JC Newman – Brick House Double Connecticut (Torpedo)

Poco sabía yo que este cigarro no lo había probado. En realidad estaba confundido con el Brick House tradicional, que visualmente es casi igual, con la excepción que este tiene una segunda anilla en el pie que lo identifica como Connecticut. Efectivamente, es Connecticut Shade en su capa y Connecticut Broadleaf en el capote, con tripa nicaragüense y fabricado en Nicaragua. La marca Brick House fue fundada en Estados Unidos en 1937, siendo en ese entonces un puro cubano, producido por el fundador de la marca actual: Julius Caeser Newman, para honrar a la casa en donde pasó su niñez, en Hungría. La casa era de ladrillos y por ello Brick House. En 2009, sus nietos Bobby y Eric Newman relanzaron la marca dentro del abanico de productos de JC Newman y hoy en día incluye este Double Connecticut, el Brick House tradicional y el Maduro.

En Venezuela, es importado oficialmente por Tabarena Cigar Store y disponible en al menos 6 vitolas distintas, de las cuales esta es el short torpedo 5,5 x 52. La capa tiene varios detalles y venas, que hace un tiempo no me hubiesen agradado del todo pero la experiencia me ha enseñado que las venas en las hojas son sinónimo de mayor sabor, mientras que hay varios cigarros con este tipo de capa que son considerablemente lisos y esos tienden a tener mucho menos sabor. Efectivamente, sobre la capa se aprecian aromas de madera, paja, vainilla y notas ligeramente florales. Luego de cortarlo con la doble hojilla, la calada en frío me repite los aromas de madera y notas florales, pero también incluye crema. Solo queda darle fuego, para ver qué tal se comporta encendido.

Los aromas en frío caracterizan efectivamente la fumada y el primer tercio está dominado por sabores de madera y crema, pero con un añadido picante ligero que le da mayor variedad a la intensidad de los sabores y lleva la fortaleza a media-baja y no solo baja, como esperaba. A lo largo del tercio los sabores tienen pocas variaciones más allá de distintas intensidades que se van cambiando de lugar en el protagonismo, siendo en la frontera con el siguiente segmento que aparecen notas cítricas. El anillo de combustión no es el mejor, pero esto sucedió porque la primera ceniza cayó bastante rápido y sin provocación, lo que llevó al cigarro a no quemar del todo recto, pero afortunadamente no ha requerido retoques ni correcciones.

El sabor de madera se coloca en el protagonismo permanente en el segundo tercio, pero los sabores de crema, cítrico y pimienta se mantienen muy presentes en el segundo lugar y al superar el ecuador del cigarro ese cítrico se hizo ligeramente más dulce. La quemada mejora considerablemente y por un momento pienso si es que la anilla inferior tuvo algo que ver en el estado de la capa o si fue simplemente mala suerte inicial, lo cual no es de extrañar en un producto hecho a mano. La intensidad de los sabores se hace media, gracias a esa abundancia del sabor de madera, mientras que la fortaleza es media-baja. El Double Connecticut no parece soportar mucha ceniza encima, por lo que no hubo oportunidad de hacer una foto llamativa.

Para el último tercio los sabores de madera son los principales y los pongo en plural porque además del sabor más genérico de madera hay una nota muy particular de cedro que se suma a esta. El cigarro pierde la propiedad cremosa en los sabores, pero la pimienta y el cítrico siguen presentes, este último demostrando propiedades de cítrico dulce así como de cítrico ácido. Siguiendo esta misma tendencia, el Double Connecticut llega a su fin, una hora y 15 minutos después de encenderlo, que pienso que fue algo más corto de lo que esperaba. No obstante, el tocón que quedaba no se deformó ni se calentó de más. Si cabe destacar que al perder la propiedad cremosa, el cigarro se sintió ligeramente más seco y esto lo comprobé por la sequedad en la garganta, aunque en realidad fue cosa de unos diez minutos y coincidió con los últimos toques del cigarro.

El Brick House Double Connecticut no es el primer cigarro con capa Connecticut y capote Broadleaf que he probado, siendo el EP Carrillo New Wave Reserva Connecticut y el Henry Clay War Hawk dos que recuerdo inmediatamente. La diferencia del Brick House es que capa y capote provienen del mismo país y que el cigarro es considerablemente más suave que los otros ejemplos, así como tiene un golpe de nicotina mucho menor. Muchas veces trato de no tener en cuenta el precio cuando evalúo un cigarro, especialmente cuando su competencia directa está en precios relativamente similares, a menos que estemos hablando de cigarros cuyo precio supera los $20, pero considerando que el precio de venta al detal de este cigarro apenas es de $7, es un cigarro que vale muchísimo la pena, seas un fumador novato que no quiere algo suave para apreciar mejor los sabores o uno más experimentado y con un gusto por los de capa Connecticut.

Ficha Técnica:
Fabricante: JC Newman
Marca: JC Newman
Modelo: Double Connecticut
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 87

AJ Fernandez – Viva La Vida (Toro)

En el amplio universo de tabacos que hace AJ Fernandez de producción regular, parece difícil encontrar nuevos después de haber probado tantos. En verdad no son taaaaantos, pues una revisión de todo lo que hace vs. todo lo que he probado me permite darme cuenta que todavía tengo mucho por fumar. Pero igual no deja de impresionarme cuando me encuentro a uno que no solo no he probado, sino que además no sé nada de él. Así es como llegué a Viva La Vida, una línea de AJF de la que había oído hace unos años y que hace poco encontré en uno de mis distribuidores de confianza. Luego de la venta de sus dos tiendas de Cigar Inn en la ciudad de Nueva York, los hermanos Gus y Billy Fakih decidieron dirigir su atención a un nuevo proyecto llamado Artesano del Tabaco y contrataron a AJF para que les hiciera el blend y los fabricara también.

Se trata de un puro nicaragüense en vitola toro 6×54 con una capa bastante oscura, gruesa y me atrevería a decir que carnosa. Las venas son mínimas pero se notan varias a lo largo y tiene algunos aromas que se sienten algo secos, e incluso los anoto como de carne seca, como esa propia carne deshidratada que los americanos llaman beef jerky y que les gusta tanto, y también una nota de pimienta que añade a ese aroma de beef jerky. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío tiene aromas a madera mojada, beef jerky, dulce y muy poca pimienta. Llama la atención lo diferente que se siente entre calada y capa, pero no es el primero que me fumo, pues adquirí un 5-pack y el anterior estuvo igual de misterioso. Hay secciones en donde se siente ligeramente esponjoso, pero espero que eso no sea problema una vez que le dé fuego.

Pero incluso sin apreciar mucha pimienta en la calada en frío, las primeras caladas una vez encendido son abundantes de pimienta, pero afortunadamente permite apreciar sabores adicionales, que incluyen madera y beef jerky, de los cuales este último pareciera no tener el sabor típico, sino uno muy especiado. Una breve revisión por los productos de Jack Link’s me demuestra que no hay un solo sabor de beef jerky. El retrogusto es más lento para adoptar el sabor de pimienta, siendo bastante plano al inicio y más o menos a la quinta o sexta calada es donde se aprecia mejor la pimienta y sabores más especiados, sin duda de ese beef jerky. El tiro es ligeramente apretado pero eso no evita que haya mucho humo en cada calada, lo que hace que sea una fumada agradable, aunque la ceniza tiende a «florear» y eso no queda bien en las fotos. Intensidad media-baja con fortaleza media.

En el segundo tercio el Viva La Vida presenta sabores más predecibles, con una participación más regular de la pimienta en paladar y retrogusto, una sensación más cremosa en los sabores y la inclusión de algunos más normales como madera mojada, aunque esta parece ser una nota «pegajosa» en el sentido que después que la sentí me fue imposible aislarla en la apreciación de sabores. Es como si nunca se fuese y no fue sino hasta la mitad del cigarro que pude apreciar otras, que incluyeron otros matices de madera, más como de corteza de árbol y notas florales. La quemada sigue siendo difícil y ya no es tanto porque se «aflore» la ceniza, sino que comienza a quemar torcido e incluso amenaza a veces con apagarse. La intensidad es media y la fortaleza igual.

La quemada no mejora en el último tercio, aunque afortunadamente tampoco empeora. Digo afortunadamente porque era la tendencia y el cambio de quemada regular a mala en el segundo tercio fue bastante radical. Pero en sabores, esa nota floral del tercio anterior se hace muy presente en este y mejora la fumada considerablemente, haciéndome olvidar por un rato el tema de la quemada, mientras acompaña a la madera, pimienta y la sensación ahumada del beef jerky sin hacerse tan intensamente de esos sabores típicos de esa carne. La intensidad aumenta un poco sin dar el paso al siguiente punto y la fortaleza se mantiene en media. Luego de una hora y 40 minutos de batalla, Viva La Vida deja de celebrar eso mismo y llega al final.

Viva La Vida tiene los sabores que a los fumadores tienden a gustarle más, aunque estos no sean una gran cantidad, pero matices entre ellos hay bastantes y aunque el sabor de beef jerky puede no apelar a muchos, no es simplemente un sabor a carne. Hay carne seca y muchas especias, y este cigarro ciertamente tiene aromas y sabores de muchas especias que le atribuí al sabor del beef jerky. Sin embargo, no tiene sabores de chocolate y café, que suelen ser más típicos en tabacos, pero no le hace falta. Estos sabores no parecen lograr una conclusión ideal en la fumada y es quizá ese su mayor problema, pero el principal que le pude encontrar fue un tema de construcción, que el previo que fumé de él no lo presentó, así que sería más un tema de consistencia que construcción per se. Pero sin duda no será el último que fume.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: Viva La Vida
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $12,00
Puntuación: 86

Whisky: GlenGrant 15

Curiosamente, esta reseña del 15 la hago después de haber probado distintos productos de Glen Grant y no haberles hecho reseña, principalmente porque asumía que ya se las había hecho o porque simplemente se me olvidó. Ya probé el 12 Años y me pareció muy bueno, y el Major Reserve, que está muy bien por su precio.

Pero en realidad sobre la marca es muy poco lo que he encontrado que sea particularmente interesante. Glen Grant es una destilería con bastante historia, desde su fundación en 1840. Durante mucho tiempo fue y sigue siendo una de las bases de Chivas Regal, pero desde 2005 aproximadamente, fue adquirida por el grupo Campari y fue esta adquisición la que abrió la puerta para que la destilería creara (más) productos propios. Hoy en día tienen 12 productos distintos, incluyendo productos con 10, 12, 15, 18, 25, 50 y 60 años de edad.

Me gustaría hablar más de este producto, pero la página web de la marca no destaca mucho más allá de la edad y sus sabores, que son los que quiero descubrir por mí mismo. El líquido es añejado en barricas exbourbon durante 15 años y embotellado a 50% de alcohol. No tiene filtrado en frío pero no menciona ajuste de color, aunque con lo claro que es, no creo que sea mucho. Aunque Glen Grant utiliza barricas exjerez en algunos de sus productos, con este destacan que no. La botella también dice Batch Strength, lo cual suena un poco raro porque implicaría que es el contenido alcohólico de barrica. ¿O es el de embotellado? En cuyo caso, tiene menos sentido: contenido alcohólico de embotellado. Pero 50% es muy bajo y muy redondo para ser el contenido alcohólico de la barrica. Pero es muy respetable.

En nariz se sienten aromas de cereales con miel, manzana, paja fresca, cáscara de limón y pera. No se siente especialmente complejo, solo variado. Al cabo de unos minutos también se aprecian notas de vainilla.

En boca se siente muy denso, más de lo que el amarillo claro del líquido me haría pensar. Es sumamente dulce y ardiente en boca, con notas de marshmallow, vainilla, helado derretido y caramelos de fruta. También están las notas más típicas de cereales y madera, pero no con la intensidad de estas notas dulces. En el retrogusto se siente una ligera nota ácida o más hacia el amargo que no me convence, junto con anís, leña, canela e incluso una nota ligeramente ahumada.

Le añadí algo de agua y básicamente lo maté, pues se diluye muy fácilmente y eso no me gustó. El sabor dulce se inclina más hacia las frutas, pero eso es todo.

El perfil exbourbon es muy clásico en este whisky y eso hace que sea un producto relativamente predecible. Pero a veces quieres un producto así. Quieres comprarlo y tomarlo y saber lo que vas a tomar. Hay veces que no quieres sorpresas, especialmente de un whisky que poca gente conoce y que muchos deben descubrir. Las notas dulces lo hacen merecedor de ser un whisky para terminar tu comida, tomándolo junto con el postre y antes del tabaco, si es que te gusta esa rutina. Aunque yo lo tomé con tabaco y combinó perfectamente.

Pero más importante, su precio. Un single malt de 15 años con estas características y calidad te puede exigir fácilmente $80. Este cuesta menos de $60 en la mayoría de lugares que lo he visto. Esa diferencia vale mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glen Grant Distillery
Nombre del Whisky: 15 Year
Marca: Glen Grant
Origen: Escocia
Edad: 15 años
Precio: $56
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 91

Oliva – Serie V Melanio (Nub)

Ciertamente no es este el primer Serie V Melanio que fumo, pero esta vitola no la había fumado antes de este cigarro: Nub. Una de las razones principales es porque no existía, pues no fue sino hasta el año pasado que Oliva decidió combinar sus dos productos más vendidos: Melanio y Nub. Ya existía desde 2012-2013 el Serie V en vitola Nub, aunque hoy en día ya no está disponible. Pero Oliva cada año hace una edición limitada del Melanio en una vitola especial, principalmente para mercados internacionales, pero este año lo hizo internamente en USA también. Ese cigarro internacional cuesta unos $20 por unidad, pero para esta edición también crearon una versión americana, cuya única diferencia es que sería box pressed. No obstante, luego hicieron otra versión cilíndrica de este Melanio Nub para el mercado americano, pero solo es vendida en tiendas que apoyan a CRA y cuesta unos $13 por unidad. Esta última versión es la que tengo en mis manos.

Visualmente no parece un Nub, sino más bien como un Melanio recortado. Debe ser por las dos anillas que hacen que el cigarro se vea más pequeño de lo que es. También se siente más pesado que un Nub tradicional, quizá porque el Melanio tiene más hojas, no sé. La capa tiene aromas a cuero, establo y frutos rojos, mientras que en el pie se aprecian notas similares pero incluyen también pan. Lo pico con la doble hojilla, una especial para cigarros de cepo grande que me regalaron en Stallone Cigars y los aromas en la calada en frío presentan pimienta, vainilla y notas florales.

El tiro es bastante abierto, más de lo que estoy acostumbrado y a un nivel que me recuerda a los Espinosa. Por ello, el humo es abundante, pero afortunadamente los sabores también. Tierra húmeda, establo, pimienta y caramelo son los sabores que aprecio más, con una abundante cantidad de pimienta en el retrogusto. Aunque la pimienta es abundante, es el sabor de tierra el segundo en intensidad, a veces más potente que la pimienta, al menos en el paladar. A lo largo del tercio aparecen notas ligeramente herbáceas y el sabor de tierra da una nota mineral también, pero el sabor dulce del caramelo está presente de manera muy consistente durante todo el tercio, y eso es muy cónsono con los Melanio. Hay algunas notas medianamente químicas, como de plástico, pero luego me doy cuenta que estoy quemando parte de la anilla inferior, precisamente porque no estoy acostumbrado a tener que quitarlas tan rápido. La intensidad es media, la fortaleza media-alta, y de resto se comporta muy bien, salvo esa apertura del tiro.

La descripción de sabores del segundo tercio se parece mucho a la del primero, salvo que no llevan el mismo orden. La tierra sigue teniendo protagonismo, e incluso supera a la pimienta en el paladar y el cigarro en general se siente más dulce. En este segundo tercio también aparece un sabor a pan tostado, lo cual ayuda a hacer el cigarro diferente en el paladar pero también aporta un contraste mayor con respecto a lo que se aprecia en boca y lo que permite recoger el retrogusto. Hay una nota ligeramente herbácea de planta aromática en el retrogusto, como orégano, estragón, romero o algo en ese estilo y eso también ayuda a que los sabores en el retrogusto sean menos severos en la nariz. La quemada perfecta, una ceniza muy bien formada que dejé caer antes de quitarle la última anilla, humo abundante y anillo de combustión muy recto.

Los sabores en el último tercio tienen mayor influencia de pimienta, pero siguen incluyendo notas de pan, tierra y herbáceo, mientras que el retrogusto se va suavizando en cada calada, e incluye notas de madera en el final. Cuando me doy cuenta al cigarro le quedan como 4 o 5 caladas nada más y aunque la construcción ha sido muy buena y no es un tema de temperatura, es posible que haya sido por el tiro relativamente suelto que el Melanio Nub me haya durado apenas una hora y 5 minutos. Es muy común que «expertos» recomienden la vitola Nub como una fumada corta, pero cualquiera que haya fumado algunos se dará cuenta que es una fumada casi como cualquier otra, en un formato simplemente distinto. Todas mis fumadas de Nub han superado los 60 minutos, aunque no recuerdo uno que haya durado tan poco. La fortaleza en el último tercio es media, con una intensidad igualmente media.

En verdad no hay una diferencia notable entre el Melanio en esta vitola y en cualquier otra, pero si te gusta este tamaño (a mí me encanta como fumada regular), este cigarro simplemente tiene los sabores del Melanio en el formato Nub. No es ni mejor, ni peor. Pero va a depender mucho de cuánto te guste la vitola. Dicho eso, no es la mejor forma de apreciar un Melanio, pero es una buena manera de fumar un Nub. Viendo las tendencias del mercado americano, no me sorprendería que este cigarro termine siendo una producción regular de la marca, e incluso tenga un buen éxito en su tiraje.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Serie V Melanio
Dimensiones: 4 x 60
Tamaño: Nub
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua (Condega, Estelí)
Tripa: Nicaragua (Habano Jalapa)
Precio: $13,00
Puntuación: 87

Ron: Papalin Jamaica 7 Years Old

Velier es una marca italiana que se ha hecho famosa gracias a sus productos de Caroní, una marca trinitaria que cerró a principios de los 2000. Debido a que ha pasado tanto tiempo, el inventario se tiene que haber reducido, por lo que Velier se ha visto en la obligación de buscar otros rones para mantener su posición en el mercado, preferiblemente unos que sigan produciendo.

Uno de estos intentos es a través de la marca Papalin, creada lanzada en 2013 y originalmente con un blend de rones de Caroní con rones de Venezuela y Cuba. Luego de 9 años en el mercado y la fusión con La Maison du Whisky, una compañía francesa, esta nueva La Maison y Velier han revitalizado la marca Papalin con un segundo producto: un blend de rones de dos destilerías de Jamaica, específicamente Worthy Park y Hampden Estate. El producto fue embotellado en diciembre de 2021, a 47% de alcohol.

Más allá de un simple blend de rones, lo que destaca este producto es que ambos rones son destilados durante el tiempo que marca la botella, en su respectiva destilería, por lo que a excepción de la botella, estos rones no se conocían anteriormente y mucho menos se mezclaron. Adicionalmente, una de las destilerías (Hampden) utiliza dunder en su fermentación, mientras que la otra (Worthy Park), no. Podríamos decir entonces, que aquí vamos a probar los dos extremos del estilo jamaiquino.

La combinación es 80% Worthy Park, 10% Hampden añejado en barricas exbourbon y 10% Hampden añejado en barricas exjerez. El estilo del ron proveniente de Hampden es lo que ellos llaman «ligero.

Esta foto es de Rones de Venezuela

En copa se nota bastante amarillo, como si tomara el amarillo típico de Worthy Park y lo aclarara un poco.

En nariz se siente rico, abundante de frutas variadas, pero frutas de pulpa. Incluye aromas más específicos de frutas frescas, limón deshidratado, banana en distintas formas pero todas con melado, e incluso una nota de alcanfor o un ahumado salino, que me recuerda a un whisky de Islay. Estas finalizan con leña, incienso y tierra.

En boca se siente relativamente suave, tomando en cuenta la combinación de rones y los 47° de alcohol. Los sabores son dulces y cremosos, de vainilla, afrutados a pera, banana y ciruelas. Se siente también herbáceo, como con eucalipto y anís. El final es extremadamente largo, con notas de vainilla, miel y café genérico, y ligeramente herbáceo también.

Mi experiencia con el ron de Hampden Estate fue bastante intensa, al igual que con el Worthy Park. Por esas razones, esperaba que la combinación de ambos fuese igualmente intensa, pero pareciera más bien que la intensidad de uno cancela la intensidad del otro. Ambos rones son muy buenos y esta combinación es bastante buena, pero no llega a la misma sorpresa y calidad de sabores que cada uno por separado. Eso me decepcionó un poco.

La alta relación de Worthy Park vs. Hampden es sin duda la razón principal, pero pensaría que viniendo de la experticia de Velier, esa combinación tiene un propósito y sea que el «funk» del dunder de Hampden no atropelle al sabor más suave de Worthy Park. Quizá colocarle más ron de Hampden hubiese desaparecido la influencia de Worthy Park. No lo sabremos, pero como queda actualmente, es difícil destacar o celebrar esa combinación. Simplemente sabe diferente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Hampden Estate Distillery / Worthy Park Distillery
Nombre del Ron: Jamaica 7 Years Old
Marca: Papalin
Origen: Jamaica
Edad: 7 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 82

Cuesta Rey – Centro Fino Sungrown (Robusto No. 7)

Cuesta Rey es una marca que no había probado antes. A veces me pongo a ver y todos los años pruebo al menos unas 20 marcas que no había probado antes y con el pasar de los años me voy dando cuenta que es un reto cada vez más grande llegar a un número así, pero al mismo tiempo me pasa que no es una meta que me pongo. Simplemente pruebo productos y voy viendo qué son y al final del año hago un pequeño recuento y veo que hay alrededor de 20 marcas que no había probado antes. Cuesta Rey en particular es fabricada por A. Fuente, y es uno de los productos que Tabarena Venezuela está trayendo como parte de su alianza con Arturo Fuente. Como marca, existe desde 1884, creada originalmente por un madrileño de nombre Angel LaMadrid Cuesta, quien luego se asoció con Peregrino Rey en Cuba, Actualmente pertenece a JC Newman.

El Centro Fino Sungrown del nombre es específicamente el tipo de capa que tiene el cigarro, llamada así y proveniente de Ecuador, mientras que capote y tripa son dominicanos. Esta capa le da al Cuesta Rey una apariencia bastante oscura, al punto que pensé que podría ser un maduro o al menos un Habano oscuro en primera instancia. En sus dimensiones de 4,5 x 50 se puede sentir como algo que no va a durar mucho, pero se siente bien empacado también, sin puntos suaves a lo largo. Tiene varias venas sobre la capa, por lo que promete sabor y los aromas son de madera y distintos frutos secos (nueces y almendras, principalmente). En el pie se aprecia una madera más definida, que bien puede ser cedro, ciruelas y paja, mientras que en la calada en frío hay madera y paja.

Desde la primera calada los sabores de madera son intensos en el Cuesta Rey, al punto que casi abruman. Afortunadamente, luego de algunas caladas se aprecian también otros sabores, como el de frutos secos que aprecié en la capa, pero con una sensación dulce que me recuerda más al garrapiñado que suelen llevar algunas nueces y almendras. A mediados del primer tercio también se siente un sabor cítrico de cáscara de naranja y combina muy bien con el retrogusto de cereza y pimienta roja. Tanto la fortaleza como la intensidad son medias, mientras que en construcción no es del todo perfecto pero no me preocupa del todo.

En realidad sí se siente tan pequeño como es y me toma solo 15 minutos llegar al segundo tercio, punto en el que le quito la anilla, aunque la imagen ya está mucho más adelantada a ese punto y es más hacia la mitad del cigarro. La madera sigue siendo predominante en el segundo tercio, incluso más que en el anterior pero se sienten más matices dulces que bien podrían ser de la madera. Los otros sabores se mantienen, pero en un segundo plano. Intensidad y fortaleza siguen en media, mientras que la quemada efectivamente es mucho mejor que antes, lo que demuestra por qué no hay que entrar en pánico cuando la quemada se desvía un poco solamente.

El último tercio se parece mucho al segundo, pero el sabor de madera es un tanto más seco. Principalmente porque esa sensación cremosa y dulce que demostró el cigarro en su segundo tramo desaparece en este. Aparecen unas notas suaves de chocolate en polvo que añaden más sensación seca a la fumada pero también le dan un matiz más agradable al final del Cuesta Rey, mientras que en el retrogusto también hay una simplificación de los sabores y es apenas la pimienta la que se siente, sin definición de colores. La intensidad y la fortaleza se mantienen en medio, por lo que aunque hay cambios en el paladar, la fortaleza se ha mantenido igual. El humo abundante con un tiro excelente, incluso en las últimas caladas, donde es normal que muchos cigarros se calienten o deformen, el Cuesta Rey se mantiene produciendo humo hasta el último momento, una hora y 10 minutos después de encenderlo.

Un poco de investigación revela que Cuesta Rey ha sido una marca de gran trascendencia con JC Newman y luego de probarlo veo exactamente la razón. Se trata de un cigarro muy decente, con buenos sabores sobre todo en la primera mitad, siendo mucho más rico y denso en esa sección, y algo más seco en la última. Lo más importante es que es un cigarro apto para fumadores experimentados pero también para nuevos fumadores, que se estén iniciando y ya le hayan perdido el miedo (sin fundamentos) a los cigarros más oscuros. Siempre he pensado que comenzar con un Connecticut si te quieres tomar en serio lo de fumar no es lo más indicado, pues hay que apreciar complejidad desde el inicio. Eso lo tiene este Cuesta Rey, sin sobrepasarse.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Cuesta Rey
Modelo: Centro Fino Sungrown
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Robusto No. 7 (Rothschild)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Centro Fino Sungrown)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,50
Puntuación: 86