H Upmann – by AJ Fernandez Finca La Lilia 2009 (Gordo)

En 2017 AJ Fernandez tuvo la oportunidad de trabajar con Altadis USA para crear una liga, y aunque AJF ya había trabajado con otras marcas, este proyecto de mejorar el H. Upmann de Altadis fue uno de los que más fama le dio y se convirtió en el primero de muchos proyectos con el consorcio. Por mi parte, el H. Upmann de AJ Fernandez también fue la primera oportunidad que tuve de hacer un review en inglés en video y que además fuese para Altadis. En ese momento estaba trabajando con una pequeña agencia de que le estaba haciendo la propuesta a Altadis y, aunque no estoy 100% claro si llegó a publicar, al menos me quedó un grato recuerdo. Ese video lo puedes ver aquí.

Pero estos proyectos de AJF con Altadis no se quedan en una sola liga, pues en 2019 Abdel y Altadis crearon una edición limitada del H. Upmann llamado Finca La Lilia 2009 que, como su nombre lo indica, contiene tabaco de la finca La Lilia de AJ Fernandez en Nicaragua que fue cosechado en 2009. El cigarro está disponible únicamente en vitola gordo 6×60 y limitado a 375 cajas de 20 cigarros, lo que da un total de 7500 unidades. La liga es prácticamente la misma del H. Upmann original, pero la capa proviene de una sección más alta de la planta de tabaco, lo que hace que sea ligeramente más oscura y más fuerte en su sabor.

Visualmente el H Upmann Finca La Lilia 2009 me pareció inicialmente el mismo cigarro que el original, pero esto es básicamente porque no me costó nada conseguirlo y fue parte del paquete mensual de Cigar Hustler, no recuerdo para cuando, pero creo que de enero de 2021. La capa tiene una cierta propiedad oleosa que no se nota mucho pero en una vitola de 6 x 60 le da un impresionante carácter y aunque no soy fanático de la dilución de los sabores que logran estas vitolas, el hecho que este cigarro únicamente está disponible en estas dimensiones me lleva a ver que está hecho para ella. La capa tiene aromas a cuero, maní y establo, mientras que en el pie se siente pimienta, chocolate y cáscara de naranja. Finalmente lo pico, simplemente con la doble hojilla y la calada en frío me permite apreciar chocolate, maní, vainilla, pimienta y galletas. Sin duda es un cigarro que me gusta y antes de encenderlo ya me emociona el prospecto.

El H Upmann comienza con una nota fuerte de madera seca y la sensación de algo endulzado con sacarina, como si el dulce estuviera contenido. Luego le acompañan sabores a nueces, más madera (una diferente) y pimienta, mientras que en el retrogusto se aprecian notas perfumadas, nueces y pimienta. La intensidad es media con full flavor, notas variables pero siempre sabrosas, que te dejan degustando cada calada y un humo abundante y denso. Hacia el final del primer tercio aparecen sabores a galletas danesas y la pimienta se reduce un poco, siendo menos agresiva e invasiva. El cigarro quema bastante lento y me toma aproximadamente 35 minutos superar el primer tercio.

En el segundo tercio el H. Upmann Finca La Lilia 2009 sigue impresionando con sus sabores, que ahora toman un toque más tostado/ahumado que incluye pan tostado, pistacho y canela, con un retrogusto precisamente de rolls de canela y la misma pimienta. Para el momento que le quito la anilla inferior también aparece un sabor que me gusta mucho pero que realmente no relaciono con tabaco: fritanga. Es un sabor como de algo frito en aceite, muy agradable, muy marginal pero también de corta vida. Le acompañan los mismos sabores del tercio anterior pero en total me toma casi 45 minutos superar este segundo tramo, lo cual es bastante sorprendente. El tiro, quemada, anillo de combustión y temperatura del cigarro se mantienen en la perfección, por lo que disfruto cada calada, aunque sí me pasa que si le doy caladas muy seguidas se siente más amargo y la nicotina me supera.

En el último tercio de esta gran experiencia los sabores se sienten menos densos, aunque muy similares a los del tercio anterior. Los sabores incluyen notas de tierra mojada, paja, leña y pimienta, mientras que en el retrogusto se aprecian frutos secos, y estos son solamente los nuevos, pues los sabores de los tercios previos siguen presentes en mayor o menor escala aquí, con la posible excepción de las notas de chocolate, que previamente eran más genéricos y en este tercio se sienten más como de chocolate negro. Al cabo de dos horas y 40 minutos de fumada llegó mi esposa con mi hija y tuve que dejar el cigarro para atender labores infantiles, pero en verdad no esperaba que el cigarro durara tanto cuando lo encendí y al momento de dejarlo en verdad me quedaban como 15 minutos de fumada, pero ante la posibilidad de apurarlo y darle más caladas el mismo cigarro me regañó y preferí dejarlo.

Cabe destacar que el H. Upmann by AJ Fernandez original no tuvo nunca una presentación 6×60, lo cual de por sí era bastante raro porque es una vitola muy comercial en USA y disponible hoy en día en casi cualquier producto. Siendo este uno de los productos más exitosos de Altadis y posiblemente el más exitoso de AJ Fernandez, al menos durante un tiempo, siempre me llamó la atención que no existiera en 6×60, aunque secretamente lo agradecía. Pero una de las cosas que siempre he aborrecido de los cigarros 6×60 es lo suave y diluidos que se sienten los sabores, aunque en términos de sus dimensiones me gusta que es una fumada larga y si los sabores son buenos y variados, es una buena fumada que dura horas. Lamentablemente esto rara vez sucede y muchas veces me encuentro aburrido del cigarro a la mitad pero no lo quiero dejar porque no soy de tirar cigarros que se pueden fumar todavía. Pero en este caso creo que la vitola funciona perfectamente con el cigarro y la liga, que es diferente a la de H. Upmann original y en términos generales me impresiona que haya podido fumar algo con una producción tan limitada y por eso me siento más agradado.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: H. Upmann
Modelo: by AJ Fernandez Finca La Lilia 2009
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua (Corojo 99)
Tripa: Nicaragua (Corojo 99), República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $12,00
Puntuación: 94

Luis de Torres – 1493 (Toro)

El segundo de los cigarros que la marca Luis de Torres me ha permitido probar de su portafolio. Esta marca fue creada por dos franceses, con cigarros fabricados en República Dominicana y vendidos en ese país y en el estado americano de California. El 1493 promete ser ligeramente menos intenso que el 1498 que me fumé hace poco, aunque hay muy poco en la anilla y el color del cigarro que me lleve a esa conclusión. Sin embargo, la capa del 1493 es dominicana y no es San Andrés, que suele tener más sabor. El capote es de origen dominicano y la tripa es una combinación de cuatro hojas, de República Dominicana, Nicaragua, Colombia y USA (Pennsylvania Broadleaf).

Pero visualmente el 1493 no es tan llamativo como el 1498, quizá por un tema de contrastes. La capa del 1493 es más variada en sus colores y algunos de estos colores se ven muy parecidos a los de la anilla, lo que hace que no destaque tanto. Eso no es algo malo, pero si lo fuera con las primeras apreciaciones olfativas de la capa se me olvida por completo, pues destacan aromas cáscara de limón, pimienta, cuero y canela, siendo la cítrica bien inesperada y llamativa, tanto que desplazo el cigarro a todo lo largo y descubro que, en efecto, el aroma se encuentra generalizado por la capa. La tripa no me permite apreciar ese aroma cítrico, lo que ayuda a determinar precisamente que viene de la capa. En la tripa le siento pimienta y madera, mientras que la calada en frío presenta aromas de pimienta, cáscara de naranja esta vez y una nota dulce como de melaza.

El 1493 comienza con una cargada dosis de pimienta, algo poco dominicano en el sentido de esa intensidad, pero que luego se va develando como más propio de su origen gracias a notas de almendras, azúcar quemado y esa nota cítrica que sentí en frío, que se destaca más como una mermelada de naranja durante la fumada. Además es esa mermelada de naranja tradicional y hasta francesa, si se puede describir así, con sus notas amargas dominantes. Sin duda el cigarro se vuelve complejo desde el inicio y eso es un muy buen punto a su favor, aunque en el retrogusto se siente mucho más sencillo, destacando apenas caramelo y pimienta, y todavía no estoy seguro de qué tan positivo sea eso, pues si bien concentra mi atención en los sabores que siento en el paladar, también esperaría una complejidad equivalente por la nariz.

Comúnmente, a la hora de fumar, es normal sentir alguna transición de sabores y ese es el indicativo de que estás pasando de un tercio al siguiente; o al menos es lo que el master blender trata de lograr. Pero en el 1493 esa transición no se siente tanto en sabores sino más bien en la quemada, pues más o menos en la frontera entre los segmentos el humo casi desaparece y pasa de ser denso a ser muy débil, y nuevamente a ser denso. Los sabores luego hacen una transición también, desapareciendo casi por completo el sabor de pimienta, estando presenta cas exclusivamente en el retrogusto. Afortunadamente el sabor de mermelada de naranja sigue presente, incluso con su nota amarga, pero al cigarro le acompañan notas más variadas que destacan sabores dulces (canela y caramelo) y saladas (almendras saladas). Más adelante dentro del tercio pero antes de la mitad el humo vuelve a la densidad habitual y el cigarro sigue quemando bastante bien.

El último tercio es muy parecido al segundo, aunque se siente más como si el 1493 fuese reduciendo sus sabores desde el segundo tercio hasta el último, pues casi todos los sabores del tercio anterior se encuentran en este, pero en menos intensidad. La pimienta casi ha desaparecido por completo, incluso en el retrogusto, los sabores de naranja ya no se sienten pero sigue la nota amarga y el único sabor nuevo es el de almendras, que ya no se siente como si fuesen saladas, sino más como tostadas y sin sabor adicional. El cigarro mantiene estas propiedades de ir desapareciendo los sabores junto con la intensidad, que comenzó en media-baja, llegó a subir hasta media-alta y se ubica en media al final. Luego de dos horas de fumada, este 1493 llega a su fin.

Visualmente el 1498 me llamó mucho más la atención que el 1493, pero una vez encendido este 1493 demostró tener un sabor mucho más complejo y llamativo que los otros de la marca. Afortunadamente no me dieron uno de cada uno y he tenido la oportunidad de comparar un cigarro con otro a fin de asegurarme que demuestren consistencia y esta reseña, al igual que casi todas, es producto del promedio de ambas experiencias. No obstante, es el 1493 mi preferido hasta el momento, aunque si fuese parte de la empresa recomendaría un cambio de anilla o el uso de algún color que le permita destacar más. Aparte de eso, ha sido una grata experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera El Artista
Marca: Luis de Torres
Modelo: 1493
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, USA (Pennsylvania Broadleaf), Colombia
Precio: N/D
Puntuación: 88

Tatuaje – Reserva Broadleaf (K222)

En 2016 la gente de Tatuaje lanzó un super producto: una caja de 100 cigarros que incluía 10 paquetes de una decena de cigarros de la línea Selección Cazador con capa Connecticut Broadleaf, llamada Tatuaje Reserva Broadleaf Collection. La caja tenía un precio «conservador» de $1200 y fueron fabricados por My Father Cigars, como todos los de la marca. En febrero de 2020 un seguidor me hizo llegar un pequeño paquete de tabacos que le gustaría que probara, en donde estaba incluido este cigarro. La caja original incluía cigarros de distintas vitolas y la que tengo en mis manos es la llamada K222 que mide 5,875 x 52.

La gran mayoría de cigarros de capa Broadleaf que he visto tienden a ser bastante imperfectos, corrugados y casi que mate en la superficie, por lo que me llama bastante la atención la capa de este Tatuaje, pues aunque imperfecta y nada lisa, tiene una marcada oleosidad muy llamativa. La capa tiene aromas de establo, tierra mojada, paja, madera vieja y cuero, mientras que la calada en frío presenta notas bastante sutiles de chocolate junto con cuero, pimienta y frutos secos. El tiro en frío se siente ligeramente apretado, pero he llegado a la conclusión que se trata de un estilo de My Father, pues en frío la mayoría de ellos son así.

No es de extrañar que el cigarro comience al mismo estilo de My Father, con una fuerte dosis de pimienta, pero sí llama la atención que esa dosis es de muy corta duración y al cabo de las primeras caladas la pimienta no es uno de los sabores más dominantes del tercio, en donde se destaca más el cuero, café, tierra pero con pimienta de fondo. El retrogusto sí destaca la pimienta, pero el café está casi al mismo nivel, mientras que el anillo de combustión se comporta muy bien y el tiro definitivamente es más como quisiera. Lo que he venido a conocer como el ‘room note’ o los aromas que desprende el cigarro y se aprecian alrededor de la fumada pero no en la boca, son bastante agradables y fumar el cigarro se vuelve una grata experiencia.

Otra cosa que tiende a caracterizar a los cigarros de capa Broadleaf es que suelen ser fumadas intensas, pero nuevamente el Reserva Broadleaf parece no ser el típico Broadleaf. La pimienta se vuelve dominante en el segundo tercio, aunque más de aroma que de intensidad picante en boca, seguida en orden de intensidad por cuero, tierra y café, lo cual es un reto porque estaba apreciando los distintos matices del sabor de café, pero en este tercio están muy por debajo del resto. El anillo de combustión también cambia un poco en este tercio, haciendo que la quemada comience a variar un tanto y con ella el resto de los temas técnicos, aunque nada que me cause preocupación. En realidad se comporta bastante bien el cigarro y es el único detalle que le encuentro.

Los sabores que existen en el cigarro se pelean el liderato de intensidad en el último tercio, aunque eso afecta solo la cantidad de sabor y no la fuerza del cigarro, que sigue quemando ligeramente desviado pero nunca problemático. La pimienta, cuero y tierra siguen siendo los sabores principales y es el sabor a café el que parece desvanecerse un poco en este segmento. Para ser un cigarro de cepo 52, la verdad es que durante toda la fumada se sintió como mucho más corpulento, quizá por esas mismas imperfecciones de la capa y la cantidad de humo, pero al cabo de dos horas, el Reserva Broadleaf llegó a su fin.

Tatuaje es una de esas marcas que rara vez me han dejado mal, por no decir ninguna. Sus productos «caros» son excelentes, pero los baratos también, y todos destacan fuertes sabores. El Tatuaje Reserva Broadleaf es diferente en varios aspectos, porque aunque comienza con una cierta intensidad, no termina tan fuerte; igualmente, es una capa Broadleaf y no es una bomba de sabores, como suele ser el caso. Pero en estas diferencias sigue siendo un cigarro muy bueno de la marca y uno que con gusto volvería a fumar o incluso probar otros de esta super caja.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: Reserva Broadleaf
Dimensiones: 5⅞ x 52
Tamaño: K222 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $14,00
Puntuación: 86

Alec Bradley – Tempus Nicaragua (Terra Novo)

Hace un poco más de cinco años probé por primera vez este Tempus Nicaragua para cata. Aunque me caracterice por tener una memoria bastante mala, sí recuerdo que ese cigarro me causó una muy buena impresión, sobre todo porque unos meses después probé el Tempus «normal» (sin Nicaragua al final) y me pareció cualquier cosa. Pero también recuerdo que en esa época Alec Bradley me parecía una tremenda marca y casi todo lo que fumé de ellos me gustó bastante. Con el pasar de los años y habiendo probado otros orígenes, calidades y una gran variedad de todo, recuerdo que tuve una mala experiencia con un 5-pack del Alec Bradley Prensado y fue mi primera exposición a lo que se conoce como religa (rehacer la liga de un cigarro para hacerla más barata o sustituyendo hojas) y por tanto el Prensado es un cigarro que no volveré a comprar. Pero hace unos meses vi una oferta de Alec Bradley que me costó dejar pasar y compré un 5-pack de este y otro del The Lineage. En 2016 probé este cigarro en Magnus (gordo 6×60), pero hoy lo pruebo en Terra Novo (robusto 5×50)

Es el primero del 5-pack que me fumo, aunque de The Lineage me he fumado dos o tres y confieso que no me ha ido del todo bien, con un tiro bastante apretado en dos de las experiencias. Pero visualmente el Tempus Nicaragua es tan atractivo como lo recuerdo, con una capa no independiente de venas, ciertas zonas corrugadas y poca oleosidad, pero que se siente bien empacado y firme. La capa presenta aromas de canela y paja, con notas sutiles de tierra, mientras que la calada en frío presenta aromas similares pero con notas de chocolate. El tiro en frío se siente ligeramente más apretado de lo que me gusta, pero no creo que sea un problema y espero que una vez entre en calor se suelte un poco.

A pesar de todo mi optimismo, el Tempus Nicaragua demostró en el primer tercio que todas esas sospechas en frío estaban bien fundadas. El tiro no mejoró en el primer tercio, pero para evitar cualquier problema traté de no darle caladas muy fuertes sino solamente que lo mantuvieran encendido y fumable, pero de repente se le abrió una ranura en la línea de quemado y el cigarro comenzó a quemar muy rápidamente por ella. En la imagen principal se ve un retoque que le di con el encendedor a fin de mantener una quemada más o menos uniforme, pero era uno de esos casos que por un lado estoy en las primeras caladas y por el otro ya estoy llegando al final del primer tercio. Los sabores, afortunadamente, se mantienen decentes, con notas de tierra, cuero y nueces, pero esta irregularidad de la quemada no puede augurar una fumada agradable. El tiro efectivamente se abre un poco, pero con esta quemada no es para menos.

Para el segundo tercio la quemada mejora considerablemente, como si apenas hubiese un nudo o un vacío en esa sección, aunque en la parte trasera del cigarro la quemada casi alcanza la primera anilla y es por eso que se la quité. El tiro mejora y ya se siente casi como un cigarro normal, aunque este se ha medio apagado un par de veces y he tenido que darle fuego a fin de mantenerlo vivo. Los sabores son de nueces, pimienta, cuero y tierra, mientras que en el retrogusto el único sabor es el de pimienta. Apenas el cigarro alcanza el punto medio el tiro se siente como estaba en frío, que apenas deja pasar aire y el Tempus Nicaragua de verdad que no se ayuda en nada.

Me toma casi 20 minutos superar el espacio entre la mitad del cigarro y el comienzo del último tercio, contando que dejé al cigarro descansar varios minutos esperando que el cambio de temperatura y la ausencia de caladas permitieran al tiro abrirse un poco más, pero no fue suficiente y el último tercio fue más sufrido de lo que debía ser. Los sabores se sienten extremadamente sutiles gracias a ese tiro deficiente, pero siguen siendo los mismos de pimienta, cuero, tierra y nueces, con pimienta en el retrogusto, aunque todo a una intensidad entre baja y media. Una hora y 20 minutos después de encendido, tiré el Tempus Nicaragua con fuerza y pocas ganas de encender alguno de los que me quedan.

Al principio de mi experiencia de fumadas Alec Bradley era una de las marcas que más compraba y más celebraba, mientras que muchos de mis amigos, que ya tenían un buen tiempo fumando, me decían que no era de sus preferidas. Ante mi pregunta de porqué, la respuesta más habitual era que sus sabores eran sencillos y/o superficiales, pero ya con unos años de fumador, para mí Alec Bradley se ha convertido en una marca irregular e inconsistente, en donde algunos cigarros queman muy bien y otros quieres quemarlos en una fogata, y otros simplemente no queman. No voy a asegurar que este cigarro fue religado, pero la construcción fue extremadamente deficiente y siento mucho decir que no es la primera vez que tengo un problema de construcción con esta marca, ni la segunda, ni la quinta. Esta experiencia simplemente confirmó que Alec Bradley es una de esas marcas que no volveré a comprar más de uno a la vez.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Tempus Nicaragua
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Terra Novo (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Jalapa)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí, Condega)
Precio: $7,00
Puntuación: 71

Ron: Diplomático Distillery Collection #3

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de reunirme con una persona que tengo un buen tiempo queriendo pautar pero por circunstancias fuera de nuestro control no habíamos podido hacerlo. Incluso, cuando finalmente nos citamos para esa reunión, surgieron distintos problemas que nos obligaron a posponerla tanto que, si fuese una persona más supersticiosa, lo tomaría como una señal que no debíamos vernos.

Pero finalmente nos vimos y aunque esta persona no es una que quiera permanecer en el anonimato, tampoco quiere anunciarse por todos los medios. Pero si le prestas atención a mis historias y publicaciones en Instagram es posible que lo hayas visto. Este amigo es un coleccionista de rones, que comenzó adquiriendo rones venezolanos exclusivamente, cuando eso estaba cumplido comenzó a comprar botellas «vintage» y descontinuadas, lo cual eventualmente cumplió hasta cierto punto, pues nunca falta la persona que tiene una botella vacía de hace 50 años y quiere $3000 por ella. Luego comenzó a adquirir rones originarios de Venezuela que fueran embotellados en otros países. Finalmente se puso como meta tener al menos un ron de cada país del mundo.

Sobre los rones que trajo y los que caté hablaremos en cada reseña, pero este fue el primero y lo elegí quizá por ser el más «terrenal» y sencillo de los que trajo. No habiendo probado ninguno de los integrantes de este Distillery Collection de Diplomatico, me llamó bastante la atención que trajera este, pues dijo que le parece el mejor.

El Distillery Collection fue creado en 2017 con el fin de destacar los dos pilares fundamentales de la creación de uno de los rones más reconocidos del mundo y, en particular, los que forman el Reserva Exclusiva y el Mantuano. En 2017 fueron lanzados el #1 (batch kettle) y el #2 (barbet), mientras que el #3 fue lanzado el 2019.

Sin entrar en demasiados detalles sobre sus diferencias, tanto el #1 como el #3 contienen ron destilado por alambique, mientras que el #2 contiene ron destilado por columnas. La diferencia principal entre el #1 y el #3 es el tipo de alambique utilizado, siendo el #1 uno de whiskey de centeno, cuyo producto final es añejado 6 años y el #3 uno de whisky escocés, que es añejado 8 años en barricas exbourbon y embotellado a 47% de alcohol. Igual que todas las botellas que conforman esta serie, la que tomé está numerada y es la 4594 de 5000, con una fecha de destilación de junio de 2010.

En copa se trata de un líquido bastante oscuro y color cobre, con destellos ligeramente naranja. De hecho, es bastante oscuro y ya de entrada me llama mucho la atención eso y el hecho que la botella sea transparente, especialmente porque casi todos los productos de esta marca son de botellas oscuras (Reserva, Reserva Exclusiva, Mantuano) y han guardado normalmente esta botella transparente para el Planas. Aunque el Single Vintage también es de botella transparente, pero es otra botella, claro. Las lágrimas son aglutinadas y descienden más rápido de lo que esperaría, aunque nada que levante sospechas.

En nariz ya destaca aromas que relaciono con dulzura, como cambur (banana), mermelada de fresa, higos secos y toffee. También hay más de esos aromas frutales y en segunda instancia incluyen ciruelas, pero también caramelo. Finalmente, ya alejado de esos frutales, hay cuero, aserrín, algo que me recuerda al licor de café Kahlúa y un toque de canela.

En boca principalmente me sorprende que no es tan dulce como el Reserva Exclusiva… de hecho, no es nada dulce. Incluye notas fuertes de chocolate negro, pimienta, caramelo y mango. En segunda instancia puedo sentir sabores menos protagonistas, como madera tostada, tabaco, piña, vainilla y un toque más como de pepperoncino. Ninguno de los sabores llega a ser demasiado intenso, sino que cada uno acompaña una misma potencia en todo el sabor, aunque las notas de toffee son más frontales y las de frutas vienen más como en el retrogusto.

En verdad siendo un producto que viene de puro alambique, esperaba algo más de intensidad en sus sabores y no algo tan sutil, pero así es el ron venezolano. Quizá un tema es que habiendo probados rones de otros países te da cuenta de lo variado que puede ser el ron, su destilado y su maduración. El Reserva Exclusiva tiene una gran mayoría de este ron en su mezcla y si no fuese por el azúcar del RE, quizá su sabor estuviese más relacionado con este, y aunque yo no soy el mayor fanático de esa intensidad dulce, no hay duda que les ha servido bastante y por eso están entre los rones más vendidos del mundo.

Si el RE fuese más como este, seguramente me gustaría más. Pero también pasa que el RE cuesta la mitad de lo que cuesta este y eso tiene un gran peso en la puntuación también.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas SA
Nombre del Ron: Distillery Collection #3 Pot Still Rum
Marca: Diplomático
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza y Miel de Caña
Edad: hasta 8 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 88

AJ Fernandez – New World Cameroon (Toro)

La cantidad de cigarros y blends distintos que AJ Fernandez ha creado en los últimos años es impresionante, pero entre todo lo que ha hecho, hay un tipo de cigarro que le faltaba y que no había ligado antes; uno con capa Camerún. Al menos hasta diciembre de 2018, cuando apareció este cigarro bajo el paraguas de New World, con la mencionada capa sobre hojas de las fincas de AJ Fernandez en Nicaragua. Es el cuarto producto que lleva el nombre de New World, siendo el que ahora se llama Oscuro o el «original» primero, luego el Connecticut y Puro Especial.

La capa Cameroon del cigarro no se ve tan clara ni tan lisa como la mayoría de las capas Cameroon suelen ser, mientras que por otro lado me pongo a pensar un par de veces si esta nueva presentación de New World no se trata solamente de una nueva capa sobre la misma mezcla de siempre, cosa que a veces sucede con otros cigarros y otras marcas. Quizá menos obvio por la foto es una muy ligera oleosidad en la capa del cigarro, aunque es apenas perceptible en la luz directa y la cantidad de venas que hay en la capa no ayudan a definirlo más. El box press es bastante marcado y la capa tiene aromas de madera, chocolate negro, cuero, establo y nuez moscada. La calada en frío presenta una nota de sal, madera, tierra y cuero, así que en general puedo decir que ya me llama bastante la atención el cigarro que es vitola toro, aunque el box press lo parece haber apretado bastante y se siente más pequeño y más delgado.

El cigarro mantiene su tendencia típica de AJ Fernandez y de Nicaragua con una bienvenida muy picante a la fumada, pero rápidamente le acompañan sabores herbáceos y de establo, que son acompañados por sabores muy típicos de la capa como tierra, paja y bosta, muy Cameroon desde el inicio y sin dejar de lado sus notas dulces que también son típicas aunque menos apreciadas. Muchas veces necesitamos la adición de un sabor dulce (o salado) para apreciar mejor otros sabores y eso es algo que mucha gente a veces ignora a la hora de catar un cigarro, o una comida o un destilado. Si lo que se cata carece de estos toques suaves dulces o salados, es más fácil ignorar el resto de los sabores. En términos técnicos, el anillo de combustión quema muy bien y la velocidad general es respetable, tomándome alrededor de 25 minutos superar el primer tercio. La ceniza sí es un poco carente de solidez, lo que en inglés se llama «flaky» y que se traduce como «escamada» o que se le caen pequeñas hojuelas continuamente. La intensidad es media.

En el segundo tercio el New World Cameroon se siente más fuerte, más absoluto en sus sabores, quizá lo llamaría menos Cameroon, que suelen ser fumadas más sutiles. Pero la capa de este Cameroon es más oscura, así que eso puede estar algo relacionado también. Pero si el primer tercio era muy estilo Cameroon, en el segundo se siente una transición hacia un nuevo estilo que no es completamente Cameroon sino más bien un Cameroon by AJF. El cigarro se hace bastante cremoso y los sabores típicos de tierra, bosta y herbáceos se ven superados por notas fuertes de café y madera. Técnicamente se ha comportado muy bien, con un anillo de combustión casi perfecto y buen tiro, aunque ligeramente más apretado de lo que me gusta. La quemada ha sufrido un par de veces que lo he dejado tranquilo por un par de minutos y cuando regreso está casi apagado, por lo que puedo darle varias caladas para encenderlo bien o darle un toque de fuego para ahorrar tiempo. Opto por la segunda opción generalmente, mientras que la ceniza ya no está presentando el mismo problema que antes.

Llegando a la segunda anilla y ya en el último tercio el anillo de combustión se desvía un poco, pero afortunadamente se corrige solo y no necesita más de tres minutos hacerlo, así que punto a favor para AJ Fernandez y su asombrosa fabricación. Han habido ocasiones en que el cigarro no ha tenido el humo tan denso como debería, pero así como la quemada ha variado por fuera, asumo que por dentro también. Los sabores de tierra regresan con mayor intensidad en el último tercio y esta se siente mojada, pero no es algo que domine la fumada y también me permite apreciar otros sabores del cigarro, como una nota fuerte herbácea que me recuerda por un momento a algas. La pimienta ha acompañado la fumada siempre pero con excepción de las primeras tres caladas, no ha sido dominante. Al cabo de una hora y 35 minutos, el New World Cameroon llega a su fin.

Habiendo probado el Aladino Cameroon recientemente, tomé esta fumada como una oportunidad para comparar dos buenos representantes de la capa Cameroon y me sorprende que la base de ambos cigarros es casi exacta, siendo sabores de tierra, bosta, establo y herbáceos, pero que ciertamente cada master blender ha ajustado con su propio estilo. El New World Cameroon absolutamente destaca el hecho que es hecho por AJ Fernandez, pues su sabor es casi imposible de ignorar y es reconocido desde las primeras caladas, aunque claro, sabiendo que es de AJF es muy fácil decirlo, mientras que si lo fumase a ciegas a lo mejor sería diferente la experiencia y la seguridad. Pero aparte de eso, el New World Cameroon es uno de los más baratos de AJF, por lo que me llamaba la atención cómo podría ser y también porque la capa Cameroon suele ser cara, así que fue un agradable ejercicio de expectativas. Quizá lo que menos me gustó del cigarro es que hubo varios aromas que sentí en frío que no se mostraron al encenderlo y en verdad esperaba algún sabor de chocolate y/o nuez moscada.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: New World Cameroon
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Camerún
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 86