Baccarat – The Game (Toro)

El gusto e insistencia por los cigarros de capa Connecticut no es algo universal entre fumadores como pueden ser capas como Habano, Corojo o San Andrés. El hecho es que los Connecticut tienen una cierta sutileza, suavidad y ausencia de punch a los que muchos fumadores les cuesta que le gusten, y eso es perfectamente normal. Igualmente, hay muchos fumadores a los que las capas maduras no les llaman del todo la atención y prefieren evitarlas, incluyéndome. Pero, afortunadamente, tengo un amigo del Cigar Club con quien comparto este gusto por los Connecticut y fue él quien me obsequió este cigarro, con la precaución que era ligeramente saborizado, o lo que se llama Sweet Tip, en donde la perilla es saborizada únicamente.

La marca Baccarat es producida en Honduras, en la misma fábrica de Camacho, pero al igual que Camacho su producción inicial fue liderada por uno de los integrantes de la familia Eiroa, en 1978. Incluso, la marca Baccarat puede encontrar su origen en 1871, creada por Carl Upmann (hermano de H.) en Cuba. Se trata de un cigarro de precio módico, situado por debajo de los $5. La capa es muy bonita, oleosa, brillante y ligeramente más oscura que la de los Connecticut tradicionales. Los aromas que desprende son de bosta, con algo de vainilla hacia la perilla, que es la parte que es endulzada, mientras que la calada en frío presenta aromas más interesantes a chocolate, aunque tenues.

Aunque esa punta dulce del cigarro llega a distraer al inicio, creo que es un estilo de homenaje a los primeros cigarros creados, sobre todo en el mercado americano posterior al embargo, en donde los materiales posiblemente no eran los mejores y había que endulzar un poco la mezcla, pero en sí el cigarro produce otros sabores que no se ven del todo afectados por ese toque dulce, aunque sí permite apreciarlos mejor. Estos sabores son de tierra, café y nueces, que hacen que la fumada se sienta con intensidad de suave a media. El humo es abundante y tiene una textura que se queda en boca durante largo rato después de soltar el humo.

Incluso, en el segundo tercio aparecen notas de pimienta que le dan un toque mayor de intensidad a la fumada y lo colocan en media durante este segundo tercio, al menos. También aparecen sabores nuevos a madera y pan tostado, siendo la madera el que toma la posición principal entre los sabores y colocándose junto a la tierra y el café. Ese café, sin embargo, se siente como americano y saborizado, como ese típico tanque de café que te encuentras en gasolineras americanas que dice distintos sabores de café y siempre hay uno de vainilla, todos bastante aguados y para ser tomados por litros. El retrogusto es de pimienta con algunas notas de vainilla precisamente de la perilla, mientras que en temas técnicos el cigarro se comporta bastante bien, aunque la ceniza tiende a pelarse un poco superada la mitad del cigarro.

Para el último tercio el sabor dulce y avainillado de la perilla parece haber desaparecido por completo y el cigarro se siente como más denso, con un sabor ligeramente amargo en la fumada que identifico más como chocolate y notas más suaves a madera, pan tostado y suave de mantequilla cremosa. Al cabo de una hora y 25 minutos, este The Game de Baccarat llegó a su fin, comenzando a calentarse un poco, pero nada que llamara preocupante y al final llegué a quemarme los dedos antes de dejarlo. Al final, una fumada decente y por menos de $5 por unidad, no es mucho más lo que puedes exigir.

Quizá lo que más ha reconocido a este cigarro en el mercado es lo menos necesario para disfrutarlo: esa perilla dulce. Durante la mayor parte de la fumada fue muy poco lo que aportó precisamente porque su toque dulce es bastante sutil, quizá en el primer tercio podría ser más relevante porque le da un toque dulce a los sabores, pero en mi opinión es un tema innecesario en un Connecticut de buena calidad como este lo es. La publicidad de este cigarro lo describe como suave y complejo, y aunque es bastante suave a veces, también tiene momentos ligeramente más fuertes. Pero complejo no es. Es un cigarro relativamente lineal, perfecto para principiantes pero quizá no tan bueno para experimentados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Camacho
Marca: Baccarat
Modelo: The Game
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $4,50
Puntuación: 82

Tatuaje – Skinny Monsters Wolf (Petit Lancero)

La marca Tatuaje, de Pete Johnson, ha creado distintos cigarros con el tema de los monstruos, que incluyen ligas «inspiradas» en el hombre lobo, Frankenstein, Dracula, Dr. Jekyll & Mr. Hyde, Chucky, Jason Voorhees, la momia, etc. Por lo general, suelen agrupar cada liga de monstruos con una cierta temática basada en su vitola, así que existe un sampler llamado Little Monsters en la que cada uno de los cigarros es un 4,375 x 56, otro llamado Pudgy Monsters en el que cada uno de los cigarros tiene el pie «descubierto», o que la capa termina antes. También tiene un sampler llamado Skinny Monsters, en donde cada cigarro es un lancero o más bien como una corona larga y son en total ocho cigarros distintos. La producción se centró en 10 mil samplers y este Wolf, basado en la liga llamada Wolfman consiste en una capa Sumatra ecuatoriana sobre tabacos de Nicaragua, fabricados al igual que todos los Tatuaje, por My Father Cigars.

El Skinny Monsters Wolf tiene una capa bastante clara, pero viéndola en detalle es fácil determinar que no es madura ni es Connecticut ni es Habano, y es muy interesante poder descartar por conocimiento y llegar a la conclusión de lo que es y luego confirmo con sus aromas a cuero, canela y café, mientras que la calada en frío presenta aromas de 7up (o de algún refresco de limón) seguidos de crema pastelera y un toque de chocolate. Aunque sigo siendo fiel y ferviente admirador de los lanceros, todavía me cuesta pensar que serán fuertes o duraderos antes de encenderlos, que es por lo que sus aromas en frío siempre me impresionan.

Luego de casi un año en mi humidor me impresiona gratamente lo sólida que logra ser la ceniza tan solo en el primer tercio, pero más me impresionan sus sabores a nueces tostadas, nibs de cacao, caramelo y cuero que tiene desde las primeras caladas, y los sabores son abundantes como esperaría de un lancero. El humo también es abundante y en cada calada se queda rondando el lugar en donde estoy sentado y me deja un «aura» deliciosa. El anillo de combustión es casi perfecto durante la mayoría del tercio, desviándose un poco pero corrigiéndose solo. Tampoco es tan fuerte com algo llamado por el Hombre Lobo me haría esperar, incluso lo llamaría delicado, pero los sabores van bastante bien y el de nueces tostadas se convierte en avellanas hacia el final del primer tercio y el resto de los sabores se mantienen iguales.

En el segundo tercio se mantienen los sabores de caramelo, chocolate, avellanas tostadas y tierra, pero en el retrogusto se destaca la pimienta y en el paladar esta sensación picante también tiende a darle mayor intensidad al resto de los que se sienten. El anillo de combustión y tiro siguen siendo impresionantes y la ceniza que se mantiene sobre el cigarro más todavía, pues no es común que un cigarro de estas dimensiones mantenga una ceniza tal. Superada la mitad del cigarro los sabores de caramelo comienzan a diluirse un poco, y con ella la dulzura general del cigarro, dejando más espacio para que los sabores de chocolate, avellanas tostadas, tierra y pimienta se expongan, junto con un toque de cuero.

Pero con todos los sabores que ha mostrado el Skinny Monsters Wolf, ninguno se ha destacado sobre los demás, o al menos no hasta el último tercio, cuando un sabor como de chiles picantes aparece de inmediato y frontal, sin mucha preparación, pero a su paso deja un estela dulce que trae consigo un regreso del sabor de caramelo del primer tercio, que se combina con el chocolate, avellanas, tierra y cuero de los anteriores. El anillo de combustión muy bueno y no presenta problema alguno y, aunque la ceniza se mantiene sobre el cigarro, sí ha comenzado a resquebrajarse un poco. Al cabo de una hora y media, el Skinny Monsters Wolf llega a su fin, sin calentarse y todavía con mucho sabor hasta la última calada.

Esta es mi primera experiencia con cualquier «monstruo» de Tatuaje, incluso la primera con este blend, así que no puedo decir si es el mejor, pero sí he fumado otros Tatuaje y todos me han parecido muy buenos y este no es una excepción. La ausencia de ese golpe de pimienta en las primeras caladas y la ausencia de un sabor extremadamente fuerte de ella durante el resto de la fumada permitió apreciar los pequeños matices del cigarro, complementados con una construcción magnífica que no me llevó a darle retoque alguno ni pensar mucho en ella durante la fumada. Sin duda ese sampler de Skinny Monsters es uno que voy a buscar.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Skinny Monsters Wolf
Dimensiones: 6 x 38
Tamaño: Lancero
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 90

Las Cumbres – Señorial Maduro Natural (Toro Coloso)

El Señorial Maduro Natural es el tercer producto de Las Cumbres Tabaco, una compañía propiedad de José Blanco y su esposa, Emma Viktorsson. Como su nombre lo indica, el cigarro tiene una capa Maduro, siendo el primer cigarro con esta capa de la marca. Aunque no es el primer cigarro de la marca con el nombre Señorial, este no se limita a ser simplemente el mismo blend con una capa maduro, sino que es una nueva liga con capa San Andrés mexicana, mientras que la palabra Natural en el nombre se refiere a la apariencia rústica de la capa San Andrés. El cigarro fue lanzado en 2015 y es fabricado por Tabacalera Palma en República Dominicana.

Un corte plano con doble guillotina es lo que le va a tocar al Señorial Maduro Natural, pero primero en la capa se sienten notas de tierra y madera, mientras que en el pie son notas muy similares con la adición de chocolate. Luego del corte, la calada en frío presenta una combinación de todos los anteriores, siendo tierra, madera y chocolate, con una sensación muy buena de ese tiro y unas ganas enormes de darle fuego.

Para disfrutar del cigarro cuento con la compañía de un amigo que ya lo probó y quien me manifiesta me envidia apenas me ve encendiéndolo. El cigarro comienza interesante, con una buena dosis de pimienta negra, que es lo menos habitual en los cigarros de origen dominicano, pero rápidamente es acompañado de notas de chocolate, tierra y un dulce afrutado. Esas notas de chocolate y tierra son las principales rápidamente dentro del tercio, mientras que durante este primer tramo los sabores secundarios son de madera y pimienta. Hay ocasiones donde se sienten unos dulces afrutados, pero no son constantes, mientras que la pimienta es el único y principal en el retrogusto. El anillo de combustión es bastante recto y el tiro muy bueno y la ceniza es más oscura de lo que me gustaría, pero nada que me preocupe.

Comenzando el segundo tercio las notas de chocolate son más fuertes y toman la delantera, pero las notas e tierra siguen siendo bastante fuertes, dejando atrás a los sabores de madera y pimienta, que se perfilan como los secundarios. Las notas de fruta dulce siguen siendo secundarias pero no son constantes, aunque sí le dan toques dulces muy sutiles al Señorial Maduro Natural, que a partir de la mitad ve a la tierra superar al sabor de chocolate. En términos técnicos, el anillo de combustión, quemada, velocidad, tiro y ceniza son perfectos, destacando la labor de la fábrica y su experticia a la hora de crear un buen producto.

El chocolate continúa su descenso entre los sabores y prácticamente desaparece en el último tercio, siendo los sabores de tierra, pimienta y madera los principales para este momento. Aunque la pimienta es efectivamente más fuerte, no se siente con un cigarro agresivo ni dominado por las notas picantes y mantiene esta tendencia hasta el final, en donde todavía me fumaba lo que quedaba cuando me estaba quemando los dedos y el amigo que me veía al principio estaba como El Chavo cuando veía a alguien comiendo una torta de jamón. En total me duró una hora y 45 minutos, que fueron de un gran disfrute hasta el final.

El uso de la capa San Andrés se ha proliferado en los últimos años, y pareciera la capa de moda para muchas marcas que simplemente DEBEN tener un cigarro con esta capa. El problema a veces es que muchos tienden a tomar una liga existente y simplemente cambiar la capa, pero no todas las marcas lo han logrado sin problemas. El Señorial Maduro Natural es uno de los que lo ha hecho bien, produciendo un cigarro intenso, sin demasiados sabores y con una construcción perfecta. Sin embargo, no diría que es un cigarro para un paladar novato, pues hay muchas notas y matices que apreciar en este cigarro y sin entrenamiento puede parecer otro cigarro más de dos o tres sabores, mientras que si has fumado otras cosas y ya tienes ese paladar más afinado, de este querrás comprar cajas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Palma
Marca: Las Cumbres
Modelo: Señorial Maduro Natural
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana (Piloto Cubano)
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Criollo 98)
Precio: $9,00
Puntuación: 92

Tarazona – Guerrilla 305 (El Capitán)

El último de los cigarros que me envió la gente de Tarazona para probar. El Guerrilla 305 está basado en su producto 305, pero también tiene algo del movimiento Guerrilla Smokefare que lanzó la marca hace unos años. El cigarro es fabricado por Tabacalera William Ventura en República Dominicana, junto con Robert Caldwell como consultor. El cigarro originalmente fue pensado como una reacción para expresar la molestia que la industria había sufrido (y sigue sufriendo) por ser un producto de tabaco y que siempre es puesta en el mismo saco con la industria de los cigarrillos. Por supuesto, el nombre 305 viene por el código de área telefónica de Miami.

El Guerrilla 305 está disponible en 6 vitolas, de la cual este es el robusto, llamado El Capitan. Ha estado en mi humidor desde el pasado mes de junio, que es quizá lo que ha colaborado a que la capa se vea bastante oleosa, con aromas a tierra mojada, cuero y herbáceo, que son más o menos los mismos que se sienten en el pie. Una vez lo pico, la calada en frío presenta aromas a paja, cítrico y tierra. Llama la atención lo oscuro de la capa y que podría parecer un maduro claro, pero efectivamente es habano.

Enciendo el Guerrilla 305 e inmediatamente me encuentro con notas frontales de paja, tierra y galletas en el paladar, junto con notas de nueces y pimienta en el retrogusto. La intensidad desde la primera calada es media-alta, haciéndome confirmar ese gimmick que lo cubre de guerrilla y gorilas y atención, aunque todo eso de relacionar la violencia con el tabaco siempre ha sido algo con lo que no he comulgado. Pero el cigarro está bastante interesante, aunque relativamente sencillo. Es definitivamente como espero que sea un robusto y lo que me hace fumarlo más lento.

Las notas de paja y tierra son mucho más sutiles en el segundo tercio, en donde son los sabores de nueces y sus matices los que toman la delantera. Sabores como el de galletas y una nota cítrica se mantienen entre los sabores secundarios y el retrogusto solamente incluye la pimienta. Así que el cigarro que empezó sencillo se hace incluso más sencillo en el segundo tercio, pero la intensidad se mantiene en media-alta y yo sigo fumando de manera pausada, sin mayor apuro. Afortunadamente la tarde está fresca y yo no tengo otras tareas que hacer por el momento. El cigarro está bastante fuerte, incluso para ser dominicano.

Poco cambia en el último tercio, pero lo más destacado es un aumento el la intensidad del sabor cítrico, que ya se define más como cáscara de limón amarillo y la pimienta se siente más como especia y menos como intensidad picante. En efecto, el último tercio hace al cigarro más complejo gracias a estos matices y sirve también para destacar la increíble mano de obra de la Tabacalera William Ventura, demostrando una increíble construcción del cigarro, anillo de combustión completamente recto y ceniza muy bien marcada y sostenida durante toda la fumada. Al cabo de una hora y 25 minutos, finalmente dejo al Guerrilla 305 descansar.

Confieso que antes de recibir tanto la versión madura como la de capa habano del Caraballo 828, no tenía mucho conocimiento de la marca Tarazona. Desde entonces, y gracias a que conozco a uno de los participantes de ese proyecto, me han hecho llegar otros de sus productos, lo cual agradezco enormemente, pues no solo me han dejado probar una marca a la que posiblemente no hubiese por cuenta propia, también he llegado a probar casi todos sus productos. El Guerrilla 305 es un cigarro bastante sencillo, pero con buenos matices de sus pocos sabores desde el principio hasta el final, sin excepciones. El humo es denso y hasta oleoso, y la intensidad es media-alta durante toda la fumada. Sin duda es un cigarro que te dejará con pocas ganas de fumar otro, incluso siendo un robusto y especialmente si eres de los que se fuma uno y quizá dos cigarros al día.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Tarazona
Modelo: Guerrilla 305
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: El Capitán (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (HVA)
Capote: Ecuador (Habano)
Tripa: República Dominicana (Criollo 98, Corojo, HVA)
Precio: $11,00
Puntuación: 87

Aganorsa Leaf – Guardian of the Farm Nightwatch (Orpheus)

En 2016 las marcas Aganorsa y Warped decidieron colaborar en una línea llamada Guardian of the Farm, dedicada a los miembros menos apreciados de la industria: los perros que cuidan las fincas, particularmente las de Aganorsa. La línea rindió tributo a cuatro perros, usando sus nombres para las vitolas. En 2019 Aganorsa anunció la primera extensión de la línea, con un producto llamado Nightwatch que tiene una capa madura. Esta capa es una Corojo madura de la región nicaragüense de Jalapa, bajo ella hay un capote Corojo de la misma región y estas cubren la tripa que está constituida por una combinación de hojas Corojo y Criollo las regiones de Jalapa y Estelí.

Pero aunque la capa es madura, Aganorsa aparentemente no sintió la necesidad de identificarlo en el nombre del cigarro, tan solo colocando Nightwatch, que tiene connotaciones de oscuridad. También tiene una nota oleosa sobre la capa y la sensación que no es del todo firme, pero un aroma de chocolate muy agradable. Al picarlo, el tiro se siente ligeramente apretado y ese aroma de chocolate se siente un poco más seco, con pocas notas dulces o de pimienta.

El pie está cubierto por la capa y es la razón principal por el golpe de pimienta que ataca en las primeras caladas y se calma una vez que la quemada alcanza puntos inferiores, volviéndose una fumada más suave. Precisamente, es después de algunas caladas que el Nightwatch se enfoca en sabores más de tierra mojada y pimienta, bastante concentrados como es típico en un cigarro de capa madura. No tiene notas dulces, salvo la aparición de sabores de mora que son esporádicos y se sienten más en el final del humo. El tiro mejora considerablemente una vez encendido el cigarro y con la primera caída de la ceniza, se hace perfecto. A partir de la mitad del primer tercio la pimienta regresa, al punto que puede ser desagradable para algunos fumadores que no sean tan fanáticos de ese sabor en el cigarro, pero hacia el final del primer tercio existe una evolución del sabor, con la aparición de chocolate horneado, como de brownie, pero no mucho en términos de dulce que le den mayor complejidad a ese sabor, mientras que los sabores de tierra y pimienta mantienen su protagonismo.

Durante el segundo tercio el cigarro se vuelve más fuerte, y me temo que esto se da por un aumento considerable en la nicotina, la cual se siente más también porque hay una reducción en la intensidad de los otros sabores, al menos al principio del segundo tercio y luego se vuelven más densos, como acomodándose del todo y dando una sensación como de mayor complejidad y con más matices. Toma el sabor tan básico de pimienta y tierra y le da matices de esos mismos sabores y hace que cada calada sea muy atractiva, al mismo tiempo que la quemada se hace más lenta, el humo más denso y los sabores más complejos.

A partir de la mitad y durante todo el último tercio los sabores cárnicos de la pimienta fueron los dominantes, como esa corteza de carne a la parrilla, que incluye notas de la pimienta con la que cubriste la carne antes de ponerla al fuego, pero también denota sabores de tierra como los del primer tercio. La pimienta se siente tanto en el paladar como en el retrogusto, donde siempre ha estado, pero son las últimas caladas donde hay puntos medio desagradables en la fumada y el único aspecto negativo de la fumada, pero igual me lo fumé hasta el último punto, al cual llegué luego de una hora y 40 minutos de su encendido.

Las últimas caladas del cigarro fueron acompañadas de un whisky single malt, cuya intensidad (45,8% de alcohol) me permitió sobrellevar el golpe de nicotina del cigarro, que comenzó en el segundo tercio y hacia el final se intensificó bastante. Pero si has probado los Guardian of the Farm originales, de los que yo he probado el Claude Le Chien y el JJ, el Nightwatch probablemente te parezca una versión más fuerte de ellos. Desde el principio destaca esa intensidad y nunca se coloca por debajo de la intensidad media-alta. Los sabores principales son de tierra y pimienta y uno que otro matiz distinto, pero la fumada fue consistente y destacada siempre. A mí me gustó bastante la liga original y, honestamente, no sentí que le hacía falta una nueva liga más fuerte, pero siempre he sido amigo de los perros y cualquier cigarro que les rinda tributo va a ser un cigarro que querré probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Valle de Jalapa
Marca: Aganorsa Leaf
Modelo: Guardian of the Farm Nightwatch
Dimensiones: 6 x 44
Tamaño: Orpheus (Lonsdale)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Corojo maduro Jalapa)
Capote: Nicaragua (Corojo Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí)
Precio: $10,00
Puntuación: 90

Davidoff – Master Blend Selection #9 (Toro)

El nombre de Eladio Díaz puede no ser el más conocido, incluso en la comunidad de los fumadores de tabaco, en donde ha pasado toda su vida profesional. Pero en los últimos años Davidoff se ha encargado de cambiar eso. Aunque Henke Kelner puede ser más conocido como master blender de Davidoff, Don Eladio es en realidad el Master Master Blender, o el jefe del tema y cabecilla del control de calidad, y rendirle tributo se ha convertido en el objetivo de muchas de las ediciones especiales de la marca en los últimos años. Esto comenzó con el Oro Blanco, un cigarro de $500 y siguió con el Master Selection Series, que eran seis cigarros distintos basados en la liga con la que Don Eladio celebra su cumpleaños. En 2018 Davidoff decidió crear una edición de 15 cigarros distintos bajo el nombre de Master Blend Selection, cada uno inspirado por los viajes de Don Eladio por el Caribe, Centroamérica y Suramérica. Cada uno de los cigarros tiene un precio de $35 y está disponible únicamente en vitola toro 6×52, y aunque la marca no ha especificado números de producción, sí han dicho que son «limitados».

Visualmente y viendo todos los Davidoff que conforman este Master Blend Selection, se trata de 15 cigarros aparentemente iguales. Este es el número 9 y está cubierto por una capa relativamente rústica, con una ligera nota oleosa y venas pequeñas y grandes que no distraen mucho. La capa tiene aromas de tierra intensos, seguidos de notas más suaves de paja, nueces, aserrín, chocolate y bosta, mientras que la calada en frío presenta cacao en polvo, cuero, bosta, madera y mantequilla de almendras. Cada vez que tengo un Davidoff entre las manos me pregunto por qué su precio es tan alto, aunque cuando los enciendo la mayoría sabe a cigarro caro, salvo que no creo que compraría muchos. Sin duda yo no soy su público objetivo.

El Master Blend Selection 9 comienza con notas bastante intensas de vainilla y dulce, con algo de pimienta, sobre todo en el retrogusto. Para el momento de la imagen también aparecen notas de madera, paja, tierra, cuero, cotufas, nibs de cacao y un toque húmedo como de mosto. El tiro y el anillo de combustión son excelentes, aunque la cantidad y densidad del humo no son los más llamativos, especialmente comparados con todo lo anterior. La intensidad es lo menos llamativo, siendo de suave a media durante el primer tercio pero aumentando mientras llego al final de este primer segmento.

En el segundo tercio comienzan unos sabores a galletas danesas de mantequilla, de esas que vienen en una lata y que todas las abuelas usan después para guardar artículos de zurcido, jugando con los sentimientos de cuanto nieto menor de 10 años tengan. También hay madera y paja, siendo estos dos los sabores dominantes del tercio, pero también mostrando otros sabores a tierra, canela, café y cuero. El dulce de vainilla del primer tercio ya no existe, pero sí la pimienta del retrogusto. En cuanto a su construcción, el tiro y la quemada siguen siendo bastante buenos y quizá es un «pelado» de la ceniza lo que menos me llama la atención, pero al menos la intensidad alcanza el punto medio y eso es bueno, aunque no parezca que vaya a aumentar.

Siguen habiendo cambios en el último tercio, aunque es generalmente muy parecido al tercio previo, con sabores dominantes de madera y paja, junto con notas de galletas de mantequilla, tierra, cuero, anís, canela y nibs de cacao, mientras que en el retrogusto es casi exclusivamente pimienta. La construcción sigue siendo la esperada de la marca, sin que el tiro o el anillo de combustión me den algún problema y la intensidad se mantiene en media.

El Davidoff Master Blend Series 9 es un cigarro difícil de conseguir y difícil de querer pagar, como sucede con la gran mayoría de los productos de esta marca, especialmente si no eres el público meta de ella. A diferencia de la mayoría de los Davidoff de anilla blanca, este tiene una fuerte intensidad de pimienta en el encendido, lo cual ya de por sí es un aspecto a su favor y ciertamente la numeración en su nombre te indica la intensidad del cigarro y los puedes escoger de acuerdo a tu preferencia en vez de adivinar con cada producto y así obligarte a probar varios, lo cual tiene mucho más sentido a nivel de mercadeo, pero me parece curioso que una marca como Davidoff lo haga. El cigarro es excelente, con una construcción perfecta y una perfecta integración de los sabores y, aunque no me imagino que todos los productos de la serie serán igual de buenos, mi experiencia con este me lleva a querer probar otros de la misma serie. Eso siempre es el objetivo de cada cigarro, pero aplaudo al equipo de Davidoff por no obligar al consumidor final a probar todos para llegar al que más le guste, pues estaríamos hablando de $525 y 15 cigarros.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Davidoff
Modelo: Master Blend Selection 9
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $35,00
Puntuación: 89