Ron: Jung & Wulff Luxury Rum No. 3 Barbados

Jung & Wulff es una muy pequeña empresa del consorcio que es Sazerac, uno que tiene en su portafolio a marcas de renombre como Buffalo Trace, Pappy Van Winkle, Blanton’s, George T. Stagg y un número cada vez más alto de marcas de menor escala fuera de Estados Unidos. Sazerac además es la marca de un rye whiskey muy conocido y se encuentra ubicada en New Orleans. En sus inicios, fueron adquiriendo marcas más pequeñas de su misma localidad, entre las que se encuentran Jung & Wulff, que no era más que una empresa que importaba rones de Trinidad, Guyana y Barbados en el siglo 19. Desde hace unos pocos años, Sazerac le ha dado nueva vida a esta pequeña marca, embotellando rones de los mismos orígenes, pero llamándolos esta vez una celebración del terroir del Caribe.

Cada botella de esta asombrosa línea tiene un diseño increíble en la etiqueta y, aunque el de Barbados quizá es el más sobrio, no quiere decir que su contenido lo sea. Es el segundo de la línea que pruebo, pues Guyana lo probé no hace mucho.

Sin embargo, no es mucha la información que hay sobre esta línea de Jung & Wulff, ni si habrán otros productos, como quizá algo de Jamaica o de otras regiones. Tampoco hay información sobre quién es el productor ni sobre qué exactamente contiene la botella, aunque una exhaustiva revisión en internet me llevó a alguien que asegura que el contenido se trata de un blend de rones de hasta 15 años de edad y que es un ron de melaza. No dice más nada, pero es de asumir que es añejado en barricas exbourbon. Lo que sí dice es que está embotellado a 43% de alcohol.

Algo que llama la atención de los rones de Barbados, o de la gran cantidad de rones que no son de origen español es la ausencia o poco uso de colorantes en el líquido. Si bien ese colorante es caramelina y por tanto no imparte gusto ni sabor, siempre me ha llamado la atención la propensión de muchos rones latinos a ser considerablemente más oscuros que sus primos de origen inglés o francés. Este es de color amarillo oscuro, con destellos hacia el dorado.

En nariz se siente notablemente diferente, pero no hacia el normal de rones de Barbados. La presencia de aromas de caramelo es quizá lo que más me hace pensar en esta diferencia, especialmente porque la botella también destaca que no tiene azúcar añadida. También hay aromas de toffee, madera tostada, tabaco y café.

En boca el caramelo también es prominente, aunque es considerablemente seco, seguido de tabaco, madera, barrica tostada y finalmente notas de vainilla que no se mantienen mucho tiempo, o al menos no se sienten tanto como el caramelo. El final del sabor y hacia el retrogusto destaca notas más de frutos rojos como fresa, algo de toffee e incluso una suave nota de pimienta.

Este Jung & Wulff es ciertamente un ron diferente y muy decente, pero su sabor no es el típico barbadense y eso está bien, siempre que no conozcas o no seas habitual con el ron de Barbados. En lo personal es un ron que disfruté cuando lo tomé, pero con los que estaba tomándolo, que nunca habían tomado un ron de este origen, las opiniones fueron muy variadas, aunque a todos les gustó bastante.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D y Sazerac
Nombre del Ron: Luxury Rums No. 3 Barbados
Marca: Jung & Wulff
Origen: Barbados
Edad: hasta 15 años
Precio: $65
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 82

Espinosa – Laranja Reserva Azulejo (Corona Gorda)

El señor Erik Espinosa, por medio de sus distintas marcas como Murciélago, Espinosa Cigars, 601 y otras, siempre ha creado productos para distintos perfiles que se suelen ajustar e incluso hacer leales a ciertas marcas porque tienen perfiles similares a sus gustos. Dentro de ellas, hay productos como el 601 La Bomba, que siempre es un cigarro muy intenso o el Murciélago, cuya capa San Andrés mexicana hace de él una fumada compleja. Pero a veces, Erik hace algo completamente distinto y los resultados casi siempre han sido excelentes, como es el ejemplo del 601 Black Connecticut. El año pasado, la marca hizo uno de estos enfoques distintos con el Laranja Reserva Azulejo, el tercer producto de la línea Laranja, con una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote Arapiraca de Brasil y tripa de cuatro regiones de Nicaragua. Además, el cigarro es producido por AJ Fernandez en su fábrica llamada San Lotano, ubicada en Ocotál, Nicaragua.

El Laranja Reserva Azulejo está disponible en cuatro vitolas, de las cuales esta es la Corona Gorda, con dimensiones de 6 x 46, pero llega hasta el Gordo 6 x 60. La capa tiene casi cero variaciones de color por todo lo largo, con un box press bastante notable y distintos tonos de azul por la anilla y el lazo inferior. La capa tiene aromas a establo, cuero, pasas y algo que me recuerda el mar, o la cocina en el mar, pero el aroma más destacado sin lugar a dudas es el establo. En el pie, notas abundantes de madera y en menor escala de chocolate y nueces, mientras que la calada en frío se siente intensa en notas picantes pero también incluye chocolate, granos de café y jugo de manzana. Sin embargo, carece del característico tiro super suelto de Espinosa, y ya con eso me llama más la atención.

Los sabores iniciales son intensos y eso es algo que esperaba con un cigarro de este cepo, especialmente cuando revisas la lista de vitolas en la que está disponible y notas que hay uno de cepo 60. En la mayoría de los casos, si está disponible en vitolas grandes, cuando lo pruebas en las más pequeñas, será de fortaleza alta y de gran intensidad, como es el caso con el Laranja Reserva Azulejo. Los sabores iniciales son de cuero, pan, pimienta y nueces tostadas y un retrogusto abundante de pimienta. Más adelante en la fumada pero todavía dentro del primer tercio, se siente como si se tranquilizaran esas intensidades iniciales y el cigarro parece calmarse y se asienta en sabores a nueces y galletas saladas (como las saltinas), seguidos de notas minerales (muy típicas de la línea Laranja) y pimienta. El retrogusto es de pimenta, sal y sensación de quemado, con una fortaleza media-alta y una intensidad similar.

Las notas tostadas continúan siendo una parte importante del cigarro, aunque no son el sabor principal y eso es bueno porque a veces se sienten más como quemadas que tostadas. Les acompañan notas de madera y mostaza como las principales, un toque dulce afrutado, nueces, galletas saladas y una nota cremosa y salada también, que se siente bastante rara y no sabría cómo describir en forma de un alimento. El retrogusto es de pimienta blanca y roja, maní y cuero, que es acompañado de una nota cítrica cuando supero la mitad del cigarro. La intensidad y fortaleza siguen siendo media-alta, mientras que todo lo que es quemada, velocidad, anillo de combustión y tiro está perfecto.

Cuando superé la mitad del Laranja Reserva Azulejo, el anillo de combustión comenzó a desvariar un poco, pero el sabor de tierra se coloca entre los primeros, manteniendo el de galletas saladas y «crema salada» entre los secundarios, pero muy presentes. Hay sabores de madera quemada y tostado en general que le aportan notas un tanto fastidiosas a veces, porque no es ahumado, sino quemado, mientras que el retrogusto es de madera y notas frutales que incluyen manzana verde y notas cítricas, aunque más de cáscara cítrica que de cualquier otra cosa. Más allá del anillo de combustión, el cigarro no presentó problemas técnicos, pero la fortaleza se colocó en alta en el último tercio y eso provocó que fumara más lento y por ende, que en ocasiones tuviese que darle caladas rápidas para mantener la llama. Al cabo de una hora y 35 minutos, el Laranja Reserva Azulejo llegó a su fin.

No es común ver el color azul en anillas de cigarros, al punto que muchas marcas lo consideran de mala suerte, como los hoteles que no tienen piso 13. Más allá de la superstición, el Laranja Reserva Azulejo tiene uno que otro detalle que levanta sospechas, uno siendo que en los primeros 5-10 minutos, el anillo de combustión es terrorífico y aunque estoy acostumbrado a estas imperfecciones o al menos no me sorprenden, hubo un par de ocasiones en esta fumada que temía que no se corrigieran. Con excepción del Sensei’s Sensational Sarsaparilla y el Estella, todos los Espinosa que he probado se han mantenido en los 80s de puntuación, con un 87 siendo la figura más constante. Este Laranja Reserva Azulejo va a mantener ese estándar, pero me gustaría probarlo en robusto o toro, pues creo que el cepo mayor ayudaría a suavizar un poco los picos de alta intensidad que este presentaba sin mucha antelación.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Zona
Marca: Espinosa
Modelo: Laranja Reserva Azulejo
Dimensiones: 6 x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Brasil (Arapiraca)
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 86

Ron: Roble Viejo Maestro

Podríamos decir que el mercado de ron en Venezuela está bien cimentado y hay una inmensa preferencia por el ron nacional vs. el importado, y con mucha razón. No solo por tema precio, sino por tema de calidad. Pero en los últimos años se ha visto también innovación. Nuevos rones, nuevas marcas, nuevos diseños y en general un cambio necesario en un mercado que poco se movió durante los primeros 15 años del nuevo siglo.

Por otro lado, hace unos años, cuando hacía mi diplomado de ron, el maestro ronero de Roble Viejo: Giorgio Melis, nos dio una clase muy interesante un día. Siendo una marca de lujo, mi pregunta hacia si habría futuras innovaciones en la marca iba enfocada en la creación de productos más premium, con añejamiento en otras barricas, más tiempo o algo. Precisamente por ello, me impresionó mucho cuando me dijo que se estaba preparando un producto más joven.

Gracias a la parálisis que provocó la pandemia en Venezuela, proyectos como este nuevo ron se vieron detenidos o, al menos aplazados y fue hace un par de semanas que recibí la noticia algo secreta del lanzamiento de este nuevo producto y al día siguiente vi una oferta en una licorería que frecuento. Como estaba a buen precio, decidí probarlo.

Sin embargo, mayor fue la sorpresa cuando la marca me contactó directamente para asistir al evento de lanzamiento del producto, especialmente porque eso… fue inesperado. La cata la había hecho unos días antes, pero no había escrito la reseña, por lo que sabía que no era por lo bien o mal que haya podido haber hablado del producto. No obstante, Roble Viejo es una marca que generalmente me gusta y todos los productos que he probado de ellos me han gustado.

Sobre el producto, se trata efectivamente de un producto más joven que los otros de la marca. Es un blend de rones de 6 años, que son dos años menos que el que le sigue en la escala que viene siendo el Extra Añejo. Aunque en la botella dice que es una mezcla de rones de 6 años, técnicamente no es un single vintage por no pertenecer a un solo lote.

En copa se trata de un ron con un color más claro que el resto de los productos de la marca. Esa tendencia de la marca a usar únicamente botellas transparentes es algo que aprecio bastante. Cada vez que estoy con alguna botella de otra marca que es negra, tengo que estar poniéndola a contraluz y sufriendo para ver cuánto le queda. Las lágrimas por supuesto descienden con mayor rapidez que el resto de los productos de la marca, pero están bien separadas y su descenso es continuo. El líquido lo llamaría cobrizo con destellos amarillos.

En nariz tiene las notas características de Roble, algo más secas y con sensaciones más jóvenes: madera, melaza, frutos rojos (muy) maduros, una nota floral indiscutible, sensaciones ahumadas que voy a asumir que son producto del charreado de las barricas e incluso un toque de pimienta que si bien lo hace distinto a lo tradicional de la marca, indica que hay algo nuevo e invita a probarlo.

En boca es seco, porque tiene que serlo. Es una de las características más esperadas de los rones de esta edad y quizá sea el factor más diferenciador con respecto al resto de los productos de Roble Viejo. Pero no se queda en eso, también hay una sensación de «textura» dulce, como si fuera un melado que simplemente carece de notas muy dulces. Le acompañan notas de frutas maduras, pero que esta vez no son necesariamente rojas sino más como un durazno o una ciruela, madera (pero más como de lápiz), cuero viejo y una sensación tostada, que esta vez no sé si sea algo de charreado, pero es definitivamente más neutro o al menos sin origen establecido. El retrogusto es posiblemente una de las sensaciones más interesantes porque combina las notas de pimienta con manzana verde.

Normalmente cuando veo un ron de esta edad, mi primera impresión es que se trata de un ron para coctelería. No dudo que sea uno de los propósitos de Roble Viejo con este producto y realmente creo que un Old Fashioned con él debe quedar espectacular, aunque mantengo que el que probé con Extra Añejo estaba entre los mejores que he tomado. Pero con esta versión llamada Maestro, si bien entiendo que sea la coctelería su objetivo, la verdad es que con muchísimo gusto lo tomaría solo.

No obstante, su combinación con tabaco no fue la mejor experiencia, o al menos en comparación con los otros productos de la casa. Pero en un mercado en donde las innovaciones no son muchas, o al menos no son grandes, un ron de perfil más hacia la coctelería pero con suficiente calidad para tomar solo, aunque es algo que se ha hecho, es algo que Roble Viejo no había hecho, y realmente agradezco que exista.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rones del Caribe
Nombre del Ron: Maestro
Marca: Roble Viejo
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 6 años
Precio: $15
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

Mis 5 cigarros preferidos en capa San Andrés

La capa San Andrés es fácil de querer. Es una capa que ha proliferado mucho en los últimos 10 años, preferida por una gran cantidad de fabricantes como una opción de costo moderado para impartir sabores más agresivos y fuertes que la mayoría de las otras hojas, con la posible excepción de Broadleaf. Pero San Andrés tiende a ser más amigable en términos de costos y sus sabores son más fáciles de definir.

En los últimos años, casi cualquier cigarro maduro lleva por defecto la capa San Andrés mexicana. Al igual que Broadleaf, se trata de una hoja oscura, gruesa, con múltiples venas y muchas veces cortada junto con el tallo antes de la fermentación.

El valle de San Andrés está ubicado en el estado mexicano de Veracruz, a unos 1300 metros sobre el Golfo de México, en la sección sureste del país. Tiene un clima usualmente templado, con una gran abundancia de ríos y brisas húmedas que parten del golfo, junto con sus tierras enriquecidas por volcanes, hacen de este valle uno de los lugares ideales para cultivar tabaco.

La hoja de San Andrés es muy elástica y se usa mucho para capas y capotes, pero el hecho que puede aguantar altas temperaturas de fermentación, la hacen ideal para capas maduras.

Pero lo que hace la capa San Andrés incluso más llamativa es que todas las hojas son cultivadas y cosechadas por una sola familia: Turrent. Tienen las mayores cosechas de tabaco en México, desde que en 1880 Alberto Turrent emigrase al valle de San Andrés desde Cuba. Su primera marca fue Te-Amo Cigars, en los años 60, que gracias al embargo cubano lograron excelentes ventas en Estados Unidos y comenzaron a venderse como cigarros de cuello azul, o no como un producto de lujo.

Hoy en día la familia posee más de 800 hectáreas en donde cultivan San Andrés Negro, que es una variación de Criollo creada en la zona. Pero el tabaco originario de San Andrés se cultivaba incluso mucho antes que el de Cuba, habiendo sido consumido por los aztecas cuando habitaban la Península de Yucatán.

Sin embargo, los cultivadores de la hoja de San Andrés aprendieron gran parte de sus técnicas actuales de las fábricas nicaragüenses, y en un intercambio propiciado por Nick Melillo, de Foundation Cigars, fueron diversas las técnicas y estilos que propagaron en pro de la industria. Aquí los cigarros de capa San Andrés que más he disfrutado:

1. Dunbarton – Sin Compromiso

Propiedad de Steve Saka, quien fuera mentor de Nick Melillo (mencionado más arriba) y la persona que llevó a Drew Estate de ser una empresa que hacía cigarros saborizados al fabricante más grande de Nicaragua, con tabacos tradicionales en las listas de mejores fumadas de muchas revistas, creó su propia marca a su salida de DE y casi todos sus productos han sido excepcionales siempre.

2. Cezar Bronner – 1956 Cabinet Selection

Esta marca bastante desconocida solamente es vendida en República Dominicana e Italia, e incluso en esos países es poco conocida. Pero en un viaje a RD lo adquirí en vitola corona y me encantó. Al poco tiempo me contactó la marca para que probara el belicoso y, aunque pensé que no podría ser mejor, me convenció a la primera calada.

3. Stolen Throne – Crook of the Crown

Una muestra que me envió la gente de Cigar Federation fue suficiente para hacerme comprador regular de esta pequeña marca, que creo apenas tiene 3 líneas. El Crook of the Crown tiene la particularidad que su capa San Andrés está madurada durante nada menos de 10 años, lo cual le da una complejidad increíble y tan solo en robusto constituye una fumada espectacular.

4. Casa Turrent – Serie 1901

Hubiese sido absurdo que la familia que maneja las plantaciones de la capa San Andrés no se llevara la mejor parte de las hojas para su propia producción. En verdad no sé qué tan mejor son las que se quedan vs. las que se venden, pero este es el cuarto producto de la marca que he probado y con este me quedo. No obstante, el Serie 1880 no está nada mal. Cada cigarro de esta Serie lleva el año de nacimiento de uno de los patriarcas de la familia.

5. AJ Fernandez – San Lotano Requiem Maduro

San Lotano como producto en sí es uno que siempre he respetado y admirado dentro de las líneas de AJ Fernandez, pero esta Requiem y su versión Maduro es un nuevo aprendizaje de mi parte y uno que entiendo es de los mejor vendidos de la marca. Hay varias personas que me han comentado que algunos productos de AJF se han desmejorado con el aumento de producción, pero todos coinciden en que el San Lotano Requiem Maduro es demasiado bueno para cambiar.

Mención especial:

Un par de cigarros que me han gustado bastante pero su producción o puntaje no los hace parte el Top 5, pero que no puedo dejar de mencionar, son:

Cigar Federation – Risqué Maduro: Casi todos los productos de Cigar Federation son brutalmente limitados y esto hace que rara vez los considere como fumadas evaluables, precisamente porque son producciones de menos de 500 cigarros en total. Creo que la producción el Risqué Maduro no alcanzó ni los 300, pero fue un cigarro que me encantó y aunque normalmente está agotado en la página web de Cigar Federation, cada cierto tiempo entro a buscarlo de nuevo.

El Viejo Continente – Maduro: Un producto de Daniel Guerrero, a quien tuve la suerte de conocer online hace unos años y con quien me llevé muy bien, su producto Maduro me pareció increíble cuando lo probé y aún más cuando pude encontrarlo de manera medio regular en USA. No está en el Top 5 porque su puntuación final lo coloca por debajo de los mencionados, pero su calidad y su consistencia lo hace merecedor de una mención, sin duda.

Esta lista, al igual que todas las demás, no es definitiva. Simplemente define mis gustos hasta la fecha y es muy posible que en unos 6 meses sea algo distinta, pero así es el tabaco y es lo que nos encanta de ello.

Lost and Found – Instant Classic 2018 (Robusto)

Los cigarros de Lost and Found ya son conocidos en este blog y si lo has visitado antes, es muy posible que ya sepas de qué hablo. Si esta es tu primera vez por aquí, déjame darte la bienvenida y esperar que lo visites regularmente. Sin entrar en demasiado detalle, Lost and Found es una marca en la que participan tres personas: Robert Caldwell identifica, rescata o encuentra cigarros perdidos u olvidados en distintas fábricas de Latinoamérica. Jaclyn Sears diseña las anillas y Tony Belatto se encarga de la distribución. Por lo mismo, las producciones son muy limitadas y la marca hace un esfuerzo por no identificar la fábrica que los hizo a fin de darle el protagonismo al producto y lo limitado que es. Por ello es medianamente común ver los nombres de los cigarros seguidos de un año, que identifica cuando fueron producidos. Últimamente he probado varios y casi todos han sido producidos en República Dominicana, incluyendo este, que tiene una capa Habano Vuelta Abajo (dominicana) sobre capote de Indonesia y tripa dominicana. El Instant Classic regresó en 2022 con tres ligas distintas, que no son esta.

Muy poco llamativa la capa, con múltiples imperfecciones, nada lisa e incluso una que otra sección que amenaza con ser un punto de quiebre más adelante. No obstante, es un cigarro que se siente bien, con buen peso y bien empacado, a diferencia de otros de la marca. La capa tiene aromas de madera de cedro, paja y notas dulces, que podría atribuir a pasas, aunque no me atrevo a identificar con seguridad. En el pie se sienten notas de tierra, paja y establo. Una cosa de la que me he quejado en muchos de los Lost and Found es que son muy sencillos, como que ninguno de ellos tiene complejidad y aunque puedo hablar bastante bien del Malditos Bastardos, es un cigarro que destaca más por su fortaleza que la variedad de sabores. El Instant Classic mantiene esa tendencia de simpleza en la calada en frío, con notas de madera y aserrín y realmente distintas variedades de madera y no mucho más.

El día que hice esta cata era bastante lluvioso y aunque se puede notar un poco en las imágenes que las nubes estaban muy bajas, es difícil notar que estaba lloviendo con fuerza. Normalmente siempre voy a preferir tomar las fotos en exteriores, que es la razón por la que las imágenes de los tres tercios tienen poca diferencia entre sí. Dicho eso, los sabores tienen algo similar a aquellos en frío, incluyendo una abundancia de madera, pero también hay notas de cotufas (palomitas de maíz en el resto del mundo), cuero y tierra. El retrogusto es suave de pimienta y más fuerte de una especia tipo nuez moscada, aunque no del todo definida, pero el tema es que es más fuerte que la pimienta, pero no es constante. En construcción tiende a mantener la ceniza muy poco, pero quema con buena velocidad y uniformidad, aunque el humo no es abundante.

Ciertamente, el segundo tercio lleva esa tendencia de no ser tan complejo o de no mantener la complejidad que sentí en el primer tercio y que pensé que se mantendría. Los sabores son mucho más secos en el segundo tercio, con las mismas notas de madera pero ahora se siente como aserrín, notas de cacao en polvo, canela, nuez moscada y almendras, pero como si todo esto estuviese en polvo. El retrogusto es de pura pimienta, no muy fuerte, pero ya no tiene las notas de nuez moscada, pues esas parecen haberse ido al paladar. El humo sigue siendo relativamente escaso, pero no porque el cigarro se quiera apagar, sino porque simplemente no hay mucho humo en cada calada y el anillo de combustión se desvía de cuando en cuando, requiriendo retoques pequeños. La intensidad de los sabores la colocaría en media con una fortaleza media-baja.

En el último tercio, y podríamos argumentar que la imagen no es del último tercio, pero luego empezó a llover más y simplemente no salí, los sabores siguen secos lo cual combina muy mal con el ambiente húmedo pero sin duda me permite identificar mejor sabores como madera (que ya no es aserrín), chocolate en polvo, almendras y tierra, pero sorprende que los sabores de especias como canela y nuez moscada ya no se encuentran. La intensidad es media y la fortaleza es media, habiendo estado en este punto en el primer tercio también, aunque no lo haya indicado. Es decir que el cigarro redujo su fortaleza en el segundo tercio y creo que eso afectó la calidad de los sabores y fue lo que hizo que los sintiera más secos. El Instant Classic se apagó una vez, cuando le quité la anilla, pero por lo demás mantuvo un calor constante que le permitió quemar a buen ritmo y durar una hora y 25 minutos en total.

Teniendo en cuenta todos los Lost and Found que he fumado hasta el momento, el Instant Classic 2018 mantiene la misma tendencia de no ser un cigarro complejo ni algo que posiblemente recuerde dentro de un año como un cigarro que quiero repetir, pero sí lo recordaré como uno de los buenos de Lost and Found, sobre todo de esta abundancia que he fumado últimamente. También mantiene su «normalidad» de tener un anillo de combustión muy variable, pero al mismo tiempo me impresionó un poco en la ausencia de algunos sabores que me hubiesen parecido muy obvios en frío, que simplemente no sentí encendido, como el cuero. Pero al mismo tiempo, en frío no sentí chocolate y durante el segundo y último tercio este estuvo muy presente. Hasta el momento Lost and Found no me ha presentado un cigarro que quiera adquirir nuevamente, aunque el Chance me pareció lo más cercano a ello, especialmente porque lo fumé hace más de un año y aún lo recuerdo. Pero el Instant Classic 2018 es uno de los mejores hasta el momento.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Lost and Found
Modelo: Instant Classic 2018
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (HVA)
Capote: Indonesia
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,50
Puntuación: 85

Ron: Foursquare Sovereignty

El 30 de noviembre de 2021 Barbados se despidió de la monarquía británica y se convirtió en República. A tan solo 396 años desde que un barco inglés reclamara el pequeño archipiélago para el rey de Inglaterra en 1625, la monarquía británica reinó sobre la pequeña república caribeña. En 2021, mediante una ceremonia de entrega, nació la república más joven del mundo y el fin del mandato de la Reina Isabel II como jefa de estado de la isla.

Este nuevo lanzamiento de la serie Exceptional Cask Selections de Foursquare ocurre el mismo mes de Noviembre de 2021 y debe su nombre, Sovereignty (Soberanía) a este acontecimiento.

Sovereignty una mezcla de rones de alambique y de columna añejados en Barbados un total de 14 años. De esos, una parte de los rones de la mezcla fue añejada 14 años en barricas exbourbon y la otra envejecida 3 años en barricas ex-bourbon y luego transferida a barricas exjerez Oloroso por 11 años adicionales. Uno de los puntos que la marca menciona regularmente es que todo ese tiempo de añejamiento es en la destilería en Barbados, lo cual yo asumiría que es así, pero la marca lo dice con mucho orgullo. Con más orgullo dicen que no tiene colorantes, ni azúcar, ni filtrado, ni aditivos. El blend finalmente es embotellado al 62% de alcohol.

Ciertamente no es el primer producto de Foursquare que pasa por barricas exjerez ni es el primer ron de cualquier marca que lo hace. De hecho, las barricas exjerez son probablemente las segundas más utilizadas en segunda instancia, luego de las que contuvieron bourbon previamente.

A diferencia del Foursquare 2009, que contenía 60% de alcohol y en nariz no se sentía tan intenso, el Sovereignty estalla en nariz con su intensidad alcohólica. Obviamente hay mucho más en juego a la hora de crear un ron que simplemente alterar porcentajes del contenido alcohólico, pero aquí se siente mucho más el alcohol. Luego de superar ese golpe, se siente una gran cantidad de aromas de frutos rojos, incluyendo mora, frambuesa, cereza, todas estas provenientes de esa barrica de jerez. También hay notas de avellanas y almendras, cuero y chocolate negro al final de los aromas.

En boca el golpe alcohólico también es notable pero igualmente es muy frutal, con notas de frutos rojos, aunque menos fáciles de diferenciar, quizá precisamente por ese golpe alcohólico que se siente realmente agresivo. Hay notas de chocolate también, y curiosamente hay una marcada nota de café, mientras que en el retrogusto hay más chocolate negro, cáscara de mandarina y un final extenso que me mantiene apreciando aromas y sabores durante largo rato.

Debo admitir que estoy impactado con este ron, pues destaca y muestra una cantidad notable de sabores relacionados con las barricas de jerez, pero no son los sabores más fuertes que contiene. Aunque es un ron frutal de los sabores típicos de los rones contenidos en barricas exjerez y con 11 años de guarda en ellos, es de esperarlo, carece de las notas dulces que también caracterizan a estos rones. En cambio, las expresiones son de chocolate, café y ligeros especiados que hacen una gran diferencia con respecto a muchos de los productos de la serie de Exceptional Cask.

No voy a entrar en discusiones sobre cuál producto del Exceptional Cask es mejor, pues creo que todos son muy diferentes y todos son excelentes. Más bien lo que voy es a agradecer la oportunidad de poder probar rones de esta calidad y compartir esas experiencias con amigos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Exceptional Cask Series XIX Sovereignty
Marca: Foursquare
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $140
Densidad alcohólica: 62%
Puntuación: 93