El Jefe – Blend No. 2

Con un nombre tan poco imaginativo tanto en marca como en producto, El Jefe es una marca de esas que destaca muchas veces en sus textos que son cubanos o que aprendieron sobre tabaco en Cuba o Cuba esto y Cuba lo otro, pero nunca especifican dónde son hechos los cigarros, aunque me atrevería a decir que son de Nicaragua, pero solo porque algunas de las hojas de la tripa son nicaragüenses. Su página web, precisamente destaca que tienen más de 100 años de tradición cubana, pero el producto es fabricado fuera de Cuba. Pero no importa, son muchas las marcas que hacen y dicen eso, y ya en este punto es inútil ponerse a discutirlo. Los blenders no son identificados en la página web, pero su experiencia abstracta sí e incluso algunas fotos de ellos aparecen. El master blender es identificado como Azarias “Z” Mustafa, mejor conocido como el de Cordoba & Morales. El producto que voy a probar lleva el nombre de Blend No. 2 y consiste en una capa Cameroon sobre tabacos de Nicaragua y la marca promete una fumada de fortaleza baja a media. La página ni siquiera especifica el tamaño de sus cigarros, pero al parecer este solamente está disponible en esta vitola.

Aunque haya poco de la página y de los textos que me llame la atención la verdad es que el cigarro se ve muy bien, con una construcción muy decente y un pie cubierto por una gran cantidad de tabaco. La perilla también tiene un pequeño rabo, pero nada que valga la pena fotografiar. Pero esa capa Cameroon no tiene muchos aromas, apenas si destaca paja y vainilla, pero no mucho más. Al estar cubierto el pie, los aromas ahí son básicamente los mismos que de la capa y es en la calada en frío que finalmente puedo apreciar notas de vainilla, madera y café.

La página web describe un cigarro de fortaleza baja a media, pero por los momentos y en el primer tercio es básicamente de fortaleza baja y de intensidad igualmente baja. Afortunadamente quema bien y la ceniza se sostiene respetablemente, con una quemada relativamente lente y si no es porque el cigarro es tan grande, me gustaría más esa velocidad de quemada. Aunque fotografía muy bien, la realidad es que no hay mucho más que describir del cigarro, salvo un retrogusto de vainilla y madera quemada, pero eso es todo.

En el segundo tercio los sabores son básicamente los mismos, con una mayor participación de la pimienta, que estaba desaparecida u oculta hasta el momento. También el café se siente más en el retrogusto, específicamente el café en granos, como cuando compras una bolsa y la abres para olerla. El que haya hecho eso puede corroborar que es una aroma muy agradable y el Blend No. 2 tiene eso muy presente en el retrogusto. Una vez supero el punto medio del cigarro pasan dos cosas muy interesantes, aunque no muy positivas. La primera es que coincide la quitada de la anilla inferior con el punto medio y al quitarla, se trae un pedacito de la capa, pero curiosamente por ahí salía humo cuando le daba caladas. La otra es que los sabores de vainilla y todo lo demás que podía ser considerado sutil, desaparece y el cigarro se apaga solo al poco tiempo.

Más o menos desde la mitad del Blend No. 2 hasta unos 10 minutos después de hacer esta foto, el cigarro se apagó unas 4 veces más. El tiro se hizo imposible y para mantenerlo encendido tenía que pasar no más de 10 segundos entre caladas. Por supuesto, eso no ayudó al cigarro ni colaboró con los sabores, por lo que al poco rato de esta foto decidí dejar el cigarro a un lado. En total la fumada fue de una hora y 10 minutos, que siento que me faltaron al menos 20 minutos más, pero el cigarro no lo permitió. La fortaleza aumentó un toque más después del punto medio, pero con cada apagada y reencendida se sentía más nicotina y cuando finalmente se apagó una quinta vez, básicamente lo agradecí.

Tengo amigos que son vendedores oficiales y autorizados de habanos, e incluso trabajo en un local exclusivo de habanos, así que algo sé al respecto, además de tener un diploma que dice que soy Habanos Sr. Afortunadamente, estos amigos y yo tenemos sentidos del humor muy parecidos y siempre estamos divirtiéndonos con esto, y cuando les comenté que este cigarro destacaba en su página web que combina tradición cubana con la perfección moderna, mencionamos que eso significa que es un nicaragüense con el tiro apretado (todo en sana diversión). Pero de verdad quería que este Blend No. 2 me gustara, porque su página web y sus escritos no me habían gustado y esperaba que el blend salvara lo que el copywriter no pudo. Pero se trata de una fumada (demasiado) suave hasta la mitad, que es cuando se hace más fuerte pero coincide con cuando la construcción hace que el la experiencia se deteriore. Por un momento parecía que el cigarro tendría esa tendencia del habano de hacerse más fuerte después de la mitad, pero fue un espejismo, al parecer.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: El Jefe
Modelo: Blend No. 2
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: No. 2 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: N/D (Cameroon)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $16,00
Puntuación: 71

Whisky: Kavalan Classic

Kavalan es una marca que aunque apenas tiene unos 15 años en el mercado, se ha hecho un nombre por los productos diversos y atrevidos que tiene. Lanzado en 2008, este Classic es el whisky que lanzó a Kavalan al estrellato y reconocimiento mundial, y desde 2010 comenzó a vencer a varios exponentes clásicos escoceses en catas a ciegas.

Classic ha ganado distintos premios, pero antes de entrar en el sabor de este en particular, vale la pena destacar algunas peculiaridades de la marca. Principalmente es vital entender que el whisky es de Taiwán y esta pequeña isla es oficialmente llamada República de China, por lo que suele generar muchísima confusión cuando se menciona China como país. Pero a eso no vinimos aquí.

El hecho es que Taiwán está ubicada en una región subtropical y como tal, el clima tiende a ser caluroso todo el año, por lo que el whisky interactúa con el ambiente y esencialmente añeja durante todo el año. Las altas temperaturas y altos índices de humedad estimulan la interacción entre el roble y el destilado, lo que resulta en una merma anual que alcanza el 15%. Esto se traduce en que los whiskies de Kavalan añejan mucho más rápido que los escoceses y Classic es embotellado después de tan solo un año en barricas.

Por esta juventud, muchos países los califican como licor de whisky o algo que no es whisky, pero si India lo hace, por qué Taiwán no va a poder. El corto añejado permite que el destilado tenga, además, una cierta frescura en su sabor. Sin embargo, como su añejado no es tan largo, la marca muchas veces omite la edad en la botella, a fin de no ahuyentar a ningún curioso. Este Classic es embotellado a 43% de alcohol.

En nariz se sienten notas que voy a calificar como de dulces, pero solo porque los aromas son como los de jarabes dulces. Se sienten múltiples aromas y una complejidad muy frontal, con notas abundantes de frutas como piña y melón, pero también caramelo, vainilla, paja y especias dulces.

En boca se sienten sabores cítricos, al igual que caramelo, vainilla, paja, especias, mermelada de naranja y notas ligeramente ahumadas. El retrogusto es cítrico, pero más como de pulpa de frutas, con notas de cobre y mermelada.

Si evaluara al Kavalan como cualquier whisky escocés, posiblemente no me parecería gran cosa, pero la realidad es que al ponerle un poco de agua, los sabores florecen y resplandecen un buen rato y eso me lleva a apreciarlo durante más tiempo y celebrarlo por cuán no-escocés es. A diferencia de productos como el Amrut, por poner un ejemplo de un whisky no escocés, el de la India pareciera emular algunos de los sabores de Escocia, mientras que este Kavalan me parece mucho más sorprendente porque no se queda en el sabor escocés, sino que va mucho más allá y se vuelve un sabor envolvente y muy variable. No quiero decir que Amrut no me guste, porque en realidad me gusta mucho, pero este Kavalan es otra cosa.

Ficha Técnica:
Fabricante: Kavalan Distillery
Nombre del Whisky: Classic
Marca: Kavalan
Origen: Taiwán
Edad: NAS, pero un año
Precio: $70
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 92

Espinosa – Knuckle Sandwich Habano (Robusto)

Hay gente que incluso sin conocerlos, apenas los veo me caen mal. Entiendo que uno debe ser maduro y no juzgar a un libro por la portada, pero hay cosas de la apariencia de tipos como Guy Fieri que simplemente no me gustan. Fue por eso por lo que hace un par de años, cuando vi que Fieri estaba sacando un cigarro, pensé que sería una tontería. No obstante, Fieri es una figura pública y hace trabajos benéficos de gran renombre, pero nuevamente, es su apariencia la que me cae mal. Pero hace como un año vi una buena oferta de uno de los cigarros que hizo, el Knuckle Sandwich Maduro y decidí probarlo. Mi sorpresa fue cuánto me gustó. Le di 94 puntos y estuvo entre mis mejores experiencias del año pasado. Pero en las listas de mejores cigarros de distintas revistas, el Knuckle Sandwich Habano apareció siempre entre los mejores. Los amigos de Vitola Cigar Shop en Maracay (Venezuela) lo vendieron y de inmediato los contacté y adquirí algunos.

Luego de permanecer unos 4 o 5 meses en mi humidor, finalmente le di fuego al primero. El cigarro tiene una capa Habano ecuatoriana y, al igual que su versión de capa madura, es fabricado por AJ Fernandez en su fábrica San Lotano de Nicaragua. Visualmente es un tanto más oscuro que la mayoría de las capas Habano que he visto recientemente y aunque se nota bastante mate, sí siento una propiedad oleosa en las manos. Sus aromas son de madera mojada y pimienta, que se repiten en mayor escala en la tripa, sobre todo la pimienta. También hay notas suaves de fruta deshidratada y manzana verde, pero no llamaría al cigarro algo afrutado. La calada en frío se siente considerablemente suelta, pero esto es algo que sucede con muchos de los productos de Espinosa, aunque este no es fabricado directamente en La Zona. Los aromas son similares a los de la tripa, pero algo más secos, con una mayor influencia de la madera y mucha menos pimienta, aunque las notas dulces de frutas están más o menos al mismo nivel.

El Knuckle Sandwich Habano me levanta infinidad de sospechas desde las primeras caladas, pues en papel pinta como un cigarro de fortaleza considerable y que, como muy básico, tendrá un inicio cargado de pimienta. Pero no es sino hasta la cuarta o quinta calada que los favores comienzan a aparecer y esta vez sí son de pimienta pero también con humo abundante y cremoso, que al cabo de unas caladas adicionales incluye madera también. La pimienta en el retrogusto ciertamente está ahí, pero es más fuerte en el paladar. No hay mucho más en términos de sabores en este primer tercio, pero al menos la ceniza se sostiene bien y el humo es abundante, aunque el anillo de combustión no sea tan consistente. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

La pimienta se mantiene relativamente suave en el segundo tercio, por lo que pruebo el retrogusto de manera regular y siendo un tabaco con todos los nombres y origen que tiene, eso sonaría atrevido en casi cualquier caso. Madera seca y crema son los sabores que predominan en este segundo tercio, pero también hay sabores secundarios de buena intensidad, que incluyen frutos deshidratados y tierra mojada. Sin embargo, estos no terminan de dar el paso hacia una mayor intensidad, incluso cuando se siente que vendría siendo un buen momento para una transición en el punto medio. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, y aunque la construcción ha sido soberbia hasta el momento, la ceniza es algo escamosa y el cigarro se siente un poco esponjoso, lo cual espero no continúe.

Los sabores de madera toman un matiz de madera quemada en el último tramo del Knuckle Sandwich Habano, mientras que la pimienta se siente más, aunque no más fuerte. Esto me lleva a probar más veces el retrogusto, buscando esa intensidad que no pareciera presentarse del todo. Esa tendencia esponjosa efectivamente sigue siendo parte de la fumada y cuando todavía quedaba un rato de fumada, se hacía imposible aguantarlo y darle caladas consistentes, por lo que al cabo de una hora y 25 minutos, tuve que dejar el cigarro de lado. Precisamente, aunque no se hacía más intenso en sabores, sí se sentía que la forma del cigarro iba cambiando y por tanto, las caladas no llevaban el humo correctamente y habían secciones donde no probaba lo bien que podría ir. Aparte de ese tema, la construcción se mantuvo decente.

En general los Knuckle Sandwich me gustan y las anillas me parecen admirables, quizá porque no tengo que verle la cara a Guy Fieri ni leer su nombre. No obstante, si no investigara sobre el cigarro, Fieri no pasaría por mi mente y para alguien que está entrando a la industria como él, creo que debería protagonizar más en alguno de esos aspectos. Pero los cigarros patrocinados por celebridades suelen ser mucho ruido y poco contenido, aunque este Knuckle Sandwich en su versión maduro me gustó, pero este de capa Habano no me parece que esté a la altura, pero también pienso que un poco más de guarda en los que tengo en el humidor pueden hacerme cambiar de opinión.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Lotano
Marca: Espinosa
Modelo: Knuckle Sandwich Habano J
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,50
Puntuación: 85

Whisky: Glenmorangie Quinta Ruban 14 

Uno de esos whiskies que he querido probar desde siempre, especialmente desde que probé el Glenmorangie 10 y me di cuenta de lo bueno y sutil que puede ser un single malt y luego probé el toque distinto que le puede dar un añejamiento adicional (finalizado, técnicamente) en una barrica distinta, como en el caso del Glenmorangie La Santa, que es finalizado en barricas de jerez.

El Quinta Ruban comienza su vida como cualquier whisky de la marca, pero en vez de finalizar para ser embotellado en The Original a los 10 años, lo dejan dos años más en sus barricas ex-bourbon, hasta alcanzar los 12 años de añejado. Luego de eso, los whiskies son seleccionados de cada lote y son combinados y reenvasados en barricas de oporto proveniente de Quinta Ruban durante dos años más. En portugués quinta es sinónimo de lo que en español llamamos finca y por eso el nombre de la misma.

El whisky es luego embotellado sin filtrado en frío a 46% de alcohol. La marca no menciona colorido del líquido pero podemos asumir que al menos es corregido con el fin de obtener algo de estandarización del whisky.

En nariz comienza sospechosamente con notas a establo o a sótano de casa de campo, con notas de aire y agua estancada en el tiempo y la oscuridad, pero estas desaparecen luego de un rato en copa y no es una nota dominante o al menos no está a la altura de las notas dulces propias del oporto, que combinan manzana acaramelada y mermelada de frutos oscuros, como ciruela o pasas. También hay notas balsámicas que equilibran estos aromas.

En boca es dulzón y alcoholado, con una densidad notable. Pero también se siente medio dulce y medio picante, con notas de canela y la variación de canela que se siente caliente en boca y luego se suaviza para dar paso a frutos deshidratados como pasas y ciruelas secas, mermelada de uva oscura y toques más suaves de cacao en polvo. En el retrogusto hay notas de nueces y carbón vegetal, que le da una cierta nota ahumada. Es menos dulce ese retrogusto, pero deja notas agradables y eventualmente se siente un toque de cáscara de uva.

Si esperaba que este Quinta Ruban se pareciera al Glenmorangie 10, iba a estar desilusionado, pero afortunadamente tuve la mente bien abierta a la hora de probarlo. No obstante, pasa que las notas del whisky Original son completamente dominadas por los matices de oporto que aporta la barrica del finalizado. Pero por sí mismo y sin comparación con el original, este se siente como un whisky escocés con un buen carácter y mucho aporte de la barrica de oporto, que no es algo normal en el whisky y por eso es considerablemente distinto al resto de los whiskies. Cierta y ampliamente recomendado también.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glenmorangie Distillery
Nombre del Whisky: Quinta Ruban 14 Year Old Port Cask Finish
Marca: Glenmorangie
Origen: Escocia
Edad: 14 años
Precio: $80
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 90

La Barba – Ricochet Crü Oscuro (Toro)

Si hay algo interesante del mundo del tabaco es la oportunidad de siempre aprender un poco más sobre la industria y sus productos. Yo venía dispuesto a hacer una recata de este Ricochet que había probado originalmente en 2019 y comparar ambas experiencias, pero mientras lo fumaba me di cuenta que no tenía nada que ver una experiencia con la otra. Así que investigué un poco y descubrí que si bien en 2019 existía solamente un Ricochet y ese era el que había fumado, hoy en día existen al menos dos variedades distintas del cigarro. Una es el Crü Mexi-Sol que probé el mes pasado y luego está este Crü Oscuro. Por un momento pensé que este cigarro sería el mismo que el original, pero hay diferencias. En capa y capote los tres son iguales, pero el original tiene Connecticut Broadleaf en la tripa, mientras que el Mexi-Sol tiene Pennsylvania Broadleaf en la tripa. Este Crü Oscuro simplemente no tiene ningún tipo de Broadleaf en la tripa, pero mantiene las hojas de República Dominicana y Nicaragua que tienen los otros. También, es media pulgada más grande que el Crü Mexi-Sol que fumé el mes pasado.

Visualmente todos los Ricochet son muy parecidos, y aunque la anilla de este es igual a la del Ricochet original, todos tienen la misma capa mexicana, el Mexi-Sol no la identifica como San Andrés (aunque posiblemente lo sea). Tiene aromas a chocolate, nueces y tierra en ella, mientras que la tripa presenta aromas cítricos que no alcanzo a determinar. En la calada en frío hay notas cítricas que son más fáciles de identificar como de naranja, con abundante tierra mojada y unas notas más sutiles a pasas y madera. El cigarro se nota bien construido, pero se notan ciertas zonas más esponjosas que otras, pero al menos el tiro se siente bien en frío.

El Ricochet Crü Oscuro comienza con una fortaleza inesperada, alcanzando puntos de media-alta desde las primeras caladas, pero afortunadamente no es todo fortaleza y hay una buena cantidad e intensidad de sabores agradables, que incluyen café espresso y almendras tostadas, pero con sensaciones dulces que permiten que esos sabores se sientan más agradables y menos agresivos. El retrogusto es de pimienta negra, pero es más especiado que picante. Los sabores se van desarrollando a lo largo del tercio y aparecen notas de chocolate, pero ese Hershey’s líquido que le ponen a la leche en Estados Unidos, que es como un chocolate con leche que es más lácteo que chocolatoso. Este sabor de chocolate se suma a los otros que había sentido hasta el momento y es solamente la pimienta del retrogusto la que parece haberse disminuido un poco. El anillo de combustión no es del todo recto, pero espero que se acomode solo, mientras que la ceniza es intensamente blanca y algo escamosa, pero en general se mantiene bien.

Los sabores se mantienen consistentes en el segundo tercio, lo cual es algo bueno, pero en realidad no han habido transiciones que destacar en la experiencia, sino que ha sido algo como mantener las mismas impresiones del primer tercio, lo cual no es del todo bueno, pero al menos es consistente y los sabores son variados. El anillo de combustión está muy bien mantenido y no requirió retoques, o al menos no ha requerido hasta el momento. La intensidad bajó a medía, mientras que la fortaleza está en media-baja, lo que lo hace uno de esos cigarros que aparenta ser fuerte, pero realmente no lo es. Digo aparenta por el color de la capa, pero si algo he aprendido en mis años fumando es que el color de la capa no tiene tanto que ver con la fortaleza, pero el efecto visual se mantiene.

En el último tercio del Ricochet Crü Oscuro todo parece dar un paso hacia atrás, aunque esto no se traduce en que la experiencia sea negativa, solo que es menos compleja. Si tenemos en cuenta que no ha sido muy compleja hasta el momento, pues eso solo significa que se siente simplificado y las únicas transiciones han sido que el sabor de almendras tostadas se siente mucho más tenue, mientras que los de café y chocolate siguen siendo los líderes de la intensidad y gracias a las notas dulces, la experiencia sigue siendo agradable. En términos de tiro, anillo de combustión y quemada, se ha comportado a la altura, y no ha dado mucho más de qué preocuparse. Fortaleza media-baja e intensidad igual, por lo que al cabo de una hora y 20 minutos, lo dejé de lado.

Aunque la experiencia del Ricochet Crü Oscuro carece de aristas que destacar y no hay una larga lista de sabores que me hagan enamorarme de la liga ni de la experiencia, sí debo dejar claro que el cigarro se comportó muy bien durante la fumada; no requirió retoques y siempre produjo un humo de buena temperatura, lo que me permitió apreciar los sabores que tenía que ofrecer hasta la última calada. Pero al final de la fumada me quedé un poco con las ganas de que hubiese más transiciones y posiblemente más sabores durante la fumada y este cigarro simplemente no aportó eso. Aquí entra esa subjetividad de las experiencias al fumar y mientras hay quienes piden que un cigarro simplemente queme bien y produzca humo consistente, estamos quienes queremos más sabor en una fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: La Barba
Modelo: Ricochet Crü Oscuro
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Indonesia
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 84

Quintero – Toro

Aunque mucha gente puede conocer a Quintero como una marca cubana y una de las pocas que no existe en lo que conocemos como Nuevo Mundo de tabaco (en esa nomenclatura, Cuba es Viejo Mundo), el hecho es que Quintero también ha sido producida en este Nuevo Mundo. Quintero es una marca que se remonta a 1924 en Cuba, pero con la llegada del castrismo la marca fue reposicionada con una producción hecha a máquina. En 2002, para favorecer el renombre de Habanos, se descontinuaron muchas de las líneas hechas a máquina y aparecieron más cigarros con el hecho a mano en la anilla. Para acercar la marca al mercado americano, en 2006 Altadis creó un Quintero hecho en Honduras, que combinaba tabaco nicaragüense y hondureño, pero fue rápidamente descontinuado. No fue sino hasta 2016 que volvieron a lanzarla, esta vez hecha en República Dominicana y con un blend de capa ecuatoriana y tripa y capote dominicanos.

Este Quintero que carece de nombre adicional y que apenas si puedo describir con el nombre de la vitola creo que salió de Cigar Hustler, pero no estoy 100% seguro de eso pues no lo encuentro en su página. La anilla es suficiente para ahuyentar a cualquier purista del habano, pues copia precisamente a la imagen que aparece en la caja de cartón de los Quintero cubanos. No es lo que llamaría un cigarro bonito, aunque se nota bien construido. Particularmente lo que tiene que no lo hace atractivo es lo marmoleado que se nota la capa, que es Habano ecuatoriana, pero parece hasta escarchada. Tiene aromas escasos, pero no inexistentes a cuero, madera y algo de dulce, que se repiten en la tripa, pero que presentan algo más hacia las notas especiadas y de anís en la calada en frío.

El Quintero comienza suave, con notas picantes muy leves, pero una predominancia de tierra mojada, sobre todo en este primer tercio. Esta tierra mojada es prácticamente el único sabor, o al menos el único en esta intensidad durante todo el tercio. Hay sensaciones más suaves de nueces, maní, café y cuero, pero estas no tienen una permanencia durante todo el tercio. Pero al menos se mantiene bien encendido y salvo alguna que otra desviación en la quemada, que afortunadamente no requiere toque alguno, produce un humo abundante en cada calada, con intensidad media y fortaleza media-baja.

En el segundo tercio los sabores a tierra siguen siendo dominantes, pero afortunadamente le acompañan nueces en este mismo índice, mientras que entre los secundarios se encuentran nuez moscada, cuero y café, pero pierde ese sabor de maní que me había acompañado en el tercio previo… quizá sustituido por esa nuez moscada. La verdad es que el maní no se sentía relacionado con los otros sabores, así que no puedo decir que lo extrañé. Pero sí puedo destacar que la intensidad de los sabores nunca pasa de media, por lo que se siente que el cigarro no es especialmente fuerte, pero tampoco especialmente de intensidad media, sino algo a lo que va ascendiendo y en algún punto antes de la mitad del cigarro comienza a descender nuevamente, por lo que el final de este tercio es de intensidad media-baja y sigue diluyéndose. La fortaleza fue media-baja todo el tercio, pero sigue quemando decente, aunque la ceniza se vea como un desastre.

Nueces y tierra son los dos sabores predominantes en este último tercio, pero el hecho que van diluyendo su intensidad se traduce en que los sabores de menor intensidad son casi imperceptibles en el último tercio, con una tendencia a ser cada vez más suaves conforme voy consumiendo el cigarro. Llegando al final queda en una sensación que apenas se trata de echar humo y no aportar mucho al paladar. Pero el Quintero afortunadamente sigue quemando bien y no se apaga solo ni da indicaciones de que la experiencia se vaya a acortar por detalles tontos como esos. Luego de una hora y 35 minutos, este Quintero llega a su fin.

El Quintero no es el mejor ejemplo de un tabaco de buen sabor o de intensidad media, pero el hecho que cuesta menos de $6 por unidad y que nunca se haya apagado o tenido problemas lo hace una buena oportunidad para probar un cigarro aparentemente sin mayores problemas. El humo es abundante y tiene un volumen interesante, que sin duda sale muy bien en la foto… no necesariamente en las mías, pero si quieres sacar una imagen de una buena bocanada, este funciona para eso. En términos de disfrute, sería interesante como una fumada tempranera o dominical, sin grandes intensidades ni problemas de regañada, pero suficiente para no soltar el humo por la nariz muy regularmente. Dicho eso, durante la primera mitad se siente menos dominicano y más nicaragüense de lo que aparenta ser, y esas variaciones sin duda le aportan una mejor consideración en el todo de la fumada.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Quintero
Modelo: Toro
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $5,50
Puntuación: 83