecto negativo es esa sensación astringente que dura prácticamente todo el segundo tercio.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Partagas
Modelo: Serie D No. 3 Edición Limitada 2006
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Gorda (Gran Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $14,00
Puntuación: 91