Yaya Cigars es una marca creada por un señor llamado Carlos Guillermo, quien le colocó el nombre de cariño de abuela en español. Sin embargo, cuenta que durante su juventud, junto con unos amigos, le quitaban los cigarros que hacía una torcedora mayor, a quien llamaron la Yaya y creó esta marca en República Dominicana en el año 2019 en su honor.
Zino es una marca del grupo Davidoff, que lleva el nombre de su creador, Zino Davidoff. Aunque su nombre de pila fue Sussele-Meier Davidoff, se le conocía como Zino.
ZR Cigars es una marca creada por Zohar Riezman en República Dominicana, alrededor de 2017. La marca lleva sus iniciales, aunque para crearla Zohar se asoció con el maestro Cándido Rosario, quien fuera uno del Grupo de Maestros de Altadis. La unión de Zohar y Rosario se dice que también forma las iniciales de la marca.
Tatuaje Cigars nació de Pete Johnson y su amor por el tabaco cubano. Johnson siempre había querido crear una línea de cigarros, pero no fue sino hasta 2003 que se reunió con Don Pepin Garcia y escogió con él algunos blends que le servirían para su marca. Johnson es fanático de los tatuajes y por eso escogió el nombre.
«Pero bueno, ¿tú sigues esperando algo del Opus X?» Pues sí. No puede ser que todo el mundo tenga la razón y yo no. Aunque ya no es «todo el mundo» y con el paso del tiempo voy descubriendo a más y más personas que se sienten como yo con respecto al Opus X. Pero investigando un poco en varias páginas, foros y opiniones, he descubierto que una de las razones por las que la gente considera a los Opus X como sobrevalorados posiblemente sea la razón primordial por la que muchos no creen en los habanos: temporalidad. Si te dijera que tienes por $8 puedes comprar un cigarro hoy y fumarlo hoy y que te dará una fumada placentera, ¿suena bien, no? Pero si te dijera que por $25 puedes comprar un cigarro hoy y te lo puedes fumar hoy, pero no va a estar bueno. Si quieres que esté bueno, tienes que guardarlo durante 3 años. Ya no suena tan llamativo. Y ese es el tema de los Opus X, al parecer; hay que darles guarda. Pero me parece que eso es desechar la primera razón por la que mucha gente prefiere nuevo mundo vs. habanos, sin caer en temas de calidad y sabores. Es la inmediatez y cuando me dices que puedo comprar un cigarro excelente, de fabricación dominicana, que cuesta $25, pero que tengo que guardar durante 3 a 5 años… pues para eso me compro un habano.
Pero este Opus X fue un obsequio, precisamente de un amigo que compró la caja pero sabe que no la va a aguantar durante cinco años. No sé qué espera al dármela, pero la tengo desde hace un par de años, con un sobre Bóveda y en el fondo de una gaveta. Mensualmente reviso que el sobre tenga humedad y ahí sigue. Pero sí advertí que tomaría tres cigarros. Lo que me llama la atención de esta versión del Opus X es su tamaño corona, pues así no tengo tanto problema o no puedo decir que es porque el cepo es demasiado grande. Además, tiene 2 años de guarda. No es lo recomendado, pero sí da para ver la evolución. A un precio de $25 a $30 por unidad y con un origen dominicano, no tiene sentido que no se pueda fumar inmediatamente. La capa imperfecta tiene aromas a regaliz, canela y caramelo, mientras que en el pie se sienten notas de nueces y cuero. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío denota un tiro perfecto y aromas a roble, caramelo y nueces.
El Opus X comienza muy bien, quemando muy parejo y con una tendencia a producir buena ceniza, que igual dejo caer al final de lo que vendría siendo el tercio, porque sé lo que va a pasar cuando me ponga codicioso con ella. Dado que este Opus X mide menos de 5 pulgadas de largo, la reseña la divido en dos mitades. Pero por lo pronto comienza con una fortaleza media e intensidad similar, notas de carne a la parrilla, como un toque especiado variado, notas dulces, regaliz, cítrico de cáscara de limón y algo de picante, pero no necesariamente de pimienta. Puede ser más como paprika y se establece cómodamente en estos sabores mientras va quemando igual de cómodo y parejo, produciendo toneladas de humo y a muy buen ritmo. Hacia el final de la primera mitad me encuentro con sabores de nueces tostadas, café espresso cremoso, caramelo salado y notas florales, que dan lugar a la transición.
La segunda mitad es muy sabrosa, aunque la intensidad se mantiene en media y la fortaleza baja a media-baja, pero quema de una manera que pareciera más bien un gráfico que un cigarro. El humo es abundante y denso, con un tiro extraordinario. La experiencia es muy positiva. La segunda mitad sigue aportando sabores nuevos, como cuero y mantequilla de maní, al precio que perdió sabores como el de las notas florales y el regaliz, pero el resto de ellos se mantienen, con esta nota de paprika o incluso algún masala en el retrogusto, y aunque esa nota cárnica también parece haber desaparecido, sigue teniendo abundantes notas especiadas. La fortaleza finaliza en media-baja, con una intensidad media, un anillo de combustión que difícilmente podría estar mejor y una ceniza muy bien formada. Me toma una hora y 40 minutos fumar este Opus X, que es casi media hora más de lo que esperaba y esa es otra sorpresa. Y es así como lo dejo en el cenicero.
Sin duda alguna es el mejor Opus X que he fumado y creo que va a mejorar aún más con más guarda. También pasa que es el más pequeño y el más caro que he fumado. Así que todo se equilibra, pues hasta que encendí éste, el promedio de los que había fumado era de $20, y éste Perfecxion cuesta $30. Eso lo coloca en nivel Davidoff y Habanos, y realmente no puedo decir que sea mejor que alguno de ellos. Si normalmente te gustan los Opus X y quieres probar un buen exponente de la línea, este Perfecxion No. 5 es uno de los mejores. Pero si eres de los que habitualmente fuma cigarros de este rango de precio, sea Davidoff o Habanos, no te voy a decir que va a ser mejor o peor, sino que va a ser diferente y hay gente que no está listo para experiencias distintas, sino que prefieren quedarse con lo que ya conocen y así no gastar de más en algo que no saben si le va a gustar. ¿Para mí? Simplemente mi presupuesto no es para fumar algo así de manera regular y si lo voy a gastar, prefiero que el cigarro sea más grande y más fuerte. Pero no deja de ser un magnífico Opus X.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacalera Fuente Marca: Arturo Fuente Modelo: Opus X Perfecxion Dimensiones: 4⅞ x 40 Tamaño: No. 5 (Petit Corona) Origen: República Dominicana Capa: República Dominicana (Chateau de la Fuente Sun Grown Rosado) Capote: República Dominicana (Chateau de la Fuente Sun Grown Rosado) Tripa: República Dominicana (Chateau de la Fuente Sun Grown Rosado) Precio: $30,00 Puntuación: 92
Posiblemente esta reseña tenga las peores fotos que he tomado en mucho tiempo, y ya eso es decir bastante. Me pasa que las noches son cuando tengo mejores posibilidades de fumar un cigarro, pero es cuando las fotos salen peor. Pero también pasa que este cigarro no ayudaba mucho, primero por lo oscuro de la capa y segundo por los tonos brillantes en la anilla. El cigarro es el Tempus Maduro, un cigarro de Alec Bradley que no sé si siguen haciendo, pues todas las muestras de Tempus que he visto a la venta actualmente dicen Nicaragua después del nombre del cigarro y éste es de Honduras. Forma parte de aquel famoso alijo de cigarros vintage que recibí, con muchos productos que ya no se hacen o que no existen con estas anillas. Este Tempus Maduro viene en una vitola llamada Medius 6, con dimensiones de 6 x 52 y viene siendo un toro.
El Tempus Maduro tiene una capa San Andrés mexicana sobre capote hondureño y tripa de Honduras y Nicaragua. La capa es considerablemente oscura y con múltiples venas. Sus aromas son sutiles y casi escasos, adaptándose más a esa noción que tengo de un cigarro vintage, y aromas a chocolate y madera. Lo pico y la calada en frío afortunadamente tiene más aromas, lo que me lleva a pensar que va a ser una experiencia mejor, pues el cigarro es considerablemente duro. Estos aromas incluyen pimienta, chocolate, notas florales, café y algo de establo. Le quito la anilla inferior y proceso a darle fuego.
El Tempus Maduro no enciende bien, o mejor dicho, me toma varios intentos y algo más de tiempo de lo habitual lograr que encienda parejo. A lo largo de la quemada se va desviando ligeramente y me obliga a tener el encendedor a mano, evitando lo que creo que va a ser una quemada torcida, pero que en realidad es inevitable también. Afortunadamente hay sabores que me distraen, incluyendo notas dulces de chocolate, caramelo y tierra, con algunas notas secundarias de madera y café. A lo largo del primer tercio ese sabor de caramelo se hace menos intenso y se convierte en miel cuando voy llegando al final de esta primera sección. La intensidad es media-alta, pero la fortaleza es media-baja, por lo que no sé hacia dónde va a ir en el segundo tercio. La quemada es problemática, pero con prestarle atención tengo.
En el segundo tercio el sabor de café, que venía siendo secundario, se intensifica un poco y de funde con el de chocolate, pero también hay tierra húmeda y son éstos los que forman los sabores principales. Entre los secundarios hay notas de pasas, nueces, miel y madera que le dan un toque muy complejo al Tempus Maduro. Pero no todo es perfecto y cuando paso el punto medio del cigarro aparecen unas notas ácidas que no me convencen y le desaparecen la sensación cremosa que traía el cigarro y que estaban haciendo que me gustara bastante. Pueden ser consecuencia de los retoques constantes que le he hecho al cigarro, pero mis opciones son retocarlo o dejar que queme muy torcido. La intensidad es media-alta, con una fortaleza que llega a media e incluso da intenciones de aumentar.
En el último tercio y con una foto sorprendentemente peor, el Tempus Maduro sigue produciendo estos sabores ácidos que no me agradan en lo absoluto. Por suerte también hay sabores agradables como notas dulces de café, chocolate, nueces y miel, pero tanto la pimienta como la sensación picante parecen haber desaparecido y con ella, la fortaleza vuelve a media-baja, pero la intensidad también se ha reducido y se coloca en media. Tal parece que el Tempus Maduro ha suavizado todo y si pudiera dejar de tener esa nota ácida, diría que es un buen final, pero no es así. Al cabo de una hora y 50 minutos, lo dejo descansar, cuando le quedaban algunos minutos pero ya no tenía mucho que aportar y no estaba disfrutando la experiencia.
Después de mucho buscar en páginas y tener información distinta, me dirigí directo a la fuente y descubrí que este Tempus Maduro ya no se fabrica. Existe el Tempus Natural y el Tempus Nicaragua, que no es maduro, así que gracias a eso esta reseña no lleva puntuación. Pero sí puedo destacar que el Tempus Maduro fue una buena experiencia, o al menos lo fue hasta que apareció el sabor ácido. En algunos casos esto se puede atribuir a una mala fermentación pero con un cigarro que tiene tanto tiempo de guarda y que además es bien guardado por la marca antes del lanzamiento, esto se puede deber a la descomposición de los elementos de la capa madura. No es algo común, pero sí lo he visto (o probado) antes. Pero nuevo debe haber sido una maravilla o al menos es lo que otras reseñas que vi me llevan a pensar.