Ron: La Favorite Coeur Rhum

Recuerdo que hace unos meses estaba organizando junto con la gente de Rumbullion Club una cata de rones del mundo, dividida por las regiones principales del Caribe. Es decir, un ron de estilo inglés, estilo español y estilo francés. El ron de estilo español fue fácil de encontrar, pues optamos por uno venezolano con 12 años de añejamiento. El ron de estilo inglés tenía 15 años de añejamiento y también decidimos poner uno de Demerara, por su increíble diferencia contra otros rones del mismo estilo, igualmente con 15 años de edad. Complicado fue escoger un ron de estilo francés, pues nuestro objetivo de precio menor a $100 por botella no estaba fácil en un ron agrícola, pues sus precios por productos con menos de 5 años de añejado se equiparan a los de rones de otros países con edad superior a 10 años.

Estando claros que con un objetivo de precio de $100 como máximo no íbamos a conseguir un ron de edad similar a los que estábamos usando pero de estilo francés, quisimos más bien apuntar a algo que nos haya gustado. El primero que pensé fue el Clément Select Barrel, pero muy para mi sorpresa este ron no tiene la denominación de origen de Martinica. Así que descubrimos que teníamos un filtro adicional que cumplir y eso nos llevó a considerar este La Favorite, que además de ser un agricole premiado y dentro de la apelación, sino que además estaba recomendado por un amigo que lo probó.

Así que pedimos el ron y luego de investigar un poco y ver otras opciones, dedujimos que la juventud de este ron no se podía equiparar con los otros que habíamos escogido para la cata y que el ron agrícola iba a quedar muy mal parado, cosa que no era justa. Así que esta botella venía para Venezuela cuando se tomó la decisión de no usarla en la cata, pero que igual valdría la pena tenerla a la mano.

La Favorite es hecho por la destilería la destilería del mismo nombre, que tiene una producción modesta de unos 600 mil litros anuales. Fue fundada en 1851 a partir de una plantación de azúcar llamada La Jambette. En 1891, luego de sufrir varias dificultades financieras, un huracán acabó con ella y su reconstrucción tomó casi 20 años. En 1909 se aseguró que las vías del tren de Martinica pasaran por la destilería, lo que aseguró que su distribución fuera regular. Este Coeur Rhum es una de sus versiones más básicas, con un añejamiento que alcanza los 18 meses. Claro, siendo venezolanos y teniendo en Venezuela el estilo español, ver un ron de 18 meses te puede hacer arrugar la nariz. Pero el ron a partir de jugo de caña envejece muy diferente al de melaza y quizá por una producción menor, el total disponible es mucho menor, lo cual afecta el precio. El ron es embotellado a 40%.

El ron es extremadamente fresco en nariz, muy herbáceo y por lo que he leído se trata de una mezcla de ron blanco muy joven con rones un tanto más añejados, aunque estos colores me llevarían a pensar que es un ron de más edad. Pero los aromas son verdaderamente agrícolas: tierra, herbáceo, caña cruda y notas florales más de rosas que cualquier otra cosa.

En boca es igualmente fresco, pero no tan franco como pensé después de los aromas. Mientras que los aromas son herbáceos, los sabores son más frutales, destacando manzana verde, paja, caña, notas vegetales y pimienta. También hay notas saladas y almendras, y unas notas ligeras de madera, consistentes con tan poco tiempo en barricas, pero la complejidad es sorprendente en términos generales para un ron tan joven. Más sorprendente aún es que los sabores no terminan ahí y al cabo de un rato hay notas adicionales de chocolate negro, grama recién cortada y cáscara de limón, en el retrogusto principalmente.

Creo que este La Favorite es un ron que tiene mucho más que ofrecer y que será solo el añejamiento lo que le saque a relucir esa calidad. No pongo en duda alguna que no podría contra los otros rones que teníamos alineados en la cata, pero para probarlo de manera independiente está muy bien. No es muy complejo, pero tiene sabores variados y en cada paso de la cata ofrece algo distinto. Pero no es un ron que pretenda ser más de lo que es y para un ron agrícola con menos de dos años de añejado y menos de $50 de precio (en USA), está muy decente.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Favorite Distillery
Nombre del Ron: Coeur Rhum
Marca: La Favorite
Origen: Martinica
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 18 meses
Precio: $48
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85

Chogüí – Dos77 Corojo (Rogusto)

Parece mentira que haya sido hace más de cinco años que hice la reseña original del Dos77 de Chogüí, una de las primeras marcas super boutique que pude probar y una que pude recomendar a muchos amigos y conocidos. En ese momento le puse 92 puntos, marcándolo como parte de mi Top 10 durante varios años y comprobando cada vez que lo probaba que merecía estar entre mis mejores experiencias. La marca es de un señor dominicano llamado Victor Nicolás, quien contrató a Leo Reyes para hacer la liga en la fábrica de Chico Rivas, conocida como Top Secret Nest. En 2018 Victor Nicolás decidió alejarse del negocio del tabaco y no fue sino hasta febrero de 2021 que anunció que regresaría con una nueva versión del Dos77 y una distribución en USA a cargo de Venture 1492, una empresa de Kyle Gellis, de Warped Cigars.

La razón principal por la que la liga del Dos77 es nueva es que no pudieron encontrar con cantidades suficientes de la capa del original, pero sigue siendo un puro dominicano, esta vez con capa Corojo. Por el momento solamente está disponible en el llamado rogusto, con medidas de 5,5 x 50. Dicen que eventualmente habrá más vitolas, pero de momento el solo ver el cigarro nuevo me llena de emoción. El cigarro fue obsequio de un amigo quien estuvo unos meses en República Dominicana por trabajo y en lo que vi que Cigar Market tenía los cigarros le rogué que fuese a buscar unos. Esta nueva capa se ve con muchos más detalles que la anterior, que era casi perfecta. No obstante, se siente bien torcido y con aromas a cuero y jarabe de maple, mientras que en el pie se siente chocolate, avena y pimienta. En la calada en frío los aromas no son tan francos, aunque hay una sensación ligera de vainilla, pimienta y dulce de frutos rojos.

La época de lluvias en Caracas ha sido intensa este año y me da miedo que la humedad en el aire afecte los cigarros, cosa que me ha pasado antes. Afortunadamente el Dos77 Corojo no parece muy afectado y el tiro, aunque ligeramente apretado, está bastante bien y permite apreciar desde las primeras caladas sabores de aserrín, nueces, madera mojada y toques de tierra. También hay una sensación picante mucho más intensa de lo que esperaría en un cigarro dominicano, pero al cabo de la mitad del primer tercio parece desaparecer, al tiempo que los sabores de tierra se hacen más dominantes. Durante el resto de la fumada, al menos en esta sección, se aprecian también notas minerales y un dulce afrutado, mientras que la densidad del humo hace que los sabores se sientan casi masticables. El retrogusto es complejo y variado, con notas de nueces, salsa inglesa y whiskey americano. El cigarro quema muy bien y la ceniza se siente bastante sólida, incluso con movimientos constantes y un anillo de combustión que no es del todo recto pero no preocupa. Intensidad de los sabores es alta y la fortaleza del cigarro media-alta.

Esa intensidad de los sabores en el primer tercio lamentablemente se tradujo en una sensación de que el cigarro carecía de equilibrio, pero esto afortunadamente se resuelve en el segundo tercio. Los sabores de tierra siguen siendo dominantes, pero son acompañados por nueces en ese liderato y entre los secundarios se encuentran los de crema, especias, sal y pimienta en el centro de la lengua. Esa cualidad masticable de los sabores sigue presente, gracias al humo y al hecho que es un cigarro muy bien construido. Aparecen sabores de mantequilla de maní cuando supero la mitad del cigarro, que es más o menos cuando decidí tratar de quitarle la anilla y cuando la impresionante decidió que no se iba a sostener más sobre el cigarro. En el ecuador también aparece un sabor cítrico a cáscara de limón amarillo y una sensación tostada. El retrogusto es de pimienta aromática, tierra, cuero y crema, mientras que la intensidad de los sabores ahora es media-alta y la fortaleza sigue siendo media-alta.

Me sorprende que al momento que cayó la gran columna de ceniza, el Dos77 Corojo comenzó a producir una nueva columna de ceniza, lo que me hace pensar que si la anilla hubiese sido menos problemática, quizá la habría podido mantener. En realidad la anilla salió fácil, pero había un tema de movimiento y posición que no favorecía un mantenimiento fácil. Los sabores de tierra se colocan en un punto más secundario del sabor de nueces en el último tercio, mientras que hay una sensación de galletas de soda saladas en el paladar, o lo que se conocía como Saltinas. La pimienta parece haber desaparecido del retrogusto, sustituida por algo que me recuerda el pan tostado y eso ayuda también a suavizar la sensación más agresiva de otros sabores que existían hasta este tercio. En efecto, el último tercio es de intensidad media-alta en sabor, pero de fortaleza media, aunada a los sabores más cremosos como nueces y pan. La construcción se mantiene perfecta y en realidad marco una hora y 50 minutos de fumada, que en un robusto es más que respetable, incluso si es un robusto extra.

El origen del nombre de este cigarro viene de cuando la primera edición de la marca, que en ese momento se llamaba Primera Edición, estaba siendo transportada de Tamboril a Santo Domingo, la caja número 277 se perdió en el camino. En tributo a la caja que se perdió, el cigarro en el que Primera Edición se convertiría, se llamó Dos77. Uno de los aspectos que estoy seguro que permitió que el Dos77 original tuviera bastante éxito y que la marca fuese más reconocida fue su precio, situado en menos de $8 por unidad. Este nuevo Dos77 Corojo viene con un precio de $12 por unidad, lo cual es más de 50% por encima y creo que será ese su mayor enemigo. El otro aspecto es la fumada, que es contraria a lo que la mayoría de las fumadas deben ser; este cigarro comienza agresivo y fuerte, pero termina suave y sutil. El grueso de los cigarros que he fumado en mi vida son al revés, incluso los amados habanos que muchas marcas buscan imitar son así. Es un buen estilo y es el que a muchos nos gusta. El problema con el estilo de este Dos77 es que los sabores saturan la lengua, el paladar y la nariz en el primer tercio, y cuando se va suavizando, siento que me estoy perdiendo de otros sabores. No diría que es un problema de construcción y la columna de ceniza que logré pareciera confirmarlo, pero quizá es un tema de liga. No es algo que me moleste ni me impida fumarlo, ni mucho menos voy a descalificar el cigarro por ello, pero ciertamente no es uno que colocaría en mi Top 10 de por vida como sucedió con el original.

Ficha Técnica:
Fabricante: Top Secret Nest
Marca: Chogüí
Modelo: Dos 77 Corojo
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Rogusto (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Corojo)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Piloto Mejorado)
Precio: $12,00
Puntuación: 88

Ron: Burla Negra

El Ron Burla Negra tiene su origen en el Caribe, aunque la botella no especifica el país. Es añejado en Galicia, España, en barricas de roble blanco francés (limusín) que antes envejecieron vino albariño, durante lo que la botella especifica como 24 mareas vivas, o lo que podríamos interpretar como 24 ciclos lunares, en los que cada uno se aproxima a un mes. Es decir que el ron tiene alrededor de dos años de envejecimiento. Hasta ahí suena como una propuesta atractiva y aunque en Galicia no hace mucho calor, puede ser muy interesante lo que aporte una zona costera con tanto viento.

Lo que no suena tan atractivo es que en las barricas donde se añeja el ron también hay agua de mar. Aunque esta es proveniente de las Islas Cíes, un grupo de tres islas que ocupan unos 7 kilómetros de largo por 2 kilómetros de ancho y se ubican a unos 2,5 kms. de la costa gallega, y las imágenes del lugar son muy bonitas, incluso con sus tres habitantes (es un parque nacional), no deja de ser agua salada. Esto supuestamente es para aportarle un punto salino que era característico en el ron que tomaban los piratas en sus viajes trasatlánticos.

Cuenta la leyenda que estos barcos cargaban barricas de ron que rellenas de agua de mar cuando viajaban de Europa al Nuevo Mundo y que iban llenas a fin de mantener el barco equilibrado. Cuando llegaban a América, les vaciaban el agua de mar y las rellenaban con ron. Pero ese vaciado era muy manual y obviamente carecían de sistemas que les permitieran limpiar a fondo las barricas, por lo que los rones siempre tenían un punto salino y las barricas tendrían agua de mar en su interior a la hora de ser rellenadas de ron.

Por otro lado, Burla Negra era el nombre del barco del temido pirata Benito Soto Aboal, nacido en Pontevedra en 1805 quien inicia su último viaje en 1828, luego del cual fue capturado y ahorcado en Gibraltar en 1830.

El ron es embotellado a 40% de alcohol, aunque he visto versiones de 42%.

El hecho que la botella es negra dificulta bastante evaluar cuánto queda en la botella antes de servirlo, pero esto tiene doble propósito al permitirte servir muy poco, que es suficiente para lo que quieres probar.

En nariz es interesante, es llamativo, tiene notas distintas al habitual y algunas esperadas. Hay caramelo y notas dulces generales, almendras, una cierta nota achocolatada que no termina de «enseriarse» y un aroma que me recuerda a cuando abres la lata de galletas danesas. Sin duda me llama bastante la atención probarlo.

Craso error.

Es imposible no poner una cara de asco y prácticamente arquear cuando tomas el ron. La inclusión de agua salada produce una combinación entre creer que el ron está malo y saber que el ron no puede estar bueno. El sabor de sal en el ron es terrible, pero más aún es la creencia que tener ese sabor es algo positivo. Una vez superada esa barrera de sabores (lo cual no fue tarea fácil), tiene notas de naranja confitada, vainilla, una fuerte y dominante nota mineral que más bien pareciera hierro y sal, y ciertamente las notas salinas ocupan el 80% del sabor.

Históricamente hemos aprendido que los piratas eran saqueadores y asesinos, y en lo personal no me gusta rendirles tributo ni celebrarlos. Pero si este es el ron que debían tomar, siento que se lo merecen. Pero no es un producto que compraría para disfrutar, aunque en realidad es muy divertido verle la cara a quien lo prueba por primera vez.

Ficha Técnica:
Fabricante: Galician Original Drinks
Nombre del Ron: Burla Negra de Batea
Marca: Burla Negra
Origen: «Caribe», pero embotellado en España
Materia prima: N/D (pero parece Melaza)
Edad: 24 «mareas vivas», o alrededor de 2 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 72

Arturo Fuente – Rare Pink Vintage 1960 (Work of Art)

No es muy común que Arturo Fuente lance un nuevo producto, o al menos uno que implique nueva anilla. Muchos de los productos de la marca tienen anillas similares, con el simple cambio el fondo, que puede ser negro o verde. Pero 2020 le sirvió a la marca para destacarse mucho más en redes sociales, que respondieron con creces cuando la marca lanzó el nuevo Rare Pink Vintage 1960. El color y la línea ha sido creada con el objetivo de donar fondos a la investigación del cáncer de seno. La liga fue creada por Carlos “Carlito” Fuente Jr., quien fue inspirado por su hija Liana, quien perdió a su abuela y su tía a este tipo de cáncer. Efectivamente, el color rosado es indicativo de la investigación del cáncer de seno y fue integrado tanto a las anillas como a las cajas de este cigarro.

Aunque muchos de los elementos de la liga no son compartidos por la marca, la capa es Habano ecuatoriana de la familia Oliva y la tripa incluye tabaco de Nicaragua, pero no especifica más nada. El cigarro es fabricado en República Dominicana por Tabacalera A. Fuente y Cia y se encuentra disponible en seis vitolas distintas, incluyendo una que lleva el dudoso nombre de Sophisticated Hooker (Prostituta Sofisticada), aunque el que estoy probando hoy se llama Work of Art. La capa tiene una apariencia ligeramente oleosa, aromas a tierra, cuero y una nota perfumada, mientras que su forma de salomón ciertamente no pasa desapercibida. Como aprendí en mi curso de habanos, los figurados se cortan en V y eso garantiza el mejor tiro, apreciando aromas interesantes a tierra mojada, cuero, paja y caramelo.

Decir que un tabaco sabe a tabaco es como decir que un ron sabe a ron, pero el Rare Pink efectivamente abre con notas de tabaco rico, puro y es acompañado por sabores de nueces, café, madera y notas cítricas también. Efectivamente, el sabor de tabaco rico y abundante es el principal, acompañado en ese liderato con nueces, mientras que los otros sabores se colocan al fondo, aunque en el retrogusto está presenta la madera y al cabo de unos minutos también aparece pimienta en el retrogusto, pero no se llega a sentir esa nota picante en la lengua, lo que denota un añejamiento correcto de las hojas. El anillo de combustión es recto y el encendido lo hice con una llama mínima, que permitió que el cigarro quemara correctamente desde ese punto mínimo en el pie hasta cubrir de manera uniforme la fumada y producir una ceniza blanca y muy bien puesta. La intensidad es media y la fortaleza igual.

En el segundo tercio destacan sabores de tierra mojada, al mismo nivel del tabaco natural, mientras que los sabores de nueces acompañan a los de cítrico, café y madera en el fondo. En el retrogusto la pimienta es el único sabor, pero no es algo invasivo, sino lo que le da una potencia calmada al cigarro y me lleva a disfrutar cada calada sin mayor tapujo. Intensidad media y fortaleza una raya sobre media, pero todavía en el mismo renglón, mientras que el quemado es perfecto. La ceniza no aguanta tanto porque con el movimiento de quitarle las anillas siempre se cae y dado que el cigarro es casi que pura anilla, no me da la oportunidad de mantenerla.

En el último tercio se concentran los sabores que he sentido hasta el momento en el cigarro, con notas similares a las del tercio anterior, en donde el tabaco y la tierra se colocan de primero, la pimienta de segundo y el sabor de madera aumenta en su intensidad. En el fondo se mantienen los sabores a cítricos, nueces y café, y es así como se mantiene hasta el final, una hora y 10 minutos después de encenderlo, con una intensidad media-alta en esta última sección y una fortaleza media. El cigarro lo fumé hasta el último milímetro posible y de haber tenido un palillo de dientes, lo hubiese usado. El humo fue abundante hasta la última calada.

El Rare Pink Vintage 1960 hace honor a su nombre en el sentido que se siente como un cigarro vintage, quizá no algo con 70 años de guarda, pero sí se siente como los cigarros de antaño, atreviéndome incluso a compararlo con un habano. No quiero salir a decir que Arturo Fuente hace cigarros como los habanos y que tienen el sabor cubano ni inventar nada parecido porque no lo es, pero esa tendencia a comenzar suave, terminar más fuerte y dar este tipo de sabores que no son tan partidarios de la capa sino más del blend es muy típico de los habanos, y así se comporta este. Es curioso porque la vitola Work of Art también existe en el Hemingway, pero este es otro cigarro completamente. El precio de $11 es muy acorde a esta calidad y en cierta manera podríamos decir que está hasta barato, pero su producción es limitada y eso dispara muchas veces los precios, que es el único defecto que le puedo encontrar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Rare Pink Vintage 1960
Dimensiones: 4⅞ x 46/60
Tamaño: Work of Art (Perfecto)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: N/D
Tripa: N/D, Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 92

La Hacienda Santa Teresa

En lo que ha sido una serie de asombrosas coincidencias, cuando mi rutina semanal en relación al tabaco y los destilados se basa en una cata que suele ser los miércoles y un par de reuniones con amigos a fin de fumar dos veces adicionales a la semana, la última semana de septiembre se caracterizó por nada de eso.

Comenzando que martes, miércoles y jueves estuve haciendo el curso de Habanos Jr. y Sr., el viernes tenía una reunión de asesoría de comidas con un restaurante en el que organizaré una cata pronto, pero esta reunión se vio suspendida (por mi parte) debido a una visita a la Hacienda Santa Teresa en El Consejo, estado Aragua.

Era la primera vez que los visitaba, principalmente porque no soy una persona de manejar muy lejos y porque en realidad la mayoría de la gente que he visto que va, lo toma como una fiesta muy grande, en donde básicamente se trata de tomarlo todo y recordar poco. No obstante, un amigo me dijo que es una experiencia muy divertida e interesante, así que decidí anotarme. También pasaba que éramos un grupo pequeño (8 personas en total).

Llegando a las 10 de la mañana, nos dispusimos a visitar la sección más antigua de la Hacienda, en donde encontramos los primeros implementos y artilugios de destilación que utilizaba la hacienda desde 1796.

Posteriormente nos dirigimos a la sección de destilación, aunque es más como un mural en donde está explicado el proceso y es la guía del paseo quien nos da detalles. No deja de ser interesante, pero está obviamente simplificado a fin de hacer el paseo lo más entretenido posible sin llegar a aburrir. Pero también llama la atención que siendo un grupo más «experto» en el tema, la guía sabía todo sobre el ron y respondía con lujo de detalles cuando se dio cuenta que éramos un poco más duchos que el visitante promedio.

Luego pasamos al área de añejamiento, en donde la fotografía está prohibida, pero pudimos observar y oler una de las tantas bodegas de añejamiento, ver varias barricas e incluso constatar no solo los precintos fiscales sino también algo sobre el tiempo que llevan añejando. Para mi sorpresa también habían barricas de limusín francés, que no era lo que esperaba ver. Se utilizan para rectificar y afinar un poco los destilados finales, aunque no haya un producto de la marca que oficialmente pase por este tipo de madera.

Posteriormente visitamos el área de embotellado, en donde vimos todo ese ensamblaje final del producto, la puesta de la cera sobre la botella y el etiquetado. Insisto, casi todos estos pasos fueron muy sencillos y simplificados, sin duda a fin de hacer el paseo lo más entretenido posible y sin que deje de ser didáctico.

Finalmente llegamos a la sala de Reserva, o al menos eso creo que se llamaba. Aquí pudimos ver las distintas barricas privadas que son adquiridas por personas y empresas y que son contienen el equivalente a unas 300 botellas y cuyo costo ronda los $14.000.

Al final de esta área nos encontramos con una mesa en donde estaban las copas dispuestas para una cata especial del 1796. Cabe destacar que hasta este punto habíamos disfrutado de un cóctel con el Gran Reserva y otro con el Linaje.

Lo que hizo interesante a esta cata es que primero nos explicaron con lujo de detalles y con disposición a cualquier pregunta el proceso que arma el Santa Teresa 1796. Cómo se añejan los rones, cómo llegan a la solera, cómo esta solera funciona y los detalles y preguntas que todos hicimos fueron respondidos, e incluso algo aportamos nosotros con la explicación de otros procesos de otras empresas fuera de Venezuela.

Sin embargo, la cata que hicimos fue muy interesante porque consistía básicamente en el Santa Teresa 1796 deconstruido. Probamos los distintos elementos que conforman el 1796, incluyendo un ron ligero de 4 años de añejamiento, un ron pesado de 5 años de añejado y un ron de alambique sin edad declarada y todos sumamente complejos, con sus diferencias. Finalmente, un ron ligero de 35 años de edad. Estos cuatro rones son combinados y son los que se introducen en el primer nivel de la solera; cabe destacar que también probamos la combinación de esos 4 rones en una copa, o lo que se conoce como Relleno de Solera. El sexto producto que probamos fue el 1796 de la botella, primero solo y luego acompañado de jamón serrano, chocolate negro y queso camembert.

Como último paso probamos un cóctel llamado Cojonudo, que consiste simplemente en Santa Teresa 1796, agua con gas y una cáscara de naranja. Un cóctel sencillo que sin duda realza la calidad del ron.

Finalmente nos dirigimos al almuerzo en la hacienda, en donde pudimos comer una carne que estaba en su punto y unos acompañantes interesantes, aunque las raciones eran para niños. Pero luego de tanto ron tan distinto, lo único que quería era fumar un buen cigarro acompañado de este excelente ron. Tuvimos la suerte de conocer en esta fase final y antes de almorzar a Nancy Duarte, la nueva maestra ronera de la marca y a Victor Carbonara, aunque yo lo conozco y he compartido varias veladas con él, pero es un gran bartender oficial y embajador de la marca.

Después nos sorprendió una lluvia increíble y dado que la hacienda no queda especialmente cerca de Caracas, emprendimos la salida y el caótico regreso, en el cual afortunadamente no iba manejando, pero que fue igualmente vertiginoso. Pero no dejó de ser una experiencia global muy interesante y gratificante. Sin duda veré al 1796 con otra visión, aunque es un ron que siempre me ha parecido espectacular, aunque no esté entre mis preferidos.

Un buen grupo

AJ Fernandez – San Lotano Maduro (Robusto)

En el gran universo de cigarros que encontramos hoy en día, es relativamente común llegar a un cigarro en el que AJ Fernandez tenga algo que ver. Sea de su fábrica, su liga o que simplemente Abdel lo haya «mejorado». Pero para llegar hasta donde está, AJF ha tenido que hacer bastante y eso comenzó con ligas exclusivas para una tienda que se llama Cigars International y productos como Man O’ War, Ave Maria y Diesel, que realmente lo pusieron en el mapa de los boutique, aunque tuvieran por detrás un músculo financiero grande como es el de CI. Pero cuando finalmente lanzó su marca AJ Fernandez Cigars, el cigarro con el que se puso en el mapa fue definitivamente el San Lotano Oval, que lanzó en 2010 o 2011. Para 2012, AJ decidió incluir una versión de capa madura a la línea de San Lotano, con una capa del mismo origen (Habano ecuatoriano) pero madurada, que promete una fumada algo más intensa de sabores. Luego vendría una gran variedad de productos adicionales en la liga, como el Dominicano, Bull, Requiem Connecticut, Requiem Maduro y Requiem Habano, ya con nuevas anillas y demás.

Pero estamos en 2022 y este San Lotano Maduro ya no existe en la oferta actual de la marca. Este cigarro es de 2017 y me lo regaló un buen amigo que dio con una caja de ellos. Es un cigarro impresionante, no solo por tener la anilla antigua, sino de por sí se siente como un cigarro imponente y con buen peso. La capa tiene fuertes aromas a café, cuero, establo y pimienta. Es ligeramente esponjoso, pero eso solo demuestra lo bien hecho que está y cuánto ha mejorado con cinco años de guarda. La calada en frío tiene aromas a café, chocolate y pimienta. Sin razones para celebrar sino solo para disfrutar, le doy fuego al cigarro.

Como era de esperar, el San Lotano Maduro comienza fuerte de pimienta, pero por esa capa madura los sabores a chocolate también son fuertes y le acompañan en menor escala los de cuero, madera, café espresso y tierra, en distintos niveles y todos notables. La pimienta es el primero en desaparecer, o más bien evolucionar hacia algo menos especiado y mantiene una progresión hacia abajo hasta casi desaparecer al final del tercio. Esto lleva la tendencia de sabores a terminar en casi medio al cabo del primer tercio y la fortaleza en media, mientras que el anillo de combustión es obviamente variable y esa es la única marca negativa porque el tercio y la quemada van con buen ritmo.

Los problemas de quemada parecen corregirse en el segundo tercio, aunque esto pareciera ir de la mano con la soltada de la primera ceniza, a la que le acompañó un retoque a fin de emparejar la quemada. A partir de ese punto la quemada fue más uniforme. En cuanto a los sabores, la pimienta sigue presente, pero muy en el fondo y el resto de los sabores son muy similares a los del tercio anterior, aunque el de café está mucho más presente en el paladar, el de cuero lleva la intensidad media y el de tierra está un poco por encima de la pimienta. La construcción se destaca finalmente y tanto fortaleza como intensidad se sitúan en media.

Pocos cambios en el último tercio, siendo el sabor de pimienta el que regresa con mayor intensidad, elevando un poco la fortaleza del cigarro pero no con ella la intensidad de los sabores. La quemada y el anillo de combustión siguen siendo lo que esperaba, aunque sí se me apaga una vez, quizá por negligencia mía. Al cabo de una hora y 15 minutos, este San Lotano Maduro llega a su fin, un tanto más caliente de lo que esperaba, pero por demás perfecto de construcción.

Lo que más me sorprendió de este San Lotano Maduro, además de su edad y el hecho que se fuma muy bien, es lo diferente que es con respecto al San Lotano original. Mientras que el original es complejo y variado de sabores, la versión madura es considerablemente más plana. Sorprende aún más que la capa es esencialmente la misma, solo que tiene una fermentación distinta, pero también demuestra cuánto puede cambiar un cigarro con simplemente un cambio minúsculo en su fermentación. Sin embargo, no quiero decir que sea un mal cigarro, porque no lo es… es bueno, es sabroso y es una fumada que disfruté bastante, solo que no tanto como la del original. El original tiene una complejidad que no está en este, mientras que este tiene unos sabores a café y aromas a chocolate que no están en el original. ¿Valen la diferencia esos sabores? No. Pero sigue siendo una buena fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: San Lotano Oval Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (tripa secreta de AJ), Honduras
Precio: $9,00
Puntuación: 85