Onyx – Bold Nicaragua (Toro)

Es curioso como algunas marcas en el portafolio de Altadis tienen múltiples productos, al punto que incluso algunos se confunden fácilmente por tantas anillas y nombres similares, como es el caso de algunos Romeo y Julieta o Montecristo, por mencionar uno pero sin entrar en demasiados detalles. Pero luego tienes marcas como Henry Clay, VegaFina y Onyx, que apenas si tienen dos o tres productos. Pero si sigues los lanzamientos de cada marca, año tras año, el proceso es bastante sencillo: siempre habrá un producto nuevo para las marcas grandes y al menos una de las pequeñas recibirá un pequeño empujón con algún producto relativamente básico, pero con un buen nombre detrás. Es por eso que en años recientes habrás visto esos pequeños empujones en marcas como Trinidad, Gispert y Henry Clay. En 2018 Onyx recibió un cambio de imagen y dos años después recibe un nuevo producto, y una vez más se dirigieron a AJ Fernandez para hacer la liga para crear este Bold Nicaragua. El nuevo producto tiene una capa San Andrés mexicana sobre tripa y capote nicaragüenses.

La capa del cigarro se nota considerablemente deficiente, no sé si sea un problema, pero la cantidad de pecas blancas que tiene a todo lo largo no me termina de llamara la atención. Las tres bandas que tiene hacen bastante para tapar esas imperfecciones y llamar la atención a ellas, pero llega un punto en que uno se pregunta para qué tanta banda. Pero el resto de la hoja es muy oscuro, a tono con lo que esperaría del San Andrés maduro, que es algo áspera y con pocas venas. Esta capa tiene aromas dulces que me recuerdan a una creme brûlée en el sentido más fino o un tocinillo del cielo en el más local, pero también hay otras notas semidulces sobre el cigarro que incluyen natilla y pan tostado. En el pie la sensación es casi únicamente a pimienta con algunos toques dulces como los mencionados anteriormente. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío es muy llamativa, con aromas dulces, pan caliente, chocolate, tierra, café en granos y azúcar refinada. El chocolate es negro pero también se siente como un licor de chocolate, como un Bailey’s achocolatado.

El Onyx Bold Nicaragua comenzó con una ceniza perfectamente cuadrada, pero haciendo una de las fotos el cigarro se deslizó sobre la mesa y eso hizo que se le cayera la parte superior. Los sabores comienzan relativamente tímidos y escasos, con una cantidad considerable de pimienta seguida de madera mojada, y notas más sutiles de esa pimienta en el retrogusto. No es lo que llamaría Bold, como indica su nombre, pero tengo la sensación de que llegará pronto a serlo, pues si es hecho por AJF, no puede quedarse en eso y se siente que habrá una evolución. Esta llega a los pocos centímetros, más o menos para cuando hago la foto, con notas de carbón de parrilla y tierra seca, con notas un tanto más suaves a café. No hay mayores cambios durante el tercio, mientras que en construcción se comporta relativamente bien, aunque la ceniza tiende a soltar pedacitos de manera regular y eso me lleva a no querer mantener una gran columna. Sabores de intensidad media y fortaleza igualmente media.

Aunque no podría decir que había un sabor destacado como principal en el tercio anterior, el segundo comienza con una intensidad de madera muy aparente, efectivamente mojada como antes. Los sabores de pimienta parecen más bien acentuar la fumada que dominarla y eso es algo distinto a lo que suele hacer AJF, pero ese cambio es muy positivo para el cigarro. La fortaleza se ha aminorado un poco por eso, pero igual disfruto mucho la fumada. El retrogusto sigue siendo dominado por la pimienta, pero no al punto de sacarme lágrimas. Cuando voy por la mitad del cigarro los sabores de tierra seca se colocan casi al nivel de aquellos de la madera, pero también se ubican en el retrogusto con la pimienta. El Bold Nicaragua realmente se siente más agresivo luego de la mitad pero los aspectos técnicos siguen a la perfección, ya ubicándose tanto en fortaleza como en intensidad en media-alta. La ceniza sigue siendo relativamente corta en la mayoría de los casos y cuando logro alargarla un poco, la camisa termina cubierta de escamas de ella.

El último tercio del Bold Nicaragua no es tan fuerte como el segundo, pero se sigue sintiendo como un producto destacado en su fortaleza, o quizá es el contraste entre las anillas y el color de la capa. Los sabores de tierra se sienten más minerales en este punto, pero también hay un sabor cremoso de vainilla o nuez moscada que mejora exponencialmente esta experiencia. La pimienta sigue muy presente en el retrogusto, pero esta vez acompañada con esas notas cremosas. Las notas de nicotina también se hacen muy presentes y necesito buenas cantidades de agua para pasar el cigarro mejor. Esta nicotina hace que la intensidad de los sabores se coloque en media-alta, con una fortaleza alta en las últimas caladas. Pero incluso con esa dosis de nicotina en cada calada, no quiero dejar el cigarro. Aunque la quemada se desvíe un poco, el cigarro se mantiene a buena temperatura y dos horas después de encendido, lo dejo a un lado.

El Bold Nicaragua es un cigarro que con cualquier otro nombre creo que sería más recordable o al menos estaría más en el «top of mind» de la gente. Lamentablemente, Onyx no es una marca que la gente atribuya a buenas fumadas, aunque confieso que los dos cigarros de la marca que he fumado calificaría de experiencias positivas. Al Reserve le di un 85 y a este Bold Nicaragua le voy a dar más. Pero ciertamente no es un cigarro del que oiga muchos comentarios positivos, quizá porque la marca «no dice nada». El Bold Nicaragua realmente destaca el nombre del país en donde está hecho y cómo se diferencia del Reserve, incluso si la capa no es de Nicaragua. Pero entre conocedores y los que experimentamos con productos distintos cada vez, incluso apoyándonos en el simple hecho de que es producido por AJF, el cigarro funciona. Para llamar la atención de un fumador curioso, creo que ni la marca ni el nombre destacan en el universo de productos. Al final, no es un cigarro para todos, sino para quienes disfrutan una fumada intensa, fuerte y atrevida. Bajo esa premisa, el Bold Nicaragua podría ser para ti. Si no, no.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Onyx
Modelo: Bold Nicaragua
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 89

La Palina – Blue Label (Robusto)

Como bastante defino lo que he probado y aprendido de La Palina en el último año. Sorprende la cantidad de marcas que existen en el mercado, sobre todo el americano que es el más abundante. Cuando te dedicas un poco a aprender sobre una cierta marca, sorprende aún más descubrir todos los productos que tienen. No me acuerdo cuál fue el primer producto de la marca que probé, pero sí recuerdo que muchos de ellos estaban en el rango de cigarros baratos, así que nunca les di mayor importancia. Luego estaba la línea de banda de colores: Black Label, Red Label, Bronze Label, de precios similarmente bajos y fue bajo esa premisa que llegué a este Blue Label, como parte de un sampler de la marca. Pero mientras que esos de bandas de colores tienden a ser versiones baratas, este Blue Label no es tanto lo barato, sino lo limitado. Originalmente creado como parte del sampler TAA, tuvo tanta aceptación y su producción era garantizada, así lo crearon como un producto regular, aunque limitado. Se trata de un cigarro producido en Honduras, con capa Habano hondureña, capote hondureño y tripa nicaragüense. Originalmente producido solamente en vitola toro, hoy incluye robusto y gordo también. El que tengo en mis manos es robusto.

La capa habano es bastante lisa y relativamente oscura, haciendo buen contraste con la anilla azul, pero precisamente porque es la misma anilla de sus cigarros baratos en distinto color, no hay mucho que me llame la atención del cigarro apagado. La capa tiene aromas a nueces, tierra y algunas notas dulces, que también es bastante mundano y no despierta grandes expectativas. Luego de picarlo con la doble hojilla, los aromas de la calada en frío incluyen tierra y madera como los más abundantes pero también notas suaves de cítrico y chocolate. Esta calada en frío es algo más llamativa y espero que se vaya por esos sabores, pues insisto, no parece ser gran cosa.

El Blue Label comienza atractivo, porque no son notas necesariamente picantes, pero sí se siente un aroma a pimienta. No solo pimienta, sino también madera, cítrico y tierra húmeda. Ese de tierra húmeda es probablemente el más intenso de los sabores, aunque no quiero decir que los otros se sientan poco… realmente hay una gran cantidad de los sabores mencionados y son los de madera y pimienta los más suaves, y es al final del tercio que los sabores cítricos se sienten con la mayor intensidad. Con todo eso, creo que el cigarro es de intensidad media-alta y de fortaleza media-baja, interesante y complejo, aunque no tan duradero en cada calada. El anillo de combustión no es el mejor, pero produce una ceniza respetable y el tiro fenomenal.

Ese cítrico que aparece al final del tercio anterior se vuelve uno de los sabores principales en el segundo tercio, pero le acompañan notas cremosas y de vainilla que mejoran muchísimo la experiencia, especialmente con el apoyo de las notas de pimienta que no dejan de sorprender porque se comportan como el bajo en una banda de jazz tradicional, simplemente presente, dando toques de «mantenimiento», pero muy notable si se ausenta. Los sabores de tierra se colocan en el centro, pero a partir de la mitad del cigarro, el cítrico comienza a reducir un poco su intensidad, dando más cabida y protagonismo a la tierra húmeda. Pareciera que esta tendencia va a ser lineal, pues el cítrico mantiene una escala descendente en esa intensidad, al menos hasta el final del segundo tercio. La ceniza sigue muy bien puesta y es al final del tercio que la dejo caer. El tiro es igual de bueno que en el tercio anterior. Intensidad media-alta, fortaleza media.

No me parece que haya grandes cambios en el último tercio y me hubiese gustado algo más de cítrico, pero en vez de ello me encuentro con una nota de vainilla que acompaña muy bien al sabor de tierra húmeda y me hacen olvidarme del cítrico. El Blue Label también tiende a hacerse un poco seco, por lo que esa vainilla no es tan cremosa como llegó a ser en el segundo tercio, pero lo bueno es que esa sequedad no se traduce en una garganta áspera, sino que me lleva a probar el cigarro con menor regularidad, lo que asegura una quemada más fría y me lleva a realmente disfrutar esta fumada. En ocasiones sucede que los cigarros se hacen más cremosos al final y eso lleva a darle más caladas, lo que se traduce en una quemada más caliente, esponjosa o desagradable al final. Cuando marco una hora y 25 minutos, el Blue Label llega al final.

He fumado otros cigarros de TAA y la experiencia ha sido siempre positiva, pero este Blue Label realmente no es de TAA, pero entiendo que es la misma liga, solo que carece de esa exclusividad y, por supuesto, de la anilla adicional. En estos samplers de TAA tienden a haber cigarros que son el top of the line de las marcas, y aunque para mí La Palina sigue siendo una marca relativamente barata tanto en precios como en calidad, no colocaría este cigarro al nivel de otros TAA como el Tatuaje TAA 2014, por mencionar uno. Pero para ser muy honesto, no está muy lejos tampoco. Se trata de una buena fumada, compleja y bien construido. No es mucho más lo que puedes esperar de un cigarro de $6.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Palina
Modelo: Blue Label
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto (Robusto Extra)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Habano)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 91

Ron: JM VSOP

Organizando una cata de rones del mundo hace un par de meses, confieso que el ron que más nos costó encontrar fue el de estilo francés. Originalmente nos quisimos ir por el Clément Select Barrel, que tiene un precio módico y a todo el que lo ha probado le ha parecido muy decente, pero luego descubrimos que ese no tenía denominación de origen, o mejor dicho, la Appellation d’origine contrôlée que es el equivalente en francés. Luego decidimos poner La Favorite Coeur Rhum, que sí tiene la AOC, pero apenas tiene 18 meses de añejado. En comparación con los 12 a 15 años que tiene el resto de los rones que íbamos a poner, era demasiada la diferencia. Finalmente nos decantamos por este JM, que no tiene 15 ni 12 años, pero al menos en términos de precio y estándar, es similar a los demás.

J.M. es un destilería creada en Martinica en 1845 por Jean-Marie Martin, luego de su compra de la azucarera Fonds-Préville. Para 1914 ambas eran una sola empresa, propiedad de Gustave Crassous de Médeuil, que fue tomada por su hijo René en 1930, hasta su muerte en 1976. Entre 1945 y 1970 la empresa fue modernizada constantemente y en 1980 construyeron una bodega de añejamiento masiva. No fue sino hasta 2002 que comenzaron a hacerse famosos fuera del mercado francés, sin duda gracias a la AOC que ya tenía algunos años de creada y que le dio cabida a muchos rones de las islas francesas hacia el mundo.

J.M. es una de esas empresas en donde la persona que ejerce de maestro ronero es mujer, y expresa que su héroe dentro del ron es Joy Spence, quien es maestra ronera de Appleton Estate. Karin Lasalle tiene en J.M. desde 2017.

Pero el producto VSOP que voy a probar recibe su nombre de las siglas de Very Special Old Palate, una nomenclatura que normalmente reciben los cognac para determinar que es antiguo, pero no muy antiguo. No obstante, estas nomenclaturas de letras no suelen estar atadas a años, pero suelen ir, en orden de edad: VS (Very Special), VSOP (mencionado al inicio de este párrafo), XO (eXtra Old). En el ron también se ven Rhum Vieux para determinar que es viejo.

El J.M. VSOP es añejado apenas 3 años en barricas de roble blanco americano exbourbon. Luego es mezclado con los distintos lotes de la misma edad que conformarán lo que entrará en la botella y ese líquido es añejado un año adicional en distintas barricas, que incluyen vírgenes, exbourbon y excognac. Es finalmente embotellado a 43% de alcohol.

El hecho que la botella es verde y no permite ver el interior llevó a muchos en la cata a pensar que se trataba de un ron de relleno, que no sería gran cosa. Conociendo un poco los agrícolas, algunos sabíamos que sería crucial en la cata.

En nariz es sencillo y con aromas similares al ron que conocemos como tradicional, incluyendo canela, madera de sándalo, pimienta, herbáceos y notas similares a las de un whisky irlandés, como tostado, cereales y cítricos leves.

En boca es más especiado de lo que pensé que sería. Tenía la impresión que sería mucho más herbáceo, como los agrícolas suelen ser, pero me recibe una intensidad de canela, seguida de jengibre y notas más suaves de herbáceos, pimienta y madera. La permanencia es larga, incluso si no es muy dulce, pero la canela también participa en el retrogusto, aumentando esa presencia del ron, incluso largo tiempo después de haberlo pasado por garganta.

Los rones agrícolas siempre son interesantes porque son completamente distintos, no solo a los rones de estilo español e inglés, sino entre sí. El JM VSOP parece pertenecer más a una gama de Armagnac o Calvados, pues su complejidad se siente más en ese estilo, incluso más de lo que esperaría en un ron de jugo de caña. El ron hecho de jugo de caña añeja diferente y mucho más rápido que el de melaza, y el uso de distintas barricas en el madurado de este ron realmente le añade mucho al ron sin depender de especias o saborizantes… solo madera.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rhumerie de Fonds-Préville Macomba Martinique
Nombre del Ron: VSOP
Marca: J.M.
Origen: Martinica
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 3+1 años
Precio: $49
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 88

Oliva – Serie V Melanio Maduro (Torpedo)

Oliva realmente no es una marca reconocida por una gran cantidad de lanzamientos recientes. Una breve visita a su página web te muestra una amplia variedad de productos, submarcas y líneas que tienen varios años en el mercado. Quizá el más reciente sea el Master Blends 3 en capa maduro, que solo está disponible en una página web. El Serie V Melanio Maduro no es la excepción, habiendo sido lanzado en 2013, pero en lo personal no fue sino hasta 2022 que lo probé por primera vez y de pura casualidad. No obstante, en 2021 sacaron tres nuevas vitolas para el Melanio Maduro, lo que lleva la línea a siete vitolas distintas. Este torpedo en particular logró el premio de cigarro del año para la revista Cigar Snob en 2021. El Melanio recibe su nombre de Melanio Oliva, quien fuera abuelo de Gilberto Oliva y quienes muchos considerarían al patriarca de la familia.

La diferencia primordial entre este cigarro y el Melanio tradicional es la capa, que es San Andrés mexicana en este caso y no la Sumatra ecuatoriana tradicional. Esto hace que esta versión del cigarro se vea mucho más oscura pero la capa en realidad está mucho más marmoleada y su color no es uniforme, aunque tiene pocas venas así que pareciera ser más un tema de fermentado. Esta capa tiene aromas variados, que incluyen pimienta, mermelada dulce y notas de cereales o más bien como un pan de cereales. Lo pico con la guillotina en V, como me dijeron que se deben picar los figurados y la calada en frío presenta un tiro perfecto, aunque no presenta unas notas tan variadas de aromas, destacando apenas notas dulces y de cereales.

El Serie V Melanio Maduro comienza con notas muy sutiles de pimienta, al punto que no se siente tan típicamente picante como la mayoría de los nicaragüenses son. Es más, el sabor más fuerte y concentrado es de tierra mojada y las notas picantes son secundarias. Pero al cabo de unas caladas aparecen sabores adicionales que están relacionados con ese sabor a tierra, principalmente arcilla y minerales, sabores que destacan el terroir mexicano en su capa. El anillo de combustión es relativamente recto, aunque no del todo pero afortunadamente no requiere toques técnicos. El tiro se mantiene ideal, incluso después de encenderlo y va quemando muy bien.

El segundo tercio presenta la aparición de notas de madera que comienzan a canalizar la pimienta hacia una sensación más fuerte y agresiva hacia la nariz y la garganta, lo que hace que el retrogusto sea muy picante. Pero también hay una nota más amplia y detallada de los sabores de tierra, sobre todo al superar la mitad del Serie V Melanio Maduro. Es como una tierra más rica y se diferencia de la mayoría de los cigarros de capa madura que he probado al no mostrar casi notas dulces, que es una de las características más típicas de esta capa. El anillo de combustión dista bastante de ser un anillo, pues hay distintas imperfecciones en él, pero tampoco requiere retoques ni demasiada atención a la quemada. Dejo el cigarro descansar un par de minutos cuando alcanzo el ecuador de la fumada y este se mantiene muy bien encendido a mi regreso. La intensidad de los sabores es media y la fortaleza igual, aunque en el primer tercio fue media-baja, por lo que va aumentando.

El último tercio hace incluso más complejo ese sabor de tierra, al punto de poder marcar algunos como sabores de por sí, como arcilla por un lado, tierra mojada por el otro, e incluso como ladrillo mojado o el petrichor del concreto. Junto con la pimienta, estos sabores son realzados aún más y le dan una complejidad interesante al cigarro, incluso si los sabores no son más variados de lo que he mencionado. La intensidad de los sabores se coloca en media-alta y ascendiendo en cada calada, mientras que la fortaleza no se mueve de media-alta, afortunadamente. Demostrando que es un cigarro de categoría, llega a un punto que es infumable, porque la combustión comienza a desvariar y los sabores se hacen un poco amargos, justo antes de quemarme los dedos y que la fumada se haga peligrosa. Esto sucede cuando marco una hora y 40 minutos de fumada.

Leyendo un poco sobre el producto, descubrí que el Serie V Melanio Maduro en realidad ha sido ofrecido desde 2008 como edición (muy) limitada, pero fue para el lanzamiento de este de producción regular que su capa cambió de una Connecticut Broadleaf a esta San Andrés mexicana. Dicen los expertos que esa serie original era mejor, pero como no la podemos probar y este es el producto masivo desde hace casi 10 años, pues aquí estamos. Pero lo que tiene el Melanio en su versión original de complejo y fuerte no trasciende en esta muestra con capa madura, aunque sí tiene complejidad y sí tiene fortaleza, no está al mismo nivel ni la misma calidad que su contraparte «inmadura». Precisamente, podemos argumentar que el Melanio tradicional es fácilmente parte de un Top Ten de cualquier fumador, en su versión madura es un buen cigarro, pero no es material de Top Ten.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Serie V Melanio
Dimensiones: 6½ x 52
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 88

Ron: Plantation OFTD

El OFTD es uno de esos rones que he querido probar durante mucho tiempo. No necesariamente por ser un overproof y posiblemente el más overproof que tenía en el horizonte. Hoy en día no es el de mayor contenido de alcohol que he probado, pero en ese momento lo veía como un «no va más». Ciertamente el OFTD es un producto más de Plantation que busca reconquistar los paladares más tradicionales y revivir un poco lo que pudo haber sido el ron que se tomaba hace muchos años.

Pero más que un simple ron a una concentración más alta de alcohol, el OFTD ha sido avalado y asesorado por siete personalidades del mundo del ron, entre los que se encuentran historiadores, master blenders y personajes influyentes. El resultado es un blend de rones de Guyana, Jamaica y Barbados, que podemos argumentar que son las tres regiones más destacadas del ron de estilo inglés.

Según estos expertos, es el ron que los piratas habrían bebido, y aunque muchas empresas y marcas tienden a decir que su ron es el auténtico de los piratas, incluyendo Burla Negra, por poner un ejemplo muy próximo, en lo personal me importa bien poco si es un ron de piratas, pues pienso que estos eran asesinos sanguinarios que poco tributo merecen. Se trata de un ron rico, potente, con alto contenido alcohólico y básicamente una mezcla de los distintos puertos en los que atracaban. La razón del Overproof es que si se derramaba, no evitaría que los cañones pudiesen ser disparados. Sin embargo, me atrevería a decir que este producto es algo más refinado que lo que tomaban los piratas.

La presentación es soberbia y elegante, con imágenes de las siete personalidades que asesoraron su creación y sin azúcar, a diferencia de muchos productos de la marca. A diferencia de muchas de las historias que tanto Plantation como otras marcas crean alrededor de sus productos, esta es creíble y el producto es aparentemente innovador e interesante. Pero lo que más me sorprende es su precio, pues donde lo compré no era la tienda más barata que había y no alcanzaba los $50. Para un producto de distintos países y embotellado a 69% de alcohol, esperaría un precio más cercano al doble de lo que pagué. La botella es de un litro, además.

Cuando lo sirvo me llama la atención que el ron no solo es oscuro, color caoba, sino que sus destellos son hasta rojizos, haciendo juego con el color de su etiqueta, sin duda. Pero también pareciera haber hasta fogonazos cuando lo sirvo; realmente impresiona este nivel de alcohol. Más que eso, sorprende lo dulce que se siente en nariz, notas que sin lugar a dudas provienen de los rones de Demerara. Los aromas son dulces de melaza, al punto de ser casi amargos, pero la influencia del ron de Jamaica y sus notas amílicas también tienen fuerte participación.

Efectivamente, esa nota del «funk» jamaiquino es obvia, acompañada de notas de café y chocolate. Pero también hay notas más presentes en copa que no son las esperadas y por demás decir que el ron es obviamente esto u obviamente lo otro, hay aromas que no son tan obvios e incluyen algo que nunca había sentido en un ron: salsa de pasta. Me explico, hay una nota fuerte de tomate asado y aceitunas, como una salsa puttanesca, aunque la parte de las anchoas es menos obvia. Hay notas de cognac, notas florales, herbáceas como de eucalipto y especiadas como de clavo de olor.

Me lo llevo a los labios y esa intensidad alcohólica está increíblemente presente, casi al punto de ser demasiada y quemarme los labios y el paladar. Estoy seguro que con una llama abierta podría haber una tragedia, pero afortunadamente no me pongo belicoso y procedo a probar el ron. Es sorprendente el nivel de sabores de chocolate negro que siento en cada paso por el paladar, pero no es el único sabor. Hay papelón (panela en otros países), salsa de carne A-1 o barbecue en algunos casos, nuevamente ese sabor de salsa de pastas que incluye la nota seca de la aceituna y la nota ácida del tomate, y es en el retrogusto donde siento las notas más desagradables del ron de Jamaica, pero también incluyen chocolate.

El tema con los rones overproof es que normalmente no son muy antiguos, para muestra de ello, el Riverset Venezuela tiene 2,5 años y el Smith & Cross un poco más de 3 años. Sin embargo, también hay rones con mucha edad y alto contenido de alcohol, como el Rasta Morris (11 años) y el Black Tot, pero los precios de ellos tienden a ser mucho mayores, y con razón. Por ningún lado el OFTD dice su edad, pero su mezcla es muy compleja:

  • Barbados – 4 años en barrica virgen de limusín francés y 2-4 años en barrica de roble blanco americano exbourbon con alto charreado. La intensidad del líquido proveniente de Barbados va de 234 a 248 ésteres.
  • Jamaica: Clarendon MLC 1-2 años en barrica virgen de limusín francés, Long Pond TECC 1-2 años en barrica virgen de limusín francés, Long Pond STCE 8,5 años en exbourbon y excognac, Long Pond TECA 19,5 años en exbourbon y excognac. La intensidad del líquido proveniente de Jamaica no aparece medida.
  • Guyana: 1-2 años en barrica excognac de limusín francés de primer uso. La intensidad del líquido proveniente de Guyana es de 250 ésteres.

Adicionalmente está el propósito de este ron y ciertamente no es para tomarlo solo. Podríamos decir que en su etiqueta indica que es para tomarlo en Old Fashioned y he probado hacer el cóctel con él y queda muy bien. Pero viendo que existen rones de 75% alcohol sin propósito más allá del simple hecho de existir, el Plantation OFTD creo que existe para demostrar que puede existir un producto con alto nivel de alcohol y ser sabroso, inmensamente sabroso en realidad.

Conociendo un poco de la cultura Tiki, puedo ver al OFTD teniendo gran protagonismo ahí, per yo no soy amigo de ese estilo, o al menos no me he hecho amigo aún. Pero para disfrutarlo, probarlo y compartirlo, es un ronazo.

Casualmente, hace unas semanas hice una cata a ciegas que incluía 6 productos distintos y este estuvo dentro de los que pude adivinar. En boca supe que contenía ron jamaiquino, pero que no era el único (esos aromas de Demerara son inconfundibles), sabía que la concentración alcohólica estaba alrededor de 70% y que no era venezolano. También ayudó que era un ron que tenía en casa.

Ficha Técnica:
Fabricante: WIRD en Barbados, Long Pond y Clarendon en Jamaica y DDL en Guyana
Nombre del Ron: OFTD (Old Fashioned Traditional Dark)
Marca: Plantation
Origen: Barbados, Jamaica, Guyana
Edad: NAS, pero en su blend hay rones de 1 a 19,5 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 69%
Puntuación: 93

Graycliff – Artisan Triple Wrapper (Gordo)

No sé si alguien ha mencionado esto antes y estoy seguro que en mi círculo de amigos no me he cruzado con el comentario, pero Graycliff es una de las marcas más raras que hay en el mercado, y no me refiero a una mala traducción de la palabra rare en inglés, que se traduce a escaso o de poca producción. Estoy hablando de raro en el sentido de extraño y misterioso. Para empezar, Graycliff es una marca que originalmente hacía sus cigarros en Bahamas, y no conozco otra marca de ahí. Los hacía (o sigue haciendo, no sé) en un resort llamado Graycliff Resort Hotel, así que básicamente eran una pequeña fábrica que existía en un lugar de veraneo que casualmente tiene la colección de vinos más grande del mundo, o al menos la tuvo. Por lo mismo, sus productos fácilmente alcanzaban un precio de $30 y solamente llegué a fumar uno que me pareció cualquier cosa: el Chateau Grand Cru. El resort también tiene una fábrica de chocolate y han hecho experimentos de combinar tabaco con chocolate. Sin embargo, Bahamas no es un productor de tabaco y a veces tienen unas producciones pequeñas, pero su inventario da para pequeñas exhibiciones en este hotel. Pero tiene sentido que siendo un lugar que produce tan poco, sea más caro importar tanto material como para hacer una producción masiva. PERO, la rareza de la marca no viene de su fabricación tan particular, sino que en los últimos (dos?) años han comenzado a lanzar una línea de bajo costo cuyas existencias básicamente han eliminado del mercado a sus productos de mayor precio. Comenzando con el White Label, que es producido por AJ Fernandez, pero también está este Artisan Triple Wrapper y algunos barber pole con dos o tres tipos de capa.

El White Label me pareció bastante bueno, pero en mi (corta) experiencia, estas fábricas que hacen cigarros con distintas capas en un solo producto despiertan la atención del curioso, pero normalmente no son un cigarro para alguien que sepa lo que quiere. Cuando uno está aprendiendo sobre los distintos tipos de capas que tienen los cigarros centroamericanos, se habla mucho de la diferencia de sabores que aporta un Connecticut vs. un Habano vs. un Maduro y en esta ocasión, Graycliff presenta las tres capas en un solo cigarro. Ahora bien, lo que he visto más comúnmente es la colocación de estas capas en orden de intensidad, comenzando por la más suave de primero y terminando con la más fuerte. Es decir, cuando lo enciendes, sería primero el Connecticut, luego el Habano y de último el Maduro, o algo en ese estilo, como con el Swamp Thang de MUWAT (Drew Estate). Pero más allá de la novedad, algo es cierto y es que hacer un cigarro barber pole o uno con doble o triple capa no es sencillo y necesitas verdaderos artesanos en la fábrica para crearlos, y por eso el nombre del cigarro es Artisan. Pero a fin de no extender demasiado este artículo, un dato sobre la construcción del cigarro es que no hay tres capas puestas en tres secciones, sino que el cigarro comienza cubierto en una capa Connecticut, luego se le coloca una capa Habano que comienza más o menos donde está la anilla y luego al final tienes una sección de maduro. Esto responde a un tema de precios, pues madurar una hoja cuesta más así que tiene sentido que tenga menos hoja madura que las demás, pero cuando fumas la primera sección del cigarro en realidad estás fumando las tres capas, en la segunda estás fumando dos y en la última es solo Connecticut. Dicho todo lo anterior, en frío este Artisan Triple Wrapper no desprende una gran cantidad de aromas o al menos no tantos como esperaría de tres tipos de capa. Incluye cuero, pasas, chocolate negro y paja en la capa, con notas de paja, madera, pimienta y un toque cítrico en la calada en frío.

Pero precisamente lo que mencionaba de ser un buen torcedor y un artesano, para lograr una ceniza así en un cigarro necesitas una buena mano de obra y pese al detalle en el anillo de combustión, el Artisan Triple Wrapper quema bastante bien, tiene un tiro fenomenal y desprende los sabores tan típicos de un maduro que esperaría, incluyendo chocolate, una nota suave de café, pasas, cuero, suave de pimienta y un poco más fuerte de caramelo. Intensidad es mucho más baja de lo que parece, incluso más baja de lo que suelen ser los 6×60 que es lo que este cigarro es. La fortaleza es media-baja, así que en realidad vamos bien.

Pero no sería descabellado pensar que con el cambio de capa los sabores cambien también, pero ese cambio realmente no es tan radical como pensarías. No es que en una calada sientes ciertos sabores y en la siguiente son otros. Lo que sí caracteriza la transición es que el sabor de chocolate va desapareciendo paulatinamente, mientras que los sabores de pimienta se van repotenciando así que el cigarro se siente más potente y la fortaleza es mayor, pero el resto de los sabores son relativamente similares, solo que en órdenes distintos de intensidad. Café, pasas, cuero, caramelo, fuerte de pimienta y suave (casi inexistente) de chocolate. Sigue quemando muy bien, el tiro es excelente y la densidad del humo es impresionante.

Algo llamativo de este Triple Wrapper es que la diferencia entre Habano y Connecticut no es tan obvia, aunque cuando le quité la anilla fue que noté la decoloración pero los sabores no cambian mucho, o al menos ese cambio no es tan notable como lo fue entre el maduro y el habano. Pensé que sería una sensación más cremosa y no, simplemente el sabor de pimienta es un toque menos fuerte y algunos sabores desaparecen, como el de café y el de pasas. Pero por lo demás, el cigarro simplemente se va suavizando y si eso es lo que quieren mostrar como un Connecticut, pues eso es lo que hace. El tiro, ceniza, anillo de combustión y densidad del humo siempre a la altura que me vino trayendo acostumbrado y al cabo de cinco minutos por debajo de dos horas, el Artisan Triple Wrapper llega a su fin.

Al principio del artículo, entre la retahíla de ideas que traté de plasmar, estaba el hecho que cigarros como este tienden a llamar la atención principalmente del curioso que quiere ver la diferencia que pueden hacer distintas capas en un cigarro. Después de fumarlo, efectivamente puedes comprobar que hay cambios entre un tercio y el otro, pero la realidad es que eso sucede con todos los cigarros, independiente de si tienen una, dos o tres capas. Todos los cigarros decentes tienen transiciones y quizá en este son más notables de acuerdo a cada capa que tiene, pero si lo hubiese fumado con una venda sobre los ojos estoy seguro que no habría podido determinar que tenía distintas capas. Lo mismo me ha sucedido cuando fumo cigarros barber pole o lo que llaman pin-stripe. El hecho es que la capa aporta bastante del sabor del cigarro, pero no es tanto como puedes creer y la experiencia de este cigarro lo demostró. El Artisan Triple Wrapper está divertido para verlo y para imaginar cómo serán esos cambios, pero a la hora de fumarlo se comporta como casi cualquier cigarro y eso está bien, pero no tiene esos cambios que pensé que tendría. Afortunadamente la marca no trata de cobrarte más por la inclusión de distintas capas ni por la experticia de crear un cigarro así, por lo que no hay daño causado ni ilusiones rotas. Solo hay un cigarro muy bien construido, con sabores interesantes pero que sigue siendo un cigarro de bajo costo. Recomendado, pero si no lo consigues, no te pierdes de tanto.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Graycliff
Modelo: Artisan Triple Wrapper
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: N/D (Maduro, Habano, Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,50
Puntuación: 83