Cusano fue fundada en 1995 por Michael Chiusano, nativo de Nueva York y amante de los habanos, junto con Bill Finley. Chiusano estaba buscando un nombre que estuviera relacionado con su apellido pero que no fuese tan italiano, sino que resonara más con los latinos en general y los cubanos en específico. No tuvo que ir muy lejos, pues el despectivo de los seguidores del socialismo cubano llaman a los exiliados ‘gusanos’. Tomando el insulto como un nombre, usó la palabra Cusano para sus cigarros.
En términos de números de producción, la marca Cusano se coloca cerca de marcas tan conocidas como La Flor Dominicana o Padron, pero Cusano se ha enfocado en un mercado de productos de bajo costo, fabricados por Henke Kelner. Aunque ha hecho uno que otro producto de mayor categoría, el grueso de sus ingresos y de su producción sigue siendo del tabaco low cost.
Tengo un amigo al que le gusta justificar sus gastos por medio de la posibilidad de conseguir más por menos. Es una práctica común, pero a veces a mi amigo lo tildan de ser una persona codiciosa. Un ejemplo de estas compras son ver el contenido alcohólico de una botella antes de comprarla e irse por la que más alcohol tenga, lo cual ha terminado en algunas botellas que no se pueden tomar porque son demasiado fuertes. Igualmente ocurrió con estos Jaime García Reserva Especial, que por $8 podía comprar un toro 6 x 54, pero por $8,30 podía comprar un Super Gordo 5¾ x 66. Terminó comprando el super gordo, porque «es más tabaco» y cuando le llegaron, estaba impresionado que 1) ya venían picados y 2) no sabían a nada. Sin duda después del viaje por el que pasan los cigarros antes de llegar a casa, se deben dejar descansar un tiempo prudencial (10-15 días), pero en su afán de revisar que estuvieran bien, me obsequió uno para que lo pruebe.
El Reserva Especial es un producto de My Father Cigars, con el nombre del hijo de Don Pepin, el creador de la marca y quien la nombró en honor a su padre, literalmente. Es un cigarro que ha sido hecho en una gran cantidad de vitolas y de las que he podido reseñar dos anteriormente: petit robusto y toro gordo, y siempre estoy en la búsqueda de nuevas vitolas que apoyen el hecho que de una a otra siempre hay diferencias. El cigarro fue creado en 2009 y la liga diseñada exclusivamente por Jaime García, quien hoy en día supervisa e incluso diseña muchas de las ligas de la marca, junto a su padre. La capa Broadleaf de verdad destaca a este cigarro, aunque en el Super Gordo se nota mucho más lisa que en la mayoría de los casos, pero muchos de estos Jaime García tienden a llevar una capa bien lisa. Tiene aromas a tierra húmeda y una nota ligeramente vegetal con hojas secas, mientras que en el inmenso pie se sienten notas de tierra seca, pimienta y canela. El cigarro efectivamente ya viene picado y con un corte plano, así que vuelvo a guardar mi guillotina en V que quería usar para este cigarro. La calada en frío da notas de pimienta y tierra.
Con un área de quemado tan extensa, de verdad que es muy gratificante ver que quema de manera pareja y con un anillo de combustión bien formado, incluso sin mucha insistencia. Los sabores se hacen esperar, pero es un tema que pasa cuando fumas un cigarro de este tamaño. Los sabores son de tierra y cuero, con un toque de café en el retrogusto, pero eso es cuando de verdad busco sabores, porque confieso que el Jaime García Reserva Especial es básicamente una máquina de humo en esta vitola; intensidad baja con fortaleza baja, mucho humo y muy poco sabor. Es impresionante lo continuo que lo pruebo por el retrogusto y los sabores están ahí, pero se disipan muy rápido.
Es de esperar que un cigarro de estas dimensiones queme lento y me toma casi una hora llegar al punto medio del Reserva Especial. No hay mucho en términos de sabores o, mejor dicho, en términos de transiciones. Los sabores son básicamente los mismos del tercio anterior, con una intensidad media-baja y una fortaleza que no ha cambiado mucho pero el humo se siente más caliente por lo cerca que está la llama de ese tamaño. Los sabores de tierra se sienten menos húmedos de lo que podrían haber estado, que no es mucho decir. Pero sigue quemando muy bien y el humo es abundante.
Hay momentos en los que pienso, y créeme que con lo que tarda en quemar este cigarro, hay bastante tiempo para pensar… pero me pareciera que si le hubiese hecho un corte en V, la experiencia sería distinta. Pero el Reserva Especial viene pre-picado, así que no le iba a hacer un corte adicional. Sí me pasa que hay momentos en donde incluso un pequeño corte plano le ayudaría, pero la realidad es que el cigarro no tiene problemas de tiro, solo que he tardado tanto en fumarlo que quisiera picarlo para acortarlo solamente. No hay sabores nuevos, solo la sensación de que el cigarro es más caliente. Sin lugar a dudas esta no es una vitola para mí, pero después de esta experiencia creo que no debería ser para nadie. Me toma dos horas y 35 minutos fumar el cigarro, que me pareció eterno y después de este tiempo no me queda dudas de que lo fue.
Bueno, nada que no supiera antes y que solo me quedaba confirmarlo. No es un cigarro para mí y estas vitolas diluyen mucho el sabor del tabaco. A veces fumo cigarros que me gustan mucho y pienso que si fuese más grande, duraría más, pero no sería mejor y este Super Gordo es una prueba de ello. Pero sí puedo decir que los otros de esta línea que he fumado me han gustado mucho… pero éste no. Si te gustan los cigarros de cepo grande, es posible que ése te guste, pero como a mí no me gustan, me cuesta recomendarlo. Sin embargo, he fumado cigarros con cepo 60 que me han gustado más. Algunos.
Ficha Técnica: Fabricante: My Father Cigars Marca: Jaime García Modelo: Reserva Especial Dimensiones: 5¾ x 66 Tamaño: Super Gordo Origen: Nicaragua Capa: USA (Connecticut Broadleaf) Capote: Nicaragua Tripa: Nicaragua Precio: $9,00 Puntuación: 77
Campesino Series es otra marca de corta vida que no sobrevivió a la pandemia, creada a partir de un blend de Francisco «Chico» Rivas y fabricado por Manufactura Rivas en la República Dominicana.
La marca fue creada por Edgar Sued, quien tenía una fábrica llamada Tabaquería 1844, en la ciudad de Navarrete en la República Dominicana. En 2021 Claudio Sgroi, master blender de Mombacho Cigars, se retiró de la marca y creó Sgroi+Sued junto con Edgar Sued, siendo ese el su próximo proyecto y cimentando el cierre de Campesino Series. Como mayor prueba, la última publicación en sus redes sociales fue en abril de 2020.
Caminos Cigars fue fundada en 2015 por Cesar Reyes en República Dominicana. En verdad no hay mucha más información y recuerdo que durante la pandemia logré conversar con él un par de veces. En ese momento tenía dos cigarros distintos de él e hicimos una entrevista en Instagram Live, cuando ese formato existía. Para la entrevista, César me pidió que me fumara uno de sus cigarros y eso hice. Lamentablemente sus cigarros no se consiguen tan fácilmente y la última vez que estuve en República Dominicana no los vi, a fin de poderlos probar nuevamente.
Cesar hizo un cigarro de edición limitada llamado TMM, que se traducía a un insulto hacia las autoridades que regulaban el tabaco. No sé si como premonición, pero no parece haber hecho nada más después de eso.
En 1968, Cano Aret Ozgener, un ingeniero de Estambul (Turquía), fundó CAO usando las siglas de su nombre para llamarla, en Nashville, Tennessee. Esta compañía comenzó vendiendo pipas de brezo, humidores y otros tipos de pipas especializadas.
En 1995 CAO comenzó a producir tabacos, capitalizando el boom del tabaco en USA. Estos primeros tabacos fueron fabricados en Nicaragua y Honduras, por Néstor Plasencia y sería en 1997 cuando llegaran a Estados Unidos. Para 2008 CAO era una de las mayores marcas de tabaco del nuevo mundo, produciendo cerca de 8 millones de tabacos al año y disponibles en más de 70 países.
En 2007 Scandinavian Tobacco Group (STG) adquiere CAO Cigars y Cano decide retirarse de la industria. El primer tabaco producido bajo la nueva tutela fue el CAO OSA, seguido por el Pilón.
He fumado varios de CAO y sigo pendiente de probar más:
Camaleón Cigars nace en 2016 en República Dominicana, por medio de dos amigos llamados Gabriel Beco y Pedro Betances, quienes probaron un blend de Francisco “Chico” Rivas y decidieron que lo querían comercializar.
Chico Rivas ha trabajado con tabacos desde hace más de 35 años y ha creado blends para varias marcas famosas, incluyendo Flor y Nata, Chogüí, Campesino, Vivaldi y, por supuesto, Camaleón. El producto más famoso de Camaleón es el llamado Huevo de Oro, y en verdad creo que es el único, aunque ya han hecho dos ligas distintas.