La Barba

La Barba fue creada por Craig Rossi y Tony Bellatto en 2010, quienes se conocieron en un lounge de fumadores llamado Havana House, ubicado en Ohio. El padre de Bellatto tenía ya tres tiendas y estaba involucrado con algunas marcas que les ayudaron a lanzar su primer producto, llamado Red. Hoy en día sus productos son hechos por Tabacalera William Ventura en República Dominicana.

  • One & Only 2018 (Super Toro, 6½ x 54) – 76 puntos – 2019
  • Purple (Robusto, 5 x 50) – 88 puntos – 2017
    Purple (Robusto, 5 x 50) – 82 puntos – 2023
  • Red (Toro, 6 x 54) – 80 puntos – 2018
  • Ricochet (Toro, 6 x 54) – 85 puntos – 2019
  • Ricochet Crü Mexi-Sol (Robusto Extra, 5½ x 54) – 85 puntos – 2023
  • Ricochet Crü Oscuro (Toro, 6 x 54) – 84 puntos – 2023

La Bohème

La Bohème es una marca creada por Rafael Nodal cuando manejaba una pequeña empresa llamada Boutique Blends y cuya fama le llevó a crear Aging Room y, eventualmente, ser contratado por Altadis. El blend de sus productos de La Bohème lo hizo junto con Jochy Blanco en Tabacalera Palma, en República Dominicana. Su producto estrella, llamado Encantador, se ubicó en el Top 25 de Cigar Aficionado para 2015.

  • Encantador (Fenice, 6 x 52) – 87 puntos – 2016
    Encantador (Turin, 5 x 46) – 84 puntos – 2024

La Cumanesa

La Cumanesa fue fundada en 1893 por Juan Francisco Cabrera, en Cumaná, en el estado venezolano de Sucre. La marca llegó a poner hasta 14 tipos de tabacos en el mercado, divididos por calidad. Fue una marca cuyos productos eran fabricados exclusivamente por mujeres y les dio la oportunidad de sacar adelante a sus familias, así como darle el prestigio a la ciudad como capital nacional del tabaco.

Hoy en día La Cumanesa es fabricada por Don Quijote, con un solo blend en distintas vitolas.

La Flor de Cano

La Flor de Cano es una marca histórica cubana, fundada en 1884 por los hermanos Tomás y José Cano. En 1936 registran a España como su mayor mercado de exportación y en los años 50 invierten en maquinarias para hacer tabacos de manera más masiva. Luego de la revolución, la familia retiene algo del control de producción, aunque se mudan a Estados Unidos y lo pierden en los años 60.

Hoy en día es una marca que abarca muy poco dentro del portafolio de habanos, con dos vitolas de producción regular, aunque ocasionalmente recibe alguna edición regional.

La Flor Dominicana

La Flor Dominicana fue fundada en 1996 por Litto e Ines Gomez, en Santiago, República Dominicana, aunque ambos tenían desde 1994 fabricando tabacos. El nombre original cuando se fundó fue Los Libertadores, pero pronto cambió a su nombre actual. Originalmente eran tabacos bastante suaves, pero eso también ha cambiado y hoy en día la marca es sinónima con fumadas de alta fortaleza.

La gran mayoría de los tabacos utilizados en sus productos son cultivados en la finca La Canela, de la misma familia. Esta finca fue fundada en 1997, precisamente para abastecer la demanda de tabaco de la marca.

La Flor Dominicana también es sinónimo de innovación, siendo los creadores de varias vitolas que no existían antes o que estaban en desuso, incluyendo el famoso chisel y El Jocko Perfecto. He fumado varios de ellos, incluyendo:

La Galera

La historia de La Galera está muy ligada a la fábrica Tabacalera Palma, que fue fundada en 1936. Pero Tabacalera Palma está muy relacionada con Jochy Blanco y sus antepasados, que legó a República Dominicana de España en la década de 1880, llamado Jose Manuel Blanco Lozada, y que le pasó sus conocimientos de cultivo de café, cacao y tabaco a su hijo, Jose Arnaldo Blanco.

En 1925, Jose Arnaldo Blanco II crea la Tabacalera Palma, habiendo adquirido la primera licencia para la fabricación de tabaco del país y en 1936 registra la industria. La fábrica alcanza el reconocimiento internacional cuando Jose Arnaldo III, conocido como Jochy Blanco, toma las riendas de la empresa en la década de 1980.

Mientras fabricaba para marcas como Matilde, Aging Room, Kristoff, Villiger, Señorial, entre otras, Jochy quería rendir tributo a los fabricantes y trabajadores del tabaco con una marca de la casa: La Galera. Esto dio pie a que Blanco se apoyara en su familia pero principalmente sus hijos, para introducir la cuarta generación de la familia no solo a la industria sino a la fabricación de tabacos también.