Stolen Throne – Three Kingdoms (Robusto)

Esta marca Stolen Throne es una de la que no he probado mucho, pero realmente lo que he fumado me ha encantado. Hace unos años tuve la suerte de probar uno llamado Crook of the Crown y me pareció increíble y no es un cigarro demasiado caro, pero su producción limitada ha hecho que sea difícil coincidir entre que tenga dinero, me acuerde y esté disponible. Pero hace unos meses se alinearon las opciones y compré ese y este Three Kingdoms, que vino muy recomendado por la página: Cigar Federation. Se trata de un cigarro con capa Habano oscuro ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses. Las ligas son creadas por Noel Rojas, quien al igual que estos cigarros ha hecho otro que me gustó mucho, que se llama Project 7.

La diferencia de precios entre el toro y el robusto era notable, y como siempre soy más partidario de esta vitola, decidí aprovechar la indirecta del destino. Esta capa Habano es bastante venosa, sin duda por esa cualidad de ‘oscuro’ que lleva en su nombre y aromas a establo y madera, bastante fuertes y penetrantes para un cigarro de estas dimensiones. El pie es ligeramente cubierto pero no del todo, así que permite apreciar algunas notas a establo que pueden o no ser de la capa también. Lo pico y en la calada en frío aprecio notas dulces, florales y un leve chocolate. El cigarro se siente pesado y esto promete, pues muchas veces ese peso se traduce en un tiro apretado, pero en este caso el aire pasa perfectamente.

El nombre de este cigarro se traduce a Tres Reinos y desde la primera calada parece que hay que luchar a capa y espada por cada uno, pues las notas picantes son agresivas y fuertes, pero tienen un toque dulce también y este se mantiene durante todo este tercio. Quema muy bien, uniforme y con humo muy abundante, que me hace darle caladas cortas desde el inicio y son estas las que me permiten apreciar matices de café, nuez moscada, nueces saladas y la pimienta negra del retrogusto. En lo que pruebo darle caladas más largas o profundas, la pimienta es el sabor dominante y casi único, así que aunque el cigarro es relativamente corto, tal parece que la fumada obligará a que dure un tiempo respetable a fin de sentir sabores y aromas interesantes. A lo largo del tercio hay una que otra nota a chocolate, pero nada que pueda identificar como ‘el sabor’ del segmento más allá de los mencionados.

Ese toque de chocolate que se sintió levemente en el primer tercio aflora un poco más en el segundo y se combina con los sabores de café para darme una combinación como de mocha, que combina con el sabor de nueces que ya para este punto son tostadas, vainilla, nuez moscada y la permanencia de la pimienta tanto en el paladar como en el retrogusto. Esta combinación y los matices que parten de ella hace que la experiencia se sienta bastante compleja, sobre todo con la fumada lenta y siento que el cigarro ‘premia’ esa paciencia en la fumada. En construcción, la capa parece un poco frágil con uno que otro astillado que afortunadamente no llega a más y la ceniza es menos compacta de lo que quisiera, lo que hace que suelte varias escamas sobre mi pantalón. Pero poco me molesta con esta complejidad de sabores.

Bastante he mencionado sobre lo positivo que es acompañar la fumada, sobre todo de cata, con agua gasificada y es algo que suelo hacer. Sin embargo, a mi hija de 2 años le encanta el agua gasificada, supongo que por el cosquilleo que le hace en la garganta, por lo que cada vez que saco una botella para acompañar la fumada, en realidad me tomo como una cuarta parte de ella. Por ello, he dejado de fumar con agua gasificada y comenzado a tomar agua sin gas cuando siento sequedad. A lo que voy con ello es que estoy en el último tercio del Three Kingdoms y no he necesitado tomar agua, con todo lo picante y hasta agresivo que podría calificar a este cigarro. En el último tercio los sabores son de vainilla, madera, pimienta, maní y nuez moscada, con diversos matices entre ellos y esa fortaleza de un robusto que realmente me gusta. Me toma una hora y 20 minutos dejarlo, en un punto en que se estaba haciendo un poco desagradable por el golpe de nicotina.

Hay algo que no mencioné en la reseña, principalmente porque creo que sería demasiado larga, pero es que el anillo de combustión varió bastante, aunque solo requirió un par de retoques. Pero comenzó bastante bien en el primer tercio y luego se desvió en el segundo y para el tercero estaba menos desviado, pero diagonal. Con cigarros relativamente pequeños como este, no es muy productivo darle muchos retoques, por lo que evito hacerlo. En un toro le habría dado más, pero la experiencia no lo requirió, pues aunque no hubo un sabor destacado que impresionara más que los demás, lo que sí me gustó fue la facilidad con la que el cigarro soltaba sabores y la combinación de ellos en la experiencia. Sin duda que es otra experiencia muy gratificante con esta marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rojas Cigar Factory
Marca: Stolen Throne
Modelo: Three Kingdoms
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 89

Ron: Monymusk 14 Year EMB Plummer (Continental y Tropical)

Por primera vez en 305 años, la compañía importadora holandesa Scheer junto con la italiana Velier, se pusieron de acuerdo para colocarle su nombre a una etiqueta sobre un producto revolucionario en la historia del ron. Precisamente, se trata de un lanzamiento doble que da la oportunidad de probar y comparar dos rones jamaiquinos, producidos en la misma destilería, añejados por el mismo tiempo, pero en sitios diferentes.

Mucho se ha hablado y asegurado desde siempre sobre la diferencia que hace en el destilado el lugar de su añejamiento. Es más, durante mucho tiempo se ha discutido que si un ron (o un destilado en general) añeja en una zona tropical, donde la temperatura es más o menos uniforme durante todo el año, con alta humedad y diferencias notables entre el día y la noche, el producto final añejará durante todo el año. Versus en países como Inglaterra o Escocia, en donde si bien estas condiciones «tropicales» se pueden cumplir durante algunos meses, habrá una mayor predominancia de temperaturas frías durante las cuales el destilado no añeja. Por eso se dice mucho que el añejamiento que un whisky logra en 12 años, lo alcanza un ron en tan solo 3 o 4 años.

Este producto que tuve la oportunidad de catar fue en la terraza de Rumbullion Club, en una cata absolutamente excepcional.

Ambos rones nacen en Jamaica, en donde son destilados. Uno de ellos permanece en Jamaica, en donde añeja durante 14 años. El otro es transportado a Liverpool, en Inglaterra, en donde añeja por el mismo período. Ambos son embotellados directo de la barrica, sin azúcar, sin aditivos y sin dilución.

El que es añejado en Inglaterra es embotellado a 64,8% de alcohol, mientras que el que añeja en Jamaica entra en la botella a 69,7% de alcohol. Pero más allá de estos contenidos tan altos y excepcionales, lo que más destaca es la cantidad de ésteres que se encuentran en cada botella. Los ésteres son sustancias químicas que se forma cuando se combina un ácido con un alcohol, y se le extrae el agua. Se puede decir que es lo que le aporta los distintos sabores al ron (y a cualquier destilado) y es medible en gramos por hectolitro.

El ron añejado en Inglaterra contiene 129,9 grs/hcl y es un blend de 12 barricas envasadas en 2004. Por su parte, el de Jamaica contiene 324,5 grs/hcl y su blend contiene barricas de distintas edades, de las cuales 10 son de 2006, 2 son de 2004 y 4 son de 2002, sin duda porque la evaporación es mayor y al final para alcanzar el mismo contenido que se extrajo de 12 barricas envejecidas en Inglaterra, se necesitaron 16 envejecidas en Jamaica.

Por último y a fin de no extenderme demasiado, las botellas también mencionan la palabra Plummer en su etiqueta. Hasta el siglo 19 en Jamaica habían dos productores conocidos por la fortaleza y sabor intenso de sus rones, uno de apellido Wedderburn y otro de apellido Plummer. Aunque sus marcas eventualmente caducaron, durante mucho tiempo sus nombres identificaron a un estilo de ron más que un producto. Ambos caracterizaron a un ron más fuerte, agresivo y de mayor contenido tanto alcohólico como de sabores.

Ambas botellas tienen una apariencia bastante «normal», con muchísima información en la etiqueta, como me suele gustar.

Ambas botellas son opacas pero se nota bastante la diferencia de tonalidades entre el que añejó en Jamaica vs. el de Inglaterra.

Pero quizá lo que más llama la atención es a la hora de servirlas, pues es donde realmente se notan las diferencias.

Aquí a lo que vamos

El de añejamiento continental es el de la derecha en la imagen. Es extremadamente claro, con un color que relacionaría más con el Diplomatico Planas, o al menos ligeramente oscuro. Lágrimas que no bajan nunca y una densidad menor a la que normalmente vemos, precisamente porque no está diluido ni tiene azúcar.

En nariz hay una fuerte nota alcohólica, por supuesto. Pero lo que me impresiona en primera instancia es que se trata de un ron de 14 años en barricas y no tiene ningún aroma relacionado con madera. Hay notas vegetales y herbáceas, pero nada de madera. De hecho, la gran mayoría de los aromas me recuerdan a rones agrícolas, incluyendo caña de azúcar, frutas cítricas como limón y pomelo, leche de coco, jengibre, banana, piña y parchita (maracuyá). Es un aroma sumamente frutal.

En boca nuevamente despiertan esas notas que me recuerdan a un ron agrícola: jugo de caña, frutas como manzana, pera, durazno, canela, curry y anís, incluso con un retrogusto de anís, té verde y más notas ácidas. Simplemente no parece un ron.

¿Pero qué pasa con el de añejamiento tropical?

El de añejamiento tropical es simplemente oscuro, porque el continental prácticamente no tiene color. Se trata de un color cobrizo intenso, nuevamente con lágrimas que nunca descienden y una densidad muy similar al anterior.

En nariz el golpe alcohólico es ligeramente mayor, porque hay 5% más, pero quizá porque las notas son más agresivas también. Sigue siendo frutal, pero de otras frutas, como mango, manzana roja, mostaza, alcanfor, banana verde y cera, incluso una nota como de goma de borrar.

En boca es igualmente fuerte de madera, pero también de hongos, tabaco y una nota vegetal que no esperaba pero que tampoco destaca esa abundancia del añejamiento continental. El retrogusto es de mango, miel, canela y chocolate.

Para nadie es un secreto que la ubicación del añejamiento afecta de distintas maneras al destilado. Sin embargo, durante muchos años los fanáticos del whisky se han enorgullecido del aporte que las tierras altas y el frío y el viento marítimo tienen sobre sus productos, especialmente comparados con las zonas tropicales y las diferencias que vienen de ellas.

Estos dos rones lo que prueban, más allá de las diferencias de sabores, aromas y colores, es que cada zona aporta algo distinto a su producto y que es ilimitado lo que podemos lograr con el añejamiento y el intercambio de oxígeno en barricas. Esta cata y reseña será imposible puntuar, pues ninguno de estos rones son para tomar y disfrutar, sino más bien constituyen un aprendizaje y descubrimiento.

Probar los dos rones ofrece la increíble posibilidad de descubrir las diferencias entre los dos tipos de añejamiento. Cómo en regiones tropicales la mayor evaporación del destilado crea productos más complejos y con mayor rango aromático a cambio de menor producto final. El continental tiene menores temperaturas, lo que reduce el porcentaje de evaporación y afecta menos al producto embarricado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: 14 Years Old EMB Plummer Continental / Tropical
Marca: Monymusk
Origen: Jamaica
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $150 (x2)
Densidad alcohólica: 64,8% y 69,7%

Luciano – The Sergeant (Doble Robusto)

No era mi intención reseñar dos cigarros seguidos con motivos militares, pero fue solo como llegaron a mí, ambos en el pack mensual de Cigar Hustler. En este caso se trata de una marca que pruebo por primera vez: ACE Prime. Sin embargo, su master blender tiene otra marca llamada Luciano Cigars en donde hace el Fiat Lux, que ha sido uno de mis cigarros preferidos de capa Habano. Este The Sergeant fue un producto lanzado en la convención PCA de 2021 y se trata de un robusto gordo de dimensiones 5 x 58 con capa Corojo 99 ecuatoriana, doble capote de hojas provenientes de Connecticut pero que no son especificadas más allá que se trata de un híbrido de Broadleaf, y finalmente tripa de Nicaragua, proveniente de Estelí, Jalapa y Pueblo Nuevo.

Para alguien que no tiene ni idea de los rangos militares, me tomó un rato de investigación descubrir que un sargento es una personalidad destacada dentro del ejército, siendo un rango que todavía ve bastante acción pero está por encima de un cabo. La capa es bastante oscura, venosa y oleosa, con aromas a madera mojada y tierra mojada. En el pie se aprecian notas ligeramente afrutadas, como si hirvieras esas frutas, madera y pimienta, y finalmente en la calada en frío se aprecian nueces tostadas y establo. Creo que esta es una de mis vitolas preferidas, aunque creo que soy más partidario hacia las 4,5 x 58… que no estoy seguro de haber probado. Solo que me gustan cuando son menos de 60 de cepo y más de 4 pulgadas, pero menos de 5. Así de complicado se pone uno cuando fuma más.

Todos esos aromas húmedos que sentí en frío se sienten en las primeras caladas, no tan húmedos pero definitivamente no secos. Tiene sabores a tierra y madera, pero también una nota floral que no alcanzo a determinar del todo, junto con humo abundante. Más adelante en el tercio aparecen notas de café y una presencia un tanto extraña de tiza, mientras que el retrogusto es de madera y galletas danesas. Hacia el final del tercio hay algunas notas de nueces, que son las que sentí en frío y que me llamaba la atención no haber encontrado aquí. Es relativamente normal que en el primer tercio el cigarro muestre una ceniza muy bien formada, y relativamente raro que este no lo muestre al tener un cepo tan grande, pero la realidad es que haciéndole fotos se me rodó y, aunque no se cayó al suelo, sí perdió su ceniza y por eso no está sobre el cigarro. Sin embargo, el tiro y la fumada en términos técnicos ha sido fenomenal, sin dar el mínimo problema.

El segundo tercio no comienza como el primero, sino más bien como termina el primero, con notas destacadas de nueces que se van haciendo más cremosas conforme voy avanzando. Los sabores también son dulces e incluyen algo de pan tostado y chocolate, siendo este último uno que va avanzando en su intensidad. Los sabores de tiza siguen presentes como punto negativo, pero va desvaneciéndose, en realidad. La fortaleza del cigarro se ha mantenido en media desde el inicio y es a partir de la mitad que aumenta un poco, pero sigue dentro del mismo rango. En el resto de los aspectos de construcción, se comporta muy bien con un buen tiro y abundante humo, aunque no parece ser un cigarro de ceniza larga, a menos que sea consecuencia de haberse caído en el primer tercio.

En el último tercio los sabores de madera, que comenzaron destacados en el primer tercio y muy diluidos en el segundo se sienten más definidos como de roble, mientras que el sabor de tiza, que parecía irse diluyendo también, no termina de desaparecer aunque sí se reduce bastante. También hay sabores de caramelo y chocolate, con la misma intensidad media que han mantenido desde siempre y, finalmente, tierra mojada como también estuvo siempre. El cigarro mantiene el fuego hasta el último momento, pero también destaco que no necesitó retoque más allá de uno en el momento que se le cayó la ceniza al inicio. Esa tierra mojada se siente ligeramente más mineral en los últimos momentos del cigarro, pero luego de una hora y una hora y 40 minutos, creo que es suficiente y ha durado muy bien.

Luego del éxito del Fiat Lux, tenía expectativas con este cigarro, aunque desde el inicio me di cuenta que no sería una experiencia tan intensa ni variada de sabores, principalmente por temas de intensidad. Quizá el problema de hacer un cigarro muy bueno es que si el próximo no es igual, la gente va a pensar que te estás quedando atrás. Bueno, algunas personas pueden pensar así. Yo pienso que hay distintas calidades y exigencias para cada cigarro y no todos pueden ser los mejores. No obstante, el The Sergeant es un gran producto, intenso y fuerte, como su anilla lo hace pensar, aunque carente de la complejidad que otros cigarros de este master blender he probado. Pero tener esta intensidad con estas dimensiones ya destaca bastante.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Pichardo
Marca: Luciano
Modelo: The Sergeant
Dimensiones: 5 x 58
Tamaño: Doble Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Corojo 99)
Capote: USA (Doble Connecticut)
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí, Pueblo Nuevo)
Precio: $10,50
Puntuación: 85

601 – La Bomba Warhead VII (Churchill)

En su séptima edición, La Bomba Warhead es un cigarro que fue creado originalmente en 2013 como una versión más fuerte de un cigarro que de por sí ya se vendía como más fuerte: La Bomba. El logotipo de la marca y las imágenes se inspiraron en las bombas de la Segunda Guerra Mundial, algunas de las cuales les dibujaban caras así como a los aviones. Incluso, la anilla de este cigarro cuando la quitas, tiene forma de un misil. La versión Warhead no es algo anual, pero en los años que se ha hecho, ha constituido una producción limitada. En el caso de esta nueva versión, se trata de un puro nicaragüense que usa la nueva hoja Broadleaf de ese país en la capa, al igual que el Stallone Clydesdale, y es fabricado por AJ Fernandez en Ocotal.

Un Churchill 7×50 que además es box pressed no es un hecho común en el mundo del tabaco, y quizá este 601 sería uno de los que menos esperaría que lo fuera. Como suele suceder con las capas Broadleaf, esta se ve algo rústica y pareciera seca, o al menos poco oleosa. Los aromas son los típicos de chocolate o pasas en la capa, mientras que en el pie hay notas de vino frutal, como un jerez dulce o un oporto, junto con chocolate y pimienta. La calada en frío presenta notas bastante dulces, que incluyen chocolate, madera y pimienta.

Para sorpresa de nadie, La Bomba Warhead comienza explosivamente, con una intensidad de pimienta que obliga a darle caladas muy cortas y muy especiadas, entre las que se descubren notas de madera seca, tierra y pimienta, claro. Afortunadamente la pimienta no domina tanto la fumada, aunque el cigarro se siente un tanto seco, o al menos secos los sabores. El retrogusto sí que es pura pimienta y por eso no me dan muchas ganas de hacerlo regularmente. Sin embargo, me encuentro deseoso de esas notas de chocolate que sentí en frío y que brillan por su ausencia hasta el momento, y es apenas a finales del primer segmento que siento algunas notas similares a chocolate, pero también le acompañan notas de corteza de árbol y salsa inglesa, que en muchos países llaman salsa Worcestershire, pero aquí no nos complicamos. Tampoco es sorpresa que la intensidad es alta y la fortaleza es muy alta, con una buena quemada, ceniza con buen aguante y tiro fluido, incluso hasta muy fluido, cosa que sucede mucho con los cigarros de Erik Espinosa.

El segundo tercio es definitivamente más cremoso que el primero, aunque de vez en cuando se sienten ocasiones secas en la fumada, pero las sensaciones cremosas tienen toques de café que me hacen pensar en un cappuccino. No obstante, los sabores predominantes del cigarro siguen siendo de pimenta, tierra y madera seca como principales y la fortaleza de la pimienta se está suavizando, por lo que la fumada también y aunque esto podría dar pie a una etapa más compleja del cigarro, creo que sería contrario a lo que el mismo aparenta ser. En términos de construcción sigue siendo un magnífico ejemplar, con una buena quemada, ceniza con relativa solidez y un tiro que va hacia más abierto de lo que me gusta, pero respetable de cualquier modo.

En el último tercio La Bomba Warhead se hace medianamente más complejo pero también se mantiene igual, apenas si dándole mayor fortaleza a la pimienta y destacando más las notas de madera seca, pero sin mucho más que aportar en términos de sabores nuevos. Es ligeramente menos cremoso, pero también se hace más esponjoso, lo cual obliga a fumar con menor rapidez a fin de que no se caliente demasiado lo que va quedando. Más hacia los toques finales del cigarro finalmente aparece el sabor de chocolate, aunque casi cubierto de pimienta, lo que le da una sensación dulce pero también seca al cigarro. La fortaleza está en media-alta en este punto y quizá eso colaboró a poder apreciar el cigarro y estos nuevos toques. Más allá de eso, el cigarro se comporta de maravilla y con todo y un tiro ligeramente suelto, pude disfrutar de dos horas ininterrumpidas de fumada.

Recuerdo cuando comencé a fumar que La Bomba me pareció un cigarro extremadamente fuerte, aunque luego de un tiempo y acostumbrado a fumadas de alta fortaleza, ya no me parecía gran cosa. Sin embargo, siempre fue un cigarro para respetar y no fumar con el estómago vacío, por ejemplo. Compré un 5-pack y me fui acostumbrando a sus notas intensas, pero luego que consumí los 5 cigarros que lo hacían, no lo volví a comprar. Pero la experiencia con este La Bomba Warhead fue similar a esas primeras pruebas… un cigarro que pocas veces me dejó «descansar» de su intensidad, pero del que no me cansé nunca. No es solo fuerte por la pimienta, sino que también tiene madera y tierra, y pensé que tendría chocolate por los aromas en frío y eso hubiese colaborado a hacer esta experiencia mucho más compleja, pero no lo fue. No por eso quiero decir que haya sido mala, porque tampoco lo fue… de hecho, disfruté bastante esta fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: 601
Modelo: La Bomba Warhead VII
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 87

Whisky: Abasolo

Probando y descubriendo, aproveché la oportunidad de una muestra que me envió un amigo de este whisky completamente inusual. Se trata de un whisky de maíz nixtamalizado. ¿Suena raro? Lo es. Pero sigue leyendo.

Debido a que el maíz no es completamente digerido por el cuerpo humano, y una revisión de lo que haces en la mañana después de haber comido maíz lo comprueba, los aztecas aparentemente crearon un proceso llamado nixtamalización a fin de utilizar todo lo que se pueda del maíz. Lo que hacen es hervir los granos de maíz (que voy a asumir que son crudos y no digeridos) en una solución alcalina hasta que se suavicen y luego los sacan de sus cáscaras y los procesan. Este proceso produce el maíz que se usa para las tortillas mexicanas también.

Este proceso fue extremadamente importante para los indios de Mesoamérica, pues no solo elimina cualquier bacteria u hongo que pueda tener el maíz, también aumenta drásticamente su contenido alimenticio, haciendo que los indios que lo consumían eran mucho más resistentes a malnutrición o deficiencias vitamínicas que las tribus que no lo consumían.

Desde el año pasado, la destilería Abasolo comenzó a producir un whisky puro de maíz. Mientras que los americanos tienen una base de al menos 51% maíz en su whiskey, el proceso de nixtamalización permite aprovechar el 100% del maíz y utilizarlo en el destilado. Este proceso también permite que el sabor del whisky sea mucho más floral, dulce y cálido. La destilería también asegura que este proceso que data de hace 4000 años permite descubrir las notas más profundas de los ingredientes mexicanos ancestrales.

El ingrediente principal de este whisky también permite apreciar directamente el terroir de la región. La destilería utiliza exclusivamente la especie de maíz cacahuazintle, a diferencia de los whiskeys americanos que utilizan especies alteradas genéticamente. Esta se trata de una especie autóctona mexicana que ha sido cultivada desde hace más de 200 generaciones por los indios mesoamericanos.

El destilado es añejado durante dos años en barricas vírgenes y de segundo uso, aunque no indica cuál fue ese primer uso… pero voy a asumir que es bourbon. Finalmente es embotellado a 43% de alcohol. Así que no queda otra que probar este whisky mexicano inusual y único, cuya botella de por sí ya llama muchísimo la atención.

En copa el whisky es de un color amarillo pajizo, con lágrimas largas y bastante separadas.

En nariz se siente bastante limpio y sin aromas penetrantes, ni siquiera una nota alcohólica destacada. Las notas primarias son de banana, flores blancas y algo de miel, y realmente no mucho más. Comparado con otros whiskeys americanos que destacan aromas a caramelo, madera y demás sensaciones típicas del terroir, el Abasolo se encuentra en el espectro completamente opuesto, incluso con una ausencia casi total de aromas de madera.

En boca nuevamente se siente limpio y sin muchos sabores de madera, pero muchos que no sentí en nariz. Inmediatamente se aprecian toques de banana, crema batida y, sin sorprender mucho, maíz de ese que te comes y de cotufas (palomitas de maíz). Le siguen notas de cuero, cartón y de las tortillas mexicanas crudas. La permanencia es bastante corta y el retrogusto tiene notas vegetales y de miel.

El Abasolo se trata de un whisky bastante complejo y memorable, e impresiona lo que el proceso de nixtamalización puede lograr en un destilado. Sus notas vegetales, florales y de maíz son las más destacadas, pero no puedo garantizar que sea del gusto de cualquiera que disfrute del whisky.

Es un destilado inusual y esa propiedad única hace que lo recomiende a cualquiera que disfruta de este tipo de destilados, precisamente por ser algo que no se había hecho nunca y que demuestra hasta donde puede llegar la inventiva. Como cuando le recomiendo a un tomador de ron que pruebe un agrícola.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería y Bodega Abasolo
Nombre del Whisky: Abasolo
Marca: Abasolo
Origen: México
Edad: 2 años
Precio: $55
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 82

Oliva – Master Blends 3 Maduro (Double Robusto)

La línea Master Blends de Oliva debutó en el mercado en 2003 con el MB original, al que le siguió el Master Blends 2 en 2003. En 2006 apareció el Master Blends 3 y no ha habido un nuevo Master Blends desde entonces. Esta línea estaba pensada como la de mayor prestigio de la marca, pero en 2007 crearon la Serie V que tomó esa posición y los Master Blends quedaron como una línea más, sin mucha innovación pero producción bastante regular. No fue sino hasta 2021 que se vio algo nuevo para los Master Blend, en forma de una versión de capa Habano ecuatoriana madura en vez del Connecticut Broadleaf de siempre, pero únicamente disponible en una tienda online: Atlantic Cigars. Es una tienda que visito poco, aunque hace unos años la usaba mucho, por lo que me llamó bastante la atención cuando los vi y junto con un amigo decidí probarlos.

No es la primera vez que Oliva crea una línea exclusiva para una sola tienda online, pues desde hace unos años existe el Monticello que es exclusivo de Holt’s y que reseñé hace unos años. Sin embargo, la publicidad que le hicieron al lanzamiento de este maduro fue absolutamente nula, al punto que por un momento pensé que se trataba de un timo de la página, pues nada de la anilla y muy poco de la apariencia destaca de qué se trata. Al igual que en su versión Broadleaf, este Master Blends se ve infinitamente rústico, aunque mucho más oleoso. Sigue siendo un box press bastante escueto, casi ovalado, pero los aromas de la capa son extremadamente llamativos, incluyendo pasas, chocolate, pimienta, notas florales, regaliz negra y madera, mientras que la calada en frío presenta chocolate, pimienta intensa, establo y madera.

Desde la primera calada el Master Blends 3 Maduro es un cigarro infinitamente más fuerte que el tradicional, con un golpe de pimienta que invade cada momento e intensas notas de chocolate, crema, melaza e incluso manzanas horneadas y salsa de carne (A-1, o algo de eso). La experiencia es una delicia en cada calada, al punto que estoy dispuesto a ignorar la quemada torcida y el hecho que está quemando algo rápido para mi gusto, pero con un retrogusto de pimienta intensa y esa misma salsa de carne adicional a los sabores que salen de él, es difícil no disfrutarlo. Siendo un cigarro de Oliva, hay una gran experiencia detrás y la transición hacia el segundo tercio no se siente tan fuerte, sino que te das cuenta que estás ahí casi a la mitad.

En el segundo tercio la quemada se empareja, aunque no sin la ayuda de un retoque y comienza a quemar más lento, por lo que pareciera que los dos detalles que tenía sobre él se resuelven aquí. Los sabores siguen más o menos iguales, con una fuerte participación de la pimienta, pero también notable presencia de chocolate, pasas, crema, galletas danesas, madera y notas de vainilla también, siendo los dos primeros de esta lista los que participan en el retrogusto. La fortaleza del cigarro alcanza un punto de alta+, ciertamente por encima de su versión no madura y obligándome a fumar más lento. El único punto negativo ahora es que se siente un poco más esponjoso el cigarro y eso afecta las caladas largas.

La ceniza se sostiene bastante en este último tercio, incluso bastante más allá del momento en que tomé la foto, mientras que en los sabores la pimienta es lo que más destaca, incluso sobre el chocolate y al punto que los labios me pican junto con la lengua, el paladar y la nariz también cuando hago retrogusto. La nicotina también aparece y eso me hace fumarlo con mayor cuidado, aunque está tan sabroso que no me contengo mucho tiempo. Es la consistencia del cigarro y el hecho que comienza a quemar torcido lo que evitar que sea una mejor experiencia, pero por este precio y esta exclusividad, creo que el Master Blends 3 Maduro es un cigarro que voy a adquirir regularmente.

Hay un refrán americano que dice que no le puedes enseñar nuevos trucos a un perro viejo y si nació en 2006, tanto el perro como la liga están bastante viejos. Con muchos amigos fumadores un lugar común con el Master Blends 3 es que lo han fumado tanto que ya hasta les aburre comprarlo de nuevo y sinceramente es un clásico que necesita (en mi opinión) un refuerzo. Lanzar una nueva versión del MB3 en un espectro tan pequeño no lo considero una innovación del producto, sino más como una prueba y creo que les salió muy bien y conmigo ganaron un nuevo adepto. Sobre todo porque mayor fortaleza era lo que creo que más falta le hacía al MB3 tradicional.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Master Blends 3 Maduro
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Double Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $4,50
Puntuación: 90