Diesel – Whiskey Row (Gigante)

Hace unos meses, aunque con este tema de la pandemia y la cuarentena todavía pienso que lo que ocurrió hace dos años fue «hace unos meses», tuve un viaje de trabajo a Atlanta (efectivamente revisé y fue en noviembre del año pasado) y, dado que mi cuñado vive allá con su familia, aproveché para visitarlos unos días y aunque el tema de trabajo duraba un día pude extender la visita a casi una semana. Durante la estadía visitamos un par de lugares de tabaco, gracias a que mi cuñado también es fumador, aunque más ocasional. El hecho es que fuimos a una tienda que no recuerdo el nombre y para sentarte a fumar te exigen que compres al menos un cigarro, lo cual tiene mucha lógica. Así que hice una pequeña compra, incluyendo este cigarro que me llamaba la atención precisamente por el añejado en barricas de bourbon.

Aunque el añejado en barricas sigue siendo relativamente nuevo, en realidad existen algunas marcas que llevan un tiempo haciéndolo, dentro de las que quizá el más conocido sea el Arturo Fuente Añejo, en el que la capa está añejada en barricas de coñac. Pero también lo ha hecho Camacho con el American Barrel-Aged, Perdomo con su Double Aged 12 Year, e incluso Don Quijote con el Barrel-Aged, este último en barricas de ron. Así que en esta ocasión es la marca Diesel que se suma a esta tendencia con un cigarro cuyo capote es añejado en barricas de bourbon Rabbit Hole. Pero para atraer más al público el cigarro es fabricado por AJ Fernandez, la capa tiene habano ecuatoriana tiene 5 años de añejamiento y la tripa está compuesta de tabacos de tres regiones de Nicaragua: Condega, Jalapa y Ometepe, con añejamiento entre 5 y 8 años.

Aunque se trate de un cigarro de 6 x 60, confieso que era la única vitola disponible cuando lo compré. No obstante, se trata de un cigarro bastante llamativo gracias a su capa oleosa y brillante, y su anilla muy bien diseñada y troquelada. La capa también se siente bastante lisa y el cigarro es relativamente esponjoso, como esperaría en algo de estas dimensiones. Sin embargo, no hay aromas a bourbon, destacando principalmente madera, pimienta, cuero y establo. La calada en frío presenta más o menos lo mismo: madera, pimienta, canela, chocolate y un aroma no muy agradable como de esmalte.

Tan esponjoso estaba que lo pico con la doble hojilla y es más como despegarle la perilla que picarla, lo cual no me gustó mucho, pero el corte fue limpio. Con un rato de fuego el Whiskey Row enciende de manera uniforme y comienza a soltar humo bastante rápido. Los sabores no son del todo abundantes, pero tampoco esperaba que lo fueran, e incluyen sabores dominantes de madera y cuero, seguidos de chocolate, canela y unas notas florales muy leves. Al cabo de algunas caladas también se siente una nota dulce bastante suave que no termina de equilibrar al cigarro, pues esas notas de madera son bastante fuertes y también aparecen notas picantes, sobre todo en la lengua y el retrogusto. Aunque estas no están desde el principio de la fumada, son bastante destacadas a mitad del primer tercio. El tiro está perfecto, pero el cigarro sigue teniendo esa propiedad esponjosa que no me termina de convencer. La intensidad del cigarro está entre suave y media.

En el segundo tercio el cigarro sigue dominado por esa combinación de cuero y madera, pero su dominación del sabor se reduce bastante en este segmento, lo cual permite apreciar otros sabores como un dulce de vainilla que finalmente aporta un poco más de equilibrio en el cigarro. Otros sabores como chocolate y establo se llegan a apreciar también, aunque mucho más suaves y la pimienta del retrogusto también se reduce. Como buen cigarro de este cepo, los sabores efectivamente se reducen y la intensidad llega a media.

Para la mitad del cigarro ya le quité la anilla y esa sensación esponjosa del cigarro se mantiene, aunque la construcción sigue siendo excelente, con un anillo de combustión casi recto, humo abundante y un tiro perfecto, pero el cigarro vuelve a colocarse en una intensidad de media-baja, así que no hay mucho más que leer en términos de sabores. Sí cabe destacar que este cigarro podría no tener nada que ver con una barrica de bourbon y el sabor creo que sería casi el mismo, pues todo ese cuento de la marca de bourbon y el nombre no han tenido mucho que ver en la experiencia.

Finalmente, en el último tercio comienzo a ver (o percibir, mejor dicho) algo de complejidad en el cigarro con la aparición de nuevos sabores como notas florales y pasas, junto con una mayor posición del sabor de canela. La madera y el cuero siguen siendo dominantes, pero siguen permitiendo la apreciación de otros sabores, como comenzaron a hacer en el segundo tercio. Entre los sabores adicionales existen cotufas (palomitas de maíz), almendras y un toque muy suave de nuez moscada. Pero insisto, nada que ver con bourbon. La construcción sigue perfecta y la intensidad una vez más se coloca en media, pero al cabo de una hora y 55 minutos de fumada, finalmente dejo al Whiskey Row tranquilo.

La marca Diesel ha sido casi siempre exclusiva de las páginas Cigars International y Cigar.com pero desde finales de 2017 comenzaron a estar disponibles en tiendas físicas con la aparición del Grind. Al parecer Whiskey Row sería también uno de los cigarros para tiendas físicas, siendo exactamente donde compré este. Pero sobre el cigarro en sí, aunque su nombre menciona la palabra Whiskey y el capote ha sido añejado en barricas de whiskey (bourbon), el cigarro no tiene ningún sabor de whiskey ni asociado al bourbon. Lo que sí tiene son sabores dominantes y a veces demasiado abundantes de cuero y madera, lo que me lleva a considerar la fumada bastante plana. La combinación de sabores es agresiva, incluyendo la intensidad de la pimienta en el retrogusto, por lo que el cigarro carece de equilibrio. Antes de encenderlo me estaba lamentando que fuera una vitola 6 x 60, pero ahora que lo fumé pienso que si el cepo fuese menor los sabores hubiesen sido mucho más agresivos y la experiencia mucho menos cómoda. Aunque la construcción y temas técnicos del cigarro son perfectos, no compensan los temas con el sabor y a falta de complejidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Diesel
Modelo: Whiskey Row
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gigante (Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: México (San Andrés, añejado en barricas de bourbon)
Tripa: Nicaragua (Ometepe, Condega, Jalapa)
Precio: $9,00
Puntuación: 75

Ron: Botran 18 Solera 1893

Esta botella de Botran 18 la compré hace fácilmente un año. Siempre pensé que lo había reseñado y a principios de este año un amigo me pidió mi opinión sobre este ron, pues estaba en el aeropuerto de Santo Domingo y lo tenía disponible para comprar, y le dije que revisara el blog porque ahí estaba con lujo de detalles. Diez minutos después me llamó, un poco molesto, diciendo que ahí no hay nada. Por supuesto le di mi opinión y luego revisé el blog y, efectivamente, no estaba. Mi amigo terminó comprando la de Botran 15, pues ya teniendo yo la de 18, podríamos comparar.

Pero eso no bastó para llevarme a hacer la cata. Tuvo que llegar el Covid-19 y el hecho que fuese reduciendo mis cantidades de ron en el arsenal para darme cuenta que esta botella no se estaba llenando, por lo que me dispuse a hacer la reseña finalmente.

El ron Botran es producido por Industrias Licoreras de Guatemala, la misma empresa que produce Zacapa. Sin embargo, Zacapa tiene un músculo comercial y publicitario patrocinado por Diageo, mientras que Botrán es mucho más modesto. Sin embargo, si han leído mis artículos sobre legislación de ron y denominaciones de origen publicados en Latino Aficionado, comento que la denominación de origen de Guatemala solamente aplica para los rones producidos en una determinada zona geográfica, de la cual es propietaria la familia Botrán y en donde se hacen solamente Zacapa y Botran.

El Botran 18 Solera 1893, que seguiré llamando solamente Botran 18, está hecho a partir de rones entre 5 y 18 años de añejamiento, pero como su blend es hecho por el método de solera, es imposible determinar la relación de cuánto ron de qué edad contiene.

En copa se trata de un ron de color naranja con destellos cobrizos, una densidad media alta que hace que el líquido se detenga con bastante rapidez después de moverlo y de las paredes internas de la copa se desprendan lágrimas de bajada media rápida y muy cercanas entre ellas.

Lo sirvo en la copa y en primera instancia aprecio aromas de frutas generales, madera y chocolate negro. Mientras espero un momento voy a tomarle las fotos a la botella y cuando regreso aprecio aromas nuevamente y encuentro madera vieja, pasas, pulpa de naranja, caramelo, vainilla, frutos rojos y cáscara de limón. La intensidad alcohólica es media.

Me llevo el ron a los labios y la intensidad alcohólica inicial no es tan fuerte, lo que me permite apreciar varios sabores dulces pero inmediatamente salados y luego ácidos, astringentes y amargos. Estos sabores incluyen cuero, manzana verde, almendras, azúcar morena, madera y eucalipto. En el retrogusto siento notas de menta, banana y caramelo.

Luego me levanto y voy a buscar algo de agua, a fin de ligarla con el ron y así bajar su contenido alcohólico a 20% y apreciar más, lo que me permite sentir sabores de chocolate pero más amargo, sal y frutos secos genéricos.

La verdad es que cuando compré este Botran 18 sabía muy poco de él, salvo que era como el «hermano menor» de Zacapa. Sin embargo, luego de probarlo me di cuenta que me gusta más que Zacapa (23), particularmente porque no tiene esa nota dulce tan prominente que ha hecho famoso a Zacapa, sino que tiene sabores más densos y ricos. También me ha servido de base para ver que me gustan más los rones menos dulces.

Ficha Técnica:
Fabricante: Industrias Licoreras de Guatemala
Nombre del Ron: 18 Solera 1893
Marca: Botran
Origen: Guatemala
Materia prima: Miel de caña
Edad: Solera, de 5 a 18 años
Precio: $38
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 91

Partagas – Yellow Label (Gigante)

Faltaba que hiciera una reseña hablando de las desventajas de fumar un cigarro con cepo muy grande para que la siguiente sea con el mismo cepo. Casualmente fue un tema de coincidencia, pero lo peor es que los dos o tres cigarros que siguen también son de cepo grande. Este Partagas dominicano me lo regaló un buen amigo a cambio de un cigarro que le dí una vez que vino a casa para una fumada y se dio cuenta que había dejado sus cigarros en casa. El nombre de este cigarro no lo sé, pues lo he buscado en varias páginas y aparece como Yellow Band/Label, pero también se le llama Partagas #10 aunque hace algunos años cambió de empaque y banda, optando por esta de color amarillo bastante llamativa.

El cigarro sin duda se ve bastante singular y el contraste con el amarillo le queda de lo mejor. La capa es brillante y oleosa, con muy pocas irregularidades y el cigarro se siente bastante sólido, sin ninguna parte esponjosa. En frío la capa tiene un intenso aroma de chocolate con distintos matices del mismo, partiendo desde chocolate con leche hasta torta de chocolate. En el pie se aprecia pimienta, suficiente para hacerme estornudar aunque en realidad no es taaaan fuerte… debe ser que se fue por el camino viejo. En la calada en frío se aprecia mucha más pimienta y torta de chocolate.

El Yellow Label (así lo voy a llamar) comienza con pocos sabores pero bastante ricos, destacando pimienta, chocolate y crema, de hecho una densidad en el humo bastante notable y casi que tiene textura. El retrogusto comparte la misma sensación cremosa y añade sabores de pan tipo pumpernickel, ese que te dan con el salmón. Sin embargo, no es un cigarro potente como mencionaba en frío, quizá por el cepo se diluye un poco, sin entrar en detalles repetidos sobre el tamaño del cigarro vs. la intensidad que demuestra. Hacia el final del primer tercio se comienzan a sentir notas de café, principalmente en el retrogusto, pero no me impresionaría si aparecen en el paladar hacia el segundo tercio.

Hacia el segundo tercio los sabores se mantienen más o menos iguales, con esa nota de café efectivamente apareciendo en el paladar también, pero no es la única nota que aparece aquí, pues también se sienten notas de tierra mojada. Entre ellas, el café ya está en un punto tan intenso como el chocolate, aunque también es porque el chocolate redujo un poco su riqueza, mientras que la pimienta ya se coloca entre los sabores medios, fiel a su origen dominicano. La intensidad es media y en términos técnicos se comporta de maravilla, con un buen tiro, excelente cantidad de humo y sin requerir mayor retoque.

Para la mitad del cigarro aparecen sabores de nueces y no mucho más. Lo bueno es que hasta el momento ningún sabor parece reemplazar al otro, sino que se van sumando a la experiencia general. Sí hay variaciones de intensidad de los sabores, pero ninguno que hasta el momento me parezca dominante ni que desaparezca. Por otro lado, me pongo a revisar más sobre este cigarro y ni siquiera aparece en la página de Partagas, a menos que este se trate del diseño antiguo y sea el nuevo el que aparece en la página, pero no mencionan nada de un rediseño. En fin, yo lo disfruto y ya veré si me da por comprar más.

Para el último tercio la anilla ya ha desaparecido, pero la construcción se mantiene perfecta, con un anillo de combustión prácticamente recto, buen tiro y buena quemada uniforme. En el último tercio no hay sabores nuevos, sino que es prácticamente una repetición del segundo tercio, alternando intensidades pero nunca existe un sabor que domine sobre los demás de manera permanente. El tiempo total de fumada rozó las dos horas, y con un cigarro de estas dimensiones esto es un tiempo normal para mí, aunque tengo amigos que se fuman estos en una hora y 15 minutos.

El Partagas Yellow Label o #10, dependiendo de dónde lo vean se trata de un buen equilibrio en temas de precio, sabores, intensidad y construcción. No es un cigarro que te va a «patear», pero tampoco va a pasar desapercibido. Me hubiese gustado encontrar un poco más de información sobre él, pues todo lo que leo me dice que tiene capa Camerún y sus sabores los relaciono más con una capa habano, pero me remito a las pruebas. Por otro lado, la fumada es consistente y sin mayor problema, algo para disfrutar siempre que no esperes demasiados sabores o intensidades.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Partagas
Modelo: Yellow Label
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gigante (Gordo)
Origen: República Dominicana
Capa: Cameroon
Capote: México (San Andrés)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $8,50
Aromas: Chocolate, pimienta.
Sabores: Chocolate, pimienta, pan, café, nueces.
Puntuación: 83

Placeres – Reserva (Toro Grande)

Placeres Reserva es un cigarro del que no había oído hablar en lo absoluto, pero es una de varias líneas de cigarros fabricados por Compañía Hondureña de Tabacos (CHT) en Honduras, claro. También hacen unos cigarros llamados Miró y otros llamados Tabacalera Zapata, y Kuuts los cuales conozco tanto como este. Placeres es distribuido en Estados Unidos, que es donde lo compré, por Kuuts, que es el primer nombre medianamente conocido con el que pude relacionarlo, aunque de esa empresa tampoco he probado nada. Sin embargo, la mayoría de estos productos fueron creados para el mercado europeo pero luego del aparentemente exitoso lanzamiento de Kuuts en Estados Unidos, decidieron lanzar el resto de los productos ahí y así tener distribución en ambos lados del Atlántico.

Este cigarro fue un obsequio en una tienda de Miami que no quisiera mencionar en este momento principalmente para que nadie vaya a llegar a la tienda a pedirlo como obsequio también, principalmente por el hecho que se trata de un cigarro de $6 y fácilmente puede ser un obsequio por ese tamaño. Pero también entiendo que comprar un un cigarro del que no sabes nada y cuyo nombre te dice mucho menos nunca es fácil. Sin embargo, más allá de no saber nada del cigarro, la verdad es que sí es atractivo, por genérica que sea la anilla. La capa es habano nicaragüense, sobre un capote de Costa Rica y tripa de Nicaragua y Honduras. En la capa se aprecian aromas de tierra y no mucho más, mientras que la calada en frío presenta madera, pimienta, cuero y un toque de chocolate, con un tiro bastante fluido.

El Placeres Reserva comienza con algo de pimienta, notas dulces de madera y algo de chocolate en el fondo. Todos los sabores los termino describiendo como «algo de» o «toques» porque es el detalle con estos cepos tan grandes, y es que los sabores tienden a ser más diluidos, menos directos. En retrogusto se siente pimienta principalmente, pero al igual que en el paladar, son sabores bastante sutiles, al menos por el momento. Ya después de la mitad de este primer tercio las notas de chocolate son posiblemente las principales, aunque en realidad sí ha desarrollado una mayor intensidad, liderada por ese sabor. La pimienta le sigue de cerca y el sabor dulce de madera viene en tercer lugar, aunque no muy alejado. El primer tercio me toma alrededor de 45 minutos para superarlo.

Tenía una ceniza bastante bien formada para retratar el principio del segundo tercio, pero esta se cayó como un segundo antes de hacer la foto, así que aquí estamos. El tiro ha estado perfecto y el humo denso y abundante, pero con estos cepos trato de no darle caladas muy fuertes, a fin de no quedar aturdido después de la calada, que si bien los sabores son más diluidos en este cepo 60, tanto aire pasando por el cigarro lo calienta fácilmente y el humo que pega en la lengua viene ardiendo. Para el comienzo de este tercio el sabor de chocolate sigue siendo el principal, pero esta vez la pimienta y la madera están a la par de intensidad y ocupando el segundo lugar. El retrogusto es de pimienta y más nada.

Justo estaba viendo otra reseña de este cigarro en una página española que no mencionaré y dicen que en 45 llegaron al último tercio, por lo que les impresionaba que un 6 x 60 durara tan poco, pero me pregunto si lo estaban fumando con una aspiradora, pues me ha tomado una hora y 20 minutos llegar tan solo a la mitad. Sin embargo, para un cigarro de 6 x 60 y con quemada tan lenta, me siento un poco defraudado que tenga tan pocos sabores y que haya tan corta evolución en el cigarro. Al final, cuando un cigarro tiene estas dimensiones una fumada de sabores escasos se siente eterna.

Efectivamente, el resto de la fumada del Placeres Reserva lo que ve es la misma rotación de los sabores de chocolate, pimienta y madera, en donde ya esos tres sabores tienen la misma intensidad, pero nunca es algo que termina de ser fuerte, porque con estas dimensiones nunca lo sería. Pero el hecho es que el cigarro es constante, con una construcción casi perfecta hasta el final, sin deformarse y sin darme problemas más allá del aburrimiento que pueda causar, que siempre es un tema subjetivo. Pero la verdad es que dos horas y media con los mismos sabores no me terminó de convencer. Quizá podría considerar este cigarro en una vitola menor, pues ciertamente he fumado otros cigarros 6 x 60 que no me han aburrido al punto de este, así que creo que es un tema de liga.

La liga del Placeres Reserva en papel es muy interesante y hace un cigarro de apariencia muy atractiva. Pero cuando se trata de la experiencia de la fumada, llega a ser bastante aburrida por el mismo tema de las dimensiones, duración y poca variación de los sabores, pero también puedo decir que la fumada fue consistente, la construcción casi perfecta y el humo abundante y constante. Solamente tuve que hacerle un retoque al inicio, para asegurar una quemada uniforme. Sin embargo, por ese precio de $6 por cigarro, la verdad es que vale perfectamente la pena siempre que lo tengas en una vitola menor y está disponible en vitola 5 x 42, 5 x 50 y 5½ x 52, para disfrutarlo mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Kuuts, Inc.
Marca: Placeres
Modelo: Reserva
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Toro Grande
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Costa Rica
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $6,00
Puntuación: 78

Dario – Lotes Reservados No. 7 (Robusto)

Cuando visité Madrid en noviembre del año pasado, una de mis visitas obligadas era la Cava Magallanes, ubicada en la calle del mismo nombre, No. 16; la verdad no conocía nada sobre ella, pero varias personas me habían recomendado visitarla por su gran tamaño y variedad. Apenas entré me di cuenta de la diferencia entre las dimensiones de USA vs. las europeas, pues aunque a muchos españoles les impresiona el tamaño de esta tienda, realmente es mediana comparada con las americanas. No obstante, su disponibilidad de habanos es bastante mayor a la de las típicas tiendas españolas que he visitado y una buena variedad de tabacos centroamericanos.

Pero este Darío es un cigarro fabricado por Joya de Nicaragua exclusivamente para el mercado español, con una buena liga que está especificada en la misma anilla y una presencia de cigarro bien hecho, bien armado y llamativo. La verdad es que su competencia en precios dentro de España es grande, pero me gustaría pensar que se los lleva en calidad, pues a simple vista parece un cigarro de $7 o más y en verdad cuesta menos de $5, o 3 euros. En la capa tiene aromas terrosos, a pimienta y un poco de madera. En el pie se aprecian más o menos los mismos aromas, en menor escala y, finalmente, en la calada en frío se sienten aromas de tierra mojada, toque de pimienta y otros más «golosos» como vainilla y nuez moscada.

El cigarro enciende rápidamente y de manera bastante uniforme que no requiere un retoque más allá de uno al inicio pero porque no lo encendí bien. Como buen cigarro para el mercado europeo, no tiene ese golpe de pimienta tan típico de los cigarros nicaragüenses, y eso es algo, aunque raro, apreciable porque te permite detectar sabores desde le inicio sin que te invada esa pimienta. El sabor de tierra mojada es el principal, acompañado de madera vieja, cuero y un cierto toque de vainilla, que bien puede ser otro sabor que no se ha desarrollado del todo. La intensidad es media-baja, pero tengo la impresión que no se mantendrá ahí.

Precisamente por toda la información incluida en la anilla, no la quiero romper, pero pareciera tener como 6 kilos de pega, pues es imposible quitarla sin rasgarla. Tomo la muy mala decisión de deslizarla hacia arriba y me llevo un trozo de capa, que no afectó la fumada pero se nota en la parte superior del cigarro, justo antes de la perilla. No obstante, el cigarro mantiene sus sabores interesantes a tierra mojada, ya más baja y al nivel de la madera, cuero y toques más de especias dulces como nuez moscada y algo como cardamomo, pero de corta duración. No hay un gran cambio hacia la mitad del cigarro, por lo que esa imagen me la salté.

Para el último tercio los sabores en realidad no cambian mucho, quizá mayor intensidad del sabor de madera que se coloca al mismo nivel del sabor de tierra mojada del inicio. También aparecen sabores dulces, que le dan un toque más interesante al cigarro, pues ya no son esas especias con tendencia dulce, sino una sensación dulce en sí, con toques de la misma vainilla e incluso la sensación de nueces tostadas hacia el final del cigarro. Pero lo más destacado sin duda es la construcción, pues ya los sabores son algo más subjetivo. Pero el cigarro mantiene un anillo de combustión recto prácticamente toda la fumada, en ningún momento se desvía, el humo es denso y abundante y la ceniza se sostiene durante buena parte de la fumada. En total me duró una hora y 15 minutos.

Precisamente no era nada de lo que esperaba con este cigarro vs. su precio. Por costumbre y experiencia, un cigarro de menos de $4 es una lotería, pero viendo su origen y su fabricante, pensé que a lo sumo su mayor problema sería ausencia de sabores. Claro, no es un cigarro con múltiples matices y un abanico de sabores y aromas, pero por su precio es una verdadera ganga, especialmente para el mercado español en el que suelen ser tan fieles a los habanos. El cigarro carece de esa intensidad de pimienta que puede ser uno de los factores por los que los fieles al tabaco cubano rechacen el nicaragüense, y por tanto es un paso en la dirección correcta para ganar adeptos, tanto en sabor como en precio. Sin duda es una excelente opción en ese mercado. Lo único que pediría es un poco más de información en internet, pues lo único que conseguí al respecto es una reseña sobre su lanzamiento, pero no sobre el cigarro en sí. Como no los mido antes de fumarlos, todo es un estimado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Joya de Nicaragua
Marca: Darío
Modelo: Lotes Reservados No. 7
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Criollo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $3,40
Puntuación: 85

Ron: Clément V.S.O.P.

No sé si lo he mencionado antes, pero desde hace como un mes he estado haciendo un curso de destilados on-line. Gracias a la pandemia del Covid-19 hay varias páginas y empresas dispuestas a ofrecer estos cursos con un gran descuento y un amigo me envío la información de uno muy interesante con la gente de Pernod-Ricard y comencé a hacerlo. Llama la atención que dice que el curso podría ser completado en 6 horas, pero llevo ya 10 días y no voy ni por la mitad.

Pero no es de eso lo que quería hablar, sino de las siglas V.S.O.P. Las he visto regularmente acompañando destilados, sobre todo en brandy, y nunca me paré a pensar qué significan. Como ya sé que X.O. significa Extra Old, por alguna razón en mi infinita ignorancia pensaba que V.S.O.P. significaría algo como Very Old hasta que la vi bien y me di cuenta que hay una ese ahí. ¿Very Super Old? ¿Y la Pe?

Pues fue en este curso de Pernod Ricard que descubrí que es Very Superior Old Pale. También está la versión V.S. que es Very Special (que en verdad pensaría que es Very Superior, pero esto no es muy coherente) hay una versión que es V.S.R.P. cuya erre quiere decir Reserve.

Por otro lado, ya que estamos con un poco de docencia en el tema, este ron de hecho se llama Rhum, por ser la palabra en francés. Claro, las diferencias entre el ron agrícola (que es este) y el ron industrial son muchas más que solo la manera de escribirlo. Esto se debe a que las tradiciones francesas de hacer ron en las islas caribeñas difiera del estilo de ron inglés y ron español. La diferencia principal está en la materia prima, siendo melaza en la mayoría de los países de origen español o inglés y de jugo de caña en las islas francesas. En otros artículos hay una descripción e investigación más a fondo sobre estas diferencias y, a fin de no hacer de este una clase sino una reseña, prosigo con el ron.

El ron agrícola Clément ha sido producido en Martinica desde 1887. Aunque el ron es destilado en la destilería Simon, este es madurado en Habitation Clément, una antigua refinería de azúcar que fue comprada por Homére Clément en 1887.

Hace poco más de un año tuve la oportunidad de reseñar el Clément Select Barrel, que compré la botella entera en un aeropuerto, y quedé fascinado con su sabor y calidad. Pero con el VSOP el ron es madurado en las arcas de Habitation Clément en barricas de roble francés, que tienden a ser más porosas que las de roble americano y le imparten sabores distintos a los de las barricas ex-bourbon. Luego de un mínimo de un año en estas barricas el ron es transferido a barricas de roble americano ex-bourbon más grandes, donde pasa tres años adicionales. Finalmente es embotellado a 40% de alcohol.

El tema que me lleguen muestras es que no llega la botella original, aunque revisando en internet veo que la botella del Clément VSOP es igual a la del Select Barrel pero con etiqueta distinta. Es una botella imponente, elegante y pesada con un cuello corto que evita que se derrame cuando la sirves. Sin embargo con la otra siempre me mojaba un poco las manos después de servirla, quizá por la tapa de rosca y no de corcho.

En copa el líquido tiene un color ámbar cálido, incluso más oscuro que la otra versión de Clément que he tomado. Al mover el líquido por la copa se notan lágrimas gruesas que se toman un largo tiempo en comenzar a bajar. Cuando finalmente lo hacen, también tardan bastante en llegar de vuelta al líquido.

Los aromas iniciales sobre la copa incluyen notas de madera tipo sándalo seguidas de madera tipo cedro. También hay notas de toffee, maple, pasas secas y matices de naranja que incluyen cáscara y mermelada. Le siguen toques de canela y jengibre al igual que vainilla. Luego de dejarlo respirar e aprecian también notas de banana y pasas y una esencia muy suave de cognac.

En boca el destilado pareciera ser más cognac que ron, con un perfil bastante complejo y seco, comenzando por una nota firme de madera que calienta el paladar y notas menores de pasas, coco, banana y almendras. Luego de algunas pasadas por el paladar se aprecian también uvas verdes.

En el retrogusto se aprecian notas de uvas, caramelo y notas más suaves de vainilla y toffee. Le acompaña también un aftertaste medianamente agresivo.

Precisamente, algo que me llamaba la atención con el Single Barrel era que aunque se describía como un ron de 3 años, la calidad de los sabores y aromas le hacían parecer algo mucho mayor. Con este ocurre algo parecido, pero al revés. Aunque se sienten distintas notas y matices, también se siente como un ron bastante joven, con un sabor seco y ligero, y poca perdurabilidad en el paladar.

No obstante, el Clément VSOP es un ron que podría tomar solo tranquilamente, con o sin hielo. Pero es un ron que usaría más para coctelería de alta gama, por ejemplo. Aunque es un ron bastante fino con peculiaridades del cognac, sin duda por su añejamiento inicial en barricas de roble francés, su juventud juega un poco en su contra. Sin embargo, como experiencia de ron agrícola, es una que hay que tener.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rhum Clément
Nombre del Ron: V.S.O.P.
Marca: Clément
Origen: Martinica
Materia prima: Jugo de caña
Edad: hasta 4 años
Precio: $32
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85