Aganorsa Leaf

Esta super reconocida marca nació con el nombre de Casa Fernandez y fue en 2018 que cambió de nombre. El plan original era hacer la transición del nombre de su dueño y fundador a un nombre que identificara mejor a la marca y sus fincas, además que en ese momento una marca AJ Fernandez estaba llamando mucho la atención también.

AGANORSA es el nombre de la finca de Eduardo Fernández, el creador de la marca, aunque también incluye mucho tabaco, incluso para venderle a otras marcas, ganado y fábrica.

Pero una cosa muy particular de Eduardo Fernández es que, mientras que la gran mayoría de los fabricantes de tabaco y especialmente los que le ponen su nombre a la marca, son originarios de Cuba y de la industria, Fernández solamente tenía a Cuba en su partida de nacimiento, pues se había mudado a los Estados Unidos siendo un niño. Ni él ni su familia habían trabajado en la industria tabacalera anteriormente. Fernández estudió en Wharton School of Business, en Pennsylvania. Trabajó en finanzas durante los años 80 y en esa misma década abrió una empresa en España llamada Telepizza, que en los años 90 vendió por una gran suma de dinero.

Con el dinero que ganó por la venta de Telepizza, Fernández se trasladó a Nicaragua, para trabajar en lo que era su sueño: la agricultura. Adquirió ganado y sembró arroz, y como le dijeron que el tabaco podía ser provechoso, decidió sembrarlo también. Dado su inexistente pedigrí en el tema, Fernández decidió viajar a Cuba y contratar a los mejores.

Para 1997 ya había contratado a Chandito Gomez, Arsenio Ramos y Jacinto Iglesias para que fabricaran tabacos. Luego de unos años, ya la empresa fabrica alrededor de 30 mil tabacos diarios y un par de miles de empleados. Pero es la parte de la finca y la siembra la que mayor ganancia produce.

Aganorsa es en parte finca para la siembra y en parte fábrica. Entre una cosa y otra participan en alguna parte (o ambas) para marcas como Illusione, Warped, Foundation, HVC, Viaje, incluso Gurkha tiene una versión de Aganorsa.

Directamente de Aganorsa y Casa Fernandez, estas son las reseñas que podrás encontrar en este blog:

ACID

Con un nombre tan poco atractivo, al menos para el fumador habitual de tabaco, llega ACID siendo una marca que tampoco es para el fumador habitual. Se trata de una marca creada por los fundadores de Drew Estate: Jonathan Drew y Marvin Samel. La marca fue lanzada a finales de los años 90 con una propuesta distinta, que se alejaba del estilo tradicional de fumar tabacos.

La característica principal de los ACID es que son cigarros infusionados. Aunque muchos pueden pensar que esa es otra palabra para saborizado, existen diferencias. Los cigarros saborizados suelen tener algún saborizante artificial y en la mayoría de los casos éste es un solo sabor: vainilla, chocolate, café, cereza, etc. En el caso de los cigarros infusionados, la marca expone las hojas de tabaco seleccionadas al vapor de distintas combinaciones de plantas y especias, a fin que el tabaco los absorba.

Una vez que las hojas han absorbido estos hervores, son envueltas en plástico y se dejan reposar de tres a ocho meses. Esto es para que los sabores se asientan y se integren en el tabaco. Si simplemente no te gustan los cigarros con sabores distintos, esta información puede ser irrelevante, pero hay quienes colocan a los tabacos infusionados en el mismo saco que los saborizados.

Puedes pensar lo que quieras de esta categoría, pero tiene una participación casi dominante en el mercado mundial, aunque sobre todo en el americano. Entre ellos, ACID son los de mayores ventas.

Todos los ejemplares de ACID que he probado me los obsequió una misma persona y, aunque aprecio el obsequio, pude determinar que no son lo que más me gusta:

  • 20 (Robusto, 5 x 52) – 83 puntos – 2021
  • Blondie (Petite Corona, 4 x 38) – 72 puntos – 2021
  • Kuba Maduro (Robusto Extra, 5 x 54) – 74 puntos – 2021
  • Liquid (Robusto, 5 x 50) – 80 puntos – 2021
  • Nasty (Pirámide, 4 x 52) – 78 puntos – 2021
  • Nefasto (Pirámide, 6 x 62) – 72 puntos – 2021
  • Roam (Churchill, 7 x 48) – 67 puntos – 2021

1502 Cigars

La marca 1502 Cigars es propiedad de un grupo llamado Global Premium Cigars, que también maneja otra marca llamada Guayacán. El dueño de la marca se llama Enrique Sánchez y se colocó en el mapa aproximadamente en 2013.

Todos los productos son hechos en Nicaragua y actualmente tienen alrededor de 6 productos distintos y algunas ediciones aniversario de esos seis productos. Para los más curiosos, 1502 fue el año en el que Cristóbal Colón descubrió Nicaragua.

Estos son los productos que he probado de 1502:

  • Black Gold (Toro, 6 x 50) – 87 puntos – 2018
  • Blue Sapphire (Toro Gordo, 6 x 52) – 82 puntos – 2018
  • Emerald (Toro, 6 x 50) – 82 puntos – 2019
  • Nicaragua (Churchill, 7 x 48) – 84 puntos – 2018
  • Ruby (Corona, 5½ x 42) – 83 puntos – 2024
    Ruby (Toro, 6 x 50) – 85 puntos – 2018
  • XO (Lancero, 7 x 40) – 86 puntos – 2019

601 Cigars

Aunque no tengo claro el significado del número 601, esta marca nació de las cenizas de una marca llamada EO Cigars, formada por Erik Espinosa, que en ese momento era parte de Drew Estate y por Eddie Ortega. En su momento EO Cigars también manejaba productos como el Murciélago original (el de la anilla roja), el Cubao, entre otros, y eran fabricados por Don Pepin.

La distribución de estos productos era hecha por Rocky Patel, pero en julio de 2012 dejó de hacerlo y dos semanas después Espinosa y Ortega decidieron disolver la marca. Previamente, en marzo de ese mismo año, Espinosa había anunciado la creación de la marca Espinosa Premium Cigars.

Eventualmente la fábrica de Don Pepin pasaría a llamarse My Father y Erik Espinosa se separaría de Eddie Ortega, para luego crear una fábrica llamada La Zona, en donde hace todos los cigarros de su marca y 601 también. Oficialmente, 601 mudó su fabricación a La Zona en octubre de 2012.

He probado varios ejemplares de 601, algunos me han gustado muchos y otros no tanto:

262 Cigars

Son pocas las marcas que llevan números en su nombre y cada una tiene su historia. En el caso de 262 Cigars, se refiere a la fecha en que el embargo cubano comenzó en Estados Unidos: febrero de 1962, o 2/62, o 262 Cigars.

Pero 262 Cigars surgió principalmente como el nombre a una propuesta que buscaba protestar contra el gobierno americano y sus regulaciones sobre la regulación del tabaco y la prohibición de fumar en lugares públicos. En virtud de ello, el primer producto de la marca se llama el 262 Manifesto y fue lanzado el 7 de febrero de 2012, el 50 aniversario del embargo cubano. Fueron lanzadas 262 cajas de 10 cigarros para ello.

La marca fue creada por un hombre llamado Clint Aaron y al día de hoy su página web está inactiva. En 2019 la marca fue adquirida por Madison Moneey y esa unión, junto con Ohana Cigars, pasó a formar Ohana Hui Cigars, lo que dio al relanzamiento de la marca y las otras marcas que conforman el grupo en 2022, habiendo sido ‘detenidas’ durante la pandemia. Sus redes sociales (Instagram) continúan activas, pero siempre con la unión a Ohana.

He probado solamente un ejemplar de 262 Cigars:

  • Paradigm (Toro, 6 x 54) – 72 puntos – 2019

7-20-4 Cigars

En el año 1874 fue creada una marca que se convertiría en una de las más reconocidas a nivel mundial: 7-20-4 Cigar Company. Fue fundada por R. G. Sullivan en la ciudad de Manchester, en el estado americano de New Hampshire. Esta empresa se mantuvo muy fuerte hasta que su principal proveedor se vio afectado por el embargo cubano en 1962.

Kurt A. Kendall, un exitoso vendedor de tabaco, con tres tiendas en el estado, se interesó por la marca y adquirió los derechos en 2009. Su objetivo era llevar a la marca al nuevo éxito. Esta vez hechos en otro país y con otro objetivo.

El nombre de la marca proviene de la dirección en donde se encontraba la fábrica originalmente: 724 Elm Street. Hoy en día todos los tabacos de la marca son fabricados en Nicaragua o en Honduras. Como tributo a sus orígenes, la primera línea de la marca, lanzada en 2012, se llamó 1874 Series.

La marca no ha creado nada nuevo en términos de tabaco desde hace varios años, aunque siguen fabricando los mismos productos. En los últimos años sí han ido creando nuevos tabacos para pipas, a fin de cubrir nuevas partes del mercado.

He probado solamente un ejemplar de 7-20-4 Cigars, y era un cigarro con muchos años de guarda, que había perdido mucha calidad en ese tiempo.