JC Newman – Perla del Mar Shade (Corona Gorda)

Otra sorpresa más de JC Newman, a través de Tabarena Venezuela, quien me permitió hacer una reseña de este cigarro. Originalmente habíamos hablado para hacer algunas reseñas de sus productos y me entregaron este Perla del Mar. Al principio no sabía qué esperar, porque este fue uno de los primeros cigarros que reseñé en este blog, en abril de 2016. Pero esta marca fue relanzada en 2020 por JC Newman como una nueva línea que incluiría distintas capas en su portafolio, incluyendo un Corojo y un Maduro, mientras que este original se llamaría Shade. Cuando yo lo fumé originalmente solamente existía un modelo. Pero en este relanzamiento también hubo una reformulación del blend, por lo que había una mayor expectativa de mi parte. El cigarro es torcido en la misma fábrica nicaragüense que el Brick House Double Connecticut que reseñé hace poco.

Como marca, Perla del Mar existe desde Cuba en 1905, cuando 4 hermanos comenzaron a torcer cigarros en la finca de su propiedad. En ese momento la empresa se llamaba Perfecto Garcia Hermanos y sus cigarros eran Perla del Mar. Mientras la popularidad creció, los hermanos construyeron una fábrica ubicada al lado de la fábrica El Reloj de JC Newman en Ybor City, en el estado americano de Florida. Esto logró que Perla del Mar fuese una de las marcas más importantes de principios del siglo 20. Eventualmente fue adquirida por JC Newman y hoy en día la empresa rinde tributo a sus creadores y a su legado. Pero esta vez es más prominente en su marca, pues recuerdo que el original no mencionaba a JC Newman por ningún lado y me tomó un tiempo de investigación descubrir quién lo hacía. Esta nueva presentación destaca a la marca en la anilla.

La vitola que tengo en mis manos es la corona gorda, con medidas de 5½ x 46, con un box press ligero y colores muy uniformes sobre la capa. Esta capa no es especialmente oleosa, sino más como mate. El cigarro se siente considerablemente liviano y eso no siempre es un buen augurio, pero luego de apretarlo un poco no hay secciones especialmente apretadas ni esponjosas, así que es simplemente un tema de la vitola. Los aromas de la capa son llamativos, desprendiendo vainilla, paja, cuero y miel, mientras que luego de picarlo con la doble hojilla, la calada en frío presenta dátiles, cuero, canela y nuez moscada. Hora de darle fuego.

Quizá es mi falta de experiencia previa con un cigarro de cepo menor a 50, pero el Perla del Mar Shade se siente asombrosamente delgado en boca. Comienza con sabores muy típicos de la capa, como galletas de vainilla (pensando en Sorbeticos, si estás en Venezuela), maní y pan tostado, con una fuerte carga de pimienta, sobre todo en los labios. El tiro es ligeramente más abierto a lo que esperaba, pero nuevamente es un tema del cepo. Afortunadamente el anillo de combustión es recto y la apertura del tiro no parece afectar la velocidad de quemada. A lo largo del resto del tercio hay notas sutiles de establo y tierra seca, pero la pimienta es lo que más se mantiene en la fumada. La ceniza no se mantiene mucho sobre el cigarro, pero eso es relativamente normal con este cepo. Fortaleza e intensidad se mantienen en media, no habiendo aumentado, incluso cuando la capa me haría pensar que es suave.

En el segundo tercio sí se suaviza un poco la intensidad de los sabores, principalmente porque ese sabor de pimienta ya no es tan prominente como lo fue en la sección anterior. El resto de los sabores siguen siendo muy agradables, incluyendo pan tostado, miel, nuez moscada y un final más cítrico que siento principalmente en el retrogusto pero que igual tiene una participación, aunque mucho menos intensa, en el paladar. Una vez supero la mitad del cigarro regresan las notas picantes, pero esta vez no se sienten como de pimienta, sino más bien de un chile o lo que los españoles llaman un pimiento. El anillo de combustión no parece que será recto en momento alguno, pero nunca requiere retoques, sino que se corrige solo. La ceniza no se sostiene, sino que hay que estarla vigilando, pues tiene la tendencia a caerme encima pero al menos no es mucha.

El último tercio es una continuación del segundo, con notas muy similares y quizá una propiedad más cremosa en el humo, al igual que una sensación ligeramente más dulce en la fumada. La intensidad se mantiene igual pero la fortaleza se coloca en media-baja, mantenida principalmente por ese pimiento picante, pero esas notas herbáceas del pimiento mantienen al cigarro interesante, aunque no necesariamente complejo. Me sucede que lo dejé solo alrededor de un minuto y se apagó, así que el reencendido fue medianamente accidentado pero ya para ese momento le había quitado la anilla y no parece haber dado grandes problemas. Al cabo de una hora y 10 minutos, este cigarro que parecía más grande finalmente acaba por apagarse solo por segunda vez.

Voy a ser bien honesto y admitir que la anilla original del Perla del Mar, la que mencioné al principio de esta reseña, me gustaba mucho más. La actual me parece muy estandarizada, mientras que la original era… pues original. No obstante, el cigarro que fumé la primera vez era en extremo cremoso, lo cual es muy bueno, pero también en extremo suave. Este nuevo tiene más garra y en la vitola que lo probé esa garra se siente mucho más presente. Es un cigarro que recomendaría, pero creo que en un cepo mayor se pueden disfrutar mejor esas diferencias y lograr que la fumada presente matices más separados y mucho más agradables. El cepo de 46 parece concentrar mucho y en esta liga creo que hay mucho más por ofrecer y este cepo puede hacerte sentir que es un cigarro mucho más fuerte y mucho menos complejo. Pero definitivamente pruébalo.

Ficha Técnica:
Fabricante: JC Newman
Marca: JC Newman
Modelo: Perla del Mar Shade
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Ron: Plantation Fiji 2009 Single Cask

Voy a ser muy honesto: mi experiencia con rones de Fiji es muy limitada. Creo que hablo por muchos al decir esto. ¿Qué tanto ron puede hacer Fiji para que el común reseñador de ron los conozca? Mi experiencia se limita al Ratu 5 Year que probé hace un par de años y eso era una muestra. Mi experiencia con Plantation tampoco es tan extensa, aunque alcanza un producto más que los rones de Fiji y son dos.

Te puedo decir que Plantation es una empresa de Maison Ferrand, que es una compañía francesa, fundada por Alexandre Gabriel en 1989. Ferrand son productores de cognac principalmente, pero también destilan ginebra y embotellan ron, y crearon Plantation Rums en 1999. Aunque hace unos 3 años adquirieron una destilería en Barbados, la mayoría de sus rones vienen de otras destilerías en países tropicales, en donde los dejan añejar y finalmente los importan al Chateau de Bonbonnet en Francia, donde los dejan reposar en barricas de roble blanco francés de Ferrand. Este proceso de finalizado es parte de lo que hace a los rones de Plantation únicos.

Precisamente por esa experiencia haciendo cognac, los productos de Plantation no carecen de estar «dosificados», es decir que le añaden endulzante a los rones. Aunque no lo niegan y en algunas instancias lo dicen claramente en su página web, hay muchas personas que piensan que eso no es correcto. Sin embargo, esa dosificación que usan es considerablemente más complicado que el simple hecho de añadir azúcar. Ese endulzante en realidad es jarabe de azúcar tostado, fortificado con el mismo ron al que es añadido y finalmente añejado en barricas el mismo tiempo que el producto para el cual es destinado.

Pero también tienen productos que no son dosificados, como el Fiji 2009. Este es parte de su colección Vintage, que es limitada. En su página web detallan mucha información sobre lo que está contenido en esta botella, pero igual lo voy a mencionar aquí. Es un ron hecho a partir de melaza que se deja fermentar de 4 a 5 días. Luego fue destilado en alambique y columnas en la destilería South Pacific en 2009, donde se dejó añejar durante 8,5 años en barricas exbourbon. Luego de ese tiempo el líquido es transportado a Francia, en donde añejó durante 2 años más en barricas de cognac Ferrand. En la fase final pasa por un proceso adicional de madurado en el que descansa durante 6 meses en barricas de 200 litros de Kilchoman. Finalmente es embotellado a 49,6% de alcohol.

Esta imagen y la de la portada son cortesía de Rones de Venezuela

El hecho que este ron pase por 4 a 5 días de fermentación realmente se demuestra en nariz. La inmensa variedad de aromas me hacen pensar inmediatamente en el dunder y los rones de Jamaica. En este caso no hay dunder, pero hay casi 120 horas de ese mosto fermentando. Los aromas son de madera intensa pero mohosa, banana en distintas formas, durazno, frutos rojos, tierra mojada, chocolate en polvo y algo de nuez moscada.

En boca lo primero que sorprende, al igual que en nariz, solo que no lo puse, es que los casi 50° de alcohol no son lo primero que se aprecia. Lo primero que siento son distintos sabores de frutas, casi como una macedonia. Hay banana, fresa, piña, manzana roja y pasas. Este último me hace recordar bastante al hecho de ese finalizado (o uno de los finalizados) en cognac, pero también hay una nota seria de madera y yodo, como de ese otro finalizado en Kilchoman. Hay notas adicionales de nueces, sal, caramelo y más notas ahumadas, sobre todo en el retrogusto, en donde hay aroma de café y chocolate negro.

En ocasiones leo los procesos y distintas barricas por donde pasa un ron o un whisky y me impresiona porque pienso que sentir los distintos aromas que cada barrica imparte no debe ser fácil. Pero este Plantation Fiji 2009 realmente deja apreciar aromas y sabores típicos de cada barrica en donde se añejó, incluyendo la nota de frutos rojos y negros del cognac con las notas saladas y yodadas de whisky escocés. Fiji 2009 es un ron bastante singular. A un costo de $55 en promedio, es una oportunidad de oro para probar un producto espectacular.

Ficha Técnica:
Fabricante: South Pacific Distillery
Nombre del Ron: Fiji 2009 Single Cask
Marca: Plantation
Origen: Fiji
Edad: 8,5 años + 2 años + 6 meses
Precio: $55
Densidad alcohólica: 49,7%
Puntuación: 93

JC Newman – Brick House Double Connecticut (Torpedo)

Poco sabía yo que este cigarro no lo había probado. En realidad estaba confundido con el Brick House tradicional, que visualmente es casi igual, con la excepción que este tiene una segunda anilla en el pie que lo identifica como Connecticut. Efectivamente, es Connecticut Shade en su capa y Connecticut Broadleaf en el capote, con tripa nicaragüense y fabricado en Nicaragua. La marca Brick House fue fundada en Estados Unidos en 1937, siendo en ese entonces un puro cubano, producido por el fundador de la marca actual: Julius Caeser Newman, para honrar a la casa en donde pasó su niñez, en Hungría. La casa era de ladrillos y por ello Brick House. En 2009, sus nietos Bobby y Eric Newman relanzaron la marca dentro del abanico de productos de JC Newman y hoy en día incluye este Double Connecticut, el Brick House tradicional y el Maduro.

En Venezuela, es importado oficialmente por Tabarena Cigar Store y disponible en al menos 6 vitolas distintas, de las cuales esta es el short torpedo 5,5 x 52. La capa tiene varios detalles y venas, que hace un tiempo no me hubiesen agradado del todo pero la experiencia me ha enseñado que las venas en las hojas son sinónimo de mayor sabor, mientras que hay varios cigarros con este tipo de capa que son considerablemente lisos y esos tienden a tener mucho menos sabor. Efectivamente, sobre la capa se aprecian aromas de madera, paja, vainilla y notas ligeramente florales. Luego de cortarlo con la doble hojilla, la calada en frío me repite los aromas de madera y notas florales, pero también incluye crema. Solo queda darle fuego, para ver qué tal se comporta encendido.

Los aromas en frío caracterizan efectivamente la fumada y el primer tercio está dominado por sabores de madera y crema, pero con un añadido picante ligero que le da mayor variedad a la intensidad de los sabores y lleva la fortaleza a media-baja y no solo baja, como esperaba. A lo largo del tercio los sabores tienen pocas variaciones más allá de distintas intensidades que se van cambiando de lugar en el protagonismo, siendo en la frontera con el siguiente segmento que aparecen notas cítricas. El anillo de combustión no es el mejor, pero esto sucedió porque la primera ceniza cayó bastante rápido y sin provocación, lo que llevó al cigarro a no quemar del todo recto, pero afortunadamente no ha requerido retoques ni correcciones.

El sabor de madera se coloca en el protagonismo permanente en el segundo tercio, pero los sabores de crema, cítrico y pimienta se mantienen muy presentes en el segundo lugar y al superar el ecuador del cigarro ese cítrico se hizo ligeramente más dulce. La quemada mejora considerablemente y por un momento pienso si es que la anilla inferior tuvo algo que ver en el estado de la capa o si fue simplemente mala suerte inicial, lo cual no es de extrañar en un producto hecho a mano. La intensidad de los sabores se hace media, gracias a esa abundancia del sabor de madera, mientras que la fortaleza es media-baja. El Double Connecticut no parece soportar mucha ceniza encima, por lo que no hubo oportunidad de hacer una foto llamativa.

Para el último tercio los sabores de madera son los principales y los pongo en plural porque además del sabor más genérico de madera hay una nota muy particular de cedro que se suma a esta. El cigarro pierde la propiedad cremosa en los sabores, pero la pimienta y el cítrico siguen presentes, este último demostrando propiedades de cítrico dulce así como de cítrico ácido. Siguiendo esta misma tendencia, el Double Connecticut llega a su fin, una hora y 15 minutos después de encenderlo, que pienso que fue algo más corto de lo que esperaba. No obstante, el tocón que quedaba no se deformó ni se calentó de más. Si cabe destacar que al perder la propiedad cremosa, el cigarro se sintió ligeramente más seco y esto lo comprobé por la sequedad en la garganta, aunque en realidad fue cosa de unos diez minutos y coincidió con los últimos toques del cigarro.

El Brick House Double Connecticut no es el primer cigarro con capa Connecticut y capote Broadleaf que he probado, siendo el EP Carrillo New Wave Reserva Connecticut y el Henry Clay War Hawk dos que recuerdo inmediatamente. La diferencia del Brick House es que capa y capote provienen del mismo país y que el cigarro es considerablemente más suave que los otros ejemplos, así como tiene un golpe de nicotina mucho menor. Muchas veces trato de no tener en cuenta el precio cuando evalúo un cigarro, especialmente cuando su competencia directa está en precios relativamente similares, a menos que estemos hablando de cigarros cuyo precio supera los $20, pero considerando que el precio de venta al detal de este cigarro apenas es de $7, es un cigarro que vale muchísimo la pena, seas un fumador novato que no quiere algo suave para apreciar mejor los sabores o uno más experimentado y con un gusto por los de capa Connecticut.

Ficha Técnica:
Fabricante: JC Newman
Marca: JC Newman
Modelo: Double Connecticut
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 87

AJ Fernandez – Viva La Vida (Toro)

En el amplio universo de tabacos que hace AJ Fernandez de producción regular, parece difícil encontrar nuevos después de haber probado tantos. En verdad no son taaaaantos, pues una revisión de todo lo que hace vs. todo lo que he probado me permite darme cuenta que todavía tengo mucho por fumar. Pero igual no deja de impresionarme cuando me encuentro a uno que no solo no he probado, sino que además no sé nada de él. Así es como llegué a Viva La Vida, una línea de AJF de la que había oído hace unos años y que hace poco encontré en uno de mis distribuidores de confianza. Luego de la venta de sus dos tiendas de Cigar Inn en la ciudad de Nueva York, los hermanos Gus y Billy Fakih decidieron dirigir su atención a un nuevo proyecto llamado Artesano del Tabaco y contrataron a AJF para que les hiciera el blend y los fabricara también.

Se trata de un puro nicaragüense en vitola toro 6×54 con una capa bastante oscura, gruesa y me atrevería a decir que carnosa. Las venas son mínimas pero se notan varias a lo largo y tiene algunos aromas que se sienten algo secos, e incluso los anoto como de carne seca, como esa propia carne deshidratada que los americanos llaman beef jerky y que les gusta tanto, y también una nota de pimienta que añade a ese aroma de beef jerky. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío tiene aromas a madera mojada, beef jerky, dulce y muy poca pimienta. Llama la atención lo diferente que se siente entre calada y capa, pero no es el primero que me fumo, pues adquirí un 5-pack y el anterior estuvo igual de misterioso. Hay secciones en donde se siente ligeramente esponjoso, pero espero que eso no sea problema una vez que le dé fuego.

Pero incluso sin apreciar mucha pimienta en la calada en frío, las primeras caladas una vez encendido son abundantes de pimienta, pero afortunadamente permite apreciar sabores adicionales, que incluyen madera y beef jerky, de los cuales este último pareciera no tener el sabor típico, sino uno muy especiado. Una breve revisión por los productos de Jack Link’s me demuestra que no hay un solo sabor de beef jerky. El retrogusto es más lento para adoptar el sabor de pimienta, siendo bastante plano al inicio y más o menos a la quinta o sexta calada es donde se aprecia mejor la pimienta y sabores más especiados, sin duda de ese beef jerky. El tiro es ligeramente apretado pero eso no evita que haya mucho humo en cada calada, lo que hace que sea una fumada agradable, aunque la ceniza tiende a «florear» y eso no queda bien en las fotos. Intensidad media-baja con fortaleza media.

En el segundo tercio el Viva La Vida presenta sabores más predecibles, con una participación más regular de la pimienta en paladar y retrogusto, una sensación más cremosa en los sabores y la inclusión de algunos más normales como madera mojada, aunque esta parece ser una nota «pegajosa» en el sentido que después que la sentí me fue imposible aislarla en la apreciación de sabores. Es como si nunca se fuese y no fue sino hasta la mitad del cigarro que pude apreciar otras, que incluyeron otros matices de madera, más como de corteza de árbol y notas florales. La quemada sigue siendo difícil y ya no es tanto porque se «aflore» la ceniza, sino que comienza a quemar torcido e incluso amenaza a veces con apagarse. La intensidad es media y la fortaleza igual.

La quemada no mejora en el último tercio, aunque afortunadamente tampoco empeora. Digo afortunadamente porque era la tendencia y el cambio de quemada regular a mala en el segundo tercio fue bastante radical. Pero en sabores, esa nota floral del tercio anterior se hace muy presente en este y mejora la fumada considerablemente, haciéndome olvidar por un rato el tema de la quemada, mientras acompaña a la madera, pimienta y la sensación ahumada del beef jerky sin hacerse tan intensamente de esos sabores típicos de esa carne. La intensidad aumenta un poco sin dar el paso al siguiente punto y la fortaleza se mantiene en media. Luego de una hora y 40 minutos de batalla, Viva La Vida deja de celebrar eso mismo y llega al final.

Viva La Vida tiene los sabores que a los fumadores tienden a gustarle más, aunque estos no sean una gran cantidad, pero matices entre ellos hay bastantes y aunque el sabor de beef jerky puede no apelar a muchos, no es simplemente un sabor a carne. Hay carne seca y muchas especias, y este cigarro ciertamente tiene aromas y sabores de muchas especias que le atribuí al sabor del beef jerky. Sin embargo, no tiene sabores de chocolate y café, que suelen ser más típicos en tabacos, pero no le hace falta. Estos sabores no parecen lograr una conclusión ideal en la fumada y es quizá ese su mayor problema, pero el principal que le pude encontrar fue un tema de construcción, que el previo que fumé de él no lo presentó, así que sería más un tema de consistencia que construcción per se. Pero sin duda no será el último que fume.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: Viva La Vida
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, Honduras
Precio: $12,00
Puntuación: 86

Whisky: GlenGrant 15

Curiosamente, esta reseña del 15 la hago después de haber probado distintos productos de Glen Grant y no haberles hecho reseña, principalmente porque asumía que ya se las había hecho o porque simplemente se me olvidó. Ya probé el 12 Años y me pareció muy bueno, y el Major Reserve, que está muy bien por su precio.

Pero en realidad sobre la marca es muy poco lo que he encontrado que sea particularmente interesante. Glen Grant es una destilería con bastante historia, desde su fundación en 1840. Durante mucho tiempo fue y sigue siendo una de las bases de Chivas Regal, pero desde 2005 aproximadamente, fue adquirida por el grupo Campari y fue esta adquisición la que abrió la puerta para que la destilería creara (más) productos propios. Hoy en día tienen 12 productos distintos, incluyendo productos con 10, 12, 15, 18, 25, 50 y 60 años de edad.

Me gustaría hablar más de este producto, pero la página web de la marca no destaca mucho más allá de la edad y sus sabores, que son los que quiero descubrir por mí mismo. El líquido es añejado en barricas exbourbon durante 15 años y embotellado a 50% de alcohol. No tiene filtrado en frío pero no menciona ajuste de color, aunque con lo claro que es, no creo que sea mucho. Aunque Glen Grant utiliza barricas exjerez en algunos de sus productos, con este destacan que no. La botella también dice Batch Strength, lo cual suena un poco raro porque implicaría que es el contenido alcohólico de barrica. ¿O es el de embotellado? En cuyo caso, tiene menos sentido: contenido alcohólico de embotellado. Pero 50% es muy bajo y muy redondo para ser el contenido alcohólico de la barrica. Pero es muy respetable.

En nariz se sienten aromas de cereales con miel, manzana, paja fresca, cáscara de limón y pera. No se siente especialmente complejo, solo variado. Al cabo de unos minutos también se aprecian notas de vainilla.

En boca se siente muy denso, más de lo que el amarillo claro del líquido me haría pensar. Es sumamente dulce y ardiente en boca, con notas de marshmallow, vainilla, helado derretido y caramelos de fruta. También están las notas más típicas de cereales y madera, pero no con la intensidad de estas notas dulces. En el retrogusto se siente una ligera nota ácida o más hacia el amargo que no me convence, junto con anís, leña, canela e incluso una nota ligeramente ahumada.

Le añadí algo de agua y básicamente lo maté, pues se diluye muy fácilmente y eso no me gustó. El sabor dulce se inclina más hacia las frutas, pero eso es todo.

El perfil exbourbon es muy clásico en este whisky y eso hace que sea un producto relativamente predecible. Pero a veces quieres un producto así. Quieres comprarlo y tomarlo y saber lo que vas a tomar. Hay veces que no quieres sorpresas, especialmente de un whisky que poca gente conoce y que muchos deben descubrir. Las notas dulces lo hacen merecedor de ser un whisky para terminar tu comida, tomándolo junto con el postre y antes del tabaco, si es que te gusta esa rutina. Aunque yo lo tomé con tabaco y combinó perfectamente.

Pero más importante, su precio. Un single malt de 15 años con estas características y calidad te puede exigir fácilmente $80. Este cuesta menos de $60 en la mayoría de lugares que lo he visto. Esa diferencia vale mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glen Grant Distillery
Nombre del Whisky: 15 Year
Marca: Glen Grant
Origen: Escocia
Edad: 15 años
Precio: $56
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 91

Oliva – Serie V Melanio (Nub)

Ciertamente no es este el primer Serie V Melanio que fumo, pero esta vitola no la había fumado antes de este cigarro: Nub. Una de las razones principales es porque no existía, pues no fue sino hasta el año pasado que Oliva decidió combinar sus dos productos más vendidos: Melanio y Nub. Ya existía desde 2012-2013 el Serie V en vitola Nub, aunque hoy en día ya no está disponible. Pero Oliva cada año hace una edición limitada del Melanio en una vitola especial, principalmente para mercados internacionales, pero este año lo hizo internamente en USA también. Ese cigarro internacional cuesta unos $20 por unidad, pero para esta edición también crearon una versión americana, cuya única diferencia es que sería box pressed. No obstante, luego hicieron otra versión cilíndrica de este Melanio Nub para el mercado americano, pero solo es vendida en tiendas que apoyan a CRA y cuesta unos $13 por unidad. Esta última versión es la que tengo en mis manos.

Visualmente no parece un Nub, sino más bien como un Melanio recortado. Debe ser por las dos anillas que hacen que el cigarro se vea más pequeño de lo que es. También se siente más pesado que un Nub tradicional, quizá porque el Melanio tiene más hojas, no sé. La capa tiene aromas a cuero, establo y frutos rojos, mientras que en el pie se aprecian notas similares pero incluyen también pan. Lo pico con la doble hojilla, una especial para cigarros de cepo grande que me regalaron en Stallone Cigars y los aromas en la calada en frío presentan pimienta, vainilla y notas florales.

El tiro es bastante abierto, más de lo que estoy acostumbrado y a un nivel que me recuerda a los Espinosa. Por ello, el humo es abundante, pero afortunadamente los sabores también. Tierra húmeda, establo, pimienta y caramelo son los sabores que aprecio más, con una abundante cantidad de pimienta en el retrogusto. Aunque la pimienta es abundante, es el sabor de tierra el segundo en intensidad, a veces más potente que la pimienta, al menos en el paladar. A lo largo del tercio aparecen notas ligeramente herbáceas y el sabor de tierra da una nota mineral también, pero el sabor dulce del caramelo está presente de manera muy consistente durante todo el tercio, y eso es muy cónsono con los Melanio. Hay algunas notas medianamente químicas, como de plástico, pero luego me doy cuenta que estoy quemando parte de la anilla inferior, precisamente porque no estoy acostumbrado a tener que quitarlas tan rápido. La intensidad es media, la fortaleza media-alta, y de resto se comporta muy bien, salvo esa apertura del tiro.

La descripción de sabores del segundo tercio se parece mucho a la del primero, salvo que no llevan el mismo orden. La tierra sigue teniendo protagonismo, e incluso supera a la pimienta en el paladar y el cigarro en general se siente más dulce. En este segundo tercio también aparece un sabor a pan tostado, lo cual ayuda a hacer el cigarro diferente en el paladar pero también aporta un contraste mayor con respecto a lo que se aprecia en boca y lo que permite recoger el retrogusto. Hay una nota ligeramente herbácea de planta aromática en el retrogusto, como orégano, estragón, romero o algo en ese estilo y eso también ayuda a que los sabores en el retrogusto sean menos severos en la nariz. La quemada perfecta, una ceniza muy bien formada que dejé caer antes de quitarle la última anilla, humo abundante y anillo de combustión muy recto.

Los sabores en el último tercio tienen mayor influencia de pimienta, pero siguen incluyendo notas de pan, tierra y herbáceo, mientras que el retrogusto se va suavizando en cada calada, e incluye notas de madera en el final. Cuando me doy cuenta al cigarro le quedan como 4 o 5 caladas nada más y aunque la construcción ha sido muy buena y no es un tema de temperatura, es posible que haya sido por el tiro relativamente suelto que el Melanio Nub me haya durado apenas una hora y 5 minutos. Es muy común que «expertos» recomienden la vitola Nub como una fumada corta, pero cualquiera que haya fumado algunos se dará cuenta que es una fumada casi como cualquier otra, en un formato simplemente distinto. Todas mis fumadas de Nub han superado los 60 minutos, aunque no recuerdo uno que haya durado tan poco. La fortaleza en el último tercio es media, con una intensidad igualmente media.

En verdad no hay una diferencia notable entre el Melanio en esta vitola y en cualquier otra, pero si te gusta este tamaño (a mí me encanta como fumada regular), este cigarro simplemente tiene los sabores del Melanio en el formato Nub. No es ni mejor, ni peor. Pero va a depender mucho de cuánto te guste la vitola. Dicho eso, no es la mejor forma de apreciar un Melanio, pero es una buena manera de fumar un Nub. Viendo las tendencias del mercado americano, no me sorprendería que este cigarro termine siendo una producción regular de la marca, e incluso tenga un buen éxito en su tiraje.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Serie V Melanio
Dimensiones: 4 x 60
Tamaño: Nub
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua (Condega, Estelí)
Tripa: Nicaragua (Habano Jalapa)
Precio: $13,00
Puntuación: 87