Ron: Dinastía Extra Añejo

Ron Extra Añejo de Lujo Dinastía fue creado originalmente por Licorerias Unidas S.A. en La Miel, Edo Lara en los años 90, antes que esta se convirtiera en Destilerías Unidas, S.A. y mejor conocida como DUSA. Actualmente es elaborada por DUSA, exclusivamente para Distribuciones Espinoza Yañez C.A. y no cuenta con D.O.C.

Según tengo entendido, algunos de los rones de este blend alcanzan los 6 años de edad, y embotellado a 40% de alcohol, nos pueden esperar experiencias interesantes. Pero sí cabe destacar que como no es un producto oficial de DUSA, sino algo que hacen para alguien más (maquila), no aparece en la página de DUSA y hay muy poca información en internet del producto, lo que sirve de mayor ejemplo al hecho de por qué las empresas invierten tan poco en las marcas. Si no invierten en una simple información en internet, ¿para qué habrán de invertir en una estandarización de procesos y una DOC?

Pero a lo que vamos: el líquido es bastante más oscuro de lo que me han acostumbrado los rones sin DOC, marcando un color de ámbar a naranja con destellos entre naranja y amarillo. Las lágrimas son rápidas, porque siempre van a ser rápidas con estos productos y ello puede responder a mayor o menor azúcar, pero también a mayor o menor edad. Creo que es un poco de ambas variables.

En nariz se sienten matices arropados por una sensación tostada, por lo que el aroma de almendras se siente como almendras tostadas, suave de vainilla, algo de fruta cítrica, un poco más fuerte de caramelo, al punto que se siente como el propio aroma de un quesillo. No hay mucho más, principalmente porque es un ron de alta volatilidad y al cabo de un par de minutos apenas si se sienten aromas.

Esta volatilidad se siente en boca, al punto que después de sentir los aromas y esperar unos minutos, cuando lo pruebo se siente aguado, así que me sirvo una copa nueva. En esta nueva ocasión el sabor principal es de caramelo intenso, pero no tan dulce como me llevaría a pensar. También hay vainilla, sabores tostados como en nariz, pero una nota cremosa y láctea en ese dulce que me hace pensar en dulce de leche y azúcar refinada, pero solo en esencia porque no es un ron especialmente dulce. El retrogusto es pura vainilla y caramelo del estilo que en Venezuela se llamaba Vaca Vieja y que seguramente existía con otro nombre fuera de ella. Insisto, son matices y no necesariamente un sabor per se, pues el ron no es realmente dulce.

Sin embargo, es un ron decente, especialmente para tomar en coctelería y creo que es donde fácilmente se puede disfrutar. Sin embargo, no lo recomendaría para algo tipo old fashioned, pues los aromas se disipan muy rápidamente y no da tiempo de disfrutarlo mucho. En sabor se mantiene más tiempo, así que sin duda un cóctel tipo cubalibre o daiquirí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas, S.A. (DUSA)
Nombre del Ron: Extra Añejo
Marca: Dinastía
Origen: Venezuela
Edad: 2 a 6 años
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 67

Victor Sinclair – 20th Anniversary (Robusto)

Aunque la marca Victor Sinclair puede que no sea conocida por muchos (incluyéndome), es una marca que se ha dado a conocer por razones buenas y malas. Las malas las mencioné en el artículo anterior, donde decía que su dueño, un señor llamado José Dominguez, fue juzgado y apresado por evasión de impuestos en USA. Las buenas son que debido a que la mayoría de sus productos tienden a ser cigarros de bajo costo, es una de las marcas que más cigarros venden, llegando a aproximadamente 20 millones al año. Este cigarro celebra los 20 años de la marca, que fue fundada en 1995 así que sería correcto asumir que fue lanzado en 2015. Tiene una capa Habano 2000 ecuatoriana, sobre capote dominicano «semilla cubana» (que puede ser cualquier cosa) y tripa de 4 países: República Dominicana, USA, Paraguay y Nicaragua. Promete ser una fumada de sabores intensos.

Se trata de un robusto de medidas 5×54 y su capa tiene varias venas pero denota una fabricación excepcional, muy bien torcido y sin detalles. La capa tiene aromas interesantes que incluyen lo que llaman ‘frutas de piedra’ en inglés (stone fruits) que son aquellas frutas con una sola semilla en el interior, como el durazno, el mango o la ciruela, entre otras. También se aprecian pasas y un aroma dulzón con frutos secos, que me recuerda más al turrón que al mazapán. En la tripa me encuentro aromas a mosto, chocolate y turrón, y finalmente en la calada en frío hay castañas, fruta fermentada, una aroma que solo puedo describir como refresco de cola y una nota salada.

El Victor Sinclair 20th Anniversary enciende bien y parejo, desarrollando una ceniza sólida y blanca desde la primera calada, con sabores de buena intensidad a tierra, grama recién cortada y paja en las primeras caladas. Al cabo de unos minutos, más o menos para el punto de la imagen, desarrolla sabores adicionales que incluyen castañas y una nota ahumada más allá del humo del cigarro; como el sabor de una comida ahumada, como el de un queso, sin la propiedad láctea claro. El retrogusto es simplemente azucarado, dándole una repetición de casi todos los sabores que se aprecian en el paladar, pero no mucha complejidad. Sin embargo, el tiro está muy bien y aunque no ha sido tan intenso en sus sabores como promete, se siente bien armado y me hace pensar que mejorará en el segundo tercio.

Para el segundo tercio hay cambios, aunque estos no sean los que esperaba. Los sabores más vegetales como la grama recién cortada desaparecen, pero también lo hacen los frutos secos, que eran posiblemente los más interesantes. Sin embargo, el sabor de tierra mojada se vuelve el más dominante de la fumada y aunque no es un sabor que sea de todo apetecible, sería tonto decir que la fumada no es agradable, porque sí que lo es. No obstante, el cigarro se siente menos complejo y variado. Superando la mitad del cigarro las notas ahumadas que lo habían acompañado adquieren un sabor menos ‘alimenticio’ y más de madera, como leña o madera quemada. Este último sabor le da un toque más interesante, pero no suficiente como para mejorar la experiencia notablemente. En construcción mantiene una buena quemada, un anillo de combustión que no es del todo recto para tampoco preocupa y la ceniza se mantiene no muy larga pero sí uniforme.

El último tercio del 20th Anniversary no es más que una continuación del segundo, con la única adición del regreso de los sabores de castañas, muy suaves y con algunas notas adicionales en el retrogusto. La construcción se mantiene sensacional, sin calentarse y sin suavizarse, manteniendo humo abundante en cada calada, pero cuando le doy varias seguidas se siente ligeramente ácido y esto me hace parar esa tendencia. Luego de una hora y 20 minutos, el 20th Anniversary realmente no parece tener mucho más que ofrecer, por lo que lo dejo morir con dignidad en el cenicero, aunque todavía le quedaba un rato de fumada.

Para ser un cigarro que celebra 20 años, la verdad es que esperaba algo más que celebrar. Pero en realidad poco he oído del resto de los productos de la marca, con excepción de otros productos de la misma fábrica. No obstante, puedo decir que ninguno de ellos me ha parecido una fumada excepcional, pero este no deja de estar muy bien construido, dejando buenas cantidades de humo en cada calada y con una quemada sin problemas. El 20th Anniversary comienza bien y prometedor, y en el segundo tercio no cumple esa promesa, pero realmente sigue bien, solo que no tiene grandes variaciones y ese ha sido mi mayor problema con él. Pero si estás buscando una fumada agradable, sin muchos cambios y que combine bien con un destilado, no descartes esta opción. Al igual que el resto de los productos de la marca, promete un precio decente, aunque por el momento no lo tengo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Victor Sinclair
Marca: Victor Sinclair
Modelo: 20th Anniversary
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano 2000)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, USA, Paraguay, Nicaragua
Precio: N/D
Puntuación: 83

Jose Dominguez – Maduro (Robusto)

José Domínguez la persona es posiblemente más conocido que José Domínguez la marca. Esto por una razón muy buena y otra no tan buena. La menos buena es que en 2019 fue arrestado luego de una orden de captura en su contra emitida en 2017, que lo acusa de evasión de impuestos. Al parecer todos los cigarros que son importados a USA deben cancelar un arancel de 52,75% sobre el precio al mayor, limitado a 40,26 centavos de dólar por cigarro. La parte acusadora alega que Dominguez rebajó el valor de los cigarros que importó entre 2009 y 2012. La otra razón por la que es conocido es que es el productor de marcas como Victor Sinclair, esta que lleva su nombre y otras. Que puede no sonar como mucho, pues confieso que aunque he escuchado una que otra cosa sobre la marca Victor Sinclair, no había probado algo de alguna de las marca de Dominguez. Por lo que me impresionó bastante cuando me dijeron que es una de las marcas más vendidas en el mundo.

En cuanto al producto en sí, este Maduro es uno de dos productos que hace la marca. El otro es un Connecticut. Ambas líneas están disponibles en cinco vitolas distintas y, aunque esta es de 5×50, se llama Gordito, según varias páginas en donde los he visto a la venta. Hay alguien que está trayendo estos cigarros para la venta en Venezuela, por lo que me pidió que probara algunos de los productos. Este Maduro está cubierto por una pequeña lámina de cedro que recubre algo del cigarro con capa San Andrés mexicana, sobre capote y tripa dominicanos. Luego de quitar esta laminita de cedro en la capa se aprecian aromas a madera, como debería ser obvio, pero también un fuerte componente mineral, que por un lado es tierra y por el otro es como asfalto mojado. En el pie los aromas son muy similares, pero mucho más inclinados a tierra y finalmente en la calada en frío se siente una calidad vegetal y más destacada de madera.

El José Domínguez tiene un buen tiro, por lo que enciende con una marcada rapidez, sabores con una cierta tendencia hacia el amargor, pero entre esa oleada se aprecian también notas de café espresso marcadamente agradables, incluso más de lo que esperaba con esta bienvenida amarga. El humo es abundante, denso y la quemada uniforme y de buen ritmo. Hacia mediados y entrando en el final del primer tercio, los sabores de tierra mojada se equiparan a los de café, dándole una fortaleza media al cigarro.

La quemada continua su paso uniforme y bastante bueno, con un ritmo decente y humo abundante en cada calada. La fortaleza del cigarro sigue fija en media, sin dar mayores indicios de que vaya a cambiar y los sabores se ubican a una intensidad media-baja, incluyendo tierra y madera como principales, pero sin muchos matices que destacar. En el retrogusto la tierra tiene una participación marcada, y es en donde el sabor de café vino a colocarse, habiendo abandonado su presencia en el paladar. La verdad es que no es un cigarro que me cautive mucho, pues la suavidad de sus sabores junto con la fortaleza baja me hacen pensar en otras cosas mientras fumo y hasta distraerme un poco.

Es en el último tercio donde la quemada comienza a desvariar, aunque en verdad es muy poco y no vale la pena juzgar la construcción del cigarro por un detalle así, pues se ha comportado de maravilla desde la primera calada. Los sabores guardan una marcada similitud con los del tercio anterior, pero llevando esa misma tendencia de ir desapareciendo el sabor de café e intensificando el de tierra. Manteniendo este estilo el José Domínguez Maduro llega a su fin aproximadamente una hora y 15 minutos después de haberlo encendido, destacando durante toda la quemada una construcción impecable.

El José Domínguez Maduro puede no ser el cigarro más bonito, ni el más complejo, ni el de los mejores sabores. Pero sí que es un cigarro ideal para principiantes, pues su sencillez y carencia de matices pueden significar un interesante paso hacia las capas maduras, que suele ser un tema medio intimidante para nuevos fumadores. Incluso para fumadores más experimentados puede ser una fumada agradable y conozco algunos que lo han probado y dicen que es exactamente eso: agradable. En lo personal, no es un cigarro que voy a salir a comprar mañana, pero con gusto lo volvería a fumar, sobre todo un lunes por la tarde o en algún ambiente donde no importen mucho los sabores sino más bien la experiencia y con esta fabricación hay muy poco que puede estar mal.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Victor Sinclair
Marca: José Domínguez
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Gordito (Robusto)
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,00
Puntuación: 83

Ron: El Muco

Ron Añejo «El Muco» es elaborado por la empresa El Muco, ubicada en la Hacienda El Muco, dedicada principalmente al cultivo de la caña de azúcar, en las afueras de Carúpano, estado Sucre. Sus comienzos datan de la época colonial y la historia sostiene que es la única productora de ron que no ha detenido su producción desde que inició operaciones a mediados de 1800.

En 2003, el grupo Espinoza Yáñez compra las instalaciones y los productos de El Muco con el objeto de continuar con su crecimiento, lo que ha visto la producción de una submarca conocida como Bodegas 1800, ron que ha llevado la DOC en un par de ocasiones y le ha sido retirada en otro par de ocasiones, así que su consistencia no es regular. Sin embargo, tengo entendido que actualmente la posee.

Es interesante que algunos de sus productos tengan DOC porque esto quiere decir que, al menos en teoría, la destilería tiene rones de hasta 12 años de añejamiento. Sin embargo, su producto simplemente llamado El Muco no posee DOC y es añejado un máximo de 4 años, aunque según su maestro ronero Jorge Azuaje, se diferencia notablemente de los demás rones venezolanos porque sus características particulares provienen de las condiciones geográficas en las que tiene lugar su producción, que son manantiales naturales propios y un clima costeño que producen un añejamiento óptimo del alcohol, que es fundamental de su distinción.

En copa El Muco es amarillento ocre claro, con densidad media y lágrimas que descienden más lento de lo que esperaba y bastante aglomeradas.

En nariz tiene una intensidad alcohólica media baja y los aromas a vainilla y caramelo que he comenzado a esperar en rones jóvenes y sin muchos controles. Pero también tiene aromas a madera y cuero, pero bastante volátiles y al cabo de un par de minutos de servido apenas si se le sienten aromas. Hay un toque a frutos rojos, melaza, papelón y azúcar morena, pero estos solo se sienten durante unos momentos en lo que se sirve.

En boca tiene un sabor intenso a azúcar quemada, con esa nota tostada que la caracteriza y que me recuerda a esos rones añejados en la costa, aunque sin necesariamente incluir la nota yodada que puedan tener otros rones de la región. Los más fuertes son los sabores de vainilla y el azúcar quemada, al punto que me recuerda la melcocha de un quesillo, mientras que en el retrogusto destaca algo a coco tostado, que es un factor diferenciador interesante, pero a una tonalidad más artificial que me recuerda al licor Malibú.

Su permanencia es corta y se siente como baja casi hasta la boca del estómago, por lo que diría que es un ron exclusivo para coctelería, pero con unas notas más agradables que muchos de los que he probado con ese fin.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Muco
Nombre del Ron: Añejo
Marca: El Muco
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 2 a 4 años
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 70

Stallone – Pony

Luego de unos meses detrás de Tony Barrios para que me dejara probar algunos de sus cigarros, finalmente di con el Pony, entre otros. Sin embargo, cabe destacar que él estuvo detrás de mí otro buen rato también y no lográbamos ponernos de acuerdo. Hace unas 3 semanas me llamó porque estaba en Caracas y yo estaba abriendo mi local, así que pudimos coincidir y vino a conocerlo. Yo aproveché para conocer al Pony, un cigarro que lanzó en la convención TPE de 2021, ofrecido únicamente en vitola 4×58 y a un precio específico para competir en el renglón de los cigarros por debajo de $5 a $4,85. El Pony tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre un capote nicaragüense y en la tripa incluye Connecticut Broadleaf y tabaco nicaragüense. El cigarro es hecho en la fábrica de Tony, llamada Las Villas Cigars en Nicaragua.

Normalmente no soy gran fanático de los cigarros con cepos tan grandes, pero en realidad mi aversión está relacionada con el largo del cigarro vs. cepos como este. Creo que los típicos 6×60 son los que no me gustan del todo, pero cualquier cigarro con un largo de 5 pulgadas o menos y 60 de cepo me termina gustando, por lo que este Pony se coloca en las dimensiones que me agradan de un cigarro de consumo regular. Esperemos que los sabores también para hacer de él uno de consumo continuo. Si no supiera el origen de esta capa, diría que se trata de una Habano, pues es bastante oscura, pero es en aromas donde ciertamente difiere de lo que pensaría que es, pues incluye madera y una nota como especiada que no alcanzo a determinar en detalle. En el pie se aprecian nueces o almendras y una sensación de pimienta que me lleva a estornudar de inmediato. La calada en frío permite el paso continuo del aire, así que creo que va a ir bien, con una repetición de los aromas del pie, incluyendo pimienta pero el fruto seco se define como almendras sin lugar a dudas.

El golpe inicial de pimienta era esperado, por lo que realmente no me sorprende, pero sí me llama la atención la corta duración de la nota intensa, recordándome a las primeras impresiones con el wasabi, que es muy fuerte durante poco tiempo. Luego de ese medio susto inicial lo que se aprecia más son notas de madera, notas dulces y pimienta, que insisto, no es fuerte pero tampoco es que se desvanece. El Pony quema de maravilla, con un anillo recto, humo abundante y en cuestión de 30 minutos supero este primer segmento, sin requerir retoque alguno.

En el segundo tercio hay dos puntos a destacar, el primero es que el anillo de combustión comienza a desviarse, lo cual no afecta la fumada realmente pues el cigarro tiende a corregirse solo, pero sí me mantiene con el encendedor a la mano para evitar que se salga de control. Esto no sucede nunca y la ceniza se sostiene bastante bien, llevándome a pensar que es un tema de incomodidad momentánea. Los sabores son similares a los del tercio anterior en temas de intensidad primaria, pero también hay sabores dulces, que son el segundo punto que destaco de la experiencia: cuando los sabores se endulzan un poco, permite apreciar mejor los matices y sabores secundarios, al punto de darles mayor intensidad y sentir toques de caramelo y chocolate, que se funden y alcanzan niveles similares a los de madera que vienen desde el tercio anterior. Por protección y por querer acomodar la quemada, dejo caer la ceniza, pero creo que podría haber aguantado sin problema.

El tema de la quemada fue efectivamente momentáneo, pues en el último tercio el Pony sigue quemando muy bien. Los sabores varían ligeramente, aunque ninguno se pierde con respecto al tercio previo, aunque sí aparece uno adicional a vainilla. Pero en general las notas dulces se han reducido un poco, lo que me lleva a sentir que la intensidad de otros sabores también es menor e, inevitablemente, pareciera que el cigarro se hace menos fuerte, pero esto es algo general de la fumada, pues desde el principio hasta el final apenas si ha superado la fortaleza media. Al final, luego de una hora y 35 minutos, el Pony llega a su fin.

Ya Tony me había advertido que el Pony me iba a gustar, pero como es el fabricante, pensé que eso diría de todos. En general, siempre me he encontrado con gustos similares a los suyos, por lo que tenía ciertas expectativas hacia el Pony y realmente me llamaba la atención probarlo. Habiéndolo fumado, debo decir sinceramente que quiero fumar otro y otro, quiero fumarlo regularmente. El hecho que su fortaleza no sea tan alta me permite considerar un segundo cigarro para el día, pero si no quiero fumar dos, no hay gran problema. Una hora y media es un excelente tiempo, incluso para un cigarro de este tamaño y, salvo algunos detalles temporales de quemada, no tengo nada malo que decir de este cigarro. Los sabores son agradables y en buena proporción, donde ninguno domina la experiencia sino que colabora para que esta sea la mejor. Realmente un cigarro para probar y repetir, y a este precio, hacerlo constantemente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Las Villas
Marca: Stallone
Modelo: Pony
Dimensiones: 4 x 58
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, USA (Connecticut Broadleaf)
Precio: $5,00
Puntuación: 92

Ron: Diplomatico Single Vintage 2005

Uno de dos rones que son los últimos lanzamientos de la marca en Venezuela, junto con el Selección de Familia. Como sucede con muchos de los productos más premium de Diplomatico, el precio en Venezuela es muy superior a su precio fuera de ella. Es algo curioso, pero creo que compensa el hecho que los rones de menor categoría cuestan tan poco. No sé.

Un perfecto ejemplo de esto es que el Diplomatico Mantuano, por ejemplo, cuesta unos $30 afuera y aquí un promedio de $12. Pero el Diplomatico Ambassador cuesta unos $300 afuera y aquí cuesta $500. Esta tendencia en los rones de mayor categoría de la marca se repite con este Single Vintage 2005, que tiene un costo en Venezuela de $180 y en el resto del mundo ronda los $120.

Su proceso es casi el mismo del 2004, contando 12 años de añejamiento en barricas exbourbon y exsingle malt, y un año adicional en barrica exjerez Oloroso, y embotellado a 43% de alcohol. Curiosamente, la botella no dice Single Vintage, sino Single VTG. Hay otras que sí dicen la palabra completa pero no son de 750ml como esta.

En copa es prácticamente del mismo color, quizá un toque más oscuro que el 2004, pero definitivamente entre ámbar y caoba, con destellos que van hacia el rojo.

En nariz se siente cálido, con aromas típicos y deliciosos a mazapán, vainilla, caramelo, almendras y notas ligeramente perfumadas de flores rojas.

En boca es mucho más dulce de lo que esperaría de un Single Vintage, o al menos mucho más de lo que los otros Single Vintage que he probado. Por lo mismo se siente sedoso y denso, con notas sutiles de roble y más fuertes a caramelo, café, frutos rojos como fresas, peras, madera de humidor y algo que solo puedo describir como agua de mar, pero no por el yodo sino por la sensación salina. El retrogusto es denso, rico y variado, incluyendo pasas, nueces y frutos rojos, pero sin especificar esta vez.

La serie Single Vintage de Diplomatico siempre ha otorgado productos excepcionales y sin comparaciones específicas, pues apenas es el tercero de la serie que pruebo, creo que algo que me ha atraído bastante de los otros dos es la carencia de azúcar o de grandes cantidades de ella. Pero el SV2005 parece acercarse más a los tonos dulces que han hecho a la marca famosa y es el SV más dulce que he probado, me temo. No está al nivel de un Reserva Exclusiva, pero sí es igual de dulce que un Mantuano.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas, S.A. (DUSA)
Nombre del Ron: Single Vintage 2005
Marca: Diplomático
Origen: Venezuela
Edad: 12+1 años
Precio: $120
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 85