Padron – Series 3000 Natural (Robusto)

Padron es una de esas marcas imprescindibles. De esas que siempre debes tener al menos uno en tu humidor y de esas que no puedes considerarte un fumador decente si no los has probado. Pero precisamente por lo imprescindible que es la marca, en los últimos años creo que se han vuelto un poco más caros… o quizá es una apreciación errónea. Pero el hecho es que Padron tiene una línea más barata, conocida como Series 2000 y estoy asumiendo que el Series 3000 es simplemente lo mismo pero con mayor tamaño. El hecho es que el Series 3000 Natural técnicamente es un Padron «barato» cuyo precio se encuentra alrededor de los $7,50 y dados los precios de muchos cigarros de la marca, ciertamente es menor. En particular, el Serie 3000 es un cigarro que existe desde 2003 y siempre ha sido parte de lo que podríamos llamar la línea tradicional de la marca, por lo que hay menos excusas para no haberlo probado antes. Está disponible en capa madura (que reseñé en marzo de 2017) y este que es capa natural, que en verdad es habano y ambos son puros nicaragüenses.

Se trata de un cigarro de formato respetable de 5,5×52 con alguna que otra imperfección en comparación con los Padron de precio mayor, venas marcadas de todos los tamaños sobre esta capa y para nada es lisa. Quizá mi mayor tema con este cigarro es que es muy difícil determina cuál cigarro es, pues la capa Habano es bastante oscura y resulta muy fácil confundirlo con el Maduro del mismo nombre, solo notable porque es ligeramente más clara pero nada en las anillas los identifica como uno o lo otro. Pero esta capa tiene aromas a chocolate, a madera y no mucho más, aunque estos dos aromas son bastante destacados. Estos aromas se repiten en la tripa, pero la calada en frío destaca chocolate y nada más.

El Series 3000 Natural comienza como espero que comience un Padron, con esas notas intensas de pimienta tanto en el paladar como en el retrogusto. Pero afortunadamente no son las únicas y rápidamente le acompañan notas de chocolate y tierra mojada, pero no mantiene estos sabores durante todo el tercio, pues toma un matiz más cremoso a partir de la mitad del tercio y el sabor de tierra se vuelve bastante secundario, participando apenas los sabores de chocolate, crema y pimienta. Pero para esta clase y categoría de cigarro, realmente no me quejo en lo absoluto. El tiro es fenomenal, ligeramente más suelto de lo que me gusta, pero con humo abundante y un anillo de combustión bastante recto, que me permite una ceniza rígida y que no parece querer caerse.

En el segundo tercio no hay grandes cambios, pero sí hay algunos pequeños, como la inclusión de un delicioso sabor a café que se junta con esa sensación cremosa del cigarro y hace que el Series 3000 Natural tenga un abundante sabor a chocolate y uno más suave a café cremoso que realmente hacen que este cigarro sea una gran experiencia. Sigue siendo una fumada picante, pero ya no es tan agresiva en el retrogusto y, dado que estoy pasando un rato agradable mientras fumo con un par de amigos en una terraza, me tomo mi tiempo disfrutando de este. El tiro sigue siendo ligeramente más suelto de lo que estoy acostumbrado, pero en realidad prefiero un cigarro de tiro suelto antes que uno de tiro apretado, pues me puedo controlar la intensidad de la calada en cada turno e irlo dosificando, mientras que con un tiro apretado no hay mucho que hacer. En cuanto a la ceniza y el anillo de combustión, yo mismo la dejé caer en el cenicero y, aunque no está quemando del todo recto, tampoco me preocupa como va quemando.

En el último tercio los sabores de pimienta desisten un poco su abundancia, haciendo del Series 3000 Natural un cigarro que incluye sabores a pimienta y no uno que es dominado por la pimienta. Incluso, los sabores a chocolate también se sienten un poco más sutiles y los de café algo más intensos, haciendo que estos tres estén casi al mismo nivel y que esa combinación funcione muy bien. Los sabores de tierra mojada ya desaparecieron por completo y la intensidad se mantiene en media, en donde ha estado desde el principio, pero hacia el final de la fumada sí aumentó un poquito. En total, me tomó una hora y 40 minutos terminar con este Padron Series 3000 Natural.

Los Padron nunca son cigarros baratos, pero estas series de números (2000, 3000, 4000, etc.) siempre se han caracterizado por ser cigarros consistentes, con buenos sabores, pero obviamente sin la potencia, transiciones y calidad de los más caros. Incluso, siendo cigarros «baratos» de Padron, su precio puede llegar hasta a $10 por unidad, dependiendo del tamaño. El Series 3000 Natural cuesta alrededor de $7,50 cuando lo compras en una tienda física pero lo puedes conseguir hasta en $5,50 si buscas bien. En mi caso vino como parte del pack mensual de Cigar Hustler, así que imposible determinar su costo, pero se trata de una fumada muy buena, un tanto predecible y poco compleja, pero realmente es una buena fumada para su precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón Cigars
Marca: Padrón
Modelo: Series 3000 Natural
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 86

Saint Luis Rey – Carenas (Toro)

La empresa Altadis USA tiene el control de alrededor de 20 marcas diferentes, que son muchas más de las que puedo listar mentalmente, aunque luego de revisar su página web hay muchas que no conozco. Muchas de las marcas son bastante reconocidas, como Montecristo, Romeo y Julieta, H. Upmann, y hay otras que siempre recuerdo, aunque no sepa de inmediato que son parte del consorcio: Henry Clay, Onyx, Aging Room. Un par de marcas que no recordaba: Trinidad y Saint Luis Rey. SLR quizá porque no es de las que más venden ni las que más productos tienen, aunque hace unos meses probé el Natural Broadleaf, que tuvo algunos temas de construcción pero fue una experiencia bastante positiva. Pero son estas dos últimas que mencioné a las que Altadis les ha inyectado más dinero en los últimos años a fin de dejarles diferenciarse más en el mercado. Este nuevo producto se llama Carenas en referencia al Puerto de Carenas en La Habana. Tiene una capa nicaragüense, capote Honduras Broadleaf y tripa hondureña, y es producido por la Fábrica Flor de Copán.

Pero si algo ha caracterizado mis experiencias con Saint Luis Rey es que rara vez han sido buenas y que tienen muy poco en su presentación que me lleve a pensar qué tal será la fumada; y la anilla de este es de esas que «no me dice nada». Sin embargo, se ve perfectamente torcido, la capa brillante, lisa y con aromas muy llamativos a chocolate y nueces. También hay una nota ligeramente ácida que no sé a qué atribuir, pero está presenta también en la tripa, acompañada de chocolate y pimienta. Finalmente lo pico y la calada en frío tiene muy suaves de chocolate y otras a frutas y la misma acidez, estas dos más fuertes que el chocolate. El tiro se siente un poquito apretado, pero espero que el calor del encendido resuelva eso.

Desde las primeras caladas, el Carenas es completamente inesperado con respecto a la imagen mental que tenía de Saint Luis Rey, incluso si ya había destacado que era una de la que no sabía qué esperar. Tiene una nota fuerte a madera vieja y mojada, que me encanta, pero también fuertes notas de chocolate, leña y pimienta. Hay notas secundarias a notas florales, acidez, crema y coco sintético, pero también un retrogusto igualmente variado con notas a tierra, manzana verde y nueces. Insisto, nada que pudiera haber esperado me prepararía, pero el tiro efectivamente mejora y el anillo de combustión es bastante recto, produciendo un humo abundante y constante.

La velocidad de quemado es hacia el punto lento, pero no por demasiado y me toma unos 35 minutos superar el primer tercio, para que en el segundo los sabores más fuertes sigan siendo de tierra y madera, pero los secundarios sean de tierra, crema, nueces y cuero, con un retrogusto a nueces y pan, pero a veces notas de frutos rojos y notas florales. El sabor es intenso y la fortaleza es media a media-alta, con una pequeña tendencia a quemar torcido, pero que se corrige solo y no me preocupa, especialmente porque el humo sigue siendo abundante y la velocidad de la quemada sigue siendo respetable.

En el último tercio el Carenas se hace distintivamente más dulce y más cerealoso, haciéndome pensar en esas galletas de avena de la marca Pepperidge Farm, pero también hay notas de tierra y nueces, aunque el chocolate y la madera se sienten mucho más suaves y ciertamente no tan protagónicos como antes. El retrogusto ofrece notas de nueces, cáscara de limón y pimienta, y los sabores secundarios tienen una nota incluso hasta azucarada. La intensidad de los sabores es media alta y la fortaleza el cigarro se coloca al mismo nivel, aunque el anillo de combustión requiere un retoque para evitar males mayores. Al cabo de una hora y 50 minutos, el Carenas llega a su fin.

El Carenas me pareció un cigarro atractivo y de esos que no puedes dejar tranquilo mucho tiempo, incluso si debes a fin de mantener una quemada y un encendido bueno. La anilla ciertamente no me dice nada, pero durante la fumada me recordó a la bandera de España, pero su relación con tabaco solamente la veo a través de Cuba y siendo que Saint Luis Rey es originalmente una marca cubana, pues si es esa la conexión, es bastante forzada. Pero Saint Luis Rey es probablemente una de las marcas de las que menos esperaría un producto nuevo viniendo de Altadis, al igual que me pasó con Trinidad hace unos años. Pero dadas sus inyecciones de dinero y promoción en marcas más conocidas en los últimos 8 años, como Montecristo, Romeo y Julieta, H. Upmann y Henry Clay, es realmente fácil olvidar que Saint Luis Rey, al igual que Por Larrañaga y Don Diego, son parte de Altadis. Pero si algo ha caracterizado los productos del consorcio en los últimos años, ha sido la capacidad de sorprender y la mano de obra consistente y excelente. El Carenas prueba ser parte de esas dos tendencias.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Flor de Copan
Marca: Saint Luis Rey
Modelo: Carenas
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua
Capote: Honduras (Broadleaf)
Tripa: Honduras
Precio: $8,50
Puntuación: 91

Cocuy: Bicuye Añejo

Una rareza, de verdad. Al menos dentro del mercado venezolano en donde la mayoría de los destilados de cocuy son directo del alambique y, en algunos casos, apenas reposado. Pero un cocuy que destaque ser Añejo no es algo común, pero la verdad es que el cocuy está teniendo mucho más reconocimiento interno y son muchas más las personas dispuestas a darle una probada, lo cual está haciendo que tenga mayor demanda y que el consumidor busque algo distinto en él. Honestamente, me parece muy bueno para el mercado, pues durante mucho tiempo hemos renegado de la calidad del cocuy.

Este Añejo es realmente llamativo, no solo por como destaca en el anaquel al lado de los otros cocuyes, sino que realmente tiene un factor adicional. Su añejamiento dura 25 meses y es hecho en barricas de limusín francés, que es un tipo de roble normalmente utilizado para el añejamiento de brandy y cognac. El cocuy es embotellado a 49% de alcohol.

Sin embargo no es fácil asegurar que ese es el contenido alcohólico, pues la etiqueta parece tener unos problemitas de impresión y casi todo lo que está en ella es difuso. Pero es uno de los temas de las producciones artesanales.

En copa el Bicuye Añejo ciertamente llama la atención, especialmente si estás acostumbrado a tomar cocuy y si dada la poca oferta de productos con este añejamiento, pues es una cosa la expectativa y otra la realidad. Pero se trata de un líquido cobrizo con destellos que van del naranja al rojo, bastante denso y con lágrimas de velocidad media, que les toma unos 8-10 segundos alcanzar el líquido en el fondo de la copa.

En nariz es tan herbáceo como espero que un cocuy sea y tan maderoso como un destilado que ha pasado dos años en barrica pueda ser también. Pero le acompañan aromas muy interesantes a azúcar morena, caramelo, fermento y seguidamente a notas vegetales, naranja y manzana verde.

En boca el golpe alcohólico está presente, notable y obvio, pero no tan agresivo como esperaría de 49% de alcohol. Es quizá la participación de una nota amarga la que me hace sentir más el alcohol. Afortunadamente no dura mucho, pues los sabores de tierra mojada, madera, frutos secos (destacando el maní) y el caramelo también se hacen bastante presentes. En el retrogusto se sienten notas de intensidad media a cáscara de limón y un cierto aglomerado frutal sin descripción adicional.

El Bicuye Añejo es un cocuy diferente, principalmente porque es añejado, pero también esa diferencia puede hacer que sea más atractivo a quienes aún no han probado el cocuy y sienten miedo por esa nota que puedan relacionar con tequila, a la que mucha gente le huye por malas experiencias con el destilado mexicano. Pero el Bicuye Añejo no es que no sabe a cocuy; sí mantiene su sabor característico, pero las propiedades del añejamiento en barrica han logrado suavizar muchos de sus sabores y hacerlos más relativos a los sabores que más conocemos los amantes de los destilados con maduración prolongada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bodegas Bicuye
Nombre del Cocuy: Añejo
Marca: Bicuye
Origen: Venezuela
Edad: 25 meses
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 49%
Puntuación: 90

Arturo Fuente – Hemingway Natural (Best Seller)

Otro más en m búsqueda de cuál es el mejor Hemingway de Arturo Fuente, gracias a que los amigos de Tabarena Venezuela me han suplido con distintas opciones, principalmente porque creo que los tienen todos. En esta ocasión pruebo el de capa Cameroon, que también llaman Natural, en vitola Best Seller que es un formato de 5 pulgadas de largo por 55 de cepo en su parte más ancha. Sin duda Arturo Fuente es una de las marcas más reconocidas de República Dominicana y son sinónimo de un excelente producto en cualquier ámbito, que ha sido parte de la razón por la que accedí a embarcarme en esta búsqueda del mejor Hemingway; un cigarro que llama la atención principalmente por su formato. Sin embargo, quizá por ese mismo formato tan peculiar, hay mucha gente que tiende a rechazarlo por miedo a que sea muy fuerte, muy suave, o quién sabe qué.

El cigarro en sí tiene el formato al que ya me he acostumbrado que es una especie de Perfecto, con una capa Cameroon muy distintiva y una enorme cantidad de protuberancias e imperfecciones que retan a esa idea de que esta capa siempre es perfecta y lisa. Igualmente, hay mucha gente que puede rechazar un cigarro porque no es perfectamente liso y en la mayoría de los casos esto se va a traducir en una experiencia más fuerte de la que un cigarro con capa lisa… ciertas condiciones aplican. Adicionalmente, una de las razones por las que estos pequeños cigarros tienden a costar más es que son bastante complicados de hacer, pero esa complicación se compensa con una experiencia espectacular y esta comienza con intensos aromas a madera y maní en la capa, junto con una ligera nota picante en la calada en frío.

Como es de esperarse en estos formatos, las primeras caladas son bastante apretadas, pero tan pronto supero ese bulbo inicial, el sabor y el humo comienzan a ser abundantes. Entre los sabores esperados se encuentran notas de madera de cedro y almendras, pero justo en esa apertura de los sabores se sienten notas de vino blanco completamente inesperadas y sorpresivas. Le acompañan notas de madera de roble hacia el retrogusto, que acompañan una nota más fuerte de almendras en retrogusto y paladar hasta el final de este tercio.

Entrando en el segundo tercio, al cual llego después de unos 35 minutos de fumada, el anillo de combustión no es perfectamente recto, pero con los cigarros que encienden de esta manera es todo un reto que quemen bien y no darle retoque de emergencia, y siempre es un delicado equilibrio entre esos dos. La fortaleza es media, pero la intensidad de los sabores es alta, con notas cremosas y de café entre las principales, mientras que en las secundarias se encuentran el cuero y la tierra. El retrogusto es de café.

Dado que el último tercio tiene un cepo considerablemente menor que en el previo, el cigarro comienza a calentarse un poco, lo cual anticipo pero no me agrada y me apura un poco el final de la fumada, aunque tengo la alternativa de fumar más lento, pero eso es algo que suelo hacer en los primeros tercios y no al final. El sabor de café sigue siendo el principal, pero le acompañan unas notas cítricas muy agradables, que si le doy caladas muy rápidas se sienten como una mezcla entre ácido y cuero que no es lo que más me gusta, así que me veo obligado a fumarlo más lento para evitarlos. El resto de los sabores se mantienen iguales, aunque en el retrogusto el café se siente mucho más tenue y le acompaña ahora una suave nota de cuero y almendras, que mantiene hasta que dejo el cigarro; una hora y 15 minutos después de haberlo encendido.

Entre todos los Hemingway que probé en esta búsqueda no planeada, creo que este Best Seller es el que más me terminó gustando, principalmente por un tema de duración pero también por intensidades y matices. Aunque el Work of Art también estuvo muy bueno y, me doy cuenta al revisarlos, que fueron los de capa Cameroon lo que me gustaron más que los de capa Maduro, aunque la diferencia ha sido mínima. Precisamente, estas variaciones mínimas indican (para mí) que es un cigarro muy bueno independiente de su capa pero más importante, es consistente y eso es algo que siempre voy a apreciar en una fumada. Es una buena experiencia, que no es demasiado compleja y eso lo hace atractivo incluso para quienes no sean fumadores experimentados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Hemingway Natural
Dimensiones: 5 x 46/55
Tamaño: Best Seller (Perfecto)
Origen: República Dominicana
Capa: Cameroon
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $6,00
Puntuación: 90

601 – Black Connecticut (Toro)

Esto creo haberlo mencionado en otras publicaciones, pero realmente no fue hace poco que hice una de un 601 Cigars, pero sí más recientemente de algún producto de Erik Espinosa. Pero el hecho es que hasta 2010 Espinosa estaba asociado con Eddie Ortega y juntos tenían una marca llamada EO Cigars y entre sus productos estaba el 601 Black, que parece ser era uno de los favoritos del público. En 2016 la marca Espinosa Premium Cigars le dio una vuelta total a su línea 601 y en ese momento prometieron que el 601 Black volvería al mercado, lo cual hizo en cantidades sumamente limitadas. Pero, finalmente el año pasado, Espinosa anunció que el 601 Black regresaría nuevamente y con cantidades menos limitadas, con una fecha prometida para enero de 2021, pero los diversos contratiempos que ha generado el Covid y todas sus consecuencias hicieron que la fecha de lanzamiento fuese durante el evento de PCA (que antes se llamaba IPCPR) en Las Vegas a mediados de julio.

La liga de este cigarro consiste en una capa Connecticut ecuatoriana sobre tabacos nicaragüenses, pero promete ser más fuerte que el Espinosa Crema que reseñé en julio de este año, que lleva una liga similar, al menos en papel. Al igual que la gran mayoría de productos de Espinosa, este es hecho en La Zona, Nicaragua, pero es empacado en cajas de 10 unidades y en una sola vitola: toro 6×50 pero prometen añadir una nueva vitola cada año. La capa es dorada, casi brillante y con buen tono de color, muy uniforme y con pocas venas, pero muy notables las que están. Tiene aromas a nueces, tierra, bosta y cuero en la capa, mientras que el pie muestra notas de almendras, establo y aserrín. Por último, la calada en frío muestra chocolate negro, canela, almendras, cuero, madera y una nota suave de vainilla.

La imagen realmente ilustra perfectamente ese brillo sobre la capa del cigarro, mientras que los sabores dan notas fuertes de café, pimienta blanca, madera y cuero, todos estos con una nota bastante frontal, seguidos de sabores a pan, paja, nibs de cacao, tierra y canela como secundarios, algunos más alejados que otros, y algunos más intermitentes. El retrogusto muestra una cantidad bondadosa de pimienta, pero es pimienta blanca y esta no es tan intensa ni persistente, y con un toque de vainilla hace que la experiencia sea muy similar a la de la calada en frío y muy agradable en general. El anillo de combustión no es del todo recto y tengo que tener el encendedor a la mano para que no haya desajustes en la quemada, cosa que no me gusta del todo pero al menos el cigarro no se me deshace en ese departamento. La fortaleza es media pero la intensidad de los sabores es entre media y alta, aunque esa fortaleza se va armando de valor mientras me voy acercando al final del primer tercio.

El segundo tercio de este 601 Black Connecticut es significativamente más cremoso que el anterior, pero no tiene ese mismo «factor WOW» que a los americanos tanto les gusta mencionar en sus emails. Los sabores principales siguen siendo de cuero y madera, sin acompañantes esta vez, al menos en esa cúspide. Entre los sabores secundarios está café, tierra, paja, canela y una ligera nota floral, mientras que el retrogusto sigue siendo de pimienta blanca y vainilla. La quemada trata de mejorar y lo hace pero no por mucho tiempo, pero en temas de tiro y humo sigue siendo un buen ejemplo de lo que me gusta, mientras que la fortaleza es casi igual en media-fuerte y la intensidad de los sabores se ubica en media solamente y eso es lo que hace que se sienta menos cremoso.

El último tercio sigue siendo cremoso, aunque en términos de quemada no es muy amigable, con una marcada tendencia a apaciguarse mucho en la quemada desde la mitad del cigarro, lo que me obliga a darle retoques continuos para mantenerlo encendido, pero también tiende a desviarse la quemada y esto me lleva a darle retoques adicionales para corregirla. Los sabores de cuero y madera siguen siendo los principales, mientras que en los secundarios se llega a apreciar pan tostado, canela, almendras, tierra, nibs de cacao y un sabor que solo puedo describir como lo que queda en la bolsa de papas fritas cuando está vacía. En el retrogusto destaca pimienta y vainilla, pero en esta sección se siente ligeramente más dulce. Al final, una hora y 40 minutos hicieron falta para fumar este cigarro hasta el final.

Los Connecticut me gustan pero no necesariamente por ser fumadas suaves. En efecto, los Connecticut que son fuertes me gustan más porque siempre tienen ese factor sorpresa que no esperas al encenderlos y este 601 es un claro ejemplo de ellos, al igual que el Henry Clay War Hawk, con el que inevitablemente lo comparé y el Sobremesa Brûlée es otro ejemplo. Pero el Black Connecticut parece sacrificar los matices para enfocarse más en mostrar un gran abanico de sabores y, aunque eso está muy bien y funciona con este cigarro, yo soy más de preferir pocos sabores con varios matices que una fumada más lineal con distintos sabores. Pero en el ámbito de los Connecticut fuertes, este definitivamente es uno de los que debes probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Zona
Marca: 601
Modelo: Serie Black Connecticut
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 85

RoMaCraft – Intemperance Whiskey Rebellion 1794 (Pennsatucky)

Yo sé que no han pasado ni dos meses desde la última vez que reseñé este cigarro. Realmente no estoy haciendo una recata de este solo para mantener el «espíritu» de RoMaCraft activo, o cualquier cosa así simplemente porque es una de mis marcas preferidas. Pero el hecho es que tengo este cigarro en una vitola completamente distinta que el último que reseñé y lo probé hace poco y me impresionó que la experiencia fue realmente diferente… no al punto de pensar que estoy fumando otro cigarro, pero sí algo nuevo, especialmente porque la vitola es más lonsdale que otra cosa y es un tamaño que siempre me ha gustado de 6,5 x 44. Este formato se llama Pennsatucky, que es una versión del nombre Pennsyltucky que es una región entre Pennsylvania y Kentucky a la que emigraron los habitantes de Pennsylvania durante el Whiskey Rebellion en 1794 que le da el nombre a la línea de RoMaCraft. Además, Pennsatucky es el nombre de un personaje en la serie Orange is the New Black.

La liga es exactamente la misma del WR 1794 original, consistiendo en una capa Habano ecuatoriana sobre capote Besuki indonesio y tripa nicaragüense y dominicana, pero limitado a 500 cajas de 12 cigarros cada una, dando como total 6000 cigarros, que suena como bastante pero en términos de mercado mundial, es casi nada. La capa tiene un aroma increíblemente cremoso, con notas fuertes de madera, vainilla y tierra, mientras que en el pequeño pie se aprecia pimienta y una suave nota frutal. Finalmente lo pico con la doble hojilla y la calada en frío presenta cuero, crema y madera, con una sensación picante en los labios.

El cigarro comienza similar al anterior, pese a las diferencias tan notables de vitola, pero los sabores se parecen y no esperaría menos, pues lo que cambia es la intensidad. Desde la primera calada la pimienta es fuerte y abundante, pero le acompañan notas de madera, tierra mojada y cuero, pero es inmediatamente cremoso también, cosa que aprecio mucho y que lo diferencia de su hermano más grueso. El sabor de madera se endulza a lo largo del primer tercio y en el retrogusto incluye notas de chocolate negro, pero esa nota dulce de la madera invade al chocolate también y enriquece la experiencia. Podría decir que el sabor de tierra tiene una inclinación más mineral, pero en verdad es porque se siente ligeramente más seca y no porque tenga propiedades adicionales, realmente. En términos de construcción de comporta muy bien, manteniendo una ceniza bastante respetable y un anillo de combustión relativamente recto y sin mostrar indicios de desviación.

En el segundo tercio los sabores están casi todos al mismo nivel de intensidad, siendo la pimienta, madera y tierra los principales, pero este sabor de madera tiene un toque como entre ahumado y mojado que lo hace muy interesante y llamativo, pero realmente no consigo mejor manera de describirlo. También aparecen notas dulces en el tercio, como de pasas y maple, que son realmente la razón principal por la que quise hacer esta reseña, pues de un WR 1794 ya tenía y normalmente uno es suficiente, pero estos sabores tan atractivos y sutiles (al menos en este punto) y aparentemente sacados de la nada son algo que me encantó. El tiro es perfecto y la ceniza simplemente no se cae… incluso agito un poco el cigarro y tampoco se cae, pero como estoy seguro que se va a caer cuando le estoy dando la calada, prácticamente hago un esfuerzo adicional para que la ceniza caiga sin que eso afecte mucho la quemada. La intensidad es media-alta, y aunque eso es algo que espero con esta vitola, afortunadamente no sigue aumentando.

En el último tercio la madera mojada y la tierra son los sabores principales, pero ese sabor dulce de maple le da una dimensión adicional a los sabores principales y le da una complejidad vertiginosa a la fumada. El anillo de combustión y demás temas de combustión se comportan de maravilla, mientras que la anilla, al propio estilo de RoMaCraft, no sale en una sola pieza. El último tercio es la mejor parte del cigarro, pero solamente porque los sabores del tercio previo se concentran y amalgaman más e incluso le dan notas de torta de chocolate, arcilla y chocolate en polvo, que junto con esa nota cremosa y la de maple hacen que no quiera terminar el cigarro nunca y que con solo agua, que es como lo tomé, cada calada estalle mejor en el paladar. Me toma una hora y 20 minutos fumarlo, que fue menos de lo que esperaba.

Los primeros dos tercios o al menos hasta la mitad del cigarro este WR 1794 es muy similar a sus versiones de vitolas más gruesas y más cortas, pero es a partir de la mitad que la fumada del Pennsatucky se vuelve excepcional y algo completamente diferente y nuevo. Sin duda este tipo de vitolas son las que mejor marcan la experiencia, pero RoMaCraft tiene la experticia para hacer que cada vitola en la que fumes uno de sus productos tenga su atractivo especial. Aunque son pocos los cigarros delgados que he probado de ellos, este realmente me cautivó, por lo que confirmo que el Whiskey Rebellion 1794 es una gran liga que seguiré buscando en el futuro.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Intemperance Whiskey Rebellion 1794
Dimensiones: 6½ x 44
Tamaño: Pennsatucky (Lonsdale)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Indonesia (Besuki)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 92