Mis 5 cigarros preferidos en capa Connecticut

En el largo y extenso mundo del tabaco, quizá una de las capas más reconocidas y admiradas (por muchos, aunque no todos) es la capa Connecticut. Mientras que la gran mayoría de los tabacos más fumados por la gente tiende a ser originaria de Centroamérica y las regiones más cercanas al ecuador, las zonas aledañas del estado americano de Connecticut son fértiles para la producción de tabaco, como lo han sido durante más de 100 años.

El tabaco que crece en el área que rodea el río Connecticut desde East Haddam, por Massachusetts, New Hampshire y hacia Vermont es de suelo limoso gracias a las condiciones dejadas por los glaciares que alguna vez cubrieron la zona.

Este tabaco suele crecer bajo la sombra de mallas que protegen a las hojas de la luz solar directa y los vientos, lo que hace que las hojas sean más delgadas, uniformes y flexibles. Las plantas también tienden a crecer mucho más que las que son expuestas a los elementos, por lo que el proceso permite cosechar mucho más tabaco.

Por lo general, las fumadas de cigarros con capa Connecticut tienden a ser más suaves. Esto no es porque la capa clara produzca una fortaleza menor, sino que la industria ha relacionado a los colores claros de las capas con fumadas cargadas con menor potencia, y los cigarros más oscuros tienden a tener mayor potencia.

Ya el estilo con el que se planta y cosechan el tabaco de Connecticut se ha regado por muchos países y no es solo en USA donde se cultiva este tipo de tabaco.

Pero, el color de la capa nada tiene que ver con la fortaleza de la fumada. La potencia se la da la tripa. Por lo mismo, hay cigarros que son de capa madura y son muy suaves, así como cigarros de capa Connecticut que son bastante fuertes. Lo que sí caracteriza la capa es la tendencia de los sabores.

Por ejemplo, los cigarros de capa Connecticut tienden a tener sabores sutiles, tipo nueces, cuero, madera o paja. Los cigarros de capa madura, por ejemplo, tienden hacia sabores de chocolate, y los de capa Habano que muchas veces se encuentran en el medio de estos dos extremos, tienden hacia sabores de cuero, café o almendras.

Ya sin más, estas han sido mis mejores experiencias con cigarros de capa Connecticut:

1. Joya de Nicaragua – Numero Uno

Mi mejor experiencia de 2020 fue con este cigarro, del cual no esperaba demasiado porque normalmente no esperaba mucho de los cigarros con esta capa. Esa tendencia ha sido cambiante conmigo y hoy en día me impresiona la cantidad de cigarros de esta capa que tengo, aunque el Número Uno me ha eludido. Lo he adquirido un par de veces, pero siempre termino fumándolo más rápido de lo que debería.

2. Southern Draw – Desert Rose

Este también estuvo entre mis mejores experiencias de 2020, pero este de #6. Sin embargo, el Desert Rose es una versión mejorada del Rose of Sharon, de la misma marca y apenas un toque más fuerte y más cremoso. El Rose of Sharon fue el cigarro que me cambió la opinión hacia los cigarros de capa Connecticut. Hasta que lo fumé, había probado uno que otro pero ninguno que me llamara demasiado la atención, quizá porque siempre buscaba sabores más fuertes. Pero tanto el Rose of Sharon como el Desert Rose son de fortaleza mayor a la habitual en cigarros de esta capa y realmente una maravilla.

3. Henry Clay – War Hawk

Uno de los cigarros de esta nueva tendencia de Altadis de crear productos y ligas nuevas. Algo que a la marca le hacía mucha falta, especialmente dado lo cambiante que es el mercado, pero también porque las marcas boutique estaban tomando una parte importante y las ligas de las marcas menos importantes se estaban quedando atrás.

Henry Clay era una de esas marcas, que siempre optaba por una capa Broadleaf para darle un cierto carácter a sus productos, pero no los hacía con aparentemente gran innovación. Eso cambió con el Stalk Cut, que fue de producción limitada y rápidamente salió del mercado. Sin embargo, para el War Hawk utilizaron Broadleaf en el capote, por lo que el cigarro mantiene sus sabores de capa Connecticut, pero con una dimensión de mayor fortaleza, típica del Broadleaf. Este es un cigarro bastante fuerte y consistente, pues lo he comprado durante algunos años y siempre ha sido igual de bueno, por lo que es parte regular de mi humidor.

4. Joya de Nicaragua – Antaño CT

Poco pensaba yo que me iba a encontrar a Joya de Nicaragua dos veces en esta lista, pero aquí está otra vez. Además, este Antaño CT también estuvo en mi Top de 2020. Pero llegué a él de pura casualidad, producto de un regalo de una persona a quien entrevisté en mis redes sociales y quiso hacerme un obsequio con algunos cigarros.

El Antaño CT es un Connecticut de fortaleza destacada, todo un «flavor bomb» y en cierta forma, similar al War Hawk. Pero tiene sabores más cremosos y típicos de esta capa. El hecho que haya recibido una caja entera me ayudó a cimentar ese cigarro como uno de mis preferidos y que en Venezuela haya alguien que los venda de manera casi oficial y abundante también ha hecho que se convierta en un cigarro de rotación constante en mi humidor.

5. Perdomo – Small Batch Series 2005 Connecticut

La línea Small Batch Series 2005 de Perdomo tiene un cigarro de capa Habano, otro Maduro y uno Connecticut. Pero Perdomo no es una marca que suelo comprar y las páginas en donde lo hago no siempre (por no decir nunca) han tenido este cigarro en Connecticut. El Maduro lo he comprado bastante y me gusta, aunque del Habano he conseguido mejores, incluso de Perdomo. Pero este Connecticut llegó como obsequio de un seguidor y realmente me impresionó. Acto seguido, comencé a buscarlo en las páginas que siempre compro y confirmé que no estaba.

Esta línea de Perdomo fue lanzada en 2015, cuando no era tan normal que las líneas se lanzaran con 3 capas distintas, por lo que llama bastante la atención esa visión de la marca de crear tres cigarros distintos con el mismo relleno pero apostar a sabores variados entre sí. Sobre todo porque siete años después, siguen dando de qué hablar.

A decir verdad hubiese esperado que mi lista de mejores cigarros Connecticut tuviese muestras de marcas más boutique. Pero, con excepción de Southern Draw, todas son bastante conocidas. Incluso, SD es ligada por AJ Fernandez, así que podría entrar en la misma categoría de comerciales.

Sí tengo algunas menciones honorables, como el Nomad Connecticut Fuerte y el Black Star Line War Witch, que son boutique, pero su puntuación final no estuvo a la altura de las anteriores, pero me gustaron mucho también.

Durante algunos años estuve muy en contra de probar los Connecticut y las pocas experiencias que tuve no me gustaron nada, como sucedió con el Macanudo Café o el Padrón Dámaso, quizá porque son del estilo suave y medianamente plano de los cigarros de esta capa. Pero cuando te abres a nuevas experiencias y te propones probar más, el abanico de sabores a disposición se expande considerablemente.

Estar suscrito a packs mensuales me ayudó a esa apertura, pues ya tenía los cigarros y no había mucho que hacer. Definitivamente no los hubiese comprado por mi cuenta. Si probar Connecticut no está dentro de tus planes próximos, te recomiendo que hagas un espacio con cualquiera de los mencionados en esta lista.

Caldwell – Midnight Express (Toro)

Los más asiduos y detallistas de este blog, que en realidad soy yo y posiblemente mi esposa, al menos que yo conozca, se podrán haber dado cuenta de una predominancia reciente de cigarros de marca Caldwell. Quizá no… el hecho es que tengo varios Caldwell por fumar y quizá porque veo la lista de lo que tengo por fumar y veo mucho Caldwell lo tengo claro, pero también puede que esta sea solo la segunda reseña de esta marca en lo que va de año, lo cual no constituye una predominancia en verdad. El hecho es que hace unos meses descubrí una promoción de Caldwell que no podía dejar pasar y que incluía varios cigarros que no había probado, incluyendo este Midnight Express, que tiene una capa híbrida entre Connecticut y Arapiraca brasileña, que también existe en The Last Tsar, pero ese cigarro era de edición limitada.

Viendo mis imágenes de la reseña de The Last Tsar, en verdad no recordaba lo «fea» que es esta hoja de capa y ciertamente lo es, con múltiples venas grandes y un color que, como decimos en Venezuela, ni es chicha ni es limonada. Es un color que hasta podría definir como poco atractivo, muy oscuro para ser un Connecticut y definitivamente claro para ser un maduro. Pero los aromas de la capa compensan su apariencia, destacando madera y chocolate, mientras que en el pie se siente madera, notas florales y notas azucaradas. En la calada en frío hay notas dulces de fruta sintética y un sabor tostado.

El Midnight Express enciende bastante bien, pero no mantiene un anillo de combustión muy uniforme, en ningún momento, tal como el The Last Tsar. La ceniza se sostiene bien y eso se agradece, pero el hecho de tener que darle algunos retoques no ayuda mucho a la quemada y esto sucedió durante toda la fumada. Los sabores comienzan dulces, pero también incluyen roble, sal, pimienta y cáscara de naranja. A mediados del primer tercio, más o menos para cuando hice la foto, los sabores dulces desaparecieron, dejando que el perfil principal de los sabores fuese de madera, pimienta blanca, crema y canela. La fortaleza es media y la intensidad de los sabores es media-alta, lo que me lleva a disfrutar de este cigarro y el buen tiro que tiene.

Como creo que es obvio en la imagen, el anillo de combustión y quemada en general no es lo mejor del cigarro, especialmente se nota en esa flor que se hace a partir de la ceniza, pero al menos en sabores compensa y en el segundo tercio regresan esos sabores dulces, aunque mucho menos notables. También hay una mejor definición del sabor de madera, que comenzó el cigarro como roble, luego se volvió madera genérica y ahora vuelve al característico del roble, mientras que las notas saladas y de grama recién cortada se colocan entre las secundarias y a partir de la mitad incluyen algo de tierra también. No es lo que llamaría un cigarro complejo, pero la variedad de sabores y la densidad del humo mantienen la fumada interesante, aunque el anillo de combustión deje mucho que desear.

Es en el último tercio en donde la fruta sintética que aprecié en frío se siente en los sabores, aunque es muy genérica y no me atrevo a definirla como algo, sino más como ese sabor a macedonia. Los sabores son relativamente los mismos que en el tercio anterior, intercambiando un poco los órdenes de intensidad a lo largo del tercio y la aparición de notas sutiles de anís, el regreso de la canela y una que otra nota aún más suave de vainilla. El tiro se mantiene igual y la gran noticia es que el anillo de combustión no requiere más retoques, aunque también puede ser porque no quise tocarlo más, pues por menos de algunas imperfecciones que mostró en la quemada le di retoques en tercios previos. Al cabo de una hora y 50 minutos, el Midnight Express llegó a su fin, un poco más caliente de lo que quisiera, pero sin quemar los sabores.

Esta línea de Caldwell con caras en las anillas siempre me ha llamado la atención por la calidad del diseño y las ilustraciones. Casi todas están relacionadas con algún personaje de la nobleza rusa, cuando existía. Pero me llama la atención que este llamado Midnight Express, no tiene nada que ver con Rusia, solamente en la imagen. Bueno, en verdad The King is Dead y Long Live the King tampoco, pero esos no tienen figuras de la nobleza en la anilla. Esta es básicamente la misma imagen del Eastern Standard, pero en negativo. No obstante, hasta donde tengo entendido, Midnight Express es una jerga carcelera que significa un escape, aunque fue hecho más famoso por la película de Alan Parker de 1978 del mismo nombre, que fue inspirada por un libro llamado así también. Pero el cigarro tiene una buena intensidad de sabores con una fortaleza media, no muchos sabores, pero lo esperado de una capa madura o de un cigarro que se vende como maduro, al menos. Llama la atención la ausencia de sabores de chocolate o café tan típicos en esos maduros, pero al mismo tiempo sorprende más por esa diferencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Caldwell Cigar Factory
Marca: Caldwell
Modelo: Midnight Express
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Brasil (Connecticut/Arapiraca maduro)
Capote: República Dominicana (Habano)
Tripa: República Dominicana (Corojo, Criollo 98), Nicaragua (Habano)
Precio: $12,50
Puntuación: 86

Useche Cigars – Amazonas (Robusto)

A los venezolanos que deciden abandonar nuestras fronteras por las razones que sean y se han dedicado a emprender en otros países siempre les voy a aplaudir. No es fácil dejar a tu país, sean las razones que sean. En el caso de Useche Cigars, se trata de Willians Useche, quien tiene unos cuatro años viviendo en República Dominicana y desde hace un tiempo ha decidido emprender con su propia marca de tabacos. Willians comienza este largo recorrido con dos ligas, y hoy decidí probar el primero, un cigarro llamado Amazonas, que promete una fumada suave y está fabricado con hojas del tipo Corojo, todas provenientes de República Dominicana. El cigarro existe en vitolas toro y robusto, siendo esta última la que tengo, que formó parte del pack mensual de Rumbullion Club.

La capa Corojo de este Amazonas tiene un color relativamente pálido vs. otras hojas de este tipo que he encontrado, al punto que por un momento pensé que se trataría de un Connecticut, especialmente después de la mención que es un cigarro de fortaleza suave. La ficha técnica lo confirmó y ciertamente, sería muy oscura para un Connecticut. No obstante, la capa tiene infinidad de venas que no son consistentes con un Connecticut, lo cual efectivamente lo confirma. Presenta aromas agradables a cuero dulce, canela, pasas y notas ligeramente florales a todo lo largo, aunque el de pasas parece concentrarse en el último tercio, más cerca de la cabeza del cigarro. En el pie noto madera, pimienta verde y pasas, mientras que después de picarlo con la guillotina de doble hoja, me encuentro con una calada en frío que deja pasar aire perfectamente y aprecio notas de madera, pasas y cuero en la calada en frío.

El Amazonas enciende rápidamente, dado que trato de tostarlo lo mínimo y encenderlo de manera pareja sin quemar de más. Los sabores no se hacen esperar, pero me hacen pensar que me pude haber pasado con el fuego, pues hay algunas notas amargas que opacan la sutileza del sabor dulce con el que comienza la fumada. A medida que voy fumando más, me encuentro con notas de madera y cuero nuevo, ninguna sensación picante y un retrogusto ligeramente cítrico. El anillo de combustión no es recto, pero no requiere retoque de momento, mientras que la ceniza se sostiene muy bien, incluso hasta el segundo tercio. La intensidad de los sabores es media, mientras que la fortaleza es media-baja.

En el segundo tercio el cigarro mantiene esa nota de dulce suave, afortunadamente ya sin notas amargas, lo que me hace pensar que fue un tema de encendido y que quizá este lo debí haber hecho con fósforos o con algo que no emitiera una llama muy agresiva, típica de los encendedores de turbina. La sensación picante es inexistente, lo que me obliga a fumarlo con una cierta delicadeza, pues caladas muy seguidas o muy largas tienden a alterarle los sabores, pero cuando los mantengo a raya puedo apreciar madera, cuero, nuez moscada, anís y tierra mojada. La pimienta finalmente hace acto de presencia cuando supero la mitad del cigarro, no muy agresiva, pero ciertamente dándole una mayor personalidad al cigarro y logrando que se sienta más complejo. Esta pimienta entra en el retrogusto también en donde es acompañada por la nota cítrica, mucho más secundaria ahora, quizá porque también es mucho menos notable que la sensación picante en la nariz. El tiro es muy bueno y asegura que el cigarro se mantiene perfectamente encendido, incluso cuando la ceniza parece «esfloretarse» y el anillo de combustión continúa siendo variable, pero sin requerir retoques.

La anilla parece pegada con cemento, por lo que se deshace cuando trato de separarla, pero afortunadamente tengo otro de estos cigarros en el humidor, así que trataré de despegarla con mayor cuidado la próxima vez. La pimienta se diluye bastante en este tercio final, sintiéndose solamente en el retrogusto y esta vez a la misma intensidad que el cítrico, pero este cítrico comienza a sentirse en el paladar también, acompañado de anís y tierra mojada como principales, y cuero y madera como muy secundarios. La ceniza no pareció tener la capacidad de mantenerse mucho más sobre el cigarro y regularmente se cayó después de la primera columna, pero tanto el tiro como la quemada mantuvieron un buen ritmo. Al cabo de una hora y 35 minutos, el Amazonas llegó a su fin.

Todo emprendimiento realizado por un venezolano será motivo de mi curiosidad, dentro y fuera de Venezuela. En un país que por un lado parece tener muy buenas relaciones con nosotros pero por el otro lado impone visado obligatorio para su visita, creo que es un mayor reto no solo hacer los cigarros, sino que estos sean de calidad. El Useche Amazonas es uno de estos que calificaría como un buen logro, que es un gran ejemplo de primeros pasos y al que espero tenga mucho más que ofrecer en el futuro. La experiencia con el cigarro fue agradable, suave, no muy compleja, pero una que con gusto repetiría. Nuevamente agradezco el trato directo con el Sr. Useche para conseguir estos cigarros y a Rumbullion Club por ofrecerlos en su pack mensual, que siempre presenta cigarros diferentes.

Ficha Técnica:
Fabricante: Julian Sued & Compañía
Marca: Useche
Modelo: Amazonas
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo)
Capote: República Dominicana (Corojo)
Tripa: República Dominicana (Corojo)
Precio: $6,00
Puntuación: 86

Ron: Aconte 3 Años

Tomando su nombre de la palabra Acontecimiento, o al menos eso leí en algún lado, el Aconte es un ron proveniente de México, país que por sus orígenes debería ceñirse al ron de estilo español, pero cuya producción de este ron la hace mediante el estilo francés, que se caracteriza por tener una base de jugo de caña y no de melaza, como suele ser lo esperado. También utiliza mieles de caña, toda proveniente de Michoacán.

No obstante, su página web defrauda un poco porque se ve que gastaron bastante en diseño y hacerla moderna, pero apenas si menciona un texto retórico sobre el origen del ron, muy similar al párrafo anterior. Tiene imágenes de sus 3 productos: Blanco, 3 Años y 7 Años, pero no menciona más nada sobre ellos. No dice si es un blend, si es un single vintage, el tipo de añejamiento, el tipo de madera. Ni siquiera dice el contenido alcohólico de cada producto.

No obstante, destaca bastante que es un ron mineral artesanal, pero no menciona qué hace un ron mineral ni cómo se caracteriza. A veces extraño estas etiquetas de rones de Barbados y Jamaica, que dicen hasta el número de registro militar del abuelo del destilador. Otras, como esta, llenan la etiqueta con información irrelevante, por ejemplo:

Alambique de nuestras almas, cobrizo e íntimo para destilar nuestro espíritu y todo lo que aún queda por descubrir. Abre los ojos y atrévete a mirar al interior.

Eso dice en la etiqueta y la introducción a la página web, que supongo fue creado por uno de los dueños de la marca como insight a todo lo que ella representa pero que solo él/ella entiende.

En copa el Aconte 3 Años es cobrizo con destellos amarillos, muy claro. Al darle vueltas presenta lágrimas que descienden rápidamente, como lo haría un ron de 3 años sin duda.

En nariz se presenta muy, muy sutil. Avellanas, almendras, ciruelas pasas, paja, herbáceo y grama recién cortada. Sin duda tiene más relación con un ron agrícola que uno de origen español.

En boca no es muy complejo, principalmente dulce de miel y disímil a un ron agrícola, pues carece de notas amargas o herbáceas. Es básicamente un jarabe semidulce con notas florales, vainilla y ya.

No tenía mayores expectativas con este ron, solo curiosidad. No está disponible en USA y su producción y venta básicamente existe solamente en México. Por eso me llamó bastante la atención y cuando mi amigo coleccionista de rones me lo mostró, me levantó mucha curiosidad. Pero para nada lo repetiría.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: Artesanal Añejo 3 Años
Marca: Aconte
Origen: México
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 3 años (no menciona si es blend o single vintage)
Precio: $35
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 70

Crowned Heads – Le Pâtissier (Lonsdale)

En 2016 Crowned Heads lanzó un cigarro llamado Le Carême, inspirado por Marie Antoine Carême, una chef francesa que popularizó el soufflé. Ahora, en 2022, crearon Le Pâtissier, que no está relacionado con Le Carême pero ambos tienen la tilde esa rara y están relacionados con comida, siendo este la palabra francesa para pastelero. Mi experiencia con Le Carême no fue la mejor, pero no descarto volver a probarlo pues muchos conocidos lo mencionan como el mejor cigarro de la marca. El cigarro es fabricado en Nicaragua y tiene capa Connecticut Broadleaf sobre capote de Jalapa y tripa de Costa Rica, así como las regiones de Ometepe y Pueblo Nuevo de Nicaragua.

Cuando tenía el cigarro en el celofán no me di cuenta que tiene una anilla marrón brillante en el pie, quizá porque ya de por sí la capa es marrón brillante también. Precisamente, la capa es marrón oscura y las venas se notan negras, pero tiene un aroma que leído suena desagradable pero no tengo otra manera de describirlo que bosta dulce, pero también notas de leña y una sensación de tabaco curado al fuego. En el pie se sienten más notas dulces y de ese curado al fuego, pero también hay aromas de té, salsa de tomate y acrílico. Finalmente, luego de picarlo, la calada en frío presenta pimienta roja, chocolate con leche, eucalipto junto con esa nota acrílica que es como de plástico nuevo. Al igual que el de bosta dulce, esta nota acrílica suena desagradable pero no deja de ser interesante y llamativa en el cigarro.

Le Pâtissier comienza soltando poco humo en cada calada, pero con sabores abundantes a tierra húmeda, madera y una sensación tostada. Estos sabores van evolucionando durante el tercio y entremezclándose, permitiendo crear el híbrido de tierra quemada, pimienta blanca y madera de cedro. Ese sabor de tierra se va convirtiendo en uno más mineral, pero manteniendo el de quemado/tostado y mostrando más variaciones de la pimienta a más colores. La producción de humo mejora a lo largo del tercio y ya hacia el final del primero es como debería ser, con fortaleza e intensidad media-alta. Con el cepo de 44 que tiene, el tamaño de la ceniza está muy respetable.

En el segundo tercio se mantienen los sabores del primero pero también añade nuevas experiencias con notas de miel y crema, mientras que esas distintas variaciones de mineral y tierra parecen aplacarse un poco y el cigarro permite apreciar solamente la tierra húmeda y también parece que los distintos colores de pimienta se concentran solamente en pimienta roja. La ceniza cayó antes de finalizar el primer tercio y desde entonces no ha sido fácil mantenerla mucho tiempo, pero todos los temas técnicos parecen cumplirse bien y siempre que no le dé caladas muy largas, el cigarro no produce sabores con esa nota tostada, así que me tomo mi tiempo para fumarlo con calma y sin apuros. La intensidad y fortaleza se mantienen en media-alta.

El sabor dulce de miel del segundo tercio se convierte en caramelo en el tramo final y le da un contraste muy interesante a lo que no ha sido realmente un cigarro dulce, pero los otros sabores que tampoco son dulces se mantienen, destacando la madera de cedro y la pimienta, pero dejando la tierra húmeda en un rol más secundario, tanto en paladar como en retrogusto. Pero es en el retrogusto donde hay más cambios, destacando aromas de carne al fuego y algo como sal. En los últimos momentos del cigarro aparecen notas herbáceas, que son completamente inesperadas, especialmente por la frescura que aportan y que no sentiría en un cigarro al final… a veces al inicio, pero al final no recuerdo. Al cabo de dos horas y media, el Le Pâtissier llega a su fin.

Cuando leí un poco sobre este cigarro vi varias referencias a Le Carême y pensé que no me iba a gustar, así como ese no me gustó. Pero creo que mi sorpresa fue mayor cuando leí más a fondo y descubrí que más allá de la tilde extraña y la marca, no tienen nada en común. No quiero decir que el Le Carême sea un mal ejemplar y ciertamente hace unos 5 años que no lo fumo, por lo que estoy segurísimo que le debería dar otra oportunidad. Pero este Le Pâtissier parece estar en una liga por sí mismo, con un tamaño lonsdale muy particular y sabores intensos, es el cigarro que realmente quisiera combinar con el tipo de comidas que Le Pâtissier crea. Pese a que su producción es limitada, creo que sería una excelente opción para adquirir más de uno e ir comparando con distintas comidas, teniendo en cuenta que no soy de los que les gusta fumar mientras come. Pero es que por sí solo funciona muy bien.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Pichardo
Marca: Crowned Heads
Modelo: Le Pâtissier
Dimensiones: 6½ x 44
Tamaño: Lonsdale
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Costa Rica, Nicaragua (Ometepe, Pueblo Nuevo)
Precio: $10,50
Puntuación: 88

Ron: Cubaney 15

Oficialmente me declaro sospechoso del ron dominicano. He probado muchísimos y voy a seguir probándolos, pero particularmente los rones de Oliver y Oliver me levantan muchas sospechas. Comenzando por el hecho que se hacen llamar un ron para conocedores, que podemos argumentar que es un simple slogan publicitario y que no debe dársele mayor importancia.

Pero está el hecho que ellos mismos se declaran como una compañía productora de rones artesanales de alto estándar. Con una mayoría de productos creados en ediciones limitadas y/o numeradas, creados todos con sistemas únicos de producción y procesos absolutamente distintivos de triple añejado en soleras. Adicionalmente, se vanaglorian con una inmensa cantidad de premios y destacan en su página web no menos de 40 rones distintos bajo al menos 6 marcas.

Si no entiendes la ironía de los párrafos anteriores, te invito a leer la siguiente frase: una marca artesanal que produce 40 rones distintos bajo 6 marcas.

¿Suena a muchas? En la página web de Oliver dice que solamente Cubaney tiene 6 productos, pero una página de venta de rones dominicanos destaca que existen 17 productos distintos de Cubaney. Por si eso fuera poco, ¿sabes cuánta información hay acerca de cualquiera sus rones en la página web? Nada. De ninguno.

Podríamos decir que cada marca tiene una página web distinta y eso tendría todo el sentido del mundo. Pero Cubaney solo tiene una página que parece oficial, y es australiana. Además, no incluye al Cubaney 15 en su portafolio.

La información que conseguí de este ron no es verificada, pero es la única información que encontré. Cabe destacar que la siguiente información aparece en un mismo sitio web: El Cubaney 15 es un ron de melaza producido en República Dominicana y producto de una mezcla de rones de América Central y el Caribe. Estos rones han sido seleccionados por maestros roneros dominicanos y cubanos, especializados en solera. El proceso de envejecer los rones consiste en combinar rones jóvenes con rones muy antiguos, lo que nos da un promedio de 15 años. Solamente 1000 botellas de este vino fueron producidas.

Ahora bien, de cómo puede garantizar la calidad de un solo ron con distintos maestros roneros, de distintos orígenes y con distintas añadas es increíble. Pero que además cierren diciendo que es vino es algo que me supera.

La botella declara que la producción es de 3000 botellas y que los rones son envejecidos en barricas de roble americano y francés. También tiene varias medallas en el frente pero destaca que estas son de Oliver y Oliver, y no necesariamente de este ron. También declara estar embotellado a 38% de alcohol.

Sin embargo, debo decir que probé la versión «21 Años» de este ron y me pareció muy bueno. Veamos cómo nos va con el 15.

Para empezar, la botella es prácticamente igual, muy distintiva y elegante, con mucha información que es imposible de leer. En copa se trata de un líquido amarillento con destellos dorados, bastante más claro de lo que esperaría si es de 15 años, pero por su mismo proceso declara que es una combinación de rones jóvenes y antiguos y que el promedio da 15 años, pero si es un sistema de solera es imposible declarar edad. Las lágrimas descienden más rápido de lo que imaginaría, pero ya en este punto no me sorprende.

En nariz tiene aromas a vainilla, caramelo, nuez moscada y una nota suave de madera y paja. Ninguna de las notas es fuerte, ni abundante. Pero no por ello te diría que es desagradable, solo que se siente aguado.

En boca destaca más sabores que me cautivan un poco más, como vainilla en pasta, chocolate con leche, madera, pimienta y realmente no mucho más, pues su nota dulce tiende a dominar cada trago. La persistencia es de una duración respetable, pero se siente su descenso hasta la boca del estómago, lo cual es más consistente con un ron joven o un blend en donde los rones jóvenes dominen la mezcla.

En verdad no hay más que declarar del ron. Es sencillo, poco complejo y con una corta permanencia. No es un ron que compraría, principalmente por esa sospecha que mencioné al principio. Nada de lo que declara (que no es mucho) es comprobable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliver y Oliver
Nombre del Ron: 15
Marca: Cubaney
Origen: República Dominicana (a partir de rones de Centroamérica y el Caribe)
Materia prima: Melaza
Edad: promedio de 15 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 38%
Puntuación: 74