Black Works Studio es una submarca de Black Label Trading Co., creada como una manera de darle mayor protagonismo a ediciones pequeñas o limitadas creadas por la Fábrica Oveja Negra. El Killer Bee es parte de tres lanzamientos que también incluían el NBK y el Rorschach. Aunque desde entonces también han creado el Killer Bee Connecticut y el Green Hornet, a veces llamado también Killer Bee/Green Hornet, pues son muy parecidos y la única diferencia es que el Green Hornet incluye capa candela cubriendo el pie del cigarro. Este cigarro lo adquirí como parte de un sampler de Small Batch Cigars llamado Fancy Feet, porque todos los que incluía venían con el pie del cigarro diferente… unos cubierto, otros sin capa, etc.

La noche que fumé el Killer Bee lo escogí porque era un poco tarde y quería fumar algo relativamente rápido. Además del pie cubierto me llamó la atención lo corrugada que es la capa, con varias imperfecciones propias de la hoja maduro ecuatoriana y con aromas intensos a establo y no mucho más. Pero incluso con lo fuerte que es el aroma de la capa, en el pie se aprecian aromas de tabaco rico y vainilla, con toques suaves de café y chocolate. La calada en frío muestra tierra, chocolate y notas de ralladura de limón.

Desde la primera calada el Killer Bee es fuerte y rico en sabores intensos de pimienta, toques amargos de café (como un espresso) y crema, con mucha pimienta en el retrogusto también. El humo es abundante, denso y con mucho aroma también. La sensación de que este sería un cigarro rápido se desvaneció en los primeros 2 minutos.

La ceniza no es muy dada a mantenerse sobre el cigarro, por lo que se cae rápidamente y no precisamente en el cenicero. La pimienta afortunadamente, aunque muy presente, no lleva el protagonismo de los sabores, permitiendo que sea la madera y el chocolate los que se alternen esa posición, con pimienta muy cercana y ralladura de limón muy lejana, mientras que en el retrogusto es pura pimienta intensa.

Mientras el Killer Bee se posiciona en el segundo tercio el sabor de madera se marca como el líder sobre el chocolate y la pimienta se coloca en un tercer lugar más distante, ya en el mismo nivel del limón. Aunque la liga de este cigarro es bastante parecida al Green Hornet, me llama la atención que los sabores no lo son tanto y esto ata bastante con el tema que mencionaba en la reseña anterior, que un toque mínimo en la liga puede cambiar bastante la fumada.

Ya superando la mitad del cigarro el sabor de madera es completamente protagonista y son los sabores de chocolate, limón y pimienta los que se mantienen en el fondo, cambiando matices y dándole intensidad a un cigarro que nunca ha dejado de tenerla. No obstante, el Killer Bee no puede ser referido como un cigarro sencillo, pues ciertamente con tan poco tamaño logra impresionar desde la primera calada. Tampoco es un cigarro de fumada corta, pues en 45 minutos alcancé la mitad.

Para el último tercio la pimienta regresó y se colocó al nivel del chocolate del segundo tercio con mucha mayor intensidad que antes, aunque el chocolate y el limón se mantuvieron en el fondo del cigarro. Gracias a que la madera es un sabor relativamente sencillo, fue la intensidad de la pimienta lo que le dio más matices, pero esta pimienta nunca sobrepasa ni «monotoniza» los sabores. Al final, el cigarro lo fumaba con caladas muy cortas y me terminó durando casi 85 minutos, sin calentarse y sin mostrar problema alguno de construcción, sino más bien con humo rico y denso durante toda la fumada.
Tanto Black Label Trading Co. como Black Works Studio vienen de la mente de James Brown y la verdad es que he probado más cigarros de Blk Wks que de BLTC y estos me han gustado más, quizá porque he probado más variedad, pero lo que está haciendo con las marcas en términos de imagen también me parece muy positivo para un mercado que está acostumbrado a que los pocos cigarros de imágenes «agresivas» son los Gurkha y rara vez equiparan esa imagen con su sabor. El Killer Bee no tiene una cascada de sabores distintos, pero sí tiene una riqueza increíble en sus sabores y eso es algo que siempre me ha gustado, por lo que este cigarro no puede dejar de parecerme bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fabrica Oveja Negra
Marca: Black Works Studio
Modelo: Killer Bee
Dimensiones: 4½ x 46
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 82





















