Alec Bradley – Tempus Nicaragua (Terra Novo)

Hace un poco más de cinco años probé por primera vez este Tempus Nicaragua para cata. Aunque me caracterice por tener una memoria bastante mala, sí recuerdo que ese cigarro me causó una muy buena impresión, sobre todo porque unos meses después probé el Tempus «normal» (sin Nicaragua al final) y me pareció cualquier cosa. Pero también recuerdo que en esa época Alec Bradley me parecía una tremenda marca y casi todo lo que fumé de ellos me gustó bastante. Con el pasar de los años y habiendo probado otros orígenes, calidades y una gran variedad de todo, recuerdo que tuve una mala experiencia con un 5-pack del Alec Bradley Prensado y fue mi primera exposición a lo que se conoce como religa (rehacer la liga de un cigarro para hacerla más barata o sustituyendo hojas) y por tanto el Prensado es un cigarro que no volveré a comprar. Pero hace unos meses vi una oferta de Alec Bradley que me costó dejar pasar y compré un 5-pack de este y otro del The Lineage. En 2016 probé este cigarro en Magnus (gordo 6×60), pero hoy lo pruebo en Terra Novo (robusto 5×50)

Es el primero del 5-pack que me fumo, aunque de The Lineage me he fumado dos o tres y confieso que no me ha ido del todo bien, con un tiro bastante apretado en dos de las experiencias. Pero visualmente el Tempus Nicaragua es tan atractivo como lo recuerdo, con una capa no independiente de venas, ciertas zonas corrugadas y poca oleosidad, pero que se siente bien empacado y firme. La capa presenta aromas de canela y paja, con notas sutiles de tierra, mientras que la calada en frío presenta aromas similares pero con notas de chocolate. El tiro en frío se siente ligeramente más apretado de lo que me gusta, pero no creo que sea un problema y espero que una vez entre en calor se suelte un poco.

A pesar de todo mi optimismo, el Tempus Nicaragua demostró en el primer tercio que todas esas sospechas en frío estaban bien fundadas. El tiro no mejoró en el primer tercio, pero para evitar cualquier problema traté de no darle caladas muy fuertes sino solamente que lo mantuvieran encendido y fumable, pero de repente se le abrió una ranura en la línea de quemado y el cigarro comenzó a quemar muy rápidamente por ella. En la imagen principal se ve un retoque que le di con el encendedor a fin de mantener una quemada más o menos uniforme, pero era uno de esos casos que por un lado estoy en las primeras caladas y por el otro ya estoy llegando al final del primer tercio. Los sabores, afortunadamente, se mantienen decentes, con notas de tierra, cuero y nueces, pero esta irregularidad de la quemada no puede augurar una fumada agradable. El tiro efectivamente se abre un poco, pero con esta quemada no es para menos.

Para el segundo tercio la quemada mejora considerablemente, como si apenas hubiese un nudo o un vacío en esa sección, aunque en la parte trasera del cigarro la quemada casi alcanza la primera anilla y es por eso que se la quité. El tiro mejora y ya se siente casi como un cigarro normal, aunque este se ha medio apagado un par de veces y he tenido que darle fuego a fin de mantenerlo vivo. Los sabores son de nueces, pimienta, cuero y tierra, mientras que en el retrogusto el único sabor es el de pimienta. Apenas el cigarro alcanza el punto medio el tiro se siente como estaba en frío, que apenas deja pasar aire y el Tempus Nicaragua de verdad que no se ayuda en nada.

Me toma casi 20 minutos superar el espacio entre la mitad del cigarro y el comienzo del último tercio, contando que dejé al cigarro descansar varios minutos esperando que el cambio de temperatura y la ausencia de caladas permitieran al tiro abrirse un poco más, pero no fue suficiente y el último tercio fue más sufrido de lo que debía ser. Los sabores se sienten extremadamente sutiles gracias a ese tiro deficiente, pero siguen siendo los mismos de pimienta, cuero, tierra y nueces, con pimienta en el retrogusto, aunque todo a una intensidad entre baja y media. Una hora y 20 minutos después de encendido, tiré el Tempus Nicaragua con fuerza y pocas ganas de encender alguno de los que me quedan.

Al principio de mi experiencia de fumadas Alec Bradley era una de las marcas que más compraba y más celebraba, mientras que muchos de mis amigos, que ya tenían un buen tiempo fumando, me decían que no era de sus preferidas. Ante mi pregunta de porqué, la respuesta más habitual era que sus sabores eran sencillos y/o superficiales, pero ya con unos años de fumador, para mí Alec Bradley se ha convertido en una marca irregular e inconsistente, en donde algunos cigarros queman muy bien y otros quieres quemarlos en una fogata, y otros simplemente no queman. No voy a asegurar que este cigarro fue religado, pero la construcción fue extremadamente deficiente y siento mucho decir que no es la primera vez que tengo un problema de construcción con esta marca, ni la segunda, ni la quinta. Esta experiencia simplemente confirmó que Alec Bradley es una de esas marcas que no volveré a comprar más de uno a la vez.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Tempus Nicaragua
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Terra Novo (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Jalapa)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Jalapa, Estelí, Condega)
Precio: $7,00
Puntuación: 71

Ron: Diplomático Distillery Collection #3

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de reunirme con una persona que tengo un buen tiempo queriendo pautar pero por circunstancias fuera de nuestro control no habíamos podido hacerlo. Incluso, cuando finalmente nos citamos para esa reunión, surgieron distintos problemas que nos obligaron a posponerla tanto que, si fuese una persona más supersticiosa, lo tomaría como una señal que no debíamos vernos.

Pero finalmente nos vimos y aunque esta persona no es una que quiera permanecer en el anonimato, tampoco quiere anunciarse por todos los medios. Pero si le prestas atención a mis historias y publicaciones en Instagram es posible que lo hayas visto. Este amigo es un coleccionista de rones, que comenzó adquiriendo rones venezolanos exclusivamente, cuando eso estaba cumplido comenzó a comprar botellas «vintage» y descontinuadas, lo cual eventualmente cumplió hasta cierto punto, pues nunca falta la persona que tiene una botella vacía de hace 50 años y quiere $3000 por ella. Luego comenzó a adquirir rones originarios de Venezuela que fueran embotellados en otros países. Finalmente se puso como meta tener al menos un ron de cada país del mundo.

Sobre los rones que trajo y los que caté hablaremos en cada reseña, pero este fue el primero y lo elegí quizá por ser el más «terrenal» y sencillo de los que trajo. No habiendo probado ninguno de los integrantes de este Distillery Collection de Diplomatico, me llamó bastante la atención que trajera este, pues dijo que le parece el mejor.

El Distillery Collection fue creado en 2017 con el fin de destacar los dos pilares fundamentales de la creación de uno de los rones más reconocidos del mundo y, en particular, los que forman el Reserva Exclusiva y el Mantuano. En 2017 fueron lanzados el #1 (batch kettle) y el #2 (barbet), mientras que el #3 fue lanzado el 2019.

Sin entrar en demasiados detalles sobre sus diferencias, tanto el #1 como el #3 contienen ron destilado por alambique, mientras que el #2 contiene ron destilado por columnas. La diferencia principal entre el #1 y el #3 es el tipo de alambique utilizado, siendo el #1 uno de whiskey de centeno, cuyo producto final es añejado 6 años y el #3 uno de whisky escocés, que es añejado 8 años en barricas exbourbon y embotellado a 47% de alcohol. Igual que todas las botellas que conforman esta serie, la que tomé está numerada y es la 4594 de 5000, con una fecha de destilación de junio de 2010.

En copa se trata de un líquido bastante oscuro y color cobre, con destellos ligeramente naranja. De hecho, es bastante oscuro y ya de entrada me llama mucho la atención eso y el hecho que la botella sea transparente, especialmente porque casi todos los productos de esta marca son de botellas oscuras (Reserva, Reserva Exclusiva, Mantuano) y han guardado normalmente esta botella transparente para el Planas. Aunque el Single Vintage también es de botella transparente, pero es otra botella, claro. Las lágrimas son aglutinadas y descienden más rápido de lo que esperaría, aunque nada que levante sospechas.

En nariz ya destaca aromas que relaciono con dulzura, como cambur (banana), mermelada de fresa, higos secos y toffee. También hay más de esos aromas frutales y en segunda instancia incluyen ciruelas, pero también caramelo. Finalmente, ya alejado de esos frutales, hay cuero, aserrín, algo que me recuerda al licor de café Kahlúa y un toque de canela.

En boca principalmente me sorprende que no es tan dulce como el Reserva Exclusiva… de hecho, no es nada dulce. Incluye notas fuertes de chocolate negro, pimienta, caramelo y mango. En segunda instancia puedo sentir sabores menos protagonistas, como madera tostada, tabaco, piña, vainilla y un toque más como de pepperoncino. Ninguno de los sabores llega a ser demasiado intenso, sino que cada uno acompaña una misma potencia en todo el sabor, aunque las notas de toffee son más frontales y las de frutas vienen más como en el retrogusto.

En verdad siendo un producto que viene de puro alambique, esperaba algo más de intensidad en sus sabores y no algo tan sutil, pero así es el ron venezolano. Quizá un tema es que habiendo probados rones de otros países te da cuenta de lo variado que puede ser el ron, su destilado y su maduración. El Reserva Exclusiva tiene una gran mayoría de este ron en su mezcla y si no fuese por el azúcar del RE, quizá su sabor estuviese más relacionado con este, y aunque yo no soy el mayor fanático de esa intensidad dulce, no hay duda que les ha servido bastante y por eso están entre los rones más vendidos del mundo.

Si el RE fuese más como este, seguramente me gustaría más. Pero también pasa que el RE cuesta la mitad de lo que cuesta este y eso tiene un gran peso en la puntuación también.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilerías Unidas SA
Nombre del Ron: Distillery Collection #3 Pot Still Rum
Marca: Diplomático
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza y Miel de Caña
Edad: hasta 8 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 47%
Puntuación: 88

AJ Fernandez – New World Cameroon (Toro)

La cantidad de cigarros y blends distintos que AJ Fernandez ha creado en los últimos años es impresionante, pero entre todo lo que ha hecho, hay un tipo de cigarro que le faltaba y que no había ligado antes; uno con capa Camerún. Al menos hasta diciembre de 2018, cuando apareció este cigarro bajo el paraguas de New World, con la mencionada capa sobre hojas de las fincas de AJ Fernandez en Nicaragua. Es el cuarto producto que lleva el nombre de New World, siendo el que ahora se llama Oscuro o el «original» primero, luego el Connecticut y Puro Especial.

La capa Cameroon del cigarro no se ve tan clara ni tan lisa como la mayoría de las capas Cameroon suelen ser, mientras que por otro lado me pongo a pensar un par de veces si esta nueva presentación de New World no se trata solamente de una nueva capa sobre la misma mezcla de siempre, cosa que a veces sucede con otros cigarros y otras marcas. Quizá menos obvio por la foto es una muy ligera oleosidad en la capa del cigarro, aunque es apenas perceptible en la luz directa y la cantidad de venas que hay en la capa no ayudan a definirlo más. El box press es bastante marcado y la capa tiene aromas de madera, chocolate negro, cuero, establo y nuez moscada. La calada en frío presenta una nota de sal, madera, tierra y cuero, así que en general puedo decir que ya me llama bastante la atención el cigarro que es vitola toro, aunque el box press lo parece haber apretado bastante y se siente más pequeño y más delgado.

El cigarro mantiene su tendencia típica de AJ Fernandez y de Nicaragua con una bienvenida muy picante a la fumada, pero rápidamente le acompañan sabores herbáceos y de establo, que son acompañados por sabores muy típicos de la capa como tierra, paja y bosta, muy Cameroon desde el inicio y sin dejar de lado sus notas dulces que también son típicas aunque menos apreciadas. Muchas veces necesitamos la adición de un sabor dulce (o salado) para apreciar mejor otros sabores y eso es algo que mucha gente a veces ignora a la hora de catar un cigarro, o una comida o un destilado. Si lo que se cata carece de estos toques suaves dulces o salados, es más fácil ignorar el resto de los sabores. En términos técnicos, el anillo de combustión quema muy bien y la velocidad general es respetable, tomándome alrededor de 25 minutos superar el primer tercio. La ceniza sí es un poco carente de solidez, lo que en inglés se llama «flaky» y que se traduce como «escamada» o que se le caen pequeñas hojuelas continuamente. La intensidad es media.

En el segundo tercio el New World Cameroon se siente más fuerte, más absoluto en sus sabores, quizá lo llamaría menos Cameroon, que suelen ser fumadas más sutiles. Pero la capa de este Cameroon es más oscura, así que eso puede estar algo relacionado también. Pero si el primer tercio era muy estilo Cameroon, en el segundo se siente una transición hacia un nuevo estilo que no es completamente Cameroon sino más bien un Cameroon by AJF. El cigarro se hace bastante cremoso y los sabores típicos de tierra, bosta y herbáceos se ven superados por notas fuertes de café y madera. Técnicamente se ha comportado muy bien, con un anillo de combustión casi perfecto y buen tiro, aunque ligeramente más apretado de lo que me gusta. La quemada ha sufrido un par de veces que lo he dejado tranquilo por un par de minutos y cuando regreso está casi apagado, por lo que puedo darle varias caladas para encenderlo bien o darle un toque de fuego para ahorrar tiempo. Opto por la segunda opción generalmente, mientras que la ceniza ya no está presentando el mismo problema que antes.

Llegando a la segunda anilla y ya en el último tercio el anillo de combustión se desvía un poco, pero afortunadamente se corrige solo y no necesita más de tres minutos hacerlo, así que punto a favor para AJ Fernandez y su asombrosa fabricación. Han habido ocasiones en que el cigarro no ha tenido el humo tan denso como debería, pero así como la quemada ha variado por fuera, asumo que por dentro también. Los sabores de tierra regresan con mayor intensidad en el último tercio y esta se siente mojada, pero no es algo que domine la fumada y también me permite apreciar otros sabores del cigarro, como una nota fuerte herbácea que me recuerda por un momento a algas. La pimienta ha acompañado la fumada siempre pero con excepción de las primeras tres caladas, no ha sido dominante. Al cabo de una hora y 35 minutos, el New World Cameroon llega a su fin.

Habiendo probado el Aladino Cameroon recientemente, tomé esta fumada como una oportunidad para comparar dos buenos representantes de la capa Cameroon y me sorprende que la base de ambos cigarros es casi exacta, siendo sabores de tierra, bosta, establo y herbáceos, pero que ciertamente cada master blender ha ajustado con su propio estilo. El New World Cameroon absolutamente destaca el hecho que es hecho por AJ Fernandez, pues su sabor es casi imposible de ignorar y es reconocido desde las primeras caladas, aunque claro, sabiendo que es de AJF es muy fácil decirlo, mientras que si lo fumase a ciegas a lo mejor sería diferente la experiencia y la seguridad. Pero aparte de eso, el New World Cameroon es uno de los más baratos de AJF, por lo que me llamaba la atención cómo podría ser y también porque la capa Cameroon suele ser cara, así que fue un agradable ejercicio de expectativas. Quizá lo que menos me gustó del cigarro es que hubo varios aromas que sentí en frío que no se mostraron al encenderlo y en verdad esperaba algún sabor de chocolate y/o nuez moscada.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: New World Cameroon
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Camerún
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Gran Habano – Habano #3 (Gran Robusto)

Son pocas las personas que han oído hablar de Gran Habano, básicamente porque es una marca con un nombre bastante genérico, como Humo y Tabaco pero también porque son pocos los esfuerzos que han hecho para destacarse. Pero es una de esas marcas que cuando hacen algo, te ha sonado bastante o el nombre de parece conocido. Sin embargo, tampoco es una marca que ha existido demasiado tiempo, siendo apenas en 1998 cuando abrieron su fábrica en Danlí, Honduras. Pero Gran Habano es propiedad de la familia Rico, quienes se encuentran en su cuarta generación trabajando con tabacos, habiendo comenzado en la década de 1920 en Cuba con vegas tabacaleras. Pero, es el cuarto Gran Habano que he podido fumar y este vino como parte del paquete mensual de Rumbullion Club.

Entre todos los Gran Habano que he podido probar, creo que este es el más caro, alcanzando un precio $6 por unidad, que no está nada mal con respecto a la calidad de muchos de sus productos que he podido fumar. Pero con un nombre como Habano y una marca como Gran Habano, estoy claro que suena bastante redundante, aunque estemos hablando de «habanos» distintos. El Gran Habano Habano viene en ocho vitolas distintas, que van desde el Rothschild 4,5×50 hasta el Imperiales 6×60, pero el que tengo es el gran robusto, con un «promedio» de 6×54. En su capa tiene aromas muy agradables a chocolate y café, que son típicos de las capas Habano y quizá una de las razones por las que son tan populares y, muy en lo particular, es una de mis capas preferidas y lo ha sido durante un buen tiempo. La calada en frío ofrece aromas similares, aunque con un adicional de cítricos que me llama la atención.

He tenido la fortuna de conocer a varios de los que reciben el paquete mensual de Rumbullion Club y hemos podido conversar sobre las impresiones de este cigarro antes de encenderlo (o antes que yo lo encienda, al menos) y el consenso ha sido que es un cigarro decente, sin demasiadas sorpresas ni complejidad, pero que puede ser una fumada agradable. Un par de personas me han dicho que el tiro no les resultó bueno y durante el primer tercio creo que coincido con ellos, pues el tiro es algo apretado y produce poco humo. Pero eso me permitió apreciar notas abundantes de pimienta y sal, siendo la sensación picante una que se queda conmigo durante gran parte de este primer segmento. Afortunadamente le acompañan notas de café y chocolate, que son agradables pero no dominantes y la nota cítrica que sentí en frío se aproxima más a la de cáscara de limón, madera y almendras. El anillo de combustión no es del todo recto y eso podría ser lo más negativo que destacar en este tercio, aunque el tiro ciertamente parece no darme tregua sino hasta el inicio del siguiente tercio.

Efectivamente, en el segundo tercio el humo es más denso y abundante gracias en gran parte a que el tiro se abre un poco y, aunque no está perfecto, al menos me permite disfrutar mejor del cigarro. La ceniza lleva una clara tendencia de quedarse sobre el cigarro y en las dos ocasiones que la he dejado caer, ha sido luego que alcance una altura respetable. Pero además del tiro hay pocos indicios de que pasé al segundo tercio, pues los sabores son muy parecidos a los del primero, incluyendo madera, almendras, cáscara de limón, aromas de café y chocolate, y una menor participación de la pimienta como mayor indicador. La intensidad es media en este tercio, habiendo sido baja-media en el anterior gracias a ese tiro.

En el último tercio la intensidad de hace ligeramente mayor, alcanzando puntos de media-alta, quizá. Pero los sabores son más o menos iguales que a lo largo del resto de la fumada, con una menos participación de la pimienta y una mayor suavidad en el resto de los sabores, así que nuevamente se podría decir que carece de transiciones. Esto hace que carezca de complejidad también, por lo que la fumada es simplemente lineal, pero no por eso voy a decir que no se disfruta. El Gran Habano Habano ha constituido una experiencia muy similar a la de los otros cigarros de la marca que he probado, con sabores agradables, pero rara vez más que una fumada promedio. La experiencia con el Black Dahlia creo que ha sido la mejor, pero ese no es un cigarro promedio de la marca. El total de fumada me tomó una hora y 45 minutos, que es bastante decente pero creo que la causa principal fue que me tomara más tiempo del que quería en el primer tercio.

En general, me hubiese gustado un poco más de complejidad en este Gran Habano, y muchos podrían argumentar que no hay mucho más que esperar de un cigarro de $6, pero la verdad es que he fumado cigarros de $3, incluso de la misma marca, que han demostrado ser más interesantes. No obstante, como buen fumador siempre estoy buscando algo nuevo y algo interesante que fumar y mis expectativas no eran demasiado altas al encender este cigarro, por lo que puedo decir que no he sido defraudado. El Gran Habano Habano quema bien, aporta buenos sabores y tiene una buena duración, pero no es un cigarro del que me voy a acordar dentro de 3 meses.

Ficha Técnica:
Fabricante: G.R. Tabacaleras Co.
Marca: Gran Habano
Modelo: Habano #3
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Gran Robusto (Toro)
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua (Habano)
Tripa: Nicaragua, México, Costa Rica
Precio: $6,00
Puntuación: 82

Perdomo – Small Batch Series 2005 Maduro (Belicoso) (recatado)

Volviendo a mis inicios y retomando algunas fumadas que hice hace varios años, este Perdomo lo probé por primera vez en diciembre de 2017 y me pareció bastante decente, con una puntuación de 86. Hace poco los vi en una oferta interesante y decidí adquirir un 5-pack, así que me pareció la ocasión bastante propicia para reseñar uno nuevo y ver qué si el cigarro ha cambiado y si mi paladar también. Al igual que otras marcas, incluso las más modestas, con este cigarro Perdomo ha optado por crear otras versiones en las que solamente cambia la capa y en el humidor tengo uno de estos con capa Connecticut que me obsequió un seguidor. Por otro lado, este tipo de anillas, especialmente la que dice Small Batch 2005 suele generar algo de rechazo entre los más puristas, pues se asemeja mucho a las de ediciones regionales que llevan los habanos.

Pero este Maduro se trata de un puro nicaragüense con una capa que destaca algunas venas pero que en términos generales se ve bastante uniforme y que gracias a su enorme anilla se ve bastante elegante también. Carece de oleosidad, pero eso no es un problema ni un defecto, aunque es algo relativamente poco común en cigarros de capa madura. Tiene aromas herbáceos, de tierra y suave de chocolate sobre la capa, pero son los aromas de chocolate los que destacan más en el pie y la calada en frío, y en esta última también aprecio pimienta y tierra. Pese a lo que dice la anilla, este cigarro no es de 2005, aunque para el año que se produjo originalmente (2015), contenía hojas de 2005, lo que hacía de él un cigarro con hojas de 10 años de añejamiento. Los productos más actuales no tienen hojas de 2005, pero siguen manteniendo 10 años de añejamiento.

Desde la primera calada el Small Batch Series 2005 Maduro suelta cantidades industriales de humo, abundante, denso, rico y muy seguido, con sabores suaves, sutiles e igualmente ricos que me hacen pensar que es una tremenda inversión esa compra del 5-pack. El sabor predominante es de tierra mojada, pero con una buena cantidad de chocolate negro, café espresso y un retrogusto de pimienta con chocolate. Hacia la mitad del primer tercio se siente más cremoso, como con una densidad aparente en el paladar después de soltar el humo. El tiro es relativamente suelto, pero esto no parece afectar ni el ritmo de quemada ni los sabores, pues funciona muy bien. El anillo de combustión se ve bastante bien, aunque la ceniza no se mantiene mucho tiempo y antes de tomar la foto del primer tercio ya se cayó sola.

En el segundo tercio los sabores son muy similares a los del primero, lo que me hace pensar por un momento que no hubo transición, pero en este tercio quizá el chocolate se siente más fuerte y rico, al nivel del sabor de tierra mojada. El anillo de combustión se mantiene muy bien definido y la ceniza se sostiene un poco mejor en este punto. Los sabores son intensos, a pimienta, jengibre y esa sensación de cigarro muy bien añejado. Hay una última sensación de pan tostado hacia la mitad del cigarro, pero sigue quemando con relativa lentitud y esto le hace muy bien al cigarro y a mí.

Me pongo más poético en este tema de que el cigarro me está haciendo bien porque por alguna estupidez ambiental o atmosférica, en el momento que salí a fumar el viento ha decidido ir hacia mí, por lo que a menos que coloque el cigarro detrás mío, el humo se me viene encima y es una sensación bastante desagradable porque siempre tengo humo en la cara. Además, la ley de Murphy se cumple porque a dondequiera que me mueva, el humo siempre se me va a venir. Pero para el último tercio el viento parece detenerse un poco y simplemente el humo sube sin venirse a mí. La intensidad del cigarro está entre media y alta, con los mismos sabores del tercio anterior, con un destacado más grande del sabor de café, que en los tercios previos estaba mucho más suavizado. El chocolate y la tierra se mantienen a la misma intensidad y la pimienta se suaviza un poco, haciendo que la fumada se pueda acelerar un poco más, lo cual con este cigarro inevitablemente haré. Al final, durante una hora y 45 minutos el Small Batch Series 2005 Maduro se comportó de maravilla.

Volver a fumadas anteriores siempre es una lotería. Por un lado puede que la experiencia sea completamente diferente, lo cual inevitablemente afecta un poco mi credibilidad con respecto a mis primeras fumadas, pero como este blog no fue hecho para satisfacer a otros sino a mí mismo y llevar un control de las fumadas y sabores, no hay mucho daño que hacer. Sin embargo, también puede confirmar experiencias y con respecto al Small Batch Series 2005 Maduro, ciertamente puedo confirmar que fue tan bueno como originalmente era y esto se logra manteniendo una calidad y una tradición consistente. Mucho he visto de otra marcas que hacen religas o que alteran el sabor o tabacos de sus cigarros a fin de mantenerlos en el mercado, pero uno siempre se da cuenta. Podemos decir que las experiencias cambian al igual que el paladar, pero si un cigarro te encantó hace 5 años y lo vuelves a probar y es terrible, no me puedes venir con que es solo el paladar el que ha cambiado. El Small Batch Series 2005 Maduro es tan bueno hoy como el día que salió, o al menos hace 4 años cuando lo probé.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Small Batch Series 2005 Maduro
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Belicoso
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 87

Rocky Patel – The Edge Corojo (B52)

Aunque por el nombre te parece que es un cigarro que ya probé antes y que esto sería una recata, en realidad se trata de un nuevo formato para la marca, que rápidamente se está convirtiendo en uno de mis formatos preferidos para fumada regular aunque quizá no tanto para reseña, pero todo lo que va de 4 a 5 pulgadas de largo con un cepo entre 56 y 60 me está gustando bastante como fumada con amigos. Dado que este es un 4,5×60, decidí aprovechar la oferta y compartir mis impresiones en esta nueva vitola de un cigarro que también se ha convertido en uno de los que tengo en constante rotación. La liga de este cigarro es esencialmente la misma que la del The Edge Corojo de siempre, con la excepción que su formato requiere. Sin embargo, este formato llamado B52 solamente lo he visto en las líneas Corojo y Maduro de The Edge, aunque me gustaría bastante probarlos en Habano y Sumatra, que son dos más de los The Edge que me gustan bastante.

Quizá mi mayor problema con estos cigarros The Edge de Rocky Patel es la tendencia a poner la anilla en el pie del cigarro, a diferencia de todos sus otros productos, que la colocan en donde suele ir. En algunos casos, lo que hago es que la quito sin despegarla y se la vuelvo a poner desde la cabeza del cigarro, aunque hay un par de ocasiones en donde no me ha salido tan bien y he roto la perilla o la capa del cigarro. La capa de este B52 no es especialmente bonita y en comparación con el The Edge Corojo en toro, que no fotografié pero sí revisé antes de fumar, la de este B52 se ve ligeramente más oscura pero también más imperfecta y algo más oleosa. La capa tiene aromas a paja y una nota dulce y cremosa, como de vainilla con pasas. La calada en frío presenta una nota rara a naranja sintética (piensa en un chicle de naranja), pero también notas más esperadas y predecibles como paja, cuero y una nota tostada de madera.

El B52 comienza con sabores cítricos y cremosos, algo picante y bastante llamativo, con notas más suaves a paja, grama, cedro y tierra, mientras que en el retrogusto hay cáscara de cítrico naranja, que puede ser mandarina o naranja o incluso una celementina, y una nota suave de pimienta. La cantidad de humo es respetable, pero no es tanta como para impresionarme, algo que esperaría de un cigarro con este cepo y durante varios momentos me pasa que el cigarro se siente más delgado, como si su fumada no fuese efectivamente de un cepo tan grande. El anillo de combustión es quizá el mayor de los problemas y es que en estas imágenes que hago fumando siempre trato de tomarle la mejor foto o desde el mejor ángulo, pues nunca falta alguien que se queje de las fotos y, estéticamente se ve mejor así. Va bastante agradable, aunque lo dicho: quisiera una cantidad de humo que demuestre que estoy con un cigarro de cepo 60.

En el segundo tercio la quemada sigue siendo el mayor problema y ya le he dado algunos retoques, siendo quizá dos o tres el número necesario, parece. Los sabores realmente se destacan y son esas notas cítricas las que más me llaman la atención, pues en el primer tercio pude definir la probabilidad de tres cítricos distintos y en este punto hay uno más que es como una cáscara de limón, principalmente en el retrogusto. En el paladar hay sabores a galletas adicionales a los sabores anteriores, con un protagonismo mayor de los sabores de madera y tierra, que se mantienen en ese punto más o menos hasta un rato después de superada la mitad de la fumada.

En el último tercio la quemada sigue dando problemas y requiriendo retoques continuos, mientras que los sabores se sienten menos intensos que en tercios previos, con sensaciones cremosas en ellos y una dominancia de los sabores de madera y tierra, con participación de cuero y nueces también, aunque no de protagonistas. El retrogusto quizá muestra el mayor cambio, con notas que han ido de lo cítrico a lo sencillamente dulce y caliente y no mucho más. Cuando marco una hora y 25 minutos, este The Edge Corojo llega a su fin, con una intensidad como una micra por debajo de media, pero buenos sabores a todo lo largo.

Sin embargo, en ningún punto de la fumada se han sentido los sabores intensos y eso es algo muy consistente con los cigarros de cepo grande, así que no es una sorpresa pero siendo un The Edge, pues sí esperaba algo más de intensidad. Igualmente consistente con cigarros de cepo grande es una mayor tendencia a quemar mal y eso sin duda ha ocurrido también en este B52. Así que si eres fanático de los The Edge de Rocky Patel, al menos en las variables que yo he probado: Corojo, Sumatra y Habano, este cigarro no se parece mucho a las típicas ligas de robusto y toro de esos. No he probado los de otras ligas, incluyendo el Maduro, que es la otra capa que está disponible en vitola B52. Pero si te gustan los cigarros de cepo grande y no tienes el punto de comparación, el B52 Corojo te puede gustar. A mí me tendrá que gustar porque compré un 5-pack y si no lo considero un The Edge, la verdad es que está mucho mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Rocky Patel
Modelo: The Edge Corojo
Dimensiones: 4½ x 60
Tamaño: B52 (Gordo)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 82