En el largo y extenso mundo del tabaco, quizá una de las capas más reconocidas y admiradas (por muchos, aunque no todos) es la capa Connecticut. Mientras que la gran mayoría de los tabacos más fumados por la gente tiende a ser originaria de Centroamérica y las regiones más cercanas al ecuador, las zonas aledañas del estado americano de Connecticut son fértiles para la producción de tabaco, como lo han sido durante más de 100 años.

El tabaco que crece en el área que rodea el río Connecticut desde East Haddam, por Massachusetts, New Hampshire y hacia Vermont es de suelo limoso gracias a las condiciones dejadas por los glaciares que alguna vez cubrieron la zona.

Este tabaco suele crecer bajo la sombra de mallas que protegen a las hojas de la luz solar directa y los vientos, lo que hace que las hojas sean más delgadas, uniformes y flexibles. Las plantas también tienden a crecer mucho más que las que son expuestas a los elementos, por lo que el proceso permite cosechar mucho más tabaco.

Por lo general, las fumadas de cigarros con capa Connecticut tienden a ser más suaves. Esto no es porque la capa clara produzca una fortaleza menor, sino que la industria ha relacionado a los colores claros de las capas con fumadas cargadas con menor potencia, y los cigarros más oscuros tienden a tener mayor potencia.

Ya el estilo con el que se planta y cosechan el tabaco de Connecticut se ha regado por muchos países y no es solo en USA donde se cultiva este tipo de tabaco.

Pero, el color de la capa nada tiene que ver con la fortaleza de la fumada. La potencia se la da la tripa. Por lo mismo, hay cigarros que son de capa madura y son muy suaves, así como cigarros de capa Connecticut que son bastante fuertes. Lo que sí caracteriza la capa es la tendencia de los sabores.

Por ejemplo, los cigarros de capa Connecticut tienden a tener sabores sutiles, tipo nueces, cuero, madera o paja. Los cigarros de capa madura, por ejemplo, tienden hacia sabores de chocolate, y los de capa Habano que muchas veces se encuentran en el medio de estos dos extremos, tienden hacia sabores de cuero, café o almendras.

Ya sin más, estas han sido mis mejores experiencias con cigarros de capa Connecticut:

1. Joya de Nicaragua – Numero Uno

Mi mejor experiencia de 2020 fue con este cigarro, del cual no esperaba demasiado porque normalmente no esperaba mucho de los cigarros con esta capa. Esa tendencia ha sido cambiante conmigo y hoy en día me impresiona la cantidad de cigarros de esta capa que tengo, aunque el Número Uno me ha eludido. Lo he adquirido un par de veces, pero siempre termino fumándolo más rápido de lo que debería.

2. Southern Draw – Desert Rose

Este también estuvo entre mis mejores experiencias de 2020, pero este de #6. Sin embargo, el Desert Rose es una versión mejorada del Rose of Sharon, de la misma marca y apenas un toque más fuerte y más cremoso. El Rose of Sharon fue el cigarro que me cambió la opinión hacia los cigarros de capa Connecticut. Hasta que lo fumé, había probado uno que otro pero ninguno que me llamara demasiado la atención, quizá porque siempre buscaba sabores más fuertes. Pero tanto el Rose of Sharon como el Desert Rose son de fortaleza mayor a la habitual en cigarros de esta capa y realmente una maravilla.

3. Henry Clay – War Hawk

Uno de los cigarros de esta nueva tendencia de Altadis de crear productos y ligas nuevas. Algo que a la marca le hacía mucha falta, especialmente dado lo cambiante que es el mercado, pero también porque las marcas boutique estaban tomando una parte importante y las ligas de las marcas menos importantes se estaban quedando atrás.

Henry Clay era una de esas marcas, que siempre optaba por una capa Broadleaf para darle un cierto carácter a sus productos, pero no los hacía con aparentemente gran innovación. Eso cambió con el Stalk Cut, que fue de producción limitada y rápidamente salió del mercado. Sin embargo, para el War Hawk utilizaron Broadleaf en el capote, por lo que el cigarro mantiene sus sabores de capa Connecticut, pero con una dimensión de mayor fortaleza, típica del Broadleaf. Este es un cigarro bastante fuerte y consistente, pues lo he comprado durante algunos años y siempre ha sido igual de bueno, por lo que es parte regular de mi humidor.

4. Joya de Nicaragua – Antaño CT

Poco pensaba yo que me iba a encontrar a Joya de Nicaragua dos veces en esta lista, pero aquí está otra vez. Además, este Antaño CT también estuvo en mi Top de 2020. Pero llegué a él de pura casualidad, producto de un regalo de una persona a quien entrevisté en mis redes sociales y quiso hacerme un obsequio con algunos cigarros.

El Antaño CT es un Connecticut de fortaleza destacada, todo un «flavor bomb» y en cierta forma, similar al War Hawk. Pero tiene sabores más cremosos y típicos de esta capa. El hecho que haya recibido una caja entera me ayudó a cimentar ese cigarro como uno de mis preferidos y que en Venezuela haya alguien que los venda de manera casi oficial y abundante también ha hecho que se convierta en un cigarro de rotación constante en mi humidor.

5. Perdomo – Small Batch Series 2005 Connecticut

La línea Small Batch Series 2005 de Perdomo tiene un cigarro de capa Habano, otro Maduro y uno Connecticut. Pero Perdomo no es una marca que suelo comprar y las páginas en donde lo hago no siempre (por no decir nunca) han tenido este cigarro en Connecticut. El Maduro lo he comprado bastante y me gusta, aunque del Habano he conseguido mejores, incluso de Perdomo. Pero este Connecticut llegó como obsequio de un seguidor y realmente me impresionó. Acto seguido, comencé a buscarlo en las páginas que siempre compro y confirmé que no estaba.

Esta línea de Perdomo fue lanzada en 2015, cuando no era tan normal que las líneas se lanzaran con 3 capas distintas, por lo que llama bastante la atención esa visión de la marca de crear tres cigarros distintos con el mismo relleno pero apostar a sabores variados entre sí. Sobre todo porque siete años después, siguen dando de qué hablar.

A decir verdad hubiese esperado que mi lista de mejores cigarros Connecticut tuviese muestras de marcas más boutique. Pero, con excepción de Southern Draw, todas son bastante conocidas. Incluso, SD es ligada por AJ Fernandez, así que podría entrar en la misma categoría de comerciales.

Sí tengo algunas menciones honorables, como el Nomad Connecticut Fuerte y el Black Star Line War Witch, que son boutique, pero su puntuación final no estuvo a la altura de las anteriores, pero me gustaron mucho también.

Durante algunos años estuve muy en contra de probar los Connecticut y las pocas experiencias que tuve no me gustaron nada, como sucedió con el Macanudo Café o el Padrón Dámaso, quizá porque son del estilo suave y medianamente plano de los cigarros de esta capa. Pero cuando te abres a nuevas experiencias y te propones probar más, el abanico de sabores a disposición se expande considerablemente.

Estar suscrito a packs mensuales me ayudó a esa apertura, pues ya tenía los cigarros y no había mucho que hacer. Definitivamente no los hubiese comprado por mi cuenta. Si probar Connecticut no está dentro de tus planes próximos, te recomiendo que hagas un espacio con cualquiera de los mencionados en esta lista.

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